Café Quijano: "Estamos en nuestro mejor momento de directo"
- Café Quijano presenta su décimo disco, Miami 1990, en Las mañanas de RNE
- Tras más de 25 años de carrera, los hermanos Manolo, Óscar y Raúl retoman en enero la segunda parte de su gira
De León a Miami hay un océano de canciones, tres vidas compartidas —o siete vidas vividas, si "Sabes qué te digo"— y unos cuantos cafés. También diez discos. Porque sin cafeína y sin música en vena, no habría habido forma de aguantar ni 25 años de viaje ni tanto jetlag.
De hecho, la de hoy en Las mañanas de RNE con Juan Ramón Lucas y Mamen Asencio —con interpretación de dos canciones en directo incluida—, ha sido una pequeña parada técnica para reponer fuerzas antes de lanzarse de nuevo a carretera. O al avión. O al barco. Lo que sea y como sea. Lo importante es el destino final. Y para volver y llegar a Miami 1990, primero son necesarias varias escalas.
"La semana pasada estuvimos por Berlín, Bruselas y Zúrich, y la anterior por Londres y Dublín, donde hemos repetido tres años seguidos", cuenta el mayor de los tres hermanos del grupo Café Quijano. "Presentamos el álbum Miami 1990 a primeros de 2025. Empezamos la gira en enero haciendo cuarenta y pico teatros y todos los festivales de verano. Hemos estado en América y la terminamos en Europa, pero ahora paramos porque nos vamos el mes que viene a hacer una cosita en Las Vegas", añade.
Aunque la pausa, apunta, será más bien breve. "Volvemos en enero de 2026 otra vez con todos los auditorios, empezando en Orense y así hasta mayo, que tenemos cerradas todas las fechas", señala, no sin el matiz del pequeño del trío: "Será el 10 de enero en el Auditorio Municipal".
A partir de ahí, Café Quijano no tendrá tiempo siquiera para deshacer maletas. "Estaremos también el 11 de ese mes en Pontevedra, el 17 en Gijón, el 18 en Valladolid, el 23 en Albacete y el 24 en Cartagena. En febrero, iremos a Palma de Mallorca el día 7, a Zaragoza el 14, a Lugo el 27 y a La Coruña el 28. El 27 de marzo tocaremos en Salamanca, el 13 en La línea de la Concepción y así sucesivamente", enumera Raúl.
Apenas podrán pararse tranquilamente a tomar algo en La taberna del Buda (2001). O en la mítica "La Lola" de León, ese local de comidas situado "debajo de una cuesta que sube hacia la Basílica de San Isidoro" y que papá Quijano adquirió "en 1977, hasta convertirlo en La Lola propiamente dicha, donde él toca viernes y sábados, de lunes a domingos". Sin embargo, no importa que no pueden parar en ellos próximamente. Al revés. El lugar es lo de menos si la dicha es buena.
"Celebramos la vida todos los días, cada vez que nos despertamos", confiesa Óscar. Porque La vida no es la, la, la (2018) y "estar vivo y con salud es un regalo", insiste. Más aún si se puede "hacer lo que más te gusta", como es su caso con la música. "Hemos convertido uno de nuestros hobbies en nuestro medio de vida. O sea que celebrar, celebramos todos los días", dice. En un bar, en un estudio o sobre los escenarios. Y se nota.
"Estamos en nuestro segundo mejor momento profesional y en el mejor momento de directo", aseguran. "¿Por qué? Porque, a poco que hayas puesto algo de interés, vas aprendiendo algo".
Ellos lo llevan haciendo durante un cuarto de siglo. "Hemos tocado mucho en sitios pequeños, en grandes y en medianos y, toda esa experiencia se va acumulando, y te ayuda a aplicarla en el directo de manera que lo disfrutes", apunta el mayor de los Quijano.
"La música nos ha dado la posibilidad de cumplir sueños y nos ha dado regalos eternos, como que la gente nos deje su voz o el hecho de poder realizar colaboraciones preciosas. Cada día lo disfrutamos más porque cada día somos más conscientes de lo que vivimos, de los años que llevamos viviéndolo y de lo qué significa ese privilegio", concluyen. ¡Qué grande es esto del amor! (2003) o mejor dicho ¡Qué grande es esto de la música!
Las mañanas de RNE