El Gobierno de Francia ordena toques de queda parciales en algunas ciudades ante los disturbios durante las protestas
- En algunos barrios de París, se establece un toque de queda desde las 23:00 del lunes hasta las 06:00 del martes
- El primer ministro alerta de un intento de desestabilización de las elecciones presidenciales
El Gobierno de Francia ha ordenado este lunes que se impongan toques de queda parciales en algunas ciudades del país tras los disturbios del pasado fin de semana durante las protestas. El primer ministro, Sébastien Lecornu, ha anunciado en una rueda de prensa que ante "el desmadre muy localizado en algunos centros urbanos" ha pedido a algunos prefectos que declaren toques de queda parciales en ciertas localidades para "la protección de las personas, pero también de bienes y en especial comercios". Además, ha asegurado que el Ejecutivo trabaja para "proteger" las elecciones presidenciales de 2027, ante lo que considera un movimiento de extrema izquierda que quiere generar una desestabilización profunda para cambiar el calendario e impedir la votación.
En la capital francesa, las autoridades han impuesto un toque de queda en algunos barrios desde las 23:00 del lunes hasta las 06:00 del martes. La medida prohíbe "estrictamente cualquier presencia" en las zonas de la plaza de la República y del área de Les Halles: "La seguridad de todos hace necesarias estas medidas para restablecer el orden público, gravemente alterado por una minoría de delincuentes", ha señalado la Prefectura de Policía de París.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, afirmó este lunes que el Gobierno trabajará para "proteger las elecciones presidenciales" de 2027 ante lo que describió, citando a los servicios de inteligencia, como un movimiento de extrema izquierda que busca generar una profunda desestabilización para tratar de cambiar el calendario o impedir los comicios.
Lecornu ha mantenido este lunes una reunión de la "célula de crisis interministerial" centrada en el impacto de los altercados en la economía y el comercio, y para hacer un seguimiento de los procedimientos judiciales.
El primer ministro ha explicado que lo que se ha visto durante el fin de semana no es delincuencia clásica, sino "una delincuencia general muy precisa, muy específica de saqueo, y seguramente de reventa de esos bienes saqueados": "Por lo tanto, he dado la instrucción a los prefectos de decretar toques de queda; serán parciales y estarán muy localizados", ha agregado Lecornu, quien ha detallado que en el transcurso del día el Ministerio de Interior publicará un mapa preciso de las localidades donde se vaya a aplicar la medida. La decisión de declarar o no un toque de queda dependerá de los prefectos de cada ciudad, que tendrán que calibrar la medida tras hablar con los alcaldes de los municipios afectados y los sectores económicos.
La manifestaciones del sábado a nivel nacional, a las que se unieron estudiantes, sindicatos, los 'chalecos amarillos' y agricultores, derivaron en disturbios y saqueos que se extendieron durante todo el fin de semana. Las protestas más violentas que ha vivido Francia en años se saldaron con un manifestante muerto, 600 policías, gendarmes y bomberos heridos y más 2.000 detenidos. Durante los altercados se llegó a incendiar el ayuntamiento de Limoges y se saquearon multitud de comercios, mientras grupos violentos se enfrentaban a la policía en varias partes del país.
Lecornu ha subrayado este lunes que esos arrestos se están traduciendo en una tasa elevada de procesamiento y respuesta penal, que es de prácticamente el 80 %. "Dos tercios son mayores de edad, prácticamente solo hay hombres y se trata de personas que, a menudo, ya son conocidas por los servicios policiales. Por lo tanto, evidentemente, la judicialización también nos va a permitir calmar las cosas para poner a un cierto número de individuos fuera de circulación". Ha destacado que muchos saqueadores no llevaban ni máscaras ni capuchas, por lo que las autoridades están revisando imágenes y vídeos de los sucesos de los dos últimos días. Solo en París hay 200 investigadores que están trabajando en ello.
El primer ministro ha avisado de que "hay toda una nebulosa que puede activarse para cuestionar el calendario y la celebración de las elecciones presidenciales", previstas para la próxima primavera, y ha señalado que existe un movimiento de la izquierda radical que busca "organizar un profundo desorden" hasta esos comicios, según la información de los servicios de Inteligencia.
