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Las mejores películas para ver en octubre gratis y online

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Las mejores películas para ver en octubre en Somos Cine
Las mejores películas para ver en octubre en Somos Cine

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A continuación tienes la mejor selección de títulos para ver. ¡Descubre los mejores títulos de octubre!

Sordo (2019)

Reparto: Hugo Silva, Asier Etxeandia

No recomendado para menores de 16 años Somos cine - Sordo - Ver ahora
Transcripción completa

(Silbidos)

Los tenemos a tiro, sargento.

¿Disparamos?

-No.

Tendríamos que llevar los cadáveres hasta el cuartel.

Son solo dos.

No parecen muy peligrosos.

(Silbidos)

Vamos, Franquito,

vamos a por ellos.

-Alto.

Quieto todo el mundo.

-Tranquilos.

Las armas, abajo.

A partir de ahora, vamos a hacer lo que yo diga,

así no pasa nada.

El asunto es muy sencillo.

Iremos a la comandancia de la Guardia Civil

y allí esperaremos instrucciones.

-Mi sargento. -Así que...

-Mi sargento.

-Ahora no, que estoy hablando.

Venga, Gómez,

desármalos. -Mi sargento.

-¿Qué?

-Déjelo.

(Arma cargada)

(Música suspense)

Dales algo de comer.

Ahora, con el fuego, entraréis en calor.

Según el sargento Castillo,

están a media jornada de su campamento.

No te preocupes, que me encargo yo.

Son críos, Vicente, joder.

No son tus alumnos, ¿eh?

Tenemos una misión,

y eso es lo que importa.

No importan ellos, ni siquiera importamos nosotros.

Están pensando que no volverán a ver a sus familias.

Esos críos son los que secuestran, humillan y matan a nuestras mujeres.

¿Esos críos? ¡Sí, esos críos!

Vamos, hombre. Deberías recordar

las caras de nuestros camaradas frente a un pelotón de fusilamiento.

¡"Cago en sos"!

-Nos van a matar.

Estoy seguro, mi sargento.

-Dame un cigarro.

Lumbre.

¿Ves esta bala?

Guárdala.

Y la próxima vez que te encuentres con uno de nosotros...,

piensa que la llevas en el bolsillo y no en la cabeza.

(Música dramática)

No he querido comentarles nada a los hombres,

pero en Toulouse dicen que está todo listo.

Va a ser la hostia.

Seamos prudentes.

Yo no las tengo todas conmigo.

La liberación de Francia es cosa hecha.

En cuanto se vayan los nazis, a los aliados solo les interesa

echar a Franco y limpiar Europa.

¿Por qué crees que 200 camaradas acaban de cruzar la frontera?

En cuestión de meses, estos montes estarán llenos de compañeros.

Ahí está.

Volemos esa mierda.

Sargento.

Monte su caballo y no me haga perder el tiempo.

Vamos a por esos cabrones.

Sí, mi capitán.

¡Mantened los ojos bien abiertos!

(SILBA)

Esta es la última.

(SILBA)

¡Todo listo!

¡Tres minutos!

(Explosiones)

(GRITA)

(Música dramática)

# No tengo patria.

# No tengo tierra.

# Luna serena

# me guiará.

# Llanto en nuestro caminar.

# Llanto la vida entera.

# Brilla la certeza

# de nuestra soledad.

# Días de tristeza

# pronto marcharán. #

(Tarareos)

(Gritos)

(Explosión)

(TOSE)

(TOSE)

(Explosión)

(LE PITAN LOS OÍDOS)

(GRITA)

(Explosión)

(GRITA)

(LE PITAN LOS OÍDOS)

(TOSE)

(Música suspense)

¡No nos separamos ninguno!

(CARGA ARMA)

(Disparos)

¡A cubierto!

¡Corre, corre, corre!

¡Mierda!

(Disparos)

(Disparos)

(Sin balas)

-¿Qué coño ha pasado aquí? -¿Y a ti qué te parece?

¡Me cago en tu puta madre! ¡Nos están atacando, joder!

(Disparo)

(Disparos)

¡Dispara, coño, Benítez!

¡Que no es un salchichón!

(Disparos)

¡Anselmo! ¡Vicente!

¡Tranquilo!

(VICENTE GRITA)

(GRITA)

Nos están atacando. Anselmo, tienes que irte.

(NO OYE)

(Disparos)

(Sin balas)

¡Salimos!

(Música tensión)

(GRITA)

¡Ah, la pierna! ¡No puedo sacarte!

¡Ah!

¡Anselmo! ¡Anselmo! ¡Anselmo, vete!

¡Vete! ¡Vete! ¡No oigo!

¡No te oigo nada! ¡Vete!

¡No te oigo! ¡No puedo oírte! ¡Que te vayas!

(CARGA ARMA)

(Disparos)

(Disparo)

Anselmo, vete. ¡Anselmo!

Anselmo.

Amigo.

Te tienes que ir, por favor.

(NO OYE)

Vete, vete, vete. Vamos.

(Disparo)

¡Vete! ¡Vete, hostia, vete!

¡Vete! ¡Vete!

¡Alto o disparo!

(Disparos)

(Disparo)

(Música tensión)

-¡Cabo, baje el arma!

-Esta guerra no va a acabar

hasta que os meta una puta bala en la cabeza a todos.

-¿No me oye, cabo?

¡Que baje el arma!

(Disparo)

Pero ¿qué coño haces?

¡Sargento!

Mande a unos hombres a cruzar el río.

Tráigame al hijoputa ese.

¡Vamos, coño!

Vamos.

¡Venga, cruzad el río!

(HUELE)

(Música tétrica)

Vamos, hijo.

(Música tétrica)

¡So!

Sargento, tráigame los planos de la zona.

¡Soldado! Mi caballo.

Vamos, soldados, seguidme.

Vamos, coño.

¡Rosa!

¡Rosa!

¡Va, va, va!

¿Qué pasa? ¿Qué son esos gritos? Rosa.

Que han cogido al Vicente, está en la iglesia.

Vicente.

Aquí tiene, mi capitán, los planos.

Son un poco antiguos. Servirán.

Siéntese.

Ni se le pase por la cabeza, sargento.

Parece de esos que salen en las películas de indios.

Es un tigre.

Una copia del Winchester americano de 1892.

Ya no se fabrican.

Sargento.

Sí, mi capitán.

¿Conoce bien estos montes?

Sí, señor.

Aunque, si me lo permite,

no entiendo muy bien tanto barullo para encontrar a ese hombre.

La guerra ha terminado.

¿Qué se cree que hacemos aquí?

Cazar indios, sargento.

¿El prisionero?

Eh... En el establo, mi capitán.

Vamos a hablar con él.

Sí, mi capitán.

Montaremos aquí el cuartel.

Sí, mi capitán.

(NO OYE)

(Tormenta)

(RESPIRA ANGUSTIADO)

(NO OYE)

Acompáñeme.

Deje ahí el paquete, y luego lo recoge.

Al prisionero no puede llevarle nada.

(Pasos)

¿Pasa a ver al prisionero o no?

No tengo todo el día.

¿Qué te han hecho? Nada.

¿Estás bien? Estoy bien, estoy bien.

Siéntate. Siéntate, Rosa, por favor.

Me están preguntando por Anselmo.

Les he dicho que no sé nada y es verdad,

no sé nada.

No te preocupes por Anselmo,

sabrá llegar a la frontera.

¿Qué van a hacer contigo?

El que me interrogó fue a buscar a Anselmo, pero volverá.

Ha dicho que de mí depende a cuál de los dos va a fusilar.

(Música dramática)

(LLORA) Perdóname, Rosa.

Perdóname.

(Campanas)

(Música dramática)

Doña Rosa.

Tome.

He metido unos cuantos papeles, para disimular.

Ya sabe cómo es la gente.

No se preocupe,

yo le entrego a su marido la camisa y la comida.

¿Por qué hace esto?

Buenos días.

¡Quieto!

¡Quieto!

¡Desmonta!

¡Baja del caballo!

No quiero hacerte daño.

Afirma o niega con la cabeza: ¿Llevas más armas

aparte de esa escopeta?

Solo esa escopeta. También llevo dinero.

¿Llevas más armas? Te he dicho que no.

Afirma o niega con la cabeza.

Quítate el abrigo.

Acércate.

Escribe aquí el nombre del caballo.

Puedes cambiarle el nombre si quieres.

(Música lenta)

Un tipo duro el tal Vicente, mi capitán.

Son gente leal.

No es fácil sacarles información.

Creo que no va a ser fácil apresar al huido

porque debe de estar ya cerca de la frontera.

Sargento.

Un guerrillero solo en el monte no se me escapa.

Antes de que anochezca, Anselmo hará compañía a Vicente.

Hay alguien en el camino, capitán.

-¡Eh!

-¡So! -¡Gracias a Dios!

-Es el señor Márquez, el hijo del marqués.

¿Qué ha pasado?

-Un bandolero.

Me ha robado el caballo.

-"Le he dicho que no va a ser fácil detener al tal Anselmo".

(Música tétrica)

(Truenos)

(Música acción)

Tranquila. Quieta.

Tranquila, no te voy a hacer daño. No te voy a hacer daño.

No se te ocurra gritar.

¿Hay alguien dentro de la casa?

¿Seguro?

Solo tengo hambre.

Tranquila. Te voy a soltar.

No grites.

No grites.

Chist.

¿Va a venir alguien?

Mi marido, al caer el sol.

No te puedo oír, estoy sordo. Hazme un gesto con la cabeza.

Vamos a hacer una cosa.

Vamos a entrar.

Me vas a preparar algo de comer.

Te daré dos pesetas a cambio.

Después, me voy a ir y no le dirás a nadie que me viste.

No hagas ninguna tontería.

Entra.

Tranquilo.

Tranquilo, tranquilo.

Le conozco.

Le conozco, de verdad.

Yo lo arreglo.

Tranquilo.

Vete, déjame a mí.

Chist.

-Hola, Elvira. -¿Qué, Jaime?

¿Cómo tú por aquí?

-Bueno,

andamos por ahí con una patrulla del ejército.

Estamos buscando a un bandolero.

-Ah.

-¿Has visto a alguien por aquí?

-No, ya sabes tú que por aquí no pasa nadie.

Los animales, yo...

y para de contar.

-¿Tienes un vino?

-Sí, claro. Siéntate.

Eh...

¿Tus padres, qué? -¿Y tu marido?

-Se fue de caza.

Aquí tienes tu vino.

-¿Por qué me esquivas?

¿Por qué nunca quieres saber nada de mí?

-No sé qué... qué me dices.

-Sí,

sí lo sabes.

Me has entendido perfectamente.

-No te entiendo, si es que...

Además, de eso hace ya mucho tiempo.

-Yo no te iba a dejar vivir aquí.

Mírate.

Estás aquí, perdida,

apartada.

En esta pocilga.

Aún tenemos tiempo.

Yo, si tú quisieras, podría...

-Ya.

Déjame pensar las cosas.

Pero ahora...

-Vámonos lejos.

Vámonos lejos, juntos tú y yo, por favor.

Piénsalo.

Júrame que lo vas a pensar. Júramelo.

-No, Jaime. -Elvira...

-Lo siento.

Vete, por favor.

(Música suspense)

-¿No dijiste que tu marido estaba de caza?

(CARGA ARMA)

-No, Jaime.

Jaime, no te metas en líos.

Jaime, escúchame.

Escúchame.

Vete, por favor. De aquí no saldrá nada bueno.

¡Por favor te lo pido!

¡Jaime!

¡Jaime! Somos amigos desde críos.

¡Jaime, por favor!

(LLORA) Vete, por favor.

Por favor.

Hazme caso.

(NO OYE)

Le conozco desde... desde que era un crío.

Es muy bueno.

(LLORA)

¿Qué nos está pasando a todos?

Muchas gracias.

Quietos.

Quietos.

¡Quieto!

Tira el arma.

Que tires el arma al suelo.

-Está sordo, no puede oírte.

-Cállate, Elvira, de verdad.

Échate atrás. ¡Atrás!

Vamos.

¡Que tires el arma! -¡Que está sordo!

-¿Estás con ellos, Elvira?

Les estás escondiendo.

Siempre has estado con ellos.

Siempre has estado con ellos. -No estoy con nadie.

Solo quiero que nadie salga herido. -Dile que tire la escopeta.

Que tires el arma. -Tranquilízate.

-¿No me oyes? ¡Que tires el arma! -Jaime, tranquilízate.

-¡Cállate!

Tú, tira la...

(NO OYE)

-¡Te he dicho que está sordo! ¡No puede oírte!

-Quédate ahí.

(NO OYE)

-Que no te oye.

(NO OYE)

¡Rojas!

(Disparo)

¡Desmontad!

(Disparos)

¡Anselmo!

¿Sabes una cosa?

En la guerra, me enseñaron cuántas complicaciones trae

tomar prisioneros.

Ya sabes..., todo son problemas.

Pero, sobre todo...,

la parte más estúpida de hacer prisioneros...

es prescindir del placer de matar a un enemigo.

(CARGA ARMA)

(Disparos)

(GRITA)

(Música lenta)

¡Rojas!

(Disparo)

(Música tensión)

¡Arre!

(Disparo)

(Disparos)

(Disparo)

¡Arre!

(Disparo)

(Disparo)

(Relincho)

(Relincho)

¡Anselmo!

¡No puedes escapar!

¡Te acabaré encontrando!

(Relincho)

(CARGA ARMA)

(Relincho)

(Relincho)

(GRUÑE)

(Música dramática)

(Disparo)

(Disparos)

¡Alto el fuego!

¡Alto el fuego, cojones!

(Disparo)

¡Corred, corred!

¡A cubierto!

(Disparo)

(Música suspense)

(Disparo)

(JADEA)

(Disparo)

¡Sube la música!

¡Cojones!

(Música marcha militar)

Por cosas como esta...

mereció la pena ganar la guerra.

Y por tener la posibilidad de disfrutar

de servidoras de la patria tan valerosas...

como la que ahora nos honra con su presencia.

(ACENTO RUSO) He terminado mi misión.

"He terminado mi misión,

coronel".

-¿Señora

o señorita?

Teniente.

Teniente Sergéevich.

-Darya Sergéevich...

Volkov...

es...

una mercenaria.

-¿Y cuáles son sus méritos

para ser colaboradora

de nuestro glorioso ejército español?

Mis méritos, coronel,

son todos muertos.

(RÍE)

Darya se formó como tiradora de élite

del glorioso ejército ruso.

-Ah.

-Entréguelo en el cuartel.

Y le abonarán el importe acordado.

-Permítame una pregunta.

¿Cómo perdió el ojo?

# -"...en la Nochebuena, # que yo preparé..."

Stalingrado.

Había allí un tirador alemán que estaba causando muchas bajas

entre los soldados rusos.

-O sea, que aquello...

se convirtió en un duelo.

Y usted falló.

Pero él acertó.

¿No?

# -"Yo pagué a precio de oro # una receta..."

Lo más importante es quién hace el último disparo.

# "Vino español".

Coroneles, ha sido un placer.

# "Vino español".

-Darya, ¿conoce al capitán Bosch?

# -"El vino de nuestra tierra..."

-El capitán Bosch parece tener mucha influencia en Madrid.

Requiere su colaboración

para dar caza a un tal...

Anselmo Rojas.

# -"...cuando se bebe..."

Bosch es especialista en eso.

-Pues usted debe ser más especialista, ¡cojones!

Recoja un sobre con instrucciones en el cuartel.

Quiero que se traslade allí

y acabe con ese Rojas.

Y todos tan contentos.

(AMBOS RÍEN)

-Qué carácter tiene la tía.

-Sí.

-Vamos, como para echártela de novia.

-Ni se te ocurra.

# -Mas de pronto se escuchó # un gramófono sonar.

# "Callad todos", dije yo.

Coroneles.

# Y un pasodoble se oyó...

# que nos hizo suspirar.

# Cesó la alegría...,

(CORONEL AGONIZA)

# ya todos lloraban.

# Ya nadie reía,

# todos lloraban.

(CORONEL AGONIZA Y TOSE)

# -Y oyendo esta música...

# allá en tierra extraña,

# eran nuestros suspiros...,

Chist.

# suspiros de España. #

(Disparo)

(GRUÑE)

(Campanas)

(GOLPEA UNA PUERTA)

Toma.

Te sentará bien.

¿Quieres más?

¿Tienes hambre?

¿Dónde estás?

¿Dónde te estás escondiendo? No te oigo. No te puedo oír.

¿No me oyes? Estoy sordo por una explosión.

¿Nada? No te oigo nada.

Me están buscando, y necesito algunas cosas...

Perdón.

(EN VOZ BAJA) Me buscan, y necesito algunas cosas.

No sé cómo de cerca están, pero me buscan.

Vale, vale.

Espera.

Pasa, pasa.

Mira.

Este señor es un amigo de papá.

No puede oír porque ha tenido un accidente.

¿Eh?

Escríbele todo lo que yo te diga.

¿Sí?

Muy bien.

Vicente está detenido.

¿Qué van a hacer con él?

No lo sé.

Pero tienes que escapar.

Tienes que escapar.

No, no. No pararán hasta dar contigo.

Qué bien escribes.

Gracias.

¿Dónde has aprendido?

Aquí.

¿En la escuela? Sí.

¿En la del pueblo? Sí.

¿Funciona todavía?

Lo mejor es que, tal y como estoy, siga escondido.

La invasión es inminente, Rosa.

Vamos a volver a ser libres de nuevo.

(Música suspense)

A sus órdenes, mi capitán.

Ha llegado una visita.

Le espera arriba.

(Música tétrica)

(Música dramática)

(Tormenta)

¡Socorro!

Anoche, alguien mató a un paisano en el pueblo.

Un viejo que vendía quesos.

¿No sospecharon de mí?

(VICENTE SE LAMENTA)

Ya... ya le dicho al... al capitán...

que no sé nada.

A mí y a Vicente nos gustaría hablar a solar.

(JADEA)

No me vas a creer, Vicente, pero...

entiendo perfectamente por lo que estás pasando.

Ahora sientes que todo está perdido.

Mi padre amaba estas situaciones.

(HABLA EN RUSO)

Viajes al infierno.

Yo conozco bien el "peklo",

tu infierno.

El ejército ruso

me reclutó con 14 años.

Alguien de la...

(HABLA EN RUSO)

...hizo saber que yo era buena con las armas.

¡Puf! ¡Puf!

(SOPLA)

Después, todo fue muy rápido.

Me enviaron al frente y empecé a matar.

Sin darme cuenta...,

cada día...

viajaba al "peklo"...,

(Tela rajada)

hacía mi trabajo...

y regresaba.

Una noche...,

esperando a mi...

objetivo...,

era invierno

y las horas pasaban muy lentamente...,

en el momento que apareció mi víctima...,

sentí miedo...,

un miedo profundo, porque...

un día, todo esto se acabará

y va a llegar un momento en que...

ya no habrá nadie

para disparar.

(VICENTE SE LAMENTA)

Entonces entendí...

que yo nunca...

volvería del "peklo".

(GRITA)

(JADEA)

Pero tú...

tienes la oportunidad de volver del "peklo".

Es muy fácil.

(GRITA)

Mírame.

(GRITA)

¡Te voy a preguntar la última vez!

¿Dónde está Anselmo Rojas?

Buenos días. Buenos días, Rosa.

Anda, dame unas zanahorias

y un par de puerros.

¿Tienes cerdo?

Quería un filete.

Algo tengo dentro.

¿Qué pasa, tienes fiesta?

La niña, que anda algo pachucha.

Está con fiebre, y ya sabes...

Déjalo, no me interesan las enfermedades.

-No sé a ti, pero a mí me están comiendo las chinches.

¿Para ti es normal?

-Buenos días, señores. -Buenos días.

-Buenos días.

-Es un buen cerdo, ya lo verás en casa.

Te había pedido también un par de puerros.

¿Qué se debe? Nada, ya me lo pagas otro día.

(SOLDADO ESCUPE)

-Pero ¿qué haces? -Calla, imbécil.

¿No sabes quién es esta zorra?

-Continúe, señora. Disculpe a mi compañero que...

¡Que te calles! ¡Soldados!

Fuera.

Señora, disculpe la actitud de mis soldados.

Prepáreme este encargo.

-Rosa.

La niña, que se mejore.

Gracias.

(Música suspense)

Tu hija.

Vete a jugar.

Venga, vete.

Vete a casa.

Y rápido. Ahora voy yo.

Venga, rápido.

Vamos.

(Música suspense)

Te voy a dar un consejo.

Habla con tu marido.

Las dos sabemos que a mí no me dirá nada.

Cuanto más tiempo pasa,

más gente sufre.

Vicente no sabe dónde está Anselmo.

Él me lo dijo.

Mi marido a mí no me miente.

Odio a las mujeres como tú.

Las mujeres que son solo la sombra de sus maridos.

Sois solo...

animales de compañía. Ah.

(HABLA EN RUSO)

(Música tétrica)

(Música acción)

(Música sacra)

(Lamentos)

(Música tétrica)

(Música dramática)

(LLORA)

Alto.

-¡So!

-Esto no tiene ni tres horas.

Desmontad el caballo.

-Mi sargento, ese hombre es peligroso.

-¡Que desmontéis, hostia!

Aquí no dispara ni Dios hasta que no dispare yo.

Franquito.

Subid por la ladera, yo voy a mirar por el río.

-Mi sargento.

Tenga cuidado.

Anselmo, date la vuelta.

Anselmo.

Anselmo.

Escúchame. Quieto, quieto. Quieto, Anselmo.

(NO OYE)

Escúchame. Quieto, quieto.

Anselmo, mírame a la cara.

Tienes que cruzar el río.

Hay dos hombres ahí detrás, Anselmo.

Hazme caso, Anselmo.

Toma.

Tranquilo.

Hijos de puta.

¡Ah! -¡Sargento!

¡No!

-Ah.

-¡Corre, vamos!

(Música dramática)

Vamos a por él, mi cabo.

Él es uno y nosotros, dos.

-Ya.

Y hace un rato, él era uno y nosotros, tres.

Haga usted lo que quiera, yo me voy.

(Música dramática)

(Tormenta)

(TOSE)

(Truenos ensordecedores)

(Gruñidos)

(Disparo)

(GRITA)

(Llantos de animal)

(JADEA)

¿Dónde estabas?

Llevo semanas sin saber de ti.

Pensé que estarías muerto.

Todo está perdido ya.

No sabes nada, ¿verdad?

La invasión ha fracasado.

(LLORA)

Tengo miedo.

Chist.

Ya, ya.

Ya.

Chist.

Tranquilo, tranquilo.

Ya está.

Ya está. Tranquilo.

(Música romántica)

Anselmo.

Anselmo.

(Música romántica)

(Gruñidos)

No mires, Rosa.

No mires.

(GRUÑE)

(JADEA)

(Música dramática)

(SILBA)

¡Caudillo!

(Disparo)

(Disparo)

¡Ah!

(Disparo)

¡Ah!

Saca a esta rata de su madriguera.

¿Quiere que entremos ahí?

¿Algún problema, "soldat"?

No.

Lo quiero vivo.

(JADEA)

La tiradora ha salido con cuatro hombres.

¿Hace cuánto tiempo?

Hará como tres cuartos de hora, mi capitán.

Anoche vieron salir a Rojas de casa de la mujer del prisionero.

Reúna a todos los hombres.

(Música tensión)

(Arma cargada)

(Música tensión)

¡Maldita rata!

¿Vas a salir o te tengo que sacar?

-¿Qué hacemos?

-Tira para el fondo.

-¿Qué?

-Tira para el fondo y demuéstrame que no eres una puta niña.

(Música suspense)

(Relinchos)

Es un caballo.

Es un caballo.

(Música suspense)

(Disparos)

(Lamentos)

(Música tétrica)

¿Cuántos hay ahí fuera?

Por favor.

No, por favor.

Dime, con los dedos de la mano, cuántos hay.

No sé.

No lo sé. No lo sé.

Hay uno. Uno, uno.

Uno.

Cierra los ojos.

(Música suspense)

No vas a quedarte ahí toda la vida.

Pero yo sí.

Te voy a necesitar otra vez.

Pero ahora tienes que correr más que nunca.

Si no, ninguno de los dos podrá salir de aquí con vida.

(Música de acción)

(Disparo)

(Disparo)

(Lamentos)

Hijo de puta.

Muere.

Mírame.

Mírame.

Mírame.

Te he dicho que me mires.

Ah.

Tranquilo.

(Música dramática)

(Disparo)

(Relincho)

¡Mi capitán!

("Llaman a la puerta")

Buenas tardes, señora.

¿Puedo pasar?

¿En qué puedo ayudarle, capitán?

Acércate, ven.

No tengas miedo.

Acércate más.

¡Más!

Quieta.

Quieta.

Quieta.

Ya sabes escribir, por lo que veo.

¿Te gusta ir a la escuela?

Sí.

Habla más alto, que no te oigo. He dicho que sí.

¿Y quién es tu profesor?

El padre Bustillo.

Lo conozco.

Un buen patriota.

Es bueno aprender cosas.

La historia de tu patria te enseña de dónde venimos

y, sobre todo, adónde vamos.

Es importante el conocimiento.

Para poder enfrentarte a tus enemigos...

y ser más listo que ellos.

Mañana pondremos en libertad a tu padre.

¿Estás contenta?

Toma.

Un regalo.

Cógelo.

Cógelo.

No quiero engañarla.

Estos tiempos son muy difíciles, y nunca se sabe.

Pero pensamos que en este pueblo se está armando mucho lío.

Y eso no nos interesa a ninguno.

¿Entiende?

Vicente no parece saber nada.

Así que...

lo mejor será dejar pasar el tiempo

y que se calmen las cosas.

Y luego, Dios dirá.

Sería conveniente,

es solo un consejo,

que su marido se esté quieto una buena temporada.

Y no descarte que le llamemos a veces para hacerle preguntas.

(Puerta cerrándose)

Ven, ven.

Ven.

Ven, mi amor.

¿Estás bien? ¿Sí?

(Música dramática)

(LEE)"Hoy van a soltar a Vicente.

"Tienes que sacarle de aquí y llevarle a Francia".

"Está muy mal y no van a dejarle en paz".

"He oído en el pueblo lo de los cinco militares de ayer".

"No van a parar hasta encontrarte".

"Tenéis que escapar".

"No quiero discutirlo, Anselmo, por favor".

"Mañana, recoge a Vicente al amanecer

junto al puente del río. Rosa".

(Música dramática)

¿Por qué te han soltado, Vicente?

¡Anselmo!

¿Dónde estás? ¡Quieto!

¿Qué has dicho para que te suelten?

No he dicho nada.

Estoy solo.

¡Nunca dejan libre a un guerrillero!

Estoy solo. ¿Por qué te han soltado?

Tranquilo.

Tranquilo. Ven.

¡No te muevas! O te pego un tiro.

(NO OYE)

Estoy solo. Me has traicionado, ¿no?

Me has traicionado.

No, estoy solo. Por eso te liberaron.

No hay nadie. Hijos de puta.

Hijos de puta.

¿Estáis ahí? ¡Tranquilo, no hay nadie!

¿Estáis ahí? ¡No hay nadie!

¡Salid de ahí! ¡No hay nadie!

¡Venga!

(NO OYE)

¡No hay nadie!

(NO OYE)

¡Amigo!

¡Traidor!

(Disparo)

(AGONIZA)

No.

No.

No. No.

No.

No.

No.

(LLORA)

¡No! ¡No!

¡No!

(GRITA)

(Música dramática)

Amigo.

(Música suave)

Ya te tengo.

Entonces, ¿qué hacemos con Rojas?

Anselmo Rojas ya está muerto.

(Música lenta suave)

(Música lenta)

(Llantos de animal)

(Música romántica)

Rosa.

No mires.

No mires.

(Música romántica)

(Aullidos)

(Música lenta)

Somos cine - Sordo - Ver ahora

Un grupo de guerrilleros se ve sorprendido mientras trata de realizar una acción de sabotaje dentro de la llamada 'Operación Reconquista'. Localizados por miembros del Ejército, los maquis son perseguidos por los militares en un duro enfrentamiento que culmina con la detención del jefe del comando, Vicente Roig, y la huida de su mano derecha, Anselmo Rojas, que ha quedado sordo como resultado de una explosión. El Ejército, dirigido por el frío capitán Bosch, comienza entonces la búsqueda del fugitivo, ayudado por una joven y violenta mercenaria huida de la Rusia bolchevique, Darya Sergéevich, experta francotiradora y despiadada cazadora. Contenido disponible hasta el 1 de noviembre de 2021.

Malena no es un nombre de tango (1995)

Reparto: Ariadna Gil, Carlos López

No recomendado para menores de 12 años Historia de nuestro cine - Malena es un nombre de tango - Ver ahora
Transcripción completa

Virgen santa, hazme un favor y no pediré más en toda mi vida.

A ti no te cuesta nada y a mí me hará feliz.

Yo para niña no sirvo, tú lo sabes. Hazlo y no te pediré nunca nada más.

Quiero ser un niño.

Subtitulada por Teletexto-TVE.

Mamá ¿me puedo poner el lazo al otro lado?

Malena, no empecemos.

(Las alumnas): El Miño nace en Fuente Miña,

pasa por Lugo, Orense y Pontevedra.

Afluente Sil.

¡Malena!

Parece que le interesa más lo que sucede en el patio que en la clase.

Pues mañana me trae la lección copiada 10 veces. ¡Fuera de clase!

(Se oyen las risas de las niñas)

¡Tía Magda!

Tía ¿por qué te has hecho monja? No preguntes tanto.

Cuando Reina me lo dijo no lo creí. Mamá dice que eres una moderna.

¿Eso dice?Sí, que te gusta usar pantalones y fumar en boquilla.

¿Y quién te dice que ya no lo hago? ¡Pa, pam!

Paulina dice que aunque estuvieses 50 años en un convento

nunca podrías borrar tus pecados.

Buen oído tienes tú y buena lengua Paulina ¿eh?

Me he metido a monja porque me gusta.¿De verdad?

Madre Águeda, ¿por qué te han vuelto a bautizar?

Vida nueva, ropa nueva, nombre nuevo. No me gustaba mi nombre,

ni Magda ni Magdalena. El tuyo sí que es bonito.

Yo también me llamo Magdalena.

Pero te llaman Malena, que es un nombre de tango. Yo lo elegí.

Cuando hago algo malo, Reina me castiga y me llama María.

¡No la dejes! Te llamas Malena y nadie más.

Algún día tú también harás cosas que nadie comprenda.

Esto es todo lo que queda de las joyas de Rodrigo.

Toma, es para ti.

¿La quieres? Sí.

Pues es tuya.

Vale muchísimo dinero, más del que puedas imaginar.

No se la puedes dar a nadie, ni a tu marido cuando lo tengas

ni tampoco decir a nadie que te la he dado, ni a tu hermana

ni mucho menos a tu madre. ¿Entiendes?

Si de mayor alguna vez estás en un apuro muy grande

del que crees que no puedes salir, véndela.

Esta joya te puede salvar la vida como en los cuentos de hadas.

Pero ¿por qué me la regalas a mí? Haces demasiadas preguntas.

Ya puedes irte.

¡Vamos, vete!

Abuelo ¿te puedo preguntar una cosa? Sí.

¿Qué le has regalado a mi hermana? Nada, pero ella heredará el piano

es la única que ha aprendido a tocarlo.

Si sigues comportándote así, no sé cuándo recuperarás tu nombre, María.

¡Tía Magda!

¡Tía Magda!

¡Malena! ¿Qué haces aquí?

Iba a las clases de inglés, te vi bajar del taxi y te llamé.

¿Y qué hago yo contigo ahora?

Queremos un diario. -¿Para niño o niña?

¿Tiene eso que ver? -El color, el dibujo de las tapas.

Para niño, por favor. Para niño.

Este.

Escribe en él lo que te pase, las cosas horribles y maravillosas

que no le puedes contar a nadie. Te será muy útil.

Te ayudará a comprender el mundo, ya lo verás.

¿No te hace ilusión?

Ven.

¿Sabrás calcular para el cambio? No te vayas, tía Magda.

¡Menuda manía te ha entrado con eso! Nos vemos mañana, en el recreo.

¡A ver!

(Las alumnas): María purísima.

¿Magdalena Montero?

Venga usted conmigo.

No me van a expulsar ¿verdad? No digas tonterías.

Malena ha pasado algo muy grave, tu tía Magda ha desaparecido.

Se ha marchado sin avisar y es necesario encontrarla.

Si ha salido de España con otro nombre

tú nunca volverás a verla. Es mayor y puede hacer lo que quiera

No, ella es una monja y tiene que estar aquí.

No puede tomar decisiones por su cuenta.

Escúchame Malena, piensa bien y dime la verdad. ¿Sabes dónde está?

¿Sabes algo que pueda ayudarnos a encontrarla?No mamá, no sé nada.

Está bien hija, puedes volver a clase.

¡Pero qué loca estás!

(No seas pesado).

Te creo, de verdad, pero no eres el primero que me lo dices.

¡Íñigo se me acaba de declarar! ¡Pero Reina! ¿Y Ángel?

Vas a poner los cuernos a los dos tíos que te gustan.

¡Qué más da! No hago nada malo con ellos, sólo besos.

En vacaciones conoces a chicos, te enamoras.

¡Ay, hija, no sabes la suerte que tienes que no te gusten los tíos!

¡Malena, por favor!

¡Qué alegría!

¡Mercedes! Me duele todo, vengo destrozada.

Siempre estás igual. ¿Me has traído el encargo?

No está mal para ser la casa de un indiano.

¡Qué burra eres Mercedes! Más que el verano pasado, que ya es decir.

La sangre de Rodrigo para acá, la sangre de Rodrigo para allá.

¡Pero qué historias le cuentas a la niña!

Es mejor que lo sepa y que se ande con ojo.

En vuestra familia siempre ha habido una mala vena.

Sólo unos pocos la heredan, pero antes o después

acaba saliendo a flote.

A ver de dónde, Pedro le buscó a Teófila la ruina.

¡Ruina! Ya has visto la casa que tiene Teófila. ¡La mejor del pueblo!

Y todos los hijos educados.

Un respeto para D. Pedro que tienes delante a la nieta.

Como si tuviera a su madre ¿me oyes?

La culpa fue de Pedro, de la mala sangre que le volvió loco.

¡Si le sacaba 15 años a ella! ¡Paulina, joder!

Cómo iba a saber ella que le iba a buscar una desgracia.

La única desgraciada fue tu abuela, que era una santa

y Dios la tendrá sentada a su lado y muy requetebuena.

Sí, y muy santa también pero él no la quería.

¡Sí la quería!

La debió querer pero no la quería porque no le salía de aquí

y aquí no manda ni Dios ni los santos.

¡Vaya, ahora encima eres comunista!

Cuándo viste que la tratara como a Teófila. ¡Si estabas en Madrid!

Y para qué iba a querer la señora que la tratara como a esa zorra.

La tenía que tratar como a su mujer que para eso se casó por la Iglesia.

A tu abuelo se le caía la baba con Teófila, ¿qué le dio ella? No lo sé,

pero le despertó la mala vena y tu abuela no lo pudo evitar.

No es eso, los que tenemos la mala sangre nunca podremos ser felices.

Ves, qué ideas le metes en la cabeza ¿Acaso eres una desgraciada?

Fuera. Aquí no oyes más que burradas.

¿Para qué se lo cuentas, para ponerle la cabeza como un bombo?

(Se oye música)

Un botellín.

(¿Has visto? Lleva una etiqueta roja).

¡Y fuma Pall Mall!

Oye, ¿dónde has comprado esos vaqueros?

En Hamburgo.

Tienes una moto preciosa. ¿De dónde la has sacado?

La heredé de mi abuelo, era del Africa Corps, el ejército de Rommel.

¡Parece nueva! Ahora es nueva.

La llamo la bomba Wallbaum. ¿Cómo?

Wallbaum; mi abuelo se llamaba Rainer Wallbaum.

¿Y tú cómo te llamas? Fernando.

¿Fernando Wallbaum? Suena muy bien.

No se llama así.

¿Tú quién eres?

Malena, yo sí sé quién eres.

¿Sí, seguro? Bueno, basta ya de secretitos.

Dinos cómo te llamas. Díselo tú.

Se llama Fernando Fernández de Alcántara y Toledano.

Exacto, igual que mi padre.

¡Quién se habrá creído que es!

Un bastardo, un pedazo de gilipollas que va en una mierda de moto.

Y un nazi que ha visto demasiadas películas del oeste.

Es que tiene toda la pinta.

Pues a mí me gusta. Me recuerda al abuelo.

Por favor, no digas idioteces. ¡Si no es más que un chulo!

(Se oye abrir la puerta)

¿Dónde te metes, tía?

Nos vamos con Nacho a tomar unas copas y a bailar.No me apetece.

Va a ser divertido.Lo que es divertido para ti no lo es para mí.

No me extraña que te aburras. Escribiendo lo que te gustaría

que te pasara pero que no te pasa. ¡Mírame a mí!

A mí nunca me pasa nada divertido.

Ten cuidado con el nazi, no me gusta cómo te mira.

¿Fernando? Pero si no me mira. ¡Que no!

Quizá, pero no he hablado con él. No digo que te mire todo el tiempo

sólo que no me gusta cómo te mira.

Es el nieto de Teófila. Ten mucho cuidado con él, María.

¡Jo, Reina, métete en tus asuntos!

Y no me vuelvas a llamar María, no me gusta ¿te enteras?

No me ha gustado nunca.

¿Qué tal Malena? Estás muy guapa. ¿Verdad que está guapa mi hermana?

Perdona lo de esta mañana. ¡Qué dices! No estoy enfadada

y además tenías razón, no te mira. Está loco por su novia de Alemania.

Tú le debes parecer una india exótica.

¿No sabías que tiene novia en Alemania?

Si lo saben todos, está enamoradísimo.

¡Por Dios, qué cara pones! ¿No será por ese nazi?

¡Pero, Malena!

¿Qué haces aquí?

Contemplar el paisaje. ¿Has perdido a tus amigos?

¿Qué te importa? ¿Qué miras tanto?

¿Tengo monos en la cara? ¿Por qué dices eso?

Porque me desprecias. Ni soy andaluza, ni bailo flamenco.

Mi padre es más rubio que tú, gilipollas y una de mis bisabuelas

tenía el pelo rojo y pecas por el cuerpo.¡Lo sé!

Y no es por joder, pero tu apellido es judío.

Llamarse Toledano en España es como Cohen en Nueva York y tu abuela...

¿Qué hostias te pasa? ¿Me he metido contigo?

Os creéis superiores porque vivís en Madrid y venís aquí a veranear.

Yo vivo en Alemania y soy alemán. Tu abuelo, es mi abuelo.

Esa finca también es mía, de mi familia.Lo ves, como me desprecias.

¿Que te desprecio? ¿He venido a insultarte como tú?

Me miras como a un bicho raro. ¿Es por mi cara de india?

Así que es eso lo que piensas. Es lo que dicen todos.

¿Quiénes son todos? Mi hermana y los demás.

Tu hermana, esa canija. ¿Y tú?

¿Tú que piensas? Porque a ratos sueltos tú también pensarás ¿no?

Pues claro. En realidad pienso mucho.

Por eso me he dado cuenta que me miras raro.

A lo mejor te recuerdo a tu novia.

Mi novia es rubia, delgada y bajita. ¡Ah sí!

Me gustan las chicas rubias, pequeñas y discretas.

¡No sabes cuánto me alegro por ti! ¿Y cómo se llama doña Perfecta?

¿Mi novia? Helga.

¡Qué bonito! El tuyo sí que es precioso.

Es el título de un tango.

¿Sabes por qué te miro tanto? Te juro que me encantaría saberlo.

Puesno te lo puedo decir. No lo entenderías, india.

¿Parezco fea? Para ser española no estás mal.

¿Qué pasa con las españolas? Que sois un poco estrechas.

¡Ah sí! ¿Lo sabes por tu gran experiencia?No.

No me liaría con una española ni loco. Ni piensan ni follan.

Pues si ya lo sabes todo, te estás aburriendo un huevo.

Si te ilusiona, piensa que soy una estrecha pero no que soy gilipollas.

¿Y ahora qué pasa? Hay una cosa que no me has dicho.

¿Qué te dejas hacer tú? Casi de todo.

¡Casi! Menos cosquillas.

¿Ibas a tu casa? Si no te parece mal.

Sube, te llevo a dar una vuelta.

Bésame gilipollas.

¿Qué has dicho, india? ¿Yo? Nada.

Muchas gracias por el viaje. Espera un momento.

Monta, anda.

¡Si no sé conducir! Ni yo te pienso dejar.

Ponte mirando hacia mí.

¿Qué has dicho? He susurrado.

¿Qué has susurrado? Te he llamado gilipollas.

Eso lo oí, antes. Te he pedido que me besaras.

Me he enrollado con Fernando.

No hace falta que digas nada, no necesito tu opinión. ¿Está claro?

¡Enhorabuena, qué bien! Ya tenía ganas de conocerte un novio

Para el carro. Novio, no sé si es. ¡Que sí tía! Jolín, vaya cambio.

Me acuesto con una madalena y me levanto con una hamburguesa.

Cuéntamelo todo, por favor. No disimules, si no te cae bien.

Qué dices tía, si no le conozco, es que no me fiaba de él

pero si os habéis enrollado, ya es otra cosa. Cuéntamelo.

Y te juro que no le llamo nazi nunca más.

Si se lo cuentas a mamá, le cuento lo tuyo con Ángel, Nacho y con Íñigo

¿No te habrás dejado meter mano? Por supuesto que no, ¿qué piensas?

Para las alemanas acostarse con un tío es como para nosotras una caña.

Hay que hacerles esperar.

Dale a un tío lo que quiere y ya verás como desaparece.

Ya lo sé Reina, ya lo sé.

¿Qué te parece? Me parece muy bien.

¿Sabes qué es? Pues claro, un condón.

Pues sabes bastante.Fernando que yo no quisiera que pensaras que...

Ya lo sé, a mí tampoco me gusta, pero es mejor.

No merece la pena arriesgarse. ¡Te quiero tanto!

¡Ay!

Te has portado muy bien, india.

¿Por qué te ríes?Estaba pensando que debe ser innato, de familia

porque la verdad es que no he follado mucho.¡No!

Pues yo diría que eres una maestra.

¿Cuántas veces? Si no quieres no contestes.

Pues muy pocas. ¿Con cuántos tíos?

Sólo he follado con un tío. ¡Un tío!

¿De Madrid?

No, un extranjero.

¿Cuándo?

Este verano.

No me estarás diciendo ¡Por favor, no me lo digas!

Pero ¿qué más da ahora? ¿Qué más da? ¡Dios, una virgen!

Bueno, ahora no soy virgen.

Estás loca. Tenía derecho a saberlo.

Se supone que debía gustarte. ¿Quién lo supone?

Pues yo, yo lo supongo. No lo entiendes.

Puede ser fundamental para ti puede marcarte toda tu vida y yo...

No llores. Si me lo hubieras dicho, me hubiera aguantado.

Dime que no es verdad, coño. ¿El qué?

Que no te importa, que soy mayorcita para saber dónde me meto.

¿Y por qué? ¿Me vas a dejar?

¿Qué?¿Que si me vas a dejar? ¿Hacerte el loco cuando me veas?

No. ¿Por qué iba a hacer eso?

Entonces, estaré bien.

Quiero que me folles otra vez, ahora que no soy virgen.

Espero que no te arrepientas, india.

¡Pero bueno Malena!

Te has vuelto escritora ¿o qué? Déjalo para mañana, ¿no?Sí, perdona

¿Qué piensas cuando te beso? En nada.

