Enlaces accesibilidad

El "código manchego", la filosofía que rige la economía de Almodóvar: "Imagínate que prohíben el cine español" | La Revuelta

David Broncano entrevista por primera vez a Pedro Almodóvar en La Revuelta 19/03/26
David Broncano entrevista por primera vez a Pedro Almodóvar en La Revuelta 19/03/26 Sandra Casado Sandra Casado
CARLOS VILLANUEVA (La Revuelta)

Pedro Almodóvar ha disfrutado tanto de su primera entrevista en La Revuelta que, por momentos, Broncano ha “conseguido que me olvide de que soy director de cine”. Y no debe ser fácil porque con dos Óscar, once Goyas, cuatro César, cinco BAFTA, dos Globos de Oro, dos premios en Cannes, un León de Oro y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, el manchego es, sin duda, una de las figuras más importantes de nuestro cine. Ahora, a sus 76 años, estrena su vigesimocuarta película, Amarga Navidad, y sigue absolutamente “comprometido” con su trabajo hasta el punto de aislarse para entregarse a ello en cuerpo y alma. Y, sin embargo, su hermano y productor Agustín ha revelado que tanto la familia como la productora El Deseo se rige por una máxima, el “código manchego”.

La película con la que desafió a la industria en EE.UU.

Pedro Almodóvar es uno de los directores más aclamados y premiados de la historia del cine español, también fuera de nuestras fronteras. Aunque sostiene que “todas las películas han funcionado bien”, también subraya que fue Mujeres al borde de un ataque de nervios la que les abrió las puertas del mainstream. Y lo hizo a nivel nacional e internacional, ya que le valió su primera nominación al Óscar a mejor película extranjera. Sin embargo, un año después, con su siguiente película, Átame, tuvo que enfrentarse a la Motion Picture Association (MPA) por el sistema de calificaciones de películas de la asociación. “Son censores, aunque ellos digan que no”, comentaba Almodóvar, explicando que Átame fue calificada como pornográfica porque “decían que Antonio Banderas y Victoria Abril follaban de verdad… ¡tuve que explicarles que estaban actuando!”, lamentaba. A su denuncia se unieron otras películas como Henry: un asesino en serie, y lograron que la MPA estableciera la categoría NC-17 (no apta para menores de 17 años), otorgada a películas “subidas de tono”, sin llegar a ser películas “R” (Restricted).

El código manchego, por si acaso

A partir de aquella época, a Almodóvar le ha ido “muchísimo mejor de lo que había soñado en el más loco de mis sueños”. Tanto que tiene tres asistentes, dos para cuestiones laborales a nivel nacional e internacional, y otro para asuntos personales, lo que le permite no utilizar apenas el móvil. Y ese nivel de éxito le ha permitido amasar un patrimonio que incluye cuadros de pintores de su generación, sin tener que preocuparse de cuánto dinero tiene. De eso se encarga su hermano y productor Agustín, que explicaba entre el público de La Revuelta en qué consiste el “código manchego” que rige las finanzas de la familia y la productora: “Consiste en vivir un poco por debajo de tus posibilidades”, de manera que puedan reinventarse si fuera necesario. “Imagínate que llega VOX al Gobierno y prohíbe el cine español. Así podríamos poner un bar”, ironizaba Agustín Almodóvar.

Agustín y Pedro Almodóvar, hermano y sobrino del director manchego, entre el público de La Revuelta 19/03/26

Agustín y Pedro Almodóvar, hermano y sobrino del director manchego, entre el público de La Revuelta 19/03/26 Sandra Casado Sandra Casado

Almodóvar define cómo debe ser un director

Tanto se ha bromeado en el programa con la posibilidad de que Broncano se haya sometido a operaciones estéticas que, tras decirle Almodóvar que “das muy bien en plano corto”, el presentador ha pedido su opinión al director. Pese a las dudas que le ha suscitado la comparación con una foto de su juventud, el cineasta manchego ha descartado que haya habido retoques, y ha contado una experiencia vivida con un actor cuyo nombre no ha querido revelar: “Había que rejuvenecerle para la película y el equipo de maquillaje y peluquería decidió ponerle botox”, explicaba Almodóvar, cuya reacción no fue la esperada: “¡Le habéis convertido en un patinador gay!”, lamentaba, reconociendo que “esos comentarios hirieron al actor, estuvo inseguro y yo fui el culpable”. Pero nadie le desveló que había sido un tratamiento de botox hasta después del rodaje, y menos mal porque “si me lo hubieran dicho en el momento, habría echado a todo el departamento”, asegura Almodóvar.

En este sentido, ha subrayado que, tras el aislamiento y la soledad que requiere la escritura del guion, “después estás rodeado de gente que te pregunta cosas a cada segundo. Ser director de cine es estar rodeado de responder a unas 500 preguntas al día”. Ante lo cual, Almodóvar comprobó en primera persona que “no podía decir que no estaba seguro, porque todo se paraliza”, por lo que recomienda “atreverse, estés seguro o no”, porque “eso define a un director”.

La Revuelta | El motivo que empujó a Pedro Almodóvar a decir su edad real