Un equipo de RTVE ha sido testigo del trabajo de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que continúa operando para rescatar y recuperar cuerpos tras el doble terremoto en Venezuela.
Esta unidad está formada por 63 militares, entre médicos, sanitarios e ingenieros. Además de perros, han traído equipos especializados para detectar vida debajo de bloques de hormigón: "Nosotros no perdemos la esperanza, nuestro objetivo es salvar vidas", ha explicado uno de los integrantes.
Durante estas operaciones de rescate, la UME ha logrado sacar con vida a dos personas. Tirar de ese hilo de vida, aseguran, merece la pena.
Lucha contrarreloj para rescatar a los últimos supervivientes con vida tras los terremotos de Venezuela. Los rescatistas internacionales se organizan, y el estadio de beisbol de los Tiburones de La Guaira es el cuartel general. Mantienen la esperanza hasta el final y llevan a cabo operaciones de alta complejidad. De momento, continúan los trabajos de rescate, pero los equipos internacionales ya se preparan para ayudar en la emergencia posterior.
España ha desplegado en Venezuela ayuda humanitaria y en menos de 72 horas estará funcionando el hospital de campaña de altas prestaciones START, con capacidad para realizar operaciones en quirófano. Conectamos desde Caracas con Antón Leis, director de la AECID, la Agencia Española para la Cooperación Internacional y el Desarrollo, y con Soledad Gómez de la Oliva, coordinadora de Catástrofes SUMMA 112 de la Comunidad de Madrid. Leis comenta el impacto de la magnitud de la emergencia, pese a la experiencia de sus equipos. También destaca el recibimiento por parte de los venezolanos: "Estamos sintiendo muy de cerca este calor, que ayuda con todo este frente psicológico que va a ser intenso".
Precisamente sobre la importancia de mitigar el impacto psicológico de la catástrofe en los equipos que se han desplazado a la zona para ayudar, Soledad de la Oliva hace hincapié en la exhaustiva formación de las personas que trabajan allí: "Lo hacen los compañeros sanitarios. Tienen preparación para darse autocuidado a ellos mismos y a sus compañeros". Después, a la vuelta, se hará un seguimiento y una valoración de estos profesionales: "Para que ellos puedan descartar vivencias y sentimientos que puedan tener. Si tienen necesidad de algún apoyo, poderlo afrontar". Entrevista completa en RNE Audio.
Una semana después del doble terremoto, cada vez es más complicado mantener la esperanza de encontrar supervivientes en Venezuela. Pero casos como el de Hernán Gil hacen confiar. El doble terremoto le pilló en la garita del parking donde es vigilante. Sigue atrapado, pero con vida. Los rescatistas le están dando agua, medicinas y alimentos mientras llegan a él.
Hay más de 16.000 venezolanos durmiendo al raso y niños que deambulan solos por estos campamentos improvisados. Por eso, ahora la ayuda se dirige, sobre todo, a los que han sobrevivido. Naciones Unidas pide 50 millones de dólares para asistir a medio millón de personas. Sobre el terreno, rescatistas de todo el mundo. Más de 3.000 a los que ha dado las gracias Delcy Rodríguez, cuya gestión está cada día más cuestionada.
Venezuela ya ha recibido más de mil toneladas de ayuda humanitaria. Se esperan más, incluyendo equipos médicos y hospitales de campaña. Máxima solidaridad también entre los venezolanos. Se organizan para ayudarse, pero el cansancio se nota, y la ONU advierte: puede aumentar la tensión social.
El número de muertos por los dos terremotos que golpearon Venezuela el 24 de junio asciende ya a 2.295 y el de heridos a 11.267, según Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento. En total son 12.841 las personas damnificadas. Hasta ahora han sido rescatadas 6.461 personas. Delcy Rodríguez declara duelo nacional durante siete días a partir de este miércoles.
La zona cero de La Guaira esta salpicada de equipos de rescate internacionales que buscan supervivientes, tras los terremotos de hace una semana en Venezuela, que han dejado más de 1.900 muertos y 10.500 heridos.
Los rescatistas mexicanos han enseñado a RTVE el proceso para entrar en el interior de los edificios derruidos en busca de personas atrapadas, colocando sus equipos de ultrasonido para localizarlos.
A Venezuela siguen llegando toneladas de solidaridad tras los dos terremotos del pasado 24 de junio. La ONU calcula que hay medio millón de afectados y pide 50 millones de dólares para los próximos tres meses y es urgente. De momento, han llegado manos de todas partes para sumarse a los rescates. La UME española trabaja las 24 horas buscando los últimos hilos de vida. "Se sigue encontrando más gente, mientras haya una esperanza hay que seguir", declaran.
La reina Letizia junto al Ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, han despedido este miércoles en el aeropuerto de Barajas a los 44 profesionales sanitarios, logistas y cocineros voluntarios del hospital de campaña START de la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo (AECID) que vuelan hacia Venezuela. El hospital se puede montar en apenas 36 horas y ya se desplegó en otras catástrofes como en el terremoto de Turquía en 2023. El ministro Albares ha anunciado 300 mil euros adicionales de ayuda urgente. La reina ha destacado la "profesionalidad, el rigor y el cariño" con el que acompañan y ayudan a quienes sufren. Doña Letizia ha asegurado que "la sociedad española es muy consciente de ello y os lo agradece". El ministro Albares anuncia 300.000 euros adicionales de ayuda urgente.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha confirmado este miércoles que los españoles fallecidos en el doble terremoto de Venezuela son ya 26, mientras que otras 150 personas permanecen desaparecidas.
Una semana después del terremoto que ha devastado el norte de Venezuela, la esperanza se mantiene entre los escombros de la ciudad de La Guaira. En el distrito de Los Corales, donde decenas de edificios han quedado reducidos a montañas de hormigón, equipos internacionales de rescate trabajan coordinados en un último intento por localizar con vida a dos niños que habían dado señales vitales.
La enviada especial de RNE, Beatriz Viaño, ha relatado desde la zona cero que el operativo ha reunido a rescatistas mexicanos, checos y estadounidenses, apoyados por perros de búsqueda y escáneres auditivos.
Al frente de Los Topos Mexicanos, Héctor Méndez, con décadas de experiencia en grandes catástrofes, ha rechazado perder la esperanza y ha explicado que, además del riesgo físico, hay que afrontar la tensión con quienes han dificultado el trabajo sobre el terreno. "Además de estar arriesgando la vida, estar también lidiando entre burócratas insensibles del sentimiento de la gente a flor de piel."
Tras una semana prácticamente sin descanso, Méndez ha resumido el espíritu con el que su equipo afronta la misión: "Para nosotros ahorita no hay noche ni día, porque estamos en medio de una misión." Y ha añadido: "No me siento doblegado, no me siento cansado." Con 80 años, sigue coordinando a un equipo internacional convencido de que, mientras haya una mínima posibilidad, la búsqueda no ha terminado.