Una vez tuve un rollo con una profesora.¿Con una profesora?

Tenía 28 años y estaba casada. Un poco vieja ¿no?

Qué va. Tenía un cuerpo mejor que el de todas las tías que he conocido.

Me gustaba pero jamás me hubiera atrevido a decirle nada.¿Fue ella?

Sí, me retenía en el aula al final de las clases.

Para hablarte de tu cuerpo cojonudo. Si te jode no te lo cuento.

Cuéntamelo por favor. Perdona. Las tías son muy raras, Malena.

A tu edad hacen cosas normales, pero cuando son más mayores

¿Qué hacen? Una tarde me lo hizo con la boca.

¡Tendrías que haber visto su cara cuando me corrí! Se lo tragó todo.

Le excitó más que follar. Dijo que era bueno para la piel

porque el semen tiene proteínas. ¡Y un huevo!

¡Anda y que te zurzan!

¿Y qué gano yo con eso? ¡Qué bruta eres, Malena!

¿Crees que estas cosas se hacen para ganar o perder?

Anda, que no era chulo tu abuelo. Y a caballo, estaba más guapo aún.

¡Válgame Dios, que haya que joderse!

"Ándate con ojo, Pedro" Le decía yo.

"Y ponte una camisa, que con tanto galope por el pueblo

esto va a acabar en una tragedia".

"Que ahora eres un hombre casado". Cogía el caballo y se iba al pueblo.

Todos sabíamos a lo que iba.

Ella sabía que no era libre. Casado y con 5 hijos.

A ver si eso no se respeta porque una tenga 18 años.

Teófila no tuvo la culpa, Paulina. Nadie la tuvo.

La mala sangre y de lo demás se encargó la guerra.

La guerra es la guerra. ¿De qué estamos hablando?

¿Y después? La guerra acabó en abril llegó Navidad y él sin aparecer.

Tú no sabes la historia de Madrid, los bombardeos y el hambre

nos lo dejó a nosotros.

Se fue porque ella arregló los papeles

y él no tuvo cojones para ser pobre, pero se lo dijo:

"Si me voy, dejo una parte de mí aquí" Y la dejó.

Tú sabes que su corazón se quedó aquí. Un arreglo hubiera sido mejor.

¡Sí, mejor para Teófila! -Para todos Paulina. No seas terca.

La señora se llevó a Pedro a Madrid, sí señora.

¿Me puedes tú decir quién fue feliz después?

A la cama, que nos va a pillar el sol.

Ahora entras en el vestíbulo que es cuadrado y pequeño.

De frente queda una verja, cruzas el vestíbulo y hay una escalera.

¿Cómo lo sabes?Subes y a la derecha queda otro cuarto

de frente, el despacho del abuelo y la biblioteca.¿Cuándo estuviste?

Me lo contó mi padre, nació y vivió aquí hasta los 5 años.

Una vez fue ésta la casa de mi abuela.¿Y se acuerda?

Perfectamente. Siempre está soñando con esta casa.

Aquí fue feliz.

¿Qué es esto? Una esmeralda.

No es más que una llave. Abre la caja donde está la esmeralda

El abuelo me la dio y yo te la doy a ti.

¿Quieres hacer algo importante por mí, india?Sí.

Méteme dentro de la casa. Quiero ver lo que tanto obsesionó a mi padre.

El despacho del abuelo.

Quiero que sepas que haría cualquier cosa por ti.¡Casi todo!

(Se oyen jadeos)

¡Malena, no sabes lo que es esto!

Papá, ¿estás bien?

¡Papá!

¡Paulina!

¡Mercedes!

(Se oye llorar)

(El muerto al hoyo y el vivo al bollo).

(¡Qué le importará el muerto!)

(20 años sin ver a su padre). (¿Es el padre de Fernando?)

(¡Sí, la familia de Fernando!) -(¿A qué vienen?).

(Vienen por la herencia).

Falta Magda, que es a quien más quería el abuelo.

¡Pero ése! ¿Sabes qué quiere ese bastardo?

¡Quiere esta casa! Ha venido hasta con abogados.Nació aquí.

Tú qué sabes, no digas idioteces. Su madre era una puta.

Adiós Malena.

Hasta mañana.

No creo que nos veamos mañana.

¿Por qué, te vas?

Todavía no ha acabado el verano.

No creo que volvamos a vernos. ¿Por qué?

Porque no. Eso no quiere decir nada, Fernando.

¿Por qué no nos volveremos a ver?

Mírame Fernando. Por favor, mírame.

¡Fernando! ¡Qué!

¿Por qué no nos volveremos a ver? Todas las mujeres no son iguales

hay tías para follar y tías para enamorarse y yo...

Me he dado cuenta de que ya no me interesa lo que tú me puedes dar.

(Se oye llorar a Malena)

¡Malena!

Malena, ¿qué te pasa, tía?

Oye, cuéntamelo, por favor.

Malena, que soy tu hermana.

¡Fernando!

¡Baja!

Tengo que hablar contigo.

Fernando sal.

Sé que estás ahí.

¡Fernando!

Aquí te voy a esperar hasta que salgas.

Qué pena que no esté aquí tu abuela para verte tirada en la acera,

delante de mi puerta, suplicando como una perra.

No soy como mi abuela, yo soy de los otros.

Toma, es tuya. Un nieto mío no chulea a una nieta de tu abuelo.

Pero ¿por qué? Yo se la regalé.

La casa nos pertenece, la esmeralda no.

Se te acabaron los veraneos, niña.

Dígale que salga, por favor. Tengo que hablarle.

Será sólo un momento, tiene que explicarme una cosa.

No va a salir, Malena. ¿Por qué?

Pues porque no tiene cojones, por eso mismo.

Fernando es diferente.

No hija, por ese camino no se va a ninguna parte.

Es una faena que tengas que aprenderlo tan pronto.

Allá tú si no lo aprendes.

¿Estáis listas, niñas? Sí.

¿Qué buscas hija? Te estamos esperando.

Mi diario, no lo encuentro por ningún lado.

Déjalo ya.

¡Vamos, Malena!

Toma, coge dos. No de ésas no, de las amarillas, son cojonudas.

¿Nos vamos?

# Con las cuchillas de afeitar

# pero todo llegará a su final

# y me iré contigo a pasear

# Uo, Uo, Uo.

# Las llamadas telefónicas me suenan # como si fueran #

# miles de bombas de neutrón. #

El hombre con su varita mágica, os la mete y adiós problemas.

Pues no, hay cosas más importantes.

Comprendo que no te tropieces todas las noches con un tío tan atractivo.

De todas formas no deberías mirarme así, soy peligroso.

¿Qué te pasa, eres muda? No. ¿Cómo te llamas?

¿Cómo te llamas tú? No me lo digas, no hace falta.

¿Nos vamos? ¿Adónde?

¡Qué más te da!

Espera, voy a por el bolso.

(Vosotras lo basáis todo en la penetración

como si fuera la solución de todos los problemas).

Me voy. ¿Te vas con eso?

Sí. ¿Pero le has visto la pinta?

¡Anímate!

¡Oye!

Tú lo único que necesitas es un buen polvo.

Yo te llevo el abrigo, ve tú delante.

¿Qué pasa contigo? ¿Montas siempre ese numerito?

¿A qué te refieres?El mandar a una tía por delante para mirarla el culo

¡Eres lista! Y tú un salido y un imbécil.

Y tú no eres de esas tías que se va de un bar a las 2.00 con cualquiera.

Lo siento mucho, tú no eres así. Perdóname soy un bestia.

No te rajes ahora, por favor. Ya has hecho lo más difícil.

No te vayas.

¿Tienes coche?

¿Me llevas a casa?

(Se oyen jadeos y gritos)

Joder, eres generosa. Todo el edificio ha compartido el orgasmo.

¿Te molesta?Al contrario, es un halago para mí, y para mi polla

Ella te daría las gracias si pudiera pero la has dejado muda.

Vestida no aparentas estar ni la mitad de buena de lo que estás.

¡Mala suerte! Mala ¿por qué?

Me imagino que te habrá visto más gente vestida que desnuda.

No estés tan seguro. En serio, estás de puta madre.

Tú vas a estar tremenda. Sólo tienes que dejar de usar estos harapos.

No son harapos, son ropa. ¿Te vas a afeitar?

Ya lo dijo Marx: "A cada cual según su inteligencia".

¿Hay algo malo en vestirse de tía?

Las tías os vestís de tíos y los tíos cuando pueden se ponen falda.

¿Hacia dónde va la civilización occidental?

(Se oye música)

¡Agustín!

Hola.

Una copa con nosotros, hombre.

Ojalá fueras tan buen periodista como ligón. Soy su jefe.

Hola ¿qué tal?

Malena ¿qué haces tú aquí? Lo mismo que tú.

¿Os conocéis? -Claro, son hermanas. ¿Gemelas?

Nada más que mellizas, Jimena.

¿Tú eres su hermana? Pues no os parecéis.

No, desde luego. -¡Esta es un pedazo de tía!

¡Ya estamos!

¡Vaya! Eres la hermana de Reinita y estás liada con Quasimodo.

Dime una cosa ¿te metes en la cama con él?

Claro, y muy a menudo. ¿Por qué lo preguntas?

¡Ay, que joderse, el Agustinito! Tú, ya lo sabes.

¿El qué? ¡Jódete!

¿Adónde te llevo? Al infierno.

¡A follar!

Para Hamburgo, Alemania.

¿Se puede saber por qué la miras? La miro porque me gusta.

Pues tiene pinta puta. Por eso me gusta.

Yo soy más joven. Por eso confundes idea con calidad.

Porque estás más buena, si no estaría cenando con ella.

¡Como si la conocieras! Claro que la conozco.

¡Ah sí! Me gustaría verlo.

¿Te pido otro café? No, gracias.

Pues no sé qué te vas a beber.

¡Vete a la mierda!

¡Así, así!

¡Soy tuya! ¿Te pasa algo?

No. ¡Más, más!

¡Soy tuya!

¡Lo siento, me he quedado sin polla! ¿Qué pasa?

Si vas a montar un número pornográfico me avisas para cobrar.

¿No querías que fuese una puta?

¡Malena, ven aquí! ¡Malena!

¡No! Ven aquí, zorra, que te voy a enseñar

¡Aquí! ¡Zorra!

Esta eres tú. ¿Quieres que te folle? No.

¿Quieres mi polla dentro? No.

¿Eh? Pídemelo zorra. ¡Pídemelo!

Quiero que me folles. ¿Así?

Así.

Me voy a París. ¿A París?

¿A qué? Cosas mías, ¿y tú?

¿Dónde has metido a Quasimodo? ¿Por qué no te cae bien?

Me bastan 3 minutos para reconocer a un tipo como a él. He visto cientos.

Más guapos, eso sí, porque déjame decirte que tu gusto empeora.

Fernando por lo menos estaba bueno. Fernando ya no existe.

Quasimodo es lo mismo que Fernando, un chulo.

¡Venga ya! Cada vez que me enrollo con un tío me sales con lo mismo.

Si te digo que es un chulo, es porque lo es. Piénsalo.

Me gustan los tíos, Reina. ¿Qué pasa?

Me gustan sus manos, su sudor, su saliva y sus pollas.

¿Qué pasa? ¡Eh!

¿Estás enferma? No, no es nada.

Perdóname tú a mí. Últimamente estoy muy difícil, lo sé

pero es que no estoy muy bien. ¿Y este viaje?

A Jimena le han ofrecido un buen trabajo y es una buena oportunidad.

¿Y tú? ¿Qué vas a hacer en París? No sé, de momento

me voy con ella.

¿Te llevo a la estación? Me gustaría explicarte

¡No, deja, no hace falta que te justifiques!

Para gustos se hicieron los colores.

Tú no entiendes nada, Malena. Estoy enamorada.

Es la primera vez que me pasa desde que soy adulta.

Jimena tiene razón, es una cuestión de personas y no de sexos.

Si te digo que Agustín es un chulo es porque lo es.

Hazme caso, aléjate de ese tío por tu bien.

Pero bueno, ¿me quieres decir qué coño te pasa?

Es la maldición del año, ¿no? Llevamos un año juntos

y tienes la sensación de que estás perdiendo el tiempo, es eso.

¿Quieres venirte a vivir aquí? Sí, para follar y ser amigos ¿no?

¿No te gusta?

¿Qué pasa? Hay tías para follar y tías para enamorarse ¿no?

Por segunda vez ¿quieres venirte a vivir aquí, conmigo?

¿Cuando te canses? No te pongas melodramática.

Si pudiéramos mirar el futuro por un agujerito habría suicidios en masa.

Pues conmigo se acabó lo que se daba, Agustín.

Malena

¿Sabes qué edad tengo yo? Mamá, por favor.

¿Qué pasa?

Llevo media vida con tu padre. Me acaba de abandonar

por una chica 15 años más joven que él.

No hay derecho.

No, no lo hay.

Yo de pequeña quería ser un niño.

No me convence.Pero ¿qué tiene de malo la casa de los abuelos?

Se me hace demasiado grande y ahora que no está Reina...

Tú no necesitas cambiar de casa, sino buscarte a un hombre.

¡Malena, por favor! No está nada mal ¿no te gusta?

Pues ésta es la casa. ¿Qué les ha parecido?

Es preciosa, pero no sé Me gustaría conocer mejor el barrio.

Yo tengo que ir al centro. Yo también. ¿Si quiere?

Así me quedo yo con el coche.

Encantada. Igualmente.

Anda, ve.

¿Este es tu coche? ¡Ya quisiera! Es de la empresa.

Este trabajo es provisional. ¡No voy a estar siempre vendiendo casas!

Mi hermana también es economista. ¿Y hace estudios de mercado?

Creo que no. Ahora está en París haciendo un máster de empresa.

¿Y tú?Este año termino Filología inglesa.

¡Ah, una chica de letras! Lo suponía.

¿Das clases particulares de inglés? No, pero podría darlas.

Yo estoy buscando un profesor particular.

En teoría me defiendo pero no lo hablo bien y lo voy a necesitar.

Para practicar conversación te convendría un nativo.

Ya, pero es que no les entiendo.

¿Te gusta esta música? Es que me pone de los nervios.

A mi hermana le encanta pero a mí, debe ser música para economistas.

¿Por qué hablas tanto de tu hermana? ¿Yo?

Sí, tú.

Llevamos 10 minutos hablando y la has citado dos veces.

Tienes razón. A lo mejor, como somos mellizas.

¿Y os parecéis mucho? ¿Te gusta la idea?

Pues lo siento, no nos parecemos en nada.

(Se oye música)

Bueno ¿qué?

¿Te apetece bailar? Pues no.

¿Y una copa?A eso hemos venido, a tomar una copa, ¿no?

(Se oye música)

Tienes una carrera en la media.

¿Qué pasa?

Nada... Ya.

¡Pues no me he enterado! Quizá preferirías que chillara.

Que chillaras, que gimieras, que llamaras a tu mamá.

¿No lo entiendes? Ya.

A veces pasa.

Me gustas mucho, Malena

y me ha gustado estar contigo aunque no haya salido muy bien.

¿Qué haces? Nada.

Estoy cachonda y quiero follar. No hables así, por favor.

Es una forma de hablar. No me gusta. Apenas nos conocemos.

¡Si me la acabas de meter! ¡No hables así, hostia!

¿Utilizo el verbo penetrar?

Penétrame, por favor, me he quedado insatisfecha. ¿Mejor?

Se puede decir otras cosas, estoy contenta, tengo ganas.

Lo mejor es no decir nada, no hablar.

¡Estoy contenta!

¿Cuándo empezamos? ¿El qué?

Las clases de inglés.

¡Qué guapa estás, hija!

¡"Mon Dieu"!

Malena, estás preciosa.

Estas brujas te han dejado de maravilla.¡Bueno!

¿Qué tal si la dejamos tranquila un par de minutos?

Toma, tus pendientes.

Si te hubieras portado bien y me hubieras presentado a Santiago

me lo habría llevado puesto. No habría tenido compasión.

¿Te acuerdas cuando éramos niñas?

Jurábamos que nos casaríamos con dos hermanos y el mismo día.

Pues lo siento, Santiago no tiene hermanos disponibles.

Que seas muy feliz.

Venga, que hay que marcharse ya.

Bajo en un minuto.

¡Me muero de hambre! ¿Qué es esto?

Mollejas. ¡Mollejas! ¡Uf!

No soporto las vísceras. Me dan asco desde pequeño.

No las has probado, éstas te van a encantar.

Tengo una idea mejor. Elige un restaurante, te invito.

Casi he terminado. Ni hablar.

Además tengo que contarte mis planes para el futuro.

Pero no en esta cocina y comiendo guarrerías.

Quiero que sepas la vida que te espera conmigo y después a bailar.

¿Y las mollejas? ¡Ay, Malena, quéromántica eres!

Venga, ponte guapa que nos vamos.

Espera.

¿No me notas nada? Estás muy guapa.

Gracias, pero fíjate bien.

¿Te has operado las tetas? No.

Estoy embarazada.

¡Venga ya, Reina!

Que sí tía, en serio, que estoy embarazada.

Y no lo vas a tener ¿no? Claro.

A mí también me sorprendió la noticia al principio, no creas

pero comprendí que el cuerpo me lo pedía y que por eso sucedió.

Eres a la primera persona que se lo cuento, pensé que te alegrarías.

Tener un niño es algo muy serio como para pensárselo, ¿no?

A mí el útero no me grita, sólo el estómago cuando hago ayuno.

Pues yo llevo toda la vida preparándome para este momento

y si ha sucedido ahora es porque tenía que suceder.

Pero ya veo, ya veo que no te alegras.

¿Qué vas a hacer?

Lo voy a tener yo sola.

Su padre está de acuerdo.

Pues, qué bien.

¿De quién es?

De un tío. ¡Supongo, no será de un caballo!

Vamos, digo yo.

El niño no es del marido de Jimena ¿verdad?

¡Joder tía! No la habrías liado más gorda

si te la hubieras jugado a los dados.¿Por qué?

Llevamos una relación desde hace tiempo, no es convencional

pero sí es perfecta en muchas cosas.

Es la primera vez que me pasa desde que soy adulta.

¿Por qué no puedo tener un hijo de Germán? Es un hijo del amor.

Por favor, no digas cursiladas. No son cursiladas.

No entiendes nada porque nunca has tenido un rollo así.

Ni falta que me hace.

Con Carlos quiero montar la empresa. Esta noche se lo voy a proponer.

Puedo meterle mano por debajo de la mesa.Espero que te comportes.

Seré un buena chica, yo también puedo fingir.

Son encantadores, ya lo verás.

Lo que dudo es que yo le guste a ellos.

Me gustas a mí, así que les tienes que gustar.No estoy tan segura.

¿Qué, todavía cabreado? Te guste o no, son mis amigos.

Pues no, la verdad es que no me gustan.¡Ah no!

No puedo juzgar. Como no he tenido la suerte de conocer a los tuyos.

Te asustarías.

¡Cómo puedes decir lo que has dicho! No dije nada malo.

Que te gusta follar con la regla. Santiago, por favor.

Esa pedorra que va de madre entregada, una mosquita muerta

que seguro que tiene un amante que la mea encima

y él seguro que se tira al perro. ¡Por favor, Malena!

Venga, no te cabrees.

¿Quieres que hagamos el amor?

Enhorabuena, estás embarazada.

A ver si rompes la tradición y es un niño. Estás de 6 semanas.

Me voy a poner como una vaca. Me voy a llenar de estrías.

No te he llamado ¿me oyes?

Ni te he llamado, ni te he buscado, ni te quiero.

O sea, que no cuentes conmigo.

Santiago. Por favor, si no es importante

Es de suspense y si no estás atento desde el principio no te enteras.

No, no es importante.

Estoy embarazada.

¿Has pensado cómo le vas a poner a la niña?

Reina. Para seguir la tradición.

¿Y tú, has pensado cómo le vas a poner a tu hijo?

¿Qué te parece Fernando? ¡Estás gilipollas!

No me convence, demasiado serio ¿no?

Habrá que esperar a ver la cara al niño para ponérselo.

Voy a por el pollo.

Déjalo encima del fregadero, por favor.

¡Pero tío! Vuelve a la mesa y hacemos como si no pasara nada.

Si te va la marcha y se te nota. Pues claro, pero elijo con quién.

Hemos nacido para entendernos, somos iguales.

Si fuera verdad me habría pegado un tiro hace tiempo.

¡No sabes las ganas que te tengo! ¡Joder!

Y lo que me provoca follarte con tripita.

¡Ah!

Nada, intentaba ayudarme y al final se ha echado la salsa encima.

Deberías decirle que bebiera un poco menos, no le conviene.

(Se oyen quejidos)

¡Santiago!

Santiago, que estoy de parto.

Pero si falta muchísimo. Se estará colocando el niño, duérmete.

¡Coño, Santiago, que estoy de parto! Tenemos que ir al hospital.

Tú tranquila, ¿eh? Calma, no pasa nada.

Tranquila, respira.

Deja el reloj, tenemos que irnos pero ya.

¡Joder, algo va mal! Voy a llamar a una ambulancia.

Viene de nalgas, muy mal. Me llevan a la habitación ¿verdad?

Vamos al paritorio. Quería que usted lo supiera.

Ha muerto, el niño está muerto. Tranquila, tranquila.

Usted no puede pasar. Yo quiero entrar.

Le voy a dar un pinchazo, déjeme el brazo.

Ahora te voy a poner un poquito de anestesia.

El niño está muerto.

¡Tranquila, tranquila!

Te voy a dar un corte pero no te va a doler ¿eh?

¿Cómo te llamas? Malena, es un nombre de tango.

Pues ahora no vamos a bailar, Malena.

Ahora lo que quiero es que empujes ¿eh?

No vas a pensar en otra cosa, sólo en empujar. Venga, vamos allá.

Venga Malena, empuja.

¡Muy bien, eso es! Muy bien Malena. Lo estás haciendo muy bien.

Venga, otra vez, empuja.

Eso es, otra vez. Así, venga, empuja.

¡Vamos! Venga, vamos, empuja. ¡No!

¡Vamos! Que está muerto.

No, por favor.Está vivo, pero es muy pequeño y viene muy mal.

Esto tiene que terminar lo más rápido posible ¿comprendes?

Por su bien, si le quieres, le tienes que ayudar.

Toma aire y vamos allá.

¿Cómo va?

¡Muy bien, Malena! Empuja con todas tus fuerzas.

¡Eso es, muy bien! Ya está aquí Malena, venga.

¡Empuja!

¡Eso! ¡Venga, venga, venga!

Venga, tranquila.

Que ya está. Venga, otra vez. Una, dos y ¡venga!

(Se oye el llanto del bebé)

¿Está muerto?

Está vivo, Malena.

Pero es pequeño, muy pequeñito. Apenas pesa dos kilos.

Está en la incubadora. Pero está bien y respira solo.

Eso es lo más importante. Por mi culpa, no supe alimentarlo.

No, Malena, tú lo has hecho muy bien.

Sobrevivió porque es hijo tuyo.

Valiente, cabezota como tú.

Ahora lo único que tiene que hacer es comer y ganar peso

y seguir pareciéndose a su madre.

¿Y los demás? ¿Por qué no han venido?

Estuvieron mientras dormías.

Se han ido al otro hospital a ver al niño, pero tienes otra visita.

Es un niño precioso. ¿Le has visto?

Sí.

Lo que no tiene es nombre. Se llamará Pedro como el abuelo.

¿Le han visto mis padres? No, pero tu padre me llamó.

El la dejó ¿lo sabías? Sí.

Creo que su nueva mujer le lleva más recto que una vela.

Ese tipo de hombre siempre acaba así ¿Por qué desapareciste?

Tú siempre preguntando. ¿Estás con alguien?

¡Más preguntas!

Podías haber llamado, dar alguna noticia.

Tienes un marido guapísimo.

Vete a saber, a lo mejor te lo habría robado.

¡Bueno! ¿Vas a quedarte algún tiempo?

Tendremos que contarnos la vida en otra ocasión ¿eh?

Puedes venir a verme cuando quieras.

Vas a ser una buena madre para tu hijo.

(Se oyen llantos de bebés)

¿Qué desea?

Soy la madre de Pedro, pero no le conozco.

No le he visto nunca. Mira, es aquél, el de la 2 fila.

Siempre está despierto.

¿Por qué está atado, qué ha hecho? Se arañaba.

Ven, le toca mamar.

Cógelo.

(Se oye llorar al niño)

Ahora dale de mamar.

No pienses que te vas a morir, cabrón.

No pienses que te vas a morir.

Tu madre está aquí para cuidarte.

(El bebé llora)

¡Hurra!

Pi, pi. ¡Hurra!

A ver ¿de quién es el cumpleaños? De Reineta.

Muy bien. ¿Y de quién más? De Pedrito.

¿Y cuántos añitos cumple? ¡Cinco!

Te has equivocado. Lo ha dicho bien.

Santiago, son las 4 de la mañana.

Dentro de un rato tienes que ir a la oficina.

¿Hasta qué hora vas a estar? Hasta la hora que sea, Malena.

Hasta la hora que sea. Todo me ha salido mal.

No tenía que ser así, joder. ¡Con lo que he trabajado!

No me lo merezco.

Déjame. Todo va a salir bien, ya verás.

He encontrado un trabajo. Voy a dar clases de inglés.

¿Te arrepientes de haberte casado conmigo?¡Ay!

Cada día el inglés es una cosa que vais a necesitar más

para conseguir un trabajo, o para ascender en el que tenéis.

¿Alguno de vosotros ha estudiado inglés antes de ahora?

Yo hice un cursillo del INEM.

Pues di una frase que te sepas y lo traduces a tus compañeros

¡Hello! Hola.

(Se oyen risas)

Vamos, que hay que comerse ese yogur entero.

A ver quién termina antes.

Anda, mirad quién viene.

¡Hola!

Ven, aquí.

¿Qué tal os habéis portado? Muy bien. ¿A que sí, tía?

Claro que sí. Vamos, corriendo a la cama los dos.

No sabes cuánto te agradezco lo que estás haciendo.

Me encantan los niños y no tengo otra cosa que hacer.

¿Y Santiago? Ha salido.

Le he puesto en contacto con un amigo economista para que le ayude.

Estoy rota. Todavía tengo que acabar una traducción.

¿Podemos hablar un segundo? Claro.

Creo que debes decidir si aún puedes hacer algo para salvar tu matrimonio

¿Qué matrimonio?

Hablo en serio.

Desde que dejé a Germán llevo tiempo viviendo aquí y sé lo que digo.

Hemos pasado un mal momento de dinero pero eso va a cambiar.

No sólo se trata de un mal momento. El niño lo nota.

Reina déjalo.

Los hombres necesitan que se les quiera.

Santiago no sólo necesita que traigas dinero.

Necesita algo más importante y no se lo das.Lo dejamos, ¿quieres?

¿Te arriesgas que busque en otra parte lo que no encuentra contigo?

¿Qué quieres decir?

¿Y si tuviera una amante?

Yo misma tendría un amante si tuviera tiempo.

A veces creo que es lo que necesito. ¡No seas cínica, Malena!

Hablo en serio. ¿Crees que me gusta mi vida?

Pues no. Tampoco creo que me la merezca.

Estoy cansada, Reina.

Cansada de currar como una burra, de mentir.

De fingir que me corro cada vez que follamos

para que no se sienta mal también por eso.

¿Y por qué no le dejas?

A veces creo que tengo 2 hijos, uno de 6 años y otro de 35.

Lo que estás haciendo es arruinar tres vidas.

¿Qué tal? ¿Cómo van las cosas?

Mal.

¿Quieres que te prepare un café?

Bueno.

Malena, estoy con otra mujer.

Llevamos bastante tiempo juntos y ella no soporta esta situación.

¿No dices nada? No sé.

Te has quedado tan callada, tan tranquila.

A mí no se me ocurre nada más que decir.

No tienes que decir nada más.

Lo siento, Malena.

¿Quién es, qué pasa?

Eres tú, ¿verdad, Reina?

¡Qué susto me has dado! ¿Eres tú?

No sé qué dices. ¿Qué hora es? Son las 2.15 y ella eres tú.

La amante de Santiago eres tú.

No es lo que imaginas, estoy enamorada de él.

El amor, claro. El puto amor que todo lo puede.

Me necesita y yo a él.

¡La hostia Reina, la hostia!

Has hecho el papel de tonta y demasiado tiempo.

Tú que te crees tan lista. Eso es lo que te molesta.

Estuve a punto de dejarle cuando me quedé embarazada y no me atreví

porque era como abandonar a un niño en mitad de la Gran Vía.

¡Pues, ya ves, el niño! Mi destino.

Yo creo que estoy en este mundo por error.

Siempre he tenido esa sensación.

Es la mala sangre de Rodrigo. ¡No digas chorradas!

El abuelo la tenía, yo también. Cómo puedes creer en esas bobadas.

Mi padre, tu abuelo, no se enamoró de Teófila por la mala sangre.

La buscó porque quería llevársela a la cama

y fue en la cama donde se enamoró de ella.

Entre nosotros, el amor se pasa. Siempre lo hace como no conviene.

Cuando no conviene y con quien no conviene, ésa es la maldición.

¿A qué coño te crees que me venía a ver tu padre?

¿Por eso desapareciste?

Yo no lo busqué Malena, no lo busqué.

¡Pobre mamá!¡Sí, pobrecilla! Y pobre de tu hermana.

Hay mujeres que siempre le dan pena todo del mundo.

¿Sabes la diferencia entre una mujer débil y una fuerte?

Que las débiles siempre se pueden montar en la chepa de las fuertes

para chuparles la sangre, pero las fuertes

no tenemos ninguna chepa en la que montarnos. Estamos solas.

La historia de mi vida. ¿Tu vida Malena? ¡Deja de pensarlo!

Fernando será ahora un tío cualquiera, calvo o con tripa.

Creo que no. Ojalá se haya casado con una tía cojonuda, que la quiera,

y que de vez en cuando se la folle en el suelo de la cocina.

Mamá ¿nos podemos quedar más tiempo?

Hola mi vida. ¿Y papá?

No está cariño, pero vendrá pronto y se alegrará verte.

Anda, ve a jugar con Reina.

Lo notarás todo un poco cambiado.

¿Por qué cojones soy yo la que se tiene que ir?

Como te marchaste, suponíamos que tenías otros planes.Y los tengo.

El cuadro es mío, me lo dio el abuelo. Me lo llevo.

Tú heredaste el piano ¿te acuerdas? Pedro, nos vamos.

Hemos pensado que Pedro se quede aquí a vivir, si te parece bien

para que perciba los menos cambios posibles.

Eso lo decidirá él.Sí claro. ¡Pedro!

¿Te gustaría quedarte unos días con papá y con Reina?

Sí mamá, ¿puedo?

Pero sólo unos días ¿eh?

¿Qué tal mi vida?

Muy bien. ¿A que no sabes adónde nos ha llevado papá a Reina y a mí?

¿Adónde? Al Parque de Atracciones.

Y no he tenido miedo, ni una gota de miedo.¿De verdad? ¡Qué valiente!

¿Y sabes dónde nos ha llevado también?

A la casa nueva, que va a tener jardín y la tía me ha prometido

que me va a comprar una piscina. ¿Verdad, tía Reina?

¿Y a mamá le has echado de menos? Mucho. ¿Tú dónde nos vas a llevar?

Donde tú quieras. Espérame Reina.

¿Todo bien? Sí.

¿Algún problema con Pedro? No, Pedro está muy a gusto.

Él y Reina se llevan muy bien, mejor que hermanos.

Entonces ¿qué pasa? Venga, suéltalo ya, Reina.

Santiago y yo hemos decidido casarnos.

¡Qué bien! Me parece muy bien, ¿no?

¡Ah, el divorcio!

¿Y se puede saber por qué no ha venido él a pedírmelo?

Creo recordar que fue con él con quien me casé.

Déjalo.

Está bien, no pondré ningún problema.

Te lo agradezco, Malena. Es que, ¿sabes?

Nos apetece tener un hijo propio.

Bueno, en realidad ya estoy embarazada.

Espero que esta vez sí que te lo hayas propuesto.

A eso me refiero.

¿Qué vas a hacer en Navidad?

¿Navidad?

Ni lo había pensado.

Podíamos cenar todos juntos, mamá y papá con sus parejas.

Me costó convencer a mamá pero al final aceptó. ¿Y tú?

Suponemos que estás sola pero puedes venir con quien quieras.

Está bien, iré.

Listo.

¿Sabes mamá? La tía Reina entra todos los días a nuestro cuarto

y nos da un beso, pero todos los días, no se le olvida nunca.

Mamá va a ser más cuidadosa ¿vale? ¿Sabes mamá?

No le he dicho a nadie que tenemos una tía escondida

y que vamos todas las vacaciones a verla. Yo sé guardar secretos.

Salmón es color que más relaja.

He dicho blanco.

Sí, señora, blanco.

¿Qué haces?

Yo lo tapo.

Blanco, todo blanco. Pintas bien.

Yo pintor en Bulgaria.

Una vez, cara de Lenin en un mural de 20 metros.

En el periódico salí. ¿Cómo te llamas?

Yo Hristo. Tú Malena, yo sé.

Marido, ¿no? ¿verdad?

No, marido no. Hijos sí. "Visto".

Pero marido no, ¿correcto?

Correcto.

¿Divorcio?

Entonces podemos quedar, ¿no? No.

Tú pintar. Blanco, todo blanco.

Sí, blanco.

(Escuchan una cinta en inglés)

Terminado.

Está de puta madre.

¿Te doy un cheque?

Si quieres yo te ayudo a decorar. Yo decorador en Bulgaria.

¿También? No, gracias.

Siéntate.

¿Quieres tomar algo?

¿Whisky?

¿Inglés? Doy clases.

¿Tú también profesor en Bulgaria?

No, pero necesito aprender.

¿Tú puedes dar clases a mí?

Lo siento, ese método ya funcionó una vez.

No comprendo. ¿No tienes novia en España?

No. Sí, en Bulgaria, pero,

me escribió carta que se va a casar con rico.

En España gusto sólo a los hombres. No me extraña, con esa pinta.

Aquí los hombres no llevan joyas. No es de macho.

Ya, pero no puedo quedarme con dinero.

Si me quedo con dinero y me echan

en Bulgaria, dinero español no vale, oro sí.

¿Y por qué te van a echar? Nunca se sabe.

¿Tú te fías de mí? Sí, "te" fío.

Pues hacemos una cosa, compramos una caja fuerte con una llave

tú te la quedas, metemos todo dentro y la guardamos aquí en casa.

Que te echan, yo me cojo un avión y te llevo el oro a Sofía, ¿vale?

Pero... Te lo juro, por mi hijo.

¿Por tu hijo? Yo pago billete.

Eso no importa.

¿Qué haces mañana por la noche?

Mañana es Nochebuena, ceno con la familia y el niño.

¿Y por la tarde? Por la tarde nada.

Yo "invitar" con búlgaros.

¡Feliz Navidad!

Mi amiga Malena.

Oye, oye, no te pases.

Ya ves, mi nombre es muy famoso en Bulgaria.

Todos muy contentos. Claro, es Navidad.

Dame un beso.

(Se les oye cantar)

¡Mamá!

Pero si es mamá, tía Reina.

¿Vas a venir a cenar? Pues claro.

Pues más te valdría ir a casa a cambiarte de ropa.

Estás hecha un asco.

No pasa nada, Malena.

¿Llamas para pedir perdón? Solamente quiero hablar con mi hijo.

¡Pedro! Llamaba para pedirte perdón por no haber ido anoche a cenar.

No te preocupes mamá, además el pavo estaba duro.

A lo mejor, podemos comer hoy si quieres.

No, no. Hoy tenemos que ir a comer a casa de unos amigos de papá.

Claro. ¡Mamá, están poniendo dibujos!

Bueno, pero mañana voy a buscarte ¿vale?Adiós mamá.

(Habla en francés)

Dice que es mucho dinero, un montón.

Tendrás que esperar hasta mañana. De acuerdo.

Es de confianza y no hay ningún problema pero, ¿quieres venderla?

El abuelo dijo que me salvaría la vida y es lo que necesito.

¿Qué pasa Malena?

Que estoy perdiendo a mi hijo.

Yo también quiero verle crecer, darle caprichos, estar con él.

Le estoy perdiendo.

¡Malena!

¿Quieres quedarte a cenar? No, gracias.

He venido a hablar con tu marido y contigo.

Es muy breve, no os robaré mucho tiempo.

Pedro, vete a buscar tus cosas, te vienes con mamá.

Reina, vete con Pedro.

Me llevo a Pedro porque ya no quiere vivir aquí.

Como no puse ningún inconveniente para que se quedara

espero que no me lo pongáis difícil.

Creo que la situación no es la misma.

No lo entiendo. Él está muy a gusto aquí con su padre, en el colegio.

Y ahora que está esperando una hermana. Seguramente él...

Él está de acuerdo.

¿Qué le has dicho tú para que? No le he dicho nada.

Ha sido él quien lo ha decidido.

Y supongo que vosotros tampoco le dijisteis nada cuando se quedó.

Sí pero estás en proceso de divorcio.

Si un juez supiera las compañías que frecuentas, no opinaría

que eres la persona más indicada¡Basta Reina!

Sólo era un comentario. Un comentario muy desagradable.

Creo que esta conversación la podéis continuar sin mí.

Desde luego.

De todas formas, Malena, a lo mejor no lo has pensado muy bien.

Bueno, ya sé que ahora tienes dinero pero no es tan fácil, ¿sabes?

Sacarle del colegio cuando le quedan 3 meses para acabar el curso

Nadie ha hablado de cambiar al niño de colegio.

No, claro.

Podrías tú traerle por las mañanas y luego...

Yo me refería, no sé. El sicólogo infantil opina que...

Habría que ahorcar a todos los sicólogos infantiles.

Di todas las burradas que quieras pero el sicólogo

opina que el niño no está equilibrado y no le haces bien

separándole de su padre y de una familia estable.

Ven conmigo. Creo que te conviene ver los informes.

Verás, están aquí.

Bueno, y quería pedirte perdón por lo que he dicho, eso del juez

pero creo que el niño estaría mejor con nosotros.

Además, tú siempre dices que no te gustan los niños y a mí me encantan.

¿Qué lees? ¿Qué es eso?

"Pobre amor mío

te creías tan mayor y al final te engañaron como a un chino".

No leas eso, Malena. Déjalo, es mío, yo lo encontré.

¡Ay!

¡Eres una hija de puta!

Malena, estoy embarazada.

Lo hice por tu bien y no me arrepiento. Él no te convenía.

Tu vida hubiera sido un infierno. Lo hice por tu bien.

¡Ah!

¿Te enrollaste con él? ¡No, pero cómo puedes pensarlo!

¿Te enrollaste con él?No, lo juro. ¿Te enrollaste con él?¡No!

¿Te enrollaste con él? Él no quiso.

¿Por qué? No le gustaba.

¿Por qué no le gustabas? No sé.

¿Por qué? Porque estaba delgada, supongo.

¿Por qué no le gustabas?¡No sé! ¿Por qué?

Estaba enamorado de ti. ¿Por qué?

Voy a perder a la niña, si sigues así.

¿Por qué? ¡Déjame por Dios, déjame!

¿Por qué no le gustabas? Dijo que le daba asco.

¿Por qué le dabas asco? Por lo que yo era.

¿Y qué eres tú?

Una calientapollas.

Suena muy bien, dilo otra vez.

Una calientapollas.

Me enamoré al mismo tiempo que tú, fue la primera vez que me pasó.

¡Maldita seas Reina!

Y malditas sean tus hijas y las hijas de tus hijas.

Que por vuestras venas corra un líquido claro y limpio como el agua

y que jamás ninguna de vosotras, llegue a saber nunca

lo que significa tener una sola gota de sangre podrida.

(Se oye al niño jugar con el avión)

¿Ya no volveremos a vernos? Si te soy sincera, espero que no.

Adiós. Adiós.

Lo siento, desde hace 5 minutos no trabajo aquí.

No sé si te acordarás de mí, nos conocimos en tu boda.

Me llamo Rodrigo. ¿Y a qué debo el honor?

Si me prometes ser discreta, te cuento un secreto. Soy abogado.

Un buen trabajo, no muy original, pero bueno.

Ayer vino a verme tu hermana, no es que seamos muy amigos

pero soy el único abogado que conoce. ¿Te manda ella?

No exactamente. Quiere hacerse con la custodia de tu hijo.

¿Cómo?

Quiere que yo le pida a un siquiatra una evaluación de tu personalidad.

Es un proceso normal cuando se discute la custodia de los hijos.

¿Y por qué has venido a contármelo? Me gustaría conocer tu versión.

Le hizo creer a Fernando que si seguía conmigo

su padre perdería todos los derechos de la herencia.

No sé que más le contó pero logró que se lo creyera.

Parecía un hombre y no era más que un niño, se lo creyó todo.

Sabía la ilusión que a su padre le hacía esa casa.

Reina incluso le sugirió la fórmula para dejarme.

¿Comprendes ahora lo del otro día? Yo la habría matado.

Es fácil, rallas un vaso de cristal y lo vas absorbiendo poco a poco

en la sopa todas las noches.

Y un día le da una embolia, luego se descubre en la autopsia.

Yo tuve un caso así.

¿De qué te ríes?

Lo peor es que ella, cree que me ha hecho un favor.

Vete a saber.

Todavía no se lo había contado a nadie.

La historia es muy larga.

¿Y cómo acaba?

Quién sabe.

Un amigo decía que si viéramos nuestro futuro por un agujerito

nos pegaríamos un tiro.

Por eso seguimos vivos, por curiosidad.

¿Puedo preguntarte una cosa? Sí, claro.

¿Tú comes vísceras?

Sí, claro que como, me gustan mucho.

Sobre todo el hígado encebollado, los riñones de ternera, las mollejas.

Me lo imaginaba.

¿Puedo invitarte a una copa?

No, gracias. Ya no salgo con desconocidos.

Eres muy guapa, Malena, mucho más que tu hermana.

Gracias.

Pero mi hijo me está esperando en casa. Adiós.

¡Qué coño!

Subtitulación realizada por Paloma Masa Barroso.

Historia de nuestro cine - Malena es un nombre de tango - Ver ahora

Malena tiene diez años cuando recibe una esmeralda que pertenecía a la familia de manos de su abuelo, la única condición que le puso fue que no le hablara de ella a nadie. Si la promesa se mantiene, según el abuelo, la joya tiene la capacidad de salvarle la vida en un futuro. Desde que tiene memoria, Malena siempre ha suplicado ser un niño para no parecerse a su perfecta hermana melliza Reina, una niña modelo que parece no tener ningún defecto. A medida que crece, Malena se va alejando de la sombra de su hermana Reina y descubriendo que no existe una regla que le impida encontrar su lugar en el mundo, solo necesita atreverse a vivir la vida sin mirar hacia el pasado. Contenido disponible hasta el 14 de noviembre de 2021.

El asesino de los caprichos (2019)

Reparto: Maribel Verdú, Aura Garrido

No recomendado para menores de 12 años Somos cine - El asesino de los caprichos - Ver ahora
Transcripción completa

(Banda sonora: música de suspense)

(Banda sonora: música de suspense)

(Banda sonora: música de suspense)

Laura Paterna: 32 años,

socia de un bufete. Iba a casarse dentro de dos meses.

Ya no se tendrá que divorciar.

¿Quién la encontró?

La asistenta. Ya la he interrogado.

(Clic de cámara)

¿Olía ya a lejía cuando llegaron? Sí.

No hay pisadas ni parece haber huellas.

Santos no ha encontrado gran cosa, ¿no?

Nada.

