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Las mejores películas para ver en septiembre gratis y online

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Las mejores películas que ver en septiembre en Somos Cine
Las mejores películas que ver en septiembre en Somos Cine

El mejor cine en español está aquí. Disfruta del mejor cine gratis y en abierto con el amplio catálogo de Somos Cine. Clásicos inolvidables, cine de autor y éxitos de taquilla. Lo tienes todo. El catálogo Somos Cine ofrece una amplia variedad de títulos con el mejor cine en español y los mejores directores del momento.

Películas de todos los géneros y para toda la familia que puedes ver dónde quieres y cuándo quieras. No hace faltan suscripciones ni pagos. Este mes de septiembre ampliamos la variedad de películas con estrenos como la ganadora de la Concha de Oro, Entre dos aguas (2018), La hija de un ladrón (2019)O que arde (2020) o El crack cero (2019). También se incorporan clásicos del cine español como La comunidad (2000), Martín Hache (1997) o El secreto de tus ojos (2009).

Además este mes seguimos celebrando el centenario de Fernando Fernán Gómez con una selección de sus mejores películas en RTVE Play. A continuación tienes la mejor selección de títulos para ver este mes de agosto. ¡Descubre los mejores títulos de septiembre!

Presentimientos (2013)

Reparto: Eduarto Noriega, Marta Etura

No recomendado para menores de 12 años Somos cine - Presentimientos - Ver ahora
Transcripción completa

(Música)

(Música)

(Risas)

(Música)

(Música)

Nuestras primeras vacaciones juntos.

Dos hombres y una mujer.

La cosa promete, ¿eh, Tito?

¿Decías algo?

Hablaba con Tito.

(Música)

Ya casi estamos.

Tenemos que pasar una farmacia y el primer cruce a la izquierda.

Si ves una gasolinera avísame, vamos secos.

¿Oído cocina?

¡Qué bonito es!

¡La piscina!

¡Huele fatal!

¿Por qué me miras así?

Tito, cariño, dile a tu padre a qué huele.

A pastel recién hecho, ¿verdad, mi vida?

¡Claro que sí! Vamos, te cambia mamá.

Vamos a cambiarte.

¿Qué tal?

No es tu estilo.

Pues hubo una época en la que me ponía cosas como esta.

¡Vaya pinta de guiris!

Este seguro que es Tom Sherwood.

¿Quién?

Tom y Margaret Sherwood, los dueños del apartamento.

Si nos hubiéramos leído el contrato...

¡Pobrecito!

¡Tienes que estar hambriento! ¿A que sí, mi vida?

¡Y yo! ¡Y yo! ¡Y yo!

¿Por qué no bajamos abajo y nos comemos una hamburguesa?

Pásame las cosas de Tito, anda.

¿Dónde están?

En la mochila de chinitos.

Ya.

¿Y la mochila de chinitos dónde está?

Pues no sé.

Se ha quedado en el coche.

No, no se ha quedado, porque he mirado antes de cerrar.

Te la has dejado en Madrid.

Oh tú, que también es tu hijo.

No puede ser. ¡Claro que puede ser, Julia!

¡Claro que puede ser! Con el despiste que te traes

últimamente puede ser cualquier cosa.

Dame las llaves del coche.

Ya te he dicho que no está, que ya he mirado.

Dame las llaves del coche, por favor.

¡Pero que no está! ¡Que ya he mirado!

¡Que te la has dejado!

(Llanto de bebé)

Ya, chiquitín, ahora viene mamá, ahora viene mamá.

Gracias.

(Trueno)

(Lluvia)

(Claxon)

¡Eh! ¡Eh!

¡Joder!

¡Mierda!

¡Mierda, mierda!

¡Ah!

Hola, ¿tienen teléfono dentro?

Necesito hacer una llamada.

Son 10 euros, con consumición.

No, no quiero entrar, necesito llamar.

Me han robado y necesito hacer una llamada.

Lo que hagas con los 10 euros es cosa tuya.

(Ladridos)

(Música)

(CANTA EN INGLÉS)

¿Querías algo?

Un teléfono.

Vale. ¿Y de beber?

Agua.

¡Que no era agua!

Gracias por la copa.

Me llamo Julia.

Julia. Soy Marcus.

¿Nos conocemos?

Sí. Eh, eh, eh, ¿estás bien?

Espera.

A ver, respira, respira.

Respira, ¿mejor?

Sí, necesito un teléfono, necesito hacer una llamada.

Menudas horas. ¿A quién será?

A mi madre.

Hola, soy Félix.

En este momento no puedo atenderte. Deja un mensaje.

¿Qué coño haces con el teléfono apagado, Félix?

Joder.

Me he perdido, me he quedado sin gasolina y, para colmo,

me han robado. Todo.

Al menos han tenido el detalle de no llevarse las cosas de Tito.

Sí, ya sé que soy un desastre, ya lo sé.

Llámame a este número, por favor.

Y date prisa.

He dejado un mensaje, llamarán ahora.

Vale.

¿Qué haces?

Sacarte a bailar, que es lo que querías.

No, no, yo no quiero bailar. Sí, sí quieres.

¡Oye!

¿Por qué no sacas a otra chica a bailar?

Porque me apetece bailar contigo.

¿Qué tal tu cabeza?

Mejor. Me alegro.

Oye, no, no. Estoy casada, ¿vale?

Ese es tu problema.

Hola, soy Julia. Deja tu mensaje.

Julia, ¿se puede saber dónde te metes? Tito tiene que comer.

Venga, llámame cuando oigas este mensaje.

(Sirenas)

(Móvil)

¿Quién es?

Policía Local de la Marina. ¿Acaba de llamar usted a Julia?

Sí, soy su marido. ¿Qué pasa?

Su mujer ha sufrido un accidente de tráfico.

Está ingresada en el hospital. Tiene que venir inmediatamente.

¡Cariño!

Espere fuera un momento, ¿quiere?

Voy a hacerle la higiene.

Soy su marido.

Tiene hambre.

Déjeme, ya bajo yo a Maternidad, a ver si encuentro algo.

(Llanto de bebé)

Julia, no me hagas esto, por favor.

Julia.

Por favor, por favor.

(Claxon)

(Ladridos)

Hola.

Disfrute en otoño de las vacaciones de verano,

y ríase de la crisis todo el año.

Benefíciese ahora de nuestra super oferta

y vuelva a enamorarse mirando el mar.

¿Qué? ¿Nos volvemos a enamorar?

Hace que no me baño en el mar...

Por eso.

Tito es muy pequeño.

Pues se lo dejamos a la pesada de la abuela.

O me lleváis con vosotros.

Tranquilo, no me gusta la playa.

Disculpe, no sabía que estaba.

No habléis muy alto, Tito se acaba de dormir.

¿Ya se va? No me gusta ser pesada.

No empecéis, por favor.

Es que cada vez que llego, le entran a usted las prisas.

Si no fuera por esta pesada ...

¿Qué? Siga.

Hasta mañana, mamá. Hasta mañana, hija.

¿Entonces, qué?

¿Nos vamos? ¿A dónde?

Al mar, los tres solos.

Tengo hambre. ¿Cenamos?

Yo he picado algo con mi madre ya.

(Llanto de bebé)

Se ha despertado.

Voy. No, deja que llore.

(Llanto de bebé)

¿Qué pasa, Julia?

Necesito salir de aquí.

Volver al hotel aunque sea a media jornada.

(Móvil)

¿Ves cómo es una pesada?

Dime, mamá.

(Sirenas)

Hola, ¿hay alguien?

Hola, soy Félix.

En este momento no puedo atenderte. Deja un mensaje.

Félix, atiende el teléfono, por Dios.

Estoy muy asustada.

He dormido en el coche, en una playa, con un faro.

No te muevas del apartamento, ya voy yo, ¿vale?

Bueno, no sé cómo, pero llegaré.

Buenos días, a la urbanización Santa Pola, por favor.

Hay muchas Santa Pola, ¿a cuál va?

¿A sí? No sé, pero cuando la vea la reconoceré, seguro.

¿Tiene dinero? Mi marido.

¡Oiga! ¡Eh, eh!

Después de retirar el drenaje,

no se aprecian hematomas subdurales ni otras lesiones estructurales,

pero Julia sigue sin responder a estímulos externos.

De momento solo podemos asegurar sus constantes vitales,

es imposible aventurar una evolución.

Habrá que tener paciencia.

¿Paciencia es la receta?

Cada coma es un mundo.

Cada vez sabemos más pero no tengo ni idea de lo que ocurre ahí dentro.

Lo importante es que el encefalograma de Julia

registra actividad eléctrica y mientras haya actividad,

hay esperanza.

El cerebro es un órgano eléctrico, ¿no lo sabía?

Una inmensa central eléctrica en la que se decide cada instante

de nuestra vida.

En el de Julia se ha producido un cortocircuito

y ahora toca esperar.

¿Esperar a qué?

A que su propio cerebro restaure las conexiones dañadas

y eso lleva tiempo.

¿Cuánto?

Horas, días, semanas, a veces más.

Lo siento, amigo.

Debe estar preparado para un largo proceso.

¿Y ustedes?

Van a quedarse pacientemente cruzados de brazos

esperando a que ella solita resuelva su avería?

Nosotros no, ¿y usted?

¿Qué puedo hacer yo?

Mucho. Para empezar, tenga en cuenta que Julia está viva.

Viva como usted y como yo.

Trátela con cariño, háblele.

Dígale cosas que a ella le gustaría oír de usted.

Pero usted acaba de decir que no responde a estímulos externos.

El cariño le viene bien a todo el mundo.

En cualquier circunstancia.

(Llama a la puerta)

¡Félix! ¡Félix, soy yo!

(HABLA EN INGLÉS)

Disculpe. Creo que me he equivocado.

¿Yo puedo ayudarla en algo?

Estoy buscando mi apartamento y juraría que era este.

Es que llegamos de noche y no me fijé bien.

¡Ay! No se eche la culpa, es muy fácil perderse aquí.

Está sofocada.

¿Quiere un vaso de agua?

Pase, por favor.

Está en su casa.

¿Te gusta nuestro rinconcito "Made in Spain"?

Tommy y yo, Tommy, es mi marido.

Compramos este apartamento la primera vez que vinimos a España,

hace casi 30 años y, Y desde entonces,

no nos hemos movido de aquí. ¿Estás bien?

No, no entiendo nada.

¿Qué no entiendes cariño?

¿Dónde están mi marido y mi hijo?, ¿dónde están?

Anoche estaban aquí, les dejé aquí.

Estaban aquí.

Estás muy nerviosa, siéntese, descansa.

¿Te apetece un gazpacho fresquito? Ya verás qué rico me sale.

-Hola.

¿Hay alguien, alguien puede ayudarme?

(Constantes vitales)

(HABLAN EN INGLÉS)

(Llanto de bebé)

He estado hablando con el médico.

Me ha estado un poco contando de cómo están las cosas.

Dice que te vas a poner bien.

Y que hay que tener paciencia.

Que ahora todo depende de ti.

¿Eso le ha dicho el doctor?

(Zumbidos)

Son las cosas de su mujer, cójalo si quiere.

Es su madre, ya la llamo mas tarde.

¿No avirará a la familia?

Tarde o temprano tendrá que decírselo.

Cuanto más tiempo deje pasar, más difícil para todos.

¿Tiene alguien aquí que le eche una mano?

Entonces, ¿a qué espera para hacer esa llamada?

Un hospital no es un sitio para un bebé.

Julia Cámara Ibáñez.

Buenos días.

Anoche llegué a La Marina con mi marido y mi hijo.

Y tuve que salir ha hacer un recado, el caso es que no encuentro

el apartamento donde estamos alojados,

y no consigo contactar con ellos. ¿Y cómo se llama la urbanización?

Santa Pola.

Verá, hay cinco Santa Polas. Sí, lo sé, las he recorrido todas.

¿Y? Pues que donde se supone

que estaba nuestro apartamento viven otros.

Eso, ¿cómo es posible?

Si no está segura de qué Santa Pola es la suya,

vuelva a preguntar en todas ellas.

Deje recado en bares y restaurantes aledaños,

y dejé aquí sus datos por si viniera su marido preguntando por usted.

¿Ustedes no me van a ayudar a buscarle?

Hasta que no pasen 24 horas no podemos considerar oficialmente

desaparecido a su marido, por mucho que tengamos

la certeza de que no aparecerá.

¿Por qué dice eso?

Los hombres siempre abandonan a las mujeres, señora.

Acompáñenla a la salida.

(Puerta cerrándose)

¿Y esto?, ¿otro pastelote?

Me has hecho otro pastelote nada más entrar en casa.

Pues bien, que te voy a cambiar.

Sí, un segundito.

(Móvil)

(Balbuceos)

Vamos a quitar el pastel.

¡Uy, lo que nos hemos hecho!

(Balbuceos)

(Móvil)

¿Qué se dice al llegar a un sitio?

Buenos días.

A ser posible con una sonrisa.

Ha visto, qué guapa está Julia sin el turbante.

Dígaselo si quiere, por mí no se corte.

Despacio, una vez más, muy bien.

¿Ha llamado a la familia?

No vaya a encender eso.

Ni aquí, ni en el balcón, prohibido total.

(Llanto de bebé)

(Llanto de bebé)

(Llanto de bebé)

(Llanto de bebé)

¡Shh!

(Llanto de bebé)

Es por los dientes, ¿verdad?

Pobre bendito, es que nada les consuela.

(CANTA EN INGLÉS)

(CANTA EN INGLÉS)

¿Qué hace aquí con mi hijo?, ¿quién es usted?

Y usted, ¿dónde diablos estaba usted?

Si no llega a ser por Fran, su hijo se había estampado contra el suelo.

Gracias, pero váyase.

No me ha oído, qué se vaya.

Tranquilícese, ya me voy.

Adiós Julia, adiós.

(Música)

(Gaviotas)

Disculpe, ¿trabaja aquí un camarero de ojos claros, moreno,

con barba, cómo se llamaba? Ángel.

No, quizás yo pueda ayudarla.

Sí, quisiera una mesa para esta noche, a las 8:30.

¿Cuántos van a ser? Dos, mi marido y yo.

Y, ¿podría ser la mesa aquella del rincón?

Supongo que sí, ¿un número de contacto?

Sí, el de Félix, mi marido.

Lo único que le tengo que llamar yo, porqué me he dejado

el teléfono en casa y no le veo hasta esta noche.

(Marca número)

Soy Félix, en este momento no puedo aprenderte, deja tu mensaje.

Félix por Dios, ¿dónde te metes?

Cariño, he reservado mesa en "La Cantera", a las 8:30.

Se puntual, por favor.

Hasta esta noche.

(constantes vitales)

(Móvil)

Hola, Carmen. Hola. Julia.

¿Qué haces aquí?

Tenía que peritar un robo por aquí cerca y he pasado a saludarte.

Ah, y te he traído una cosita.

Te habrá costado un dineral.

¿Y qué?

¿Qué pasa, Julia?

Que va todo muy rápido.

¿Muy rápido?

¿Cuánto tiempo hace que...? Estoy embarazada.

Pues muy bien, ¿no?

Vamos a ser padres.

Puede.

Luego lo hablamos en casa tranquilamente, ¿vale?

Buenas tardes, señorita, queríamos una suite.

Señorita, le estoy hablando.

-Buenas tardes.

-Buenas tardes.

-No se preocupen. Van a tener la mejor suite del hotel.

¿Un documento de identidad, por favor?

-Alberto, dale el tuyo.

A partir de cierta edad una mujer no le debería enseñar

el documento de identidad ni a la policía.

¡Félix!

Buenas noches, ¿se acuerda usted de mí?

Estuve por la mañana y reservé una mesa.

La recuerdo.

Y ¿aún no ha llegado mi marido? No.

Pero ¿ha probado usted a llamarle?

Ese número no existe, señora.

¿Cómo que no existe? Claro que existe.

Habrá marcado mal.

Julia, Julia.

¿Félix?

Despierta, soy yo. Félix, ¿me oyes?

Estoy aquí.

Sí, te oigo, te oigo.

Estoy en el restaurante La Cantera.

¿Me oyes?

¿Félix?

¿Félix?

Despierta, Julia, estoy aquí.

¿Félix?

Julia.

“El número que usted ha marcado no corresponde a ningún cliente”

(Pitido)

(Móvil)

Hola, Luisa.

"¿Dónde os habéis metido?"

"¿Por qué no coges el teléfono?"

Ya he visto sus llamadas.

"Dile a Julia que se ponga".

No, Julia no se puede poner ahora.

"¿Está con el niño?"

No.

"¿Dónde está?"

"¿Qué pasa?".

Tengo malas noticias.

¿Qué tal el vuelo?

¿Falta mucho para llegar al hospital?

¿No prefiere pasar por casa y dejar sus cosas?

Si te va mal llevarme, párame aquí mismo y cojo un taxi.

