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El presidente de los Estado Unidos, Donald Trump, desoye las voces de alerta que advierten del peligro de la Inteligencia Artificial. Voces como las del Dario Amodei, CEO de Anthropic, que ha pedido frenar el desarrollo de esta tecnología y someterla a más inspecciones gubernamentales. En su red social Truth Social el mandatario estadounidense ha dicho que el único control que necesita la IA es un presidente "fuerte, inteligente y con un alto cociente intelectual" en referencia a si mismo.

Lejos de querer poner coto a este desarrollo, Trump considera que las compañías se encuentra bajo un control regulatorio "criminal"; cree que los centros de datos se encuentran en el punto de mira de "conspiraciones enfermas" y hace una última advertencia: "Teóricos de la conspiración, traidores y filtradores, tened cuidado".

Para el mandatario este tipo de iniciativas solo benefician a China, país con el que Estados Unidos se encuentra en una pugna por el control de esta tecnología. Para el jefe de la inteligencia china, Chen Yixin, la IA es "un nuevo escenario de rivalidad estratégica" y apunta que pueden estar en riesgo los datos del Estado, secretos comerciales y la privacidad. Aboga por un mayor control en el país en el que la IA más está creciendo. Modelos como DeepSeek, más abiertos y baratos que los americanos, ya acumulan 500 millones de usuarios en el gigante asiático, y el Gobierno va a invertir 250 millones de euros en su desarrollo durante los próximos cinco años.

Foto: Getty Images via AFP

Los líderes mundiales de la Inteligencia Artificial aseguran que nuestra supervivencia está en riesgo. Frente a ellos, Donald Trump, contrario a la regulación, asegura que hay una conspiración contra la IA.

A pesar de las voces de alarma, el presidente de Estados Unidos asegura que esta tecnología no necesita más controles. De hecho, ha puesto en marcha medidas para ayudar a su desregulación.

En China, la IA avanza muy deprisa y es la protagonista de los avances militares. Los modelos del gigante asiático, más baratos, compiten con los estadounidenses a pesar de que Washington restringe a Pekín el acceso a sus chips avanzados.

Esmail Baghaei, uno de los principales diplomáticos iraníes y portavoz del Ministerio de Exteriores, asegura que Teherán está preocupado por una posible extensión del conflicto en Oriente Próximo, pero responsabiliza a Estados Unidos e Israel de la escalada y reclama a los países europeos que adopten una posición más firme frente a Washington y Tel Aviv.

Baghaei atiende a Radiotelevisión Española en Lamerd, una ciudad iraní de la costa del golfo Pérsico atacada por Estados Unidos el primer día de la guerra. Allí, según las autoridades iraníes, murieron 21 civiles en lo que consideran un crimen de guerra.

Sobre Yemen, el diplomático iraní niega que Teherán tenga relación con la actual escalada entre Arabia Saudí y el movimiento de Ansar Alá, los hutíes de Yemen, pese a los conocidos vínculos entre Irán y el movimiento hutí.

Fotografía: EFE/ Ministerio de Exteriores de Irán

El polideportivo de Lamerd fue el primer objetivo de los misiles. Era la tarde del 28 de febrero. Los niños que jugaban al fútbol no sabían que había empezado la guerra.

"Oí la explosión y corrí a esconderme", recuerda Mahmud Nayafi, de 11 años. "Cuando paró el ruido fui a ver a mi amigo. Me decía 'ayuda, ayuda', pero yo no podía ayudarlo. Era mi amigo del alma y ahora está muerto".

Mahmud vive ahora con un trozo de metralla en el cuello. Le gustaría olvidar todos esos momentos de dolor, pero no puede. "No sabemos por qué nos atacaron, aquí no hay militares", señalan sus padres, traumatizados como todos en esta pequeña ciudad del sur de Irán.

Los cuatro misiles que mataron a 21 personas, incluidos cuatro niños, eran especiales. No dejaron cráteres sino que soltaron cientos de miles de piezas de metralla. Cada misil iba cargado con 180.000 fragmentos.

Irán denuncia a Estados Unidos por crímenes de guerra. "Probaron armas prohibidas contra civiles, bombas que maximizan el número de víctimas", explica Esmail Baghaei, portavoz del Ministerio de Exteriores iraní. Estados Unidos no asume oficialmente el ataque pero ha ordenado aumentar la producción de estos proyectiles.

Foto: ABEDIN TAHERKENAREH/EFE/EPA