(Móvil)

Cariño, no puedo ir a recogerlos donde mis padres.

¿Puedes ir tú?

Vale...

(SIGUE HABLANDO A LO LEJOS)

Sí. ¿Nos lo llevamos?

(Timbrazo)

-Sí, lo dejo como prueba.

Luego te llamo.

-¿Y Laura? ¿Ha pasado algo? Es mi novia.

No puedo verla, no me dice dónde está ni qué pasa...

Perdone.

¿Es familiar de Laura Paterna?

Sí, soy su prometido. ¿Me van a decir qué coño pasa?

(Sirenas de policía a lo lejos)

Vale... Gracias.

Me da que el dormitorio podría sugerir un crimen pasional.

No lo es. ¿Y eso por qué?

Los crímenes de género son menos delicados.

Lo típico es apuñalar a la mujer,

estamparla contra la pared, abrirle la cabeza...

Generalmente, en la cocina.

No sabes la de veces que no ves nada y aparece sangre en la campana.

Carmen, no soy novata.

Enhorabuena.

¿Qué te ha dicho el novio?

Que anoche estuvo en su casa.

La coartada del siglo.

Me ha contado que iban a verse,

pero que estaba muy cansado y se quedó en casa.

Y eso te ha bastado.

Si vamos a trabajar juntas, ¿podrías rebajar ese tono?

Perdona, le he dado libre al servicio

y no tengo nada que cenar.

(Puerta abriéndose)

(Puerta cerrándose)

(Música de jazz)

(Música de jazz)

(Voces a lo lejos)

(Sirena a lo lejos)

Tetrodotoxina.

En cristiano, Ricardo.

Veneno neurotóxico.

No es muy común, ¿no? Afortunadamente, no,

porque es jodido: provoca parálisis gradual y asfixia muscular,

pero te deja consciente.

Te enteras de todo hasta que ya no te enteras de nada.

(RESOPLA)

Si estás mareada, sal, Eva. O mejor vete a casa.

Es nueva. En la comisaría y en el cargo, sí.

No le hagas ni caso.

Buenos días, señor juez.

La subinspectora González. Su señoría, Octavio Marcos.

A él ya le conoce.

-Bien, ¿y qué sabemos?

La víctima es una mujer de 32 años. Fue envenenada con...

-Tetrodotoxina. Eso.

Un veneno neurotóxico infrecuente.

La muerte se produjo de madrugada, entre la una

y las cinco. No forzaron la puerta. Está claro

que fue un profesional. Nadie oyó nada.

La tetrodotoxina fue inyectada aquí.

La muerte tarda en producirse entre 10 y 30 minutos.

Se le puso el vestido

casi seguro mientras se producía la parálisis.

Si esperan más, el rigor mortis lo habría impedido.

Murió en la postura en la que se la halló.

Así lo prueban las livideces que puede ver aquí.

La puesta en escena es la de un asesino frío y metódico.

Lleva tiempo dándole vueltas al crimen.

También puede ser un crimen pasional.

La mujer iba a casarse. Quizá un exnovio...

La sofisticación no se da en crímenes pasionales.

Es algo más complejo.

-Bien. Buenos días.

Buenos días.

No debiste desautorizarme ante el forense y el juez.

(RÍE LEVEMENTE)

¿Va a ser así siempre?

(RÍE LEVEMENTE)

Está prohibido fumar en el coche.

(Claxon)

¡Corre! (EXHALA EL HUMO DEL CIGARRILLO)

(Cláxones)

¡Venga, por favor...!

(Música electrónica a lo lejos)

(Risa de mujer)

(Gritos)

(Risa de mujer)

(Música electrónica a lo lejos)

(Risa de mujer)

(Música electrónica y gritos)

(Cláxones)

No reconozco el vestido. No era suyo, creo.

Es demasiado estrafalario.

Gracias.

¿Saben si su hija tenía algún conflicto en el trabajo?

-No. Se llevaba bien con todo el mundo.

Hace cuatro meses que entró en el bufete y estaba contentísima.

-¡Tiene muy buen carácter!

(SOLLOZA) Tenía...

¡Toda la vida estuvo rodeada

de muchos amigos!

¡Siempre...!

Era un ángel.

¿Tuvo más relaciones?

Solo...

dos exnovios.

Ella era de relaciones largas.

Nunca se metió en líos.

Iba a casarse muy pronto,

¿no es así? -Así es.

Estaba feliz.

Hace dos días, elegimos destino para su viaje de novios.

¿Qué opinan del novio?

-(RESPIRA CON FUERZA)

(RESPIRA CON FUERZA)

-Julio es un buen chico. ¿Pero...?

No nos parecía suficiente para ella.

Pero, dígame, ¿a qué padre no le pasa eso?

Sé que es duro, pero quiero que vayan a casa de su hija

y me digan si falta algo,

cualquier cosa,

¿de acuerdo?

Me localizarán aquí.

Gracias y lo siento mucho.

Gracias, inspectora.

Lo siento.

Ha llamado Carretero: las coartadas de sus exparejas son sólidas.

(SUSPIRA) Tengo una reunión, así que espero que sean breves.

Ya les he dicho todo lo que sabía.

O no.

¿Disculpe?

Si estaba en casa esa noche, podrá decirme qué vio en televisión.

Pues ahora no lo recuerdo.

¿Las noticias? ¿Una película?

No me encontraba bien. Creo que me metí en la cama.

¿Cree que se metió en la cama o se metió en la cama?

¿A qué viene esto?

¿Qué cenó? O, como usted diría, ¿qué cree que cenó?

Oiga...

Le voy a pedir que no me trate como a un delincuente.

Le recuerdo que a mi prometida la acaban de asesinar.

¿Usó el ordenador?

No. Acabo harto del ordenador en horas de oficina.

¿Y el móvil?

No sé qué pretende.

Miramos sus consumos eléctricos y no estaba en casa. ¿Me escucha?

¿Por qué me miente?

¿Dónde estaba?

Cenando.

¿Con quién?

Con una amiga.

Aquí tiene la reserva del restaurante.

Llame y se lo confirmarán.

(SACA UNA FOTO)

Muy amable. González...

(SUSPIRA)

Nada, el restaurante está cerrado. Luego lo intento.

¡Encima la llama amiga! ¡Qué hijo de puta!

¡Cuidado! ¿Estás loca?

Pero ¡bueno, mira por dónde vas!

¡Estás loca!

¿Puedes ir más despacio?

(TOCA EL CLAXON)

¿Es legal mirar el consumo de luz? ¿Cómo lo has hecho?

¡No me lo puedo creer!

(RÍE)

Pues a mí me ha parecido triste.

Sí, claro.

Un arribista que se queda

sin su gallina de los huevos de oro. ¡Pobre!

¿No te parece que eres un poco cruel? No le conoces.

¿Sabes lo de no fiarse de la primera impresión?

Ajá.

Es mentira.

No sabes la que tengo encima.

La prensa no para de llamar. Dame algo.

Interrogamos a su entorno. No es suficiente.

El delegado me machaca.

¡No nos vamos a inventar un sospechoso!

Por eso os pido que me deis algo.

¿A qué esa prisa?

Porque sin móvil y sin sospechoso no puedo trabajar.

No parece un crimen ordinario: su muerte no beneficia a nadie.

¿Contento? Ajá.

(SUSPIRA)

¿Qué tal con Eva? ¿Mejor?

Está verde, pero se esfuerza.

¿Qué haces el fin de semana?

¿Para qué?

Podemos alquilar una habitación de hotel y jugar un parchís.

Sabes que prefiero la oca.

Como con Lourdes y los niños.

Planazo, ¿eh? Ajá.

Pero me puedo escapar.

Inténtalo.

Te espero con las fichas.

(RÍE LIGERAMENTE)

¿Eh?

(Móvil)

Me llaman, me llaman...

Te llaman.

(Móvil)

Dime, Lourdes.

Sí.

No, cariño, esta mañana, al salir de casa,

he apuntado en el tablero:

"Mañana entro a trabajar a las nueve".

Le llevas tú al colegio.

Sí, pero ¿para qué apuntamos las cosas,

me pregunto yo?

(Música pop)

# Todos los tiranos # se abrazan como hermanos,

# exhibiendo a las gentes # sus calvas indecentes.

# Manadas de mangantes,

# 200 estudiantes

# inician la revuelta, # son los años sesenta...

# (TODOS) ¡Y ahí está!

(Gritos)

# ¡Ahí está!

# ¡La puerta de Alcalá!

# ¡Ahí está, ahí está, # viendo pasar el tiempo,

# la puerta de Alcalá!

(Gritos)

(Pitidos y gritos)

(RÍE)

# La miro de frente y me pierdo

# en sus ojos. Sus arcos me vigilan,

# su sombra me acompaña. # No intento esconderme,

# nadie la engaña.

# -Toda la vida...

# (AMBOS) Pasa por su mirada.

# (TODOS) ¡Mírala, mírala,

# mírala, mírala,

# mírala!

# ¡La puerta de Alcalá! # ¡Mírala, mírala!

# ¡Mírala, mírala, mírala!

# ¡La puerta de Alcalá!

# ¡Mírala, mírala, mírala, mírala! -¡Mírala!

¡Compañera! (RÍE)

# (TODOS) ¡Mírala, mírala, mírala!

Perdona. -Dime, guapa.

Un agua con gas, por favor.

¡Pónsela doble, Oti!

(RÍE) ¡Faltaría más, claro que sí!

(RÍE)

# -¡La puerta de Alcalá! #

(Gritos y pitidos)

-Esto por aquí. Te pongo otro.

Oye, tía, es mi cumpleaños. ¿No me vas a felicitar o qué?

Felicidades, Eva.

(RÍE)

Ya me habían dicho que eras rarita.

¡No...!

¡No, no, no, no, no!

¡No, mierda!

(RESOPLA)

Mi marido me va a matar: le dije que llegaría a casa hace dos horas.

Si quieres pasar la noche en el calabozo, tú dímelo.

¿No?

¿Qué? ¡Qué mala hostia tienes, tía!

Yo me voy a ir.

Me voy a ir.

Que mañana madrugo y tenemos un muerto... (RÍE)

-¿Cómo están las policías más guapas de Madrid?

Pues de puta madre, Mateíto.

Pero me voy a ir. ¡Oh!

Y verás por qué.

¿A ver? Espera, espera.

¿Dónde está esto?

Mira... ¡Mira!

¡Oh! ¿Son monos o qué, eh?

Mucho. Se parecen a ti. Ya.

¿Cómo se llaman? Pues este es Lucas, es el pequeño,

y este es Álex, que es el mayor.

Mira, ¿eh?

¡Mira, los dos!

¿Te he pedido que me enseñes sus fotos?

¡Siempre igual con todo el mundo!

(TOSE)

(Puerta)

Te estás tomando muy en serio el papel de poli mala.

¿Nos vamos a otro sitio?

¿Quiénes, tú y yo? Sí.

Siempre dices que nos tomemos una copa.

No, siempre lo dices tú.

Tú.

(SUSPIRA)

(Canción de música pop en inglés)

Sabía que aquí te encontraría.

Pues yo nunca sé dónde encontrarte.

(RÍE) Bueno...

Parece que ahora eso va a cambiar.

¿Y eso?

Nada, un pequeño accidente con el todoterreno.

¿Estás de baja?

No exactamente, pero ¿quién quiere a un cojo en una guerra?

Vámonos.

(SUSPIRA)

No saben ni qué hacer conmigo.

Podría ser peor.

Podrían hacerte cubrir el fútbol.

¡No! Prefiero Siria. (RÍE)

Oye, ¿y la chica rica esa que mataron?

¿Qué chica rica?

¿Qué chica rica?

(SUSPIRA)

Venga...

Lo comes bien, pero no tanto.

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

Un par de noches más conmigo y me lo cuentas todo.

Iba a casarse en dos meses con un gañán.

¿Y?

Además, acababa de ser ascendida como socia en su bufete.

Estaba en su mejor momento.

¿Se la ha cargado el novio?

No...

¿Cómo murió?

Yo no te lo he dicho, ¿vale?

Tetrodotoxina...,

el veneno del pez globo.

Búscalo, verás qué muerte tan agradable.

¿Y su nombre?

(RÍE)

Venga, solo tengo las iniciales.

(Móvil)

(Móvil)

(SUSPIRA)

(Móvil)

¿Eva? "Carmen,

ha aparecido otro cuerpo. Ven".

Ahora voy. Vete llamando a Santos, de la científica.

Tengo cinco minutos.

Si lo haces bien, me sobran cuatro.

(GIME)

(SUSPIRAN)

Le faltan dos dientes.

Vendría del dentista.

Cuánta mala suerte junta.

Germán de Castro: 69 años, jubilado, sin familia.

Desde que se retiró, compraba y vendía arte.

¿La empleada es interna? Qué va.

Al llegar a las ocho, se lo encontró.

¿Ha dicho Santos a qué hora lo mataron?

No, pero sería de madrugada, como el anterior.

(SORBE LÍQUIDO)

Don Germán...

no tenía muchos amigos.

Pasaba tiempo en las subastas.

Me enviaba a mí a ojear

y negociar las obras que quería comprar.

¿Le había hablado de algo anómalo últimamente?

¿Algún conflicto con alguien? No. Recientemente, no.

Me suena que hace varios años, no sabría decirle cuántos,

alguien quiso entrar a robar. Don Germán siempre lo comentaba.

¿Interpuso denuncia? Sí.

Pero no hubo detenciones.

Según lo que él me contó,

nadie vio nada, nadie oyó nada...

En aquel tiempo, él acababa de comprar

un grabado de Goya en una subasta,

en Madrid, y aseguraba que se lo querían robar.

¿Quién?

Ernesto Fraile.

No lo digo yo, lo decía él.

Siempre que salía alguna obra de Goya a subasta, ambos pujaban como locos

hasta llegar a cantidades indecentes.

¿Quién es ese Fraile?

Otro coleccionista.

Un hombre mayor, como él.

Coincidían en todas las subastas. A veces

en Madrid, a veces en Londres, Bruselas...

Les encantaban las obras

de los maestros españoles del XVII, del XVIII...

(TOSE) Y ahora, si me permite...

Me está dando una taquicardia.

Disculpen.

(GIME)

¿Falta algo en la casa?

Eh... "Is there something missing in the house?".

Oye.

(Voz por megafonía)

Vamos.

Son "Los caprichos" de Goya.

Podría tratarse de un asesino en serie

que recrea esos grabados.

Los escenarios coinciden casi por completo:

misma postura, ropa y puesta en escena que en las obras.

Ambos vivían en el barrio de Salamanca,

cerca de la calle Goya, en un entorno social relacionado

con el mundo del arte.

Ambos vivían solos y los atacaron de noche,

cuando estaban durmiendo y desprotegidos.

Con el mismo veneno. Uf...

Los padres de Laura han confirmado que su hija tenía

un "Capricho" que falta.

Y el marchante de la otra víctima, Germán de Castro,

también echa de menos otro "Capricho".

Típicos trofeos de asesinos seriales.

(ASIENTE Y RESOPLA)

Aquí pone que Goya realizó 80 "Caprichos". Bien,

os conseguiré una visita a la Calcografía Nacional,

a ver si os dan una relación de dueños.

Os pido prudencia y discreción,

¿de acuerdo? Son crímenes llamativos.

A ver si entre todos guardamos el secreto. Y digo entre todos.

Bien.

Eva, déjanos solos. Sí, señor comisario.

Al final no hay comida familiar.

Me ha surgido un plan.

¿Alguien más?

¡770 000!

¡790 000!

-No, es que...

-¡810 000!

(Murmullos)

¿Alguna puja más?

(Murmullos)

-En fin...

Mira a Mendieta.

-¡Muy bien, adjudicado por 810 000 euros!

-(RÍE)

-Muchísimas gracias por venir. Los esperamos

el mes que viene en la próxima subasta. Gracias.

(Murmullos)

-¡Gracias, Nani!

-Una adquisición estupenda, de las mejores piezas del año.

-Ya sabes lo que nos gusta Juan Gris en casa.

-Felicidades. -¿Qué tal está, don Ernesto?

-Te aseguro que ahora feliz. -Me alegra verle, señor Fraile.

Adiós. -¡Chao, Nani!

¿Vamos? Va.

¿Ernesto Fraile?

Nos gustaría hablar con usted.

Mi marido está enfermo, apenas habla. Y debemos irnos.

Será solo un momento.

Su marido y Germán de Castro se enfrentaban en las subastas, ¿no?

No lo sé.

Ah, ¿no lo sabe?

No. Entonces mi marido estaba mentalmente bien y no necesitaba

mi ayuda para acabar su colección.

Pero sabrá que alguien intentó entrar en casa de Germán de Castro

después que comprase un "Capricho" por el que su marido pujó.

(SUSPIRA) Si eso fue así, no veo por qué tendríamos que saberlo.

Y tenemos en casa dos "Caprichos" y un grabado de "Los desastres"

y otro de "Los sueños".

¿No admite esa rivalidad?

Todos los coleccionistas siempre quieren más.

Mi marido quiere...,

quería tener la mejor colección de arte del mundo, como todos.

¿Sabe que De Castro ha sido asesinado?

Sí, lo he leído en las necrológicas del "ABC".

Pero sigo sin entender por qué nos incumbe.

-¡Voy a matar a Germán! ¿Dónde está?

-Eh, Ernesto, deja de decir bobadas.

-¿Dónde? -Ya ven cómo está.

Tenemos que marcharnos. Si recordase

algo sobre Germán de Castro o alguno de sus enemigos,

por favor, llámenos. Por supuesto.

Discúlpenos, buenos días. Vamos.

Buenos días. -¡Canalla!

-Buenos días.

¡Qué cretina!

(Pasos)

Perdonen la espera. Eduardo Gil,

académico de la calcografía. Carmen Cobos,

inspectora de policía.

Ella es Eva González, subinspectora.

¿En qué puedo ayudarlas?

Buscamos a los dueños de "Los caprichos".

(RÍE CON SORNA)

¿He dicho algo gracioso? No.

Claro que no. Pero es complicado.

Se lo explicaré.

Sabrán, imagino, que "Los caprichos" son una serie que Goya hizo

cuando estaba harto del país.

Además, se estaba quedando sordo.

Se sentía aislado,

de manera literal y metafórica.

Estaba liado con la duquesa de Alba.

Así es. En 1803, en una coyuntura política

y personal compleja,

decidió regalar al rey las 80 planchas

por una pensión para su hijo.

Ya...

Y con las láminas se hicieron infinidad de copias.

Infinitas no, pero la primera se hizo en 1799

y hubo muchas más. ¿Y la última?

1970.

Desde entonces está prohibido.

Pero, claro, habrá falsificaciones.

Y no puede saberse quién tiene uno

en su casa.

Sabemos de ciertas personas y familias

que las tienen. Pero, entre herencias, donaciones,

subastas, es imposible que yo o nadie

les pueda facilitar una lista de propietarios.

Lo siento de veras.

¿Puedo preguntar por qué interesa eso a la policía?

No, no puede.

Pero le damos las gracias.

Un placer.

Si creen que puedo darles más datos,...

Gracias. ...estaré encantado.

No tenemos nada.

Sé de alguien que puede ayudarnos.

(Llanto de bebé)

Alberto enseña Bellas Artes y conoce bien la obra de Goya.

¡Mi amor, ya está!

(EL NIÑO LLORA)

¿Qué sabes de "Los caprichos"?

-Goya era un afrancesado. Ya está.

Quería hacer una sátira de la sociedad y la Iglesia.

Menuda pista, ¿no?

(EL NIÑO LLORA) Oye, amor, come.

Ya...

¿Han de estar aquí?

¡Sí!

(EL NIÑO LLORA)

Vale.

¿Cómo damos con quien tenga

un grabado en su casa? ¡Oh!

-¿Sus víctimas son coleccionistas? Bueno,

ambas víctimas tenían "Caprichos" que han desaparecido.

Ah... ¡Mmm!

Os enseñaré este reportaje.

Aparecen dueños de los grabados de Goya.

(EL NIÑO LLORA)

La presidenta de la comunidad.

Hay más, pero habría que ver dónde viven.

-Las grandes colecciones las tienen

los ricos. Bueno, y los inversores,

pero estos venden las obras cuando el artista está más cotizado.

Hay dos tipos de coleccionistas: los que ocultan sus obras

y los que, como estos, alardean a la mínima de sus propiedades.

(EL NIÑO LLORA)

¡Cómo gusta presumir!

-Hay cientos de propietarios de un "Capricho".

Hay muchas copias.

Entonces, ¿por dónde empezamos?

Mucha gente tiene relación con obras.

¿Quiénes? Aseguradoras,

arquitectos, decoradores, familias, amigos...

Vamos, podría ser cualquiera. Al menos tenemos una pista.

Eres una optimista.

(Móvil)

Bueno, yo me voy.

Adiós.

(Portazo)

Oye, es encantadora tu compañera, ¿eh?

¡Sí!

(EL NIÑO LLORA)

¿Qué vas a hacer?

¿Vas a buscar piso?

Estoy donde mi hermano.

¿No te gusta la idea de quedarte aquí?

¿En la cama, contigo?

Ya sabes lo que quiero decir.

(SUSPIRA)

Me gusta no tener casa.

Aunque quizá es cuestión de proponérmelo.

Y, si no, puedes desaparecer.

Como haces siempre.

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

(Ladridos a lo lejos)

Y en esta época ya se estaba quedando sordo.

A mí me encanta,

pero es muy violenta.

Es una colección impresionante.

Mi marido y yo somos coleccionistas.

A él le encanta Goya.

¿Dónde los adquirió?

En Londres. Hubo una subasta en Sotheby's.

¿Pertenecen a la tirada original?

Algunos, sí.

Nos costaron una fortuna.

Presidenta,... ¿Sí?

...reforzaremos la seguridad.

No. No, no, por favor.

¡Lo que me faltaba, que se me echen encima

los demás por acaparar fondos antes de las elecciones!

Ni hablar, no.

Piénselo, es grave.

(SUSPIRA)

Bueno, haz lo que quieras, pero con discreción.

Ajá. Y la prensa, bien lejos

de aquí, ¿eh? Gracias.

Vámonos.

Perdona...

¿No eres muy joven para tu puesto?

No.

Las víctimas tenían puntos en común. Y hay un patrón geográfico:

ningún hecho ha ocurrido fuera de este distrito.

Sus casas están aquí y aquí.

Según el círculo de Canter, la zona es importante para él.

Ambas víctimas tenían un "Capricho" que ya no está.

Es imposible saber la identidad de todos los dueños,

pero localizamos a algunos del área.

Que rebosa de coleccionistas, anticuarios, ricos...

Sí, 35 solo en el barrio de Salamanca.

Ajá. ¿Qué propones?

Vigilarlos.

No.

¿No, qué?

Que no hay recursos. Podríamos vigilar, como mucho, a 10.

¿Los recursos solo los merece

la presidenta? ¿Sí? Carmen.

Tiene razón.

De puta madre.

¿Qué hacemos? Voy a llamar a un adivino.

Carmen, nuestro trabajo no es hallar a las posibles víctimas,

sino a los que las matan. ¿Entendido?

A trabajar.

(SUSPIRA)

Repetiremos la zona del otro día. Es mucho, pero podemos, ¿eh?

Tú vas ahí...

Vamos a tener...

Tú vas con Mario.

¿Vale? -Con ellos, ¿no?

(Puerta)

(SUSPIRA)

Adrián, llámame.

Un poco más, ¿vale, mi amor?

¿Vale? ¿Sí?

Un poquito.

¿Te parece?

Venga.

Mira, este poquito.

¿Qué coño hacemos si no nos dejan hablar con los dueños?

¿Y mirar en empresas de reformas de pisos de lujo?

Pues no comas, que ya comerás.

Vamos por partes. De momento,

mañana vemos grabaciones de cámaras cercanas.

(Juguete con música)

¿Puede parar un momento?

¿Perdona?

(Portazo)

(Teléfono a lo lejos)

Una Volkswagen Transporter.

Esas cuadran, si podéis.

Yo te lo doy y luego me dices.

¡Para!

Echa hacia atrás, a ver si vemos la matrícula.

¿Y dónde estaba? Aparcada enfrente.

Se ve desde la cámara

del hotel que está junto a la casa de De Castro.

¿Matrícula?

No.

Solo modelo y color. una Transporter blanca.

Se bajó un tipo de ella, pero solo se ve altura y complexión.

A ver qué podemos hacer con esos datos.

Te diré lo que haremos.

(RÍE)

Como ya sabemos, los asesinatos se produjeron aquí y aquí.

El que buscamos opera en el barrio por alguna razón.

La noche del crimen de De Castro,

ese vehículo estuvo frente a su casa en esas horas.

Perdón.

¿Sí?

Eso no es gran cosa, ¿no?

¿Sabe quién decide eso? La subinspectora González y yo.

Se bajó un hombre fuerte, de estatura media,

con capucha y mochila.

Estén atentos por si ven furgonetas así

entre las 24:00 y las 07:00, ¿de acuerdo?

¿Qué le hace gracia, Reyes?

Es una furgoneta muy común.

Hasta mi cuñado tiene una. (RÍEN)

Dígale a su cuñado que venga y le interrogamos.

Sé que es un trabajo jodido, pero no nos queda más remedio.

Pueden retirarse.

-Es una aguja en un pajar.

(MUJER) Mira...

Tú controlas esa zona.

¿El barrio es eso?

-Z-28...

¿Sí?

Ya sabes que esto no me gusta.

Si vuelve a matar y estamos dando vueltas...

Vale, ¿qué sugieres? ¡No lo sé!

Pero es malgastar recursos.

Ya sabes lo que dijo el comisario. Tú no te preocupes.

Voy a hablar con él.

Me alegra que hagas algo.

¿Perdona?

Solo yo salgo a patrullar de noche.

¿Puedes decirme por qué tú no?

¿No te fías de tu marido? ¿Es eso?

No me faltes más al respeto.

¿Sabes cuál es tu problema?

Que te importan muchas cosas. A mí, solo una.

¿Qué hace? Su turno acaba a las siete y son solo las tres.

No, acaba ahora. Se lo digo yo, inspectora.

(Voces)

(Claxon)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

¡Cuánto tiempo! Te hacía muerto.

Pensaba salir. Si estás por aquí, aprovechamos, ¿no?

Te espero.

Adiós.

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

Siempre me pregunto si alguien ve lo bien que lo pasamos.

(RÍE)

Si es así, que disfrute, ¿no?

(BESA)

Oye...

Siento haber desaparecido estos días.

¿Cómo va tu caso?

No muy bien, ¿no?

(SUSPIRA)

No es raro que alguien vaya por ahí matando a ricos.

También odio a esas personas que creen que pueden hacer

lo que les sale de los cojones y que nunca les pasa nada.

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(SUSPIRA)

(Móvil)

(Móvil)

Eva, ¿qué quieres?

(SUSPIRA)

"Se trata de un hombre que habrá experimentado

un alto grado de rechazo, de frustración,

a lo largo de su vida. Según los psicólogos forenses,

hablaríamos de alguien convencido

de que lo que le rodea es la mediocridad,

de una persona elitista que ambiciona un mayor nivel

de vida, al que no puede acceder,

y eso le estaría generando esta tremenda violencia

contra sectores acomodados de la sociedad".

"¿Como la clase alta de Madrid?".

(Móvil)

"Exacto,

la clase alta".

"Para él sería atacar a quien cree que puede hacer lo que quiera,

como recoge Goya en sus 'Caprichos',

donde desea censurar errores y vicios humanos".

"¿Puede decirnos cómo llegó a esa conclusión?".

"Los datos me llegan por fuentes de la investigación que, obviamente,

no revelaré".

"¿Hay algún patrón para los asesinos en serie como...?".

¡Hijo de puta!

¡Carmen, vamos a tener a toda la prensa encima

y eso es culpa tuya! ¡No me jodas!

¿Sabes qué pasa si se actúa mal y hay elecciones? Hay consecuencias.

Nadie juega con el pan de mis hijos.

Tú tampoco.

Llama a Eva y que pase.

(Puerta)

Pasa.

Pasa.

Carmen se va de vacaciones. El caso es tuyo.

A trabajar.

¡A trabajar!

Carmen, lo siento muchísimo.

Te informaré de lo que encuentre, ¿vale?

Carmen.

¡Carmen, por favor!

Carmen...

Cállate.

¿Me oyes? ¡Cállate!

(Murmullos)

(JOVEN) No quiero decirle...

(Claxon)

(SUSPIRA)

(Frenazo)

¿No ve o qué?

(Claxon)

(EXHALA EL HUMO DEL CIGARRILLO)

(Sonido de intermitente)

(Sirena de policía a lo lejos)

(Claxon)

(Sonido de intermitente)

¡Hijo de puta...!

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

"...la señal". Eva.

Quizá estoy loca, pero creo que la tengo. Ha salido

de Príncipe de Vergara, 8.

Está en la lista de dueños, creo.

Es él, Eva. Dime si me vas a ayudar.

(Tono de llamada)

(Tono de llamada)

"Puedes grabar tu mensaje

tras oír la señal".

¡Eva, hostias, dime si has oído el mensaje!

¡Está huyendo, sabe que le sigo!

¡Dime algo, joder!

(TOCA EL CLAXON)

¡No, no! ¡Mierda!

¡Mierda, mierda!

¡Vamos! (TOCA EL CLAXON)

¡Vamos!

(Ruido de derrape)

(Ruido de frenazo)

¡Policía!

¡Apaga el motor, hijo...!

(Golpe)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(SUSPIRA)

(Móvil)

"Eva, quizá estoy loca, pero creo que la tengo".

"Ha salido de Príncipe de Vergara, 8".

"¡Me está evitando, Eva!".

"Es él. Dime si me vas a ayudar".

(Pitido)

"Dime si has oído el mensaje".

¿Qué haces? He de irme.

"¡Huye!". ¿Llevarás tú a los niños?

"¡Dime algo, joder!".

Soy González.

Reporte de aviso en el 8 de Príncipe de Vergara.

Gracias.

(LLAMA AL TIMBRE)

¡Policía!

¡Abra la puerta!

¡Policía!

¿Qué pasa? ¿Ha oído algo raro esta noche?

¡Uf! Qué olor a lejía, ¿no?

¿Quién vive ahí?

Una mujer. Vive sola.

Pero el portero tiene llave.

¡Fuera!

La cerradura no ha sido forzada. Parece el mismo modus operandi.

¿Quién ha dado el aviso?

Cobos.

¿Cómo que Cobos?

Me estáis tocando mucho los cojones.

Ha tenido mucha suerte.

Solo tiene contusiones en la espalda y un esguince cervical.

¿Me da algún calmante?

Solo paracetamol.

¿Algo más fuerte?

Solo puedo recetarle paracetamol porque está embarazada.

¿Por qué coño te bajaste del coche?

¿Te das cuenta de que pudiste morir?

(SUSPIRA)

Quiero que vuelvas al caso.

Si no, serías gilipollas.

Mónica Luna, dueña de una tienda de arte y antigüedades.

¿Vivía sola? Ajá.

Y poseía cuatro "Caprichos", un par de "Desastres" y otras obras.

¿Viste la matrícula?

Solo una parte.

Ya.

¿Y esto? "¿...estos crímenes?".

"Lo que hace que el Asesino de 'Los caprichos' sea tan especial

es que pone en el punto de mira el mundo del arte: galeristas,

coleccionistas,

agentes de subastas".

¿Me lo puedes explicar?

No tengo ni puta idea.

No le he vuelto a ver.

Carmen Cobos. Bien. ¿Padece o ha padecido enfermedades graves?

¿Está usted casada?

¿Qué tiene que ver con mi salud?

El número de parejas sexuales indica...

No voy a contestarle a esa pregunta.

Muy bien, como quiera. ¿Fuma?

No. ¿Bebe?

Tampoco.

¿Ha estado ya embarazada?

Hace siete años.

¿Y llegó a término?

Nació muerto. ¿Algo más?

No. La llamarán para darle cita para la intervención.

Gracias. De nada.

(SUSPIRA)

Lo siento.

No me enorgullece lo que hice...

Cállate, cabrón, casi me arruinas la vida.

Porque me han readmitido; si no, te mataba, y lo sabes.

Tranquilízate, por favor.

¿Que me tranquilice?

No tengo más en la vida y lo sabes.

Y aun así me la has jugado.

Comisario, él es Adrián Iglesias.

Encantado.

(SUSPIRA)

¿Un vino?

"¿Qué información tiene sobre el caso de los asesinatos de Goya?".

"Según me confirman fuentes de la investigación,

efectivamente, hay un sospechoso".

"El cerco se está estrechando

y se le podría detener en las próximas horas".

Tras esto tenemos a todo el mundo pendiente del caso,

con lo cual vamos a cambiar la táctica.

(SUSPIRA)

Ahora vamos a empezar nosotros a hablar con la prensa.

Sonia, los dosieres.

Ahí tenéis todo lo que se puede decir

y sobre todo lo que no, Carmen. ¿De acuerdo?

(Teléfono)

Perdonad.

(Teléfono)

Sí, dime.

-"Le llaman de la secretaría de la presidencia de la comunidad".

-"Han entrado en casa de la presidenta. Vengan".

De acuerdo.

Han entrado en casa de la presidenta. Carmen, Eva.

Les agradezco que hayan venido, pero les pido comprensión

porque acabo de pasar una situación un poco complicada.

-¿Cree que podría ser el Asesino de "Los caprichos"?

-Yo lo que sé es que si conservo mi integridad y mi patrimonio

es porque nuestros cuerpos de seguridad

son de los mejores de Europa. Dejo lo demás a la policía.

-¿Afecta esto a sus energías para la campaña?

-No hemos logrado detenerlos. ¿Por dónde han entrado?

La puerta principal tiene operativo.

Sí. Usaron la de servicio.

¿No estaba vigilada?

En ese momento, no. ¡Joder!

Por suerte, la alarma ha saltado y está conectada con nosotros

y hemos entrado.

Hemos hallado a la presidenta inmovilizada en una silla,

atada de pies y manos, y con una mordaza en la boca.

Al oírnos, esta persona o personas han huido.

¿Ha entrado usted con quién?

Inspectora, yo soy el agente Miranda,

y ella, la agente Barroso.

Debemos hablar con la presidenta. Avisa a su jefe de comunicación.

-No será necesario: el comisario ha insistido en tomarle declaración.

(Murmullo de conversación)

¿También tienes que fumar aquí?

Hasta mañana.

Ambos dicen que recibieron el aviso a la misma hora, a las 05:42.

(RÍE CON SORNA) Muy rápido parece: si acababan de entrar,

¿cómo les dio tiempo a encerrar al servicio y atar a la presidenta?

Y no vieron vehículos sospechosos ni a ninguna persona o personas.

Sí, lo de "persona o personas" lo han recalcado los dos.

La cámara solo muestra a los agentes entrando a la hora que dicen.

Y el modo de actuar no es como el del asesino.

Han avisado primero a la prensa.

-¿Te parece? -Sí.

-"¿Cree que podría tratarse del Asesino de 'Los caprichos'?".

-"Lo que sé es que si conservo mi integridad física

y mi patrimonio es porque nuestros cuerpos de seguridad

son de los mejores de Europa".

"Lo demás se lo dejo a la policía".

-"¿Afecta esto a sus energías para la campaña?".

-"Me sirve para confirmar mi compromiso con la policía

y para dotarlos de mejores medios y mayores recursos

en mi próxima legislatura,

si los ciudadanos vuelven a confiar en mí".

No puede ser.

Lo que piensas no puede ser.

Han sido ellos.

La presidenta y el comisario han acordado la declaración.

Vamos a ver, el criterio no encaja, los tiempos no encajan

y en la cámara no aparece nada.

Es el responsable.

-Hasta luego.

Para acusar al comisario, necesitamos pruebas.

Filtraremos el atestado a la prensa.

¿Sabemos lo que vamos a hacer? ¿Por?

Contar algo así conllevará consecuencias.

Si tanto miedo tienes, no podemos hacer nada.

¡Carmen, tengo dos hijos! Mi marido no gana mucho dinero.

Siempre escudándote en tu familia, Eva.

Haber sido ama de casa.

Para ti es muy fácil: tú no tienes nada que perder.

(HOMBRE) ¿Cómo va eso?

Repetiremos dispositivo donde el otro día.

Tenéis que tener cuidado con esta persona. Iremos allí.

Tú vas a ir con el Pilas a la misma zona del otro día.

¿De acuerdo?

Venga, Manu.

¿Vale? Tened mucho cuidado.

Tendremos hasta apoyo aéreo.

¿Vale? Sí, es una misión...

La plancha.

Perdona.

Primero se cubre con un barniz especial.

Luego se hace el dibujo con un buril o con una punta seca.

Si quieres corregir, lo haces con el barniz.

Cuando la imagen está terminada, se introduce en el ácido.

Luego se saca, se limpia,

se le aplica la tinta

y listo para imprimir en el tórculo.

¿Este lo has hecho tú?

Antes de ser funcionario, fui artista.

Pero hace mucho tiempo de eso.

Imagino que no vienes a ver mi taller.

En casa de la presidenta, os vi en una foto.

¿Sois amigos?

Conoce a mucha gente, pero no creo que tenga amigos.

Eso no es una respuesta.

Sí, he tenido bastante trato con ella.

Aparte de mi trabajo, me llama gente para valorar sus cuadros,

para indicarles el precio

al que deben vender o comprar.

Así que Alicia Márquez es una clienta.

Podría decirse así.

Creía que las casas de subastas tenían expertos.

Y los tienen.

Pero hay más piezas debajo de los colchones que en las paredes.

Y los coleccionistas no declaran las mejores.

Exacto. Tendrían que pagar muchos impuestos.

No las declaran, pero las mueven.

Espero que esto no salga de aquí.

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

¿Sí?

Voy para allá.

Me tengo que marchar.

Una lástima.

Te acompaño.

Vuelve cuando quieras.

A ver, pásalo otra vez.

El modelo y la matrícula parcial que tenemos coinciden.

Pide la identificación a Tráfico.

Tardará un par de días.

¡Perdón!

(JADEA)

(GIME)

Lo mejor es que venga en coche y aparque en la zona.

(VOMITA)

-Muy bien. (GIME)

(VOMITA)

(LLAMA)

Carmen, ¿estás bien?

(Cisterna de inodoro)

(LLAMA)

¿Necesitas algo?

Faltaré un par de días. Si hay novedades, me dices, ¿vale?

Claro.

Quiero que me ayudes.

Claro. Lo que sea.

He de dar con un sospechoso. Apenas tengo datos y tiempo.

Si nos ayudas y es quien buscamos, tienes

la exclusiva del caso.

Gracias.

Te mando un correo con todo. Vale.

(TECLEA EN EL ORDENADOR)

(Pitido discontinuo)

(Pitido rápido y discontinuo)

(Sonido de gas)

(EL NIÑO LLORA)

¡Ya está, ya está, ya está!

¡Ya viene papá! (TARAREA)

Ya, ya... (CHISTA)

El de la calcografía me dijo que muchos no declaran sus obras.

Para no pagar a Hacienda.

Las obras cambian de mano, pero discretamente.

¡Mi amor, que ahora viene papá! Ya está,

ya. (CHISTA)

(CHISTA) Les traje esto.

(EL NIÑO LLORA) (CHISTA)

Es el único que me gustó. Deberán compartirlo.

Gracias.

-Ya estoy aquí, mi amor.

Hola. Cariño.

Vaquero, la mochila, nos vamos a la mina.

Álex, al cole. ¡Venga, venga!

Venga, al cole, al cole.

La otra...

(Móvil)

Dime, Santos.

Vale, gracias. ¡Eh!

Ha aparecido la furgoneta.

Nos vamos, cariño.

Lo bueno es que hay huellas en el volante y en la chapa.

¿Y lo malo?

Que las de la carrocería serán de los chapuzas

del desguace y las del interior son huellas no fichadas.

¿De cuántas personas?

De momento, de una.

Y había un pelo en el reposacabezas.

Dame las llaves.

¿Para qué?

Dame las llaves.

Están puestas.

¡Joder!

(Dos pitidos)

(Pitido)

Vamos...

-"En 200 metros, gire a la derecha".

¿Eva? ¿Ajá?

La dirección de Ernesto Fraile sale de las últimas. Vamos.

Gracias.

¿Ha visto este vehículo por aquí cerca?

Yo de furgonetas no entiendo.

¿Podría ser de alguien que viniera por una obra?

En mi casa se han hecho muchas reformas y portes.

¿Y si pregunta al servicio?

Claro.

Muchas gracias. De nada.

Buenos días. Buenos días.

(Ladridos a lo lejos)

Hola. ¿Recuerda una furgoneta blanca de alguien

que haya venido por alguna obra?

Conozco...

un pintor. (HABLA EN OTRA LENGUA)

-Dice que recuerda a un pintor moreno, con barba.

¿Recuerda su nombre?

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

-No recuerdo.

Gracias.

(CHASQUEA LA LENGUA)

(ESCRIBE)

(Banda sonora: música de suspense)

(Murmullo de conversación)

(Banda sonora: música de suspense)

Vale, gracias.

¿Encontraste al dueño?

Falleció hace tres años.

(SUSPIRA)

Jefe, mire lo que hemos hallado.

(Murmullo de conversaciones)

(ESCRIBE)

"Nadie lo sabe".

"Nadie sabe lo que es el arte,

no hay manera de objetivarlo, de validarlo, de cuantificarlo".

"Y esa es la mayor trampa para los artistas".

"En una sociedad dominada por el nepotismo...

y la obsesión por el dinero,

el artista y su obra son un objeto de consumo para las élites,

en un cuadro vacío que solo funciona como espejo

del poder de quienes lo adquieren".

"Yo he pasado muchos años atrapado en el laberinto del fracaso".

(Tono de llamada)

"El arte no existe".

(Pitido)

Carmen, llámame. Es urgente. "El fracaso es una ficción".

"Yo he pasado muchos años atrapado en el laberinto del fracaso".

"He conseguido meterme en sus casas".

"Vivo de sus migajas,

pero pinto...".

Acabó Bellas Artes con matrícula en 2005.

Hizo un par de exposiciones,

pero fueron las últimas. Entre 2008 y 2012,

dio clases en una asociación y ahí se esfuma su carrera como pintor.

"No creo en eso". Ha debido trabajar

de otra cosa para vivir.

Otro artista frustrado.

"Vivo de sus migajas, pero pinto únicamente

lo que quiero".

Me voy a poner a llorar.

"El arte solo sirve para elevar el espíritu".

(Puerta)

Adelante.

-Tenemos la dirección.

Vamos.

(Gemidos)

(Gemidos)

(Gemidos)

(Puerta)

Nada.

Hay que abrirla.

No tenemos orden del juez.

¿Me lo dices en serio? ¡Sí!

¡Hay que joderse!

Vamos.

(RESPIRA CON DIFICULTAD)

(Vehículos alejándose)

(GIME DÉBILMENTE)

(Pitido de buzón de voz)

Adrián. "Más noticias de los crímenes...".

Veo que me has llamado.

Lo intento más tarde.

(Sintonía de programa televisivo)

"Se le atribuyen varios crímenes y el asalto a la casa

de la presidenta de la comunidad".

"Hoy nos acompaña el comisario Vargas

para hablar sobre el caso".

"Buenos días". "Buenos días, Ana".

"¿Qué nos puede decir?".

"Pues, sí, tenemos a un sospechoso del mundo del arte

que encaja con los datos de la investigación".

"Ya se ha cursado una orden

de busca y captura contra él. ¿Tenéis la foto?".

"Sí, ese es el hombre que estamos buscando".

(EXHALA EL HUMO)

(Portazo)

Creía que no querías verme.

