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La conexión 4G permite acceder a Internet desde el móvil a 100 Mbps, ¿merece la pena?

  • Vodafone es la primera operadora en comercializar la conexión 4G
  • Ofrece una gran velocidad de conexión pero la cobertura aún es limitada
  • De momento sólo unos pocos teléfonos son compatibles con 4G

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 Vodafone inicia la comercialización de su red 4G
Vodafone inicia la comercialización de su red 4G adelantándose al resto de las operadoras REUTERS

Aunque fue la operadora Orange la que dio el pistoletazo de salida anunciando que comenzaría a ofrecer la conexión 4G para móviles este verano, por ahora Vodafone se ha puesto a la cabeza iniciando la comercialización de su red 4G hace apenas unas semanas.

La conexión llamada 4G (que en realidad se denomina LTE; Long Term Evolution) es actualmente capaz de alcanzar los 150 Mbps en descarga de datos y hasta 50 Mbps al enviar, una capacidad (o velocidad) notablemente superior a los como máximo entre 14 y 43 Mbps que se pueden alcanzar con las diferentes versiones de las conexiones 3G comercializadas.

Teléfonos compatibles y cobertura

Recientemente he tenido ocasión de probar esta conexión de Vodafone en un teléfono LG Optimus G. Para utilizar esta conexión es imprescindible adquirir o disponer de un teléfono que sea compatible 4G como este de LG.

Otros teléfonos que ya se comercializan y que son compatibles con la conexión 4G son, por ejemplo, el Samsung Galaxy S4, Sony Xperia Z, Nokia Lumia 925, HTC One y el iPhone 5, aunque pueden requerir de una actualización de software o de la configuración de la operadora para funcionar con 4G.

La cobertura 4G de momento no tiene el mismo alcance que la conexión 3G, mucho más extendida. En el caso de la operadora Vodafone, la conexión probada y ya disponible, ofrece cobertura 4G en los núcleos urbanos de Barcelona, Bilbao, Madrid, Málaga, Palma de Mallorca, Sevilla y Valencia. El mapa de cobertura se puede consultar en esta página de Vodafone. Esta otra página de ADSL Zone incluye además la cobertura que ofrecerán desde julio las operadoras Yoigo y Orange.

Experiencia de uso en el móvil

A lo largo de estas dos semanas de prueba he podido comprobar que la velocidad de conexión 4G varía notablemente. No sólo por la cobertura sino que estando en el mismo lugar en un momento es posible alcanzar o superar los 100 Mbps y al rato estar navegando a una velocidad diez veces menor (10 Mbps, velocidad 3G) sin haber cambiado de sitio.

Pero a parte de estas variaciones puntuales en general en zonas con cobertura 4G más o menos buena (los teléfonos suelen indicar a qué red se está conectado) es fácil que la conexión del móvil esté entre 40 y algo más de 100 Mbps, una velocidad bastante respetable en un móvil y que equivale a conexiones de cable o fibra óptica en líneas terrestres.

Limitando la experiencia al uso de 4G en un teléfono móvil (no a ordenador ni tableta) en algunos casos sí se notan tanto la mayor conexión como la menor latencia o tiempo de respuesta de la red. En otros casos no se nota tanto en comparación con una conexión 3G.

Por ejemplo, con la conexión 4G un vídeo normal tarda mucho menos en descargarse; pero esa ventaja se reduce en parte si se trata de un vídeo HD que es más pesado al tener más resolución. Optar por descargar vídeos en versión HD supone un mayor consumo del tráfico contratado.

En este caso la ventaja de utilizar una conexión 4G está más en poder bajar el mismo vídeo, con la misma calidad, en menos tiempo que en optar por la versión con una definición mayor. De este modo se gana tiempo y no aumenta el consumo del tráfico de datos.

También al navegar por Internet se nota la mayor velocidad si hay que cargar imágenes más o menos pesadas; pero se aprecia mucho menos al acceder a páginas que sean de texto o que tengan cierta complejidad en la programación. Esto porque a pesar de la mayor velocidad de conexión igualmente el teléfono tiene que procesar y ejecutar el código y tiene una capacidad limitada para esto independientemente de la velocidad a la que le lleguen los datos.

