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En las ciudades ucranianas los civiles huyen siguiendo la recomendación del gobierno. Mariúpol también resiste a los continuos bombardeos. Hay 160.000 ciudadanos atrapados sin electricidad ni agua, como la familia de Masha, de doce años. "Antes todo me asustaba, el ruido de las explosiones, pero te vas acostumbrando", dice desde fuera del sótano donde lleva semanas viviendo. Su abuela murió de un ataque al corazón y la enterraron en el jardín. Según el alcalde, hay al menos 5.000 fallecidos.

Foto:AFP

Cientos de personas huyen del este de Ucrania después de que el gobierno haya pedido que todo el que pueda salga de la zona del Donbás, donde se concentra ahora la ofensiva rusa. Creen que podría su última oportunidad de huir. El presidente Zelenski ha pedido ayuda para salvar a los ciudadanos de Mariúpol. Calculan que 160.000 personas siguen atrapadas en esa ciudad sitiada.

El enviado especial de RNE a Kiev,  Fran Sevilla, se encuentra en la zona de Gorenka al noroeste de la capital. Es una de las zonas donde más se ha combatido y en sus calles hay un enorme nivel de destrucción. El monumento a la Segunda Guerra Mundial está completamente destrozado tras los bombardeos y los combates. Las tropas rusas ocuparon rápidamente este sector porque se encuentra muy cerca de Gostomel, ciudad donde se encuentra el aeropuerto construido en época soviética y querían utilizar su larga pista de aterrizaje para poder transportar carga hasta aquí. Los habitantes que han sobrevivido se encontraban en sótanos aterrorizados por los soldados rusos.

EE.UU. y Reino Unido anuncian nuevas sanciones contra dos de los grandes bancos rusos y dos de las hijas de Vladimir Putin. Estamos sobre el terreno en Ucrania con nuestro enviado especial, Fran Sevilla. La OTAN advierte que el conflicto puede ser muy largo. Nos fijamos en una polémica propuesta legislativa contra el aborto en Oklahoma y en la crisis en Etiopía. Con Amnistía Internacional repasamos la situación de los derechos humanos en América Latina.

Las carreteras para llegar a Borodyanka, en las afueras de Kiev, están destruídas. Igual que las aldeas. Una tras otra. Y, en los bosques, aún se ven las decenas de trincheras, ahora vacías, que los rusos ocuparon durante semanas.

Llegaron a la ciudad el pasado 28 de febrero y comenzaron, entonces, los días de horror. "Mi vecino tenía una cadena de oro en el cuello y los rusos le dijeron que seguro que no ganaba tanto dinero para llevar joyas, le mataron y su hermano le tuvo que enterrar en un patio", cuenta Nadia a TVE.

El presidente de ucraniano, Volodímir Zelenski, ha intervenido en el Congreso de los Diputados y ha pedido más armas y sanciones contra Rusia. Además, ha comparado la situación que atraviesa actualmente su país con la vivida en Gernika en 1937 durante la Guerra Civil española. "Parece que estamos en abril de 1937 en Gernika", decía Zelenski en alusión al bombardeo ocurrido en la ciudad. También ha pedido a empresas españolas que dejen de hacer negocio con Rusia. 

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha condenado la guerra y ha asegurado que la esperanza de Europa está depositada ahora en Ucrania. Sánchez también se ha comprometido a imponer más sanciones a Rusia y a enviar más ayuda humanitaria y armamento. "España está y estará siempre con el pueblo ucraniano", expresaba el presidente del Gobierno.

Informa Leticia Arenas.

Luis Moreno Ocampo, ex fiscal de la Corte Penal Internacional cree que lo que está pasando en Ucrania es un desafío al sistema básico de la humanidad y una oportunidad para que el mundo se organice bien y aprenda a proteger realmente a sus ciudadanos, cosa que aún no ocurre: “Mandela dijo una cosa que no debemos olvidar: Yo nunca pierdo, o gano o aprendo. El conflicto de Ucrania nos muestra que el mundo aun no está organizado. Tenemos tecnología para comunicarnos y matarnos, pero no para protegernos”. Reconoce problemas para llegar al fondo de las cosas porque, por ejemplo, la ONU no mandará pruebas porque Rusia lo vetará. Aún así, pone en valor la existencia de la CPI, algo que no ocurría tras la invasión de los nazis, y recuerda que hay responsables de los crímenes de Darfur o Libia que siguen en prisión. Por eso, aunque el proceso sea lento, confía en que de resultados. En concreto, para poder encarcelar a Putin, cree que se podrían entregar pruebas relacionadas con el desplazamiento forzoso de millones de ucranianos, porque de eso él es el máximo responsable. Sobre actos como los que se han visto en Bucha, señala a responsables militares: “El fiscal tiene ahora esa enorme responsabilidad de decidir hacia dónde va. Los periodistas pueden mandar fotos. La gente puede ayudar a entender cómo está la cadena de mando”.

Cada vez son más los países que se unen a la petición de investigar a Rusia por crímenes de guerra y lesa humanidad. Aunque, como ha explicado en Las Mañanas de RNE Félix Arteaga, investigador principal de Seguridad y Defensa del Real Instituto Elcano, la Oficina de la Fiscalía de la Corte Penal Internacional viene investigando lo que ocurre en Ucrania desde 2014 y cuenta ya con pruebas suficientes como para asegurar que se han cometido estos delitos.

Arteaga considera, sin embargo, que “Rusia no va a cooperar con la justicia internacional ni va a entregar a Putin o a los responsables si se les declara tras la investigación”. Y señala que solamente un cambio de régimen podría hacer que la Federación Rusa consintiera que la investigación condujera a un juicio: “La investigación se demorará en el tiempo sin que los responsables tengan que afrontar las consecuencias”, señala el investigador.

La retirada del Ejército ruso de los alrededores de Kiev ha permitido el acceso de la prensa a Bucha. Allí se han contabilizado más de 400 cadáveres de civiles, la mayoría enterrados en fosas comunes. Zelenski ha visitado Bucha para ver la masacre que las tropas rusas han cometido en la ciudad y desde allí, acusa a Rusia de genocidio: "Estos son crímenes de guerra, sabemos que hay miles de personas asesinadas y torturadas, esto es un genocidio".

Informa Fran Sevilla, enviado especial de RNE en Ucrania