Una nueva norma de la DGT equipara las autocaravanas a cualquier turismo. De esta manera podrán permanecer estacionadas en cualquier plaza de aparcamiento de las ciudades españolas. Esto borra el vacío legal, que muchos ayuntamientos aprovechaban para prohibir en sus ordenanzas aparcar a este tipo de vehículos.
No obstante deberán cumplir una serie de requisitos para que no se considere que están acampadas. Deberán tocar el suelo con sus ruedas, sin estar elevadas de ninguna forma, no podrán usar toldos o elementos que sobrepasen su superficie, y tampoco se podrá expulsar fluidos como aguas grises o negras.
Así, los caravaneros podrán pernoctar sin riesgo a ser multados.