¿Cómo has podido filtrarlo? ¡Eres un cabrón!

No tengo que darte explicaciones.

El asesino solo podía huir o atacar, y ahora solo puede huir.

No daremos con él.

¡No tienes ni puta idea! ¡Es más fácil cazar a un asesino

cuando huye que cuando ataca! ¡A ti esto no te importa!

¡Te importa una mierda que haya más víctimas!

Solo quieres detenerle antes de las elecciones

y colgarte la medalla.

Mírame.

Ten los huevos de mirarme.

El asalto a la casa de la presidenta...

fue cosa tuya.

Dime que me equivoco.

Dímelo.

Mira, Carmen,

si se te ocurre llenarle la cabeza de mierda a alguien con tus locuras,

te jodo la vida.

Hago una llamada y, con tu expediente,

te la jodo. ¡Piénsalo!

¡Ya está la orden!

(JADEA)

(Sirena de los coches patrulla)

(Emisora de la policía)

¡Policía! -¡Policía, alto!

-¡Policía! -¡Policía!

(JADEA)

(JADEA)

-¿El tejado? -¡Limpio!

¡Policía!

-¡Policía!

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

(Canción de música rock en inglés)

Sí, se lo he dicho. -Se sentiría acorralado.

La pena, el pobre...

...entrar por la mañana...

Qué mala suerte.

Una pena.

(Conversaciones y risas)

(HOMBRE) Sí, sí.

Que te puede...

(Canción de música rock en inglés)

"Un par de noches más conmigo y me lo cuentas todo".

"Tetrodotoxina".

"Provoca parálisis gradual y asfixia, pero sigues consciente".

"Mónica Luna, propietaria de una tienda de antigüedades".

-"Las grandes colecciones las tiene la gente rica".

-"Costaron mucho".

-"En aquel tiempo, él acababa de comprar

un grabado de Goya". "Vivían solos,

los atacaron de madrugada, cuando estaban durmiendo".

"Con el mismo veneno".

"Hace varios años, no sabría decirle cuántos,

alguien quiso entrar a robar".

-"Todos los coleccionistas siempre quieren más".

-"1970. Desde entonces, está prohibido hacer impresiones".

"Laura Paterna: 32 años, socia de un bufete".

-"Se llevaba bien con todos".

-"Mucha gente tiene relación con obras".

-"Me llaman para valorar sus cuadros, para decirles

a qué precio deben vender o comprar".

"Tiene una colección impresionante".

-"Hubo una subasta en Sotheby's".

"Barrio lleno de coleccionistas, anticuarios, ricos...".

-"Pujaban hasta llegar a cantidades indecentes".

"Tendrían que pagar muchos impuestos. No las declaran, pero las mueven".

Iván, Iván, Iván...

Santa...

Estamos.

(TECLEA)

Vamos...

Uno, tres, cinco; uno, tres, cinco...

Uno, tres, cinco... Vale, vale...

Eva.

"Voy a casa de Eduardo Gil. Pide refuerzos".

# ¡...tu presencia!

# ¡Quiero que estés a mi lado!

# No quiero hablar de la lucha # si no estamos... #

(Silencio)

(Ladridos a lo lejos)

(Clic de cámara)

(Tono de llamada)

Eva, Iván y Eduardo eran cómplices. Ven para acá ya.

(GRITA)

(SE QUEJA)

(SE QUEJA)

(GRITA)

(Disparo)

(SE QUEJA)

(JADEAN)

-(GRITA)

(GRITA)

(JADEA)

(GRITA)

(GIME)

(GIME)

(GRITA)

(GRITA)

(GIME)

(CHILLA)

(GRITA Y GIME)

(JADEA)

(JADEA)

(JADEA)

-Mandad la camilla. -"En cuanto llegue".

(Emisora de la policía)

Vete, vete a casa.

Ya no se puede hacer nada.

(Emisora de la policía)

Vuelvo enseguida.

¿Qué pasa, Eva? Señor, he de ir a Bruselas.

Sé que Eduardo Gil va a estar allí.

Deja que la Interpol se ocupe.

Se subasta la semana próxima.

Es el Julio Romero de Torres que Carmen me mandó.

Era de una víctima, pero, al registrar la casa de Gil,

ya no estaba allí.

Si va a la subasta, podemos probar que está detrás

de todas las muertes.

Ya, pero nadie declaró ningún robo, aparte de los "Caprichos".

¡Porque eran obras que sus dueños no habían declarado!

¡Eduardo Gil sabía bien qué podía robar y qué no!

Señor...

¡Llevo todo este tiempo esperando a que se venda

y por fin se va a subastar en Bruselas!

¿Queremos cogerle o no?

(Dos campanadas)

(Murmullo de conversaciones)

(HABLA EN INGLÉS)

(Banda sonora: música solemne)

Somos cine - El asesino de los caprichos - Ver ahora

Las mujeres toman el mando. Ahora son ellas quienes atrapan al asesino y no la víctima. Esta es la historia de El asesino de los caprichosun thriller feminista con un duo policial irresistible. Varios crímenes en un barrio de clase alta tienen algo en común: sus víctimas coleccionan grabados de Goya. Las inspectoras Carmen Cobos y Eva González inician la investigación en un entorno elitista en el que el tráfico de obras de arte es habitual. Tienen que descubrir a un asesino que reproduce con sus víctimas las escenas de los Caprichos de Goya.

El cuento de las comadrejas (2019)

Reparto: Clara Lago, Graciela Borges

No recomendado para menores de 12 años Somos cine - El cuento de las comadrejas - Ver ahora
Transcripción completa

(Sonido suave y continuo)

(Silencio)

(Silencio)

("I'm sorry", Brenda Lee)

(Cacareos)

(LA COMADREJA CHILLA)

(Cacareos)

(Golpe y chillido animal)

(Cesa la música)

(SUSPIRA)

(Disparo)

¡Ay, estoy harta de esos tiros!

¡Mara, mirá! Te traje una mascotita. (SUSPIRA)

(GRITA)

Ese bocadillo te lo escribí yo.

"Sangre del barro", 1962.

Gracias por el homenaje.

El gaucho malvado se acercaba y vos,

la dulce chinita de las trenzas juveniles,

rogando piedad:

"¡No, no! ¿De dónde viene? ¿Adónde va?

¿Qué quiere de mí?".

"Vengo del polvo...

y al polvo voy, y lo que quiero, este...

Bueno, es obvio, ¿no? ¡Sos mía!".

(GRITA) ¡Puta mierda, carajo! ¡Síntesis,

Marita, síntesis!

Tres palabras no, con una alcanza.

¡Ojalá se me ocurrieran 50 más!

¡Mediocre, fracasado, cursi, guionista!

¡Sorete de mierda!

Ahí estás incurriendo en lo que se denomina pleonasmo.

O redundancia, porque, ¿de qué otra cosa puede ser

un sorete sino...? ¡Callate!

(GRITA) Ay, bueno...

(SOLLOZA) Escena 2

de "Satán en la zafra". Argentina Sonofilm,

1959. No de lo mejor que dirigí,

pero tenía sus clímax. ¿Por qué no se van

de esta casa? ¡Yo nunca quise que vinieran a vivir acá!

¡Los odio a los dos tanto...! (GRITA) ¡Los odio!

(SUSPIRA Y LLORA)

(SUSPIRA)

Para mí le falta sutileza.

Mira que hizo películas, y nunca aprendió a esconder la información.

¡Vos también parece que te encantara

hacerla sufrir...! ¿Parece?

Ojo con Mara. Hay que tener cuidado, que la veo cada vez más flojita.

A ver si le pasa algo.

Si no la mató el olvido del público,

¿qué le va a hacer una pobre ratita? (RÍE)

¡Al contrario, le gusta!

Grita para ejercitar su muñeco interior, su aparato...

Bueno, esa cosa que hace de alma en los actores.

Como escribiste vos.

¿Cómo era el bocadillo ese de "Un grito en la noche"?

"El hombre se hace fuerte

con un poco de muchas debilidades", ¿no?

"Un poco de angina, un poco de viruela,

un poco de tristeza y un poco de miedo".

No era "un poco de angina".

Yo escribí "pertussis".

Ella dijo "angina" y vos se lo permitiste.

Es que nadie sabe lo que es la "pertussis".

No vaya a ser cosa que aprendan, ¿eh?

Lo único malo de esta casa son las alimañas.

No son alimañas,

son bichitos... Bueno...

Bichitos: la comadreja, la gallina, la rata... Bichitos.

Algunos se quieren comer lo que tenemos,

a otros los comemos nosotros, que también somos bichitos...

Un bichito se come a otro que se come a otro

que se come a otro...

Y así, mal que mal,

se armó la historia del mundo.

Ah, buen filosófico lo tuyo.

Estamos sobrevolando altos niveles de profundidad. (RÍE)

(AMBOS RÍEN)

¡Chicos!

¡Acá!

No sé si lo logré,

pero yo intenté capturar la esencia del parque.

(Graznidos a lo lejos)

Pasan los años

y los colores y la vida de este parque

me siguen estimulando.

Es una fuente de inspiración, te digo,

inagotable.

Queda feo que lo diga yo,

pero me parece que es de mis mejores obras.

Sí, queda feo, sí. Porque es la tierra,

pero con alma; es el cielo, pero con sentimiento.

En definitiva, es el paisaje,

pero con mi impronta.

Qué pedazo de impronta.

(RÍE)

No fue tan bueno el chiste.

¡No, es que es muy gracioso!

Bueno... Y vos sos muy fácil.

(RÍE LEVEMENTE)

Mirá, te digo una cosa:

la impronta se nota,

el paisaje... (RÍE)

(RÍE)

¿Y qué sé yo?

¡Se ríe! ¿Qué querés que haga?

(RÍE)

¿Me pareció a mí

o la escuché a Mara gritar hace un rato?

¡Ah, sí! (RÍE) ¡Vio un bichito, pobre!

Sí, yo la noto un poco sensible últimamente.

(RÍE) Bueno, me parece

que voy a tener que asumir mi rol de marido y defenderla, ¿eh?

No, dejá, vos ya hiciste demasiados roles en tu vida.

Y todos mal, ¿no, dire? ¡Huy!

Empezamos de nuevo...

¿Es que algún día

te vas a animar a decirme en la cara

lo que pensás de mí como actor? Pedro...

Alguien que pueda fingir amar a Mara durante 50 años

es el mejor actor de la historia.

(RÍE) ¡Qué malo que sos!

¡Qué malo que es! ¡Es algo terrible! Bueno, bueno...

Tecito de almendra casero...

con tres gotas de miel para vos...

Gracias...

Un poquito de oporto para mí

y con más azúcar que Cuba para Pedro...

Dale, dale, así. ¡Una más, una más, por favor!

¡Gracias! Así brindamos, bueno...

¿Chinchín? Chinchín.

No es que lo ponga como condición,

pero ¿por qué brindamos? A ver,

¿por qué brindamos? Brindo...

porque nuestra vida no es como uno de tus guiones.

O sea, no es perfecta.

¡No, porque lo es!

En el cine no existe una vida como la nuestra, sin problemas.

Una amistad hermosa, sólida,

de más de 50 años, sin conflictos, es muy aburrida.

¿O no? En las películas,

tendría que haber peligro, algo que la amenace, un villano.

Eso, que aparezca justo cuando todo parezca estar bien.

¡Exacto!

Entonces brindo porque...

nuestra vida no fue de película.

(RÍE) ¡Salud!

Salud. Ahí está.

(Claxon)

Perdón...

Buen día.

Perdón por la invasión. Necesitamos ayuda.

No tenemos.

-Es un segundo, nada más.

-Será un segundo nada más.

Tenemos que estar en Buenos Aires a las 12:30

y estamos totalmente perdidos.

Eh... Tenemos una reunión muy importante

y es un desastre si no avisamos, y no tenemos cobertura. (RÍE)

¿Podríamos usar el teléfono?

No les muestres desesperación:

son capaces de cobrarte.

Están apurados, Mara, no hace falta que salgas.

¿Cómo que no? A ver si se van pensando

que somos todos groseros en esta casa. Y feos,

por Dios, además. -Perdón, perdón...

¿Mara Ordaz?

-¡No! ¡No lo puedo creer!

-¡No, mi diosa, por favor! -(SUSPIRA)

(RÍE LEVEMENTE)

¡Ay, no me diga

que aún existe la elegancia! -(RÍE)

Tengo que salir más.

¡Es un honor conocerla!

Encantada.

-A usted también lo conozco.

¿Martín Sarabia?

No, es él.

El guionista nada más.

¡No sabe lo superfán que soy de sus pelis!

Bueno, esto va a sonar a frase hecha,

pero ¡las películas de ahora... no son como las de antes!

¿No? Sí, tiene razón:

esa es una frase hecha. Invente una suya mejor.

Al principio cuesta un poco,

pero con el tiempo todo mejora.

No todo: mirate a vos.

(RÍE)

¿Ves por qué te quiero? -Entonces,

usted debe ser Pedro de Córdoba.

¡Sí, gracias, gracias! (RÍE)

Su marido, ¿no?

-¿Y usted trabajó en películas?

¡No, no! Soy pésimo actor, no sé escribir,

odio cargar luces, coser ropas,

poner maquillaje, pintar decorados... No, no...

Ni siquiera sé hacer café.

No tengo ninguna habilidad.

Es director.

Norberto Imbert. Mucho gusto.

-¡No me lo puedo creer! ¡Está todo el equipo, por favor!

Eh... Perdón,

Francisco Gourmand, ella es Bárbara Otamendi...

¡No lo puedo creer! ¡Cuatro hipermegagenios, dioses,

grosos totales!

¡Ay, qué exagerado! ¡Cuatro!

(SUSPIRA) Pasen. ¡Ay, está todo desordenado!

¡Ay, Dios, Dios, Dios, Dios!

No es para tanto.

¿Este es el...? Sé que la gente se impresiona

cuando lo ve, pero para nosotros es un simple adorno, nada más.

Está bien que solo dos actrices en el mundo

lo lograron por película extranjera:

yo y Sophia Loren. (RÍE)

Pero es una estatua,

fría, dura...

Sophia Loren, digo.

Además, cómo se le vinieron los años encima, ¿no?

¡Qué desmejorada está! (RÍE)

¿O miento? Siempre.

El teléfono está por allí.

-Ay, gracias. De nada.

-Perdón, eh...

¿Puedo?

Bueno...

(RÍE) ¡Huy, qué pesado que es!

Como todos los hombres de esta casa. (RÍE)

¡No sabe la cantidad de veces que vi

la filmación de la ceremonia,

filmaciones viejas, arruina...! (CHISTA)

Me acuerdo de cada palabra que dijo: "Quiero agradecer a mis compañeros,

el equipo sin fama...

ni gloria...

(Banda sonora: música de suspense)

...su falta de rencor...

(Banda sonora: música de suspense)

...aunque, si no fuera por mí,

estarían sin trabajo".

(RÍE)

Le salió más generoso que el de Mara. En realidad dijo:

"Estarían muertos de hambre". Martín no me perdona

que, con los nervios del momento, no ponderara su maravilloso guion.

-¡Listo, cancelada la reunión!

-Bueno... -¿Y esto?

¡Qué fuerte!, ¿no? (RÍE)

Como si el artista fuera un alma atrapada, pero a la vez

con mucha pasión. ¡No, si lo pintó él! (RÍE)

Pedro.

¿Usted pintó esto?

(RÍE) ¡Bueno...!

¡Que este actor y este pintor sean el mismo

ya es mucho! ¡Tendría que exponer!

¡No, no, no! No me gusta

que la gente los vea. Y viceversa, mi amor.

(BÁRBARA RÍE) Bueno... Ya que estamos,

¿nos hacen el "tour"?

¡Ah, bueno! ¡Cómo no, me encanta! ¡Vengan, por favor!

Llévenlo a Pedro abajo. Le hicimos construir a mi marido

un pequeño ascensor por su...

(JÓVENES) Ay, sí.

-El accidente.

No, vayan, muchachos, vayan. Yo me quedo.

Vayan.

(Voz de Mara a lo lejos)

Mi santuario en este mausoleo.

No saben lo feliz que soy aquí.

(FRANCISCO) ¡Oh! Pasen.

¡Si mi madre viera esto,

se muere de nuevo! (RÍE)

¡Ella la amaba! Me mostró todas sus películas.

¡Ay, qué amor! ¡Dale mis gracias!

Falleció.

¡Oh, entonces dale mi pésame! Vení, que te muestre

una película increíble de Demare. Él me pedía consejo...

Y eso es algo increíble porque era un director espléndido.

Aceptaba que yo le dijera cosas.

Increíble, ¿no? (RÍE) -(CARRASPEA)

(Banda sonora: música de suspense)

(Puerta abriéndose)

(FRANCISCO) ¡Mirá lo que es esta cama, por favor!

¡Es fantástica!

(RÍE) Yo soy...

bastante experto en muebles de época,

así que diría que es un estilo isabelino,

¿puede ser? -¡Es de utilería, Francisco!

"La venganza de Lucrecia Borgia", ¿no?

¡Ay, lo vio! Una joyita, ¿no?

Sí. Una suerte de épico "boutique".

Poca producción, dirección menos, guion..., ¿qué es eso?

Una gran actuación y nada más. (BÁRBARA RÍE)

Nosotros le pusimos "La venganza de Mara Ordaz".

Esa cama le costó a la producción 15 000 dólares.

Te lo merecés.

Había compuesto una Lucrecia Borgia encantadora, llena de vida,

y estos la convirtieron en una asesina, ¡una turra, en fin!

¡Es que Lucrecia Borgia era una turra!

Y te salió perfecta.

Si no nos hubieses obligado

a sacar la muerte... El público no quería verme muerta.

¡Todos querían verte muerta, Mara! Especialmente el equipo.

Cortaste la escena

porque no te animabas a hacerla. ¿Cómo?

Sí, las tres cosas más difíciles para un actor

son reír, llorar y morirse.

La cortaste porque no te animabas a hacerla.

(RÍE) ¡Qué ridiculez!

¿Cómo podés decirme a mí esto?

¡Vos sabés que soy la emoción viva!

¡"Fush, fush", vamos!

¡Siempre soñé con bajar estas escaleras enormes!

¡No, no, por favor!

¡Por favor, perdón, no! ¡Es muy peligroso

porque son resbaladizas estas escaleras!

La mayoría de los accidentes ocurren en el hogar.

¿A ver cómo una diosa desciende a los mortales...?

(SUSPIRA)

Se la ve imponente bajando las escaleras.

Mejor que subiendo.

(SUSPIRA)

(BÁRBARA) ¡Pedro!

¡La verdad es que no me decido si es mejor como actor o como pintor!

¡En serio! ¿Quiere conocer mi atelier?

¡No, Pedrito!

Este "tour" ya se estiró demasiado.

Casi un acto entero.

No, al contrario, me encantaría.

¿Lo llevo? Gracias. Vamos para allá.

¿Hace cuánto que pinta, Pedro?

No, ya de joven hice la Escuela de Bellas Artes.

Después me metí en el teatro y... ¡Ya! (RÍE)

Y ahora he vuelto a aquel primer amor.

Así que... ¡Ay!

-¡Qué locura toda esta vegetación, Mara!

Y ese árbol... ¿Cuántos años tiene ese árbol?

¡Mi amor, en esta casa no se le pregunta la edad a nadie!

(RÍE) Pero me gustaría verlo de cerca.

¿Me acompaña?

Bueno. Acompáñeme.

-¡No me diga que también es escultor!

En la ducha no más.

(PEDRO Y BÁRBARA RÍEN)

-¿Y trabaja con moldes?

¡Qué raro! Sí, no sé... Su arte me parece tan libre que no...

No me lo imaginaba trabajando con moldes.

No, eso es por..., por la estatua que está en el jardín.

Es un trabajo de apuro que tuve que hacer, por eso.

(Voz de Mara a lo lejos)

Este árbol me recuerda a usted. (RÍE)

Porque pasa el tiempo y, no sé, se va poniendo cada vez más...,

más sólido,

más..., más bello...

De verdad. No me imagino a un hombre que la vea...

y no se rinda a sus pies.

¡Ay, mi amor!

Seamos realistas.

No todos tienen tu buen gusto. (RÍE)

¡Bueno, gracias!

Eh... ¿Y nunca...,

nunca pensó en volver a actuar?

(SUSPIRA)

Cada minuto...

de cada hora de cada día.

¿Y por qué no vuelve?

Ahora, si vuelve,

vuelva con todo.

Tiene que empezar a...,

a ir a los estrenos, a ir a recorrer la noche...

(SUSPIRA) ¡Sí, sí!

Tiene que vivir en el centro... Eh... Se tiene que mudar. Acá...

Acá está muy lejos.

¿Y con...? ¿Y con todo esto qué hago?

¿Con esta casona? Claro.

Eh... Bueno, sí, fácil no va a ser: convengamos que es de otra época.

Debe ser... poco eficiente y bastante cara de mantener.

Igualmente, no se preocupe. Yo trabajo en esto.

Tengo... Tenemos una inmobiliaria familiar,

así que seguramente algo podremos hacer.

Y para mí sería un honor.

Es la casa de Mara Ordaz.

(RÍE LEVEMENTE)

La verdad, no lo había pensado. Sí, ¡bah!

Yo creo que con la casa va a estar todo bien, lo que me preocupa

es que el mundo vuelva a gozar de usted.

¡Eso sí que me preocupa!

Hagamos una cosa:

le dejo mi tarjeta...

(Banda sonora: música de suspense)

¿Y esos agujeros?

(RÍE)

¡Parece que no solamente el humor es ácido en esta casa! (RÍE)

-¡Ah, qué bárbaro!

Así que ¿acá es donde pasa todo?

¡Acá no pasa nada! ¿El qué?

¿El qué? ¡Acá no pasa nada!

¡No, no! Quiero decir si acá es el espacio creativo de ustedes.

Eh... Llegará el día

en que mis piernas no aguanten el peso de tu amor.

Esa es suya, ¿no? Eso sí, eso sí...

En la escuela conquisté a mi amor,

Patito Ruiz, diciéndole...:

"La luz de tu cara...". -Esperá.

¿Por qué no dejas que lo diga un verdadero actor? Pedro...

¡No, no, no!

¡Sí, mi amor, decilo, sí!

Bueno, no quiere. Decilo vos.

-Sí. (SUSPIRA)

Llegará el día...

en que mis piernas no aguanten el peso...

de tu amor.

Mi vista será muy débil para la luz de tu cara,

y la música de tu voz, tenue para mis oídos. Ese día...

Ese... Ese día...

Ese día mi vida no soportará la tristeza

y será el día de mi muerte.

Y, si me rechazás..., y si me rechazas,

ese día será mañana.

¿Y? ¿Qué..., qué les pareció?

Me pareció que Patito era más bien facilonga.

(RÍE)

¡No! (RÍE)

¡No, no, no, no, no!

Fue el efecto de sus palabras. No.

Mis palabras no son nada.

Sin un gran director que les dé forma

y un gran actor que les dé vida,

son una mancha de tinta en un papel,

una ensalada marchita de palabras sin sentido.

(GRITA) ¡No, no! ¡Estoy en shock total!

¡Jamás te escuché reconocer eso!

Jamás lo había visto actuar a este. ¡Ah!

Eso... (RÍEN TODOS)

¡Bueno, está bien!

(RÍEN TODOS)

(RÍEN TODOS)

Bueno, eh... Espero que nos veamos pronto.

Ajá...

(Portezuelas del automóvil)

(Encendido de motor)

(SUSPIRA)

(El automóvil se aleja)

¿Qué te dijo?

Que, contrariamente a lo que algunos creen,

la gente todavía me recuerda.

¡"Fush, fush, fush"!

Son agradables.

Son desubicados.

Son malos.

("Big boys", Chuck Berry)

(TODOS) "Yes, yes".

"Yes, yes".

"Yes, yes".

"Yes, yes, yes".

¡Apagad esa porquería!

(Cesa la música)

Voy a hacer un anuncio.

(LEE) "No aguanto más, no aguanto más sus diálogos

ni sus monólogos ni sus apartes.

En realidad, no aguanto más sus voces

en cualquier forma o combinación.

Tampoco aguanto sus silencios.

En suma,

no los aguanto a ustedes.

Voy a vender la casa.

Pedro,

si querés, te venís conmigo.

Ustedes dos...

se pueden ir a la mierda.

Fin del anuncio".

Es porque te quiero.

No vas a vender la casa.

Fin del anuncio.

Eh...

(Puerta)

¡No hay que darle bola!

Esto es...

Una cagada.

Bueno, técnicamente, es un conflicto,

pero, coloquialmente... Es una cagada.

¡Gracias por dejarme manejar esta joya!

¡Oh! ¡Un Triumph del 63!

(CHISTA) ¡No sabe cómo amo estas reliquias!

¡Oh!

-Disculpe...

(RÍE) ¿Usted...? ¿Usted es...?

Soy. ¡No!

(RÍE) ¡No, por favor, qué honor!

(RÍE) Usted estuvo...

en "Tren en la bruma", ¿no?

Era toda yo.

¡Por favor, qué felicidad!

No puedo creer. -Pero hoy...

es toda mía. -¡No, no!

Se lo pido. No, en serio. -¿En serio?

-Su sonrisa me basta.

Adelante. Gracias, gracias.

(Música de jazz)

Cenando con Mara Ordaz. (RÍE)

Ojalá haya elegido bien el restorán. ¿Es caro?

Un robo. Elegiste bien.

-Hola, ¿qué tal? Disculpen, pero tenemos una hora de...

¡Ay, perdón!

Perdón, ¿Mara Ordaz?

Todavía sí, toco madera. -¡Ay, me muero!

¡Ay, me mue...! ¡Que soy muy fan! ¡No, eh...!

¡"Santa..."! ¡"Santa gaucha"!

¡Sí, lo más!

¿Lo más? ¡Lo más!

Lo más... "Lomas" será.

¡Ay!

¡Que me puse nerviosa, perdón! (BALBUCEA)

¡No se vayan, vuelvo en un segundo!

-Sí. -Por favor, ¿eh?

-Gracias.

¡Lo que me estaba perdiendo por salir tan poco! (RÍE)

-¡Por favor!

Acérquense.

¡Con la emoción, no sé por dónde empezar!

-(RÍE) -Eh... ¿Qué van a tomar?

Agua nada más. Y vino, obvio.

-¿Dos copas? Botella.

-Tenemos uno muy bueno, Pulenta.

¿Pulenta?

-Es bastante saladito el Pulenta. Tráelo.

-Bien, permiso.

-Gracias. Le cuento que ya tengo todo

bastante bien encaminado.

En la oficina ya están todos buscando su nueva casa...

y, lo más difícil, buscando compradores para la suya.

Pero, para eso,

necesito que me firme...

esta autorización. ¿Qué es eso?

Un papel en el que autoriza a la inmobiliaria,

o sea, yo, a venderle su casa.

Y le pido esto porque no sabe qué me está pasando.

A quien le cuento que tengo la casa de Mara Ordaz en venta no me cree.

Me dicen: "¡No, qué vas a tener la casa de Mara Ordaz!".

Por eso necesito su autorización.

No solo te autorizo, te obligo a hacerlo.

(RÍE)

(SUSPIRA)

Estará cansada de restoranes de lujo, ¿no?

No, estoy cansada de los otros.

El lujo no cansa nunca, va muy bien conmigo.

(RÍE) Toma.

Pedro era distinto.

Siempre fue como más discreto.

Imaginate que llegábamos a un sitio

y toda la gente se agolpaba para tocarme, tocarme el vestido...

(RÍE) ¡No sé, pobre!

Él literalmente tenía que alzarme en brazos

y llevarme a la cocina.

Tendrías que haberlo conocido entonces.

¡Era tan fuerte, espléndido...!

La gente la ama, ¿no?

Me amaba.

¡No! ¿Por qué dice eso?

¡No, el pasado es un preludio del futuro!

"Prólogo" sería, ¿no?

¡Ay, perdón! Prólogo.

¡No, no! Estoy rodeada de Martín y...

Martín...

Qué tipo, ¿no?

Eh... Perdón que lo diga, pero, por lo que vi,

no..., no para de torturarla.

(SUSPIRA) Y Norberto...

¿Quién se cree que es?

Se cree que es el mejor de todos y que sabe todo...

Yo me di cuenta de que se burlaban de mí.

Se burlaban de mí y está todo bien, no pasa nada.

A mí no me importa.

Lo que me preocupa es que se burlen de usted.

Se sacrificó por gente que no la quiere

cuando los demás la adoran.

Hasta lo pusieron a Pedro en contra.

A veces me siento como... una vieja tonta.

Mara, usted es cualquier cosa menos una vieja tonta.

(SUSPIRA) Es una mujer vibrante,...

¡Bah! (RÍE) ...admirable.

Es una mujer hermosa.

¿Te dije que tenías buen gusto vos? ¡Sí!

-Bueno, aquí está una botellita de cielo puro.

-Bueno. -¿Quién la prueba?

El caballero.

¿Dónde está el "toilette"?

Al fondo a la derecha.

¿Cómo estuve? ¿Bien? -Perfecto.

¡Muy bien, muy buena actriz! -¡Ay! Bien, bueno,

10 años hace que estudio, ¿eh?

Cinco con Julio Chávez, cuatro con Moseinco...

Ahora hago un seminario de teatro musical.

-Y el de afuera, un fenómeno.

¿Compañero tuyo? -Sí.

Sí, pero él recién empieza, nada que ver.

No tiene tanta experiencia.

-Claro.

No es tan bueno como vos.

Ah... -(RÍE) ¡No!

-Serás una gran estrella.

-Bueno, muchas gracias. Ahora...

¿Esa tipa en serio fue tan famosa?

-La verdad es que no tengo idea, no...

Pero quiero que se sienta bien.

No le están cayendo muy bien los años.

-Qué pena, ¿no? Qué difícil nuestra profesión.

-Todas las profesiones son difíciles.

Por eso son para profesionales.

-(ASIENTE)

-El vino.

-Ay, sí. -Gracias.

¿Y yo no tengo nada que opinar?

¿Por qué? Es mi casa, que pagué con mi plata,

que gané con mi éxito.

Norberto y Martín

tuvieron mucho que ver con ese éxito.

¡Y bien que cobraron!

¡Fortunas que se tiraron quién sabe dónde!

¡Y me hicieron prisionera en mi propia casa!

¡Los invitaste vos, Mara!

¡No, yo invité a mi mejor amiga y a mi hermana,

y ellas vinieron con sus maridos y luego ellas murieron!

¿Por qué se quedaron ellos, a ver?

Yo creo que se lo ganaron.

¿O no te cuidaron cuando lo necesitaste?

(Disparo)

(GRUÑE)

(SUSPIRA ENOJADA)

Pero ¿a quién mierda le estás tirando?

¡Comadrejas! ¡Por ahora!

Pero ¡andá a dormir, momia!

¡Tenés que ir a tu sarcófago a esta hora!

¡Fósil, dinosaurio!

¿Qué podés hacer contra una comadreja?

¡La comadreja es joven, vital!

(SUSPIRA) Parece que esta era mortal.

Las dos de la mañana y está cazando,

las cuatro de la tarde y cazando, las tres y cazando...

¡Se cree que es Atila ese viejo de mierda...!

¡No veo la hora de sacármelo de encima!

Vos y yo, Pedro, solos, como... debería haber sido siempre.

Vos no me necesitás a mí.

¡Sí!

¡No me quiero morir sola!

¡No sabría vivir sola!

¡Vendamos la casa y volvamos a Buenos Aires!

¡Me encantaría tener otra oportunidad!

¿De qué?

De todo.

¿Y ellos?

Les damos dinero si querés,

algo para que vivan...

un tiempo. ¿Qué sé yo?

Hasta que se acomoden.

Pero ¿qué estás buscando?

¡Son críticas viejas eso!

¡Nada más! ¡Ay!

¡Mirá!

¿Qué? ¡Acá hay una que te menciona!

A ver... ¡Mirá!

Dejame ver.

Ahí dice tu nombre, acá, acá. (MURMURA)

(LEE) "Pedro de Córdoba,

el marido de Mara Ordaz en la vida real,

cumple correctamente con el pequeño rol del eunuco".

(RÍE LEVEMENTE) Lo que hiciste con la voz...

fue maravilloso.

(LEE) "Pero es Umar Ghassan el que brilla

en el rol del sultán

de Mujamara".

Con su imponente y sensual presencia.

¡No podés tener celos de un rumor!

¡Te dije mil veces que fue una cosa, qué sé yo, de publicidad!

Nunca me pareció un tipo...

para nada...

¡Ay, mirá!

¡Mirá, mirá!

¡Acá está!

Es el título de la casa.

(SUSPIRA)

(MURMURA)

¡Oh!

¿Qué pasa? No, nada...

Está todo borroneado.

Ya pasó toda una vida.

Me dejó 10 mensajes durante toda la noche.

Tuve que apagar el teléfono. -¿Se arrepintió?

-¡No, parece que le gusté y ahora no puede dejar de pensar en mí!

-¿Sí? ¿Es tu "target" ese? -Sí.

Giselle, la escribana Otamendi trabajará en mi oficina.

Yo no estoy. -Bueno.

-No, soy un "multi-target".

-Ajá. -Soy un producto de venta masiva.

Otro día... -Sí.

En serio, ¿qué quería?

-Qué, ¿estás celosa?

-(RÍE) ¡Ay, sí! ¡Me muero! No sé

si puedo competir. -La competencia es muy buena.

Deberás esmerarte.

-¡Uf! ¡No puedo creer que te encontré!

-"Francisco, tu papá te llama.

Es urgente". (BÁRBARA) ¡Ay!

¡Paciencia! (FRANCISCO RÍE)

Hablemos hoy con la vieja y nos llevamos la escritura.

¿Eh? -Bien.

Fran.

No le vayas a contar nada a tu papá.

Este es nuestro proyecto.

-Ajá. -Okey.

("Young at heart", Perry Como)

(Claxon)

(Claxon)

(Cesa la música)

¡Hola! Oh, mira quién vino.

-¡Genios! No exageres,

nene, que ya entraste.

(RÍE) -¿Acá dentro con este sol?

Acá dentro por este sol.

Somos gente de la noche.

-¡Huy, lo que habrá sido esa época, por favor!

¿Te imaginás los "sixties"?

Igual ahora cambió todo. Es otra cosa.

¿Les puedo dar un "tip"?

¿Perdón? -Un consejo.

-Sí. ¿Les puedo dar un consejo? ¡No, gracias!

Ya tenemos muchos... Deben tomar sol.

Están muy blanquitos, tienen que tomar sol.

Tiene vitamina D, es bueno para la piel, los huesos...

El sol... es como la vida. -(RÍE)

Es verdad.

Y la noche es como la muerte.

Y la muerte

es una noche eterna.

Me gusta la noche.

Y me gusta la muerte.

¡Bu!

-(SUSPIRA)

(RÍE) ¡Es que era un chiste!

¡Bienvenidos! ¡Qué bueno volver a verlos tan pronto!

-No nos podíamos despegar.

¿Probaron con aguarrás?

Me alegra que hayan venido porque la verdad

es que nos sentimos en desventaja.

¿Usted en desventaja? Sí, claro.

No me lo creo. Sí, porque ustedes saben

todo de nosotros, pero nosotros...

no sabemos nada de ustedes.

-Tampoco hay mucho para saber.

Sí hay. Claro que hay mucho para charlar.

¿Jugamos un partidito?

-¿Qué? ¡No, no!

Jamás jugué al "pool" ni agarré un taco... ¡No! (RÍE)

(A LO LEJOS) Francisco, ¿sos vos?

-¡Sí, Mara! ¡Qué suerte que llegaste, corazón!

¡Vení a la sala de proyección, bajá!

Permiso, ¿me acompañás?

-No, andá vos. -Bueno.

-Yo me quedo acá.

Yo lo acompaño. ¡No, Pedro!

Quédese, no me deje sola con estos dos, que me dan miedo.

¡No! ¿Por qué?

¿Usted me enseña a jugar? Saca usted.

¿Hace cuánto que viven acá?

Mara y yo, 40 gloriosos años.

¿40 años? ¡Es más que toda mi vida! (RÍE)

Podría ser, querida, podría ser.

¿Por qué puso a Pedro en la escritura?

No sé, fue justo después del accidente

y quise demostrarle mi amor.

Pero nunca se lo dije.

Lo agregó en la escritura para demostrarle su amor,

pero ¿no se lo dijo?

¡Empezás a hablar como Martín!

¡Qué horror, Dios mío!

Decime, ¿no se puede borrar?

No, está registrado. No lo podemos borrar.

No entiendo, ¿él no quiere vender?

¡Son esos Rasputines, que lo tienen totalmente dominado!

¡Te juro...! ¡No!

(SUSPIRA) Usted tiene un encanto infinito.

Me parece que algo puede hacer.

¡Ay! Intentaremos...

Lo fantástico de esta operación es que es muy sencilla,

es como un juego en el que todos salen ganando.

¡No, no, no, no, no!

No conozco ningún juego en el que todos salgan ganando.

Bueno, eso depende de cómo se juegue.

Gracias.

¡Ah, muy bien!, ¿eh?

Lo engañé, ¿eh?

(RÍE) ¡Me encanta engañar a la gente!

Y encima que metió dos rayadas, mire

qué fácil le quedó esta. Ya la había visto.

Ya ganó.

¡Bueno, no sea tan derrotista!

Ya ganó. Seis rayadas.

Lo lindo de un juego

es que alguien gane y alguien pierda.

Por ejemplo, ustedes en este ganan.

Pero ¿nosotros adónde nos vamos?

Bueno, no los vamos a dejar desprotegidos.

Tenemos muchos contactos

con centros de retiro planificado, los ayudaremos a reubicarse.

¿Centros de retiro..? ¿Qué es eso?

Un geriátrico. Eh... Perdón,

si me permite, le voy a limpiar aquí,

delante de la tronera... Gracias.

No me gusta la palabra "geriátrico". Es una cosa vieja.

Y las cosas viejas se tiran.

¡Por favor, no se queden estancados en el resentimiento!

¿Estancados?

No, a mí el resentimiento es lo que más me motiva.

(RÍE) Algunos de mis mejores amigos

son resentidos.

¡Qué sé yo! Estarían juntos con otra gente en su situación.

La ganó, la ganó. (RÍE)

¡Hum!

Ay...

Ya perdió.

(RÍE) Ah, ¿sí?

A mí me queda una, y a usted, todas.

Sí, pero, para ganar, hay que meter la 8.

(RÍE) Métala. Dame otro.

Necesito saborear algo más que este triunfo. (RÍE)

¿Sabe cuál es su problema? A usted le gustan los tiros fáciles.

Y nada bueno es fácil.

¿Cómo es eso? Claro, cuando vio

una bola fácil, atacó.

"Yo la ayudé a verla...".

La vi yo sola. (RÍE) Bueno, sí.

La vio usted sola, está bien.

"Pero luego le señalé esta. La vio fácil y atacó".

Le limpié la basurita, la vio fácil

y atacó.

Tendría que haber desarmado la última,

pero miró adonde yo quería.

Y en todo ese tiempo yo la miraba a usted.

¿Y qué vio?

Una jugadora joven,

extraordinaria...

Soberbia, diría yo.

Eso es lo que tienen de extraordinario los jóvenes:

la soberbia.

(RÍE) Y ustedes, los viejos, nos pueden enseñar a vivir, ¿no?

(RÍE) ¡No!

Apenas a ganar a este juego. En este juego,

para ganar, hay que mirar al rival.

Pensar como el rival,

sentir como el rival...

No es nada fácil, ¿eh?

Por eso me gusta jugar con mala gente.

Es gente como uno.

(PEDRO Y NORBERTO RÍEN)

¡Bien!

(CHASQUEA LOS DEDOS) ¡Esa...!

¡Esa!

¡Huy, cuidado, cuidado!

¡Bien!

(CHASQUEA LOS DEDOS)

¡Qué maestro! (RÍE)

¡Otra! (CHASQUEA LOS DEDOS)

Y, cuando todos los caminos parecen estar cerrados,

siempre se encuentra una manera.

¡Oh! (RÍE Y APLAUDE) Moraleja:...

(RÍE) ...no hay que mirar solo al juego,

hay que mirar al rival.

El rival puede ser más peligroso de lo que parece.

El rival puede parecer fácil...

y atacar cuando menos se lo espera.

¿Ahora me va a hacer "bu"?

¡No, no! (RÍE)

Eso no la va a asustar a usted. Se necesita

algo más fuerte.

(Disparo)

¡Comadreja! Perdón, Martín, seguí.

(Ventana cerrándose)

Ustedes no me asustan.

No, claro que no.

A usted le asusta que le ganen.

Y yo le gané.

Les agradezco el partido; la moraleja...,

¡no! Las moralejas ya no se usan.

Ni en las películas ni en la vida.

Hoy en día, lo que cuenta es ganar.

Final feliz y a otra cosa.

Juega muy bien, ¿eh?

Pero en el geriátrico hay una mesa.

Es hermosa.

¡Es soberbia!

¡Es mala!

(Puerta)

# "Oh, mon amour!".

# "Mon amour, mon amour!". #

¿Me parece o va a llover?

Estoy escuchando truenos.

No, Pedro. ¿Eh?

Es mi corazón, que late como un trueno.

Estuve años surcada a relámpagos, con el alma nublada.

Pero veo asomar el sol de tus ojos

y de repente...

estoy cálida.

Y húmeda.

Pronóstico:

pasión...

con probabilidad...

de lujuria...

No tenés que comer tanto de noche, Mara.

¡No, Pedro!

¡El día es nuestro!

¡Vamos a disfrutarlo nosotros dos!

Solos, ¿sí?

(Banda sonora: "Only you")

(Banda sonora: "Only you")

¿Y si jugamos a un jueguito?

¿Aparte del juego de seducirme porque buscas algo?

Pero ¡por favor, Pedro, basta de sarcasmos!

Sacan arrugas feas,

la cara es un asco. ¡Puaj! (RÍE)

Simulemos, somos actores...

Cerremos los ojos.

Hipnoticémonos.

Sintamos la brisa y pensemos que estamos en París,

en nuestra segunda luna de miel,

caminando por la Rive gauche.

El viento trae una música de acordeón,

preciosa, parisina...

# "Mon amour, mon amour... # Mon amour...". #

De la "boulangerie"...

nos llega un delicioso aroma...

(Disparo)

(Aleteos)

¡Comadrejas!

¿Te podés dejar de cazar, que nos estamos hipnotizando?

Hagamos de cuenta que están entrando los nazis.

Lo que más me duele es que esos dos me robaron tu amor.

Dos viejos solos, frustrados,

que tiraron la toalla.

No, no tiraron la toalla, Mara.

Lucharon.

Cuando muchos se exiliaron, ellos se quedaron acá.

Y nosotros los escondimos en esta casa.

Podían haberse ido a Europa, a España, por ejemplo,

haber tenido una gran carrera, ser alguien.

¡Como se lo decían sus esposas!

Se lo decían, se lo decían, se lo decían, se lo decían...

¡Vámonos, Pedro!

¡Por favor, vos y yo!

Francisco dice que puede conseguir un millón de dólares por esta casa.

Nos vamos a Europa

y quizá encontremos

un gran especialista para tus piernas.

¡Volvamos a ser como antes, Pedro, por favor!

Nadie me tocó como me tocabas vos...

¿Por qué paraste, malito,

bonito, sexi dragón...

de ojos verdes que te comería?

Tenés razón, Mara. Fui un tonto.

Hemos perdido tanto tiempo...

¿Ahora...

me podés decir qué buscás?

¡Ah!

¡Ahora sí!

A ver, campeón.

Jaque.

¡Bah, la puta! ¡Basta con este juego!

