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La única iglesia católica del enclave palestino ha sido atacada este jueves por el Ejército israelí. Cinco personas han resultado heridas y, al menos, dos han muerto. El padre Romanelli es el párroco del templo y se le conoce por las llamadas telefónicas que recibía cada día del papa Francisco desde el inicio de la ofensiva israelí. Su iglesia, la Sagrada Familia de Gaza, acoge a unos 500 cristianos desplazados por el conflicto.

Israel dice que está revisando la información e insiste en que no ataca iglesias ni sitios religiosos. El papa León XIV lo ha condenado y ha pedido un "inmediato alto el fuego". La primera ministra italiana lo ha calificado de "inaceptable". Meloni afirma que ninguna acción militar puede justificar los ataques israelíes contra la población civil.

La retirada de las fuerzas sirias de Al Sueida, ciudad de mayoría drusa al suroeste del país, ha devuelto una incierta calma a la región. Pese a que Israel ha cesado sus bombardeos, las tropas gubernamentales sirias permanecen atentas ante posibles y futuras ofensivas.

Israel ha reforzado la presencia policial en la frontera con Siria, pero 24 horas después de bombardeos, el silencio del Gobierno del primer ministro, Benjamín Netanyahu, es absoluto. Todo lo contrario en el Ejecutivo sirio: "El objetivo del ataque israelí era llevarnos hacia un escenario de caos y destrucción", afirmaba el miércoles el nuevo presidente sirio, Ahmed al Shara.

El alto el fuego, pactado con líderes religiosos drusos, busca garantizar, según aseguró Al Shara, la unidad país. Sin embargo, recordó a los drusos que su misión es "protegerlos", lo que fue el mismo argumento que utilizó Israel para justificar sus bombardeos sobre Damasco. Los enfrentamientos entre drusos y beduinos, que acabaron con la intervención de las fuerzas sirias, han dejado más 300 muertos en Al Sueira.

Foto: ATEF SAFADI/EPA

Israel ha bombardeado áreas cercanas al cuartel general sirio y al palacio presidencial en Damasco, justificando la ofensiva como una forma de asegurar la protección de la minoría drusa, inmersa en choques con beduinos en la ciudad siria de Al Sueida desde el fin de semana pasado. Decenas de drusos israelíes han cruzado la frontera entre Israel y Siria a través de los Altos del Golán para socorrer a los suyos.

Tel Aviv ha exigido que el sur de Siria quede desmilitarizado, y para ello ha enviado un mensaje disuasorio al nuevo Gobierno sirio, encabezado por Ahmed Al-Sharaa. Damasco ha calificado el ataque de “acto criminal” y denuncia un intento de desestabilizar el país.

Foto: EFE/EPA/MOHAMMED AL RIFAI

Los cadáveres de adolescentes y niños atrapados en una estampida del reparto de comida se han ido apilando en la morgue. Estaban desnutridos. Han muerto aplastados por otros palestinos hambrientos como ellos.

La empresa estadounidense que distribuye la comida acusa a Hamás de usar a agitadores para provocar el caos, pero los supervivientes relatan que los mercenarios cerraron la distribución de golpe y que luego les lanzaron gases lacrimógenos.

Israel impuso este sistema de distribución de ayuda hace dos meses. En ese tiempo, sus soldados y los mercenarios han matado a más de 900 palestinos.

La ciudad siria de Al Sueida, al sur del país, ha vuelto a registrar este martes fuertes enfrentamientos entre fuerzas drusas y gubernamentales después de que el Gobierno sirio anunciase su despliegue para tomar el control de la localidad. Los combates se han reanudado tras la ruptura de un alto el fuego anunciado por la mañana, lo que alarga un conflicto de varios días que ha provocado decenas de muertos. Además de los combates, Israel ha bombardeado por segundo día consecutivo a las fuerzas gubernamentales al sur de Siria.

Los nuevos choques se han acrecentado ante el descontento popular a raíz de una serie de incidentes cometidos por las tropas de Damasco. Entre ellos, supuestas ejecuciones extrajudiciales de vecinos no armados.

La violencia también se ha extendido a las inmediaciones de la sede del Gobierno regional y de la Comandancia de la Policía, en pleno centro de Al Sueida. Antes de la entrada de tropas gubernamentales, la seguridad en la urbe estaba a cargo de fuerzas locales, que el pasado fin de semana llevaron a cabo intensos combates contras grupos beduinos tras el supuesto robo a un empresario druso.

Foto: GHAITH ALSAYED

Israel libra su guerra más larga y necesita que todos, también los ultraortodoxos, arrimen el hombro. La comunidad religiosa siempre se habían librado de ir al Ejército, pero hace un año el Supremo acabó con las exenciones. Desde entonces, los ultraortodoxos pelean en la calle y en el Consejo de Ministros por eludir el llamado a filas. Sus partidos amenazan con abandonar el Gobierno de Netanyahu si no hay avances en las próximas horas.

Foto: Magda Gibelli / EFE

El Parlamento israelí decide si expulsa a un diputado árabe por unas declaraciones públicas sobre la guerra en Gaza. A Ayman Odeh, bilingüe en árabe y hebreo, le acusan de apoyar el terrorismo por un mensaje publicado en las redes sociales en enero, durante la tregua en Gaza. Se alegraba por la liberación de los rehenes isralíes, pero también por la liberación de presos palestinos.

Una comisión parlamentaria propuso su expulsión. Pero echarlo, advierten cientos de políticos israelíes en una carta abierta, significaría cruzar todas las líneas rojas, una vulneración flagrante de la libertad de expresión incompatible con la democracia.

FOTO: REUTERS/Ronen Zvulun

Más de un millar de artistas españoles han reabierto recientemente el debate sobre el comercio de armas de nuestro país con Israel. Los profesionales de la cultura han enviado una carta dirigida al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la que piden poner fin a todos los negocios armamentísticos con el gobierno de Netanyahu. Lo contrario, dicen, es ser cómplice de un genocidio.Sobre ello, en el informativo del 24 Horas de RNE hablamos con la actriz María Botto.

La intérprete argentina cree que "cada acción, cada voz, cada movimiento, cada sanción cuenta" y se muestra muy esperanzada con todos los movimientos y actos que se están llevando a cabo para detener el genocidio. Además, Botto reconoce lo siguiente: "Yo pertenezco al mundo de la cultura, pero antes que actriz soy un ser humano conmovido y horrorizado por la masacre que vive Palestina", y por eso hace un llamamiento: "Cada uno de nosotros puede hacer algo, y todos juntos podemos parar este genocidio".

Kayed Hammad fue durante años el productor y traductor de referencia para la prensa española e internacional en Gaza. Ha vivido muchas guerras, pero ninguna como esta. "Esto no es una guerra, es una venganza", denuncia. Las cámaras, dice, no mienten: "Los muertos son mujeres y niños. ¿Dónde están los milicianos?", cuestiona.

Gracias a la presión de periodistas, académicos y políticos, logró salir de Gaza hace dos semanas con su familia. Ahora vive en Málaga, aunque dejó atrás a seres queridos y el cuerpo de su hijo, asesinado en un hospital bombardeado cuando intentaba llevar medicinas a un amigo. "He dejado mi corazón en su sudario", lamenta.

En Gaza sobrevivió comiendo pienso de animales y mudándose constantemente. Nunca dejó de informar. "Pensaba: 'a mí también me pueden bombardear en mi casa o en la calle, así que por lo menos puedo hacer que llegue la imagen de lo que está pasando y si me muero, ¿qué le voy a hacer?'", afirma.

Foto: RTVE