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Jesús Monllaó: "'Hijo de Caín', es una partida de ajedrez con seres humanos como piezas"

  • Un thriller psicológico con José Coronado, Julio Manrique y María Molins
  • Consiguió el premio 'Asecán', a la Mejor ópera Prima, en Málaga
  • TVE participa en esta película que se estrena este viernes, 31de mayo

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"Hijos de Caín" , la primera película de Jesús Monllaó

Hijo de Caín es un sorprendente e inteligente thriller que consiguió el Premio a la Mejor Ópera Prima de La Asociación de Escritores Cinematográficos de Andalucía (ASECAN), en el último Festival de Málaga. Es el primer largometraje de Jesús Monllaó Plaza (tras dirigir tres cortos de gran éxito), se basa en el Best seller Querido Caín, de Ignacio García-Valiño, y está protagonizado por José Coronado, Julio Manrique, María Molins, el veterano Jack Taylor, y los debutantes, David Solans y Abril García.

La película, participada por TVE, cuenta la historia de Nico (David Solans), un adolescente de extraño carácter y una única obsesión: el ajedrez. Así, sus padres, Carlos (José Coronado) y Coral (María Molins), algo preocupados, contratarán al psicólogo infantil Julio Beltrán (Julio Manrique) y a través de la terapia y de la afición común al ajedrez se adentrará en el mundo del joven y en las relaciones de la familia.

"Que la seleccionaran en la sección oficial deMálaga ya fue una sorpresa  -asegura Monllaó- ya que es una película independientte, hecha en Tarragona... Despues, las buenas críticas y el recibimiento del público nos confirmaron que el trabajo de estos cinco años ha merecido la pena. Yo hago cine para el público, desde mis cortometrajes, siempre, porque creo que mi deber es contar buenas historias y que lleguen a ese público, y no es fácil de hacer. Recuerdo unos largos minutos de aplausos, con el público en pie, y Coronado a mi lado diciéndome: "Tio lo has petado". Creo que ha sido una gran labor de equipo y que el público ha visto que en la película hay alma y ganas de conmover".

Jesús Monllaó reconoce que el libro "Me impactó tremendamente, lo leí en una noche de un tirón. Y a la mañana siguiente llamé a Sebas (Sebastián Neri,el productor) y le dije No busquemos más, nuestra historia está aquí, solo hay que rebuscar. Fue un impulso en el que me dije, vale la pena dejarse la piel por esto".

"Me gustan las historias que no son mojigatas"

HIjo de Caín es un thriller psicológico con grandes dosis de suspense que se adentra en una familia al borde del colapso y enseña el lado oscuro de las personas.  "Me gustan las historias que no son mojigatas -asegura Jesús- y me pareció un guion potente, que no intenta proteger al expectador de sí mismo, ni de la realidad que le envuelve. Y lo muestra con una crudeza y una epicidad íntima que explota dentro de nosotros, que tiene que ver con esos botones que tenemos dentro y que incluso a nosotros nos da miedo tocar. Fue una historia que me hizo emocionarme, me hizo temblar y me cambió. Y ¿a qué podemos aspirar los cineastas si no es a cambiar la vida de la gente durante ese tiempo que dura una película?. Esa reflexión sobre mi mismo es lo que me gustaría regalar al público que vea la película".

"La película transciende el género de niño malo y va mucho más allá. La novela es un drama famililar y nosotros lo hemos convertido en un drama, pero sin olvidar la parte familiar, de una familia que sufre. Más alla de las metáforas sobre el poder que pueda haber en la película, al final hablamos de personas. No se puede comparar esta película con otras como Tenemos que hablar de Kevin por una sencilla razón, porque no la he visto".

"Me dan grima las películas de buenos y malos porque al espectador no hay que tomarle por tonto- asegura el director- hago cine para un público que quiere ser apelado. Con personajes complejos, vivos y con los que empaticemos tanto en sus aciertos como en los errores".

"El ajedrez es otro de los regalos que estaba en la novela, aunque he intentado no caer en ese cliché del ajedrez como una especie de nido de frikys. El ajedrez representa la complejidad de la estructura mental de los personajes. De hecho, la película es una gran partida de ajedrez donde las piezas son seres humanos".