Luisa.

¿Qué?

Que no empeoremos las cosas.

Pues llévame con mi hija.

(HABLA EN INGLÉS)

Buenos días.

¿Recuerdas DNI?

-Somos Tom y Margareth Sherwood íbamos a desayunar, ¿nos acompañas?

A comer.

(HABLAN EN INGLÉS)

Todavía no has encontrado tu marido y a tu hijo,

¿verdad?

Seguro que están buscando a ti también.

-Estarán tan asustados como tú.

-No tardarás en encontrarlos.

-Ya lo verás.

(HABLA EN INGLÉS)

¿Qué hace usted aquí?

Ya me voy, tranquilo.

-¿Qué te han hecho?

-Buenos días, Julia.

¿Así que tenemos visita?

¿No me habías dicho que tenías una madre tan guapa?

-No, su marido no ha venido por aquí.

Pero ¿cómo puede ser?

Como tantas cosas que pasan.

Habíamos venido de vacaciones y fue idea de él.

Hola, han pasado 24 horas, ¿a qué esperan a buscarle?

A que usted le denuncie.

¿Qué yo denuncie a Félix?

¿No se da cuenta?

Su marido la ha abandonado y ha secuestrado a su hijo.

Despierta de una vez, por favor.

¿Quieres ir al agua?

¿Me das la galletita?

Hola, tigrecillo.

¿Cómo se llama?

¿No vas a saludar, Tito?

¿Te llamas Tito?

Yo soy Sandra.

Félix.

Ya nos conocemos.

¿No te acuerdas?

Me preguntaste por la urbanización.

Ah, claro que me acuerdo.

¿Y tu mujer?

Se ha quedado en el apartamento.

Qué calor, ¿no?

Si te quieres ir a dar un baño yo me puedo quedar con Tito.

¿Verdad que sí, Tito?

Sí.

Bien.

Bueno, un bañito rápido.

Sí, no pasa nada.

Un bañito rápido.

Las gafas.

Ahora vengo.

¿Se puede saber a qué juegas?

Pero ¿qué pasa?

Pero si te he avisado, ¿no me has oído?

¿Ya estáis aquí?

Hola, cariño.

(Móvil)

Tu móvil.

Es el de Julia.

Luisa, ¿está usted llamando a su hija?

¿Yo?

No me he puesto las gafas pero aquí dice "Ma", ¿no?

¿Diga?

¿Diga? ¿Quién es?

¿Qué está pasando aquí?

¿Quién era?

Se llama Marcus.

No sé mucho más.

-Acompáñeme, por favor.

¿Qué pasa?

¡Félix, Félix!

¡Por favor! ¡Déjenme salir! ¡Mi marido y mi hijo!

¿Dónde están?

Estas imágenes son de ayer. ¡Mentira!

Señora, si quieres salir tendrá que pagar esa camiseta.

-¡Eh! ¡Oye!

Toma, anda.

(LLORA)

Menudo carro, ¿no?

No está nada mal para no tener ni un euro.

¿Tú crees que alguien me lo compraría?

Depende de por cuánto, claro.

Pero... por 8000 te lo quitan de las manos.

15.

Lo puedo preguntar por ahí y nos vemos más tarde si quieres.

¿Conoces La Felicidad?

Sí.

Pues nos vemos ahí esta noche.

(LLORA)

(LLORA)

(RÍE)

¿Quién eres, Julia?

No te conozco.

Tengo un comprador para tu coche.

¿Por cuánto?

¿Te presento al interesado y lo hablas con él?

¿Quién es?

El dueño de todo esto, aquel.

Tu salvoconducto.

¿Puedo?

Hola. Hola.

¿Te acuerdas de mí?

Estuvimos bailando el otro día ahí.

Y te besé.

Sí.

Y luego yo me fui.

¿Por qué hiciste esa tontería?

Me dolía mucho la cabeza.

¿Ya no te duele? No.

¿Conseguiste hacer la llamada?

Da igual.

¿Estás sola? No.

Bueno, sí.

Me han dicho que estás interesado en mi coche.

Sí, tu coche.

Vamos a verlo.

No creo que al dueño de todo esto le interese mi coche, pero bueno,

yo te lo enseño.

¿Cuánto pides?

15.000.

Bueno, habrá que probar la mercancía antes de comprar.

Claro que me acordaba de ti, Julita,

¿cómo voy a olvidarte con estas pintas?

Bien.

No sé.

Bien.

Vale.

¿Pues dónde quieres que te lleve con mi coche nuevo?

Sorpréndeme.

¿Antes de apagarlo me vas a dar una calada?

Los muy cabrones me tienen terminantemente prohibido fumar.

Disculpa, creo que he venido en mal momento.

Tome.

¿Qué pasa?

Acabo de enterarme de que mi mujer me engaña con otro hombre.

¿Alguna pregunta más?

Ahora me toca preguntar a mí,

¿quién coño es usted para necesitar un pistolero a todas horas?

Digamos que he sido poderoso así que he tenido muchos enemigos

y alguno me queda aunque ya estoy jubilado de todo.

¿Sabe por qué mataría ahora mismo?

Por un trago de un buen malta escocés.

(Música)

Hola. Hola.

¿Pero qué mierda es esto?

No era para ti.

Perdona lo de esta mañana, estaba un poco nervioso.

A todos se nos va la pinza alguna vez.

¿Dónde está tu hijo?

Por ahí, de marcha, con sus amigos.

¿Y tu mujer?

Todavía no la conozco.

Ya la conocerás.

¿De qué te ríes?

Eres muy raro.

¿Cómo raro? No, en serio, ya lo sabes.

No.

Me caes bien.

Tengo que ir al baño.

¿Qué haces?

Este es el baño de chicas.

En el de chicos no estabas tú.

Muy gracioso.

No quiero.

De verdad, ya he bebido bastante.

Y tú no deberías beber.

¡Hala, mánchate!

Entonces, te caigo bien.

Sí, te lo acabo de decir, me caes bien.

¿Qué haces?

¿Qué haces? Que me sueltes.

Me estás haciendo daño, suéltame.

Que me sueltes.

Tu mujer en coma y tú haciendo aquí el gilipollas con una cría.

¿Te gusto? Mucho.

¿Con estas pintas?

Especialmente con estas pintas.

Espera, espera, tengo que ir al baño.

No, ahora no, por favor, no.

Me encanta tu olor.

No lo sabes tu bien.

Subiendo las escaleras, primera puerta a la derecha.

(Puerta)

Marcus...

Marcus...

¿Estás aquí?

-Esto no es de Marcus.

Parece que esto se está poniendo interesantes.

Marcus ...

Marcus ...

¡Vaya, tenemos goteras!

-Marcus, cariño,

¿Estás solo?

Voy a entrar.

(Llama a la puerta)

Marcus.

Hijo de puta, las llaves de mi coche.

Lo siento, Julieta, no tenía escapatoria.

No tienes ni puta idea de lo que está pasando.

Dame las llaves de mi coche.

Ya me iba. He hecho café.

¿A dónde se cree que va con mi hijo?

No creo que estés en condiciones de quedártelo esta mañana.

Venga, hombre, venga. El niño se queda con su padre, coño.

¿Verdad que sí, chiquitín? ¿Verdad que sí?

¿Te quedas con papá?

(Llanto de bebé)

(LLORA)

Felix, por favor.

(Llanto de bebé)

Ya, ya, ya, hombre.

(Llanto de bebé)

Perdóname, perdóname, ha sido sin querer.

Perdóname, chico. Perdóname, cariño.

No ha sido nada. No ha sido nada.

No te preocupes, pápa lo arregla todo.

(Móvil)

¿Quién es? ¿Félix?

Soy el doctor Romano,

Julia ha sufrido una crisis cardíaca aguda.

Tememos por su vida, estamos preocupados.

Observe en las gráficas su frecuencia cardíaca,

excede por mucho los parámetros normales.

No caben dudas que Julia,

ha estado sometida en las últimas horas,

a una situación de estrés extraordinaria.

¿Se encuentra bien?

Perdón.

Desconocemos lo que ha provocado en ella

esta situación de caos pero tememos

que si vuelve a repetirse ponga en peligro su vida.

Cualquier información sobre Julia

puede sernos de utilidad en este momento.

¿Qué quiere saber? Si nos iba bien.

Estábamos enamorados.

No sé si Julia y yo estamos enamorados,

pero desde que nació Tito no volvió a ser la misma.

Estaba siempre cansada, apática, y el sexo,

mejor ni hablamos...

Quizás yo me volqué demasiado en el trabajo.

Puede que ya no estemos enamorados.

Pero alguna vez lo estuvimos.

¿Sabes? Hay algo muy importante que tenemos que hacer

lo antes posible:

Follar. ¿Perdón?

Eso se lo dice Nicole Kidman a Tom Cruise en la última frase,

de la última película de Stanley Kubrick.

Ya pudo morirse a gusto el cabrón. (RÍE)

Me llamo Julia, trabajo de recepcionista en un hotel

y ¿que más?, soy de aquí, de Madrid.

Así que eres gata. Gata, gata.

Yo soy Félix, de Logroño

y digamos que me dedico a observar a las personas.

¿Cómo es eso? ¿Eres detective?

Perito de una compañía de seguros,

no me confundas con Humphrey Bogart.

Me conformo con que los clientes no engañen a mi empresa.

Pues qué difícil,¿no? saber si te engañan.

Pues no creas,

a veces basta con mirar atentamente a los ojos.

¿Y qué ves en los míos? Que te gusto.

¿Ah sí? ¿Y tú, en los míos?

¿Cómo era esa frase de Nicole Kidman?

Disculpen, ¿no les ha gustado?

¿Quieren que se lo cambie por otra cosa?

Es que no tenemos hambre, gracias.

¿Nos puede traer una botella de champán?

Por Kubrick. Por Kubrick.

El doctor Romano me ha preguntado si éramos felices.

¿Tú que le habrías contestado?

(LLORA)

¿Cuándo te cansaste de mí?

¿Cuándo dejaste de desearme?

Lo siento, cariño. Lo siento.

Por no haber sabido quererte mejor.

Por no haberte merecido.

¿Marcus? ¿Cómo?

¿Qué has dicho, Julia?

Julia. ¡Félix!

(Llaman a la puerta)

Hola, ¿y tú quién eres? ¿Qué quieres?

Soy Julia, amiga de Marcus.

Bien, tú dirás.

Estuve ayer aquí con su hijo.

¿Con mi hijo dices?

¿Tan mayor te parezco para él?

Él me hizo creer que esta era su casa.

¿Su casa?

¿Follasteis? No, no.

Necesito recuperar mi anillo, lo dejé en el lavabo.

¿Y cómo fue a parar ahí?

Subí a lavarme las manos.

Está bien, entra. Vamos a buscar el dichoso anillito.

¿Qué puerta era?

Esa. Está bien, espérame aquí.

(Risas)

Te dije que me esperaras donde te dejé.

Hiciste algo más que lavarte las manos, guarra.

Si quieres que nos llevemos bien no vuelvas a mentirme.

En esta casa se consiente todo menos la mentira.

¿Estás segura de que era en ese lavabo

donde te dejaste el anillo? Porque ahí no está.

Lo dejé en la jabonera.

Debió caerse por el desagüe.

¿Tan valioso era?

Vaya.

Marcus ha estado aquí hace un rato.

Vino a liquidar con mi marido las cuentas de la felicidad.

-Hacéis una bonita pareja.

Preciosa.

Julia me recuerda tanto a Jenna.

¿Su mujer? Sí.

Tenía la misma melena pelirroja.

¿Murió?

Sí, murió joven, no llegó a cumplir los 40.

¿Qué pasó?

Según la versión oficial, un accidente doméstico.

Pero lo cierto es que se suicidó.

Y lo más triste es que yo ni siquiera sospeché

que podría ser algo así.

Estaba demasiado ocupado con mis asuntos.

No se culpe,

yo tampoco podía imaginar que Julia tuviera un amante.

Solo faltaba que la culpa fuera mía.

Deja de buscar culpables, hombre,

y siéntese afortunado por que Julia esté viva, reacciona.

Si tú cambias, todo cambia.

La frase es de Balzac.

¡Eh, amigo!

(CANTA EN ITALIANO)

Julita.

Tienes mala cara.

Dame mi anillo.

¿Te refieres a este aro de hojalata?

Me la encontré en la playa, y la verdad es que me encanta.

Por favor, dame mi anillo.

Vale, te lo doy.

No sale, inténtalo tú.

(Tono de llamada)

¿Qué pasa Julita, dónde te metes?

Marcus, soy Félix, el marido de Julia,

por favor no cuelgues.

¿Si le hago una pregunta, me dirá la verdad?

Trátame de tú, que soy un chaval.

Estás...

¿Está mi mujer enamorada de ti?

¿Sí o no? ¿Qué quieres escuchar?

La verdad.

Lo pasamos bien juntos, nada más.

¿Qué se supone que tengo que hacer cuando la vea?

Háblale.

Trátala con cariño.

Dile cosas que a ella le gustaría oír de ti.

Yo no voy a estar.

(RÍE)

¿Tengo que besarla?

Me tienes que prometer, que pase lo que pase,

Julia no va a saber nada de esto.

Julita, soy mamá.

Me extrañaba que no cogieras mis llamadas.

Pensaba que lo mismo no querías saber nada más de mí.

He conocido a tu marido, parece buena gente.

Está loco por ti, eso sí que no me lo esperaba.

Me ha ofrecido dinero, he dicho que no por supuesto.

Aunque no me vendría mal, Julita, estoy canino.

Cualquier día me cortan las pelotas.

¡Eh!, hay un hombre en la habitación de Julia.

¿Es verdad que lo conoces?

No pasa nada Abel, tranquilícese.

Es él, ¿verdad?

¿Y se puede saber qué coño haces aquí con los brazos cruzados?

Soy yo el que lo ha hecho venir.

¡Estás loco!

(Anillo cayendo)

¿Qué pasa?

Su anillo, se lo ha robado.

Acabo de ver a ese hombre marchándose.

¿Ha estado aquí?

¿Cómo sabías que Julia?

-Dejémosle solo. Sí por favor, váyanse los dos.

(Inspira)

(Gaviotas)

Julia, pase por favor.

Enseguida le preparó una mesa.

No tengo dinero.

Usted no necesita dinero en este local.

¿Qué es lo que huele tan rico desde la calle?

¿Quieres saberlo?, pase.

(Balbuceo)

¡Julia, Julia!

(TOSE)

¡Julia, Julia!

(Llanto de bebé)

¡Julia!

Félix.

¡Ayuda, por favor ayuda!

Mi amor.

Ven con mamá.

Mamá, mamá.

Está aquí mamá.

Mi amor.

Ya estás aquí mi amor.

Son tuyas, ¿no?

Te las dejaste en la piscina.

Hola, yo soy Sandra.

Julia.

Sandra.

Gracias.

¿Quién es?

La novia de Tito.

Hola.

Bienvenida a casa cariño.

Hola, hola chiquitín.

Mira quién está aquí, mira quién ha venido.

Hola mi pequeño, precioso.

Venga, a desayunar.

¿Te echo una mano?

Hola, mi vida.

(TARAREA)

Le gusta.

¿Qué?

Abel ha muerto.

Me dijo que te diera esto.

Asunto zanjado.

Tu bolso cariño. Gracias.

A ver, a la silla mi amor.

¿Está rico, está rico? Está rica la galleta, ¿eh?

Quiero conducir.

¿Sí?

(Música La Felicidad)

No, déjalo, me gusta.

(RÍE)

¿Qué pasa?

Nada.

¿En qué piensas?

Que hay algo muy importante que tienes que hacer

lo antes posible.

Somos cine - Presentimientos - Ver ahora

Julia y Félix son una joven pareja de clase media, cuya relación atraviesa un momento delicado. La idea de irse unos días de vacaciones a la playa, puede ser la oportunidad que necesitan para recomponer su relación y volverse a enamorar. Al llegar a la urbanización donde pasarán las vacaciones discuten y Julia sale con el coche. Es de noche, el violento estruendo de un accidente le hace parar en el arcén y salir a averiguar qué ha pasado. Para su sorpresa no ve nada extraño. Al volver al coche descubre que le han robado el bolso con la documentación, el dinero y el móvil. Contenido disponible hasta el 28 de septiembre de 2021.

La voz dormida (2011), de Benito Zambrano

Reparto: María León, Inma Cuesta, Ana Wagener

No recomendado para menores de 12 años Somos cine - La voz dormida - Ver ahora
Transcripción completa

(Pasos)

(REZA UN AVE MARÍA)

(TODAS REZAN)

-Ya vienen.

-Ya vienen.

No puede ser.

-¡Atención, internas!

La que se vaya nombrando, que salga vestida y rápida.

Juliana Carbonell Vidal.

Teresa Blanco Martín.