¡Es una tortura, me tiene podrido!

¡Pura cabeza, no tiene emoción!

¡Le falta...! ¡Le falta vino, noche...!

¡Ahí vienen!

(Puerta)

¡Hola, chicos!

¡Hola, hola! Hola, ¿qué tal? Oigan esto...

Parece que ahora pueden reproducir

a la perfección la imagen de una persona

por computadora.

Van a empezar a hacer películas sin actores.

¡Promesas, promesas...!

¿Cómo querés el jugo, mi amor? ¿Eh?

Con mucha azúcar, Marita.

Bueno, mi amor.

Ah, y de paso

trae unas galletitas para los muchachos.

(Campanadas de reloj)

Sí, mi amor.

¿Qué pasó?

¡Nada! Pedro, lo acabamos de ver

con nuestros propios ojos. Te estaba tratando bien.

No tenemos tanta imaginación.

A ver...

¿Qué herramienta usa el actor para conseguir

su trabajo? El sexo.

No, el papel ya lo tiene.

Pedro... ¡La motivación!

¿Qué quiere el personaje?

Me acabo de enterar de que hace 40 años...

Mara me agregó como copropietario

en la escritura de esta casa.

¿Y por qué?

Para mostrarme su amor después del accidente.

Después de todo,

ella tuvo algo que ver. Y, si te agregó

en la escritura para demostrarte su amor,

¿por qué nunca te dijo nada?

Porque es Mara.

Con demostrárselo a ella misma, alcanza.

¡Bueno, es un notición!

Porque, si vos no firmás, no puede vender.

Todo queda como antes,

ya mismo encargo una docena de ratas.

¿Algún problema?

Que no sé cuál es la motivación de este personaje.

¿Ustedes se acuerdan de cuando yo les pedí...

hacer el papel del sultán

y los dos me contestaron que no?

Que yo no era lo suficientemente romántico.

Umar Ghassan era romántico; Pedrito, no.

Me lo dijeron.

Los dos.

Así que...

Pedrito...

Todos nacemos...

para hacer un papel en la vida.

Mara...

nació para que Lucrecia Borgia no se muriera;

Martín

nació para darle voz a Gertrudis,

la gansa con panza;

yo,

para decirles a los demás lo que tienen que hacer,

y vos...

Vos naciste para no ser actor.

No podés hacer de otro, mentir no te sale.

¿Eh?

Mara...

puede actuar nobleza, vos...

sos noble.

¿Eh? Ghassan pudo fingir amor con 1000 mujeres.

Vos entregaste tu corazón una vez sola.

Y fue de verdad.

Sos la persona con más pasión que conocí.

El problema...

es que no la puedes actuar.

Si me disculpan,

Mara me está preparando un jugo de frutas.

Le hacemos juicio por insania.

¿Cuántos conocemos que saldrían de testigos?

Están todos muertos, Martín.

Para meterla en un loquero a Mara, se levantan de la tumba.

Pero ¡no podemos hacer una cosa así!

Pedro la ama. ¿Vos te acordás de lo que era eso?

Vagamente.

Él no. Él lo tiene muy presente.

No entiendo qué le ve.

No es por lo que le ve, no es una cámara, Pedro.

El problema...

son los otros dos.

¡Alimañas!

¡No, bichitos!

Bichitos, son todos bichitos.

Hablando de bichitos...

("Limbo rock", Chubby Checker)

¡A ver, Rómulo!

Vamos...

¡Ay, a ver...! ¡Vamos a comer esos bichitos!

Ahí está.

¡Qué rico! ¡Ahí está! (RÍE) ¡Mirá, mirá, mirá!

¡Y hasta parece que bailara, mirá!

¡Esto es un insecto!

¿Te das cuenta? ¡Mirá!

Esto es un insecto, no como...

No como esa Bárbara.

Y el otro.

Un bichito...

se come otro bichito.

¡Me da una bronca cuando es tan fácil...!

Buen día. Buen día.

Mara la estaba esperando. ¡Ah!

No es una mancha, es un lunar.

¡Ah!

Yo amaba ese lunar.

(RÍE)

¿Se querían mucho?

Con el lunar sí, pero era poco demostrativo.

(RÍE)

Claro que esta...

es la versión de Pedro.

Digo, Estela no era tan...,

tan así. (RÍE)

En un principio, nos amamos mucho, sí,

con Estela. Después, ¡qué sé yo!

Si las películas, que están hechas de plástico, envejecen,

imagínese el amor, que está hecho de intenciones, ¿eh?

Un día desapareció

y no supimos más de ella.

Lo siento mucho.

Muchas gracias. Son cosas que pasan.

Sí, bueno, pero...

no debe ser fácil que, de repente, el ser amado desaparezca.

No fue fácil.

(RÍE LEVEMENTE) Está estudiando al rival.

(RÍE) Hace bien...

Sí, le quería pedir disculpas. El otro día...

¡Hola! Eh...

¿Viene usted sola?

Sí, Francisco tenía una reunión impostergable,

pero me dijo que piensa todo el tiempo en usted.

¡Ay, qué divino es!

¡Tuvimos tan buen "rapport" con él, sí!

Hallé un lugar genial para usted y Pedro.

¡No! Sí.

Pleno centro, buena ubicación,

buenos vecinos... ¡No!

Si lo pudiera pagar, me lo quedaría. ¡Ay, contame todo!

Norberto, ¿podés ir a la cocina y hacernos un té?

No. ¿Podés ir a la cocina

y pegarte un tiro? Tampoco.

¿Podés pegarte un tiro en cualquier parte?

Prefiero prepararte un té.

Yo sabía que te iba a convencer. (SUSPIRA)

Jaque.

Contame todo. ¿Cuándo puedo ir a ver el departamento?

Cuando quiera. ¿Convenció a Pedro? Estoy en eso.

Me empalago de tanto dulce.

Y este...

Los otros dos...

me preocupan.

¿No los ve un poco raros? ¡No!

Son retorcidos, bizarros, perversos,

pero en nuestro ambiente eso es normal.

Ah... Contame del lugar.

¿A Francisco le gusta? Tiene tan buen gusto...

Es que me da como la sensación de que algo pasó con las mujeres.

¿Para qué quieres saber?

No... Para conocerlos un poco mejor.

¿No se llevaban bien?

Nadie se llevaba bien con nadie en esta casa.

Había mucha frustración.

Tenían un talento increíble,

pero llegaron los 70 y fueron espantosos

para ellos.

¿Con qué sentido Martín tenía que hacer un documental

sobre campesinos de la zafra?

¿Qué hicieron los campesinos por él?

¡Nunca nada! Y así fue: lista negra.

¿A Norberto también lo prohibieron?

¡No! Se solidarizó con su amigo y se retiró.

Cuando volvió la democracia, ya les había pasado el momento.

Todos les dieron vuelta la cara.

Martín terminó inventando

lo de "Gertrudis, la gansa con panza".

¡No!

¿Él fue el creador de Gertrudis? ¡Sí, sí!

Trabajaba acá escondido.

Bueno, hablemos de la casa.

¿Le parece que los muebles de esta casa entrarán allá?

Sí, por supuesto. Bueno, algunos...

¿Cómo murió su hermana?

Elvira... falleció de contusión cerebral.

Hace ocho años.

Yo estaba en Formosa con otro descerebrado

que se hacía llamar director. ¡No sabés lo que hizo,

qué obra maestra!

"La niña que gritó puta".

Una película que quiso ser de horror y terminó horrorosa.

Perdón, ¿en qué estábamos?

¡Ah, sí, sí! En el departamento.

La muerte de su hermana.

No quiero hablar de eso. ¿Por qué?

¡Porque no quiero hablar de eso!

Perdón...

Es que...

(A LO LEJOS) Creo que tenemos algo muy lindo por delante...

(Voz de Bárbara a lo lejos)

Ella era compulsiva de la limpieza,

limpiaba todo el día: piso, ventanas...

Pero, en realidad, su obsesión era este.

Lo llevaba por todas partes como si fuera un bebé.

Se lo mostraba a Martín y le decía:

"Mirá, esto podría haber sido tuyo.

De esto nos privaste, vos...

y esos campesinos de la zafra". Bueno...

¿Y qué pasó? Se resbaló.

Rodó por las escaleras.

Vino rodando,

se chocó con el podio abajo y el bebé...

salió volando

y le aterrizó en la cabeza.

Murió instantáneamente.

Un accidente extraño.

No creas, mirá qué pesado que es.

¿Cuándo escrituramos?

Con razón se fue Estela.

No se llevaba bien con Norberto.

Y después de la muerte de Elvira fue insoportable.

Empezó a tomar, le gritaba todo el tiempo,

casi se vuelve loca.

¡Y al final una noche se fue!

¡Se desintegró!

¡Y me dejó sola con ellos!

¡Nunca más me llamó!

Como si yo fuera responsable...

¡No quiero hablar de esto!

Perdón, eh...

Usted dijo recién que estaba en Formosa.

Usted no estaba presente cuando murió.

No.

Me contaron ellos.

Pero ¡basta, hablemos del futuro!

(JADEA)

Sí. Sí, tiene razón.

¿Tiene los papeles?

¡Sí! Los tengo arriba, sí. Los tengo.

¡Tecito!

No se preocupen por mí, sigan con lo suyo.

Seguro que no habrá problemas. Yo los traigo.

Porque un día vino uno de la DGI, pero era

tan fan mío...

que al final no nos molestaron nunca más.

Jaque.

¿La finca tiene más de 10 hectáreas? ¿Puedo ver los planos?

¿A ver?

¡Ay!

No puedo abrirlo.

Está atascado. Es esta casa,

que atasca todo.

Te atasca a vos, atasca el tubo...

Atasca todo. A ver.

(CARRASPEA)

(SUSPIRA)

No, esto no es.

(PALMOTEA EL TUBO)

No.

No, no hay más nada. Tiene que ser uno de estos.

Pero...

estas cartas son intimaciones de la AFIP.

¿Nunca las respondió?

No las leí.

Imaginate, con la cantidad de cartas que me llegan de los fans

que me aman, que darían su vida por mí...

No les contesté. ¡Pobres almas!

No las leí. Pero... se deben como...

¡siete años de impuestos!

¿No podemos pagarlo tras la venta? ¡No!

No se puede vender una propiedad en deuda.

Pero... ¡esto...!

¡Entre multas e intereses, le puede salir unos cuantos miles!

¿Y de dónde saco yo unos cuantos miles?

¿Cuántos miles son unos cuantos miles?

Vivimos de la jubilación,

de los ahorros, de lo que plantamos aquí.

¡Ya no tenemos plata!

Realmente, no sé, debería haber leído alguna carta,

porque me acuerdo de uno inclusive

que quería producir una película mía.

Era un gran admirador.

Pero, en fin, no sé

si ahora no sería bueno leer algunas.

No es fácil este tema, de estar pagando en esta casa

tanto dinero si no tenemos el dinero.

Nunca nos dijeron nada, tampoco les di nada, ¿no?

En el fondo, ¿qué sé yo?

¡Es tan difícil moverse en este mundo!

¡Ay, no es como antes!

¿No pueden pedir prestado?

¿Eh? ¡No! ¿No pueden pedir prestado?

No me queda nadie.

No sé, ¿no tiene alguna joya, algo, algo que pueda vender?

¡No, fuimos vendiendo todo con el tiempo! ¡Ah!

¡Me queda un brazalete!

Es muy valioso.

Es la única joya que no vendí. ¡Bueno!

¿Alcanzará? Pero ¡mucho más que eso, por favor!

¿Recuerda una película mía

que se llamaba "El sultán de Mujamara"?

¡Sí! Umar Ghassan, ¿no? Sí.

¡Qué hermoso era, por favor! Sí.

Él me lo regaló, sí.

Seguro cubre todo. Bueno.

Lo voy a encontrar.

Perfecto. Lo voy a encontrar.

No se preocupe, igual necesitamos unos días para el papelerío.

Jaque.

Encontró a Rómulo.

(RÍE LEVEMENTE) ¿Cómo se habrá metido en el tubo?

¿Perseverancia?

¿Qué tengo que hacer con ustedes?

(Música baja)

(A LO LEJOS) ¿Dónde está?

¡Ladrones!

¡A mí no me...!

¡Siempre sobreactuando!

¿Dónde está? Hay que hacer algo.

Ya...

(Golpes a lo lejos)

(SUBE LA MÚSICA)

¿Quién fue el ladrón?

¡Apagá eso!

¡Vamos, digan!

El escritor acabado, el paralí...

El director de cuarta. A ver, ¿quién fue el ladrón?

Además de la razón,

¿perdiste algo? ¡No perdí nada, me robaron!

¡El brazalete persa, el del sultán! ¡No se hagan los estúpidos!

¿El que te regaló

Umar Ghassan?

Pero ¿no me decías vos que era una baratija?

¡No era una baratija,

era un regalo de amor! ¿Qué?

¡Vale una fortuna!

¿Dónde carajo está?

Por favor, esa boquita.

Hay criaturas presentes.

Ahora que hiciste una pregunta clara,

te puedo dar una respuesta clara: se fue con Elvira.

No bromees con eso.

A Elvira le encantaba el brazalete

y quería ser enterrada con él.

¡Eso es una estupidez!

Yo lo dije en su momento.

Pero ¿no era una baratija?

¡Tenemos que venderlo! ¡Hay cosas que pagar!

¡No lo tenemos!

¡Hay que recuperarlo!

Pero ¡si era una baratija!

Oíme, vos no estás bien del corazón.

No te gustaría ver los restos de tu hermanita...

putrefactos, descompuestos, olorosos, llenos de gusanos...

Ya estás un poco pálida.

Sí. Hay que recuperarlo.

¡Hay que recuperarlo!

¿Serías capaz

de eso por un regalo de ese estúpido?

¡Yo soy capaz de cualquier cosa!

Ya van a ver.

(SE MARCHA)

Así que no era una baratija.

Parece que fue un regalo de amor no más.

Yo escuché "regalo de amor". ¿Vos no?

¡Sí, sí, claramente!

"Regalo de amor". Pero bueno...

Pasó mucho tiempo, ya está, mejor olvidar,

vender la casa,

que ellos puedan empezar de nuevo...

Sí, a veces conviene hacerse el burro.

Totalmente.

El papel del sultán era el papel de mi vida.

Y ustedes eligieron traer a ese tipo.

La próxima vez que traten de manipularme,

no se olviden de que sin esa decisión...

todo hubiera sido distinto:

mi carrera, Mara,

mi vida...,

¡nuestras vidas!

¡Todo!

¿Nos das la mano?

(Trueno lejano)

(Trueno)

¡Anda, mirá!

El trueno en el momento justo, ¿lo podrás creer?

Lo ponés en una película y no te lo cree nadie.

(Trueno)

(Trueno)

Vamos.

(Trueno)

(Trueno)

Así que fue un regalo de amor...

Él, sultán; yo, eunuco.

¡No tenía la mejor chance!

Callate, Pedro, por favor.

A vos te gustaría que fuera mudo y borroso,

como esa película, ¿no?

¡Qué buena actriz que eras!

¡Qué bien fingías la pasión!

¡Te salía perfecto!

Y... especialmente cuando el director dijo:

"Corten".

Y se siguieron besando.

¡Qué buen chiste! (RÍE)

¡Corten!

¡Por favor, corten, che!

"¡Cómo te reías, Mara!

¡Y yo parado ahí, riéndome como un idiota!

Haciendo como que no me importaba nada.

Hasta parecía divertirme.

Y decían que era mal actor".

¡Qué pedazo de eunuco!

Y en las entrevistas de prensa,

aburridas, ¿no?

"Pero vos eras una profesional

y, si había que estar, estabas.

Yo también".

(Trueno)

Como un pobre fanático más.

¡Qué bien te preparabas para un papel!

"¡La emoción, Pedrito!".

"'La emoción es lo más importante.

Hay que entregarse a la emoción.

Hay que bañarse en la emoción'.

Era tan creíble tu emoción...

Tan real...".

¿Cómo no creerle?

Y si fui más exitosa que vos, ¿qué?

Igual te amé.

(Silencio)

¿Por qué no podías aguantar esos celos?

¡Porque yo hacía de eunuco, no era eunuco!

¿Qué querías que hiciera?

¿Aguantarme calladito

mientras vos te divertías delante de todo el mundo?

¡No es una cuestión de centro!

¡Es un trabajo!

Pero ¡Pedro, escuchame!

¡Cuidado, Pedro!

¡Nunca más volvimos a reírnos juntos!

¡Y cómo te reías, mi amor! ¡Cómo te reías!

¡Cómo te amaban todos por esa risa brillante y luminosa!

Y yo,

tu fan número uno,

te amaba más que nadie, más que a mí mismo.

¡Qué jóvenes éramos, Mara!

(SOLLOZA)

¡Nos sobraba lugar para el amor, y ya no!

La vida nos llenó y no tenemos lugar...

para nada.

¿Qué querés?

La verdad.

Te engañé.

Hace 40 años te engañé.

Y hace 40 años te arruino la vida.

Y hace 40 años que lo sufro cada día de mi vida.

(JADEA)

¿Contento?

Podrías...

pedir perdón.

¿Para qué?

(JADEA)

Lo que hice, lo hice.

Y nadie pide perdón en esta casa.

(JADEA)

(Ruidos a lo lejos)

Los avatares del tiempo...

Pensar que estas frágiles falanges alguna vez parecieron...

un racimo de chorizos.

(Música melódica)

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

¿Adónde vas? A la DGI.

A ver cómo arreglo esto.

¡"Fush, fush, fush"!

Marita, no actúes así.

Si actuaba así cuando eras director, imagínate ahora.

Mirá qué conseguimos.

¿Hacemos las paces?

¡Además, ladrones!

No hacemos las paces. ¡Dámelo!

¡No lo toques! ¿No sabes lo que es la cadaverina?

¿Qué? El veneno de las tumbas

que produce la putrefacción del cadáver.

Hay que desinfectarlo.

Además del fuerte olor a orina,

putrescina, vaginosis bacteriana...

¿Qué se dice?

¡Repugnantes! De nada.

Pueden ir haciendo las valijas, ¿eh? Voy a ver a Francisco.

Dámelo. No vas a vender la casa.

Ah, ¿no?

No voy a firmar.

¿Esta es la venganza?

¡No, no es una venganza! Es...

Mal o bien, es la vida que armamos.

Esto, mal o peor, es una condena.

Ojalá nos hubieran matado a los dos.

¡Prefiero estar muerta que vivir así!

(JADEA)

Para escribir a Gertrudis, me inspiré en vos.

¡Abrí!

¡Boludo! Vete a cagar...

¡Prefiere estar muerta!

Parece que estamos demasiado encerrados en esta casa.

Hay que cambiar de decorado.

Pero ¿por qué no puedo ir con vos? -Yo la manejo mejor.

-¡Ah, es verdad, el rompecorazones!

-No lo puedo evitar. ¿Qué querés? -(RÍE) ¡Sí!

-Con eso pagamos los impuestos y después listo.

-No puedo creer que te dé esa pulsera. ¡No sabes lo que es!

Es como... poderosa.

-¿Poderosa? -¡Sí!

-La pulsera de la Mujer Maravilla. -Es que no viste la película.

-¡Ay, y vuelta con la película! -¡Mirátela!

No, claro. -Te está gustando la pulsera.

-Bueno, ¿a quién no?

-Si te portás bien, veremos qué se puede hacer.

-¿En serio?

(Silencio)

(Teléfono)

-Eh...

Buenos días. Buenos días.

Acabo de cruzarme con Bárbara Otamendi

y me dijo que la esperase en su oficina

por lo del tigre. Es la del señor Gourmand hijo.

Sí, claro, bueno, pero... trabajan juntos.

Sí, bueno...

Sí, firma, aclaración, empresa y hora de entrada.

Cómo no. Mario Soffici.

Hijo de las mil putas... De los estudios Soffici,

Del Carril...

y Tinayre.

Sí. Bárbara salió a almorzar. Tome asiento no más.

¿Usted no me permitiría esperarla en su oficina? Estoy un poquito...

no joven.

(RÍEN)

-Tercer piso.

¡Gracias! ¡Gracias!

(Música de piano)

(FRANCISCO) ¡Guau!

¡No, no lo toques, por favor, por ahora!

Mejor no manosear tanta belleza.

Quien le dio esto debía de adorarla. Bueno,

fue una obsesión del momento. (RÍE)

Pero puedo comprender la adoración.

Ya... Qué romántico. Bueno, ¿te parece que alcanza?

Qué pena que se pierda el romance en una pareja.

Bárbara,

te espera el señor Soffici.

-¿Quién? -Soffici, de las firmas...

Soffici, Del Carril y Tinayre.

-(SUSPIRA)

(RÍE)

¿Qué hace acá?

Perdón por el nombre, pero siempre quise ser Soffici.

¿No lo conoce?

¿Qué quiere?

¡No lo conoce!

¿Qué quiere?

Charlar.

Y a veces es triste.

Es triste llegar a la conclusión de que la persona que uno amó

ya no es esa persona.

Terrible.

Digo..., ¿para qué quedarse con alguien que no la ama?

Es muy triste que él no aprecie todo lo que hizo por él.

Ahora que lo pienso, el divorcio puede ser lo mejor para todos.

Porque ninguno de los dos está feliz ahora, ¿o sí?

(SUSPIRA)

Espero que el baño esté donde lo dejé el otro día.

Vine hasta aquí porque...

tenía ganas de verla, qué sé yo, en su hábitat natural.

Aunque la verdad es que, para inmobiliaria familiar,

imaginaba algo más chiquito.

Es una familia grande.

A la que usted no pertenece.

Por la seguridad con que se movía,

pensé que era la jefa de Francisco.

Pero resultó al revés.

Soy escribana y "freelance". No soy empleada de esta casa.

No se preocupe, con sus dotes...

de escribana, pronto va a ser la dueña.

Tenemos mucho trabajo.

¿En qué puedo ayudarlo? Imagino.

Veo el trabajo que tienen.

Sí, porque ustedes no venden casas.

Ustedes hacen... ¿Cómo lo llaman ahora?

"Developers"...

Desarrollamos complejos, sí.

¡Eso, eso, eso!

Antes las cosas eran...

más simples. Ahora todo es complejo.

Le digo qué haría yo con el terreno de Mara.

Tiraría abajo la casa

y desarrollaría

un complejo.

Porque nuestra película ya terminó.

Hay que desarmar el decorado.

Sería lo más pragmático, sí.

Y usted de pragmatismo

sabe, ¡je, je!, mucho, ¿verdad?

(RÍE)

Estaba mirando recién la biblioteca...

Bueno, toda la colección de "Ayúdate a ti mismo...

cagándote en los demás".

(RÍEN)

Y esto me sorprendió muchísimo: ¡muchas películas de Mara! Algunas

dirigidas por mí.

¡Las mejores, lejos!

Se tomó el trabajo de investigarnos.

Es artesanal lo suyo, ¿eh?

Ajá...

Respeto mucho a los buenos artesanos.

Esa es mi favorita: "Mediodías de amor".

¡Oh! Me reenterneció.

Ah, muy livianita.

Ingeniosa, divertida...

Pero no, Martín tuvo que salvar al mundo con sus documentales

y acabó haciendo "La gansa Gertrudis".

Al menos intentó salvarlo.

¿De quién,

si el mundo está buenísimo?

Funciona, es... Es ordenado, lógico. Ni siquiera es complicado.

Hay una sola regla:

gana el más fuerte.

El mundo avisa y el que avisa no traiciona.

Fue la única persona en mi vida que me presentó lucha.

Usted es fuerte.

¿Otro cliché?

¿Cuál?

La mujer araña...,

la viuda negra...

La culpa es de Martín.

Me hizo mirar al rival

y, una vez que empecé, no pude dejar de mirarlo.

Además, conviene que estemos del mismo lado, ¿no?

El contrato se firmará.

Y es mejor por las buenas.

De artesana a artesano se lo digo.

Le pido por favor...

que no se burle de mí.

No me estoy burlando.

No.

No. ¿Por qué?

Porque... lo tuyo es una obsesión pasajera.

Y yo estoy buscando algo para toda la vida.

Entonces trabajemos.

(Música de piano a lo lejos)

(SUSPIRA)

Pero ¡qué mona que está, señora "Mardaz"!

¡Monísima!

Sí, me puse el vestuario de mi primera película.

¡Ah, por eso! ¿Recordás cuál es?

(TITUBEA) ¿A ver?

Soy malísima con los nombres,

pero ¿cómo era? ¿A ver?

"La niña que gritó...".

Sí... ¿"Mucho"? No...

¡No! "La niña que gritó... Que gritó...

...alto".

"Mucho". No te acordás.

¡No, sí! ¡Que era buenísima! ¿Sí?

Ahora que la veo... Es lo que me gustaba, ¿sabes?

Bailar y morir.

(SUSPIRA) Como en la escena de muerte de...

"Lucrecia Borgia". ¿Te acordás?

Lloré, lloré toda la película. ¿Sí?

Eh... Fuerte, muy fuerte. Y las escenas de amor

con Alfredo Halcón en... ¡Oh!

..."Gertrudis,

la gansa...

con panza". Bueno, sí. De hecho,

con una amiga decimos que esas escenas son de lo mejor

del cine nacional. ¿Cómo te animás?

¿Cómo te atreves a actuar delante de mí,

partiquina de cuarta? Pero...

¿Qué sos vos? ¿Una bataclana, una extra?

¡Mandate a mudar o te mato yo! Perdón,

perdón...

Pero... (SUSPIRA)

Hoy estuve buscando...

el certificado de defunción de Elvira.

No lo tienen.

En ningún lado.

Lo busqué en el municipio, en capital, en provincia... No está.

¡Qué hacendosa! ¡Cómo se movió!

"On line", Norberto. Ah.

Sí, para el Estado,

Elvira no murió.

Me pareció sospechoso

y pensé que su exmujer

debería saber algo.

Por el nombre saqué el DNI...

y su último domicilio es la casa de Mara.

La iba a empezar a buscar,

pero entonces me acordé de la bañadera con agujeros...

y dije: "¡No!".

(RÍE) "No la voy a encontrar".

¿Ve por qué le digo que es fuerte?

Elvira, Estela...

El fin justifica los medios.

Esa moraleja se la tomo, ¿eh?

¡Se dio cuenta, no sé! ¡No sé cómo!

¡Decime vos, hijo de mil putas! ¿Qué pretendías vos,

quién crees que soy? ¡No!

¡Salí de acá! -¡No!

¡No, no, no! ¿De dónde, pedazo de boludo?

Con los galanes que yo tuve, ¿qué pretendías hacer?

¡No te da el piné para gigoló! ¡Por favor, no quiero

un papelón! ¡Salí vos de acá!

¡Mara, pará, por favor!

¿Te creés que a estas alturas voy a aceptar ser vieja patética

con vos cuando no lo acepté nunca? Quería que...

¡No, por favor, por favor! ¡Mara, Mara, Mara!

¡Quédese acá, por favor! Quédese acá, ¿eh?

Olvídate de la casa.

(JADEA) ¡Olvídate de todo!

No, no, no. Usted me firmó un contrato, ¿se acuerda?

(JADEA)

No me puedes obligar a vender.

No. No, pero usted acá firmó...

La búsqueda de compradores y vendedores la paga usted.

Y es una fortuna, Mara.

(AGARRA EL PAPEL)

Además, puedo hacerle juicio por lucro cesante y malicia.

Mucha plata.

Mucha plata que no tiene.

Eso era una copia.

Si quiere desahogarse un poco más, acá tiene otra.

Rómpalo.

Hablemos de Mara.

No quiero que le pase nada a Mara.

No quiero que se resbale,

se caiga,

tropiece o deslice.

No quiero infartos ni hemiplejias,

pulmonía o tos convulsa,

ni dolor de cabeza, de muelas, diarrea o gripe.

Le agarra acidez y llamo a la policía.

Ni se les ocurra hacerme nada a mí.

Con la evidencia que voy a dejar, los mandan presos.

Van a rogar ir a un asilo.

¡Basta, basta, basta, por favor!

Respire.

Tranquila, siéntese.

¡Sí, "respire"!

¿Lo ha visto? (GIME)

(SUSPIRA) No quiero llegar a juicio.

Lo vamos a arreglar entre las partes.

¿Por qué nos hacés esto?

¿Qué te hicimos nosotros?

¡No, no, no! ¡Ustedes, nada! ¡Esto es un negocio!

¿Por qué se pone así? (SUSPIRA)

¿Porque pienso primero en mí?

(SORBE MUCOSIDAD)

Usted también.

Toda su vida pensó primero en usted.

Que Pedro firme...

No se haga tanto lío, ya fue.

Si lo convence, bien; si se divorcia, también.

Haga lo que quiera.

¿Por qué?

¿Por qué a mí?

¿Por qué? ¿Por qué?

(SOLLOZA)

¿Por qué?

Nunca conocí a alguien como usted.

(BÁRBARA RÍE) En el cine puede ser.

Pero en la vida... no.

En la vida nos va mejor.

Por eso me dediqué al cine.

(Puerta)

(Pasos)

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

(JADEA)

Perdón.

¿Después de todo lo que hicimos por vos?

¿Qué hicieron por mí?

¿Querés que te diga lo que hice hoy por vos?

No digo las películas.

Hace 40 años.

Ni haberte salvado la vida hace ocho. Digo hoy.

¡Hoy, hoy, hoy! Hoy... estuve a punto de humillarme...

frente a esa...

villana

para pedirle por favor,

de rodillas si hubiera hecho falta,

que nos dejara morir en paz.

Pero no pude. Por suerte, no pude.

Porque una vez más, una vez más...

tuve que cubrirte...

por la muerte de las chicas.

¡Bueno, chicas...! Callate.

Ese cuentito que fabricamos...

lo repetimos tantas veces

que empezamos a creerlo.

No sé a qué te referís. ¿No sabés?

¡Volvé a la realidad, Mara! ¡Despertate!

¡Cómo repetías esa ceremonia

de nuevo y de nuevo y de nuevo y otra vez

frente al único público

"que te quedaba! Una vez entregaba Estela

y aplaudía Elvira,

otra vez entregaba Elvira

y aplaudía Estela,

y alguna vez no entregaba nadie para que te aplaudieran dos".

Pero esa vez fue...

especial, ¿no?

¡Fue muy emocionante!

(ELVIRA VITOREA A MARA)

¡Bravo, bravo!

(ESTELA GRITA)

(Golpe)

¡Ay!

¡No saben lo que me pasó!

Pero fuimos nosotros...

los que escondimos los cuerpos. Nosotros.

Para que no se enterara la prensa,

para que no hubiera escándalo,

para que no te pasara nada a vos.

¡Para que no te pasara nada a vos!

Mirá cómo nos pagaste.

Perdimos...

(SORBE MUCOSIDAD)

todo.

Todo.

(JADEA)

Es fría.

Es actriz.

Y buena.

Pero esto no es una película, señores.

Esto se termina aquí.

Los cuatro protagonistas, derrotados...;

ganan los malos; la música no crece...

Un final de mierda, como en la vida.

Y un lento fundido a negro.

Un momento.

Yo creo que hay tiempo para un actito más.

("Big boys", Chuck Berry)

(AIRADO) ¿Y mis cosas?

No, es menos, menos...

(MÁS SUAVE) ¿Y mis cosas...? Tampoco.

¿Un galpón? ¡Un galpón!

¡Mi... obra, toda mi trayectoria, mi vida, mi sangre, mi arte!

¿Mi arte, el arte mío,

en un galpón?

Y... ¡Oh! ¡Qué torpeza! ¡Perdónenme!

(Claxon)

Ahí vienen.

¿Vos estás listo?

¡El galpón! ¡El galpón!

¿Cómo? El té no se enfrió,

llegaron temprano. Ponelo en el congelador.

No hay tensión. Bueno, servilo así.

Tiene otro sabor. ¿A quién le importa?

¡A mí! El sabor es todo.

El sabor es efecto, detalle. El sabor es Dios.

Yo puedo actuar en frío, ¿eh?

Solo eso le sale bien.

¡No son groserías para decir en este momento!

Siempre estamos hablando... ¡Silencio!

Ya estoy lista.

¡Yo no estoy listo! Las almendras deben enfriarse

a temperatura ambiente para que conserven lo amargo.

Tengo total confianza en vos.

Los tragos amargos son tu especialidad.

¿Ves por qué te quiero? ¡No discutan!

Si lo vamos a hacer,

hagámoslo con elegancia. Bueno.

Bueno. ¡Mierda!

¿Eh?

Suerte.

Ah.

Buen día.

¡Buenos días! Se la ve feliz.

Sí, sí, parecer feliz me sale muy bien.

-Realmente, muy hermosa.

¡Ay, se puso

mi brazalete! (BÁRBARA RÍE)

¡Gran detalle!

Sí, lo pagué, ¿eh?

Con mi porcentaje de escribana de la operación.

Sí, es que lo amo. Amo todo lo que significa

y me pareció la ocasión justa para estrenarlo.

(RÍE) ¡Qué buen gusto! (RÍE)

¿Viste que no le iba a molestar? ¡Al contrario!

No sabe cómo me sirve.

(RÍEN LAS DOS)

¿Vamos?

(HACE EJERCICIOS VOCALES)

(TARAREA) ¡Acción!

Bienvenidos...

(JÓVENES) ¡Hola!

¡Qué alegría! ¡Llegaron los chicos!

-¡Qué bueno que estén de buen humor! ¡Qué bella pulsera...

para una bella dama! (RÍE)

¡Uf!

Sí, tiene un olor como raro.

El olor de lo clásico. Se va a acostumbrar.

¿Va a cazar comadrejas?

Uno no va a cazar comadrejas.

Las comadrejas vienen a uno.

Adelante, por favor.

-Acá tenemos lo nuestro.

Muy bien. ¿No tienen abogado?

¡No, no, no, no!

¿No quieren tener testigos?

¡No, no, no! No, no. No hace falta, no.

Yo comprendo cómo se deben sentir: 40 años en esta casa.

Obvio que se sienten a gusto,

pero, qué sé yo, también fueron 40 años lejos del mundo, ¿no?

Pueden volver, hacer nuevos amigos.

¿Usted tiene muchos amigos?

Claro.

¿Y los ve?

Trabajamos mucho, pero a veces nos juntamos a tomar algo.

Hasta me veo con dos amigas de la secundaria.

¡Ay, qué lindo! ¿Y la plata?

Pero yo digo amigos...

que se interesen por lo que le pasa,

que se sacrificarían por usted.

¡Ay, esas tangentes, Norberto!

No, está bien. Entiendo la pregunta.

No tengo tiempo para amigos.

Ese es el problema: no tienen tiempo para los amigos.

Nosotros sí. Pedro y yo

nos encargaremos de ustedes.

(RÍE) Una especie de indemnización.

-¡Bueno, ya está!

Tampoco es para que se arruine esta amistad,

pero deben entender que este terreno es enorme para cuatro personas.

Sobre todo en un mundo donde sobra

la gente. Por lo menos dos.

Bueno, acá está el tecito...

No está frío porque andamos flojos de tensión,

pero, bueno, tampoco hace calor,

pues andamos flojos de gas, conque...

(RÍE)

¿Y qué planes tienen?

¡Qué me importan a mí los planes de ellos!

Lo único que hay en esta casa son recuerdos tristes.

¿Dónde hay que firmar, mi hijita? -Acá.

Es increíble que no te importe nada. Es nuestro hogar.

-Un segundo. Martín, yo...

Yo le quiero explicar que esto no es un tema de edad,

¿está bien? Acá no hay...

arrogancia juvenil ni desprecio a la vejez.

¡Soy muy consciente de que seré viejo!

No esté tan seguro. Como diría mi amigo Tusam,

puede fallar.

¿Vos eras amigo de Tusam?

Muy amigo, lo trataba de tú.

Perdón.

Antes de firmar, ¿no sería bueno ver el dinero?

Sí. No lo tome a mal.

No, no, no, no.

Es tan ridículo que no puedan hacerse estas operaciones

con cheques...

Ya... Como quedamos:

200 000 dólares ahora, el 20 %,

y el resto cuando se vayan.

¿Quieren contarlo? ¡No, nos fiamos!

Totalmente.

Por favor, no. Primero usted firme y después se toma su tecito.

-Qué bueno, compartimos la ansiedad. Quiero acabar rápido.

Vamos a dejar la casa lo antes posible,

no tenemos tantas cosas.

Y ellos ya hicieron sus valijas.

Perdón, ¿y mis cosas?

En el galpón, Pedrito.

¿Cómo al galpón? ¿Al galpón?

¡Mis cosas, mi vida, mi sangre, mi arte...!

¿Toda una vida en el galpón?

¿Una trayectoria en el galpón?

¡No, no! ¡Vamos a festejar!

Mira, toma una galletita... Bueno,

yo también. Un permitido. Bueno.

-¿Seguimos con la firma del contrato?

Firma y aclaración.

(RÍE LEVEMENTE) Ya...

¿Lo ves? (RÍE)

Ahí está. ¡No!

¡Qué torpeza! (BÁRBARA) ¡No!

Tranquilo. ¡Perdón!

Disculpen. Por eso no se preocupe:

tengo varias copias. Ah, bueno.

Es casi adorable cómo con la edad la gente

se vuelve a poner como chicos. -Bueno, un accidente

le pasa a cualquiera, Pedro.

Lo importante es que firme. Disculpe.

Muy bien. Ahora sí.

Ahí está. Venga.

¿Estamos? ¡Un brindis! Ah, sí.

Salud.

Por la vida.

Salud. Salud, mi amor.

(SUSPIRA)

Pero ¡qué tarde que se hizo! Cinco...

y veintitrés.

Se nos viene la noche.

-¿Se van a algún lado?

No, no...

Nosotros, no.

Sírvase otro vasito.

-¡Sí, por favor, está riquísimo!

Seguro que esta receta le interesaría a una cadena de cafés.

¡No, no creo!

Mira que yo conozco gente muy "top" de Starbucks...

Si quieren, los conecto.

No, esto no es para empresas.

Las almendras hay que molerlas a mano. Es...

un trabajo artesanal. -¿Almendras?

Amargas.

Tictac, tictac...

¿Y ustedes tres no toman?

Exceso de torpeza.

Úlcera de estómago.

Sed de vivir.

¡Ay, pero esto parece un velorio!

¿Qué tiene que ver la vida

con un té de almendras? Mucho.

¿Puede alguien morir por la espina de una rosa?

Claro que no.

¿Y el tétanos?

Ajá...

Isadora Duncan...

usaba chales...

largos y hermosos. Un día...

se le enreda uno en la rueda de su convertible... ¡Zas!

Chao, Isadora Duncan.

Lo más inocente puede ser mortal.

Claro, por ejemplo,

las almendras amargas. Son inofensivas, pero...

el cianuro tiene...

el mismo sabor.

La vida, la muerte dependen...

del que combina los ingredientes.

Tictac...

Tictac...

Pedro... (JADEA)

¿Qué me hiciste?

¿Cómo qué te hice? ¿Cómo qué te hizo?

(RÍE) Pero ¿cómo podés pensar que...? ¡Por favor!

Además, es fácil distinguir entre el cianuro y unas almendras

porque el cianuro y sus derivados producen

a los pocos segundos...

una sensación de asfixia.

(JADEA) Pedro...

Por favor...

Pero ¡por favor! ¡No sean chiquilines! ¿Qué es esto?

¿Un acto escolar? ¿Van a sacar otra araña ahora?

(JADEA) ¡No..., no puedo respirar!

¿Cómo que no podés? ¡No!

Pero ¿qué es eso? ¡Nos engañaron!

(GIME) ¿Qué es esto?

¡Nos traicionaron, Pedro!

Pará, cortemos. Yo no juego más.

Quedamos en que a Mara no. Pero ¡si la viste tomar!

¡Dijimos que los vasos con veneno eran para ellos!

-¿Qué está pasando?

-¿Se pueden dejar de joder?

¡Le dije que podía meterlos presos!

Somos mayores de 75 años.

Ajá. Nos corresponde arresto domiciliario.

Pedro... ¡No, Mara!

¡Quedamos en que el vaso de ella estaba limpio! ¿Qué hicieron?

Lo necesario. ¡Mi amor!

¡Pedro...! ¿Qué hicieron?

¡No, esto no!

¡Yo quiero vivir con vos! ¡Sí!

¡Mi amor, yo también! ¡Perdimos...

demasiado tiempo! ¡No me quiero morir ahora!

¡No te desesperes!

¡Esto no era lo que habíamos ensayado! (LLORA)

¡Yo no puedo vivir sin vos, querida!

¿Vos no lo sabías?

¡No!

¡Ay! (VOMITA)

¡Mara! ¡No lo voy a permitir!

¡El antídoto ya! ¡No lo permitiré! ¡Y, si ella se va,

me voy yo también!

¡No, no, no! ¡No! ¡Me voy yo también! ¡Me voy!

¡No! ¡Que no puedo vivir sin ella!

¡No me moriré ahora!

¡Ahora no!

¡Mara! ¡Mara! ¡Agua!

¡Agua! ¿Qué hicieron?

¡Mara!

¡Agua! ¿Qué es esto?

Lo necesario. (RÍE)

¡Querida!

(GIME) ¡Mi amor!

Pedro...

¿Qué, querida mía?

Quedate conmigo...

¡Sí!

Te amo. Lo sabes, ¿no?

Sí.

¡Yo también, Mara!

Lo sabés, ¿no? Sí.

Lo de Umar Ghassan es mentira.

¡Estaba enojada!

Nunca te engañé.

Ya no importa... ¡Sí!

Sí importa.

Porque quería lastimarte.

Ahora sabés, mi amor...

¡Mara, mi amor!

¡Mi amor!

(GIME)

(SOLLOZA Y GIME)

(LLORA)

¿Y ustedes cómo la llevan?

¡Viejos de mierda! Así hacen ustedes, ¿no?

Si alguien los molesta, lo eliminan. ¡No!

¡Alguien no, alguien no!

A las comadrejas, solo a las comadrejas.

(FRANCISCO TOSE)

¡Hijo de puta! ¿Estaba envenenado el té?

(JADEA)

¿Le parece que Starbucks seguirá interesado?

¿Un Grande Morto? -¡El juicio que les voy a hacer!

¡Les voy a sacar todo!

No, no. Es mejor un mal arreglo que un buen juicio.

(TOSE) Todo veneno tiene su antídoto

y todo contrato se puede romper.

¡Hijos de puta! ¡Asesinos!

No se excite, porque el veneno circula más rápido.

(JADEA) Es un "tip" que le tiramos.

¡Ay, Estela!

¡Mirá! ¡Puaj! ¡De acuerdo! ¡Ya está!

¡Acá está!

¿Ahora qué?

Pará, pará... Si les damos el antídoto,

irán a la policía. -¡No!

(JADEA) ¡No vamos a ir a la policía!

¡No! Tenés razón: pueden ir a la...

Pero ¿cómo no lo pensé?

Irán a la policía. Debemos dejarlos morir.

-¡No, esperen!

¡Nosotros confesamos que matamos a Mara!

¿Sí? ¡Así están seguros!

¡Firmo un papel en blanco y ustedes lo llenan después!

-Yo no firmo nada en blanco. -Bueno...

¡Yo firmé! ¡Que se joda! -¡Está bien!

¡Está bien, voy a firmar! (JADEA)

Ajá... (FRANCISCO Y BÁRBARA GIMEN)

Muy bien, Martín...

Dales el antídoto.

¡Si lo tenías vos!

¡Ay, sí, lo tenía yo!

Pero ¿dónde lo puse? No, si...

Suerte que tengo la cabeza pegada, si no...

¿Dónde lo puse?

Eh... Les tiro una idea: juguemos a las escondidas.

