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El nuevo presidente de Pakistán "no tolerará" que EE.UU. viole su soberanía territorial

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El nuevo presidente de Pakistán, Asif Alí Zardari, ha afirmado "no se tolerará ninguna violación de la soberanía territorial" por parte de Estados Unidos en su lucha contra los talibanes en regiones fronterizas de la vecina Afganistán.

El viudo de la asesinado Benazir Bhutto ha hecho esta declaración en su primera comparecencia en el Parlamento tras ser elegido presidente hace dos semanas, tras lo cual se ha producido una inusitada oleada de ataques en territorio paquistaní de tropas estadounidenses destacadas en Afganistán.

Zardari aseguró que la fuerza es "sólo el último recurso" en la guerra contra el terrorismo, entre aplausos de los legisladores y la atenta mirada del jefe del Ejército, Ashfaq Kiyani, y del líder de la opositora Liga Musulmana-N, el ex primer ministro Nawaz Sharif, entre otros.

Política interna

Además, Zardari ha pedido la creación de un comité parlamentario para revisar sus propias atribuciones, como el poder para disolver las Cámaras y cesar al Gobierno.

Estas facultades fueron introducidas por su predecesor en el cargo, el general retirado Pervez Musharraf, y recibieron fuertes críticas de la formación de Zardari, el Partido Popular de Pakistán, cuando estaba en la oposición.

Tras expresar que el "honor" y "privilegio" de la Presidencia le ha sido concedido en nombre de Bhutto, Zardari hizo un repaso a los asuntos más importantes que afectan a Pakistán y aseguró que sacará al país "de la oscuridad con la ayuda del Gobierno". "Liberaremos al país de la pobreza, el hambre, el terrorismo y la desunión", sentenció.

Horas antes de su discurso, un ataque suicida contra un convoy de las fuerzas de seguridad en el conflictivo noroeste del país, la zona fronteriza con Afganistán, ha matado al menos a seis personas según el Ejército, aunque fuentes oficiales citadas por las televisiones cifran en diez el número de muertos.

Zardari fue elegido presidente el pasado día 6 por una gran mayoría de los legisladores nacionales y provinciales, poniendo fin al mandato de casi nueve años de Musharraf.

Este dimitió a mediados de agosto, antes de que la coalición ahora en el Gobierno iniciase un proceso de destitución en su contra.