(LAS PRESAS LLORAN) -Ángeles Domínguez Tapia.

-Ramona Marín Díaz. -¿Ha dicho mi nombre?

(ACENTO ANDALUZ) Ha dicho mi nombre.

(SUSURRA) Ha dicho mi nombre.

Pero si yo no he hecho nada.

Yo no he hecho nada.

Si yo solo iba a la casa del pueblo a bailar.

Se lo he dicho mil veces, que yo no he hecho nada.

El que tenía el carné era mi novio. Yo solo iba a bailar...

(LLORA) ...porque me gusta bailar.

Reme, no he hecho nada.

No puedo.

Hortensia, no puedo moverme.

Me he orinado.

(LLORA) ¡Me he orinado!

(AC. ANDALUZ) Va, que nosotras te ayudamos. Venga, vida mía.

Ay, mi madre. Qué lástima de mi madre.

Se está quedando sin hijos.

Que alguien se lo diga.

Decidle que la quiero mucho.

(LLORA) ¡Ay, qué lástima de mi madre!

Ángeles, no llores, vida mía. Que no te vean llorar.

¡No les des ese gusto!

Venga, venga.

No llores, Ángeles.

(LLORA) ¡La cabeza bien alta!

-¡Pelotón! ¡Carguen armas!

(HOMBRE) ¡Abajo el fascismo! (MUJER) ¡Franco asesino!

-¡Apunten! (LAS MUJERES LLORAN)

(HOMBRE) ¡Fascistas! (MUJER) ¡Viva la CNT!

-¡Fuego!

(Disparo)

(Disparo)

(Disparo)

(Disparo)

(Disparo)

(Disparo)

(Disparo)

(Disparo)

(Disparo)

(Disparo)

-12. -Yo también he contado 12.

(MUJER GRITA) ¡Fascistas! -¡Abajo el fascismo!

¡Asesinos! ¡Asesinos!

(Disparo)

Elvira, quítate de la ventana.

Tomasa, que las balas rebotadas también matan.

¡Tomasa, agáchate, mujer! -¡Reme, déjame en paz!

(Griterío)

(UNA MUJER CANTA "LA INTERNACIONAL")

(CANTAN) "Atruena la razón en marcha.

Es el fin de la opresión.

Del pasado hay que hacer añicos,

legión esclava en pie a vencer,

el mundo va a cambiar de base,

los nada de hoy todo han de ser.

Agrupémonos todos

en la lucha final.

El género humano

es la internacional.

Ni en dioses, reyes ni tribunos

está el supremo salvador.

Nosotros mismos realicemos

el esfuerzo redentor".

(Timbre)

-¿Quién es? (AC. ANDALUZ) ¿La Sra. Celia?

Sí. Soy Pepita Rodríguez.

La hermana de Hortensia. Pepita, qué bien que has llegado.

(SUSURRA) Pasa.

¿Se sabe algo de mi hermana? Está bien para estar donde está.

Hace casi dos años que no la veo, Sra. Celia.

¿Ya sabes que está embarazada de siete meses?

Me lo contó en su última carta. Dios mío, cómo lloré.

Qué desgracia más grande, traer un hijo al mundo estando presa.

¿Se sabe algo del juicio? Por ahora, nada.

Hortensia se estaba quedando aquí cuando la detuvieron.

Mi hija y ella se hicieron muy buenas amigas.

¿Su hija de usted también está en la cárcel?

Mi Almudena nunca llegó a ir a ninguna cárcel.

Se la llevaron unos falangistas y no he vuelto a saber de ella.

Lo siento mucho, Sra. Celia.

Hortensia me dijo que ya habías servido.

Sí, desde que tenía 11 años entré a servir.

Ya con 14 llevaba una casa yo sola.

Un conocido mío está buscando servicio.

No quieren una chica interna pero te pagan bien.

Yo solo te puedo ofrecer alojamiento.

Usted tranquila, que no voy a ser una carga para usted.

Puedes dejar aquí tus cosas.

Toma. Con esos que llevas, te tratarán como a una pordiosera.

(APENADA) Eran de mi hija.

Venga, pruébatelos.

Qué bonitos son, Sra. Celia. Muchas gracias.

¿Te quedan grandes?

No importa. Les pongo un trocito de tela en las puntas, y listo.

Te voy a traer un poco de agua para que te asees.

Te hago una sopa de pan. Es lo único que puedo ofrecerte.

Muchas gracias, Sra. Celia, que Dios la bendiga.

Es allí, dile al portero que vas a casa de don Fernando.

¿Usted no va a subir conmigo? No, hija, mejor no.

En Madrid hay que tener mucho cuidado con lo que se dice.

No te puedes fiar. Tú, como si fueras invisible.

¿Comprendes qué te quiero decir? Ale, que todo va salir bien.

-Doña Celia dice que sabes cocinar. Algo sé.

Y lo que no sé, lo aprendo. También sé coser.

¿Y la paga? Lo que usted diga estará bien.

Así es imposible no llegar a un arreglo.

Doña Celia me ha dicho que tienes una hermana en la cárcel.

Sí, pero ella no ha hecho nada. No tienes que darme explicaciones.

Quiero decir es que no hace falta que la señora se entere.

Ni que vienes de parte de doña Celia. ¿Te parece bien?

Sí, señorito, lo que usted diga.

Amparo, esta es Pepita. Viene a sustituir a dolores.

-¿Por quién llevas luto, Pepita? Por mi padre, señora.

¿De qué murió? Lo fusilaron, señora.

¿Quiénes, los nuestros o los rojos?

Los nuestros, señora.

Además de cocinar y coser, sabe leer y escribir.

También me sé las cuatro reglas. No se liará con la compra.

-¿Eres andaluza? Sí, señora, soy andaluza.

¿Por qué viniste a Madrid?

Para ayudar a mi hermana, señora. ¿Qué le pasa a tu hermana?

-Por favor, Pepita, contesta.

Está embarazada y presa en la cárcel de Ventas.

¿Tú eres comunista? No, señora, y nunca lo seré.

Pero tu hermana y tu padre sí. Mi padre no era comunista.

Nunca le hizo mal a nadie.

Lo mataron porque no encontraban a mi hermana.

¿Sabes por qué llevó luto yo?

No, señora.

Los rojos mataron a mis dos hermanos pequeños.

Lo siento mucho, señora. De corazón se lo digo, ¿eh?

La guerra sido muy mala para todo el mundo.

Pero ya que ha llegado la paz, es hora de perdonar.

Y de vivir tranquilos. ¿Eres una buena cristiana?

Intento serlo, señora.

Con la ayuda de Dios. Voy a misa cada domingo, confieso y comulgo.

Está bien, te quedarás una semana a prueba.

Entrarás a las 9:00 para el desayuno y te irás tras dejar la cena hecha.

Empezarás hoy. Gracias, señora.

Que nadie sepa que tienes una hermana presa o te echaré.

Lo que usted mande, señora.

(FERNANDO) ¿Necesitas algo?

-No.

(Bullicio)

¿Pepi? ¡Pepi!

¡Pepi, hermana, que estoy aquí!

(LLORA) Hermana, ¿cómo estás? Bien, estamos bien.

Que alegría verte, hermana. Parece que estés enferma.

Estoy bien, no te preocupes. No vas a tener leche, Tensi.

¿Qué no voy a tener leche? No llores, tonta, que estoy bien.

Que no lloro, es que estoy muy contenta de verte, Tensi.

No te he podido traer casi nada. Mis compañeras me cuidan bien.

Mira, Reme, esta es mi hermana. Hola, "bonica".

¿Se sabe algo de tu juicio? No sé nada. ¿Tú cómo estás?

Bien, ya tengo trabajo. Me lo ha conseguido la Sra. Celia.

En casa de don Fernando, un conocido suyo.

¿Cómo está doña Celia? Muy bien.

Te manda muchos besos. ¡Es más buena!

Mira, Tensi, me regaló estos zapatos de su hija. Están nuevos.

Póngase el zapato.

Haz lo que ella te diga, y con don Fernando igual.

¿Tú conoces a don Fernando? ¡Chist!

¿Y nuestra casita?

Le he dejado las llaves a la prima Rocío para que la cuide.

Hermana, necesito que me hagas un favor.

Claro, Tensi, lo que tú quieras.

Tráeme un cachito de jabón, que tengo la cabeza llena de piojos.

Un favor como el de Córdoba, cuando estaba en la sierra.

¿Te acuerdas? Tensi, por Dios, no me pidas eso.

Te lo pido porque no se lo puedo pedir a nadie más.

Necesito que le lleves una carta a Felipe.

Tensi, no me pidas eso, que yo no tengo sangre para esas cosas.

A mí me coge la policía y lo digo todo.

Pepi, que estoy desesperada. Hace dos meses que no sé de él.

Hasta hace unos días no hemos conseguido contactar con ellos.

Hermana, por favor.

(Timbre fuerte)

¿Esto qué es?

Hermana, necesitan ayuda. Tú eres la única que puede ir.

(GUARDIA) ¡Vamos! ¿Ya hay que irse?

Hermana, por favor, que es muy importante. Dime que vas a ir.

(GUARDIA) ¡Vamos, rápido! (OTRA) ¡Deprisa!

-Vamos. ¡Vamos, rápido!

-Hola, Pepita.

Camina como si fuésemos amigas. ¿Quién es usted?

Soy la amiga de tu hermana.

¿Adónde vamos? A dar un paseo.

Mi nombre es Amalia y mi madre se llama Sole.

Si alguien pregunta, nos conocemos de vernos aquí.

¿Lo has entendido? ¿Sí?

Los documentos y el dinero están dentro.

Mi hermana solo me dijo que llevara una carta.

Son cédulas de identidad falsas y permisos de viaje.

Sin esto tu cuñado no va a poder bajar de la sierra nunca. ¡Ponte!

¿Por qué no va otra? Yo no valgo para esto.

Ya le hemos enviado un mensaje a tu cuñado diciendo que vas tú.

Ellos no se fiarían de nadie que no conozcan.

¡Póntela, coño!

¿Tú sabes leer? Sí, claro.

Aquí está el lugar donde tienes que ir y cómo llegar.

Te lo aprendes y te comes el papel o lo quemas, no lo lleves encima.

Lo has entendido, ¿no? ¿Por qué no vas tú?

A mí no me conocen y el partido ya me ha encargado otra misión.

(ENFADADA) Pues que el partido se busque a otra.

Bastante he sufrido por el partido. ¡Que yo no discuto contigo!

Dame la faja y le decimos a tu hermana que no has querido ir.

(GRITA) ¡Que me des la faja, coño! ¡No! No.

Voy a ir, pero es la primera vez y la última que me mete en sus líos.

Esto lo llevas bien visible. Ponte lo mejor que tengas.

La policía cree que las guapas no tienen ideas políticas.

No las tengo.

Las cárceles y las fosas estás llenas de gente que nunca las tuvo.

Eso no lo olvides nunca. ¡Nunca!

Espera cinco minutos antes de irte.

-¿Más grande?

-Remedios, pon atención, por favor. ¡Que no me sale, coño!

Me matan a palos y... Lo dejo.

Escucha, Reme, aquí no se rinde nadie.

Si lo dejas, Elvirita no te va a leer tus cartas. Tú misma.

¿Qué le pasa a Carmenchu? Tiene calentura.

Tu hermana ya va camino de la sierra.

Ay, Dios mío, el miedo que estará pasando la pobrecita.

Una cosa más.

Anoche la Guardia Civil ha hecho una emboscada en la sierra.

Han caído muchos compañeros. ¿Quiénes, Sole?

¿A mi marido le ha pasado algo? Pues no sabemos.

Padre, ¿es aquí, este es el pueblo? Sí, hija, aquí te tienes que bajar.

Gracias, padre. (HOMBRE) Dámelo.

(GRITA) ¡Silencio! Dámelo.

¿Esto qué es? Son de la guerrilla.

-¡Silencio todos!

Vosotros, ¿qué miráis? -¿Es este?

¡Míralo bien! ¿Es este? (SUPLICA) -Se lo juro, señor.

-¿Alguien conoce a este hombre?

Estamos buscando a tres asesinos muy peligrosos.

A uno le llaman el Toledano. A otro, el Cordobés.

A otro, el Chaqueta Negra. Ese hijoputa es el más peligroso.

Si alguien sabe algo o nos puede dar una pista

tendrá una recompensa.

El que les ayude o les dé refugio que se atenga a las consecuencias.

¡Arriba España! (TODOS) ¡Arriba!

-¡Viva Franco! (TODOS) ¡Viva!

-Vamos a hacerle una foto.

-¡Sonríe!

(Música de suspense)

(Sonido aflautado)

(Sonido aflautado)

"Xiqueta", no te asustes. Soy camarada de tu cuñado.

Te estamos esperando. Tú eres la Pepita, ¿verdad?

Vengo de parte del Felipe. ¿Por qué no ha venido él?

Te lo digo si sales de ahí. Tengo que irme.

Pepita, no te vayas. Soy amigo del Felipe.

Yo no conozco a ningún Felipe. Si acabas de preguntarme por él.

Yo no conozco a ningún Felipe, ni a usted tampoco, ¿se entera?

El Felipe ha perdido el único retrato que tenía de la Tensi.

Uno donde salía con unos zarcillos que a ti te gustaban mucho.

Dice que tú se los quitabas a tu hermana para ponértelos.

Felipe dice que eres muy coqueta. ¿Eso ha dicho mi cuñado?

Y que tienes los ojos más bonitos de toda Córdoba.

Pues dígale que yo no le he dado permiso para hablar de mí.

¿Se entera usted? Yo ya no soy ninguna niña.

Sí me he enterado, pero no te enfades.

Me enfado si yo quiero.

Dese usted la vuelta. ¿Cómo?

¡Le he dicho que se dé la vuelta!

No mire, ¿eh?

Que ustedes los comunistas sois todos unos frescos.

Tenga, esto es lo que venía a traer.

Antes quiero ver a mi cuñado. No puede ser.

¿Por qué no ha venido él? Felipe está herido.

¡Ay, Dios mío! ¿Qué le ha pasado? Hay que sacarle una bala.

Necesita un médico. Tú trabajas en casa de uno.

Se confunde, el señorito no es médico.

El señorito es contable. Lo será ahora, pero es médico.

Hay que sacarla bala o morirá. ¡Ay, Dios mío, mi pobre hermana!

¿Y usted qué pretende? ¿Que yo le traiga aquí al señorito?

No, aquí no. La sierra ya no es segura.

Nosotros lo bajaremos esta noche.

El señorito me puede denunciar.

No te denunciará. Dile que vienes de mi parte, de Paulino González.

Aquí tienes que llevar al médico.

Es una pensión. Dile a la Sra. María que vienes de parte mía

y que quieres dos habitaciones.

Ella te contestará: "Solo me queda una de matrimonio".

Si te dice que no tiene ninguna te vas de inmediato.

¿Te ha quedado claro? Sí, ¿no me va a quedar?

Eso es.

Ahora dámelo, que me tengo que ir.

Pero yo quiero ver a mi cuñado. ¡No seas tozuda!

Ya lo verás esta noche.

Que no se entere tu señora. No hables de esto con nadie.

Descuide, no hablaré ni con mi sombra.

"Au, xiqueta", vete.

El autobús pasa en media hora. ¡Ya me voy!

Todavía no me he repuesto del susto.

(Llaman a la puerta)

Qué bien que llegaste. Ya me estaba yendo.

Pasa, mujer, pasa.

¿Hace mucho frío?

Sí, señorito. Disculpe el retraso.

Doña Celia me avisó de que llegarías tarde.

¿Está la señora? No, está en misa.

¿Qué pasa?

Tengo que decirle una cosa, señorito.

Chiquilla, estás al borde de una lipotimia. Siéntate.

Señorito, tengo que decirle algo de parte de Paulino González.

¿Es verdad que usted es médico? No.

Lo era, ya no. Paulino me envía para pedirle ayuda.

Mi cuñado Felipe tiene una bala dentro.

Hay que sacársela o se muere y usted es médico.

El marido de mi hermana Hortensia le necesita.

Está presa y preñada y se morirá si a Felipe le pasa algo.

También me dijo el tal Paulino que no se enterase la señora.

Yo no sé por qué, pero que no se entere la señora.

También me ha dicho que usted no va a denunciarme, señorito.

No, no te voy a denunciar.

-Buenas tardes, señoras. -Buenas tardes, hermana.

-Tengo que ir a la enfermería, tengo un dolor de oído terrible.

No puedo dormir por la noche. Tenga compasión, hermana.

-Hablaré con la superiora. Váyase.

-Tu hermana ha llegado bien. Ya ha hecho el encargo.

(ALIVIADA) Menos mal. ¿De mi marido sabe algo?

Tu marido y algunos más han logrado escapar.

Se bajan de la sierra esta noche pero no se pueden quedar en Madrid.