El Ejecutivo admite que perdió el control este fin de semana
El Gobierno ha admitido que la policía perdió el control de la situación en algunas ciudades durante el fin de semana, lo que ha achacado en parte a la falta de previsión. El ministro de Interior, Laurent Nuñez, ha presentado su dimisión, que ha sido rechazada por el presidente del país, Emmanuel Macron.
"El sábado, uno no puede mirar a los comerciantes a la cara cuando hay cientos de comercios que han sido saqueados y decir que no se ha perdido el control en algunas de esas grandes ciudades, evidentemente", ha dicho Nuñez, en una entrevista en la emisora France Inter, donde ha subrayado que la situación fue "muy difícil de gestionar" con "vándalos" dispersos en grupos variados y múltiples, que fueron "extremadamente agresivos" e irrumpieron en 10 ciudades, atacando comercios.
El ministro, que en el pasado fue prefecto de París, ha reconocido que hubo una falta de anticipación ante el volumen de las protestas del sábado, ya que tenían una previsión de participación mucho menor a la que finalmente hubo. Así, hubo "una situación de asimetría" entre el dispositivo policial y el número de manifestantes pacíficos, a los que se sumaron "vándalos, saqueadores y militantes de izquierda que hicieron que las marchas degeneraran". En consecuencia, lo que se vio el sábado fueron cientos de comercios saqueados y numerosos destrozos causados por la acción de los vándalos, "que eran muchos". En total, según las cifras que ha aportado, la policía llevó a cabo 2.400 detenciones y espera "una respuesta extremadamente firme de la Justicia".
07.28 min
Transcripción completa
Pues venimos de un fin de semana de violentas protestas por toda Francia.
Judith nos acaba
de contar los efectos que todo esto está teniendo en los mercados.
Anoche de nuevo..
grupos de encapuchados prendieron fuego a barricadas y asaltaron comercios y
centros comerciales
En un discurso a la nación, a última hora de la tarde, el presidente
Emmanuel Macron culpó..
a la extrema izquierda de lo que está pasando
Las protestas sacuden el final del macronismo.
A pocos meses de las elecciones presidenciales,
la explosión social evidencia la profunda crisis política y económica
vive Francia. Gente que no llega a fin de mes y que
que
está muy preocupada por la inflación
las perspectivas económicas.
Una sensación de desarreglo funcional y
legislativas,
2024, Francia vive un bloqueo político, con un Parlamento fragmentado, gobierno
sin mayoría
estable y una deuda galopante que estrecha el margen de respuesta.
Un gobierno paralizado.
Estamos en
campaña electoral. Sabemos que este gobierno no tiene
mayoría en el Parlamento, carece de
autoridad, entonces no tiene los medios para reformar y actuar.
Un malestar
que aumenta la fractura política del país, mientras la extrema izquierda de
Mélenchon busca canalizar la rabia
de los jóvenes, la ultraderecha de Le Pen se presenta como garante de la ley
y el orden
Todos están apuntando a que tengamos una segunda vuelta entre Jean-Luc
Mélenchon y Marine Le Pen.
Las encuestas son entonces muy favorables a Marine Le Pen, que podría
conseguir hasta el 65-70% de los votos
comenzar en Francia podrían dar una tregua a las protestas, pero todos
apunta a un otoño caliente en las calles y un convulso final de mandato
Estamos a la espera en los próximos minutos de la comparecencia del primer
para Macron
ministro francés, Sebastián Lecornu.
Va a atender a los medios de comunicación para dar cuenta de la
reunión del gabinete de crisis del gobierno tras los graves disturbios de
este fin de semana
Nos vamos en directo con la corresponsal de televisión española en
París, Mavi Doñate
Mavi, buenos días.
Buenos días, ¿qué tal?
¿Cómo estáis? ¿Qué se espera de esa comparecencia de
Le Cornu?
