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El 'Campo Grande': la curiosa historia del enorme jardín de Valladolid, tranquilo y rebosante de naturaleza

  • Se ha preservado gracias a ser bien comunal y en él han jugado varias generaciones de vallisoletanos
  • Jardines con Historia recorre este céntrico parque, un exhuberante universo de vegetación, agua y animales

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Jardines con historia - Valladolid. Campo Grande

Campo Grande se encuentra en el centro de Valladolid, es un precioso jardín donde se puede pasear, hacer deporte, relajarse, admirar las fuentes, los árboles y plantas y también, una gran cantidad de animales. Un pulmón de naturaleza en medio del asfalto, que nos invita a recorrerlo con calma y disfrutar del canto de los pájaros, del rumor del agua o del silencio. Un lugar ideal para mantener una conversación, susurrarnos confidencias o quizá, en soledad, leer un buen libro.

¡Cuántas confidencias de amigos o enamorados habrán escuchado estos rincones de Campo Grande!

¡Cuántas confidencias de amigos o enamorados habrán escuchado estos rincones de Campo Grande! rtve

Esta es la zona verde más extensa de Valladolid y te vamos a contar cuál es su historia, por qué tenemos la suerte de que nos haya sido legado y cuál es su animal más divertido y juguetón. ¡No vas a querer acercarte sin descubrirlo!

¿Por qué cuenta la ciudad con el Campo Grande?

En el siglo XV, este gran parque era un terreno comunal, es decir, para uso de los habitantes, y no podía ser vendido. Se plantaban huertos y frutales, y pastaban los animales de los vecinos. De hecho, está cerca de la Cañada Real, que transcurre por el paseo de Zorrilla.

Durante los siglos XV y XVI empezó la gran expansión urbana de Valladolid. Se construyeron varios conventos alrededor del Campo Grande, y se mantuvo sin vegetación hasta el siglo XVIII, cuando se plantaron varias hileras de olmos para delimitar el perímetro. Por desgracia, hace 90 años llegó a España la pandemia de la grafiosis, responsable de la muerte de la mayor parte de olmedas. Cambió muchos de nuestros paisajes, también el este precioso parque.

Una rosaleda emparrada, en Campo Grande, en pleno centro de Valladolid, un día de lluvia

Una rosaleda emparrada, en Campo Grande, en pleno centro de Valladolid, un día de lluvia rtve

Legalmente, al estar calificado como Bien comunal, el terreno del Campo Grande no se puede vender, así que durante siglos ha sorteado la presión inmobiliaria. Se ha convertido en un parque urbano, el más grande de la ciudad, con once hectáreas de superficie, y de forma triangular.

¿A quiénes debemos su aspecto actual?

El Campo Grande ha ido cambiando de nombre. En el siglo XIV se llamaba Campo de la Verdad, porque era donde se celebraban justas, duelos entre caballeros, y también espectáculos religiosos como las ejecuciones de los condenados a muerte por la Inquisición. Cambió su nombre a Campo de Marte en el siglo XIX, por el uso militar que se le dio durante la ocupación de las tropas francesas. El dios Marte es el dios de la guerra, en la mitología romana.

En un relajante paseo por el jardín de Campo Grande nos cruzaremos con muchos pavos reales, aves magníficas originarias de la India

En un relajante paseo por el jardín de Campo Grande nos cruzaremos con muchos pavos reales, aves magníficas originarias de la India rtve

Un nombre al que debemos el agradable lugar del que disfrutamos hoy es Ramon Oliva (1842-1906). El alcalde Miguel Iscar (1828-1880), decidió dar un cambio al parque en 1877 y le encargó a este jardinero catalán un nuevo diseño, para que el Campo Grande se convirtiera en un lugar para el disfrute de los vallisoletanos. Oliva había estudiado en Bélgica, era jardinero y técnico horticultor. Este es uno de sus proyectos más destacados, junto con el Campo del Moro de Madrid, que también conoceremos en esta tercera temporada de nuestro programa.

El proyecto consta de tres paseos, alumbrado público, una cascada con lago, isletas y una montaña artificial con una gruta, donde un jardinero francés instaló, en 1879, varías estalactitas compradas en la cueva burgalesa de Atapuerca. El conflicto surgido entre las provincias de Valladolid y Burgos por estas piezas se saldó con su devolución.

Los cisnes mudos o los patos son algunas de las aves más fáciles de ver en Campo Grande, sobre todo si te acercas al lago artificial

Los cisnes mudos o los patos son algunas de las aves más fáciles de ver en Campo Grande, sobre todo si te acercas al lago artificial rtve

El nuevo diseño del parque desvió incluso la carretera hacia Gijón, que lo atravesaba. Pero aún surgió otra polémica: el parque había sido repoblado con plantas adquiridas en Francia. Su origen no gustó, pero finalmente, quedó claro que su elección, como todo el conjunto, era un claro acierto.

Los simpáticos habitantes del Campo Grande

El parque se encuentra en la confluencia de los ríos Pisuerga y Esgueva, que le proporcionan sus recursos hídricos. Está distribuido en dos grandes jardines con una plaza central con una fuente, la Fuente de la Fama. El estanque cuenta con un barquero que hace las delicias de los visitantes, que pasean en barca. Sin duda, elementos que acentúan el carácter romántico del jardín.

Cruzar el parque de Campo Grande, en los desplazamientos diarios, es un momento de disfrute de muchos vallisoletanos

Cruzar el parque de Campo Grande, en los desplazamientos diarios, es un momento de disfrute de muchos vallisoletanos rtve

Campo Grande está plagado de animales. Se pueden encontrar peces, patos, pavos reales, diferentes tipos de palomas en distintas construcciones, como pajareras y palomares, la más antigua de las cuales es de 1914 y todavía sigue en pie. Pero el animal más divertido y abundante es la ardilla. Los ejemplares de esta colonia están tan familiarizados con los visitantes que se acercan mucho para conseguir comida. La administración que cuida del Campo Grande ha prohibido, por cierto, darles cualquier alimento, por si les perjudica.

El acceso al jardín de Campo Grande es gratuito, de 8 de la mañana a 9 de la noche, y las mascotas son bienvenidas siempre que vayan atadas con correa. Se llega en diez minutos andando desde la estación de tren y en solo cinco, desde la plaza Mayor, por la calle Santiago. La Academia de Caballería de Valladolid y el Museo Oriental se encuentran a poco más de 200 metros.