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Europa aplica un embargo sobre las importaciones de combustibles rusos desde febrero de 2023. Es parte de las sanciones para presionar a Moscú y que ponga fin a la invasión de Ucrania. Los aliados occidentales, entre los que está Estados Unidos, han seguido con esa política en los últimos años. Hasta ahora. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, incapaz de obrar una paz que tantas veces ha prometido -y sufriendo las consecuencias de su guerra en Irán, con una escalada de los precios de los combustibles que está mermando sus perspectivas electorales-, se ha aliado con el enemigo. Ha firmado un acuerdo con Rusia para comprar su diésel.

Hoy vamos a analizar qué se esconde tras este pacto entre Trump y Vladimir Putin, cómo ha evolucionado la relación entre las dos potencias, y dónde deja eso a Ucrania, a quien su supuesto socio le está presionando para que deje de atacar petroleras rusas.

Las grandes ciudades de Francia, como París o Niza, han aplicado el toque de queda para intentar frenar las protestas que bloquean el país. En Lille los menores no pudieron estar en la calle desde las 20:00 del lunes y hasta las seis de la mañana. En la capital, el toque de queda fue desde las 23:00 para todos, pero solo en dos barrios afectados. Marsella lo impondrá este martes y otras ciudades lo decidirán en las próximas horas. La última noche ha sido más tranquila aunque el primer ministro Sébastien Lecornu no descarta aplicar nuevas restricciones.

Fotografía: KIRAN RIDLEY / AFP

  • Las calles arden en Europa y los partidos tradicionales no tienen respuestas ante la rabia y la inseguridad ciudadanas
  • El recurso a la violencia crece y se suma a lo que hasta ahora fue una tradición de protesta democrática en Europa

Europa se contagia de las protestas de Francia o España. El gobierno de Meloni despliega el ejército: 500 militares a las zonas más conflictivas, como Turín, Bérgamo o Milán, donde 2.000 jóvenes se manifestaron el fin de semana. Disturbios que dejan 200 detenidos, casi el 80% menores.

En Génova han ocupado el aeropuerto. La tasa de inflación en Italia se sitúa en el 4,2%, mientras el aumento de los salarios crece a la mitad. En Bolonia, los estudiantes han protestado por el elevado precio de los alquileres

Una reivindicación que se repite en Portugal. Esto es Lisboa, donde acampan contra la crisis de la vivienda. Ciudades como Oporto o Coímbra también exigen precios asequibles.

Por lo mismo plantan tiendas en Grecia. Mientras que en Bélgica los manifestantes se quejan por los recortes del gasto público y el aumento de los costes en educación.

Al contexto de las precarias condiciones universitarias y las elevadas tasas, se le suma la corrupción en Albania, donde piden la destitución del primer ministro, contra el que llevan meses protestando por el proyecto turístico de lujo que quiere construir el yerno de Trump. Un clima violento que en la capital ha hecho arder edificios oficiales.

Foto: Francesco Enriquez/IPA via ZUMA / DPA

En setenta años, hay cosas que no han cambiado. Una de ellas es la necesidad de marcharse en busca de un futuro mejor: escapar de la pobreza y la desesperanza, mejorar la calidad de vida y ofrecer más oportunidades a los hijos.

Son las mismas razones que empujaron a tantos españoles a hacer las maletas. Entre 1960 y 1975, más de dos millones emigraron a los países más prósperos de Europa y a otras zonas del mundo. Otros dejaron los pueblos de Galicia, de Extremadura y de tantas otras regiones para buscar trabajo en las ciudades.

En los años noventa, ya en democracia, el rumbo empezó a cambiar. España pasó de ser un país de emigrantes a convertirse en destino de quienes buscaban aquí una oportunidad. Una transformación que llega hasta hoy.

Pero, para muchos, ese viaje termina en las fronteras, convertido en tragedia. La imagen del pequeño Aylan sigue en la memoria. Personas que buscan lo mismo que buscaban quienes se marcharon de España hace décadas. ¿Qué futuro les espera si encuentran las puertas cerradas? Eso lo contarán otros telediarios.

Foto: RTVE

En 24 horas de RNE analizamos, con Mario Pérez Galindo, de VerificaRTVE, el papel de vídeos de redes sociales como TikTok y el uso de inteligencia artificial para convocar las protestas masivas de este 17 de octubre en Francia.

Más información, en la página web de VerificaRTVE.

Envía tus consultas al 659 800 555 o a verificartve@rtve.es. Y recuerda, mejor verificar que reenviar.

Los disturbios han dejado saqueos, comercios destrozados y un importante patrimonio histórico quemado en Francia. Para intentar controlar esta violencia, el Gobierno francés ha ordenado toques de queda parciales en varias ciudades. El Ejecutivo del primer ministro Sébastien Lecornu asegura que trabaja para "proteger" las elecciones presidenciales de 2027, ante lo que considera un movimiento de extrema izquierda que quiere generar una desestabilización profunda para cambiar el calendario e impedir la votación.

Foto: Mohamed Badra/EFE/EPA

Las calles de Francia se han convertido en la escenificación del descontento social a pocos meses de las elecciones presidenciales que celebrarán su primera vuelta en abril. Hemos visto violentas protestas durante todo el fin de semana y cómo grupos de encapuchados han incendiado mobiliario urbano, reventado escaparates y asaltado centros comerciales y provocado cientos de millones en pérdidas. El presidente Enmanuel Macron atribuye los disturbios a "actos de la extrema izquierda" mientras la oposición intenta sacar rédito del descontento. Hablamos de las protestas más violentas que ha vivido el país en años mientras los analistas hablan de un gobierno paralizado y con grandes problemas para canalizar el malestar de la ciudadanía.

Las ciudades francesas intentan limpiar sus calles después de los disturbios de la víspera. Un cascarón humeante es lo que queda del histórico Ayuntamiento de Limoges.

El alcalde de París se ha reunido con los comerciantes para evaluar los daños. Hay calles arrasadas, coches quemados, pedazos de adoquín y escaparates tapiados. Más de un millar de locales desvalijados. En Marsella se contabilizaron 30.000 saqueadores en una sola jornada, según la policía.

Las fuerzas del orden elevan a 2.000 los detenidos y a 600 los agentes y bomberos heridos.

Alcaldes de distintas ciudades coinciden: el dispositivo policial no ha sido suficiente. "La policía nacional luchó con gran tenacidad, pero carecía de los recursos necesarios", denuncia el alcalde de Limoges.

El presidente de la República ha dado un discurso a la nación tras celebrar con el Gobierno una reunión de crisis. La oposición, a izquierda y derecha, lanza duras críticas a Macron. Un clima político tenso con la mirada ya puesta en las presidenciales de 2027.

Foto: EPA/MOHAMMED BADRA/EFE — Edificio vandalizado en París

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, se ha dirigido este domingo a los franceses tras los graves disturbios de la víspera y ha dicho que "los que han intentado hacer caer la República tendrán que responder por ello". Macron ha instado a los partidos políticos y a los sindicatos a condenar "sin ambigüedad" los actos violentos registrados durante las protestas y afirmó que Francia "necesita orden" y no una escalada de las tensiones.

FOTO: Ludovic MARIN / AFP