Una multa de 1.000 euros cada 20 días que debe salir del bolsillo del alcalde ha tenido en vilo a los vecinos de Alburquerque, en Badajoz. El anterior regidor dimitió porque no quería pagarla y no encontraban candidato para sustituirlo. Finalmente, ha asumido el cargo el cabeza de la lista más votada, el socialista Juan Carlos Prieto.
La multa se origina por un asunto municipal heredado. Las anteriores corporaciones no repararon una vivienda de la que nadie responde y que afecta a las colindantes. Foto: EFE