La policía tiene infiltrados tras la pista del Chaqueta Negra.

Yo creo que lo mejor es que se vayan para Francia.

-Buenas noches. Buenas noches, ¿doña María?

Soy yo.

Vengo de parte de Paulino González.

(SUSURRA) ¿No me tenías que decir algo?

Sí, que si usted tiene dos habitaciones para esta noche.

Y usted me tiene que contestar... Chist.

Solo me queda una de matrimonio.

(SUSURRA) Pasa. Pasen, rápido.

Fernando, gracias por venir. Me alegro de verte.

¿Dónde está el Cordobés? Ella te acompaña.

Venga conmigo.

No puedes pasar.

¿Por qué? Porque no puedes.

Espérate aquí. Cuando termine el doctor, entrarás a verlo.

(Murmullos)

(Puerta)

Perdona por haberte encerrado aquí.

Había gente que era mejor que no te vieran.

¿Cómo está mi cuñado? Bien, el Cordobés es duro.

Toma, esta carta es para tu hermana.

Se la das a la Sra. Celia. Ya sabrá cómo pasarla.

Esto lo metes en el próximo paquete que le lleves. Está permitido.

¿Lo ha hecho mi cuñado? Nunca deja de pensar en tu hermana.

"F y T". Felipe y Tensi.

¿Cómo está la Tensi? Bien.

Ella no se queja, pero a mí me dio mucha angustia verla ahí dentro.

Tan delgada, con su barriga.

¿Te molesta que fume? Estoy acostumbrada.

Mi padre fumaba más que un carretero.

Fume usted, si quiere. ¿Podrías no hablarme de usted?

No soy tan mayor. A mí me da lo mismo.

Tú fuiste el que enseñó a leer y a escribir a mi Tensi, ¿no?

Sí.

Entonces, tú tienes que ser el Chaqueta Negra.

No hagas tantas preguntas. Cuanto menos sepas, mejor.

Ya es un poco tarde para eso, ¿no? (SUSURRA) No te alteres.

(Puerta)

(SUSURRA) Hablen bajito.

¿Tú por qué me dices siempre a mí "xiqueta"?

En mi pueblo os decimos "xiqueta" a todas las chavalillas.

Y si son bonitas como tú, con más motivo.

Oye, no te tomes tanta confianza. Todo el monte no es orégano.

Perdona, mujer, no quería ofenderte.

Yo te hacía mucho más mayor y mucho más alto.

Mi hermana decía que habías sido el mejor jefe que había tenido.

Fíjate, si eres casi igual que yo.

"Me sap mal, xiqueta". ¿Qué?

Que siento mucho haberte defraudado.

Ya puedes pasar a ver a tu cuñado, pero no te entretengas.

Con permiso.

La herida es mala, ¿verdad? Pues sí, bastante.

La bala ha hecho mucho destrozo.

¿Cómo estás, cuñado? Bien, estoy a salvo.

¿Y la Tensi? Dentro de lo que cabe, bien.

Y con una barriguita... Si parece hasta más guapa.

Te he traído una foto de la Tensi.

Es la única que tengo, es de antes de la guerra.

Parecemos otras. Gracias, cuñadita.

Ojalá pudiera cambiarme por ella. Cuñado, deja ya esta locura.

La Tensi te necesita. Y cuando tenga el niño, más.

No es tan fácil. La guerra se acabó, pero la lucha no.

Olvida la maldita lucha, leche.

Cuando suelten a la Tensi, nos volvemos todos para Córdoba.

En Madrid se pasa mucho frío y mucho miedo.

Au, "xiqueta", tenéis que iros.

Cuando me hirieron en la sierra pensé mucho en la Tensi.

Pensé que no me quería morir sin volverla a ver.

(SOLLOZA) La Tensi es mi vida. Ya lo sé, cuñado.

Mi Tensi también te quiere mucho. Que no sepa que estoy herido.

Bastante tiene ya con lo que tiene. (SUSURRA) No se va a enterar.

(CALMÁNDOLO) Venga.

Cuídate, ¿eh? Y descansa.

¡Pero si es un regalo de mi marido!

Es muy apañado. Con una navaja y una madera te hace maravillas.

"Cucha", qué cosa más bonita.

(SUSPIRA)

¡El vestido de mi madre!

Le pedí a mi abuelo que me lo trajera.

Tomasa, esto es para usted.

(SORPRENDIDA) -¿Para mí?

No, gracias, hija, no me hace falta. Ya me apaño yo con esto.

-Tomasa, se puede ser burra y orgullosa, pero no desagradecida.

-Yo no le he pedido nada. ¡Yo no quiero nada!

Aquí están. A ver...

Elvirita, niña, esto se lo das a la Trini.

Ayúdala a hacer las copias y a repartirlas en las galerías.

Esto se lo das a la Sole.

¿Esto qué es, es una carta?

¡De mi marido!

¿A ver, a ver? -¡Léela, por favor!

¡Que no! ¡Sí, léela!

Primero la leo yo sola y después ya veré lo que hago.

Reme, haz tú el reparto y separa lo del pabellón de las madres.

(Música emotiva)

Esta carta no la he escrito mi Felipe.

Esta la ha escrito el Paulino. El pobrecito mío no sabe escribir.

Pero el sentimiento sí que es suyo.

Las palabras no, pero el sentimiento sí.

¡Agua, agua! -¡Las funcionarias!

-¡Hortensia, que viene la nueva! -Trae para acá los documentos.

Dame a mí también.

Esto está asqueroso. Mucha palabra "bonica", pero qué mal sabe.

(RÍEN)

-Hortensia Rodríguez García.

Sí, soy yo.

Venga conmigo.

¿Adónde, señora? A Diligencias, la espera el juez.

(MUJERES CANTAN EL "CARA AL SOL")

-Están todas, señoría. -Gracias, hermana.

Soy el juez encargado de instruir sus expedientes.

Para no alargarme mucho y acabar rápido, voy a proceder.

Se las acusa todas, entre otros delitos,

de auxilio y adhesión a la rebelión, desórdenes y crímenes diversos.

De acuerdo con el código de justicia militar,

el fiscal pide para todas la pena de muerte.

(SE LAMENTAN) -¡Silencio!

-Pero, señoría, yo no me he unido a ninguna rebelión.

-¡Usted cállese! Hable solo cuando se le pregunte.

-¿Quién de vosotras es... Hortensia Rodríguez?

Yo. "Yo, señoría".

Yo, señoría.

¿Para cuándo? Para finales de enero, señoría.

Habrá que ver qué se hace con eso, ¿eh?

Indiscutiblemente, usted es la peor de todas.

Además de adhesión a la rebelión, de malos antecedentes morales

y actuar sin piedad contra personas de derechas,

se la acusa de cometer con una banda de asesinos y bandoleros

robos y crímenes.

Yo no he cometido ningún crimen. ¿Cómo dice?

Yo no... (GRITA) ¡Usted se calla!

Disculpe, hermana.

La vista de la causa está fijada para el 20 de diciembre.

El defensor que se les ha asignado es...

el capitán de infantería don Juan Francisco del Moral.

-Señoría... Con todo respeto, madre.

¿Cuándo vendrá vernos el abogado, el tal don Francisco?

-Imposible.

Ya lo verán el día del consejo. ¡Ud., nombre!

-Señoría, tengo testigos que pueden asegurar que yo no maté a nadie.

(LLORA) ¡Ni estuve en el frente, yo soy inocente!

-El sumario está cerrado.

Lo que tenga que decir, ya lo dirá el día del consejo. ¡Usted, nombre!

-Rafaela Pérez Granados, su señoría.

-Tome. Firme aquí, en "enterado". -Yo no sé firmar, señoría.

-Deme la mano. ¡La derecha!

-¡No pueden condenarme, señoría! -¡Silencio, Rafaela!

¿No ha oído al señor juez? (LLORA) -Pero usted sabe...

-¡Silencio, he dicho!

-Ahora, tú. Antes me gustaría leerlo, señoría.

(DESDEÑOSO) ¿Sabe usted leer? Lo suficiente, señoría.

Con su permiso, señoría. Yo soy maestra y licenciada en Historia.

También me gustaría leer ese documento antes de firmarlo.

Estoy en mi derecho. -¿Conque en esas estamos?

Pues no van a ustedes a leer nada porque yo no tengo tiempo.

Si no firman, da igual, porque firmará la hermana

como testigo de que han sido informadas.

¿Ninguna firma?

Muy bien, pues hemos acabado. Pueden ustedes llevárselas.

-¡Media vuelta y en fila de una!

¡Rafaela! ¿Estás sorda? ¡Vamos, vamos!

¡Chiquillo! ¿Cuánto? (NO HABLA)

¿Cuatro pesetas? Eso es mucho.

No, no, no. Buenos días, "xiqueta".

¿Nos vamos? Agárrame del brazo.

Como si fueras mi novia.

¿Tú estás loca? ¿Cómo se te ocurre ponerte a mirar los escaparates?

¡A mí no me hables así, no soy del partido!

Calma, calma. Vamos a llamar la atención.

Antes que nada: ahora me llamo Jaime Salas.

Soy de Belchite.

Somos novios desde agosto. Desde las fiestas de la Paloma.

No puede ser, yo en agosto aún no había llegado a Madrid.

Entonces, nos conocimos en Córdoba, ¿te parece?

Bueno, como es de mentirijillas, lo acepto.

Me alegro.

¿Qué ha pasado con el Chaqueta Negra?

(SUSURRA) Nunca vuelvas a decir ese nombre.

Chaqueta Negra murió en la sierra y nunca has oído hablar de él.

¿Entiendes lo que te digo? ¿No lo voy a entender?

Toma. ¡No, aquí no!

Vamos a entrar en esa iglesia.

Hace mucho que no escuchamos misa juntos.

Encima con pitorreo. Maldita sea mi suerte.

¿Tanto dinero te sobra para gastarlo en velas?

Yo con mi dinero hago lo que me da la gana.

Mejor te callas. Mujer, qué genio.

Toma esto, que me tengo que ir

antes de que la señora me eche en falta.

Espera un minuto. Todavía no hemos rezado juntos.

Nos vamos a Francia.

Nos iremos a Toulouse con unos salvoconductos.

Pero Francia está muy lejos, ¿no?

No mucho.

Como están las cosas, puede ser el fin del mundo.

¿Podrá mi cuñado hacer un viaje tan largo?

Tendrá que poder, "xiqueta". Aquí corremos mucho peligro.

¡Chist!

Pepita, me gustaría preguntarte una cosa.

¿Tienes novio?

Sí, estoy hablando con uno en Córdoba.

Mi información es que no.

Pues si tan bien informado estás, ¿para qué preguntas?

Para que me lo digas tú y saber si me puedo hacer ilusiones.

Hazte las ilusiones que quieras, que de ilusiones viven los ilusos.

¿Entonces? ¿"Entonces", qué?

¿Me hago ilusiones? En mi tierra no se hace así.

¿Y cómo se hace? Si el muchacho va en plan formal,

ronda a la muchacha un año o dos, y luego...

Yo no tengo tanto tiempo. Ya me gustaría a mí.

¡Chist!

Mejor que me vaya ya. Son capaces de llamar a la policía.

Deja que me lo piense, esta noche te digo.

Esta noche no vayas, ya te has arriesgado demasiado.

Pero yo quiero ver a mi cuñado. No puede ser, "xiqueta".

Tenemos que cambiar de refugio.

Díselo a Fernando, y le das las gracias por todo.

¿Se lo ofreces por mí? ¿Qué quieres que le pida?

Tú ya sabes lo que yo quiero, "xiqueta".

(SUSURRA) Espérate aquí cinco minutos antes de salir.

(Disparo)

(Disparo)

(Disparo)

(Disparo)

(Disparo)

Tranquila, Hortensia.

Ya verás que en el juicio todo va a salir bien.

(LLORA) Tengo miedo por mi hijo.

Tengo miedo de que me fusilen con mi niño dentro.

¡No digas eso, mujer! ¿Cómo van a hacer eso?

Entonces, en este mundo no habría corazón, no seríamos personas.

-¿Tú crees que esa gente tiene corazón?

¿No oyes lo que pasa aquí todas las noches?

Son unos asesinos y quieren acabar con todas nosotras.

(GRITA) ¡Si no lo ves eres tonta! Cállese usted, Tomasa.

Cállese, por lo que más quiera.

Venga, vamos a dormir, que dentro de nada toca levantarse.

Anda, Reme, vamos a dormir.

Acuéstate conmigo, que tengo frío.

(HOMBRE) -La tarea de forjar la nueva España

se empieza por retirar las manzanas podridas del cesto.

Todos estos individuos no son auténticos españoles.

Son monigotes al servicio del comunismo internacional

cuyo único objetivo era destruir los valores más puros de la patria.

(ALZA LA VOZ) ¡No hay ni puede haber un lugar para ellos...

(GRITA) ...bajo el cielo de la nueva España!

(CARRASPEA)

Todos y cada uno de los hechos referidos aquí hoy

constituyen un delito de adhesión a la rebelión

según el párrafo 2 del artículo 238 del Código castrense.

Señor presidente,

lo que esta fiscalía pide para todos y cada uno de los acusados

es la pena máxima. La que se merecen.

La pena de muerte. -Tiene la palabra la Defensa.

-Con la venia del tribunal.

Esta defensa comparte plenamente el principio

de que en nuestra patria no hay lugar para los traidores,

para los que quisieron vender a la madre patria como esclava

al comunismo soviético.

No obstante, apela a la clemencia del tribunal,

solicitando que se rebaje en un grado la pena impuesta,

pidiendo para todos y cada uno de los acusados reclusión perpetua.

Se solicita especial consideración para la acusada...

Hortensia Rodríguez, en consideración a su estado,

ya que su delito, igualmente grave, no puede recaer sobre un inocente

que aún puede ser recuperado para la causa de la nueva España.

-Procedo a dar la última palabra a los acusados.

María Ferrer.

Póngase en pie.

¿Tiene algo que alegar o manifestar en su defensa?

(LLOROSA) -Con todo el respeto, señoría,

mi hija y yo no hemos participado en ninguna rebelión

y jamás hemos hecho daño a nadie.

A mí se me juzga por pertenecer a la UGT, que entonces era legal.

(GRITA) -¡Eso a estos les da igual! ¡Esto no es un juicio, es una farsa!

-¡Esta es la justicia del fascismo! -¡Silencio!

(ENFAD.) ¿Qué cojones se creen, que esto es un mitin marxista?

Se lo advertí. Llévenselos a todos a los calabozos ahora mismo.

La vista ha terminado. Este tribunal se retira a deliberar.

¡Desalojen la sala!

(Música dramática)

Los hechos constituyen un delito de adhesión a la rebelión

con arreglo al párrafo 2 del art. 238 del Código castrense

y a lo dispuesto en el decreto 10 de enero de 1937

y ley de 9 de febrero de 1939.

Por ello, fallamos que debemos condenar y condenamos

a las procesadas Isabel Puig Ferrer y María Ferrer Camins,

como autoras del delito de adhesión a la rebelión,

a la pena de muerte. (LLORAN)

-Fallamos que debemos condenar y condenamos a las procesadas

Paloma Castro Romero, Eugenia Núñez Vidal

y Rafaela Pérez Granados,

como autoras del delito de adhesión a la rebelión,

a la pena de muerte. (LLORAN)

-Fallamos que debemos condenar y condenamos a la procesada

Hortensia Rodríguez García,

como autora del delito de adhesión a la rebelión,

a la pena de muerte. No obstante, este tribunal

ha tenido en cuenta la petición de la defensa

y consideramos que la criatura que lleva en su vientre

es inocente de los crímenes de la madre.

Por tanto, la ejecución de Hortensia Rodríguez García

se pospondrá hasta después del parto,

dejándose pasar el tiempo que las autoridades de la prisión

consideren conveniente.

(Música dramática)

(SIGUE LEYENDO SENTENCIAS DE MUERTE)

(Puerta)

Me la han condenado a muerte, señorito. Me la van a matar.

¿Han dictado sentencia tan rápido, en una mañana?

Sí, señorito.

Señorito, usted tiene que conocer a gente importante.

Hable con quien sea. No tengo amigos que quieran ayudarme.

En mi situación no puedo pedir favores.

Señorito, su padre es amigo de Franco.

Fue su médico durante la guerra. Por favor, hable usted con él.

Pepita, mi padre no me escucharía. Apenas nos hablamos.

La señora dijo que él y su madre vendrían a cenar en Nochebuena.

¿Aquí, en casa?

No sabía nada de esa cena. Por favor, hable con él.

(SOLLOZA) Inténtelo.

No serviría de nada. Mi padre solo piensa en él y en su posición.

No va a señalarse ayudando a una comunista.

Enseguida le pongo el té, señora. Mi marido le dijo la verdad.

Ni él ni mi suegro pueden hacer nada por su hermana. Lo siento.

