Las granjas avícolas de Valladolid se blindan frente a la llegada de la enfermedad de Newcastle. El único foco detectado en Aldea de San Miguel está controlado según la Junta de Castilla y León, que vigila 11 explotaciones más dentro del perímetro de seguridad.
Es primer brote fuera de Valencia y tanto veterinarios como ganaderos coinciden en que la crisis de la gripe aviar supuso un gran aprendizaje en bioseguridad y que las granjas están preparadas para evitar que vuelva a repetirse.