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Las autoridades elevan a 42 cifra de víctimas mortales en el temporal de Madeira

  • Hay pueblos aislados, vías cortadas, riadas y graves daños
  • José Sócrates se ha mostrado "consternado" por las víctimas mortales
  • La UE ofrece su apoyo a autoridades portuguesas ante el temporal

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42 muertos y 120 heridos en Madeira

Las autoridades regionales de la isla atlántica de Madeira elevaron este domingo a 42 el número muertos a causa del temporal que está afectando al archipiélago portugués y en el que se estima que 120 personas resultaron heridas, según ha informado el secretario de Asuntos Sociales de la región, Francisco Ramos.

Según declaraciones a los medios lusos de la alcaldía de Funchal, la capital de las islas, hay pueblos aislados, carreteras cortadas, riadas y graves daños en numerosas zonas del archipiélago. Los servicios de rescate, bomberos y equipos de protección civil se encuentran desbordados.

Las lluvias no son ya tan fuertes como las que cayeron durante la madrugada local, pero no ha dejado de agravar las inundaciones que se registran en muchas zonas de las islas, situadas a 860 kilómetros al suroeste de Lisboa y en las que viven más de 260.000 personas.

La Comisión Europea ha ofrecido su apoyo a las autoridades portuguesas ante las lluvias torrenciales que sufre Madeira. El presidente de la CE, el portugués José Manuel Durão Barroso, destacó en un comunicado difundido anoche la "disponibilidad" del Ejecutivo comunitario para apoyar a Portugal en lo que consideró una "terrible catástrofe".

José Sócrates, "consternado" por las víctimas mortales

El primer ministro portugués, José Sócrates, se declaró "consternado" por las víctimas mortales y la destrucción en Madeira y manifestó que las imágenes de las inundaciones que ha transmitido la televisión son "desoladoras".

El político socialista comprometió los esfuerzos del Gobierno para ayudar a las víctimas, expresó su solidaridad con los madeirenses y anunció que el ministro portugués de Administración Interna, Rui Pereira, viajará a Madeira en cuanto las condiciones climáticas lo permitan.

En declaraciones a los medios lusos, el alcalde de Funchal, Miguel Albuquerque, alertó de la gravedad de la situación que se vive en la ciudad.

Funchal -el principal núcleo urbano de la turística isla de Madeira, que, es a su vez, la mayor de las cinco que forman el archipiélago y la que concentra el grueso de su población- tiene varias de sus avenidas principales y barrios completamente intransitables, indicó el edil.

Albuquerque manifestó que el temporal ha "asolado" Madeira, donde, según las imágenes mostradas por la televisión y las declaraciones de sus habitantes, las aguas se han llevado puentes, han arrastrado árboles y vehículos y han convertido en auténticos ríos muchas calles.

Varias de las zonas más bajas de la ciudad y dos de sus principales centros comerciales tuvieron que ser evacuados mientras, de acuerdo con las autoridades, se vivían momentos de pánico entre sus habitantes por la crecida incontenible de las riadas.

Cortes en carreteras y el tráfico aéreo

En las carreteras de la isla hay también numerosos cortes y el tráfico aéreo, con vientos de hasta 100 kilómetros por hora, ha sido desviado a las españolas islas Canarias, distantes menos de 400 kilómetros.

El Gobierno regional y las autoridades municipales llamaron a los funcionarios públicos a colaborar con los servicios de rescate y pidieron a los médicos que acudan a los hospitales.

Los servicios de meteorología han declarado la alerta roja, la máxima, tanto en tierra como en las zonas costeras del archipiélago, donde el fuerte oleaje supera los cuatro metros.

Las autoridades también han pedido a la población que no use los teléfonos, salvo caso de urgencia, por la saturación y los daños en las comunicaciones y que no salga de sus casas, aunque las inundaciones han obligado ya a decenas de personas en la capital a buscar refugio fuera de sus viviendas.

Las víctimas y daños más graves registrados por el temporal conocidos hasta ahora se han producido en Madeira, una isla de 741 kilómetros cuadrados de superficie que, junto a la de Porto Santo, de sólo 42 kilómetros, son las únicas pobladas del archipiélago.