Empiezan los Juegos Paralímpicos
- Siga la ceremonia inaugural en directo en La 2 y RTVE.es a partir de las 14.00
- Los 133 atletas españoles intentarán superar el séptimo puesto logrado en Atenas 2004
- Pekín dispondrá de una organización similar a la de los Juegos Olímpicos
La llama olímpica vuelve a arder en la capital china. Los Juegos Paralímpicos comienzan después de una ceremonia de inauguración "formidable, emotiva y memorable", aunque menos vistosa que la que se pudo ver en los pasados Juegos que se clausuraron hace a penas dos semanas.
Miguel Sagarra, presidente del Comité Paralímpico Internacional y Xavier Torres, uno de los nadadores más laureados de la historia son dos de los relevistas encargados de recoger el testigo de una antorcha olímpica que desde el 28 de agosto ya ha recorrido más de 13.000 kilómetros.
El programa paralímpico de Pekín está compuesto por 20 deportes y España competirá en 15 de ellos. Está prevista la participación de más de 4.000 deportistas procedentes de unos 145 países y la asistencia de 1,5 millones de espectadores. Además, unos 4.000 medios de comunicación están acreditados, colaborarán unos 30.000 voluntarios y se realizarán alrededor de 1.000 controles antidopaje.
Un dispositivo muy similar al de los Juegos Olímpicos, con China apuntando a liderar el medallero de la misma manera que ya hizo en agosto, pero con la diferencia de que en esta ocasión España se presenta en forma de una de las grandes potencias mundiales del deporte paralímpico.
Décima en el medallero histórico de los 12 Juegos celebrados hasta ahora, nuestros deportistas acumulan un total de 519 medallas, 176 de ellas de oro, 168 de plata y 175 de bronce. Atenas 2004 nos dejó 71 medallas y una séptima plaza, un puesto por debajo del obtenido en Sídney.
Practicando el desfile con una escoba
En esta ocasión, las expectativas son altas, el optimismo inunda la delegación española a pesar de reconocer la supremacía de otras potencias, como China o Corea.
Con David Casinos como abanderado, España desfilará por el "Nido" con la satisfacción de llevar al mejor lanzador ciego del mundo a la cabeza.
Casinos, que competirá en Pekín en la disciplina de disco, se proclamó campeón paralímpico de lanzamiento de peso en los Juegos de Sídney 2000 y revalidó la medalla de oro en Atenas 2004. A pesar de sus múltiples azañas deportivas, el atleta, orgulloso de su papel, cuenta que ha estado practicando con el palo de una escoba.
Una delegación optimista
El entrenador del equipo paralímpico español de fútbol, José Urbano, confiesa que es un "orgullo ser los representantes del fútbol español", ya que en las Olimpiadas no participo la selección española, y que todos sus jugadores van motivados para "repetir lo de Atenas o mejorar el resultado".
El atleta catalán Ignacio Avila Rodríguez asegura que aunque haya participado en tres Juegos, los de China los afronta "como si fuera la primera vez, con muchas ganas y ansioso por competir".
La nadadora Esther Morales Fernández, que compite en 100 metros braza por primera vez, ha contado que participar en unas Paralimpiadas supone "una ilusión muy grande" que lleva preparando desde los últimos Juegos en Atenas donde le "metieron en la cabeza la idea".
La natación será el deporte con mayor representación de deportistas españoles y con claras posibilidades de sumar unos cuantos metales. 39 nadadores estarán en el Cubo de Agua de Pekín, entre ellos, Teresa Perales, atleta paraplégica y ex diputada de las Cortes de Aragón.
Perales, que en los Juegos de 2004 se colgó seis medallas, insiste en que a pesar de las dificultades añadidas con las que cuentan los atletas paralímpicos, tiene claro que el protagonista sigue siendo el deporte. Por eso no duda en afirmar: "Tengo intención de traer medallas".
Este es el objetivo de las 231 personas, entre atletas, entrenadores y representantes, que conforman la delegación española en Pekín. La villa olímpica vuelve a respirar el espíritu de la competición. Desde el 6 de septiembre hasta el 17, la llama del "Nido del Pájaro" alumbrará los decimoterceros Juegos Paralímpicos. Suerte que España no es supersticiosa.