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Euroliga | Real Madrid 89- 82 Panathinaikos

El Real Madrid vence al Panathinaikos y accede a la Final Four

  • Los blancos se han impuesto a los griegos en el WiZink Center por 89-82
  • El equipo español se mediará al CSKA de Moscú en la semifinal de Belgrado 
  • Será la quinta participación de los merengues en los últimos seis años

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El Real Madrid vence al Panathinaikos y accede a la Final Four
El base esloveno del Real Madrid Luka Doncic (i) lanza ante el griego Ian Vougioukas, del Panathinaikos, durante el cuarto partido de los cuartos de final de la Euroliga de baloncesto disputado esta noche en el Palacio de los Deportes, en Madrid. EFE/JuanJo Martín EFE MK.

Ficha técnica:

89 - Real Madrid: (19+32+27+11): Causeur (1), Doncic (17), Ayón (12), Thompkins (9), Taylor (6) -equipo inicial-, Randolph (4), Rudy (5), Carroll (10), Llull (11), Reyes (12) y Tavares (2).

82 - Panathinaikos: (14+21+25+22): Singleton (21), Rivers, James (18), Vougioukas (1), Calathes (18) -equipo inicial-, Antetokounmpo (2), Gist (2), Payne (4), Pappas (6), Denmon, Gabriel y Lojeski (10).

Árbitros: Sreten Radovic (CRO), Fernando Rocha (POR) y Olegs Latisevs (LAT). Pappas fue eliminado por cinco personales (min.40).

Incidencias: Cuarto partido de la eliminatoria de cuartos de final de la Euroliga disputado en el Palacio de Deportes (WiZink Center) de Madrid ante 12.557 espectadores.

El Real Madrid jugará la 'Final Four' de la Euroliga después de superar al Panathianikos en el cuarto partido de cuartos de final (89-82) gracias a una sensacional actuación de Gustavo Ayón, Luka Doncic, autor de 14 puntos y un triple decisivo, y del 'increíble' Llull, que dinamitó el partido antes del descanso.

El conjuto de Pablo Laso ya está entre los cuatro elegidos del 'Viejo Continente', el póquer de privilegiados que peleará por el centro europeo en Belgrado dentro de dos semanas. El conjunto blanco lo certificó este viernes con una exhibición que hizo las delicias del Palacio de los Deportes. Todo salió a la perfección a excepción del cortocircuito en el último asalto.

Será la quinta 'Final Four' para los madridistas en seis años, que desde la llegada de Laso en 2011 han vuelto a instalarse en la dinastía de los poderosos. Una condición que se ha ganado a pulso, sobre todo esta temporada tras haberse impuesto a lesiones, contratiempos y derrotas sobre la bocina. A todo eso también se impuso el Real Madrid.

La noche comenzó con el trabajo de Rudy Fernández, silencioso y productivo, y con los rebotes del 'Titán' Ayón. El mexicano fue la gran referencia bajo los aros y, además, aportó hasta 10 de sus 12 puntos en el primer cuarto para comenzar el sometimiento del combinado heleno. Mike James, muy fino desde el perímetro, impidió las primeras ventajas locales.

Pero tanto buscó las cosquillas de su rival, que las terminó encontrando. Lo hizo con la inspiración de Ayón, pero también con dos triples consecutivos de Llull y con la aparición estelar de Jaycee Caroll. El de Wyoming sacó brilló a su metralleta y no perdonó en su primer lanzamiento desde la línea de 6,75.

Su presencia dio más aire al Real Madrid y acabó por machacar a los de Xavi Pascual, cuya versión siempre estuvo muy lejos del nivel ofrecido en el duelo inicial de la serie. El marcador al descanso (51-35) anunciaba un final feliz para los blancos, que hasta ese momento solo habían errado un tiro de 16 intentos en un segundo cuarto para enmarcar.

En los dos asaltos finales, el equipo griego intentó sacar la cabeza con Singleton y Lojeski, de lo mejor en cuanto anotación, pero a cada respuesta del PAO llegaba un triple del Madrid. Si no era Llull era Carroll, y si no se apuntaba Thompkins a la fiesta. Los gestos del banquillo heleno fueron un espejo del alma. La victoria se iba a quedar en la capital de España.

