La actualidad judicial, y también política, ha hecho el paseíllo estos días por el Tribunal Supremo y por la Audiencia Nacional. Hablamos de dos causas por corrupción que afectan al PSOE y al PP. En cada una de ellas, hay un exministro sentado en el banquillo, aunque cada caso se ha desarrollado al ritmo de las distintas salas. "Yo lo definiría como un duelo de banquillos entre los dos principales partidos porque, con toda seguridad, van a utilizar estos juicios como arma arrojadiza contra el otro en la contienda política", dice Nieve Albarracín, de la Agencia EFE. "Yo creo que el efecto político que pudiera tener cualquiera de ellos sobre el electorado se neutraliza porque son simultáneos", apunta por su parte Ángeles Vázquez, periodista de El Periódico.
En el Supremo ha arrancado, nada más terminar Semana Santa, el primer juicio del caso mascarillas, más conocido como caso Koldo, bautizado así por el estrecho asesor del extitular socialista de Transportes y antes de Fomento, José Luis Ábalos. El también ex secretario de Organización del PSOE, tan solo dos años después de que fuera suspendido como militante del Partido Socialista, está acusado de pertenecer a una presunta red corrupta que podría haberse enriquecido a través de la supuesta adjudicación irregular de contratos de compra de mascarillas durante la pandemia. El tercer principal encausado en esta primera pieza del caso es el comisionista Víctor de Aldama.
Otro juicio de gran alcance que también se ha iniciado esta semana, en esta ocasión en la Audiencia Nacional, es el llamado caso Kitchen, relativo a hechos ocurridos hace más de una década y que afecta a una de las cúpulas de Interior de Mariano Rajoy. Supuestamente, entre 2013 y 2015, se destinaron fondos públicos y reservados para espiar al extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, y para ocultar supuestamente nueva documentación sobre la "caja B" del partido, que en su día estuvo cercado por la corrupción del caso Gürtel. Hay 10 acusados. El exministro Jorge Fernández Díaz y su ex mano derecha, Francisco Martínez, se enfrentan a 15 años de prisión. El conocido excomisario José Manuel Villarejo, a 19. "Todo va a ser llamativo", apunta José María Jiménez Gálvez, de El País, "porque vamos a ver al PP ejerciendo la acusación particular contra Ábalos y al PSOE ejerciendo la acusación popular contra Fernández Díaz". "Lo relevante", añade María Peral, de El Español, "es que los ciudadanos para los que se administra justicia van a tener claro que, de un partido o de otro, todos tienen que responder ante los tribunales".
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