Cada uno tiene que pagar por sus crímenes.

Mi hermana no ha cometido ningún crimen, señora, se lo juro.

(LLORA) Señora...

Por nuestro señor, Jesucristo, que murió en la cruz.

Por favor, ayúdeme a que no me la maten.

Que me la castiguen con la cárcel, pero que no me la maten.

Es la única familia que me queda.

Hablaré con el señor obispo para que te reciba.

Es un hombre caritativo. Él sabrá aconsejarte.

Gracias, señora.

Levántate. El agua está hirviendo. Llévame el té al salón, por favor.

(Música triste)

(Música triste)

-¡En pie! Todas en formación.

(Himno de España a lo lejos)

¿Quién es?

Llévensela.

(Puerta)

-Su Ilustrísima ya ha hablado con D Amparo.

Está al corriente, pero hoy es imposible que las atienda.

Vuelvan mañana.

-Padre, como ya suponíamos

que Su Ilustrísima estaría ocupado, y abusando de su bondad,

le traemos esta carta, que explica el caso con todos sus datos.

-Muy bien pensado. Se lo daré en mano a Su Ilustrísima.

Quédense tranquilas. Gracias, padre.

Vamos, Pepita.

-¡Traen a Sole!

(Música dramática)

-¡Callaos!

(Golpe de porra en la verja)

(Música triste)

(HOMBRE) Acepta de una vez que las cosas han cambiado.

¿Por qué no piensas en tu familia?

¡Y en tu mujer, que encima le mataron dos hermanos!

(FERNANDO) -Papá, ella sabe cuánto siento lo de sus hermanos.

Pero no voy a cambiar mi manera de pensar.

(HOMBRE) -Y lo dices tan tranquilo.

Sin pensar en los problemas que estamos tenido por tu culpa.

-No creo que tú tengas muchos problemas.

En la delegación de abastos te va muy bien.

-Yo arriesgué mi vida por España. Ganamos la guerra.

Ahora estamos recogiendo los frutos de la victoria.

-En Intendencia, a 50 km del frente, no creo que peligrara tu vida.

-¿Qué estás queriendo decir?

(GRITA) ¿Que soy un cobarde? -¡Alberto!

Fernando, ¿ni siquiera hoy podemos tener un día en paz?

Fernando, no pienses solo en ti.

Piensa también en tu mujer. ¿No te das cuenta de lo que sufre?

-Isabel, por favor. -Ni "por favor" ni nada.

¡Te casaste con un médico, no con un contable de mierda!

Debería darte vergüenza vivir a costa de tu mujer.

-¡Gonzalo! Hijo, por favor, otros lo han hecho y no ha pasado nada.

Reconocieron sus errores y ocupan el lugar que les correspondía.

-Papá no puede seguir respondiendo por ti mucho tiempo más.

Hay gente empeñada en sacar a la luz tu historial.

-Alberto, por favor, yo no tuve nada que ver con aquello.

Lo de Paracuellos fue una desgracia, todo se descontroló.

-No, fue una masacre cometida por tus amigos comunistas.

Y tú no hiciste nada. -¿Qué iba a hacer yo?

¡Yo solo era el médico! (PADRE) ¡Se acabó, Fernando!

¡Toma una decisión!

O juras lealtad al régimen y vuelves a la medicina

o te vas de España. Aquí nos complicas la vida a todos.

Nos veremos en la misa por tus hermanos.

-Te sienta muy bien el uniforme. Gracias, señora.

Se lo arregló ella misma. -Qué bien sirve esta chica.

Gonzalo, dale un aguinaldo a Pepita, que se lo ha ganado.

-Pepita aprende rápido, es muy lista y sabe leer y escribir.

-Mira qué bien. Una muchacha muy completita, sí.

Anda, toma. D. Gonzalo, perdone el atrevimiento.

Tengo una hermana condenada a muerte.

¿Cómo se atreve? Vaya al comedor y recoja la mesa.

-Déjala que hable, por favor. Gracias, don Gonzalo.

Ella no ha hecho esos crímenes.

Se lo juro por lo más sagrado. Está embarazada.

No es cristiano que su hijo se quede sin madre.

Mi hermana se llama Hortensia Rodríguez.

He escrito una carta al Generalísimo y no sé si se la puede dar en mano.

Usted es amigo de Su Excelencia el Caudillo.

Veré lo que puedo hacer, pero no te prometo nada.

Dios le bendiga.

(AMPARO) Ve al comedor. Sí, señora.

Gonzalo, lo siento. -Tranquila, Amparo.

Pero que nadie sepa que la hermana de una comunista trabaja en tu casa.

Niña, ¿otra vez?

Deja de pellizcarte, te vas a hacer un cardenal.

Reme, alma mía, ¿qué te pasa? Reme, ¿qué te ocurre?

¡Reme! (SUSPIRA) -Nada.

Tengo un nudo aquí... -Si vas a conocer a tu primer nieto.

(LLORA) -Por eso, lo voy a poder ver y no lo voy a poder tocar.

Ni un "abracico", le voy a poder dar.

-¡Otra vez han cortado el agua!

Y saben que toda la galería se está preparando para comunicarse.

Dale una taza de las nuestras. ¡Pero bueno!

¿Qué le pasa a nuestra alegría de la huerta?

-Nada, llora de emoción porque va a conocer a su primer nieto.

-Cuando salgamos a comunicar tenemos que estar juntas.

(SUSURRA) Vas a tener una visita muy especial.

Fíjate bien en el marido de mi hija. ¿El marido de tu hija?

Pero si el marido de tu hija...

¿El marido de tu hija es quien yo me figuro que es?

¡Está loco!

-No le llames por su nombre. Ahora tiene una identidad nueva.

(SUSURRA) Se hace llamar Matías. Matías Bejarano.

(GUARDIA) ¡Todas fuera de su celda!

-¿Qué querrá esa ahora? -¡Vamos, rápido!

¡En fila de a una! (SUSURRA) -Que viene la Topete.

Ahora nos vemos. (GUARDIA) ¡Venga, rápido!

¡Salgan, salgan!

-Bajen a la galería central.

¡Vamos, rápido!

-¡Todo el mundo fuera, saliendo de las celdas!

(CANTAN EL "CARA AL SOL")

(GRITA) -¡Arriba España! (TODAS) ¡Arriba!

(GRITA) -¡Viva Franco! (TODAS) ¡Viva!

-La que faltaba, la bruja vestida de santa.

-Cállate, extremeña.

-La Navidad es la fiesta donde la familia cristiana

se reúne para celebrar el nacimiento de Dios hecho hombre.

Celebramos que Jesús vino al mundo para redimirnos,

para reabrir las puertas del paraíso,

que estaban cerradas desde el pecado original.

En la misa de esta mañana muchas han rechazado la eucaristía.

No entienden que el culto religioso forma parte de vuestra reeducación.

Lo que han hecho es un insulto a Jesús en el día de su nacimiento.

Pues muy bien. Para desagraviarle,

todas le van a dar un beso en su piececito

como señal de amor y sumisión.

Quien no lo haga se queda sin comunicación durante un mes.

-Nunca. (SUSPIRAN SOBRESALTADAS)

No pueden obligarnos. Hortensia, por el amor de Dios.

Bésalo o te quedas sin comunicar. ¡Que no puedo!

¡Silencio! ¡No quiero oír ni una mosca!

-Que yo quiero ver a mi crío. Y a mi "nietecico".

Tú no te preocupes, Reme. Tú haz lo que quieras.

(Sopapo)

Yo no puedo.

¿Qué haces?

El reglamento no dice nada de besar imágenes.

-¡Si tú eres una analfabeta, desgraciada!

¿Qué vas a saber tú qué dice el reglamento?

-No soy creyente y no le besuqueo el pie a ningún muñeco.

(SUSPIRAN SOBRESALTADAS)

-¿Cómo dices que el niño Dios es un muñeco?

¡Vas a besarle el pie, te lo ordeno!

¡Escoria roja, sacrílega, no mereces ni el aire que respiras!

¡Va a aprender a respetar! (TODAS) ¡Oh!

(ENFURECIDA) ¡Puta!

¡Vas a arder en el infierno eternamente!

¡Con todas las de tu calaña! ¡Llévensela de aquí!

¡Quiten a este demonio de mi vista!

¡Todas ustedes son basura! ¡No hay redención posible!

En este país no habrá paz ni Dios nos perdonará

hasta que todos los rojos estén en la cárcel... o muertos.

(JADEA)

(GUARDIA) -¡En formación y en silencio!

¡Quien hable, hoy se queda sin comunicar!

(TOSE)

¿Qué le pasa, no se encuentra bien? Sí, hija, estoy bien.

El frío, que se mete dentro y no hay forma de echarlo.

Los años, la vejez... Hola, Pepita.

Te presento a mi marido, Matías Bejarano.

(SUSURRA) Hola, cuñadita. ¿Tú qué haces aquí? ¿Estás loco?

Tengo que ver a la Tensi. Necesito verla.

Te pueden coger y matarte. ¡Que me da igual!

Callaos ya, que vais a llamar la atención.

Este es mi marido y viene conmigo. Si pasa algo, largo, no te metas.

¿Has entendido?

Perdón. -¿Sí?

-¿Les importa que nos pongamos con ella? Debemos entrar juntos.

-Sí, mujer, sí. -Gracias.

-¡Vamos, vayan pasando!

(Bullicio)

¡Tensi, aquí!

Mi amor, qué alegría verte.

¡Estás loco, chiquillo! Loco de pensar que estás aquí.

No te oigo.

Tensi, el padre de don Fernando va hablar con Franco de ti.

Gracias, hermana.

Tensi, ¿estás bien? ¿Y la criaturita, cómo está?

Bien, no para de moverse y de dar patadas.

Yo quiero que sea una niña, y le ponemos Tensi.

Si tú quieres que sea una niña, será una niña.

Que todavía no salga, no quiero. Vendrá cuando tenga que venir.

Será la niña más bonita del mundo y no va a pasar nada.

Qué bonita eres, hermana.

Mi amor, quiero que sepas que te quiero con toda mi alma.

No dejo de pensar en ti. Ni yo en ti, mi vida.

Ya lo sé, mi amor, pero si a mí me pasa algo, tienes que ser fuerte.

Y cuidar de nuestro hijo. No digas eso, no pasará nada.

A estos cabrones los echamos... ¡y todos libres!

¡Chist! ¿Estás loco?

Tensi, en el paquete va el vestido que te he hecho.

Es de flores de colores, para que te dé alegría y suerte.

(Timbre)

(GUARDIA) -¡Se acabó, todos en fila de a uno!

¿Ya nos tenemos que ir? ¡Si no ha dado tiempo de nada!

¡Deja de llamar la atención! ¡Vamos, se ha acabado el tiempo!

Te voy hacer otro vestido para después del parto.

Yo me voy hacer otro de colores para quitarme el luto de una vez.

¡Vamos, rápido!

Adiós, mi amor. ¡Todas a las celdas!

(Bullicio)

-Vamos, ya hemos tentado demasiado a la suerte.

Madre mía, ¿este qué hace aquí?

Al final me vais a matar de un susto.

¿Cómo está? Bien, mejor que yo.

Es más valiente. ¿Dejamos los detalles?

(SUSURRA) Hay que irse cuanto antes.

¿Adónde vas? A casa de doña Celia.

¿Te acompaño? Si quieres...

Nos están esperando. Solo hasta la parada del autobús.

(SUSURRA) No es prudente. La pones en peligro.

Nadie va a desconfiar de una pareja paseando el día de Navidad.

¿A qué sí, "xiqueta"? Por cinco minutos no pasa nada.

Cada vez que pueda, te enviaré dinero y cartas para la Tensi.

Quédate tranquilo, yo cuido de ella. Si este se sobrepasa, me lo dices.

Le voy a enseñar yo a respetarte. Id a por el coche.

Recogedme en la parada.

Vamos.

Te has puesto seria. ¿Te ha molestado alguna cosa?

Yo no puedo vivir con tanto susto.

Encima, desaparecen y no escriben para decir si están bien.

¿Qué pasa, el partido es más importante que las personas?

No, "xiqueta", pero la policía tiene infiltrados en el partido.

Tenemos que cambiar de escondite constantemente.

Por eso no he podido venir a verte. Escribirte una carta es peligroso.

Ya no me fío de nadie. ¿Ni de María?

Con María contactamos anoche para ver a la Tensi.

Ella también tiene sus problemas.

Su marido también está con la pena de muerte.

Me pediste una contestación. ¿Te la doy o ya no te interesa?

Claro que me interesa,

pero antes quiero hablarte de algo muy importante.

Si después no quieres saber nada de mí, lo entenderé.

Tú dirás. Que soy comunista ya lo sabes.

Pero quiero que sepas que estoy a las órdenes del partido.

No voy a abandonar nunca la lucha.

¿Eso es todo lo que me tienes que decir?

(COHIBIDO) Sí. Pues vaya novedad.

Estaba figurando que estabas casado y tenías un chiquillo.

Qué cosas tienes, "xiqueta". ¡A ver!

Como andas por la guerra con unas y otras...

Esto es mucho más serio, yo soy un huido.

En cualquier momento pueden cogerme y meterme en la cárcel.

Pueden matarme, ¿me entiendes? ¿Qué hay que comprender?

Quien comparta mi suerte debe saber que la suya puede ser negra.

Ya lo sabía.

Mi padre decía que la política es una araña que siempre te atrapa.

No, la política no es una araña.

Las personas nos convertimos en alimañas.

Acabamos devorando a nuestros semejantes.

La política tendría que existir para que esto no pasara.

Seguro que tú tienes razón,

pero vas a soltarme un discurso, ¿no?

No, no había venido por eso.

Por una vez estamos de acuerdo.

Me tengo que ir. ¿No quieres mi respuesta ahora?

Por favor, "xiqueta", piénsatelo bien.

¿Quieres mi respuesta, sí o no? Es lo que más deseo en el mundo.

Pues ven, que se fastidie el partido por una vez.

Venga, pregúntamelo otra vez. "Xiqueta", ha llegado el autobús.

Da igual, puedo coger el siguiente. Dime.

Yo no sé si es justo pedírtelo. (IMPACIENTE) ¡Venga!

¿Quieres ser mi novia?

Por favor, "xiqueta", piensa bien en lo que te he dicho.

Yo no tengo miedo por mí,

pero una sola lágrima tuya me partiría el corazón.

Si no querías que me enamorara de ti,

no me hagas lo que me estás haciendo.

¿Qué te estoy haciendo? Mirarme como me miras.

Hablarme como me hablas.

No puedo evitarlo.

Y yo ya no puedo evitar... el quererte.

(Música tierna)

(GRITA DE DOLOR) ¡Bien!

-Empuja, que ya le toco la cabecita.

-¡Hortensia, empuje, que ya falta poco!

(JADEA) Sra. Mercedes...

Que se lo den a mi hermana, que no se lo lleven a la inclusa.

Por Dios, no pienses ahora en eso. ¡Empuje, Hortensia!

-Empuja, mujer, que ya ha salido la cabecita.

(GRITA DE DOLOR) Sra. Mercedes...

Que se lo den a mi hermana. Sí.

(GRITA DE DOLOR) ¡Empuje más, que ya está aquí!

-¡Una niña! -¡Una cría, una bendita!

-Corte ahí con la tijera. Niña, lo que quería mi marido.

(EL BEBÉ LLORA) (ELLAS RÍEN)

-¡Ay, Dios mío! ¿Está bien, Reme?

Sí, sangre mía, está bien. ¡Y tiene unos deditos!

Va a ser más "bonica" que la madre.

(EL BEBÉ LLORA)

¡Qué cosita más bonita!

Señora, ¿puedo ir a por las cosas de la cría y la ropa de la madre?

-Niña, vete a la cocina y que te den leche y comida para la madre.

Que recupere fuerzas.

Y para mí un café solo. Bueno, dile que es para el doctor.

-Sí, doctor, lo que usted mande.

Con su permiso, señora. -Sí, vaya.

-¿Cómo se va a llamar? Tensi.

Su padre quiere que se llame Tensi. ¿Con qué nombre la va a bautizar?

Yo no la voy a bautizar, no soy creyente.

Dígame el nombre completo para el registro.

Hortensia Vargas Rodríguez.

Que usted no sea creyente da igual.

Bautícela y le evitará muchos problemas a su hija.

Es un consejo que le doy.

-¿Me la deja? La voy a lavar antes de que se enfríe el agua.

La lavo y se la traigo enseguida para que le dé el pecho.

(EL BEBÉ LLORA) (CALMÁNDOLO) Chis.

(EL BEBÉ LLORA)

(Música de tensión)

¡Hermana! ¡Tensi!

No la veo, pobrecita. ¿Qué dices?

Es chiquitita, pero muy bonita. Tiene los ojos claros, como tú.

Te he conseguido leche en polvo. Muchas gracias, hermana.

