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El Gobierno insiste en que no recibieron información sobre la magnitud de la entrada de migrantes desde Marruecos y anuncia nuevas medidas económicas para la recuperación de Ceuta. En Las Mañanas de RNE, la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Gobierno, Elma Saiz, afirma que siguen aumentando el número de plazas en centros de acogida temporal en la Ciudad Autónoma. Defiende la respuesta que ha dado el Gobierno a esta crisis y asegura que han estado desde el primer momento en Ceuta. Saiz insiste además en que no hay evidencias para atribuir a Marruecos responsabilidad en lo ocurrido y sostiene que la colaboración de Rabat tras la entrada de migrantes del pasado mes de julio ha sido fundamental.

La ministra se ha mostrado crítica también con las visitas de dirigentes del PP a la Ciudad Autónoma. "Ha habido quien ha ido a Ceuta a agitar, a hacerse fotos con agitadores", señala, y califica de "irresponsables" declaraciones como las que llamaban a la "caza del inmigrante": "Esa no es la sociedad ceutí".

Kissy Chandiramani, vicepresidenta de Ceuta, ha explicado en Las mañanas de RNE, que ha estrenado temporada en la ciudad autónoma, que antes de que se produjese la entrada masiva de migrantes el 30 de julio, las autoridades ceutíes ya habían comunicado al Gobierno que algo estaba pasando. "Habíamos pasado de atender 180 menores el lunes a 800 el miércoles. Eso no era normal", ha asegurado.

Chandiramani insiste en que los ceutíes llevan un mes viviendo en una ciudad que no reconocen. Denuncia que el baile de cifras sobre cuántos entraron y cuántos se fueron es enorme: "No sabemos a cuántas personas hay que dar auxilio porque están en situación de calle. Y todo eso un mes después", afirma. La vicepresidenta de Ceuta quieren que se les explique cuándo van a poder volver a la normalidad, y dice que, como responsable pública, le produce "muchísima tristeza que mi país, después de 30 días, no haya sido capaz de proteger a los ceutíes y a las personas migrantes".

"La normalidad se ha roto por completo". Así de rotundo se muestra Uzman Bersabe, miembro del Movimiento social y vecinal de Ceuta en 'Las Mañanas de RNE'. Una situación, en la que nos dice, no ve una pronto solución. "Cada día que pasa se multiplica el peligro, y llevamos ya un mes". Bersabe asegura se está "perdiendo la coexistencia. Desde antes ya era algo muy liviano. Ahora esta situación la está haciendo estallar..."

"Esto es histórico. Ahora estamos en la segunda fase", señala Uzman Bersabe. "En las 48 primeras horas entraron una cantidad equivalente a la de la ciudad de Ceuta" asegura a preguntas de Juan Ramón Lucas. "En esas 48 horas terribles, todo el mundo pensó que se acabó todo", señala este miembro del Movimiento social y vecinal de Ceuta que, asegura, que la playa de El Trampolín es la cara más visible de esta situación pero "el problema está en la periferia"

"Esto es una emergencia humanitaria, y para eso estamos aquí. Conforme pasan los días no vemos grandes pasos para solucionarla". Así lo relata desde Ceuta a 'Las Mañanas de RNE' Patricia Ruiz de Irizar. La responsable de Migraciones de Médicos del Mundo asegura que, aunque ha bajado un poco, en Ceuta "se respira tensión". Médicos del Mundo, relata, se habían planteado una intervención de un mes pero, asegura, se prolongará más allá de ese tiempo. "Nuestra intervención estaba prevista para un mes, pero vamos a tener que alargar. Estamos evaluando las necesidades".

"Hay muchísimas familias con niños y hay muchos menores (...) Lo que más vemos es crisis de ansiedad, las madres de los niños nos dicen que han dejado de comer, que no duermen", relata la responsable de Migraciones de Médicos del Mundo. "La media son una 100 atenciones diarias (...) Vemos muchas heridas infectadas, traumatismos e infecciones respiaratorias", señala.

Un mes después de la entrada masiva hay unos 1.500 menores en Ceuta, según los últimos datos del Gobierno. Hay 700 niñas y muchos menores de 13 años. La ciudad autónoma confirma que tiene 1.400 menores tutelados.