Bueno, pues vamos a ver porque..
ayer también se esperaba mucho de ese mensaje a la nación, a Emmanuel Macron,
y al final..
parece ser que no contentó ni a unos ni a otros porque las derechas..
piden unas medidas más contundentes para frenar esa violencia que estamos
viendo en las últimas
horas y protección a la sociedad y las izquierdas lo que piden es que
finalmente el gobierno y el presidente
respondan a las demandas de los estudiantes, con lo cual al final..
como decimos fue un mensaje a la nación que no contento que se espera bueno
sabemos que durante las
últimas horas, y antes incluso de esa reunión de crisis que tuvo ayer Macron,
precisamente con el ministro del Interior,
con el ministro de Justicia y con el primer ministro Sebastián de Córdoba,
estaba sobre la mesa la posibilidad de un toque de
queda o incluso declarar el estado de emergencia vamos a ver si esa
posibilidad
finalmente se desarrolla, vamos a escucharlo muy atentamente y sobre todo
ante esa violencia
que parece que no cesa.
Esta madrugada, esta tarde del domingo y madrugada del domingo al lunes
ha sido también especialmente dura en París con nuevos saqueos de tiendas,
pillajes,
vandalismo. Estamos hablando que en 48 horas o en
menos de 48 horas se han saqueado unos 2000
comercios en toda Francia con lo que ello supone de cientos de millones de
pérdidas
Con lo cual, como decimos, vamos a ver si tienen una respuesta más
contundente..
o efectivamente qué es lo que sale de ese gabinete que han tenido esta
mañana.
También un poco la noticia
de última hora es que el ministro del Interior, Logan Núñez, ha reconocido
que les fallaron
las previsiones ante la jornada del sábado que infravaloraron el riesgo y
anoche parece ser
que le presentó su dimisión a Emmanuel Macron
Macron la ha rechazado, dice que no es el momento, pero eso sí le ha pedido
algo que ya apuntó ayer también en su discurso y son nuevos métodos y medios
para prevenir
y luchar contra los violentos a base de más datos y más inteligencia.
Bueno, pues vamos a estar pendientes
en estos próximos minutos de esa comparecencia de Le Cornu, a ver si
anuncia algún tipo de decisión tras la reunión que
se está celebrando en estos momentos.
Por cierto, Mavi, seguimos contigo porque toda esta oleada de protestas
que, sin
duda están impactando a todo el mundo, porque todo el mundo está mirando lo
que está pasando en Francia, llegan a
pocas semanas de elecciones presidenciales en el país vecino, con
un país muy polarizado y con la ultraderecha de Marine Le Pen en auge
¿no? Sí, bueno, son las elecciones la
próxima primavera, sabemos, como ya sabéis, son dos vueltas, la
primera en abril, la segunda en el mes de mayo y efectivamente una sociedad
muy polarizada porque lo que dicen
todos los sondeos coinciden es que a esa segunda vuelta definitiva
accederían los dos extremos, la extrema derecha
de Marine Le Pen y la ultraizquierda de Jean-Luc Mélenchon y que de esa segunda
vuelta
saldría vencedora Marine Le Pen con lo cual la lectura que hacen aquí también
analistas es que pues bueno todas
estas movilizaciones que canalizan el descontento de una sociedad que ve como
Francia desde
hace ya años se ha larvado una crisis económica y política ha eclosionado
Lo que dicen los analistas es que por una parte la están utilizando
electoralmente las dos partes,
para hacer su especie de campaña.
Ayer Emmanuel Macron, y es algo que ha venido también
diciendo el primer ministro, hay grupúsculos de la extrema izquierda que
están
detrás o canalizando o incluso sacando ese rédito electoral.
Le han dicho a Mélenchon,
ayer decía que para nada estaba detrás de este movimiento popular y que lo que
tenía que hacer Macron,
era dar respuestas, como decimos a esos estudiantes, porque de momento no hay
una
respuesta contundente.
A eso se une, a esa situación polarizada, también esa presentación de
unos impuestos
generales para 2027, que tienen unos importantes recortes sociales de 54.000
millones de euros. La partida para educación la consideran
insuficiente, realmente todas esas
primeras demandas y reivindicaciones que hacen los estudiantes se
solucionarían con dinero, pero el gobierno mantiene
que es imposible, que no hay dinero público, que hay que recortar por la
enorme deuda y déficit que tiene Francia, que
es la mayor, si no la más, de la franja de la Eurozona
Con lo cual, todo es una especie de caldo de cultivo que canaliza ese
descontento.
