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España, en la final con polémica

  • La "roja" se ha impuesto a los italianos por 3-2
  • Un gol sobre la bocina, muy discutido, da la victoria a los españoles
  • Brasil aplasta a Rusia por 4-2 y será el último obstáculo de España
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España vence con un gol sobre la bocina

La selección española de fútbol sala se ha clasificado con suspense y  mucho trabajo para su cuarta final mundialista consecutiva tras  derrotar por 3-2 a una más que digna Italia, en un partido marcado  por un rocambolesco autogol sobre la bocina de Foglia y que dio paso  al caos y la tensión hasta conocer su validez.Fue un pase sufrido. En China Taipei hace cuatro años, España superó por penaltis a la poderosa Brasil, y en esta ocasión, fue más allá, con un tanto con el reloj a cero, o casi a cero como acabaron  por determinar los colegiados Antonio Alvarez y Elix Peralta.

Los actuales subcampeones del mundo habían sido capaces de sobreponerse en dos ocasiones a los goles españoles y de poner contra las cuerdas al combinado nacional, pero cometieron un error infantil en el momento menos deseado, que les condenó donde mejor se mueven,  en las jugadas trabadas.

Una innecesaria pérdida de balón en el mediocampo a falta de siete  segundos y con los penaltis como vía para deshacer un igualado  choque, provocó una rápida contra española. El pase mortal de Kike,  tropezó con el balance defensivo agónico de Foglia, curiosamente el  mejor de los suyos y del partido, desbordando la desesperada salida de Feller y estrellándose con el palo, que le 'devolvió' la pelota al menudo jugador italiano, que no pudo evitar meterla en su portería.

La alegría incontrolada de los jugadores de Venancio López  contrastó con las protestas inmediatas de Alessandro Nuccorini, que consideraba que el tiempo había finalizado. Dentro del caos y la  tensión, y con España en el vestuario, los minutos fueron pasando sin  una resolución clara hasta que los colegiados decidieron que se  procediese a un inefectivo saque de centro. 

Los italianos han luchado hasta el final

Este fue el último obstáculo que tuvo que superar la selección de un encuentro que hasta el minuto 50 había sido equilibrado. Daniel  había puesto el choque del modo deseado al abrir el marcador a los  cinco minutos con un 'envenenado' disparo a la escuadra de Feller.  Sin embargó, el guión no le fue tan favorable a la doble campeona del  mundo como hace casi un año en Oporto.

Italia no se desesperó. Fuerte y sacrificada en defensa, y amparada en ataque por el talento de Foglia y la peligrosidad de su disparo exterior, demostró que a la hora de jugar encuentros definitivos, se crece y dejó atrás las dudas que podía haber ofrecido  anteriormente en el torneo.

De todos modos, España echó mano de su defensa y supo aguantar con  entereza, aunque le faltó frescura ofensiva. Ortiz pudo poner el 2-0  en un mano a mano que desaprovechó antes del descanso, que dio paso a  una segunda mitad donde la 'azzurra' ofreció su mejor versión. Luis  Amado se esmeró en repeler los disparos de fuera, pero no pudo con  una habilidosa jugada de Foglia. A partir de ahí, la selección pasó momentos de apuro, de los que supo salir por experiencia y calma.

La prórroga dio paso a más tensión y Fernandao en el último  suspiro de la primera mitad, hizo un gran gol que ponía a los de  Venancio López con pie y medio en la final. Pero Italia no se rindió  y con el 'portero-jugador', Nando Grana igualó. Los penaltis, como  hace cuatro años, parecían el camino hacia la final, pero la  'azzurra' falló y el caos benefició al combinado nacional, que tendrá  a la anfitriona Brasil en la final deseada.

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Los brasileños han vuelto a demostrar en los primeros minutos porqué son considerados como los más firmes candidatos al oro, después de 12 años de sequía, al mostrar un gran fútbol ante el que los rusos sólo fueron meros espectadores, aunque no sentenciaron y a punto estuvieron de pagarlo muy caro en el último tramo, al final Brasil se ha impuesto por 4-2