Encuéntrenlo. Es un frasquito... ¿Qué?

...de vidrio oscuro chiquito, así.

¿En el gallinero? No, frío, frío, frío.

Galpón. Frío.

¡Por favor, Norberto, por favor! ¿Dónde está?

¿Dónde está? ¡Por favor! ¡Hago lo que usted quiera...!

Congelado.

(FRANCISCO TOSE)

-Yo sé...

-(SUSPIRA) -¡Yo sé!

¡Viejos perversos! ¡No!

¿Cómo va a estar ahí, con nuestras mujeres?

Eso ya es ofensivo, ¿eh?

Entonces, ¿dónde está?

Frío, frío, frío...

No vamos a mancillar tan prestigioso galardón.

Pueden buscar en otra estatuilla. (TRAGA CON DIFICULTAD)

Aunque no tan "illa", ¿eh?

(GIME)

(GRUÑE)

(JADEA) ¡Hijos de puta! ¡Viejos de mierda!

¿Se creen que son los únicos peligrosos?

-¡Ya, ya, ya! ¡Déjame a mí!

-¡No puedo! -¡Dale!

Pero ¿qué hiciste?

¡Te equivocaste de frasco! ¿Cómo?

¡El frasco grande, te dije! ¡Ese es una sola dosis!

¡Y yo qué sé de dosis!

¡Te dije: "Pon el frasco grande,

el chico es una dosis"!

¿No te acordás? Para nada, no.

¡Cabeza de novio! ¿Y qué hacemos? Nosotros, nada.

Pero ¡alcanza para uno solo! ¡Que negocien!

¡Qué sé yo!

(BÁRBARA) ¡Dámelo, dámelo! -¡Soltalo!

-¡No! (DISPARA AL AIRE)

¡Chicos, por favor!

¡No peleen!

¡Dame el frasco, dámelo!

(GRITA)

-Vos me metiste en esto.

¿Por qué no lo comparten?

-(GRITA) ¡Dámelo!

-¡Salí de acá!

¡Bah, parece que la "femme fatale" no es tan "fatale"!

(BÁRBARA JADEA)

(GRITA) ¡Dámelo!

¡Dame el frasco! -¡Puta madre!

-Soltalo... ¡Dame el frasco, Fran! -¿Qué hacés, enferma?

-¡Dame el frasco!

¡Guau!

¡Uf! (SUSPIRA)

(JADEA)

(JADEA)

(JADEA)

(JADEA)

(JADEA MÁS LEVEMENTE)

¿Qué hicieron? (SUSPIRA)

¿Qué hicieron? (SUSPIRA)

¿Se creen que se la van a llevar de arriba?

¡Se van a pudrir en la cárcel, viejos chotos!

(JADEA) ¡Perdieron todo...! ¡Todo!

¡Hasta la libertad!

¡Voy a llamar a la poli...! (GIME)

¿Qué? (RESPIRA ENTRECORTADAMENTE)

(JADEA) ¿Qué...?

¿Qué..., qué...? ¿Qué... es esto?

(RESPIRA ENTRECORTADAMENTE)

(TOSE)

Lo que tomó en casa es té de almendras común y corriente.

Bueno, un poquito producido...

Vomitivo apenas.

Tartrato de antimonio. Mi madre me lo daba para el empacho.

¡No sabe lo que fue mi infancia!

(TOSE) El veneno estaba en el frasquito.

Fue idea de él.

El toque genial de Martín, no mío,

es que, si compartían el veneno,

la dosis no alcanzaba para matar a ninguno.

Es que a mí, si no tiene moraleja...

(GIME LEVEMENTE)

Perdón, mi amor.

Esto es mío.

(GIME) ¡Huy, qué fuerte!

¡Muy "cinéma vérité"! Mira, princesa,

si es un consuelo para vos, él te hubiera hecho lo mismo.

(DA UN ESTERTOR)

Hay muy pocos hombres dispuestos a morir por amor.

A mí me dijeron que el veneno estaba en los vasos

y que era para ellos dos.

¡Y ustedes no confiaron

en mi actuación! No te salía muy creíble.

¿Cómo que no? ¡Sí era muy creíble! Señorita, ¿los...?

Bueno... ¡Ella me creyó!

No los escuches, Pedro.

¡Sin vos yo no lo hubiera hecho tan bien!

¡Esto es para los que dicen

que Mara Ordaz no sabía hacer escenas de muerte!

¡Fue la mejor escena de muerte que vi

en mi vida! Te salió mejor que a ella,

que se muere en serio.

La próxima vez, no me pongas ese "pentotatio de pototio",

porque yo no lo necesito.

Yo te actúo el vómito.

Nadie puede actuar un vómito. ¿Cómo que no?

Hice como 10 guiones tuyos.

¡Chapó! ¡Un aplauso

para la diosa! ¡Ah!

(APLAUDEN)

¡Mi diosa!

¡Gracias, gracias!

¡Gracias!

¡Gracias!

¡Oh! ¡Bravo!

¡Gracias! ¡Bravo!

¡Bravo!

¡Gracias!

¡Bravo, bravo, bravo!

¡Gracias!

(Aplausos)

Amor mío...

¿Desea algo más mi rey?

¡Por Dios, no me merezco tanto!

¡Te mereces...

todo...,

mi dragón de ojos verdes!

¡Mi precioso!

¡Mi sexi!

¡Que casi da la vida por mí!

No necesitaban engañarme.

Yo lo podía haber actuado.

¡Sí, seguro!

He conocido muchos actores...,

pero como vos ninguno.

Sí, Mara,

pero lo que dijiste en la sala...

(LE CHISTA)

Soltá, Pedrito.

Soltá...

¡Te quiero tanto tanto...!

¡Tanto!

(Ruidos a lo lejos)

¿Qué es eso?

La cama golpeando contra la pared.

(RÍE) Decime que está embrujada. Otra cosa no te creo.

Al final esto resultó ser una comedia romántica.

Con la plata los mandamos a Europa.

A los franceses les encanta el sexo de viejos.

Cuidado con esa plata: la ganamos en negro.

Sí, hay que entrar en el mundo del lavado, narcotráfico,

contrabando, política...

Un mundo tortuoso, de riesgo.

A nosotros nos gusta el riesgo.

Y lo tortuoso ni te cuento.

Pensemos.

Total, tenemos todo el tiempo del mundo.

(Banda sonora: música orquestal)

("Big boys", Chubby Checker)

Somos cine - El cuento de las comadrejas - Ver ahora

Clara Lago protagoniza el primer filme de Campanella tras El secreto de tus ojos (2009). El cuento de las comadrejas reflexiona sobre el paso del tiempo, la vanidad, el choque entre lo viejo y lo nuevo o el capitalismo.

Una gran estrella de la edad de oro del cine, un actor en el crepúsculo de su vida, un guionista frustrado y un antiguo director viven juntos en una mansión donde han creado un ambiente inusual. La llegada de una pareja joven que busca persuadir a la actriz para que venda la tierra obliga a los demás habitantes de la casa a unirse y conspirar para evitarlo. Contenido disponible en España hasta el 11 de febrero de 2028.

Madre (2019), de Rodrigo Sorogoyen

Reparto: Marta Nieto

No recomendado para menores de 16 años Somos cine - Madre - Ver ahora
Transcripción completa

Para ti, las dos son las dos menos diez.

Sí, pero bueno, es que se va a hacer muy tarde, ¿no?

Tú me das 10 minutos y me cambio.

10 minutos, vale, venga.

Es que si no...

nos vamos a encontrar con todo lleno.

¿Podrías cerrar la puerta, hija? Estoy en mi casa, mamá.

¿Tienes agua fría?

Pues no, no tienes.

Aquí.

¿Tienes cena hoy?

Sí.

¿Con quién?

Con Lucía y con Vero.

Bueno, viene más gente, pero me parece que no los conoces.

¿Hombres?

(RÍE) Sí, hombres, mamá.

Dame un poco de agua, anda. Amigos...

Mamá, sí, amigos. Vale.

Amigos y hombres. Dime quién.

Pues no sé. ¿No los conozco?

Te habré hablado de ellos.

Mira, Nacho, ¿te acuerdas de un chico

que coincidimos en la puerta del teatro?

Ah, mira, oye, muy guapo ese chico, ¿eh?

Y muy majo. Y muy alto.

Y nada, con Nacho, ¿nada?

Bueno, somos amigos. ¿No te gusta?

Es el novio de Lucía.

(SUSURRA) ¿Pero qué le verán a Lucía los chicos?

¿Qué decías? Nada.

A muchos hombres les gusta Lucía, por ejemplo, a Nacho.

Que no he dicho nada, hija.

Oye, ¿qué tal con la chica esta? Con... No me has dicho nada.

¿Con ella? Muy bien, muy maja, muy buena convivencia.

¿Sabes que se lleva fenomenal con Iván?

¡Ah! ¿Cómo se llamaba?

Isabella. Isabella.

¡Qué "bella" Isabella! "Li ricordi, amore mio".

Te suena el móvil, hija. ¿A mí?

Sí.

Ramón.

Mira qué bien. ¿Sí?

¿Mamá?

¡Iván, amor! ¿Qué tal? ¿Cómo estás?

¿Cómo te lo estás pasando, cariño? Bien.

¿Bien? ¿Dónde estáis hoy? ¿Qué vais a hacer?

En la playa.

¡En la playa! O sea, que hoy no llueve.

No. -Pásamelo ahora, ¿eh?

Entonces tu padre te enseñará a hacer surf.

Oye, no te metas muy dentro del agua.

Y dile que te abrigue, ¿eh? Vale.

¿Vais a usar esa tabla chiquitita que te regaló, que te gusta tanto?

Mi amor...

Iván, cariño, cuéntame algo. ¿Vais a comer ahora?

No sé.

Bueno, algo tendrás que comer, ¿no? ¿Y tu padre?

No lo sé.

¿Cómo que no sabes? No sé dónde está.

Iván, ¿no sabes dónde está tu padre?

Se ha ido.

¿Que se ha ido? ¿Dónde se ha ido?

Ha dicho que ahora volvía, pero no ha vuelto.

¿Pero habéis ido a la playa con amigos?

¿Estás ahí con más gente? No.

¿No habéis ido con nadie? ¿Estás solo en la playa, Iván?

Sí.

¿Y hace cuánto que se ha ido? ¿Hace mucho?

No sé, un rato.

Ya, mi amor, pero ¿hace 10 minutos o hace más?

No sé, por ahí.

Iván, ¿dónde se ha ido tu padre? A la caravana.

Si se ha ido a la caravana, estará cerca,

¿dónde habéis aparcado la caravana, te acuerdas?

En un bosque, hemos andado un rato.

Pero ¿para qué se va a la caravana?

Porque se me habían olvidado los muñecos.

Y él ha ido a por ellos. Sí.

Y te deja solo.

¿Por qué no viene?

Mi amor, no te preocupes, que estará a punto de llegar.

Oye, eh... ¿Hay mucha gente en la playa?

Dime, ahí cerca de ti, dime quién hay.

No hay nadie.

¿No ves a nadie? No.

Iván, ¿la playa está vacía? Sí.

¿Está solo? ¿Y en qué playa estáis?

No sé, en una playa.

Mamá, llama a Dani, Dani Ceballos se llama, es un amigo de Ramón.

Amor, ¿no te acuerdas del nombre de la playa?

Mmm... No.

Hija, dame su número.

A ver, cariño,

¿te acuerdas si estáis en Francia o estáis todavía en España?

En Francia, creo.

En Francia, muy bien.

¿Y te acuerdas del nombre de algún pueblo

o de alguna playa por la que hayáis pasado?

Irún. Ya, mi amor, Irún.

Pero Irún es en España. Dijiste que estabais en Francia.

Sí.

A ver, fíjate bien, Iván, mira a tu alrededor.

¿Seguro que no ves a nadie?

No, no veo a nadie.

Vamos a jugar al veo veo, ¿vale?

¿Te acuerdas? Venga, empieza.

Venga, Iván, cariño, te toca. Empieza tú, veo veo.

Veo veo. ¿Qué ves?

Una cosita. ¿Y qué cosita es?

Una cosita que empieza por "ma".

¿Por "ma"? ¿Estás viendo el mar?

Oye, mi amor, no te acerques a la orilla.

Prométeme que no te vas a meter hasta que llegue papá.

Vale. ¿Sí?

Vale, mira, estoy con la abuela,

que tiene un montón de ganas de hablar contigo,

te voy a pasar con ella.

No cuelgues y no te metas en el agua, ¿eh?

Vale. Te quiero.

Hola, cariño.

A ver...

¿Sí?

Natalia, hola, mira, soy Elena, la ex de Ramón.

Natalia, ¿hola? Sí, sí, dime.

Sí, mira, perdona que te llame, es muy urgente.

¿Tú estás con Ramón y con Iván? Eh... No.

¿Y sabes dónde están ellos ahora? Se iban de viaje a...

Sí, se iban de viaje al País Vasco y luego iban a Francia.

¿No estás con ellos? Es importante,

es por Iván, no tiene nada que...

Hija, quiere hablar contigo.

Pero ¿no has quedado con ellos estos días?

¿O sabes dónde puedo localizarlos ahora?

No, hace días que no hablo con él.

¿Y sabes si han ido con Dani o con algún amigo?

No te sé decir, diría que no, ¿pasa algo?

Es Iván, que no encuentra a su padre.

Si se te ocurre alguna manera de ponerte en contacto, me avisas.

Sí, tranquila. Gracias.

Si me llama, yo te aviso. -Sí, cariño,

ahora te paso con mamá. Venga, un besito.

¿Con quién hablabas? Mamá, llama a la policía.

Es una amiga de Ramón. Llama a la policía.

Hola, mi amor. ¿Mamá?

Cariño, a ver, tranquilo, ya estoy aquí.

Vamos a estar hablando hasta que papá llegue

y papá va a llegar enseguida, así que no te preocupes.

Vale. Te voy a mandar un mensaje.

Necesito que me digas si te llega, es muy importante.

Y otra cosa, esta mañana, a ver, cuando habéis ido de la caravana

a la playa, eh...

¿Había más coches aparcados en el parking?

¿Habéis ido caminando con más gente?

¿Has encontrado otros niños, otras familias?

No me acuerdo.

Mi amor, ¿te estás quedando sin batería?

¿Puedes ver las rayitas del teléfono?

En la pila de arriba, ¿cuántas rayas te quedan?

Espera.

Queda una. -Ahora están en Francia.

¿Te ha llegado el mensaje, Iván? No.

Te voy a pasar con la abuela otra vez, ¿vale? No te preocupes.

Ahora hablamos, te quiero. Se está quedando sin batería.

¿Qué dices? ¿Hola? ¿Hola?

Hola, sí, ¿con quién hablo? Resulta que mi hijo está solo

en una playa de Francia. No sé exactamente dónde,

me parece que es por Hendaya, o por San Juan de Luz,

pero no lo tengo muy claro.

Su hijo no sabe en qué playa está, ¿verdad?

Mire, mi hijo tiene seis años, va con su padre en caravana

y ayer durmieron en Hendaya. Pero, bueno, su padre no está,

dice que no le ve, me ha llamado desde su teléfono,

se está quedando sin batería y creo que no tienen datos

porque está en Francia. Entiendo, un segundito, señora.

¿Se puede localizar la llamada, por favor?

Eh, lo primero,

¿el padre no le ha dicho la playa en la que está ni la zona?

Le he dicho que no, si no, no le estaría llamando.

¿Desde qué teléfono le está llamando su hijo?

Sí, desde el teléfono de su padre. ¿Se lo digo?

Un segundito, sí, facilíteme el teléfono.

El 696... Sí, un segundo.

696... 68 10 15.

¿Se puede localizar la llamada?

Eh... Un momentito, señora, no se retire, por favor.

¿Qué pasa, mamá? Se ha cortado.

¿Oiga? ¿Oiga?

Sí, ya estoy con usted de nuevo.

Oiga, mire, a ver,

resulta que a mi hijo se le ha cortado el teléfono.

¿Puede mandar un coche para acá o algo?

En todo caso, debería usted venir a poner una denuncia.

¿Tengo que ir yo allí? Sí.

Igual no me he explicado bien.

A ver, espere un momento, resulta que, le explico,

mi hijo está solo en una playa, tiene seis años, ¿vale?

Me parece que es Francia y su padre no está,

igual le ha pasado algo porque debería estar, ¿entiende?

Es invierno, en tres horas se hace de noche,

¿hay forma de localizar la llamada? He dado un teléfono.

Sí, señora... ¿No se puede localizar la llamada?

No se puede localizar la llamada...

Yo ya voy luego allí y pongo la denuncia,

pero ¿podemos ir adelantando?

Mire, ayer durmieron en Hendaya. Debe de estar cerca, no sé.

Podemos llamar a la policía de allí,

para que empiecen a buscar.

Es un niño, está aterrado. Está solo. ¿Oiga?

Ya le digo que las cosas no se hacen así.

Debe venir a poner una denuncia.

La única posibilidad que me da es ir a poner una denuncia.

Es la única solución que me da. Cálmese.

¡Sois de gran ayuda! ¿Qué pasa?

¿Lo estás llamando? Sale el contestador.

¿Por qué se ha cortado? No lo sé, hija.

Pero ¿qué te han dicho? ¿Tienes que ir...?

No me han dicho nada.

¿Pero tienes que poner en la comisaría una denuncia?

Joder... ¿Qué hacemos?

¿Dónde están las llaves del coche, mamá?

Me voy a ir a buscarlo.

¿Te vas?

Pero, hija...

¿A Francia?

Pero...

Tú quédate, Iván sabe el teléfono de casa.

A ver, hija, pero si no sabes dónde está.

Mamá, aquí no me voy a quedar. Si lo supieras...

Tendrías que estar informada de estas cosas, hija, que no...

¡No estoy informada de estas cosas, cállate!

(Teléfono)

¡El teléfono!

¡Iván! ¡Iván!

Mi amor, ¿estás bien? ¿Qué ha pasado?

(LLORA) No lo sé...

Tranquilo, ¿vale? Tranquilo, no pasa nada.

Mamá está aquí, respira, mi amor,

deja de llorar que si no, no te entiendo.

Tranquilo, ¿vale?

Mi amor, es muy importante que no se te corte el teléfono.

Vale, dime cómo tienes la batería.

(LLORA) ¿Por qué no viene papá?

Mi amor, papá está a punto de llegar,

solo tienes que tener un poco de paciencia,

lo estás haciendo muy bien.

Cariño, necesito que me digas exactamente

cómo es la playa en la que estás, ¿vale?

Desde donde estás, ¿ves el final de la playa?

(LLORANDO) No.

Vale, y si miras hacia los lados,

¿te acuerdas que un día hablamos de la derecha y de la izquierda?

Sí. ¿Sí? Venga, a la izquierda,

¿qué es lo que ves? ¿Ves árboles? ¿Qué ves?

Hay rocas.

Rocas, muy bien. ¿Y a la derecha, qué hay?

Arena.

Vale, mi amor, entonces,

si andas por la arena, no sabes qué te puedes encontrar,

Dile algún bar... ¿Algún bar o alguna casa, cariño?

¿Hay algo así cerca? A ver, Iván, esta mañana,

cuando has ido desde el parking a la playa con papá,

¿has pasado por delante de alguna casa o algún bar?

Piénsalo bien. No.

¿Que no qué? Que no hay nada. No hay nada.

Mi amor, tranquilo, mi amor.

A ver, no pasa nada, ¿sabes qué vas a hacer?

Vas a andar, ¿vale?

No, hija, no...

Vas a andar hacia la derecha. Hija...

Hacia la arena, siempre en la misma dirección.

Es mejor que se quede quieto. Es lo mejor, hazme caso, de verdad.

Tiene que encontrar a alguien, se está quedando sin batería.

Mamá... Que hay un señor. Sí, mi amor, sí.

¿Hay un señor dónde? ¿Hay un señor?

Ahí.

Pero ¿cómo es el señor?

No sé.

Bueno, pero ¿está solo o está con alguien?

Está solo.

Vale, ¿y qué está haciendo?

Está haciendo pis.

¿Te ha visto, Iván?

Sí. Me está mirando.

Me está diciendo que me acerque.

Mamá, no quiero ir.

Quieto, mi amor.

A ver, es un extraño, ¿eh? Tranquilo. No pasa nada.

Estás hablando con mamá, no pasa nada.

Viene hacia mí. Me está diciendo que me acerque.

¿Qué hago? Corre.

¡Corre! Iván, corre. ¿Por qué?

Mi amor, tú corres muy bien, lo vas a hacer muy bien.

¿Tienes que correr todo lo rápido que puedas, ¿me oyes?

¿Por qué? Cuando ese señor no te vea,

asegúrate de que no te ve y te escondes, ¿vale?

Mi amor, ¿estás corriendo? ¡Corre! ¿Estás corriendo?

¿Qué pasa?

Iván, dime algo, por favor.

Iván, por favor, dime que estás bien.

Cariño...

Cariño...

Mi amor...

Iván, dime algo.

Cariño... (SUSURRA) Mamá, estoy escondido.

¿Dónde estás escondido?

Debajo de un tronco.

¿Y el señor?

Me está buscando.

No hagas ruido.

No hables, no hagas ruido, escúchame muy atentamente.

Se me está acabando la batería.

Si ese señor te encuentra, escúchame.

Si ese señor te encuentra, tienes que decirle

que papá y mamá están ahí al lado tuyo.

¿Me oyes? Que vamos a llegar en un minuto.

Es muy importante que le digas eso, cariño.

Se me está acabando la batería. ¿Me oyes?

El señor ya está aquí. Dile lo que te he dicho, ¿vale?

Me ha visto. ¡Dile lo que te he dicho, Iván!

(HABLA EN FRANCÉS)

(Pitido)

¿Qué pasa? ¿Qué te ha dicho?

(GRITA) ¡Mamá, que no me toques!

Vamos, venga, más ritmo.

Aquí tienen.

¿Está bien así?

-Sí, gracias. -Perfecto.

Éric.

(SUSURRA) -Nada te sale bien. -Tú a lo tuyo.

(RÍE)

Que descanses. Buenas noches.

Hasta mañana, Julie. Sí.

(TELEVISIÓN) "¿Has hecho huevos?

Me encanta.

Qué buena pinta.

¿Te sirvo? -¿Son para ti?

-Es mucho.

-Ponéis en duda que las universidades han acabado.

Y después de la comida, entre los quesos y el postre,

necesitamos pensar seriamente a quién llevaremos,

porque obviamente será el alcalde de París

quien estará al frente.

-¿Guillaumet al frente? ¿Seguro?

-Déjame acabar.

Esto nos permitirá ahorrarnos un tiempo...

¿Y quién más...?

-¿Qué te parece si quedamos el lunes de la semana que viene?"

(TELEVISIÓN) "Si llama ahora, obtendrá un descuento del 20%.

Y recuerde, si no queda satisfecho, le devolvemos su dinero."

(GRITAN Y RÍEN)

Mañana vamos a volver a practicar los giros.

Dani, fíjate en los puntos de apoyo.

Caroline, mejor cogida la dirección.

Muy bien la remada, Bea.

Bueno, mañana a la misma hora, ¿eh? No lleguéis tarde.

-¿Vas para casa?

-Hubert, adiós. -Adiós, Caro. Hasta mañana.

Adiós. Hasta luego, tío.

(Pájaros)

Ey, Jean, ¿cómo ha ido? Hola.

-¿Te suena? -Sí, sí, ha estado genial.

¿Vamos a comer ya? Sí, ayuda a poner la mesa,

por lo menos, anda.

-¿Qué pasa contigo?

-¿Qué pasa? -Que te pillo.

Ven aquí. -No, para. (RÍE)

-Venga. -Ey...

-¿Qué pasa?

-Siéntate, que vamos a comer.

-No me vuelvas a hacer eso.

-¿Que no haga el qué?

¿Esto? -¡Para!

-Va... -¿A que te lo hago yo a ti?

-Venga... -(RÍE)

¿Qué pasa? -¿Y el agua dónde está?

¿Solo hay una ensalada? ¿El agua? Voy.

-Para de una vez. ¿No hay segundo?

Sí, está en el horno.

¿Quieres ensalada? ¿Quieres tú?

Vale. Bueno, a mí no mucha.

Para, para.

Por lo menos un poco, venga. -Hay que comer verde.

-Come, que estás todo el día haciendo cosas y estás creciendo.

-¿Quién me robó el tenedor?

-Yo no he sido. -Ni yo.

¿No aparece?

-Mira, has manchado la servilleta.

Tú también, qué pesado.

Un poco más. No, no.

Cómetela. Que no, mamá.

Pónmela a mí. -Claro que sí.

-Pues está buenísima. -Es más verde que la de ayer.

-¿Quién quiere lo que queda? -¡Yo!

Lo siento.

Tranquila, Joseba te ha llamado. Vale.

(TELEVISIÓN) "¿Te gusta el sitio?

-Ya lo conocía. Pero me parece un poco caro.

Yo vengo mucho por aquí.

-Gracias.

-No me permito perdérmelo."

(Puerta)

(TELEVISIÓN) "Me acuerdo de todo."

¿Qué haces aquí?

Hemos acabado antes.

"Nunca me perdonaría..."

Pensaba que venías mañana.

Qué bien.

Qué rápido.

Es que vengo con frío.

(Besos)

No tendrías que conducir de noche.

Cuando vivamos en la misma casa,

ya no tendré que conducir tantos kilómetros.

Hola.

¿Servís todavía?

Sí.

Pues un café, por favor.

¿Con leche?

No, gracias. ¿Puedo sentarme?

Gracias.

Nunca había entrado aquí.

Mis padres dicen que es para turistas.

Yo no soy un turista, ¿eh?

¿Se come bien aquí?

Bueno, no está mal...

Pero ¿tú comerías aquí?

Eso es importante.

Perdona, te dejo aquí el dinero.

Sí, vale.

Gracias. Gracias.

Mira, tenía un colega que curraba los findes en un restaurante

y nos contaba las cosas que ocurrían en la cocina.

No voy entrar en detalles por no herir tu sensibilidad,

pero, vamos, que no era muy agradable.

Por lo menos el café está bueno.

¿Me pones otro?

¿Otro? Si no te importa...

Claro.

Tú no eres francesa.

Española, ¿verdad? Sí.

Pues yo he estado allí hace poco, de viaje de estudios.

Mi padre quería que fuese... Elena, voy a fumar.

Que mi padre quería que fuese a Alemania,

pero es que España me encanta.

Mi padre no tiene ni idea.

Yo me llamo Jean.

Y tú, ¿cómo te llamas?

Bueno, espera, Elena. Lo ha dicho él cuando salía.

¿Cómo estás tú?

Bien, ¿y tú?

No muy bien, pero gracias por preguntar.

¿Y cuáles son tus aficiones?

¿Nada?

A mí lo que más me gusta es comer.

Comer, escuchar música,

las chicas también.

Y el fútbol.

En ese orden.

También es que se me da mejor en ese orden.

De hecho,

no sé si te interesa,

pero el sábado jugaremos contra Biarritz.

Así que...

si quieres presenciar mi humillación pública,

puedes venir a verme a la playa central a las cinco.

El sábado...

no voy a poder.

Otra vez será. (ASIENTE)

¿Cuánto cuesta el café?

Dos cincuenta.

Hacen cinco.

Bueno.

¿Me das tu número de móvil?

(RÍE)

No tengo.

Si no me lo quieres dar, dímelo, que no voy a llorar.

Y... ¿cuál es tu dirección?

¿Cómo?

Me lo tienes que decir, para estar iguales.

(RÍE)

¿Por qué?

Tú sabes dónde vivo.

Te vi seguirme.

¿Te he incomodado?

No, no...

Lo siento.

No, no te preocupes.

La verdad es que hacía tiempo, mucho tiempo,

que no me pasaba algo así, tan guay.

Bueno...

Hasta mañana.

Mañana va a hacer bueno.

Buenos días. Buenos días, ¿qué tal?

Muy bien.

Ya está esto casi.

Los pimientos.

Yo te prometí que va a hacer sol, y va a hacer sol.

Sí, yo les hablo francés...

(HABLAN ENTRE ELLOS)

Y se pone a comer el queso así, entero.

Un queso, no sé qué era, un "reblochón"...

Se lo mete en la boca, y le empieza a caer por todo...

Enajenado, como enloquecido.

-Como con espasmos ahí, como...

Sí, sí, sí. No, no...

Esas salidas que tenía, de verlo caer...

No, no, "aita" tenía esas salidas. Era maravilloso.

Bueno, no sabías al principio, dices...

Como era tan serio...

Con ese aspecto que tenía, ahí...

-Sí, pero también tu madre, comprar tanto queso...

Bueno, ella tenía... Reservas.

¿Dónde vas? Voy al baño.

¡Elena!

Aquí.

¿Qué haces ahí?

Que me quiero ir.

¿Te ha pasado algo?

No, no... ¿Alguien te ha dicho algo?

Nerea o... Qué va, todo bien.

Prefiero estar allí.

Lo siento.

Vale, te acerco al bus.

No hace falta, puedo ir andando. No, si no me cuesta nada.

Ya les diré que han llamado del restaurante o algo.

Mañana ten el móvil, ¿eh? Venga, vamos.

Gracias.

(Gritos y vítores)

(Silbato)

(GRITA)

(Silbato)

(Silbato)

(Aplausos)

Hola.

Has venido. (ASIENTE)

¿Ya habías llegado cuando me he caído?

(RÍE) Sí...

Mierda... Joder.

Jean, ¿vienes o qué? Ya voy.

¿Te duele mucho el pie?

Pues sí, bastante. Mira.

Es horrible. (RÍE)

Pero no me queda otra.

Todos juegan descalzos.

Supongo...

que deben tener pies de hombre.

¿Y has probado a coger un lápiz con los dedos de los pies?

¿Por qué? Para fortalecerlos.

Lo haré.

Toma. ¿Vamos? Sí.

¿Qué tal? Hola, ¿qué tal?

Grégory. Elena.

¿Cuál es el tuyo?

Ninguno.

¿No? No.

Te gusta el fútbol playa, ¿no?

No especialmente.

Bueno, pues no sé qué decir. (RÍE)

Papá, ¿no decías que tenías prisa? No, qué va, prisa ninguna.

¿Te vienes a tomar algo con nosotros?

Estamos allí de pícnic. No sé...

Solo un rato. Solo un rato.

Bueno, solo un rato.

Es justo ahí detrás. Guay.

Vale.

¿Estás contento? Pues sí.

Bueno, sí, es un vino con personalidad.

pero, bueno, con un buen maridaje, ¿no?

¿A que con ese queso está buenísimo, Jean?

Quieres más, ¿no? No.

Eh, ¿qué tal? ¿Cómo ha ido? ¿Qué pasa, Benji?

Muy bien, cariño. -Hola.

Y tú, ¿qué? ¿Habéis ganado? Pues sí, aunque haya jugado yo.

¿Sí? -Sí.

Hola, soy Léa. Elena.

Él es Benji.

¿Nos conocemos? Creo que no.

¿Y eres la madre de algún amigo de Jean?

-No, es una amiga de Jean.

-Ah, muy bien.

¿Y habéis visto el zepelín que ha pasado? Precioso.

-Ha pasado por ahí. No entiende nada y le jode.

¿De qué habláis? Nada, una tontería.

¿Has visto qué sociable está?

-Bueno, voy a ir a por una copa de vino.

¿Dónde hay? -Te acompaño, va. ¿Vienes?

Joder, no pueden ser más pijos.

¿Quieres uno? No.

¿Quién es esa chica? ¿Quién?

La rubia de allí.

Una puta. (RÍE) ¿Por qué la insultas?

¿Cómo llamarías a una chica

que te dice que no puede vivir sin ti

y luego se lía con otro?

Una chica normal. Eso es una gilipollez.

Todavía le gustas.

Otra gilipollez.

Joder. ¿Lo ves?

Sois de París, ¿no? Sí.

La cosa es que mis padres

han terminado comprando una casa aquí.

Y yo estoy...

Vamos, que me obligan a venir.

Pero aparte de ellos, tienes más amigos, ¿verdad?

Bueno, sí.

¿Es en serio que no tienes teléfono?

Sí tengo, pero como si no lo tuviera.

Venga ya.

Todo el mundo tiene teléfono.

O sea, hasta los mendigos tienen teléfono.

¿Y un bolígrafo?

¿Un bolígrafo? No.

Vale, tampoco te van los bolis.

No te muevas, ahora vuelvo.

Te he traído un poco de vino.

Toma. Gracias.

¿Dónde se ha metido Jean? -¿Jean? No sé.

Allí.

Está allí.

¿Has visto con quién está? -Sí.

-Tiene su gracia, qué mono que es. -Sí, lo veo, lo veo.

-Es tan tierno. ¿Tú crees que todavía le gusta?

Sí, por supuesto. Bueno...

Sí, ¿verdad? Es guapísima. Yo ya me voy.

¿Ya? Puedes venirte con nuestros amigos.

No, no, no hace falta.

Adiós. -Hasta luego.

Adiós.

Elena.

¿Nos están mirando?

Sí.

Chócala.

Hasta mañana.

Y al día siguiente, voy y, conforme me estoy acercando,

veo que están ahí los gendarmes.

¿Y eso? Claro.

Resulta... ¿Qué pasa?

Que Jean Baptiste había pillado

a otro agricultor metiéndole herbicidas en el riego.

¿Por qué?

Mucho jurar por su esposa,

pero se estaba tirando a la del otro.

A ver,

Jean Baptiste se estaba tirando a la esposa del otro agricultor.

Exactamente. Y el otro agricultor se vengó.

Buena, ¿eh? (RÍE)

Y tú, ¿qué tal? (SUSURRAN) ¿Sabéis quién es?

Bien. ¿Mucho lío esta semana?

-¿Quién? -La que está ahí.

La loca de la playa. ¿Y Olivier?

Te he hablado de ella.

-La loca de la playa. La española que perdió a su hijo.

-Ah, sí, algo he oído.

Bien.

Estaba de vacaciones con su pareja. (CHISTA)

-Creo que...

El pobre, es horrible.

No se sabe si está muerto...

¿Quieres que nos vayamos?

Pago en la barra y nos vamos.

Gracias.

Espérame fuera si quieres.

No, esta semana no puedo.

Estoy todo el día currando. ¿Cómo quieres que lo haga?

Es lo que hay. ¿Qué quieres?

Bueno, pues para la próxima sin falta.

No sé, habrá que hablar con él... Éric.

Por favor, estamos hasta arriba. Perdón.

Oye, te llamo más tarde.

Elena, toma, ayúdame con la 7, por favor, acaban de llegar.

Vale.

Elena. Enseguida vuelvo.

El pedido de la 3, porfa. Voy.

Hola. Hoy no puede ser.

Es para la 3, ¿no? Para la 3, sí.

Vale.

¿Me voy? No sé.

¿Vuelvo mañana?

¿Está bien así? Gracias.

Gracias.

¿Todo bien?

Sí, sí, pero estamos desbordados.

Me refería a ti.

¿Estás bien? Bien, sí.

Hola. Hola.

¿Estás ocupada?

Acabo de terminar.

Jean, te presento a Joseba.

Encantado. Un placer.

¿Quieres tomar algo?

Pues depende. Si te quedas, tomo algo.

Si no, no tomo nada.

Nosotros nos vamos.

A casa.

Te invitaríamos a cenar, pero estoy reventado.

Bueno, me cambio y nos vamos, ¿vale?

Vale.

Si quieres tomar algo, Julie está ahí.

¿Eres de aquí?

Eh... No.

¿Jacques?

Jean. Jean.

(SUSPIRA)

(Música)

¿Se ha ido? Sí.

Ha dicho que era un cliente habitual y se ha ido.

Bueno.

Adiós, Julie. Adiós, que vaya bien.

Hasta mañana.

¿Quién era?

Un amigo.

Bueno...

no es un amigo.

Yo también era un cliente habitual, ¿te acuerdas?

Acaba de llegar una mesa, yo me voy ya.

¿Puedes salir tú, por favor? Voy.

¿No has entrado?

No, prefería esperarte fuera.

Pero puedes entrar cuando quieras, ¿eh?

Vale.

¿Te acompaño a casa?

Sí, vale.

Pero prométeme que no volverás a esperar fuera.

Hecho.

¿Y qué has hecho hoy?

¿Hoy? Eh...

Esta mañana he hecho surf,

he ido a la playa con mi hermano.

Después he comido, me he echado la siesta,

y luego he salido por ahí

y he dado una vuelta con los colegas de siempre.

Y luego me duché, comí y aquí estoy.

¿Y no has quedado con tus amigos?

¿Esta noche?

Sí, luego.

Mola tu vida, ¿eh? No está mal.

Hay que aprovechar.

En París trabajo mucho. ¿En serio?

Bueno, no.

No, pero a ver...

lo que pasa es que ahí solo llueve.

Todo el rato. Y es mejor estar aquí.

Y tú, ¿qué has hecho hoy?

¿Yo? Sí.

Trabajar, comer,

pasear en el descanso,

volver al trabajo y ahora estoy aquí.

Y vas a cenar con...

Joseba no está. Está trabajando.

Pero ¿estáis juntos? (ASIENTE)

Vale.

No estaba seguro cuando lo vi, pero ahora ya sí.

Elena.

El otro día cuando te pregunté,

era porque...

Porque...

No sé, que...

Si necesitas hablar de algo yo... Jean, no necesito hablar de nada.

Perdón.

Vivo ahí.

Ya.

Pásalo bien.

Hasta mañana.

(TELEVISIÓN) "Según la información

facilitada por la Agencia Estatal de Meteorología,

en las últimas 24 horas,

se ha producido una intrusión

de partículas de suspensión..."

SI ALGUNA VEZ LE APETECE USAR EL MOVIL

"Aunque no son perniciosas para la salud, es recomendable..."

Elena, tu amigo.

Hola. Hola.

¿Qué pasa aquí?

Es domingo, cerramos por la tarde.

¿No tienes casa o qué? Venga.

Adiós, jefa. Hasta mañana.

Qué gracioso tu amigo, ¿no?

Entonces, eso quiere decir que...

¿Estás libre? ¿Vamos a la playa?

Bueno, iba a ir a mi casa a comer.

A ver...

Te voy a llevar a un sitio que te va a encantar.

No sé...

(RÍE)

Vale. Dame cinco minutos.

Te espero fuera.

(Música)

¿Te ayudo?

No, tranquilo.

Caliento esto y comemos.

Deja tus cosas ahí.

(Microondas)

Solo hay agua. Vale.

Mi madre siempre dice

que soy un chico gordo en un cuerpo de flaco.

¿Quieres más?

¿Aún queda? Sí.

Gracias.

¿Y vives aquí todo el tiempo? Sí.

¿Con Joseba?

No, yo vivo aquí sola.

Él viene a menudo por su trabajo.

Gracias.

Yo pensaba que estos apartamentos

se alquilaban solamente en temporada de verano.

¿Conseguiste un buen alquiler?

Sí, bastante bueno.

Muy bien.

¿Y cómo es esto en invierno?

Muy solitario y muy frío.

Pues nos veremos en Navidad.

Ya no estaré aquí.

¿Te vas de aquí? ¿Cuándo?

Pronto, final de temporada.

¿Adónde? Cerca de San Sebastián.

¿Con Joseba?

Bueno, puedes conocer París y hacerme una visita.

(RÍE)

Puede ser, pero yo ya he estado allí.

¿Cuántas veces? Una vez.

¿Con Joseba?

Con un ex.

Un ex...

¿Cómo era? ¿Tienes fotos?

No tengo fotos.

¿Y si ponemos la tele?

Vale.

(TELEVISIÓN) "Ven.

-Espera. ¿Cómo te llamas?

(Tacones)

Vale, pero quítate los zapatos.

-Los osos pardos ocupan una gran variedad de hábitats,

desde semidesiertos fríos,

como sucede en el Gobi, en Mongolia,

hasta zonas costeras o la Tundra ártica,

como ocurre en Alaska.

Sin embargo, su hábitat preferido es el forestal,

por lo que se trata de uno de los mamíferos

más característicos de los extensos bosques de coníferas

de la taiga siberiana."

(Puerta)

¿Hola?

No sabía que venías.

Te he llamado.

Estábamos viendo una peli, ¿te acuerdas de Jean?

Habíamos quedado en que mirarías el móvil.

Me he olvidado.

Hola. Hola.

"Los osos pardos más pequeños, con un peso que en los machos

puede superar los 250 kilos."

Está apagado, Elena.

¿Todo bien? Bien.

Me voy.

Hasta mañana. Adiós.

Adiós. "Agur".

(Puerta)

¿Puedo apagarla? Claro.

¿Quieres café?

¿Habéis comido aquí?

(ASIENTE)

Es majo. Supongo.

Quedamos en que empezarías a mirar el móvil.

Tampoco has mirado el correo.

No he tenido mucho tiempo, la verdad.

Te han enviado un mail. Bueno, mañana lo miro.

Es importante.

¿Cómo de importante?

No sé, tranquila. Ya lo mirarás mañana.

Vale. (SUSPIRA)

Entonces, ¿todo bien, seguro?

Sí, todo bien.

Olivier. Joder, no encuentro la decoración.

Creo que está en esa caja. Sí.

Voy a usar el ordenador, ¿vale?

Claro, sin problema. Gracias.

Ahora voy. Vale, pero no tardes.

(SUSPIRA)

Pásame el celo.

Toma. Gracias, Olivier.

(Música)

(Música)

¿Bailas? Vale.

¿Qué tal? ¿Lo estás pasando bien? Sí. ¿Y tú?

¿Qué?

Que tengo ganas de que te vengas ya.

(Música)

¡Venga, vamos, a bailar!

¡Vamos!

(Música)

No tienes ni idea. -El hombre y sus ideas.

-Esa es la historia.

No me vas a decir a mí lo que tengo que decir.

Es consecuente con lo que está planteando.

Es lógico lo que dice. Dentro de su propia locura.

Tienes que aceptarlo. No lo voy a aceptar eso.

Tú puedes decir lo que quieras. -No tienes razón.

¿Quieres otra? Si yo te escucho.

Vale. ¿Vamos?

Tengo mis convicciones. ¿Queréis otra cerveza?

Sí, yo. Una, dos, tres... ¿Un chupito?

Olivier cada día es más de derechas.

Mira, tu amigo.

Hola. Hola, ¿qué tal?

Muy bien. ¿Todo bien?

Sí. Estos son mis amigos.

Encantado. Francis y Marie.

Encantado.

Os dejamos sitio para que pidáis. ¿Ya os marcháis?

Aquí hay mucho lío.

Vamos a la playa. Bueno, pues pasadlo bien.

Gracias. Gracias, hasta luego.

Hasta luego. Adiós.

Hasta luego.

(Música)

Cuatro, cinco y un chupito. Un chupito.

Dime.

Cinco cervezas y un chupito de vodka.

Aquí no hay nada que hacer. No hay tutía.

Esto va así. (RÍE)

Yo ya no estoy para estos trotes, ¿eh?

(RÍE)

Pero si bailas superbien...

¿Nos vamos ya?

Yo igual me quedo un rato. ¿Ah, sí?

¿Te importa?

No sé.

Me sorprende.

Pásalo bien.

¿Os quedáis?

Venga, hasta mañana. "Agur". Hasta mañana.

(Música)

Hola.

¿Vas borracho? Tú también.

Bueno, yo soy adulta.

Pues bien por ti. ¿Te quieres quedar?

A tus amigos no les va a hacer mucha gracia.

Pues que se jodan. Ven.

¡Esa es la pregunta!

-En serio, ¿cómo sería?

-¿Prefieres una noche bien o cien mal?

-No, no, no.

-¿Pero qué mierda es esa? ¿Qué me estás contando?

