Pescado azul, semigraso o blanco: qué los diferencia y cuál te conviene
- Descubre más curiosidades en Aquí la Tierra
- No te pierdas un nuevo programa de lunes a viernes a las 20:25 en La 1
Sabemos que el pescado tiene un nivel alto de proteínas, entre el 18%-20%, eso lo convierte en una de las mejores fuentes proteicas, solo por detrás de los huevos y las pechugas de pollo y pavo. Pero también puede ser una buena fuente de grasa, una grasa saludable que aporta grandes beneficios para la salud. En base a eso, en Aquí la Tierra han podido hacer una clasificación de pescados en tres grandes grupos.
Pescados grasos o azules
Su grasa se encuentra localizada en el músculo, por lo que, aunque se le quiten las tripas, las grasas permanecen intactas durante el cocinado. Tienen alrededor de un 10% de grasas, por lo que lo serán un gran alimento para llevar una dieta equilibrada, ya que además de proporcionar proteínas de calidad, también es un producto bajo en grasas saturadas.
Los pescados azules suelen tener su mejor época de consumo cuando tienen más grasa, casi siempre en primavera y otoño. Algunos ejemplos de pescados azules o grasos serían la sardina, los boquerones, anchoas, atunes o salmón.
Pescados semigrasos
Son pescados con niveles intermedios de grasa, como por ejemplo la trucha, que tiene un nivel de grasa cercano al 3%, o el rodaballo, que ronda el 2%. Es el grupo más pequeño, pero no por ello hay que olvidarlo.
Cierto es que algunos pescados pueden cambiar de categoría según la temperatura del agua y la época del año. Un ejemplo de este caso sería el pargo, que en verano se cataloga como pescado blanco porque sus niveles de grasa bajan, mientras en invierno se considera pescado azul, ya que necesita más grasa y sus índices de grasa corporal suben.
Pescados magros o blancos
Son pescados que no suelen hacer viajes largos, y al no necesitar moverse tanto, no acumulan tanta grasa. Poseen un 2% de grasa en su cuerpo y se suele concentrar en el hígado.
Los pescados blancos son muy versátiles y, aunque suelen estar disponibles todo el año, su mejor momento para consumir suelen ser los meses de frío. En esta categoría encontraríamos el gallo, merluza, el bacalao o el lenguado.
Ahora ya tienes todos los datos necesarios para elegir siempre la mejor opción, y no solo por su cantidad de grasa, también por la temporada, la preparación o nuestras necesidades alimentarias.