Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Hace 20 años, Argentina se enfrentó a una profunda crisis económica y social que cambió su historia y de la que aún no se ha recuperado. El corralito intentó atajar la fuga de capitales que desangraba las finanzas del país austral, pero ya era demasiado tarde.

Los problemas estructurales de la economía estallaron y el corralón acabó con la ficción de que un peso argentino valía lo mismo que un dólar estadounidense. Precisamente, la escena final de una película de 2000, Nueve Reinas, con manifestantes indignados ante las puertas de un banco que no pueden recuperar su dinero anticipó las imágenes que un año después darían la vuelta al mundo.

Foto: EFE/INEFE/INFOSIC/MARIANO ESPINOSA

El Gobierno estima que el impacto de la COVID-19 en las cuentas públicas en 2021 será “menos severo” que en el primer año de pandemia, cuando cerró con un déficit público cercano al 11%, el segundo más alto de la Unión Europea (UE), si bien empeorará con respecto a su anterior previsión en siete décimas, ascendiendo hasta el 8,4% del producto interior bruto (PIB) este año. En la misma línea, la deuda pública descenderá hasta el 119,5% del PIB este año, desde el 120% de 2020, para continuar reduciéndose hasta el 112,1% en 2024.

Foto: La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, presenta las proyecciones de déficit incluidas en el Programa de Estabilidad (EFE/ J.J. Guillén)

Los efectos de la crisis sanitaria en la economía española han expandido sus redes al déficit previsto para este año. El Gobierno empeora su previsión y pronostica un aumento de siete décimas sobre lo previsto hace unos meses. La nueva proyección enviada a Bruselas dentro del Programa de Estabilidad arroja un 8'4 % para 2021 y fía parte de la recuperación al impacto de las futuras reformas fiscales.