Mira qué bonito me queda.

Tienes unas manos de oro.

Qué bonita estás, Tensi.

Mañana me cambian al pabellón de las madres.

Pregunta en la puerta cuándo son los horarios de visita.

Hermana, necesito que me hagas un favor.

¿Qué te hace falta? Quiero que busques a tu cuñado.

¡Ay, Tensi! Yo no sé dónde paran.

Desde Navidades no sé nada ni de él ni de su amigo.

Pepi, encuéntralo. Dile que no se quede en Madrid.

Que se vaya a Francia.

Que no se quede también sin padre. No te va a pasar nada, ya lo verás.

Tú vas a salir de aquí...

y la criarás.

(LLORA) Lo vas a ver. Pepi, escúchame.

Le dices al Paulino que se vaya también.

Aunque te duela separarte de él. Desde luego, para no verlo...

...que se vaya.

Ay, Pepi, qué mal momento para echarte novio, hija.

¿Qué voy a hacer, hermana? Esas cosas no las elige una.

El Paulino me gusta mucho para ti. Yo no sé, Tensi, no soy de su clase.

Se le ve estudiado y de buena familia.

¿Y eso qué más da? Para nosotros somos todos iguales.

Es muy buen camarada y el mejor hombre que he conocido.

Quitando a mi Felipe, claro está. Pero mi Paulino es más guapo.

Y Felipe es más hombre.

(CANTA FLAMENCO) "Ay, mi niña morenita,

no te asustes con mi pena..."

(AMBAS) "...que las lágrimas que corren

riegan a la hierbabuena".

"Duerme, mi niña, duerme.

La Luna te mira, tu hermana te quiere".

(SUSURRA) ¿Tú estás loca? Pasa, venga.

¿Qué haces aquí?

Discúlpeme, doña María, necesito ver a mi cuñado ya su compañero.

No sé nada de ellos. No me mienta, doña María.

Tengo que verlos. (SUSURRA) No te miento.

¡Tienen que venir a salvar a mi Tensi!

(SOLLOZA) No me mienta. No te miento.

(LLORA) Me voy a volver loca.

¿Qué va hacer ahora el partido por mi hermana?

El partido no puede hacer nada.

Hay más de 3.000 camaradas con la pena de muerte en Madrid.

(EMOCIONADA) A mí me han fusilado a dos hijos. Y a un sobrino.

Mi marido está desaparecido.

No puedo quedarme de brazos cruzados.

Yo lo intenté todo.

Lo único que conseguí fue una paliza en Gobernación.

Y seis meses presa. Mi consejo es que no llames la atención.

O acabarás mal.

Entonces, ¿quién va a ayudar a tu hermana y a tu sobrina?

-Pase. -Con su permiso, hermana.

-Traigo a una nueva.

-¿La que no quiere bautizar a su hija?

Muy bien, deje las cosas ahí. Gracias, Florencia.

-De nada, hermana. Venga, saliendo, vamos.

Cuidad de la Tomasa.

Llevadle medicinas, ¿eh? Menos besuqueos y fuera.

(SECA) -Al fondo hay una cama libre. Ocúpala.

(Llanto)

Don Javier, ¿ha habido saca? Sí, hija, han fusilado cinco.

¿Sabe usted quiénes? No, lo siento, no lo sé.

Tendríamos que buscar la forma... ¿Le importaría que pase?

¿Le importaría dejarme pasar?

Siguiente.

Hortensia Rodríguez, del pabellón de madres.

¿Entrega y parentesco? Josefa Rodríguez, su hermana.

Un momento.

Sí, está aquí.

Dame el paquete. Hermana, ¿sabe usted cuándo...?

¿Cuándo? Cuándo la sacan.

Es por la pobrecita de mi sobrina. Ya sabe que eso no se pregunta.

¿Se lo voy a tener que decir todos los días?

No, hermana. Pues no me pregunte más.

Disculpe y gracias, hermana. Siguiente.

-¡Pepita!

-¿Es la hermana de Hortensia Rodríguez García?

Sí, ¿ocurre algo? Venga.

¿Adónde? ¡A callar!

A ver si te voy a tener que romper la boca, ¿eh?

Adentro.

(Música ominosa)

-Mira esta foto.

Esta eres tú y está tu hermana. ¿Cierto?

Sí, señor comisario.

¿Sabes por qué tengo esta foto? No, señor comisario.

La llevaba un hijo de puta que se llama el Cordobés.

¿Te suena? No, señor comisario.

¿No conoces al marido de tu hermana?

Sí, pero el marido de mi hermana se llamaba Felipe Vargas Caballero

y le decíamos Flaco. ¿"Se llamaba"?

¿Cuándo lo viste por última vez? Hace mucho, después de la guerra.

Luego me dijeron que lo habían matado en Madrid, en la sierra.

Entonces, ¿de quién es el hijo que ha parido?

Ni lo sé ni se lo he querido preguntar, señor comisario.

Mírale. ¡Que le mires, coño!

Mírale.

¿Es el marido de tu hermana? ¡Sí, soy su cuñado, cabrones!

(LLORA)

¿Cuándo fue la última vez que os visteis?

Ya se lo he dicho antes, no lo veo desde después de la guerra.

Pensaba que estaba muerto. (GRITA) ¿Dónde lo viste?

En Córdoba.

No le peguen más, que lo van a matar.

¿Dónde lo viste por última vez? En Córdoba.

¿Conoces a uno al que le dicen el Chaqueta Negra?

No, señor comisario, no había oído nunca mentar ese nombre.

Mira, voy a ser muy clarito.

Si colaboras, en media hora estarás en tu casita.

Si no colaboras, te encierro aquí hasta que se te caiga el pelo.

¿He sido claro?

Si yo he colaborado, señor comisario, se lo juro.

¿Quién de esos dos es el Chaqueta Negra?

Yo no conozco a nadie, señor...

Muchachita, me parece que no has entendido nada.

-La herida de tu cuñado se la tuvo que curar un médico.

¿Quién fue?

Yo a mi cuñado no lo veo desde después de la guerra.

Ya me tienes hasta los cojones, putita.

Dame las pinzas.

¡Se lo juro, yo no sé nada!

¡Que no sé nada!

¡Se lo juro!

¡Que yo no sé nada! Última vez que te lo pregunto.

¿Cuál de esos es el Chaqueta Negra?

(LLORA)

(GRITA) ¿Eh?

¿Estás pensando?

Pues piensa rápido.

(GRITA DE DOLOR)

Después de esta medicina, no vas a poder pensar en tu puta vida.

(GRITA DE DOLOR)

Con perdón. Abajo hay una señora que quiere hablar con usted.

-Con permiso.

-Dale la ropa para que se vista. -No, démela a mí.

Y déjenos solos. -Mi general...

Sáquela por la puerta de atrás, yo les llamaré un taxi.

-Gracias, comisario. -De nada, mi general.

Aquí me tiene para lo que usted ordene.

Don Gonzalo...

¿Has mencionado el nombre de mi hijo? No he dicho el nombre de nadie.

¿Seguro que no has dicho el nombre de mi hijo?

Se lo juro por la memoria de mi padre, don Gonzalo.

Te voy a advertir una cosa.

Como menciones a mi hijo una sola vez en tu puta vida,

yo mismo voy a venir a buscarte y te voy a pegar un tiro.

¿Te estás enterando?

No quiero volverte a ver en su casa nunca más.

(CON RABIA) ¿Te queda claro? (LLORA) Lo que usted mande.

Vístete.

Don Gonzalo...

Usted me dijo que haría lo posible por ayudar a mi hermana.

A tu hermana solo la pueden salvar el Generalísimo o Dios.

No pienso molestar a ninguno de los dos.

Don Gonzalo, pero Ud. me dijo... (GRITA) ¡Que te calles, coño!

¡Date prisa, que ya ha perdido bastante tiempo!

(Música de tensión)

(GRITA DE DOLOR)

¿Eres tú el Chaqueta Negra?

Cordobés... (EMITE UN ESTERTOR)

Cordobés...

(Disparo)

(Disparo)

(Disparo)

(Disparo)

¡Tensi! ¿Qué te han hecho?

Nada, que el otro día me llevaron para Gobernación.

Ay, Dios mío, ¿qué te hicieron? Que como soy tu hermana,

querían saber si...

Si conocía a esos, pero yo no dije nada.

¡Qué hijos de puta! No te debería haber metido en esto.

Tampoco fue para tanto. Déjame ver a la niña.

Qué cosa más bonita, Dios mío. Qué bonita es.

¿Tú cómo estás? Yo estoy bien.

¿Sabes algo de don Gonzalo?

No, pero doña Amparo dice que esta semana iba a ver a Franco.

Tú no me lo estás contando todo. No me estás diciendo la verdad.

¿De verdad que estás bien? Que sí, me soltaron. Ya está.

¿Y tu cuñado? Eso te quería decir.

(DISIMULA) Eso yo te quería comentar.

Ayer, por fin, se fueron para Francia los dos.

Por eso también estoy así, porque no lo voy a volver a ver.

Hermana, voy a pedir que te entreguen a la niña.

Si se me queda aquí me puede enfermar de algo malo.

Claro, en casa de la Sra. Celia ya tiene preparada la cunita.

Hermana, quiero que mi hija sepa todo esto.

Lo sabrá porque tú se lo vas a contar, Tensi.

Dale los cuadernos para que sepa cómo era su madre y por qué luchó.

Cuando veas a su padre, le dices que se busque a otra mujer.

Tensi, no digas eso. Ni lo pienses.

Una buena mujer que lo quiera como yo lo he querido.

Y que quiera a nuestra hija. Yo no pienso decirle nada de eso.

Tensi, ¿por qué no hablas con las monjas?

Ellas te pueden ayudar. Si les dices que te arrepientes y pides perdón...

¿"Perdón"? ¿Perdón por qué?

Yo no he hecho nada para tener que pedir perdón.

Ellos tienen que pedirlo. ¡Tensi, no seas cabezona, hija!

Si ellas piden clemencia...

¡Tensi, tienes que vivir! Hazlo por tu hija.

No seas ingenua, hermana. Ellos no quieren arrepentidos.

Tensi, ¿qué trabajo te cuesta? ¡Que no me pidas eso, Pepi!

Si me vas a pedir eso, prefiero que no vengas más.

(Timbre)

(GUARDIA) ¡Saliendo en orden y en silencio!

-¡Se acabó! -¡En fila de a uno!

(Música dramática)

-Vayan saliendo. ¡Que no te la quiten, hermana!

¡Que no se la lleven a la inclusa!

¡Por lo que más quieras!

Te quiero, hermana.

Ay. -Por ahora no puedo hacer más.

Espero que la infección se pare.

Hablaré con la hermana para que la deje salir al patio.

-Gracias, doctor.

-Avíseme si empeora.

-Tomasa, no te enfrentes más a las funcionarias.

-Venga, bonita.

Come una miaja. -No tengo hambre.

-Si es que tienes que comer. No te puedes abandonar así.

-Vámonos, se acabó mi turno y estoy loca por irme a mi casa.

-Un "segundico", señora, le voy a dejar algo para que coma.

(SUSURRA) Tienes que resistir. -Vengo a por las internas.

-¡Tienen que irse!

-Deja que terminen. Vete tú, ya me encargo yo de cerrar.

-Como quieras.

-Te he traído el vestido de la madre de Elvirita

y la toquilla para que te cambies.

(APENADA) -Esta noche sacan a Hortensia.

-¿Está segura?

¿Cómo lo sabe?

-Acabo de ver la orden.

-Hay que avisar a la hermana a que venga a por la niña.

-Mi hija viene al mediodía a traerme un paquete.

Podría usted decírselo. Ella sabría cómo localizarla.

(Timbre)

(SUSURRA) -¡Doña Celia!

(Toques)

¡Pepita!

(Toques)

¡Pepita, soy Amalia!

Buenas.

(LEE) "Las presas que tenemos hijos

vivimos las situaciones más crueles y dolorosas de toda la prisión.

No hay cosa más terrible que ver morir a nuestros hijos

y no poder hacer nada por evitarlo". ¡Agua, viene una funcionaria!

(CONTENTA) ¡Pero bueno! "Cucha" quién ha venido a vernos.

Perdonadme, es que tengo visita.

Mira, las titas.

Hola, Reme. Que "cosica" más bonita.

¿Cómo estáis? ¿Y mi ángel?

Venga, a sentarse. ¿Cómo estáis? ¿Habéis visto qué guapa?

¿Qué os pasa?

¿Le ha ocurrido algo a la Tomasa? Tomasa está bien.

Te manda muchos besos para ti y para la niña.

Entonces, ¿qué pasa, Sole?

Han dicho algo.

(SOLLOZA) Esta noche.

Mi niña.

Mi niña se va a quedar sin su madre.

(SOLLOZA) Mi tesoro.

Hay que avisar a mi hermana, que venga a por la niña.

Que no se la lleven a un orfanato ni se la den a nadie.

Ya le hemos enviado recado con mi hija.

Ay, mi hermana.

(LLORA) Mi hermana, pobrecita mía, lo que va a sufrir.

Que no se queden con la niña, Sole, por Dios.

La nueva me ha prometido que no se la llevan.

Ella misma se va a encargar de entregársela a tu hermana.

Sole...

Esta carta le hemos escrito un grupo de madres.

Tiene que llegar al partido en Francia.

Todo el mundo debe saber lo que pasa aquí con los niños.

No llores, niña.

No llores, hay que ser fuerte.

Entereza y resistencia.

Es el mejor homenaje que me podéis hacer.

Y yo voy a aprender a leer y escribir, Hortensia. Te lo juro.

Qué bonita eres.

Sra. Celia, ¿puedo pasar?

Entra.

No puedo dormir.

Tengo un nudo en el estómago que no me deja respirar.

¿Qué te pasa?

La Tensi se ha enfadado conmigo. ¿Por qué?

Porque le dije que pidiera perdón.

Pedir perdón no le va a servir de nada.

Pero Sra. Celia, podría intentarlo.

Así ganaría unos meses. Las cosas pueden cambiar.

Pepita, las cosas no van a cambiar en unos meses.

Acuéstate, que te vas a enfriar.

Sra. Celia.

¿Sí?

Si a mi hermana, que Dios no lo quiera...

Si a mi hermana... Me gustaría irme a Córdoba con la niña

y llevarme a mi hermana para enterrarla con mi padre.

¡Él la quería tanto!

No podrá ser.

No podrás llevarte a tu hermana. ¿Por qué no?

Porque en esta nueva España tus muertos ya no te pertenecen.

No podrás encargar una misa ni habrá responsos por tus muertos.

Rezarás, pero sin que nadie sepa por quién rezas.

Llorarás, pero a escondidas. En tu casa, sin que nadie te vea.

Lo único que no podrán quitarte es su recuerdo.

Y el dolor de su ausencia.

(Pasos)

(Ruido)

(Pasos)

(EL BEBÉ LLORA)

Mi niña.

Ya llegó la hora.

Perdóname, hija mía.

Por mi culpa no tendrás una madre que te quiera y te proteja.

Pero vas a tener a tu padre, que te va a querer mucho.

Qué poco me han dejado disfrutar de ti.

(Puerta)

(SUSURRA) No llores.

Ayúdame a ser fuerte. Vayan a buscarla.

No quiero que me vean llorar. No les quiero dar el gusto.

Hortensia Rodríguez García, coja a su hija y sus cosas.

Dese prisa, no tenemos toda la noche.

Déjeme tranquila.

¿No ve que me estoy poniendo mi propia mortaja?

(SUSPIRA)

Mis cosas.

Vámonos.

(Puerta)

(MUJER LLORA)

-Cojan a la niña. Necesito hablar con la madre.

Entregue la niña por las buenas o se la quitaremos por las malas.

-Hortensia, déjemela, yo la cuidaré.

Por favor.

-Salga y espere fuera.

Muchacha, en unas horas estarás sola frente a la muerte.

¿No crees que ya no es momento para el orgullo?

Ha llegado la hora de ponerte en paz con Dios.

Mi conciencia está muy tranquila. Tu soberbia te ciega.

Te estoy ofreciendo salvarte de la condenación eterna.

¿Sabes qué es?

Sí, un cuento para que los pobres estemos conformes y callados.

El virus del comunismo te ha corrompido hasta lo más profundo.

Ya veo que contigo no hay posibilidad de arrepentimiento.

No tengo de qué arrepentirme. Está bien, Hortensia.

Si quieres condenar tu alma, allá tú. Salva al menos la de tu hija.

Pídele el bautismo.

Para mi hija pido una España libre de curas y de caudillos.

(ENRABIADO) Dios sabrá darte el castigo que te mereces.

Está bien, nos veremos frente al pelotón de ejecución.

Veremos si ahí sigues siendo tan soberbia.

