RTVE.es/AGENCIAS Una
dieta baja en calorías puede prevenir enfermedades asociadas a la edad y el envejecimiento.
El estudio muestra cómo los primates que siguieron esta dieta presentaban un retraso en su envejecimiento.
El efecto a largo plazo de esta dieta en la vida del ser humano no es conocido, pero el estudio facilita
datos muy prometedores en los monos, por lo que su aplicación en los seres humanos es posible.
Además, se constata que esta dieta ayuda a evitar la aparición de
enfermedades como la diabetes, el cáncer, o los transtornos cardiovasculares, asociadas a la edad, según el último estudio publicado por la revista
Science. "Hemos logrado demostrar que una menor cantidad de calorias puede
frenar el proceso de envejecimiento en la especie primate", señala Weintruch, quien dirigió el estudio, financiado por el Instituto Nacional de Geriatría.
Durante los 20 años que duró el estudio, iniciado en 1989, la supervivencia de los monos a los que se permitió comer libremente fue de un 50%.
Sin embargo, un 80% de los que consumieron la misma dieta baja en calorías
todavía sobreviven.
De los 38 animales que componían el estudio, cinco de ellos desarrollaron diabetes, y 11 de ellos eran propensos a ella. Pero los primates que se sometieron a la dieta muestran unos
resultados que
no mostraban alteraciones en la glucosa.
La incidencia de las enfermedades cardiovasculares se redujeron en un 50% en los animales sometidos a la dieta en comparación con el del resto.
La relevancia de estos resultados aplicados en el envejecimiento de los humanos depende de la
conservación de los efectos en las restricciones calóricas aplicadas en los primates.