El líder de la Vuelta a España, Igor Antón (Euskaltel), se ha retirado de la carrera por una caída. Antón se ha caído a 6 kilómetros de meta junto a su compañero Egoi Martínez, quien fue trasladado en ambulancia a un centro hospitalario de Santander, éste con posible rotura de clavícula.
Antón se subió al coche del Euskaltel con heridas en el costado y brazo derechos (posible fractura de codo). Con gesto tranquilo, pero apesadumbrado por su desgracia, Antón levantó el dedo pulgar dando a entender que no sufre daños mayores.
En declaraciones a TVE después de la etapa, el director del equipo Euskaltel, Igor González de Galdeano, dijo que el corredor posiblemente tendrá que pasar por el quirófano.
De hecho, la primera valoración del médico de la Vuelta, doctor Lara, es que Antón podría sufrir una fractura de codo, diagnóstico que deberá ser confirmado con las pertinentes radiografías. En caso de que se confirmara la fractura, el corredor de Galdakao sería intervenido quirúrgicamente en el hospital de Santander.
El italiano Marzio Bruseghin y el colombiano Rigoberto Urán, ambos del Caisse d'Epargne, también se han visto involucrados en la caída y podrían tener fracturada la clavícula.
Bruseghin, que era sexto en la general, fue trasladado al hospital con numerosos golpes. Terminó la etapa con múltiples golpes y heridas, resultando especialmente preocupante un traumatismo en la clavícula. Finalizó la etapa a 17 minutos.
Urán también llegó con dolores intensos en la clavícula, por lo que peligra su participación en la Vuelta. El colombiano terminó la etapa en el puesto 35 a 3.03.
La oposición denuncia varias explosiones en la capital y su periferia. El enviado especial de la ONU viajará a Siria este lunes.
Los arrestados pertenecen a los aparatos "militar" y de "captación" de la organización criminal.
La empresa española reclama 8.000 millones por las acciones de YPF. El opositor Julián Obiglio (Pro), califica la operación como una "confiscación" "ilegal".
CONXITA CASANOVAS - Cosmópolis, un film con expectativas puestas que nos ha decepcionado. Paraíso amor, de Ulrich Sedl, es una de las apuestas para ganar en Cannes. De rouille et D'os, de Jacques Audiard, aporta momentos emocionantes.
El director mundial de productos emergentes de Google opina que "hay que dejar de formar abogados y formar más ingenieros".