Probablemente es a la hora de enviar datos donde más se nota el aumento de la velocidad, como en el caso de publicar fotografías o vídeos en Internet o al compartirlos. Con esta conexión 4G la velocidad máxima para enviar a Internet es de 50 Mbps, siendo la más habitual que he podido medir de entre 30 y 40 Mbps, que no está nada mal y multiplica por 10 o 20 las velocidades actuales con 3G.

Más velocidad no significa mayor consumo

El hecho de disponer de una velocidad mayor no implica que el tráfico contratado se gaste antes —salvo que se hagan cosas como ver todos los vídeos que uno encuentra por ahí en calidad HD.

La creencia de que con una conexión más rápida se gastará antes la cuota de transferencia asignada es un error parcial muy habitual. Más velocidad de transferencia no implica necesariamente más consumo de datos.

Por ejemplo, al descargar un documento (un PDF, una fotografía, etc) que ocupe 500 KB el consumo de tráfico es igual con cualquier conexión, es de 500 KB. Eso no varía, pero sí varía el tiempo que se tarda con cada una de ellas en completar la descarga.

Lo mismo sucede con el correo electrónico y todos sus adjuntos. El volumen es el mismo si te conectas con 3G o que si te conectas con 4G, sólo que con esta última la descarga se completará antes.

Es cierto que una conexión más rápida puede invitar a una mayor uso o al mencionado caso de ver todos los vídeos en HD, aunque en cualquier caso se tardará lo mismo en verlos. Pero independientemente de la velocidad de conexión que se tenga cuando los móviles utilizan la conexión de datos de Internet móvil tratan de limitar el consumo de datos, por ejemplo descargando los vídeos en resolución normal por defecto o limitando o alertando sobre la instalación de aplicaciones que ocupen muchos megas. Estás limitaciones desaparecen si el móvil está conectado a una red wifi.

Al final con un móvil con conexión 4G haces más o menos lo mismo de siempre: descargar el correo, acceder a redes sociales, navegar por Internet,... No lo haces "más veces" sino que lo haces "más rápido", por lo que el tráfico contratado no se va a terminar antes necesariamente.

También además de momento la limitación de la cobertura 4G supone que en muchos momentos, por no decir que la mayor parte del tiempo, la conexión del móvil será 3G, invariablemente en cuanto te alejes un poco del centro de las ciudades en las que actualmente está disponible.

¿Merece la pena contratar 4G?

De momento la única operadora que ofrece la posibilidad de contratar ya una conexión 4G es Vodafone. La incluye en sus planes de datos superiores y en los demás de forma opcional por 9 euros al mes, aunque este cargo no comenzará a aplicarse hasta el 30 de septiembre.

De momento la cobertura 4G está limitada a núcleos urbanos y zonas céntricas de las ciudades mencionadas, lo que significa que si no vives o no te mueves habitualmente por zonas muy concretas de esas ciudades aunque contrates la conexión 4G no podrás disfrutar de ella en su totalidad.

Sobre todo conviene comprobar la disponibilidad de la cobertura en esta página de Vodafone como paso imprescindible antes de valorar si merece la pena contratarla o no.

También hay que tener en cuenta que el teléfono debe ser compatible, lo que puede requerir acceder a un terminal nuevo que además tendrá que ser de gama alta, los más caros. También puede ser necesario cambiar la tarjeta SIM.

Finalmente, dependiendo del uso que se haga o se vaya a hacer de la conexión en el móvil puede o puede no merecer la pena. Para usos ocasionales y puntuales probablemente no, o al menos no ahora mismo y a la espera de que se amplíen las ofertas comerciales y la cobertura.

En cambio quienes hacen un uso más intensivo de la conexión móvil si podrían querer considerarlo porque supone un salto significativo en la velocidad de conexión, pero siempre y cuando frecuenten las zonas de cobertura y vigilando que el coste se ajuste a su presupuesto.

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