¿Vosotros preferís follar una vez y muy bien

o muchas pero fatal?

-Hombre... -A ver, eso...

-Tampoco os pongáis nerviosos, no he dicho nada del otro mundo.

-Cuantas más, mejor, ¿no? Digo yo.

-¿Qué prefieres? ¿Una vez o varias? -Estás muy guapa hoy.

-A ti te lo voy a contar. (RÍEN)

-Bueno, ¿y tú, Marie? ¿Qué prefieres? ¿Una vez o varias?

(MARIE RÍE)

Y tú, Jean, que estás ahí muy callado.

No puedo contarlas. (RÍEN)

Son demasiadas. Ya, claro.

Y tú, Caroline,

¿prefieres hacerlo una vez y hacerlo bien o varias pero fatal?

-Yo prefiero hacerlo una vez pero muy bien.

-¿No es lista o qué?

-Elena, ¿y tú qué opinas? -Venga ya...

Pues muchas veces, para acabar haciéndolo muy bien.

(RÍEN)

Ahora mismo vuelvo.

¿Adónde vas?

Bebéis vodka, ¿no? (TODOS) Sí.

Voy contigo.

¡Espera, te acompaño! -¿Dónde va?

Bienvenida.

¿Tú eres la dueña? No, soy la encargada.

Pero mandas.

Vienes de Madrid, ¿no? Sí. Ven.

¿Qué quieres beber?

¿Cuántos años tienes? ¿Yo? 39 años.

Elige.

Eh...

Tequila.

Es mejor mezcal.

Aquí.

¿Y la sal y el limón? Venga, pruébalo así.

¡Salud! ¡Salud!

Tienes que saborearlo. Sí.

(RÍEN)

Eres la ex de Jean, ¿no?

Y tú la loca de la playa. Sí.

(Ruido)

Lo sabía.

¿Qué tal? Muy bien, ¿por?

Solo por saberlo. Los demás ya se han ido.

¿Ya? Tenían frío.

He venido a buscaros.

Podemos volver solas.

Ya, pero quería saber si pillabais el bourbon.

¿Tienes? Ahí está, en las cajas.

Podías haber mandado un mensaje. Sí, pero ella no tiene teléfono.

Y a ti te dije que no te volvería a llamar.

(RÍE) ¿Puedo poner música)

Claro. Mira ahí, en el ordenador.

Oye, no pongas algo muy...

¿Muy qué? Muy tú.

(Música)

¿Te acuerdas?

Ven a bailar. No.

Que sí, ven a bailar.

¿Vienes?

Qué aburridos que sois, de verdad.

(Música)

Venga, Jean.

(Música)

(RÍE)

Bueno, voy a ver si veo a los otros.

¿Sí? ¿Segura? Sí, sí.

Pero no te preocupes. Hasta luego.

Vale.

Adiós.

¿Se ha enfadado? No te preocupes.

¿Me pones dos chupitos, por favor?

Dos chupitos.

Si tus padres supieran... ¿Si supieran qué?

Que te doy de beber.

Ellos también fueron jóvenes.

¿Y un adulto los pervirtió?

Seguro.

Siempre es así la primera vez.

¡Vamos a bañarnos! (RÍE) ¡Oye, Jean!

Jean, no, no, no... Y una cosa, espera. (RÍE)

Tío...

Jean, vas borracho...

En serio, a ver, una cosa.

No te puedes meter en el agua.

Jean, en serio... ¿Por qué?

Es peligroso. Pero ¿por qué?

Pues porque cubre mucho. Pero si hago pie, no es peligroso.

No hace falta, Jean, en serio, no hace falta.

Escúchame, Elena, por favor, confía en mí.

Solo entro un momento y salgo. Va a ser muy rápido.

Te lo prometo. Haz lo que quieras, tú mismo.

Venga, vale, ve. ¡Tú te lo pierdes!

(GRITA)

(RÍE)

¡Está helada, joder!

¡Qué fría!

(GRITA)

(Oleaje)

Dios, qué frío...

(RIENDO) Jean...

Está helada, ¿no? Está congelada.

¿Estás mejor? Sí, sí.

Venga.

¿Has entrado en calor? Sí, mucho mejor.

Toma tu móvil, ven.

¿Dónde vamos? Te voy a enseñar un truco.

Siéntate aquí. ¿Ahí?

Sí.

¿Ves?

Aquí no hace tanto viento. Sí, mejor.

¿Funciona? Sí, genial.

¿Qué haces?

Voy a poner música.

Toma.

(Música)

Es preciosa.

¿Te gusta? Sí.

¿Puedo tumbarme? Claro.

(Música)

Tu novio es viejo. Y no quiere verme ni de coña.

(RÍE) No, no...

No es viejo.

Bueno...

Es muy viejo.

¿Cuántos le echas?

No sé, ¿la misma que mi padre?

Más o menos.

¿Le quieres?

(SUSURRA) Sí.

Y él te quiere más.

Mierda...

¡Jean!

Ahora vuelvo.

¡Ya voy!

Es un poco tarde, ¿no?

¿Con quién vienes? Con Elena. Me ha acompañado.

Buenas noches. -Hola.

Hola. ¿Qué tal?

¿Esta es forma de llegar?

Pero si estoy bien.

¿Ah, sí? ¿Vas bien? -Si no te tienes. (RÍE)

-Pues no lo parece. ¿A que no?

-¿Qué?

¿Puedo ir a despedirme? Venga, date prisa.

¿Llegas muy tarde?

No, pero muy borracho sí.

Bueno...

Nos hemos pasado un poco.

Ya, pero fue genial.

¿Y tú?

¿Yo qué?

¿Te lo has pasado bien?

Mucho.

Cásate conmigo.

Jean, ¿vienes o qué?

Duerme bien.

(SUSURRA) ¡Vuelve! ¡No! No quiero que te vayas.

(RÍE)

(Coche arrancando)

Anda, pasa. Que ya se ha ido.

¿Elena?

¿Qué pasa? -¿Quieres una copa?

(Música)

Sí, brindo por eso. ¡Salud!

(Música)

¿Qué tal? Bien...

¿Quieres?

-¿Bailas con nosotros?

¿Quieres bailar?

Quería decirte que tienes algo muy especial.

Algo muy fuerte.

Joder, algo muy...

(Música)

¿Qué hora es? Es muy pronto.

¿Vamos? ¿Vienes? ¿Me das una calada?

¿Y mis amigos se han ido? Sí, hace un rato.

Vamos, me voy a fumar un peta y tiramos para Dax.

-Sí, y pillar unas cerves. -¿Tú vienes a Dax?

-¿A dónde vas? -¿Qué pasa? Está loquísima.

-Sí, y buenísima. Ven.

¿Qué?

Te necesito.

-¿Por? -¿Qué hace?

-Espera... No sé.

Ayúdame. ¿A qué?

-¡Pero rápido, eh! -Voy, voy.

Súbeme.

¿Aquí?

Sí. Un, dos... Tres.

-¿Qué hacéis ahí? -Abajo.

-¿Estás bien?

Lo siento. Perdona.

Joder, estaba ahí... (RÍE)

Qué previsora.

La vida es muy cara.

Sí que lo es.

¡Eres listilla!

Buenas días, amigos míos, soy Mattieu.

Hemos comenzado nuestra expedición matinal.

Tres días de camino, sesenta kilómetros a pie.

Promete.

Mirad el magnífico paisaje

que aparece, esta luz matinal,

tenebrosa, es muy loco.

¡Aquí está nuestro chófer!

(LOS DOS GRITAN) ¡Chófer! ¡Chófer!

(RÍEN)

Aquí está Benoît. -Qué pasa, tío.

Y una nueva amiga, Elena. Hola.

(TODOS) Hola, Elena. ¿Qué tal?

(GRITAN)

Oye, tronco, ¿en serio te ves como para conducir?

A ver, no me jodas.

-Pero si soy un chófer de Uber. -¿Un chófer de Uber?

Tenéis ahí la botella de agua...

-Oye, ¿vamos a probar la resistencia de qué?

(GRITAN) -¡Suspensión! -¡Para, tío! ¡Para!

¿Eres idiota? -¿Tu padre sabe

que conduces borracho? -Tú mira adelante.

Vamos a pasar a algo un poco más interesante.

Hola Elena, ¿cómo va la noche?

Bueno, el día. Eso, ¿cómo va el día? (RÍE)

¿Qué haces aquí en Francia si en España hace buen tiempo,

tenéis sol, el calor, la paella, las corridas de toros...?

¡A mí sí que me gustan las corridas!

-Cállate que no estoy hablando contigo.

¿Cómo nos hemos conocido?

¿Cómo has acabado tú de repente aquí con nosotros?

¿Por qué? ¿Y por qué no?

¿Cuánto queda para Dax? -Perdona, ¿cuántos años tienes?

Pues muchos para ti.

Demasiado mayor para ti. Que te calles.

Elena, tan mayor tampoco pareces. -¿Alguien me dice por dónde voy?

¿Por dónde voy? ¡Que me digas por dónde voy, tío!

¿Izquierda o derecha? -Estoy contigo, dame un momento.

-¿Izquierda o derecha? -Tranquilo, es todo recto.

-Todo recto, cruza el bosque... -Dame el móvil.

-¡No toques el teléfono! -Tronco, no me estás diciendo...

(CHISTA) Tranquilo... Oye, para.

Si no me dices por dónde voy. Aquí, por favor, para.

¿Qué? Para que me baje.

¿Quieres potar? No, no, quiero irme a casa.

¿Que no vienes? No, no, no, aquí, para.

Vamos a un after... -Elena, espérate.

En serio, que me quiero bajar.

Para ahí. Pero ¿por qué?

No pares, que está loca. ¿Me acabas de llamar loca?

Elena, por favor, por favor... Tu puta madre, loca.

(RÍE) -Llegamos en diez minutos.

Si te digo que pares, para. ¡Para ahí!

Ya has dicho que venías, así que vamos.

-Se siente, no podemos vivir sin ti.

Que sí, que sois muy monos, pero para el coche.

No le hagas caso, sigue adelante.

Para el coche. Va a estar guapísimo.

¿No vas a parar el coche? No, no...

¿No? ¿No vas a parar? Va a estar guay, Elena.

Lo vamos a pasar muy bien.

-Soy el chófer y debo cumplir con mi deber.

Ten cuidado con el coche.

No me grabes.

No me grabes. Pero si estás muy guapa.

Apaga el móvil.

Vale, vale.

¿Sí? ¿Vas a apagar el móvil?

(GRITAN) ¡Hostia, Elena! ¡Eh, eh! ¡Cierra, cierra!

¡Si te digo que pares el coche, tú lo paras!

¿Crees que estás en tu puta casa o qué?

-Vamos a calmarnos, está todo bien. Etienne, que no quiero ir.

(RÍEN) ¿Me has escuchado? No quiero ir.

-¿Quieres dejar el puto móvil?

¿Qué pasa? ¿Qué pasa? (RÍE) Lo has llamado Etienne,

Etienne soy yo.

Lo que sea, ¡para el puto coche!

¡Eres una puta mentirosa!

¡He cambiado de opinión! ¿No puedo?

¡Me cago en la hostia, he cambiado de opinión!

¡Para el puto coche! ¡Deja de grabar!

(GRITAN) ¡Que pares! ¡Me cago en la hostia!

¡Para el puto coche! Vale, vale, vale.

¡Para! ¡Eso no es parar! ¡Para, para!

(GRITANDO) ¡Para! ¡Para, hostia!

De puta madre...

(Música)

Joder, tronco, acabo de flipar.

-Hostia puta, tío. -Vaya puta loca.

(Despertador)

¿Qué tal?

¿Hay café?

¿Eh?

Buenos días.

¿Tú has desayunado? Sí.

¿No te sientas?

¿Has estado con él?

No. No me mientas, por favor.

No te miento.

He estado con...

Con los del curro.

Nos fuimos a bailar y...

Conocimos a unos en un bar. No te creo.

Pues te equivocas. ¿Ah, sí?

¿Me estoy equivocando? (ASIENTE)

No se parece a Iván, ¿no?

Es un niño.

Y no es tu hijo.

Elena, mírame.

Elena...

¿Qué piensas hacer?

¿Has pensado algo?

Yo sí.

Quiero que adelantemos el viaje y que te vengas conmigo ya.

A finales de semana puedes dejar el trabajo.

No puedo.

Le decimos hoy que lo dejas y el lunes nos vamos.

Tengo que hacer el cierre.

Lo puede hacer Patrice perfectamente.

¿Sí o no?

Acaba de desayunar, que llegas tarde.

La verdad es que es una putada. Lo sé.

¿Ha pasado algo?

Es una cuestión personal.

Sí, pero en quince días cerramos.

Me dejas tirado, Elena. Esto es un golpe bajo, en serio.

No tengo elección,

¿verdad?

Lo sentimos, de verdad.

Ya lo veo. Yo también lo siento.

Bueno...

me vuelvo al trabajo. Vale, vale, ve al trabajo.

¿Hola?

Estoy haciendo judías.

¿Te apetece?

(ASIENTE)

¿Has comprado fruta? No.

No había. ¿Ah, no?

Bueno, no había que me gustase.

Voy a ir al baño.

¿Sí?

Jean, soy Elena.

Hola.

Hola.

He ido a buscarte a la playa, ¿está todo bien?

Pues la verdad es que no. Hemos tenido movida.

¿Tus padres?

¿Por lo de ayer?

Sí, no me dejan salir de casa.

He discutido muchísimo con mi madre.

Está loca. Lo siento mucho.

De verdad.

Son gilipollas. Me dan pena.

¿Quieres que haga algo? ¿Hablo con ellos?

No, no quiero que se acerquen a ti.

(JOSEBA LLAMA A LA PUERTA) Elena.

¿Todo bien? Ya salgo.

(SUSURRA) Tengo que colgar.

Me voy en cinco días. ¿Cuándo nos vemos?

¿Te puedo llamar luego?

Es mejor que te llame yo.

Vale.

Te echo de menos.

Adiós. Adiós.

(Cisterna)

Una amiga mía los compra en la India o en China.

Exóticos, en todos lados. Es fantástica.

Se va de viaje todos los inviernos. -Me encanta. Son preciosos.

-Son geniales, y nada caros. -Allí están bien de precio, ¿no?

-Sí.

¿Qué quiere esa señora? Un café.

Yo se lo llevo. Ok.

Un café, ¿verdad? Sí, muchas gracias.

Si necesitas cualquier otra cosa, estoy ahí.

Elena, ¿verdad? Sí.

¿Tienes tiempo para tomarte un café conmigo?

Si no es mucha molestia, claro.

Sí, claro que sí. Ahora vuelvo.

Ven a buscarme en cinco minutos.

Gracias. Eres muy amable.

Luego he pensado que a lo mejor estabas ocupada,

y no te venía bien. Lo siento si... No, qué va, para nada.

Así hago un descanso.

¿Lo está pasando bien por aquí? Sí.

Sí, nos encanta este sitio.

Yo tengo que ir y venir de París, pero no importa.

Esto es tan bonito... Es increíble.

Es muy tranquilo.

Sí, es un lugar...

especial.

Sí.

Hay dos viejecitas que se visten igual,

con el mismo bañador.

¿Las ha visto alguna vez? Sí.

Se dan unos paseos, van de una punta a otra de la playa.

Siempre están ahí, sí.

¿Llevas todo el verano aquí?

No te había visto. Qué curioso.

Hay tantos turistas. Sí, muchos.

¿Cuánto tiempo hace?

¿Que vivo aquí? (ASIENTE)

Diez años.

¿Ah, sí?

¿Y cómo...? Quiero decir,

¿qué lleva a una española a vivir aquí durante diez años?

¿Por qué no?

¿Te imaginas pasando el resto de tu vida aquí?

¿Perdón?

No sé por qué te digo esto, pero...

¿Tú tienes familia?

Te he visto con mi hijo.

Y he pensado que...

tienes muy buena mano con los niños.

¿Qué pasa? ¿Que no quieres tener hijos?

Te invito al café.

¿Ya?

Sí, tengo que trabajar.

Ah... La responsabilidad. Sí, exacto.

Me encanta la gente responsable. Son de fiar.

¿Y tú?

Yo qué.

¿Tú valoras a la gente responsable?

Adiós.

Adiós.

Perdona, solo han pasado cuatro minutos, pensaba que...

¡Gracias por el café!

Es aquí, ¿no?

Eso parece.

Te espero lo que haga falta.

Hola, buenos días. Buenos días.

¿Para comer, una persona?

No, no, he quedado con alguien.

Por aquí. Gracias.

¿Qué tal?

Bien.

¿Quieres tomar algo?

Gracias por venir.

¿Desean tomar algo más?

No, gracias. Póngame otra cerveza, por favor.

¿Qué tal estás?

¿Qué haces aquí?

Pues de viaje, tenía unos días libres.

Y esta zona es muy bonita.

Además, quería verte.

¿Y sigues en Vieux-Boucau?

Sí.

Bueno, a punto de mudarme, en realidad.

En unos días.

¿Y a dónde vas?

Cerca de Donosti, a un pueblo. Ah, qué bien.

Sí.

Me voy con...

Bueno, estoy con alguien.

(SUSURRA) Y nos vamos.

Me ha ayudado mucho.

Me alegro.

De verdad.

Y aquí tiene.

Gracias.

Y entonces, ¿usted no toma nada?

Gracias.

Así que es bonito esto.

Sí.

¿Qué tal tu madre? Bien.

Pero ¿la ves mucho o no? Sí, está bien.

¿Tus padres?

Mayores.

Normal.

Bueno, vas a flipar, el otro día, bueno, hace ya un tiempo,

estuve en tu antiguo piso.

Estábamos por tu zona

y unos colegas de Nacho nos invitaron a su casa,

y era la tuya, bueno, donde vivías antes.

¿De verdad? Sí.

Y además, como Nacho no conocía tu casa,

pues de repente me vieron ahí,

pálido, me preguntaron que qué me pasaba y...

les conté que, bueno, que había estado ya antes.

No sé, fue raro.

Fue muy raro.

¿Y quiénes son?

¿Los colegas de Nacho? Sí.

Sus compañeros de reiki.

¿Cómo que de reiki?

Sí.

Nacho...

Sí, Nacho se ha vuelto un loco del reiki.

Qué cosas, ¿no?

Yo también hago un poco.

¿Tú de reiki? (RÍE)

Bueno, me hacen...

Vaya.

Pues eso, que estoy de viaje de vacaciones.

Y la verdad es que quería verte.

Ya.

Yo también estoy con alguien.

Llevamos juntos ya un par de años.

Y ella también me ha ayudado mucho.

Se lo conté todo, desde el principio.

No quería tener que volvérselo a contar,

o sea, contárselo más tarde, vamos.

Y que saliera corriendo y...

Ella se quedó...

Imagínate.

Pero después nos seguimos viendo y, bueno, no sé.

Que estamos muy bien.

Me alegro.

Tenemos un hijo.

De ocho meses.

Nos vamos ahora a Toulouse, porque Carla...

Carla se llama mi chica.

Tiene unos amigos ahí de la universidad y bueno...

Desde que nació estoy mejor.

Quería decírtelo.

¿Están aquí?

Me gustaría verla.

¿A Carla? Sí, a Carla.

Me da curiosidad.

No sé, si quieres podemos organizar algo...

Por saber qué tipo de persona puede estar con alguien como tú.

Qué tipo de ser humano puede compartir su vida contigo.

No sé, ¿quién puede enamorarse de ti?

Elena, por favor.

De un inútil,

incapaz de cuidar de su familia,

de un ser tan egoísta y tan imbécil

como para perder lo único bueno que ha hecho en su vida.

Y qué hará en su mierda de vida.

Ojalá te hubiera pasado a ti.

Como vuelvas a acercarte a mí, llamo a la policía.

Todavía puedo joderte la vida, que no se te olvide.

Vámonos.

(JADEA)

Voy al baño y preparo la cena.

(Móvil)

JEAN: ¿DÓNDE ESTÁS? RESPÓNDEME, POR FAVOR.

NECESITO HABLAR CONTIGO... HABLA CON ELLOS, POR...

Ahora vuelvo.

¿Adónde vas?

A dar una vuelta.

¿Qué pasa? Nada.

¿Es él? ¿Quién?

Ramón.

No.

¿Te acompaño?

Prefiero estar sola, si no te importa.

¿Me estás mintiendo?

No.

¿Seguro?

No tardes.

Vuelvo enseguida, ¿vale?

(Tono de llamada)

¿Sí?

Buenas noches, ¿está Jean?

¿Quién es?

Soy Elena, ¿está ahí?

¿Hola?

Mira, te tienes que ir, estamos cenando.

Me...

Me gustaría hablar con vosotros, por favor.

Te he dicho que no es un buen momento.

Déjanos cenar, por favor. Gracias.

¿Quién era?

Nadie.

Era ella, ¿no?

Está loca por ti, ¿eh? -Por favor, Benoît.

Si era para mí, ¿por qué no me lo dices?

Te he dicho que no era nadie, ¿está claro?

Benoît, ¿me pasas la ensalada, por favor?

¿Has visto * lo que ha hecho hoy?

-Es un auténtico imbécil.

-No sé qué ve la gente en él, es que es alguien...

¡Por qué nadie contesta! Jean, intenta calmarte.

¡Cálmate tú, joder! Ya está bien, se acabó.

(Timbre)

¡Elena!

¿Estás loco o qué? ¡Suéltame!

(Timbre)

¡Suéltame! ¡Sujétalo!

Quieto ahí. -Joder con esta tía.

-No le abras la puerta. -Tranquilo.

Espero que te la hayas follado ya, mamá no dejará que te acerques.

¡Joder!

Pero ¿qué haces?

¡Elena! ¿Jean?

¡Jean! ¿Qué pasa? Márchate, fuera de mi casa.

¡Fuera, es la última vez que te lo digo!

¡Entra en casa! ¡Por favor!

¿Es lo que quieres? ¿Un chaval desesperado?

Solo necesito saber que está bien. ¡Que te vayas!

Por favor. ¡Vete!

Benoît, ven. -Venga, todos dentro.

¡Benoît, ahora! -Voy.

(Gritos en la casa)

¡Que te calles te digo!

¡Cállate ya!

Vale, que ya está.

Está todo bien, ¿vale? Tranquilo.

Benti, ¿dónde vas? Vuelve a la mesa.

Elena. Tranquilo.

Fuera de nuestra casa.

Solo quiero saber si Jean está bien y después me voy.

Escúchame, como no te vayas ahora, llamo a la policía.

Jean, ¿va todo bien? No, no va bien.

Tranquilo. ¡Déjame!

¿Qué ha pasado? De acuerdo...

No te acerques. Jean está bien, ¿vale?

Y ahora te pido que te marches.

Que él me lo diga. Si Jean me dice que está bien, me voy.

Jean, ¿estás bien? Contéstame. ¡Ya está bien!

¡Esta no es tu casa!

¡Fuera de aquí!

Están locos, se les va la cabeza, me han pegado.

¿Qué dices? No es verdad.

-¡No nos vas a dejar tranquilos!

¡Dejadme hablar con ella cinco minutos!

Vamos a calmarnos.

Te lo pido por favor, márchate. -¿Lo puedo hacer a mi manera?

Yo nunca le he hecho nada malo a Jean.

¡Sal de nuestra casa, joder! -¡Que te vayas!

¡A tomar por culo, que te vayas de aquí, joder!

Que la sueltes, hijo de puta. ¡Que te vayas!

¡Déjame! ¡Fuera!

Como te acerques a mi hermano, te juro que te violo hasta matarte.

¡Fuera de aquí! ¡Que salgas, joder, zorra!

¡Fuera!

¡Que te vayas, joder!

¡Fuera de aquí!

-Ya está bien, Benoît.

Si hago esto, ¿le duele?

Sí.

¿Y así? (GIME)

Entonces, se lo acaba de hacer.

Sí, hace una hora, más o menos.

¿No?

Que se ha caído.

Bueno, vamos a hacer una radiografía

para ver si hay fractura.

Esperen aquí. Vendrán a buscarla. Gracias.

¿Por qué has dicho eso?

Hemos quedado así para que no haya más problemas.

Te has colado en su casa.

Tú no le has visto.

Es un crío. Por eso.

Déjalo en paz.

(Quejidos)

Hola.

Muy tarde, ¿no?

¿Por qué no me has despertado?

¿Quieres café?

Vale.

Pero ¿nos vamos ya?

Bueno, cuando acabemos, ¿no?

Oye, en serio, pero ¿nos vamos ya?

¿Por qué no me has despertado?

Necesitabas dormir.

Ya, pero, no sé, me gustaría despedirme.

¿Crees que no debería o...?

No sé, ¿tú que crees?

¿Les llamo?

Como quieras.

Bueno.

Vale, pues...

¿Dónde está el móvil?

Todo lo de ese cajón ya está guardado.

Toma, llama desde el mío si quieres.

Vale.

Dame.

Bueno, ya está todo.

Lo demás, en mi coche, ¿te parece?

Vamos a estar bien.

¿Seguimos?

Queda esto...

¿Coges esto que no pesa nada?

¿El qué? Esto.

(Móvil)

¿Eso es mi móvil? ¿El qué?

Lo que suena.

No lo sé.

¿Dónde está? Está guardado, no lo encontrarás.

Elena, ¿por qué no llamas luego?

¿Qué haces? Elena, por favor.

Tranquilízate.

¿Quién era?

(Tono de llamada)

¿Quién era?

¿Hola?

¿Jean?

Perdón por llamarte.

No te preocupes.

Me he escapado.

¿Cómo?

Sí, íbamos de vuelta a París, hemos parado en una gasolinera

y me he bajado sin que se den cuenta.

Bueno, ya se han dado cuenta porque no paran de llamarme.

Pero ¿sabes dónde estás?

No, es que he salido corriendo y no sé dónde estoy.

Vale.

Cálmate.

Tranquilo.

Vale, sí, sí, estoy tranquilo. ¿Qué pasa?

¿Se ha perdido?

¿Qué puedo hacer?

Ven, por favor.

¿Qué es lo que ves?

¿Hace mucho tiempo que habéis salido?

No, no, estoy a media hora.

En un bosque, pero es que no quiero salir

por si me los encuentro.

Voy a ir a buscarlo.

¿Qué prefieres, llamo a la policía o a su familia?

No, no, eso no, dile que no haga nada.

Lo único que quiero es verte. Voy a ir.

No vas a ir.

Jean, te vuelvo a llamar en un minuto,

voy a ir a buscarte pero ahora tengo que colgar.

Espera, espera, por favor.

Estoy viendo la carretera del bosque del otro día.

Vale, ve para allá.

Te llamo ahora. Vale.

Tengo que ir.

No puedes hacerlo. Sí.

Es un menor y ha desaparecido.

Hay que llamar a su familia.

Vale.

Pues llámalos.

Yo más no puedo hacer.

¿Puedes darme las llaves del coche?

Por favor.

Cuando vuelvas, yo ya no estaré.

Lo sé.

Toma.

Eh...

Gracias.

¿Cómo estás?

Bien.

Lo siento mucho.

¿Te duele? Qué va.

¿Has llamado a tus padres?

Les he dejado un mensaje.

Que no me molesten y que luego les llamo.

Luego, ¿cuándo?

No sé.

Solo quería verte una vez más para despedirme.

(HABLAN EN FRANCÉS)

¿Nos vamos?

Sí, mejor.

¿Puedo poner música? Sí.

(Música)

Entonces, ¿os ibais a París?

Sí, pero no quiero dejar de verte.

¿Vendrás a París?

¿No quieres verme?

Bueno, no creo que sea muy buena idea.

Pero necesito verte.

¿Es porque te recuerdo a tu hijo?

No quiero que me dejes solo.

No vas a estar solo.

Pero quiero estar contigo.

Tú nunca va a estar solo.

(Música)

Jean...

¿Estás bien? Sí, estoy bien.

¿Todo bien, Jean? Todo bien.

Venga, vamos a casa. -No vuelvas a hacer esto nunca más.

¿Está bien Benoît?

Sí, tranquilo.

¡Venga, vámonos, que está lloviendo!

Jean...

¿De verdad estás bien?

Tranquila, mamá, estoy bien.

¿Nos vamos?

Mamá, ¿vienes?

(Tono de llamada)

¿Sí?

¿Ramón?

Sí.

Soy Elena.

¿Puedes hablar?

Sí, claro.

Somos cine - Madre - Ver ahora

Continuación del corto ganador de un Goya, Madre (2017). Elena recibe una llamada de Iván, su hijo de seis años, quien le dice que está perdido en una playa en Francia y que no encuentra a su padre. Esas palabras desesperadas de su hijo fueron lo último que supo de él. Diez años más tarde, Elena vive en la misma playa donde desapareció su hijo, trabaja de encargada en un restaurante y está empezando a salir de ese oscuro túnel donde lleva anclada tanto tiempo. 

Esa pareja feliz (1951), de Bardem y Berlanga

Reparto: Fernando Fernán Gómez, Elvira Quintillá

Para todos los públicos Historia de nuestro cine - Esa pareja feliz - Ver ahora
Transcripción completa

Esto tendréis que firmar, señora.

Palencia lo exige.

Yo os lo demando. ¡Firmad!

-¡No! -¡Sí!

-¡No! -¡Sí!

-¡No! -¡Sí!

¡Voto a tal!

Palencia lo exige. Firmaréis.

-Jamás, jamás, no firmaré jamás.

Antes me arrancaréis la vida.

No firmaré jamás.

Y vosotros, mis fieles vasallos,

mis leales servidores, ¿qué hacéis?

¿No hay nadie que me defienda? ¿No hay nadie?

No, no hay nadie. Todo es soledad. Y silencio.

Estoy sola. ¡Sola!

Se va a tirar. Venga, prevenidos.

¡No firmaré jamás! Muera conmigo el honor de Palencia.

¡Ah!

-¡Corten!

-¿Qué ha pasado?

¿Cómo que qué ha pasado? Que se me ha caído encima la monarquía.

-Bueno, pero ¿y la reina? -Está desmayada.

-Es del susto, enseguida se pasa.

-¿Pero como ha ocurrido esto?

¿No estaban preparados para recogerla?

Sí señor, estábamos preparados estos dos y yo

pero se ha tirado por otra ventana y aunque hemos corrido...

¡Aunque se hubiese tirado por la misma!, fíjense.

-Pues sí, valiente faena.

Bermúdez, en cuanto la reina despierte vamos a repetir

este plano. Me parece que no.

¿Cómo dice? Me parece que no vamos a rodar más.

Aquí, su majestad se ha cargado el arco.

¿Pero qué dices, hombre?

Eso, que se ha cargado el arco y ese foco.

¿Sí y no puedes poner otro?

Que va, si esos ya los habíamos traído del otro decorado.

¡Qué barbaridad! Así como se puede hacer cine.

Mira la hora. Más vale que dejemos esto por hoy.

¡Por mí...!

Bermúdez. Ya está bien de rodar. -Conforme.

Oye, Juan, mañana quiero tener... ¿Mañana?

Bueno, el lunes quiero tener resuelta la papeleta.

Si me firma usted el vale, sí.

-¿Firmar? ¿Firmar? ¡No firmaré jamás, jamás!

Muera conmigo el honor de Palencia.

(Niños)

Demonio de chiquillo, ya te has vuelto subir en el coche.

Venga, ahora mismo abajo.

Demonio de criatura.

(Niños)

¿Pero qué le pasa?

Debe estar entrenando.

¿Cómo va Facundo? Tiene mucho amor propio.

Pero ya se sabe... ¿Has visto a Carmen?

No la he visto.

-Pero si tiene que estar.

Pero bueno, está bien.

Ya le he dicho que no puedo salir sin el gorro.

Que sí, que sí, que si salgo sin el gorro me fusilan.

¿A qué no?

¡Vamos, vete, muñeco!

-Que no lo encuentro.

-Mira debajo del armario. -¿Debajo del armario?

Sí, ahí debajo. ¿Qué, va mal las cosas?

Pues mira, esta noche dormiré en el cuartel, mañana maniobras

y por la tarde, a trabajar.

Traiga. Toma, recluta.

Gracias.

(Niños)

Pase usted mañana por el teatro. ¿Cómo?

Que se pase por el teatro mañana por la tarde.

Conforme.

Hola, chati.

(NIÑA) # ¿Qué son los astros?

# Los cuerpos que vemos brillar # en el cielo se llaman astros.

# Clases de astros:

# los astros son de cuatro clases:

# estrellas, planetas, # satélites y cometas #.

¿Cómo van? # ¿Qué son las estrellas? #

(NIÑA) Carmen no está.

¿Sabes dónde ha ido? No sé.

-No la he visto.

-Oye, ¿os pongo en el censo o qué? Eso es cosa tuya,

¿hay casillas para los realquilados?

Y yo que sé, si esto no hay quien lo entienda.

Pues como se enteren de que nos tienes realquilados

y del precio que pagamos, te meten en la cárcel.

(CINE) -Cuando te cases,

llevarás en tu equipaje la felicidad.

-¿Y tú?

-Conservaré integro mi dinero.

-¡Qué ciega he estado!

-Sí, los dos nos equivocamos.

Tú, una joven millonaria...

-Y tú, un donjuán profesional.

-Ha sido particularmente ridículo.

-Pero soy feliz.

-De todas formas, un viaje a Europa tiene forma de despedida.

-Como en Nápoles, ¿te acuerdas?

-Veíamos el mar desde la terraza.

-Y nos llegaban las canciones de los marineros.

-La guitarra del viejo Pedrocho.

-Y los tallarines de mamá Rosseta.

¿Qué hay? Hola.

Ya está terminando.

Es muy bonita.

¿Quieres? ¿Qué hora es?

Las nueve y pico. Toma. A mí no me gusta cenar así.

¿Qué es esto? Mortadela.

¡Pero bueno!

¡Ahí va! ¡Qué travelling más largo! ¿Eh?

El travelling. ¿Qué dices?

Eso que ve que se acerca al artista, que viene hacia nosotros,

se llama travelling.

Se pone la cámara sobre unas vías...

¡Cállense!

(SUSURRA) Se pone la cámara sobre unas vías

y entonces va y viene. ¿Entiendes?

(CINE) Salud.

-Por todos los millones que he perdido.

-Por la felicidad que he encontrado.

Qué bonito. ¿Eh?

Fíjate qué bonito, poder hacer un viaje como ese.

Pero si ahí no viaja nadie.

Eso es una transparencia. ¿Una qué?

Sí, mira, eso lo hacen cogiendo una especie de...

¡Oiga! ¿Quiere hacer el favor de callarse, hombre?

-¡Siéntese! -Pero si es por él.

Es este que lo quiere explicar todo. -Siéntate, hombre.

(CINE) Empezaremos una nueva vida. Vamos a pisar un mundo nuevo.

Es por eso que sabré esperarte.

-¡Vaya, ya han cortado el beso!

(APLAUDEN)

Y en el barco tienen una pelea terrible.

Entonces ella se encuentra con el otro, que es mucho más guapo,

pero muy malo.

Es preciosa.

Hola, Juan.

¿Qué tal, Flores?

¿Quieres tenérmelo? Sí.

Vuelvo enseguida.

¡Oye, traerme una gaseosa!

¿Verdad que es muy rico?

(LLORA)

¿Lo ves? Ya le has asustado.

Igual se ha resfriado.

Hace tanto tiempo que no tengo un niño en brazos,

no tengo práctica.

¿Qué quieres decir? Ya lo sabes.

Bueno, no empecemos.

Usted puede ser feliz.

Y usted.

Y usted.

Yo hablo en nombre de la felicidad.

Ustedes pueden pasar un día maravilloso.

Tener todo Madrid a sus pies.

Bailar con la mejor orquesta.

Ver la revista más fastuosa.

Comer los más exquisitos manjares.

Tener los trajes más suntuosos.

Todo Madrid para usted durante 24 horas.

¿Y quién da esa felicidad?

El jabón Florit.

El único, el simpar, el perfecto.

Compre usted jabón Florit

y participe en nuestro magno concurso.

Un día feliz, para una pareja feliz.

Participe en este concurso.

Entérese de las condiciones.

Compre solo jabón Florit.

Cuesta menos.

Lava más, huele mejor.

Jabón Florit.

Jabón Florit. 10 cajas vacías de jabón Florit.

Ahora me explico yo tanta limpieza.

Hacerme cambiar de camisas todos los días.

Lavar la cara a todos los niños de la vecindad.

"Mande usted 10 cajas vacías de Japón Florit

y formará parte de nuestro concurso".

Probar suerte no es tirar el dinero. ¡Qué va, es meterlo en el banco!

Todavía dirás que yo gasto mucho. ¡A ver si no!

La quiniela, la lotería, los ciegos, el jabón Florit...

Claro, y no cuentas todos esos negocios

que tú haces y que no sirven para nada.

Y tus inventos.

Y el aprender radio por correspondencia...

Eso sirve para algo, demonios.

Yo no me gasto el dinero en idioteces.

¿Ah, no?

Pues ya me avisarás cuando saques algo en limpio de todo eso.

¿Pues qué no te quieres enterar, verdad?

Yo no voy a estar toda la vida con "apaga ese arco,

enciende esa lámpara o ponle un foco a tu tía!

Vamos, que no.

Yo puedo hacer que las cosas sean mejores para los dos.

Ya lo sé, Juan.

Pues no lo parece. Hago lo que puedo.

Sí, esperar. ¿Por qué no?

Esperar la suerte no es malo, digo yo.

¡Qué va! Me gustaría a mí saber...

¡Oh! ¡Ya estamos! Hoy la cortan antes.

¡Con lo que tengo que planchar!

(Ruido)

¿Pero qué haces?

Que no se puede dar un paso, está todo lleno de trastos.

Todavía no sabes lo que hay en la habitación.

Yo me lo sé de memoria.

Pero Juan, ten cuidado, a ver si te das con el capitán Roberto.

¿Qué dices del capitán Roberto? Antes estaba, ¿no te acuerdas?

¿Antes cuándo? Hace tres años, cuando vinimos aquí.

¡Qué va! Estaba la habitación vacía.

No señor, la estoy viendo igual que entonces.

Había un barco. Sí, es verdad. Había un barco.

Hace falta pintarla, ¿verdad?

Bueno, si acaso un poco.

¿Te gusta? Sí, aquí nos cabría la cama.

¿Tú crees, pegada a la pared?

Claro, así le daría mejor la luz.

Bueno, quizás tengas razón.

Y la cómoda ahí. ¿Ahí?

¿Y dónde pones la máquina de coser? Pues ahí.

Ah, sí. Aquí, junto a la ventana.

Fíjate, Juan. Fíjate en el patio.

¡Buenos días! Buenos días.

-Buenos días. Buenos días.

-Buenos días. Buenos días.

- Buenos días. Buenos días.

¿Qué, les parece bien?

Si les conviene, pueden mudarse hoy mismo.

Bueno, habrá que quitar al capitán Roberto.

Es de mi suegro, pero ahora ha cambiado de negocio.

Vende globos. ¿Qué, se deciden?

Desde luego, es la mejor habitación de la casa.

Fíjese, mampostería pura.

Nada de camelos de hormigón ni tabiques de esos de ahora

que hace uno la digestión de lo que come el de al lado.

El dueño de la casa es un contratista

y construye a conciencia.

¡A conciencia!

Pintura, eso es pintura.

No estaría mal darle una mano.

Sí, creo que sería lo mejor.

Cuidado.

(RÍEN)

¿Don Juan Granados? Sí.

Tengo el honor de ser enviado por la Academia Río.

¡A la felicidad por la electrónica! Ese es nuestro lema.

Usted, Juan Granados, ha cursado brillantemente

el primer año de enseñanza de radio por correspondencia.

Su examen final ha sido satisfactorio.

Ha probado usted el curso teórico

y en este momento empieza el curso práctico.

He aquí su primer material.

Buenos días, Academia Río, a la felicidad por la electrónica.

Perdón. Son 24,60.

No sé si tengo suelto.

No, no tengo.

Gracias. ¡A la felicidad por la electrónica!

Mira.

Juan.

Fíjate, Carmen, mi título.

¿Qué pone, Juan, qué pone?

(LEE) Diploma concedido a Juan Granados Muñoz

por su aprovechamiento y aplicación. Madrid, 15 marzo 1947.

Academia Río, a la felicidad por la electrónica.

¡Qué bonito! ¿Qué es electrónica?

Pues eso, contra, electrónica...

Ya te lo explicaré, ahora vamos a colocarlo.

Ven, aquí.

Juan. Ahora tendremos mucho dinero, ¿verdad?

Figúrate. En cuanto termine el curso práctico total, montaré una radio,

pongo un letrero ahí fuera y a ver entrar los billetes.

Y además, sin competencia.

¿Sí, por qué?

¿No ves que soy el único del barrio?

Era bonito aquel diploma.

Sí, y el del año siguiente.

Y el del otro. Y el del otro...

Vaya, por fin, ya ha llegado. Pues hoy no han tardado mucho.

(Vecinos peleando)

Mira. El avión de Cuba.

Cuatro motores de Rolls Royce de 2500 caballos cada uno.

520 velocidad de crucero.

Ese, antes de las ocho de la mañana ya ha llegado.

¿Habrá pasado por encima del estadio?

Seguramente. Viene de allí.

¿Se verá el marcador desde arriba? ¡Y yo que sé!

Si se pudiese estar quieto se vería el partido estupendamente.

¡Qué va, mujer! Ni se vería el balón.

Pues a mí me gustaría ir.

Ahora han sacado un concurso que si dices una cosa,

te llevan a Nueva York.

Pero qué tonterías dices.

Sí, hombre, sí. ¿No lo has leído?

Tú dices, por ejemplo:

"Me gusta más ir en avión que en tren".

Entonces van y te llevan a Nueva York.

Bueno...

¿Y tú te irías? Sí.

¿Tú sola? Sí.

¿A Nueva York? ¿Y qué ibas a hacer allí?

Anda, ver a los artistas de cine.

Y el hotel ese que sale en aquella película del de las pecas.

Sí, hombre, ese que él viene de la guerra y se va a morir.

¡Dinero! ¡Eh!

Dame un real, voy a probar suerte.

Busca en la chaqueta, aquí no tengo.

¡Eh, chico!

Tres.

Y cinco, ocho.

¿Sigo? ¿No dices que tienes suerte?

Pues va.

Ocho y veinte, 28.

¿Qué hago? Atrévete, a ver si ganas.

Clavo.

(RÍE) ¡Doña Carmen González, la favorita de la fortuna!

La reina de las quinielas. La vencedora en mil concursos.

¡Qué rico! Ya está bien de meterte con mi manía de mis concursos.

¿Me meto yo con tu academia?

¡Sí! Con los cinco duros que se lleva a todos los meses

el tipo ese de los diplomas.

Lo tengo más atravesado...

Pues con esos cinco duros a lo mejor salimos adelante.

En cambio, con la tontería esa de la suerte y los concursos...

¡Cualquiera que te oiga diría que solo me ocupo de eso!

¿Es que yo no trabajo?

¿Es que yo no me quemo las pestañas cosiendo aquí y allí?

Vaya, refriégamelo por la cara.

Ya sabía yo que algún día tendrías que salir con esto.

¿De manera que soy yo el que te hace trabajar?

Eso te lo habrá metido en la cabeza tu señora mamá.

¿Qué pasa con mi madre?

¡Nada! Que me estoy cansando de todos vosotros.

¿Te crees que no lo sé?

Que si soy un soñador, que si soy un vago...

Ya está bien, hombre, ya está bien.

El día menos pensado me harto y se va todo al cuerno.

Allí tendría usted que estar.

Sí, usted, asesino, levántese de ahí, inmediatamente.