David Solans es Nico

"Descubrir a los jóvenes protagonistas fue una búsqueda a lo Indiana Jones -asegura Jesús Monllaó- hicimos tres castings en Cataluña, ya que la película es bilingüe en su versión original, empezando por 500 chicos. Yo me coloqué a observar y me deje impactar, primero por los rostros, porque no sabía si el personajes de Nico era rubio o moreno. Pero cuando ví a David, la mirada que lanzaba a la cámara, esa frialdad, ese acero, ese impacto visual... me dije: "Eso es lo que quiero". Y con Abril me pasó lo mismo, mi mujer la descubrió en la cola y me dijo: "mira que cosita tan frágil y tan bonita". Y cuando habló en cámara con su voz aterciopelada pensé: "Es lo que yo quiero".

David (15 años) que debuta en el cine con esta película, asegura que: "Me presenté al casting tras verlo en Internet. Y aunque nunca lo había pensado creo que tengo una mirada potente, por decirlo de alguna manera. Y como dice el director raja todas las ópticas de las cámaras" (bromea)

"Lo más difícil es hacer mucho no haciendo nada -asegura David-, porque el personaje tiene muchas secuencias así, en las que está presente y no dice nada. Entonces tienes que trabajar la mirada, los gestos, como anda el personaje, como se sienta, como rmira, como toca las cosas. Y este lenguaje corporal y gestual lo estuvimos trabajando durante un mes para darlo todo en esas secuencias en las que no había nada".

Un pequeño "Hannibal Lecter"

"El director me dijo que mi personaje era un cínico y me preguntó que cómo lo entendía. Yo le dije: "Como un "Hannibal Lecter de pequeño". Y me contestó: "Lo has clavado".

Para el personaje David recibió clases de un maestro en ajedrez: "Nos enseño como mover las fichas, como matar... Y lo más complicado es que las partidas que jugamos en la película son reales, sacadas de campeonatos de España, del mundo. Y era más difícil porque nos teníamos que aprender las partidas de memoria".

"La relación con José Coronado ha sido estupenda -asegura David- lo compartía todo, me enseñaba, me daba consejos e incluso antes de rodar escenas de tensión me insultaba para conseguir una mirada más de odio. En la película somos padre e hijo. Nos llevamos fatal. Mientras que mi madre (María Molins) me protege constantemente sin sospechar lo que tiene en casa. Mi única relación de verdad es con Julio (Julio Manrique) al que le cuento un poco mis sentimientos a través del ajedrez".

"Lo más difícil es hacer cosas muy sutiles pero reales, como trabajar las miradas y los gestos; y que funcionen sin pasarse y llegar a cansar"

David estudia bachillerato y, a pesar de su juventud, tiene un grupo de música reivindicativa y aunque no tiene proyectos como actor, está intentando mover la que sería su primera película como director. "Nos lanzamos a la piscina de cabeza" -asegura-.

Julio Manrique es Julio

Además de actor, Julio es director artístico del teatro Romea de Barcelona y en la película interpreta a Julio, un psicólogo con carisma e ideales: "Julio quiere saber y entender;  y busca porqués. Y como en la película no siempre hay un porqué, acabará aprendiendo cosas de forma un poco dolorosa. Es un buen tipo, aunque tiene la vanidad de los listos y paternalistas. Es el personaje con el que viaja el espectador".

"Nico  y Julio se encuentran por el ajedrez. Y le fascinan varias cosas de este chaval inteligentísmo y brillante, que es un poco cabrón pero piensa que lo puede arreglar. Pero resulta que además de un genio del ajedrez es el hijo de la mujer de su vida, a la que conoció en París y con la que vivió un romance inolvidable. Nico tiene a su alrededor todo lo que hace que Julio se sienta bien".

"Es una relación un poco paternal, Julio sustituye al padre con el que el chaval esta enfrentado (Coronado). Es el padre que a Nico le gustaría tener. David es un chaval muy brillante, un chaval de 15 años inteligentísimo, humilde, discreto, disciplinado, muy bien organizado y con el que es muy fácil trabajar. A David la inteligencia se le escapa por todos los poros y por eso encarna tan bien al personaje".

En cuanto al director Julio asegura que: "Es un tipo con una fuerza arrolladora, que contagia. No se si sabéis que fue boxeador y esta lleno de fuerza física interior y exterior".

"Al espectador le va a sorprender todo, como en los buenos thrillers . Y por supuesto el final. Cuando leí el guion solo hacía que pensar ¡Coño!, ¡coño! y creo que la gente pica con la historia".

Por cierto que Julio está rodando actualmente el papel de Cristóbal Colón en la serie Isabel, de TVE: "Estoy disfrutándolo mucho, lo estamos enfocando como lo que creo que debió ser, un tipo muy enigmático, un soñador, un iluminado, un visionario, un hombre muy convencido de su proyecto. un personaje fascinante. Es bonito encarnar a un soñador".

