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Freddie Mercury y Motserrat Caballé: ¿por qué la llamó "monster fat"?

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Freddie Mercury y Montserrat Caballé en Barcelona (1993)
Freddie Mercury y Montserrat Caballé en Barcelona (1993)

Montserrat Caballé, la voz lírica más importante de la historia de la ópera, regaló algunos de los himnos más celebres de la música actual. En 1993, durante la celebración de los Juegos Olímpicos de 1992, la soprano asombró al mundo al unir su voz junto a la del vocalista de Queen, Freddie Mercury, en el inolvidable dueto 'Barcelona'. Una asociación legendaria que, sin embargo, estuvo a punto de no suceder jamás.

Mercury había sido un gran admirador de Caballé desde que la vio actuar por primera vez en Un ballo in Maschera de Verdi en la Royal Opera House de Londres, en 1983. El cantante de la banda británica no ocultaba su fascinación por Caballé. Decía que era su cantante favorita -así lo afirmó en un programa de Informe Semanal de 1986- y la llamaba, cariñosamente, "Montsy".

Freddie Mercury y Montserrat Caballé cantan el himno

Freddie Mercury y Montserrat Caballé cantan el himno "Barcelona" en las Olimpiadas del 92

Durante varios meses, el vocalista de Queen envió un sinfín de mensajes a la estrella de la ópera a través de sus representantes, preguntándoles si podían reunirse y actuar juntos. Sin embargo, aunque Montserrat también apreciaba el trabajo de Mercury -sus hijos eran grandes admiradores-, se mostraba recelosa ante las opiniones que podrían suscitarse dentro del puritano entorno de la ópera.

Un británico pronunciando un nombre catalán

Finalmente, el propio Freddie Mercury no tuvo otro remedio que llamar en persona a Montserrat. En el programa Ochentéame otra vez dedicado a Ibiza, la ciudad donde finalmente se produciría el concierto histórico entre ambos, el mítico relaciones públicas, Carlos Martorell, cuenta como Mercury tuvo algunas dificultades para pronunciar el nombre de Montserrat Caballé y, en una de ellas llamadas, llego a decir algo así como "Monster fat". Un enredo de letras que podían cobrar otro sentido.

Afortunadamente, aquel equívoco se quedo en nada, la cantante de ópera aceptó unir su voz a la del vocalista de Queen y el resultado fue uno de los conciertos más recordados de la historia. Ocurrió en Ibiza, un 30 de mayo de 1987, en uno de los eventos previos a las Olimpiadas, retransmitido por TVE desde la discoteca Ku. Un festival musical que contó con la presencia de grandes artistas nacionales e internacionales y que tuvo como grandes protagonistas a la soprano Montserrat Caballé y el cantante de Queen, Freddie Mercury, que interpretaron el tema ante más de 2.000 personas.