¡Pero señora! ¡Señorita! Y no me replique,

mis niñas están delante.

¿Pero qué demonios...? Levántese.

Está usted sentado sobre nuestra Gleditsia triacanthos.

¡Juan, a ver si te ha picado!

No es ningún bicho, joven. Es un árbol.

Un tierno arbolillo. Mire.

¿Qué? Eso.

¿El qué? Eso.

Cuánto lo siento. Yo no sabía...

En fin, será mejor que nos vayamos.

Sí, váyanse, salvajes.

¡Señora, no es para tanto!

¿Y tú porque no me has dicho que había un árbol?

No lo sabía. Yo tampoco.

Empecemos.

(CANTA)

¿Qué hay? Estoy hecho polvo.

Por la mañana marcando el caqui, y luego con esta obrita.

(CANTAN)

¿Te licencian pronto?

Y yo que sé. Unos dicen que sí, otros que no.

Con esto de la Guerra Fría.

¿Dónde has dejado a Carmen? En casa de sus padres.

Bueno, oye, y de ese tío de la máquina, qué hay.

No quieren ni oír hablar del asunto. ¿Pero tú se lo has explicado bien?

Ni hablar, hombre. Ni hablar.

Como no le soltemos las 300 pesetas, no hay cámara.

Pero, escucha, he encontrado a un tío estupendo

que nos puede ayudar.

Mira, ahí está, ¿no lo ves?

¿Pero quién es? El tipo ese del puro.

El que se sube la manga de la camiseta.

Sí, sí. Pues ese se llama Rafa.

Es un fulano que hace mucho tiempo estuvo trabajando con fotografía.

Yo creo que nos puede ayudar mucho.

Pero no me digas que ese tipo nos va a dar 300 pesetas.

Chico, yo que sé, ya veremos.

Anda, vamos adelante.

(CANTAN)

Mira, Rafa, este es Juan. Hola, muchacho. Esperadme.

(CANTAN)

Lo importante en este punto es tener película virgen.

Tengo planeado el negocio de forma que no puede fallar.

Tú ocúpate de conseguir la película

y no olvides que el material es sagrado.

(CANTAN)

Tú tendrás algún amigo en el estudio que te pueda facilitar...

Sí. Ven, ven por aquí.

Yo me encargo de trabajar las calles y las plazas.

Tú irás a los sitios serios. Yo voy donde tú me digas.

Si me das las indicaciones...

Espérame detrás.

Tenemos que repartir un billete de 100.

Tú tienes soltura, tienes prestancia,

yo te presentaré a gente importante.

¡Venga, hombre!

Bueno, ya he terminado. Vamos arriba y hablaremos con tranquilidad.

No creas que es tan sencillo. Que sí, hombre.

¿Tú no conoces a ningún ayudante de cámara?

Aquí no podemos hablar del asunto. Vamos a mi cuarto.

Ya veréis, muchachos, qué gran negocio vamos a hacer.

Lo importante es el sentido comercial.

Saber dónde está el blanco y disparar.

Cuando yo estuve de gira por América de primer actor dramático,

en Buenos Aires tuve un negocio

como este que vamos a emprender ahora

a medias con un chileno.

Lástima que el gachó salió por pie,

que si no, a estas horas tendría yo un Haiga de 7000 dólares.

En fin, a lo que íbamos.

El sentido comercial es lo importante.

Por ejemplo, ¿sabéis cómo trabajábamos allí?

Cogíamos los ecos de sociedad y apuntábamos.

Una boda, una petición de mano, un bautizo...

Nosotros apuntábamos todo

y nos presentábamos allí con las máquinas.

Aquellos eran tiempos.

Ay si el chileno no hubiera salido rana.

En fin, la máquina es buena. Óptica violeta.

Y si el cuñado de este trae la suya, vamos de primera.

Resumiendo. Luis y yo ponemos las máquinas,

tú el material, yo me tiro a la calle como un león

y zas, zas. Fotografía y dinero al bolsillo.

¿Qué tal? Eso está bien.

¿Pero cómo vamos a partir? A mí el material me cuesta dinero.

Muy sencillo.

Reducido el gasto y amortizado el material,

iremos a medias según la capitalización de cada uno

en proporción con la efectividad de su trabajo.

Es decir, gastos a medias e ingresos a tres tercios.

¿Está claro? Os parece bien, ¿verdad?

Entonces de acuerdo. Enhorabuena, chicos.

Y ahora, a celebrarlo.

Vamos al bar y os presentaré a mi chavala,

la Maruja. Ya veréis qué buen elemento.

Un trago, suerte y sentido comercial.

(BORRACHO) Sentido comercial.

(BORRACHO) Sentido comercial.

(RONCA)

Qué tarde vienes. Todavía no han dado las 12.

Te he guardado la cena. Yo ya cené.

¿Con quién? Con Luis.

Hemos cerrado un negocio.

Aquello que te hablé de las fotografías.

¿Fotografías?

Sí, el mejor negocio del mundo. Nos iremos de aquí.

Viviremos en nuestra casa. Ya no tendrás que coser para nadie.

Francamente, no comprendo

cómo no me he dado cuenta mucho antes.

Es facilísimo ganar dinero.

No hay más que tener sentido comercial.

Y yo tengo sentido comercial.

¿Tengo sentido comercial o no tengo sentido comercial?

Sí, lo tengo.

(Explosión)

(RADIO) Saca la falta Matías González.

El balón sale fuera de banda. Pone en juego la pelota González.

Zarra a Gainza. Gainza recorta, pero corta Varela

y el balón sale fuera a la altura del medio izquierdo.

Hasta este momento España 2, Uruguay 1.

(RADIO) Saca Gonzalo Segundo.

Se interna, atraviesa la mitad del campo,

llega a la línea media uruguaya.

Le quitan la pelota, pero vuelve a recuperarla.

Centra, remata Rodri. Alto, muy alto.

¿Por qué habrá metido a este? Se lo habrán recomendado.

No ha hecho nada. ¿No ha hecho nada?

¿Pero qué hablas? ¿Lo estás viendo? -Callaros, no se oye ni torta.

Este tío es un derrotista. ¿Derrotista de qué?

Sabiendo que somos campeones y venga...

¿Campeones?

Anda este, porque ha jugado en la Ferroviaria

se cree que es un Eduardo Teo.

¿Te apuestas algo? ¿A qué?

¿Cómo que a qué? A que somos campeones.

Venga ya, muchacho.

Juan, dale a esto un poco más fuerte.

¿Más? Sí, hombre.

Para no oír a este merluzo.

No toques. Hombre, no se la piensa comer.

No lo entendéis, es un modelo especial.

¿Qué marca? A la felicidad por la electrónica.

(RADIO) Vidal regatea a Zarra.

Zarra se revuelve, pero Vidal le regatea de nuevo.

Tira a puerta y está dentro del área de penalti.

Envía el balón fuera a la altura del lateral izquierdo.

Si todavía nos van a ganar. -Estate callado.

-No puedo, se ha acabado el coñac. Querrás decir que te lo has acabado.

Digo yo que para celebrar el éxito de la radio...

(Radio)

(GRITAN) ¡Ataca!

(Interferencias)

Ha marcado.

Dejadme tranquilo, lo arreglo enseguida.

Juan Tomás, ¿qué pasa?

¿Y yo qué sé? ¿No te digo que ya está?

Es inútil. Aquí no se oye nada. Me voy al bar.

Espera, hombre, si ya está.

¡Manolo, Manolo!

¡Arrea!

Esperad, que ya lo tengo. Era la antena.

Si se arregla, avisa.

Ya sabes, a la felicidad por la electrónica.

¿Ha terminado ya el partido? Eso parece.

¿Quién ha ganado? La Academia Riu. Tres años a cero.

¿Has tocado tú esto? No.

Juan, ¿ha terminado o es que...?

(Radio)

Vamos di algo, empieza.

¿Ves cómo eres? ¿Qué quieres que diga?

Lo corriente en estos casos.

Que ya me habías avisado,

que por algo te caía mal el tipo de los diplomas...

No pensaba decir nada de eso.

Entonces peor, pensarás que no valgo para nada.

Que no doy una, que tienes que trabajar...

Te olvidas de lo más importante. Que te quiero.

Sí, también yo te quiero, ¿pero eso qué soluciona?

Juan, eso lo soluciona todo. ¿Tú crees?

¿Crees que por querernos tenemos la vida resuelta? No, mujer.

Eso ocurre en las películas,

pero de verdad, entre tú y yo es otra cosa.

No veo por qué.

Ah, ¿no? Tú confías en la suerte.

Crees que es un angelito que va a decir

"mira qué parejita tan simpática" y un coche en la puerta.

Es lo mismo que crees tú, aunque digas lo contrario.

(IMITA A JUAN) Todos los millonarios empezaron vendiendo periódicos,

hay que tener vista.

Te metes en cada lío...

Como este de ahora, ¿verdad?

Sí, como este de ahora. A la felicidad por la electrónica.

Por la electrónica o por lo que sea.

El caso es ser feliz y yo no lo soy. Tú tampoco.

¿Por qué? No sé, será porque no tengo suerte.

Eso mismo dijiste el primer día que nos vimos, ¿te acuerdas?

Sí.

Desde aquí también se ve la casa de Lolita.

(AMBOS) Es aquella del ladrillo colorado.

(RÍEN)

A las siete en el puesto de tiro, ¿verdad? Tres tiradas, una peseta.

¡Fíjate qué puntería! ¡Todos los rompe!

¿Ves? Ese soy yo. El que está a mi lado es Florentino.

¿Qué le pasa? ¿Por qué está tan nervioso?

Llevamos esperando más de media hora. Tardáis mucho.

¡Que va! Estamos llegando. ¿Nos ves? Lolita y detrás yo.

Buenas tardes, Carmen. Mucho gusto. Buenas tardes, Juan.

¿Ahora qué hacemos? Lo que tú quieras.

Perdón, quiero decir lo que usted quiera.

(RÍEN)

¿De qué te ríes? Eres una mujer baja y gordita.

No soy yo. Acérquese, ¿no te das cuenta de que es un espejo?

¿Un espejo? Menos mal. Creí que éramos así de verdad.

¿De verdad cómo éramos? Mejores.

¿Dónde estás? No se me pierda.

Estoy aquí, en los caballitos. ¿No me ve?

¿Por qué nos reímos tanto? Florntino han contado un chiste.

(RÍE) Ese ya lo conocía. ¿Por qué te pones tan pálido?

¿Yo?

¿Es que no sabes bailar? Pues no.

Bueno, no se preocupe. A mí no me gusta mucho.

¿De verdad? Gracias.

Además, ahí está la noria y nos vamos a subir.

Voy a decirle un secreto. ¿Es importante?

Para mí es terrible. Solo me quedan tres pesetas.

¿No es suficiente? Sí, es suficiente.

Todavía nos queda una para el camino de vuelta.

¿Por qué quiere que subamos a la noria?

No se enfadará si se lo digo. Me parece que no.

Voy a intentar besarla. ¿Es obligatorio?

Florentino me lo ha aconsejado. ¿Me tengo que resistir?

Me parece que no hará falta. Me voy a marear enseguida.

¿No lo ve? Es verdad.

Habrá que intentar algo para que no se maree.

¿Qué podemos hacer? Parar la noria.

¿Sí? ¿Cómo? Es muy sencillo. Dilo alto.

Quiero que se pare la noria. Más alto.

(GRITA) ¡Quiero que se pare la noria!

Más alto.

(GRITA) ¡Quiero que se pare la noria!

¿Lo ve? Ya está.

(Quejas)

No es nada, no es nada. Paciencia. ¿Qué demonios pasa?

Es un corte del sector, enseguida se arregla.

Buena la hemos hecho.

No se preocupe, a mí me gusta. Se está muy bien aquí.

Si no se tiene vértigo. ¿Usted se marea?

No, no, así de pronto no. Pero si intento pensar...

Yo fui a Melilla en barco y no me mareé.

Claro que era muy pequeña.

Debe ser bonito el mar.

Yo en la guerra estuve a punto de verlo,

pero me cogieron prisionero antes de llegar a la costa.

Tengo muy mala suerte.

¿No le ha tocado nunca la lotería? ¿A mí? Qué va, ni siquiera juego.

Yo tengo mucha suerte.

Hace tres meses me tocó una máquina de coser en una rifa.

El primer premio era una vaca.

Sí que tuvo suerte. Figúrese si le llega a tocar la vaca.

(RÍEN)

Florentino y Lolita nos estarán buscando.

Déjelos, preferirán estar solos.

Es bonito esto.

Sí, es muy bonito. Mire, por allí vivo yo.

¿Dónde? A la izquierda de esa torre grande.

Y por allí están los estudios donde trabajo.

Mi casa es más difícil de encontrar. Está en un hondo.

¿Ve usted la torre de San Agustín? Cerca de allí.

La de Lolita se ve enseguida. Es aquella de ladrillo colorado.

Me gusta ver Madrid desde arriba. Es como si uno fuera el amo de todo.

Estaría bien que la avería durase un ratito más.

Sí, realmente esta brisa es muy agradable.

Es como si estuviéramos veraneando en la sierra.

¡Qué frío! ¿Faltará mucho todavía?

No lo sé, voy a ver.

(GRITA) ¡Oiga!

¿Cree que vamos a pasar aquí toda la noche?

Un poco de paciencia, los bomberos llegan enseguida.

No te preocupes, se le devolverá el dinero.

¿El dinero? Será merluzo... Total, por dos pesetas...

Como si a mí me importase.

Y ahora precisamente que voy a ganar más que un torero.

En el cine ganas mucho, ¿verdad?

No es eso. Lo mío es otra clase de negocio.

Figúrese que tiene lámpara, hornillo y estufa en una sola pieza.

¿Se da usted cuenta? Todo en una pieza

y por el mismo precio que cualquiera de ellas por separado.

Lo tengo patentado.

En cuanto empiece a vender me hago el amo.

Hay que tener confianza en uno mismo y hacer trabajar a esta.

Lo demás son pamplinas.

Yo me conformo con lo que tengo.

Si acaso un poco de suerte y casarme.

Casarme con un hombre al que quiera.

¿Casarse? El matrimonio no entra en mis proyectos.

Yo tengo grandes ideas. Quiero llegar muy alto.

Bueno, no tanto como hoy. Lo que sí quiero es volver a verla.

Subiríamos otra vez a la noria.

Subir a la noria, no. Vernos otra vez, sí.

¿Aunque no quiera casarme? Aunque no quieras casarte.

Entonces, ¿dónde nos vemos mañana? ¿Le parece bien en San Agustín?

(Campanas)

No querías casarte, ¿eh?

Claro que no, pero fuiste muy pesada.

Que si la felicidad, el hogar, el traje de blanco...

¿Por qué viene Florentino con nosotros?

Porque es camarero.

¿Y qué tiene que ver eso?

Los camareros vienen.

Pues no te sienta mal.

Sí, he de reconocer que en este momento formamos una buena pareja.

Y parece que nos queremos.

Sí, nos queremos. Somos felices.

Este es.

¿Les gusta?

¿Usted se queda? -Hombre, claro,

no le voy a dejar solo.

Venga, tú, venga, Romeo, que no llego.

Bueno, ya voy, hombre, ya voy.

Venga, venga.

Vamos, venga, venga, date prisa.

Empieza a las nueve.

Bah, tienes tiempo.

Sí, cinco minutos.

¡Oh!

Te quería mucho, Juan.

Y yo.

Éramos felices, no teníamos dinero.

Habríamos hecho el viaje de novios en un taxi.

Íbamos a pasar la noche de bodas en una pensión.

Y al día siguiente buscaríamos por todo Madrid

una habitación para realquilar.

(CANTAN)

¿Pero quién se ha creído que soy yo?

¿En qué clase de teatro estoy trabajando?

Esto no me ha pasado a mí en la vida.

Pero bueno, ¿qué estabas diciendo? Fíjate en la que se ha organizado.

¿Pero no has entendido nada? No, no.

Suerte que es el último día. ¡Ah, pero iré al sindicato!

Reclamaré al sindicato, ¿lo oye? Esto es un sabotaje.

Vamos, tengo que hablarte.

Pero bueno, ¿qué pasa?

Lo han descubierto todo, me han despedido.

¿Qué? ¡Que me han despedido del estudio!

Se enteraron de que el ayudante de cámara

vendía películas y localizaron a que las compraba.

¡Anda!

Pero no tienen derecho, tú no has robado nada.

Que despidan al ayudante, no a ti.

Alguien tenía que cargársela y me la he cargado yo.

¡Maldita sea! Pero tú no has hecho el robo,

protesta, ve a la Magistratura.

¿A la Magistratura de qué? ¡Al cuerno!

Y vosotros también.

Y el negocio de Rafa, que es una solemne porquería.

¡Qué barbaridad! ¡Qué barullo habéis armado!

¿Pasa algo? A este, que lo han despedido

del estudio. ¿Qué te han despedido del estudio?

Vamos a ver, eso no será definitivo.

¿Qué no será definitivo? ¿Qué dice aquí?

¿O es que he venido a contar un cuento?

Digo que no será definitivo porque para eso estoy yo,

para arreglarlo.

¿Cómo se llama el jefe de los estudios?

-¡Eh! ¡Qué mancho!

¿Para qué quieres saberlo? ¿Cómo se llama? Dímelo.

Groseta, Edelmiro Groseta. Groseta, Groseta ...

no caigo, pero no importa.

Mañana está arreglado este asunto.

Yo te lo garantizo con que no te preocupes

y ni una palabra a la mujer.

# Amigos, amigos, amigos, # me voy... #

¡Ah! Se me olvidaba. El negocio marcha viento en popa

y ahora que me quedo libre de esto, empezaremos la ofensiva.

Por de pronto, esta noche me lleváis al Bar Chicero todo lo que tenemos:

máquinas, material, recaudaciones... todo.

Reagrupamos fuerzas, planeamos el ataque y ¡zas!

No olvidéis la consigna: sentido comercial.

Hasta luego, muchachos.

¿Tú qué crees?

¡Y yo que sé! Lo único que es fijo es que me han despedido.

Figúrate cuando se entere Carmen.

¡Sentido comercial!

¿Estás aquí todavía?

¿No se te hace tarde?

¡Juan! ¡Que si no se te hace tarde!

No.

¿A qué hora entras hoy?

A ninguna.

¿No tienes que ir esta noche al estudio? ¡Mira que!

Si me lo dices hubiéramos ido al cine,

hacen un programa estupendo,

una española y otra de Rita Hayworth, en colores.

Lolita la ha visto ya y dice que es preciosa.

De esas que te gustan aquí, con música y baile.

¿Quieres callarte? ¡Pero Juan!

¡Que me dejes en paz! ¿Pero qué te pasa?

Nada. ¿Entonces para qué te pones así?

No hay quien te entienda. ¿Pero te quieres callar de una vez?

Que no le dejan a uno tranquilo un momento.

Bueno, ¿pero yo que he hecho? Todo te lo dices tú.

Oye, Juan, ¿cuándo vas a recoger todo esto?

¿El qué?

Todos estos chismes, así no se puede tener nada limpio.

Mejor. Que no se te ocurra tocar nada.

¿Sirven para algo? ¡Pero qué mala idea tienes!

Sirven para lo que yo, para nada.

¿No es eso lo que querías decir? Dilo, ¿es eso?

Pero Juan, ¿a qué viene ponerse así?

¿Qué te ha pasado? ¡Siempre igual!

¡Todos los días! Bueno, ya te puedes quedar tranquila,

ya te has salido con la tuya.

¿Ves? ¿Ves?

Para nada. Esto no sirve para nada.

Ni yo.

Y encima me han echado.

Sí, no pongas esa cara, me han echado de los estudios.

Ya estarás contenta. ¿No era eso lo que tú querías?

Y tu madre también.

Ya estaréis contentos todos.

¿No decías que no te gustaba que trabajase ahí?

¡Pues ya está! Yo nunca te he dicho eso,

todo te lo inventas tú. Yo no he dicho eso.

"Yo no he dicho eso", "yo no he dicho eso".

A mí no me saques de quicio, yo no invento nada.

Toda la vida he querido salir adelante estudiando cosas,

planeando negocios y nada, todos a hundirme y tú la primera.

¿Que yo la primera?

¿Serás capaz de decir que yo no te he ayudado?

¡Ay madre! ¡Mira que decir eso de mí!

¿Tú ayudarme? ¿De qué? Ni tanto así.

Mentira, mentira. ¿Yo no he trabajado?

¿No he hecho lo que he podido? ¡Calla, calla!

¡No digas que miento, que no sé lo que voy a hacer!

¿Pero habrase visto?

¿Te falta a ti un algo? Di, ¿te falta aquí un algo?

¿No has tenido siempre tu comida a punto?

Sí, ¿y qué? ¿Y tu ropa limpia?

Sí, ¿y qué? ¿Y todo a tu gusto?

Sí, sí ¿y qué? ¿Cómo que y qué?

Sí, ¿a qué viene eso? ¿Eso qué tiene que ver?

¿Te has guardado tú de algún capricho?

Di, ¿te he negado yo algo? Di, anda, di.

¡Déjame en paz! ¿Qué más da eso ahora?

Pero bueno, ¿se puede saber qué ocurre?

Se oyen los gritos en la calle. Eso dígaselo a él.

¿Pero qué os pasa?

¿A usted qué le importa? Hombre, es mi casa, ¿no?

Y la mía. Bueno, bueno,

de eso habría mucho que hablar.

Pues venga, vamos a hablar con usted, y con esa, y con su abuela.

¿Queréis decirme de una vez qué os pasa?

¿Tú qué le has hecho al chico?

-¿Tú para qué te metes donde nadie te llama?

-¡Anda la otra! ¿No son mis amigos?

Pues les echo una mano.

-También lo son míos. ¿Y qué?

¿Tú has venido a defender a ese, verdad?

¡Hay que pobre inocente! -¡Tú calla, no la líes más!

Me hace la vida imposible.

Diga usted que no, que es mentira.

¿Qué es mentira? ¡Maldita sea!

Mentira, mentira.

Carmen, ten cuidado, cuidado.

Que están llamando.

¡Carmen no me vuelvas loco! ¡Que están llamando!

¡Carmen!

(Gritos)

Están llamando, están llamando, están llamando.

(Gritos)

(LLORA)

Anda, llora, hija, llora.

¿Ha visto usted, hombre?

¿Aquí vive Carmen González Fuentes?

Casada con Juan Granados Muñoz.

¿Eran esos, verdad?

Bueno, pues yo tenía esto para ellos.

Es del concurso del jabón ese.

Es que les ha tocado.

Desde ahora son la pareja feliz.

Mañana ya...

Aquí está el programa.

Adiós.

¡Ya está aquí!

¡Ya está aquí, Carmen, ya está aquí!

¿A sí?

Ya está aquí, Juan, ya está. ¿Y qué?

¿Cómo quieres que te diga que no pienso ir?

Pero Juan, con el día que podemos pasar...

No digas tonterías, ¿después de lo de anoche?

Yo no me acuerdo ya de lo de anoche, Juan.

Pues yo sí, ¿entiendes?, yo sí.

Lo que pasa es que eres un egoísta, con la ilusión que tengo yo.

¿Pero no te das cuenta que se van a reír de nosotros?

(Llaman a la puerta)

Entre.

¿Qué pasa?

Espera, me he dado una caminata y luego subir las escaleras

de bote en bote. ¿Qué pasa? ¿Se ha muerto alguien?

No, ya te diré, cosas de esta. ¿Qué hay?

Rafa nos ha hecho la faena. ¡Ya me lo estaba oliendo!

¿Y qué ha hecho? Pues que nos ha limpiado a fondo.

Esta mañana, cuando he ido... Buenos días.

Buenos días. En nombre de la felicidad...

Venga, sigue, ¿se quiere usted callar?

Esta mañana cuando... Un momento, por favor, no se vaya.

Gracias. Venga, sigue.

Pase, pase. Haga el favor.

Que cuando he ido esta mañana... En nombre de la felicidad...

¡Calla! Un momento.

Hagan el favor, un momento...

Me encuentro con que el tío se había esfumado.

(TOSE)

¿Por qué no se calla, hombre? ¿Por qué no se calla?

Se había esfumado con todo, con las cámaras,...

En nombre de la felicidad, el Jabón Florit les saluda.

Con las cámaras, con el material y con el dinero.

Ha salido corriendo, como el chileno.

¡Madre santa! ¡Si ya te lo decía yo!

¡Ya te lo decía yo! ¿Me quieres dejar tranquilo?

Como la pareja más feliz de Madrid.

¿No te lo dije? ¿No te lo dije?

Sí, sí, ¿y qué? Cómo lo iba yo a pensar.

Claro, cómo ibas tú a pensar. Pero venga, no discutiros.

Lo que hay es que encontrarlo. Sí, eso, que lo tenga

yo a mi alcance. ¡Maldita sea su sombra!

¿Qué es la felicidad? Si quieres espero a que me mande

una postalita. No, este señor nos está esperando.

Me tienes que acompañar. Pero escucha, Carmen,...

"Mens sana in corpore sano", esto es,

corazón limpio y cuerpo limpio.

A eso venía, hay que cazarle como sea.

Yo que sé, por el teatro ya no va, terminó, por el Chincero no aparece,

yo que sé. Vamos, que hay que patearse

todo Madrid.

Yo no puedo dejar el cuartel. Además entro ahora de guardia.

Tú verás. Vámonos con este señor.

¿Te quieres callar de una vez?

¿Pero dónde lo encuentro?

No sé, chico.

Oye, a lo mejor está en casa de doña Lola.

¿Qué? Juan ya me entiende.

Jabón Florín es sinónimo de felicidad.

¿Y yo qué hago? ¿Yo qué hago?

¿Cómo me voy a recorrer Madrid de punta a cabo buscándolo?

Pone a su disposición su más lujosa carroza, su más bello vehículo.

¿Qué ha dicho usted? ¿Qué ha dicho?

¿Cómo dice? Vamos, repita lo que ha dicho.

En nombre de la felicidad... Eso no, el final.

El final: "a su disposición la más lujosa carroza".

¡Eso es! ¡Venga, vamos!

¡Es imposible!

¡Pero bueno! ¿Se puede saber dónde vamos?

¿No se lo he dicho usted ya? Moratín, 7.

Imposible, hay que cumplir el programa.

¿Qué programa? Ya te lo he contado 1000 veces.

Primero a la compañía de seguros.

Eso es, a la compañía de seguros La Víspera.

Yo no tengo nada que asegurar. Venga, a Moratín.

Imposible. Chófer, a la Víspera.

No le haga usted caso. Ahora a la derecha.

¡Oiga, oiga!

¡Que yo soy el organizador!

¿Quiere usted callar?

Imposible, hay que cumplir.

Oiga, ¿no soy yo el marido feliz? ¿No está el coche a mi disposición?

A la derecha. Pero no para ir donde usted quiera.

¿Entonces qué porquería de día feliz es este?

¿Pero no entiendes, Juan? Claro, sea usted razonable.

Vaya usted a la izquierda, chófer.

Ni razonable ni narices.

¿Pero no le he dicho a usted que es por la derecha?

Nada de eso, nada de eso. A la izquierda, a La Víspera.

No sea usted nervioso, hombre. ¿No ve que tengo prisa?

Tire para Moratín. Imposible, imposible.

A la izquierda. ¡Cállese ya!

A la derecha, hombre. A la izquierda, a la izquierda.

-Derecha, izquierda, derecha, izquierda, ¿dónde?, ¿dónde?

-¡Cuidado! (GRITAN)

-¡Pero so animal! Mire cómo ha puesto la carreta.

¿Dónde tienen los ojos?

(Gritos)

Oiga, guardia, yo soy el organizador.

-¿A sí? -Quiero decir de Jabón Florín...

- Recojan todo esto, en comisaría lo explican.

¿En la comisaría? Pero si yo tengo que buscar a Rafa.

¿Esto quién lo paga?

(Claxon)

(Claxon)

(Gritos)

(Claxon)

(Claxon)

¿Está Rafa? No.

¿Usted quién es? ¿A usted qué le importa?

¿Está Rafa? Ya le he dicho que no.

Vamos, déjenme entrar. ¡Pero oiga!

¡Espere! Quite usted de en medio.

¿Pero qué es esto? ¡Que me deje!

Juan, ¡qué sorpresa! Pasa, hombre, pasa.

¿Quieres un churrito? ¡Un cuerno!

Mira, Rafa, no te despistes.

¿Qué te ocurre? ¿Cómo que qué me ocurre?

¿Dónde están las máquinas? ¿Y el dinero? ¿Y el material?

¿Dónde están? Di, ¿dónde están?

Al diablo. ¿Pero tú te has creído...?

¿Vas a dudar de ...?

Mira, Juan, que eso no se lo aguanto yo ni a mi padre.

Maldita sea, que tenga uno que oír esas cosas.

Está uno desayunando tranquilamente y de pronto llega un tipo a decirle

que...¿vamos, hombre! ¡Que no hay derecho!

Chico, yo como va Luis y me dice...

¿Luis? ¡Luis! ¿Y quién es Luis?

Un muerto de hambre, un crío.

Claro, viene Luis, te mete un cuento y tú, ya está.

Tú, a porrazos.

¡Qué desengaño! Hombre, yo...

Vamos a ver, ¿qué te ha dicho?

Pues que las máquinas y lo demás, bueno, que...

que te lo has llevado.

Claro que me lo he llevado, naturalmente, me lo he llevado.

¿Y qué? ¿Veis como no hay de qué?

¿Qué he dicho yo siempre? ¿Qué he dicho yo?

Sentido comercial, lo importante, sentido comercial.

¿Qué quieres decir?

Eso.

Bien sencillo, pero si te lo he dicho mil veces.

Para triunfar en los negocios hacen falta tres cosas.

Tres cosas. Actividad, actividad y actividad.

Yo me dormí con el chileno y el chileno zas, se fue.

Napoleón se durmió con Josefina y zas, Waterloo.

Ya lo dijo un sabio, camarón que se duerme, la corriente se lo lleva.

Adiós, Marujita. ¿No te acuerdas de Maruja?

¿Qué te parece? Vámonos.

Sí, Juanito, lo importante es no dormirse nunca,

estar siempre alerta.

Siempre avizor, siempre a la expectativa.

Saber dónde está la pieza y zas. Oh.

Pero, Rafa.

La fortuna en tus manos.

Rebeca, no te olvides del tabaco, ¿eh?

Y si vosotros me dejáis hacer, nos pondremos las botas.

Tenemos que fiarnos los unos de los otros y así todo irá

como la espuma. ¿Sabes dónde voy ahora?

A cerrar un trato con unos americanos.

Negocio legal, desde luego. Y tú te vienes conmigo, ¿no?

¿Cómo quieras? Es un asunto redondo porque

estos tíos nos ceden unas cámaras fotográficas

reveladoras automáticas que son el último grito.

Bueno, ¿y lo nuestro? ¿Y el material?

Pues... ¿Y el dinero?

Adiós, de aquí a la prosperidad, sentido comercial.

Quisiera ver al gerente por un asunto urgente.

Sí, señor. Pase usted.

Sí.

Oiga, por favor, ¿puede decirme...? Siéntese.

No, si yo quería solo... Siéntese.

Pues verá, yo quisiera que me dijera usted...

En el programa de las ciencias económicas,

el seguro representa una conquista definitiva.

La productividad submarginal del dinero en inversiones

no actuales, la oscilación del punto de equilibrio,

implican un inflacionismo de los valores rentables.

Una seguridad de quiebra o bancarrota...

¿Dónde está mi mujer? ¿Eh?

¿Mi mujer? ¿Qué dónde está mi mujer?

Su mujer.

Pero usted, ¿quién es?

Yo, yo soy el... Soy la...

La pareja feliz.

Ya.

Se ha ido. Eso ya lo sé, pero,

¿dónde se ha ido?

¿Iba con un señor bajito? Sí.

Espere un momento, tengo aquí el programa de festejos.

Vamos a ver, vamos a ver.

Zapatería Luxor.

Eso es, Zapatería Luxor. Gracias.

Oiga, ¿cree que la felicidad dura mucho?

¿No teme encontrarse solo frente a la muerte en cualquier momento?

Ahora. ¿Qué?

Piense, piense y vea.

Hay que estar preparado para el gran viaje,

la Sociedad Aseguradora la Víspera le ofrece

en su seguro de enterramiento los vehículos más elegantes,

más eficaces para el salto al más allá.

¡No!

(Portazo)

Bah.

¿No le parece bien?

(HABLAN A LA VEZ)

...Elegante, ¿se lo pruebo?

Juan,...

¿qué ha pasado?

Nada, no te preocupes.

¿Tú estás bien?

¿Estás contenta?

Es mi marido.

¿Y del lío ese del choque, qué?

Nada, el organizador lo arregló todo, ¿y tú?

Pues encontré a Rafa, le hablé y todo quedó en su sitio.

¿Todo?

Más o menos. (SONRÍE)

Luego te estuve buscando, había un tipo que me quería encerrar.

(RÍE)

¿Uno con lentes? Sí, con lentes.

Creación exclusiva de la casa, muy suave.

Fíjate.

Ahora vamos a olvidarnos de todo. Sí, Juan.

Ahora a divertirnos, ¿no somos la pareja feliz?

Justamente, y para celebrar este acontecimiento

la Zapatería Luxor se complace en obsequiar

a la pareja feliz con este par de zapatos.

-Modelo princesa, creación exclusiva de la casa, elegantes y cómodos.

¿Te gusta?

Es precioso.

¿Si los señores tienen la bondad?

¿Tú qué quieres?

No sé, escoge tú.

Pues,...

(LEE CON DIFICULTAD)

(LEE CON DIFICULTAD)

(BALBUCEA)

Comprendido, dos consomés Frixon, un coulant para la señora

y ananguas para el señor. Por último, bersati a la Chaillot.

Y una botella de Linden Frandé.

¿Y de postre?

¿Qué desean de postre?

¿Puedo tomar helado?

La mesa doce, son la pareja feliz.

-¿Eh?

¿Ves cómo lo vamos a pasar muy bien?

Esto es solo el principio, verás.

Luego tenemos, almacenes Gedeón,

y Casa Ramos y Papelería la Imperial

y luego al teatro a ver a Carmen Martínez en La gata con alas.

A cenar a Casa Andrade y, por último, a Copacabana a bailar.

Con la orquesta de Pepe Rubio. ¿No la has oído nunca?

Me gusta más... Yo sólo quiero que estés contenta,

que no puedas quejarte, por lo demás, a mí todo esto

me importa un pimiento.

Perdón, bersati a la Chaillot.

Ves a ti a la cheló. (RÍE)

Bueno, ¿y ahora qué?

¿Nos vamos? Sí.

El señor que lo organiza todo me dijo que nos esperaba

en los almacenes Gedeón. Pues venga.

Espera.

Es excelente, señora.

No puede competir ninguna otra marca con ella.

Perdón, señora.

Eh, oiga.

Oigan, oigan.

La cuenta. Que no me han abonado la cuenta.

Es que somos la pareja feliz.

¿La pareja qué?

La pareja feliz.

¿La pareja feliz?

Ahí va, qué gracia.

Y son felices porque no pagan, ¿verdad?

Valiente caradura.

¿La pareja feliz?

-¿Qué ocurre?

-Estos, que se ponen muy felices comiendo sin pagar.

-¿Qué? Pero, ¿cómo ha pretendido cobrarles?

No ve que son la pareja feliz.

Ustedes, perdonen, este camarero es tonto.

Ha habido una confusión lamentable, no saben cuánto siento, en fin,

ustedes sabrán disculparme.

-La pareja feliz.

-Y por consiguiente, estos almacenes se honran obsequiando a ustedes

con el nuevo fusil submarino Bofarún.

Esperemos que sea de su gusto y complete su próximo veraneo.

(APLAUDEN)

(Ruido estruendoso)

(Música de orquesta)

(Aplausos)

(Música de orquesta)

Desde Copacabana escuchan ustedes las melodías de Bebe Buti

y sus muchachos.

Señoras y señores, voy a revelarles un secreto, un secreto excepcional.

Entre nosotros se encuentran como toda la noches

muchos matrimonios,

esto carece de importancia, son matrimonios normales.

Pero hoy, esta noche es distinto, entre nosotros hay

un matrimonio feliz.

Tengo el gusto de presentarles un caso único,

señalo a esa pareja feliz.

(Aplausos)

(Música de orquesta)

# Yo soy un perfecto esposo,

# fuerte y hermoso.

# Yo soy una perfecta amante.

# Nos llenamos de atenciones

# Pelearemos.

# Pero nos conocemos. #

Somos la pareja de la felicidad.

-Los portadores de la suerte.

-Suerte que con la pareja forma un trío.

-Y desde el trío pasamos al río.

¿Quiénes somos? -Ah.

#Pareja feliz.

# Pareja feliz.

# Que vive contenta, # sin tener ni una discusión.

# Pareja feliz, chin, chin.

# Pareja feliz, chin, chin.

# Que sabe vivir con amor # y con ilusión.

# Pareja feliz.

# Pareja feliz.

# Que viven contentos # sin tener una discusión.

# Pareja feliz, chin, chin.

# Pareja feliz, chin, chin.

# Que saben quererse con amor # y con ilusión. #

Pero no todo el oro es montégano.

-Otra pareja de tórtolos, pipiolos, también son felices.

Sí, ustedes.

Caballero del bigote tipo cepillo de dientes.

-Y te mato y aquí te pillo.

También es feliz porque... Ahora todos.

# Pareja feliz,

# Pareja feliz,

# Que viven contentos # sin tener una discusión.

(TODOS) # Pareja feliz, chin, chin.

# Pareja feliz, chin, chin.

# Que saben vivir felices # y con ilusión.

(TODOS) # Pareja feliz,

# Pareja feliz,

# Que viven contentos # sin tener una discusión.

# Pareja feliz, chin, chin.

# Pareja feliz, chin, chin.

# Que saben quererse # con amor y con ilusión.

(TODOS) # Pareja feliz,

# Pareja feliz.

# Que saben quererse # con amor y con ilusión. #

(Golpe)

(Gritos)

(Música de orquesta)

Menos mal que no estaba Enrique, que si no.

Hay que ver la suerte que tienen ustedes.

Más de mil cupones he mandado yo a ese concurso y ni por esas.

Con lo feliz que lo pasaría yo con mi Enrique.

Esos zapatos son de Luxor, ¿verdad? Sí.

Vi yo el otro día unos preciosos con una tirita aquí.

Han sacado otro concurso, lo malo es que hay que comerse

tres latas de galletas. -Eh, pareja, vamos.

-Les llaman.

No se preocupen, don Julián es un ángel.

Si les pone alguna dificultad díganle que van de mi parte.

-¡Acérquense!

Documentación.

Jabón Flori, certificado de la pareja feliz.

¿Pero esto qué es? Esto no sirve para nada.

¿En qué país creen que vivimos?

No es suficiente ser feliz para ir por la calle.

Hay obligaciones, hay que llevar la cédula o la cartilla o algo.

Algo que sirva para ir tranquilo sin que le molesten a uno

los guardias.

Me arman un escándalo en un baile y ni siquiera llevan

tarjetas de abastecimientos.

Es increíble y todo porque se creen que tienen suerte.

Solo han acertado un concurso sin importancia.

Déjense de concurso y pamplinas. ¡A trabajar!

Váyanse antes de que les meta una quincena.

Eh, llévense todo eso, aquí no lo quiero ver.

Oiga, Cirilo, ¿usted en su boleto ha puesto ganador al Alcoyano?

Historia de nuestro cine - Esa pareja feliz - Ver ahora

Juan y Carmen son un humilde matrimonio madrileño. Ella se ocupa de las labores domésticas y él trabaja como electricista en unos estudios de cine. Sus sueños de bienestar se hacen realidad cuando ganan un concurso patrocinado por una marca de jabón. Se trata de la elección de "la pareja feliz": Durante 24 horas la pareja seleccionada recibe toda clase de invitaciones y obsequios. Pero, precisamente el mismo día, Juan debe resolver dos serios problemas que Carmen desconoce. 

Entre dos aguas (2018)

Reparto: Isa Campo, Isaki Lacuesta

RTVE.es estrena el tráiler de 'Entre dos aguas', ganadora de la Concha de Oro en San Sebastián

Isra y Cheíto son dos hermanos que han tomado caminos muy diferentes en la vida. Cuando Isra sale de la cárcel y Cheíto termina una larga misión enrolado en la Marina, ambos regresan a la Isla de San Fernando. El reencuentro de los hermanos renovará el recuerdo de la muerte violenta de su padre cuando eran niños; la necesidad de retomar sus vidas y reconciliarse con ellos mismos les unirá de nuevo. La película obtuvo la Concha de Oro de San Sebastián a la Mejor película. Además, cuenta con una incréibla banda sonora compuesta por dos grandes: Kiko Veneno y Raül Refree.

La herida (2013)

Reparto: Marian Álvarez, Manolo Solo, Patricia López Arnaiz

No recomendado para menores de 16 años Somos Cine - La herida - Ver ahora
Transcripción completa

(MURMULLO DE CONVERSACIONES)

(MENSAJE AL MOVIL)

(RESPIRA NERVIOSA)

(CIERRA EL MOVIL)

(PASOS, CONVERSACIONES)

(AVISO DE MEGAFONIA)

(MEGAFONIA) «Doctora Abades, acuda a pediatria .

(ABRE EL GRIFO)

(ALBOROTO DE MUCHA GENTE)

?Donde te metes? Ha entrado un aviso.

He tenido que ir al bano. Joder, Anita.

Me dijiste que vigilabas y te la has dejado abierta.

Me encontraba mal.

Pues avisame.

?Estas bien? Si.

He vomitado, algo me habra sentado mal.

Si quieres conduzco yo. ?Te saco una bolsa?

Si quiero bolsas, las cojo yo, gracias.

(SIRENA DE EMERGENCIAS)

(INTERMITENTE)

(ABRE UN CAJON)

(CIERRA EL CAJON)

(ALARMA DE RELOJ)

(APRIETA UN BOTOn)

(INICIO DEL ORDENADOR)

(GOLPES EN LA PUERTA)

Si. Ya estoy en casa, carino.

Vale. ?Has comido?

Si.

(SE ALEJAN PASOS)

Hola, Alex, ?que tal?

?Ah, si? Pues ni idea, la verdad.

Bueno, tampoco he podido llamar yo en toda la manana.

Ya.

Oye, Alex, perdona,

igual me he pasado un poco con el mensaje que te he enviado.

Ya.

Ya.

Entiendeme tu a mi tambien, ?vale?

Bueno, no le demos mas vueltas.

?Te apetece que me pase luego por tu curro, cuando acabes,

y lo hablamos?

Joder, que putada, a esa hora ya no paso, que manana madrugo.

Vale.

Habras aprovechado para pedirle a tu jefe que te cambie el puente.

Joder, Alex, tio, yo flipo.

No, es que luego soy yo la que esta loca,

a la que se le va la cabeza. Te he pedido perdon.

No, no, no empiezo nada.

Vale, mejor hablamos manana, si.

(MOVIL)

(MOVIL)

(ARROJA EL MOVIL)

(GOLPES EN LA PUERTA)

Carino, ?estas bien? Si.

Que se me ha caido una cosa.

Ya esta la cena.

Cena tu, que yo no tengo hambre.

(CORRE AGUA DEL GRIFO)

(VAJILLA ENTRECHOCA)

Buenas noches. ?No cenas nada?

No, me voy a la cama.

Que descanses, carino.

(SE CIERRA LA PUERTA)

(SE CORRE EL PESTILLO)

(TELEVISION LEJANA)

(RADIO) «-Parecen categorias... categorias estancas, ?no?

O perteneces a... Solo hay