(EL BEBÉ LLORA)

(EL BEBÉ LLORA A LO LEJOS)

(EL BEBÉ LLORA A LO LEJOS)

-¡Menuda tiene la pobre! Se la oye desde el cuarto de guardias.

-Florencia, el relevo.

Déjame a la niña, anda. ¿Me la dejas un rato?

¡Ay, qué hambre tiene! ¿Verdad?

Si alguna quiere descansar, le hago el relevo.

-Vete tú, Florencia, si quieres. A mí no me importa quedarme.

-¿Seguro? -Seguro.

-Bueno, por mí encantada.

Ten cuidado con esa. Le han quitado a su cachorro y esta rabiosa.

-Si Dios me hubiese premiado con un regalo como este,

ni la política ni nadie me harían renunciar a ella.

Las comunistas no saben querer a sus hijos como nosotras.

-No digas eso. Claro que ella quiere a su hija.

-¡Si no ha dejado que la bauticen!

Mírala, ni una lágrima ha derramado por su hija.

-Hay muchas formas de llorar, Conchita.

Conchita, esta niña es una criatura inocente sin culpa de nada.

Necesita comer. -Mercedes, no me pidas eso.

Que nos echan a la calle. -Nadie se va a enterar.

Ella no va a hablar. ¿Es cristiano privar a esta inocente

de la leche de su madre por última vez?

El Señor nos enseñó a perdonar

y a tener piedad con nuestros enemigos.

Conchita, a esa desgraciada le quedan pocas horas de vida.

Dejémosla que esté solo cinco minutos con su hija.

Hazlo por mí, Conchita. Yo sabré recompensarte.

Chist.

(Puerta)

-Mercedes, cinco minutos.

-Tenga, no sé cuánto tiempo podrá.

(EL BEBÉ LLORA)

¿Le duele?

Esto no es dolor. Esto es la vida misma.

¿Está usted casada?

Soy viuda.

Mi marido murió en la guerra.

¿Tiene usted hijos? Dos.

Bueno, tres.

Al mayor también me lo mataron en la guerra.

Acababa de cumplir 21 años.

En la Guerra murió mucha gente que no debiera haber muerto.

A mí eso no me consuela.

Sra. Mercedes, la guerra no la empezamos nosotros.

Eso ya da igual. No, no da igual.

La guerra nunca tenía que haber ocurrido.

(EL BEBÉ SE QUEJA)

(CHASQUEA LA LENGUA PARA CALMARLO)

¿Usted por qué se hizo funcionaria?

No tiene usted madera para este trabajo.

Me lo consiguió mi hermano.

Es la ventaja de ser madre y esposa de mártires.

El sueldo de maestra no daba para mantener a dos hijos.

¿Era usted maestra? Sí.

A mí me hubiese gustado mucho ser maestra.

Enseñar tiene que ser lo más bonito del mundo, ¿verdad?

Lo es.

(EL BEBÉ SE QUEJA)

(CANTA FLAMENCO) "Ay, mi niña morenita,

no te asustes con mi pena,

que las lágrimas que corren

riegan a la hierbabuena.

Duerme, mi niña, duerme.

La Luna te mira,

tu madre te quiere".

(Música triste)

(Pasos)

(Puerta)

Mercedes, coge la niña y vamos para fuera, que ya vienen.

Por el amor que le tiene a sus hijos,

júreme que se la entregará a mi hermana.

Te prometo que haré todo lo que esté en mi mano.

Conchita, por favor, hazte cargo de la bolsa.

(Pasos)

(Música dramática)

-¡Vamos!

-Es tu última oportunidad, Hortensia.

Pide que bauticen a tu hija.

(Percusión marcial)

(TODAS GRITAN) ¡Hortensia!

-¡Te queremos! -¡Adiós, tesoro!

-¡Asesinos!

(Gritos y lamentos)

-¡Adiós, mi niña!

¡No tengas miedo!

(Música dramática)

(Motor en marcha)

(Música dramática)

(HOMBRE) ¡Vamos, padre, acabe, se hace tarde!

¡Pelotón, carguen armas!

(HOMBRE) ¡Fascista, asesino!

-¡Apunten! -¡Viva la libertad!

¡Abajo el fascismo! (GRITA) ¡Viva la República!

¡Fuego!

(Disparo)

(Disparo)

(Disparo)

(Disparo)

(Disparo)

(GUARDIA) ¡Vamos, en silencio! ¡En fila!

-La primera.

-Para Inés Vidal, en el pabellón de menores.

-¿Quién entrega y parentesco? -Ángeles Bravo, su madre.

-Siguiente.

Para Hortensia Rodríguez, pabellón de madres.

Espérese ahí un momento.

¿Por qué? ¿Qué pasa, hermana? ¡Que se espere, le he dicho!

Hermana, hágase cargo.

-Siguiente.

-¿Es usted Josefa Rodríguez? Sí, señora.

Está dormidita, hace un ratito le di un poco de leche y la cambié.

Entonces, ¿me la puedo llevar?

Sí, pero antes tiene que firmar que le ha sido entregada.

Tenga.

Firme aquí.

¿Podría entregarle este paquete a alguna de sus compañeras?

Claro. ¿Tiene fuerzas? ¿Quiere que alguien le ayude?

Puede irse.

Las cosas de su hermana, tenga.

(SOLLOZA) ¿Sufrió? ¿Sufrió mi hermana?

No piense ya en eso. Ahora ya está descansando.

Ande, váyase.

-¡Un momento!

El certificado de bautismo. La hemos bautizado esta mañana.

La Sra. Mercedes ha sido la madrina. Que no se pierda.

-Adiós y suerte.

Gracias, suerte para usted.

(LLORA)

(CANTA) "El día que yo te falte

y ya no pueda acunarte,

tendrás dos ojos azules

y un corazón para amarte.

Duerme, niña, duerme.

La Luna te mira, tu madre te quiere".

(MUJER) "Mi tía Pepita, que también es mi madre,

decía que el dolor de las guerras debe acabarse cuando estas acaban,

pero no fue así.

La nueva España de Franco se llenó de silencio y de luto.

También de espera.

Mi tía Pepita aprendió a vivir en la espera.

Jaime Salas, Paulino González, fue condenado a 30 años y un día.

Se salvó de la pena de muerte.

Nunca pudieron demostrar que era el Chaqueta Negra.

Quizá fue la suerte o quizá, por primera vez,

las plegarias de mi tía fueron escuchadas.

Ella le prometió que le esperaría el tiempo que fuese necesario.

19 años le estuvo esperando.

Solo le permitieron verle una vez al año y una carta cada 15 días.

Con mi tío Jaime salió de la cárcel lo primero que hicieron fue casarse.

Esa misma noche cogieron el tren nocturno en dirección a Córdoba.

Mi tía cumplía otro deseo largamente postergado

volver a su casita de Córdoba.

Ella tenía 39 años y el novio apenas la había besado tres veces.

Yo me quedé en Madrid para llevar flores a la tumba de mi madre

y para cumplir una promesa que me hice a mí misma:

encontrar el cadáver de mi padre y enterrarlos juntos

para que juntos estuviesen en la eternidad de los enamorados.

Cada vez que veo las fotos de mi madre y mi tía,

que también es mi madre, sonrientes y felices antes de la guerra,

es cuando más lloro de dolor y rabia,

porque aquella maldita guerra y todo lo que vino después

nunca debió de haber ocurrido".

(CANTA) "Duerme, mi niña, duerme,

la Luna te mira,

tu hermana te quiere".

Somos cine - La voz dormida - Ver ahora

Pepita, una joven cordobesa de origen rural, va a Madrid en la posguerra para estar cerca de su hermana Hortensia que está embarazada y en prisión. Pepita conoce a Paulino, un valenciano de familia burguesa, que lucha junto a su cuñado Felipe en la sierra de Madrid. A pesar de la dificultad de su relación, se enamoran apasionadamente. Hortensia es juzgada y condenada a muerte. La ejecución no se llevará a cabo hasta después del parto. Pepita intenta por todos los medios y en todas las instancias que condonen la ejecución. Va todos los días a la prisión con el objetivo de que le entreguen el futuro hijo de Hortensia, suplicando que no lo den en adopción o lo internen en un orfanato. Contenido disponible hasta el 22 de septiembre de 2021.

Intemperie (2019), de Benito Zambrano

Reparto: Luis Tosar, Luis Callejo

No recomendado para menores de 16 años Somos cine - Intemperie - Ver ahora
Transcripción completa

# Se encontraron en la arena

# Los dos gallos frente a frente.

# El gallo negro era grande,

# pero el rojo era valiente.

# El gallo negro era grande,

# pero el rojo era valiente.

# Si es que yo miento...

# Que el cantar que yo cante...

# Lo borre el viento,

# ay, ay, ay

# ¡qué desencanto!

# Si me borrara el viento

# lo que yo canto. #

(Música de percusión)

¡Una liebre! ¡Una liebre!

¡Ahí va! ¡Ahí va!

(Música dramática)

¿Estamos de feria o qué?

(Música suave de percusión)

Puerto, tráemela.

Portugués,

le dije a don Emilio

que a final de mes estaría la cosecha.

No hay más hombres. Pues tráete a las mujeres.

O a los niños.

El que va a cogerla vas a ser tú.

Trae pa'cá.

Toma.

No te lo gastes en vino. No, señor.

Si esto es... comida pa' mis hijos. Los que estoy alimentando yo.

Venga, vuelve al tajo.

¡Capataz!

¡Señor capataz!

El niño no está en la casa.

Ha desaparecido.

Yo creo que se ha ido.

¿Cómo que se ha ido?

¿Cuándo?

Yo he ido al pueblo a comprar,

pero he tardado un par de horas como mucho,

y cuando he venido ya no estaba.

¿Dejaste algo abierto? No, señor. Le juro que no.

Yo no sé cómo se habrá escapado,

pero en su armario falta ropa.

Me falta el queso, me falta pan.

Me falta el dinero para los gastos del mes.

Y... ¿Y? ¿Qué más?

Y su reloj de oro.

Vete pa'l cortijo

y me mandas recao si aparece.

Ya le advertí que no era de fiar.

¿Te he pedido tu opinión?

¡Chani!

Chani.

¡Aquí, hermano!

¿Te ha visto alguien?

¿Estás segura? Sí.

¿Dónde la escondiste? Donde me dijiste,

en el corral con el cochino.

¿Cómo te has hecho eso?

No preguntes.

¿Lo ha hecho el capataz? Te digo que no preguntes.

Yo me quiero ir contigo.

No puede ser, Chani, ya te lo dije.

Cuando tenga dinero, vendré a por ti.

Padre dice

que la ciudad trata mal a la gente del campo.

¿Qué sabe si nunca salió del pueblo?

Y tú tampoco.

No se lo puedes contar a nadie, ¿eh?

¿Lo juras? Lo juro.

La dejas en el camino de la fuente de la Virgen,

donde sacamos agua.

¿Sabes dónde es?

Me voy, Chani.

En cuanto pueda volveré a buscarte.

(Música dramática)

(Murmullos)

¿Dónde está la Chana?

¿La Chana? Está en su cueva.

¿Quiere verla?

Paentro.

¡Chana!

¡Chana!

¡Chana, el señor capataz!

Déjame a la niña, Mariquilla.

Buenas tardes, señor.

El niño se ha ido esta mañana del cortijo y no ha vuelto.

No lo he visto desde la semana pasada cuando lo trajo.

Se habrá ido a hacer travesuras con los otros niños.

Cuanto tenga hambre, aparecerá. Tu hijo me ha robado un reloj.

Mi hermano no es un ladrón.

A callar. ¿Quién te ha dicho que se le habla así?

Chana, no tengo todo el día.

¿Tú has visto a tu hermano? No.

¿Cuándo lo visto por última vez?

Hace tres días.

¿Hablaste con él?

¿Y? ¿Qué te contó?

Cuando vino de ver al hermano, me dijo que el niño estaba serio

y muy callao,

que a ella le parecía que no quería estar con usted en el cortijo.

¿Qué años tiene ahora? Cumple nueve el mes que viene.

¿Y una niña con nueve años puede saber esto?

Ya le digo que es muy lista. Y tú muy tonta.

¿Sabes?

Ayer me llegó de la ciudad el traje

para la primera comunión de tu hermano.

Ni el hijo del señorito tiene un traje igual.

Yo me alegro mucho.

Mi hijo ha tenido suerte.

Usted se está portando bien con él. ¿Solo con él?

Y con todos nosotros. Pues que no se te olvide.

¿Tú sabes dónde puede estar tu hermano?

(Disparo)

(Disparo)

(Música dramática)

(Disparo)

(Disparo)

Los perros han encontrado esta camisa. Puede ser del niño.

¿Dónde estaba? Estaba ahí.

No hay ningún rastro más.

Un chaval tan pequeño no deja huellas en este secarral.

¿Tú crees que ha ido en esa dirección?

¿Paír a dónde?

El pueblo más cercano está a 50 kilómetros.

La camisa estaba ahí a la vista.

Si no "quies" que te sigan, la entierras.

Vuelve al pueblo con la mitad de los hombres peinando la zona.

Tú por el valle con la otra mitad.

¡Correr la voz!

¡Doy 50 pesetas

al que lo encuentre o dé alguna pista!

Tú vete por el camino por si acaso. Cuando anochezca, vuelves.

Señor.

Señor, yo... yo quisiera...

quisiera pedirle perdón... Tuerto, quítate de mi vista

y no aparezcas hasta que encuentres a tu hijo.

(Música dramática)

(Grito)

(Grito)

¡Niño!

(Gritos)

(Grito)

(Gritos)

(Música suave de percusión)

(Música dramática)

(Música de tensión)

Buenos días, Chana. Buenos días.

Se podía pedir permiso antes de entrar.

El capataz está ahí fuera. Quiere hablar con la niña.

Ayer me quedé con la cosa de que no me habías contado todo.

Así que te voy a dar otra oportunidad.

¡Cuenta lo que sabes o te deslomo a palos!

No la toques.

En ese cuerpecito hay más nobleza

que en todo este pueblo de vagos y borrachos.

¿Sabes?

Yo a un soldado que no es un chivato lo perdono,

pero al final me tiene que decir la verdad.

¿De tu hermano?

Y tú la dejaste donde la fuente la Virgen, ¿verdad?

Escúchame bien.

Tú aquí no estás en peligro, pero tu hermano sí.

Ahí fuera hay lobos, jabalíes,

alacranes debajo de cada piedra

y hombres malos que le pueden hacer mucho daño.

¿Tú quieres que le hagan daño?

Yo tampoco, por eso dime dónde está.

Y voy a buscarlo

para que no le pase nada, ¿te parece?

Chani, se me está acabando la paciencia

y me vas a obligar a hacer algo que no quiero hacer.

¿Sabes lo que es?

Ven.

Os voy a meter dentro de la cueva,

a ti, a tus padres y a todos tus hermanos.

Luego voy a tapiar la entrada pa' que no podáis salir.

Y me voy a quedar aquí esperando a que os muráis de hambre.

Dime,

¿tú quieres que haga eso?

¿Tú ayudaste a tu hermano?

¿Y dónde está?

En la ciudad.

¿Cómo? No te entiendo.

Me dijo que se iba a la ciudad.

A la ciudad...

¿Y te dijo cómo se iba a ir a la ciudad?

En autobús.

Como no aparezca vuestro hijo con to' lo que me ha robao,

ya os estáis buscando otro pueblo donde vivir.

Aquí no encontraréis trabajo mientras yo sea capataz.

Señor, nosotros no sabíamos na'.

Usted no tiene derecho a echarnos del pueblo.

¿Te queda claro ahora?

Y si no, quemo vuestra cueva con vosotros dentro.

(Música dramática)

(Música rítmica de percusión)

¡Eh!

Buenas, señor.

¿Has recogido a un niño por el camino de unos 12 años?

No, señor.

¿Tampoco has visto a ninguno? No, señor, ninguno.

¿La siguiente parada?

La venta del Chato Moreno, a un par de horas.

Dentro no está

y nadie le ha visto.

(Música dramática)

¿Por qué no da parte a la Guardia Civil?

Que lo busquen ellos.

Para encontrar a un tío yo no necesito a la Guardia Civil.

A la ciudad andando no llega con este calor.

Lo va a intentar. Es muy duro de mollera.

El camino más corto es por los barrancos de esparto.

Si no conoce el camino, se perderá.

Lo dudo mucho. Lleva mi brújula y sabe apañárselas perfectamente.

Me cabo en mi estampa, si sabe disparar mejor que vosotros.

Con el debido respeto, señor, si ha caído por un barranco

o le ha atacado un jabalí...

Portugués, ¿sabes cómo te llaman en el pueblo?

¿Cómo?

Difunto. ¿Y por qué te llaman así?

Porque el médico dice que tengo una enfermedad en la sangre

y que cualquier día de estos me voy a morir.

Exacto, tú te vas a morir cualquier día, ese niño no.