Y lo hizo, pero con más suspense del que le hubiese gustado al Real Madrid. Un parcial de 2-12 a favor del Panathianikos -con Calathes como líder- encogió al Palacio y retrasó la celebración del madridismo pese a su jugosa renta de 18 puntos al comienzo del último cuarto. Los atenienses perdieron la fe cuando más cerca tuvieron el susto (82-77).

Doncic fue el culpable con un triple al cristal que mandó al traste cualquier ilusión de los griegos. Para colmo, Llull completó el partido soñado -11 puntos y 7 asistencias- dando la sensación de que no llevaba nueve meses en el dique seco. El menorquín insufló grandes dosis de confianza a sus compañeros.

De esta forma, el Real Madrid cerró el triunfo con menos comodidad de la esperada, pero mucho más de hubieran imaginado hace apenas dos semanas. Los de Laso, que jugarán su quinta 'Final Four' en siete años, se citaron con el CSKA Moscú en el primer envite de Belgrado, que se disputa del 18 al 20 de mayo.

El CSKA vence al Khimki con polémica final

El CSKA jugará un año más la final a cuatro tras derrotar a domicilio, en el cuarto partido de la eliminatoria que enfrenta a los dos equipos moscovitas, al Khimki por 88-89, en un partido que tuvo un final polémico por un error de la mesa de anotadores que perjudicó al conjunto local.

Tras remontar diecisiete puntos, el Khimki salió al contraataque con cinco segundos por jugar y anotó la que hubiera sido la canasta del triunfo, aunque los árbitros la anularon porque la mesa había parado el reloj. En la reanudación, fallaron el último lanzamiento y se quedaron con la miel en los labios.

El partido tuvo en Alexey Shved a su gran protagonista. La estrella local anotó 36 puntos, con ocho triples incluidos, capturó cinco rebotes y sumó 37 de valoración, aunque no pudo impedir la eliminación de su equipo.

Desde el comienzo, el CSKA impuso su juego con un gran Cory Higgins y una agresividad que atenazaba los ataques locales y provocaba pérdidas de balón en un Khimki que no encontraba soluciones ante un rival más inspirado desde el perímetro.

Así, el primer cuarto concluyó con la máxima diferencia hasta ese momento (25-32), y la exhibición de los jugadores de Dimitrios Itoudis continuó en el segundo, en el que mantuvieron rentas cercanas a la decena de puntos que aumentaron a trece con un triple final de Sergio Rodríguez en la última jugada de la primera mitad (44-57).

Pese a los quince puntos de Alexey Shved al descanso y a dominar el rebote (15-11), el Khimki pagó caras sus nueve pérdidas de balón y su escaso acierto desde la línea de tres puntos.

El dominio del CSKA se mantuvo en la reanudación, aprovechando que a su oponente no le salían las cosas y se ahogaban una y otra vez con la defensa desplegada por los visitantes.

Sergio Rodríquez, con un triple en el min. 27, subió el +17 al marcador (52-69) aunque la inmediata reacción de Shved, con siete puntos en quince segundos incluidos dos triples, volvió a meter a los suyos en el choque.

Un parcial de 11-0 cuando parecía que lo tenían todo perdido resucitó al equipo de Georgios Bartzokas al final de un tercer periodo que concluyó 65-71.

La ilusión duró poco entre los aficionados del Khimki, ya que otro arranque letal del CSKA, con tres triples consecutivos y un 0-11 de salida, parecieron romper el partido definitivamente.

Lo impidió Shved, que se echó a su equipo a la espalda y, con su octavo triple completó la remontada a un minuto del final (87-85).

Llegó entonces la polémica jugada final en la que los árbitros anularon por un error de la mesa la canasta que hubiera dado el triunfo al Khimki y permitió el triunfo del CSKA, que buscará en Belgrado su octava título en la máxima competición europea.

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