María Molins es Coral

María Molins también compagina el teatro con el cine. Y el año pasado consiguió el premio Gaudí a la mejor actriz protagonista por El bosque, de Oscar Aibar. En la película interpreta a Coral, esposa de Carlos (Coronado), madre de Nico (Solans) y antiguo amor de Julio (Manrique).

"Mi hijo tiene graves enfrentamientos con su padre y yo intento remediar lo que está pasando. Soy de esas madres coraje que luchar por su hijo ante todo. Y, como yo soy madre, comprendo que a veces no queremos ver cosas que pasan. Además tiene un pasado que va a aparecer en la película a traves del personaje del psicólogo, con el que tuvo una relación a los 17 años, de esas que no se olvidan. Y todavía tienen cosas que resolver".

"Toda la trama es como sifuera un tablero de ajedrez. Hay un cerebro, que no puedo desvelar quién es, que está manipulando los movimientos de todos los demás personajes, hasta que finalmente matan al Rey. El secreto y el éxito de la película es que está escrita para sorprender. Tienes que buscar lo que está pasando en esa parte oscura de cada uno de los personajes. Y tiene un giro final sorprendente".

A pesar del éxito de sus últimos proyectos y del Premio Gaudí, para Molins lo más importante es que: "No falte trabajo. Cuando me dieron el Premio Gaudí yo pedí que siga habiendo trabajo, más que premios. Pero las cosas hoy día están un poquito raras. Espero que la gente se vuelva a enamorar del cine español, porque se esta haciendo muy buen cine y que la gente vuelva a creer en la cultura y el cine". De momento María tiene dos proyectos de teatro: "Uno en el Teatro nacional de Cataluña. Y además estoy pendiente del estreno de otra película que rodé, en catalán, Olor de colonia".

Jack Taylor, una leyenda

El veterano Jack Taylor (una leyenda del cine que ha trabajado a las ordenes de Polanski o Milos Forman y que tiene el Premio Nosferatu del Festival Internacional de Stiges) interpreta a un psicólogo jubilado reconvertido en maestro de ajedrez.

"Mi alumno y amigo, Julián, me pide que le ayude con un chico inadaptado, Nico. Mi intuición es que es un caso perdido y al principio me niego, pero por mi amistad con él accedo y, por supuesto, debía haber hecho caso a mi intuición. Por cierto que el joven que interpreta a Nico, David Solans, tiene mucho talento, va a ser un gran actor".

Un personaje que se nos aparece como un poco antipático pero luego nos conquista: "Todo estaba en el guion, es un papel estupendo. El guion es el mapa, esqueleto, yo solo he añadido la carne, porque si tienes un buen esqueleto es muy fácil. Este es un buen personaje. Los hay grises y mediocers pero es un gran personaje secundario".

Curiosamente, un actor de tan larga trayectoria confiesa que: "No creo que sea buen profesor como actor, cuando estoy rodando doy consejo a los actores más jóvenes si me lo piden, por supuesto, pero no creo que sea buen profesor".

Creo que ahora se hacen mejores películas, más profesionales. Antes era casi una cosa artesana. La pena es que aquí sigue sin haber una industria. No hay productores como antiguamente. El cine español es mejor que nunca, tenemos buenos actores, técnicos, directores... gente para hacer un cine internacional de calidad, pero nos falta una industria".

"Quizá deberíamos hacer cine de género de calidad, como esta película. Es el cine que se vende y que sobrevive mejor. Los grandes clásicos eran casi todos de Serie B, hasta Bogart hacía películas de bajo presupuesto. Y esas películoas viven aún. Fans de todo el mundo me escriben desde Argentina, desde Croacia... y se acuerdan de papeles míos como el de La novena puerta, con Polanski o de papeles que hice con John Millius. He hecho tantas películas que ni me acuerdo".

A pesar de interpretar a un profesor de ajedrez, Taylor confiesa que: "Yo no juego al ajedrez ni a las cartas, tengo muy poca paciencia. Hay pensadores y hacedores y yo soy un hacedor.

Taylor nos confiesa que en su agenda no faltan proyectos: "Voy a comenzar a rodar la película Proyecto 12, en Agosto; en septiembre se estrenará Presentimientos, que he rodado con Santiago Tabernero; y tengo otra película Wax, de género, que está en montaje".

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