Durante días, con los recursos de acogida de Ceuta desbordados, cientos de menores durmieron en un polígono industrial. Más tarde se habilitaron dos colegios. Algunas ONG empezaron a recopilar a mano los datos de los menores. La Policía abrió un registro para recoger los datos y empezar los trámites de identificación de todos ellos.

Ningún menor de edad puede ser repatriado sin un proceso de identificación y un análisis de cada caso. Así lo dicen las normativas y convenios internacionales que también recoge el ordenamiento jurídico español.

La administración debe comprobar la situación familiar o social del menor, recabar información en el país de origen y valorar si la reagrupación familiar o la permanencia en España responde al interés superior del niño.

Foto: Marcos Moreno/Europa Press — Migrantes en las calles del barrio de Loma Colmenar, en Ceuta

La mañana del 30 de julio miles de niños, adultos, mujeres con bebés cruzaron la frontera. Unos bordearon el espigón. Otros lo hicieron a nado. En pocas horas, en Ceuta entraron 72.000 migrantes, según el Gobierno. Lo hicieron en una ciudad de tan solo 83.000 habitantes.

Ceuta colapsó y cerró prácticamente todo. Durante horas, las decenas de miles de migrantes deambularon por la ciudad. Tras pasar toda la noche a la intemperie, sin comida ni agua, en la mañana del 31 la gran mayoría empieza a volver a Marruecos.

Al día siguiente, el Gobierno coloca una bolla neumática para marcar la frontera en el mar y así poder agilizar devoluciones en el futuro. Mientras, en el mar, los buzos trabajaban, hasta 82 fallecidos en la costa de Ceuta. Ya han sido enterrados en el cementerio musulmán, pero la mayoría siguen sin identificar.

En las redes sociales se hizo un llamamiento para un nuevo salto a la frontera: el 15 de agosto. España y Marruecos reforzaron la vigilancia. Se blindó Castillejos. Nadie consiguió cruzar.

Un mes después todavía permanecen, según datos de Interior, 5.000 migrantes adultos y 1.500 menores. La ciudad autónoma eleva la cifra: entre 8.000 y 10.000 adultos y 1.400 menores tutelados. Con los recursos desbordados duermen en las inmediaciones del CETI, en el polígono del Tarajal y en la playa del Trampolín.

El 20 de agosto se produjo el desalojo de esa playa. El Gobierno habilitó dos espacios para acogerles con una capacidad para unas 1.800 personas. Una cifra insuficiente. Miles siguen durmiendo en la calle.

Muchos vecinos han salido a la calle durante estos días para denunciar esta situación. Un clima de tensión que provocó algunos actos violentos por parte de ceutíes e inmigrantes. Organizaciones e instituciones han pedido calma y condenado la violencia.

Foto: Marcos Moreno/Europa Press — Migrantes en la playa del Trampolín, en Ceuta

-L'incendi del Saler ja està controlat, però el focus es trasllada ara a les conseqüències. Es mantenen les restriccions d'accés al parc natural mentre els bombers continuen refrescant la zona.

-És el tercer dia de l'operació tornada i, segons la DGT, el més complicat. La major intensitat de trànsit s'espera des de les zones costaneres cap als grans nuclis urbans.

-Es disputa l'última etapa de La Vuelta a la Comunitat Valenciana. Ho fa marcada per la dura caiguda de Tadei Pogáchar, que l'ha obligat a abandonar la carrera.

Ante el aumento de los actos violentos contra los migrantes en Ceuta, Miquel Ramos, periodista especializado en crímenes de odio, ha explicado en el programa 24 horas Fin de Semana de Radio Nacional que los grupos ultra "llevan desde el inicio de la crisis calentando las redes sociales y lanzando un relato que justifique esa violencia". Ramos asegura que se están produciendo llamamientos por parte de grupos de extrema derecha para acudir a la ciudad. No está claro, afirma, cuántos de estos ultra han podido llegar, pero el relato de los grupos radicales busca "que eso se convierta en un polvorín" y ha calado también en gente que ya está allí, sobre el terreno.

Ramos afirma que "el Gobierno llega muy tarde", y asegura que hay "mala comunicación, opacidad, explicaciones muy vagas" y que todo eso "crea todavía más incertidumbre". Afirma que "el pueblo de Ceuta esta atrapado, está en una situación que no merece y tiene todo el derecho a protestar", pero se está creando un clima que favorece a la extrema derecha.