La mecha inicial fue
a mediados de septiembre ese movimiento estudiantil, pero al final se van
uniendo otros movimientos..
y también con el resurgir de los chalecos amarillos que ya han anunciado
que el próximo sábado
hay otra jornada de movilización
Es por ello que ha decidido dimitir al considerar que es "responsable" de todo lo que está sucediendo: "Presenté mi renuncia al presidente de la República por esas razones. He sido funcionario, tengo sentido del interés público y, ante los daños ocurridos, era normal que presentara mi renuncia. Ahora bien, el tema que se plantea, efectivamente, es que esto no vuelva a ocurrir, que es lo que dijo ayer el presidente de la República", ha reflexionado.
El presidente de la red de Cámaras de Comercio e Industria de Francia, Alain di Crescenzo, ha dicho en declaraciones a la cadena de radio RTL que el número de tiendas afectadas por la violencia del fin de semana podría superar las 2.000 y las pérdidas ascender a "cientos de miles de euros". Los saqueos de comercios se prolongaron hasta la noche del domingo en cuatro urbes, París, Marsella, Lyon y Nantes. Para ayudar a los negocios perjudicados, que Lecornu ha elevado a 3.000, el Ejecutivo va a desbloquear un fondo de apoyo específico para esos comercios y se va a posibilitar que puedan acogerse a Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) a partir del martes para que puedan reiniciar su actividad lo antes posible sin destruir puestos de trabajo.
El titular de Justicia, Gérald Darmanin, ha declarado que las autoridades han fracasado "indudablemente" ante los disturbios y ha apuntado a un fallo de los servicios de Inteligencia. "No se puede hacer una buena labor policial sin una buena Inteligencia", ha meditado Darmanin, que ha destacado que no saben cómo combatir adecuadamente la ultraizquierda.
De acuerdo con los datos ofrecidos por Darmanin, hasta las 08.00 hora local de este lunes (misma hora peninsular) había 2.331 detenidos por los disturbios y saqueos del fin de semana, de los que el 70 % son menores de edad y "muy conocidos por la policía". En más del 80 % de los casos la Fiscalía solicita prisión preventiva, lo que, en su opinión, es un reflejo de la firmeza de la respuesta judicial.
Estudiantes bloquean el acceso al museo del Louvre
El domingo por la noche, Macron pronunció un discurso donde advirtió de que "los que han intentado hacer caer la República tendrán que responder por ello".
"Extremistas de ultraizquierda, junto con numerosos delincuentes (...), saquearon tiendas y destruyeron edificios públicos. ¿Por qué quemar el Ayuntamiento de Limoges, la oficina de turismo de Lyon, invadir el ayuntamiento en Marsella o atacar la residencia del prefecto en Burdeos? ¿Cómo podemos llegar hasta ese punto? No hay nada que lo justifique", afirmó el presidente francés.
La movilizaciones continúan este lunes en París, donde los estudiantes de Bellas Artes bloquean el acceso al museo del Louvre, en el centro de la capital.
Las protestas se contagian a Italia y Portugal
En los últimos días, las protestas por el coste de la vida se han propagado por Italia, a ciudades como Milán, Bolonia y Turín, donde se han vivido también disturbios. Algunos de los altercados más graves se han desarrollado en Milán, donde cientos de jóvenes, la mayoría vestidos de negro, irrumpieron el domingo en la calle que lleva a la plaza del Duomo, destrozando mobiliario urbano, rompieron escaparates de tiendas y saquearon algunos comercios. En esta urbe, al menos 160 jóvenes fueron arrestados, de los que el 80 % son menores de edad, informa la Rai.
Mientras, en Portugal, manifestantes han instalado decenas de tiendas de campaña en el centro de Lisboa y Oporto, en una acción similar a las protestas por la vivienda en España, y quieren promover una huelga general ibérica para el próximo 11 de noviembre, coincidiendo con la convocada en el país vecino. La acampada en Oporto, en la céntrica plaza de Dom João I, comenzó la semana pasada, pero fue desalojada la madrugada del jueves por la policía, que dejó una treintena de heridos, pero los manifestantes han regresado con sus tiendas durante el fin de semana.