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'Malditos bastardos', la mejor película de Tarantino según el propio Tarantino: ¿Por qué es su "obra maestra"?

'Malditos bastardos', la mejor película de Tarantino según Tarantino: ¿Por qué es su "obra maestra"?
Christoph Waltz, Mélanie Laurent, Diane Kruger, Eli Roth, Brad Pitt y Til Schweiger en 'Malditos Bastardos'

"Kill Bill es la película que nací para hacer, Malditos bastardos es mi obra maestra, pero Érase una vez en… Hollywood es mi favorita". Así de rotundo se muestra Quentin Tarantino al hablar sobre su obra, una filmografía que se expande a lo largo de más de tres décadas y que empezó con Reservoir Dogs.

El de "obra maestra" no es el único calificativo que le merece Malditos bastardos. De todas las películas que ha hecho y que le han convertido en uno de los directores más famosos del mundo, también cree que es la mejor, como confesó en The Church Of Tarantino, un podcast especializado en su cine. Pero ¿qué hace a Malditos bastardos tan especial? Estos son los ingredientes de la mejor película de Tarantino.

Brad Pitt, a la cabeza de los Malditos bastardos

Malditos bastardos sitúa su historia en una Europa inmersa en la Segunda Guerra Mundial y sus horrores, que hacen que los caminos de sus distintos personajes se crucen. Por una parte, Shosanna Dreyfus escapa de la masacre: Su familia es ejecutada por orden del coronel Hans Landa, mientras ella logra sobrevivir. Huye y se refugia en París, donde adopta una nueva identidad y comienza a regentar un cine.

Por otra parte, el teniente Aldo Raine lidera a un grupo de soldados judíos para enfrentarse a los nazis. Sus planes para derrotar a los jefes del Tercer Reich unen al equipo y a una actriz alemana, espía para los aliados. Shosanna, mientras tanto, prepara su venganza.

Eli Roth y Brad Pitt en 'Malditos bastardos'

Eli Roth y Brad Pitt en 'Malditos bastardos'

Para llevar a la gran pantalla lo que Tarantino considera su mejor guion se rodeó de un reparto estelar e internacional: Brad Pitt, Diane Kruger, Daniel Brühl, Michael Fassbender, Mélanie Laurent... Algunos ya estaban asentados en Hollywood, otros empezaban a despuntar. Era el caso, por ejemplo, de Christoph Waltz.

Hans Landa, ¿el mejor papel de Christoph Waltz?

Hoy parece que Christoph Waltz lleva toda la vida en Hollywood, pero nada más lejos de la realidad. Ha trabajado con Tim Burton, Wes Anderson o Guillermo del Toro, entre otros grandes cineastas, y sin embargo todo ello llegó después de ponerse de convertirse en el temible coronel Hans Landa en Malditos bastardos.

Tras una larga carrera en Alemania, Tarantino lo fichó para interpretar al gran villano de la cinta y el más carismático de su filmografía, un oficial de la SS sin escrúpulos al que llaman cazador de judíos por la forma en que persigue sin descanso a quienes huyen de los nazis.

'Malditos bastardos', la mejor película de Tarantino según el propio Tarantino: ¿Por qué es su

Christoph Waltz como Hans Landa en 'Malditos bastardos'

A Tarantino le costó tanto encontrar al Hans Landa ideal que a punto estuvo de tirar la toalla. Sin alguien capaz de interpretarlo, no merecía la pena rodar Malditos bastardos. "Preferiría publicar el guion directamente antes que hacer una película donde el personaje fuera menos que lo que es sobre el papel", les soltó a sus productores, según recordaba en Variety. Cuando estaba listo para cancelar todo el proyecto, Christoph Waltz se presentó a la audición: "Me devolvió la película".

Christoph Waltz en 'Malditos bastardos'

Christoph Waltz en 'Malditos bastardos'

Su actuación fue recibida tan bien entre la crítica que hizo pleno en los principales premios de la temporada. El Festival de Cannes lo nombró mejor actor, los Globos de Oro, BAFTA, Critics Choice Awards y el Sindicato de Actores lo reconocieron en la categoría de mejor actor de reparto y también los Oscar acabaron por entregarle la estatuilla.

Malditos bastardos fue, por cierto, una de las películas que más nominaciones recibió en la edición de los Oscar 2010. Aspiraba a la estatuilla en ni más ni menos que ocho categorías, entre ellas mejor película, mejor guion y mejor director. Solo la superaba Avatar y En tierra hostil, pero finalmente se tuvo que conformar con un único premio, el de Christoph Waltz.

Un final que reinventa la Segunda Guerra Mundial

Quentin Tarantino se acerca a la Segunda Guerra Mundial con su particular estilo, sin intentar parecerse a las películas que retratan aquella época. Es una ficción, no se basa en ninguna historia real ni lo pretende, aunque sí aparezcan personajes históricos: Martin Wuttke interpreta a Hitler, Sylvester Groth a Goebbels y Rod Taylor a Churchill.

Martin Wuttke como Hitler en 'Malditos bastardos'

Martin Wuttke como Hitler en 'Malditos bastardos'

Tarantino hace una versión alternativa de la contienda y le da su propio final, uno que nada tiene que ver con lo que pasó en realidad. "Mis personajes cambiaron el devenir de la guerra. Ahora bien, eso no ocurrió porque mis personajes no existieron", resumió el cineasta cuando presentó la película en Cannes.

Mélanie Laurent en 'Malditos bastardos'

Mélanie Laurent en 'Malditos bastardos'

La escena final, marcada por un enorme incendio, no estuvo libre de peligro. Aunque en teoría estaba todo controlado, al añadir toda la decoración para la grabación de la escena las llamas crecieron más de lo previsto. "Nos dijeron que, si nos hubiéramos quedado allí 15 segundos más, el escenario en el que estábamos habría colapsado y todos habríamos muerto", se sinceró el actor Eli Roth en una entrevista con Huffington Post.

La película que inspira su título

No sorprende que un gran amante del cine y extrabajador de un videoclub haya hecho un guiño al séptimo arte. Si el nombre de Django desencadenado rendía homenaje a la cinta italiana Django e incluía un cameo de su antiguo protagonista, Franco Nero, Malditos bastardos hace un guiño a otro título del spaghetti western.

Se trata de Aquel maldito tren blindado, que llegó a Estados Unidos como The Inglorious Bastards. Tanto su director, Enzo G. Castellari, como su protagonista, Bo Svenson, hacen también breves apariciones en la película de Tarantino. Ya se lo decía Quentin Tarantino a Días de cine: "Quería hacer una película sobre la Segunda Guerra Mundial y me ha salido un homenaje al cine".

Con una espectacular y tensa escena inicial protagonizada por Christoph Waltz y Denis Ménochet y con su punto español de la mano del hispanoalemán Daniel Brühl, Malditos bastardos engancha y presenta la particular visión —y versión— de Tarantino de la Segunda Guerra Mundial. Su gran obra maestra.