Ese niño lo quiero vivo y sin un arañazo, ¿está claro?

El viejo, ¿sigue de guarda en el rancho chico?

Sí, señor.

Vete a buscarlo y te traes dos caballos.

Tú bájate al perro.

Te quedas plantao por si aparece.

No te quedes a la vista.

Y tú... pídele prestada la mula al ventero de mi parte

y te vuelves al cortijo por si hay noticias.

Iré detrás del autobús

hasta la próxima parada. Allí os espero.

¡Vamos, cojones!

(Música dramática)

(Música dramática)

(Grito de hombre)

(Grito)

(Grito)

¡Ah!

(TOSE)

(Balido)

(Balido)

(Balido)

(Balido)

¿A dónde vas con mi comida?

¿Por qué me robas, niño?

Tengo hambre.

Aquí todos tenemos hambre.

¿No te han enseñao a pedir?

No he comío en to' el día.

Eso no te da derecho a coger la comida de otro hombre.

¿Qué haces, niño?

No se acerque que le mato.

¿No se entera? Que le mato.

Tú no vas a matar a nadie.

Anda, guárdate eso que te puedes hacer daño.

¡Niño! ¡Vuelve!

¡Niño, tu morral!

¡Niño!

Demonio zagal.

(Música dramática)

(Continúa la música)

(Música dramática)

Ni por el pueblo ni por el cortijo ha aparecido.

Su familia tampoco sabe nada de él.

¿Tienes el mapa? Sí, señor.

Viejo.

El teniente del puesto se ha ofrecido pa' ayudar.

Yo le he dicho que usted hablaría con él

si necesitaba algo.

Buenas, señor.

¿Qué tienes de comer?

Estaba haciendo un guiso con lo que hay.

Vamos a probarlo, ¿no? Estoy hambriento.

Tráete pa' todos. Pa' nosotros na'.

No tenemos hambre. De eso na', hostias.

No voy a comer yo solo.

He batido toda esa zona hasta el límite de la comarca.

Ese crío no ha podido llegar tan lejos.

He dejao aviso en los caseríos y en las ventas del camino.

Un crío anda rápido y tiene bastante aguante.

No le va a durar sin comida y sin agua.

Entonces habrá que vigilar los pozos.

¿Dónde podría conseguir agua? Este es el pozo más cercano.

Ese está seco. Pero el muchacho no lo sabe.

Este sí tiene agua.

Pero tendría que desviarse mucho si va pa' la ciudad.

Va a ser que hasta la venta de la gitana.

Ahí no irá si está evitando que la gente lo vea.

Si le falta comida y agua tendrá que arriesgarse, vamos.

Digo yo. ¿Y si el crío se ha perdido?

Esté perdido o no lo vamos a encontrar.

Aunque tengamos que recorrer España de punta a punta.

Vosotros vais a estos dos pozos.

Yo me quedo aquí rastreando esta zona.

Venga, en marcha.

¿No decíais que no teníais hambre?

¿Le sirvo a usted, señor?

¿Tu marido sigue fugao?

Mi marido nunca se fugó.

Lo sacaron... ¿Ese es hijo tuyo?

Sí, señor.

Estaba con mi hermana.

Ella tuvo mellizos y ya no puede con otra boca.

¿Cómo se llama?

Pedro, como su padre.

Dale mi plato.

Te voy a mandar un carro pa' que te vengas al pueblo.

Una de las cuevas va a quedar libre.

Ya te buscaré un buen trabajo.

Se lo agradezco, señor,

pero nos vamos pa'l pueblo de mis padres,

que ya no nos queda na'.

¿Te gusta la moto?

(Música dramática)

Niño.

Niño, despierta.

Despierta. Quítate de este sol, anda.

No me toques que lo mato.

Tranquilo.

Tranquilo.

Tranquilo, no te voy a hacer daño.

Suéltame. Suéltame.

Suéltame.

Suéltame.

Tranquilo.

Despacio. Despacio, despacio. Despacio.

Despacio.

Despacio.

Cuidao. Con cuidao.

Despacio he dicho, carajo,

que no vas a vomitar.

Venga.

(Música dramática)

(Continúa la música)

(MURMULLA)

¿Mi ropa dónde está?

Ahí, detrás de ti.

Toma.

Esmiga el pan y come despacio.

Despacio, niño. Te he dicho que comas despacio.

Demonio zagal.

¿Dónde está mi morral?

¿A dónde pensabas ir sin agua y sin comida?

Eso no es asunto suyo.

¿Puedes andar?

Creo que sí.

¿Puedes o no puedes? Puedo.

Pues andando.

No me queda agua y mis animales la necesitan.

Vamos, niño, espabila.

¿Te duele? No. No duele.

Si te duele, piensa en otra cosa.

Con este calor no se puede pensar.

¡So!

Toma, póntelo.

Póntelo.

¡So!

¿Sabes ordeñar?

No, señor.

Pero puedo aprender.

Eso espero.

Y no me llames señor.

Anda.

Vamos.

Te puedo dar algo de pan y queso.

No hay mucha cosa,

pero si te organizas bien, te durará unos días.

Tengo dinero.

¿Paué lo quieres?

Te puedo comprar comida.

¿Que quieres comprar la comida?

La que usted me quiera vender.

También querrás comprar mi burro.

Se lo puedo cambiar.

Con mi reloj de oro.

Buen cambio, sí, señor.

¿Y te puedo preguntar de dónde lo has sacao?

Me lo han dao. ¿Quién? ¿Tus padres?

Yo no tengo padres.

¿Quién te ha zurrao entonces? Nadie.

Me caí.

Niño, me puedes decir la verdad,

o no decírmela, a mí eso me da igual,

pero si me mientes, no te voy a poder ayudar.

¿A dónde vas?

Voy a la ciudad.

¿Y cómo pensabas llegar?

En autobús.

Llegué tarde. En dos días pasa otro.

Ya lo sé.

Pero no voy a esperar.

¿Por qué? Porque no.

Voy a ir andando.

¿Hasta la ciudad?

¿Y conoces el camino?

El sol sale por el este.

El norte estará pa'llí y la ciudad pa'llá.

¿De dónde aprendiste eso?

Alguien me lo enseñó.

¿Y ese alguien también te enseñó dónde están los pozos con agua

y cómo protegerse del calor?

El dinero y el oro no sirven pa' na' en este secarral de esparto, niño.

¿Usted tiene familia?

Propia no.

Tengo hermanos, sobrinos...

¿No tiene casa?

Tampoco.

¿Y vive aquí solo, a la intemperie?

Sí, se puede decir que sí.

¿Se va a quedar aquí con la calor que hace?

No.

Voy a las montañas, a casa de una hermana que tengo allí.

Hay buen pasto y agua pa' mis animales.

Y se está más fresco.

Pero yo voy a la ciudad, ¿eh? Sí, ya lo sé, ya me lo has dicho.

Descansa un poco, anda, hay mucho que caminar.

No te pongas ahí, niño, que te vas a derretir.

¡Ay!

Vente pa'cá, anda.

¿Tienes hambre? Sí.

Pues piensa que has comido bien y que estás lleno.

¿Lo dice de verdad?

La única verdad, niño,

es que ahora somos dos y hay que racionar la comida.

(Música dramática)

Cuando coja a ese niño... lo voy a matar a correazos.

Y después de matarlo, se lo llevas al capataz, ¿no?

Es un decir, viejo, por dar conversación.

Cuéntame tú algo.

(Música dramática)

(Ladridos)

(Ladridos)

Toma.

Guárdatelo.

Y antes de amenazar a un hombre, piénsatelo bien.

Eso es del ejército alemán, de los nazis.

¿De dónde lo has sacao?

¿Con qué sueñas cuando tienes pesadillas?

Con... con bichos.

Arañas y serpientes también.

¿Por qué mientes tanto, niño?

¿Y usted por qué pregunta tanto?

Porque si te siguen, me seguirán a mí

y a mí no me gusta que me sigan.

A mí no me está siguiendo nadie.

Eso espero.

Deja pasar a los animales y quédate atrás.

Si alguna se queda rezagá, le arreas.

Que sepa quién manda.

Vamos.

Vamos a pasar la noche ahí.

Es el único sitio con agua por aquí cerca.

O eso espero.

(Música dramática)

(Continúa la música)

¡Niño, el cubo!

¡Niño!

¿Qué haces, niño?

Lo siento, se me ha escapao.

Demonio zagal tan torpe.

¿Han comido bastante?

Bueno, pues enciérralas y ven a lavarte un poco.

Venga, niño, espabila.

¿No te quieres lavar o qué?

¿No te das cuenta que hueles a corral?

¡Y tráete más agua!

Cuando termines, coge tu ropa y dale un enjuagao.

Alguna chinche se llevará.

Solo tengo una muda limpia.

Déjala pa' la ciudad.

Si te ven como mendigo, te van a tratar como un mendigo.

Yo no soy ningún mendigo.

Nadie se va a molestar en preguntártelo.

Si lavo la ropa, ¿qué me pongo?

Estás en medio de la nada, niño, ¿quién te va a ver?

(Música dramática)

¿Qué vas a hacer cuando llegues a la ciudad?

Hacerme rico.

¿No eres rico ya?

Bueno, ¿y después de hacerte rico?

Volver a casa,

matar al que manda.

Luego le compraré las tierras.

Echaré a todo el mundo del pueblo y luego le prenderé fuego.

¿Le vas a comprar las tierras a un muerto?

Primero se las compro y luego lo mato.

¿El que te está siguiendo?

Para quemar un pueblo no hace falta quemarlo.

Solo necesitas fuego y un par de cojones.

Yo tengo de las dos cosas.

No lo dudo.

Pero mucho fuego en el corazón llena de humo la cabeza.

¿Eso qué quiere decir?

Eres muy crío para hablar así.

No me extraña que tengas pesadillas.

¿Usted tiene pesadillas?

Todo el mundo las tiene.

¿Entonces nunca acabará?

No, nadie se libra de las pesadillas.

Pero tienes la vida por delante, niño,

no la malgaste odiando.

(Música dramática)

(Ladridos)

Ese pozo es el único que tiene agua por la zona

y es un buen lugar pa' que pasen la noche.

¿Cómo que pasen la noche?

Ese crío no va solo.

¿Y tú cómo lo sabes?

Tu perro que me lo ha dicho cuando ha ladrao.

Entra tú de frente.

Yo daré un rodeo y entraré por el lateral.

Y que no ladre, nos va espantar la liebre.

Al final va a resultar que no eres tan inútil.

Toma.

Deja un poco.

(Ladridos)

(Ladrido)

(Ladridos)

(Música de tensión)

(Ladrido)

Escóndete, rápido.

¡Rápido!

¿Qué pasa, Moro?

Qué sorpresa, ¿no? Lo mismo digo, cabo.

¿Le conoces?

¿Este? Es el Moro.

Estuvimos juntos en el ejército, en Marruecos.

Luego se quedó a vivir con los moros y se volvió igual que ellos.

Creí que te habían matao en la guerra.

Pues no, tuve suerte.

El hijo puta.

Tiene más vidas que un gato.

¿No le vas a ofrecer un traguito de vino...

a un antiguo compañero?

¿Quieres, viejo? Ya no bebo.

A tu salud.

Toma, Moro.

¿Qué haces por estas tierras?

¿Por qué? ¿Son tuyas o qué?

Son del que me paga,

que pa'l caso es lo mismo.

Los pozos por aquí cerca están secos

y en este había agua.

¿Y puede saberse a dónde vas?

A buscar un lugar fresco pa' pasar el verano.

La próxima vez que vayas a cruzar estas tierras

pide permiso.

Lo haré...

si la vuelvo a cruzar.

Estamos buscando a un crío de unos 11 años.

¿Lo has visto?

Hace días que no me cruzo un alma.

¿Por qué lo buscan?

Por ladrón.

Se puede saber qué ha robao.

Yo no pregunto, hago lo que me mandan.

(Ladridos)

(Ladridos)

(Ladridos)

(Ladrido)

(Ladrido)

(Ladrido)

(Ladridos)

(Ladrido)

Ayer por la tarde, en el pozo seco del barranco,

vi revoloteando unos buitres.

A lo mejor es el crío que estáis buscando.

(Relincho)

¿Tú crees que está muerto?

Estos barrancos son muy traicioneros.

Hasta pa'... pa' quien los conoce.

¿Y no te da pena?

¿Y a mí por qué? No es nada mío.

Viejo,

¿te imaginas que se lo han comío los buitres?

La mala sangre que se va a hacer el capataz con nosotros.

Tú te acuerdas de lo que nos dijo, ¿no?

Nos dijo: "No regreséis sin ese niño".

"Lo quiero vivo".

Y si tenemos que bajar al mismísimo infierno

a buscar al mierda niño ese...

pues se baja.

Así que no me toques los huevos, Moro.

Yo no sé si ese niño está muerto,

solo he dicho que vi rondar unos buitres por el pozo seco.

¿Cuánto tiempo hace que no meas?

Pues no sé, hará unas dos horas.

Mi vejiga no aguanta mucho. Me estoy haciendo viejo.

¿Y dónde has meao?

Por ahí, donde vienes tú.

Ahí detrás he encontrao una mancha de meao

y la huella del zapato de un niño.

Moro, o como te llames,

yo no te conozco ni tengo nada contra ti,

dime qué ha pasao con el niño

y te dejamos seguir tu camino con tus animales.

Yo no sé nada. Si ese niño no es nada tuyo.

¿Por qué te haces esto?

¿O es que tú le has hecho algo?

Yo no le he hecho nada a ese niño porque no lo he visto en mi vida.

No te compliques la vida, hombre.

Y por más palos que me deis no voy a decir otra cosa.

Levántalo.

Mira lo que te va a pasar a ti

como no nos digas dónde está el niño.

(GRITA)

¿Dónde está el niño?

(Música de tensión)

Mira bien, Moro. Mira bien.

(CHILLA)

El otro día vi en un libro,

los dibujos de un libro que trajo mi niño del colegio.

Así es como se llevaban a los esclavos, a los negros,

pa' venderlos.

Y ahora voy a dar la vuelta al ruedo,

como en la plaza de toros.

Sevilla. Maestranza.

La catedral del toreo.

Yo de chaval era novillero.

Josete, El Triana.

Ese era mi nombre artístico.

¿Y no tomaste la alternativa?

No, porque pa' eso había que tener... dinero

y había que tener apoderao y no tenía ninguna de la dos cosas.

Además que estuvo a punto de pillarme un toro.

Te voy a contar, viejo.

Yo hice asín, cité al toro,

lo miré a los ojos

le presenté el capote

y el toro, en vez de enfilar pa'l capote,

me enfiló pa'l pecho...

y casi me destripa.

Ese día vi los ojos de la muerte, viejo.

Y ahí se acabó tu carrera.

¡So!

Sí.

Pero ahora voy a empezar otra, viejo,

la de mulillero de cabrones.

(Música de tensión)

Triana, ya basta.

¡Para!

¡So!

Ya basta. ¿Por qué?

Porque me he hartao ya de esta faena

y no quiero perder más el tiempo.

Moro, a mí me da igual ese niño,

pero se lo tengo que llevar al capataz sin un arañazo.

Si no me ayudas,

te voy a hacer lo mismo que a las ovejas.

¿Dónde está el niño?

Detrás de ti.

¡Niño! Baja el arma que está cargada.

Bájala.

Tranquilo, niño.

Te voy a matar.

¿Qué haces?

Baja la escopeta.

Niño, dame el rifle. Quítate de en medio, viejo...

¡Bájalo! ¡Bájalo! ¡Que te quites!

¡La escopeta!

(GRITA)

(GRITA)

¿Qué has hecho, malnacío?

Cabo, echa a correr.

Tú no tienes huevos.

Me queda una bala

y no necesito más.

(Música dramática)

Ve a buscar su caballo.

Vamos. No lo vayas a espantar.

¡So!

¿Por qué lo entierras?

Si yo te hubiera dejado donde te encontré,

no quedarían de ti ni los huesos.

Pero... ese hombre le iba a matar.

Hay vivos que no merecen ningún respeto, niño,

pero los muertos sí.

Los muertos sí.

(Música dramática)

(Continúa la música)

Cuando usted quiera paramos.

Vamos a seguir un rato más.

Puedo aguantar un poco.

Gracias por no entregarme a esos hombres.

Mira que meterse en el pozo...

Demonio zagal.

Lo siento y le pido perdón.

No lo sientas, tú no tienes la culpa.

Si le duele, piense en otra cosa. Ya.

So. ¡So!

Vamos a pasar aquí la noche. Ahora sí que no puedo más.

Han dao muy poca.

Necesitan agua y descansar como las personas.

Niño, bebe tu primero.

No, yo ya bebí mientras ordeñaba.

Mañana tendrás que ir tú solo a por agua.

Hay un pozo a dos horas.

Si caminas rápido, estarás de vuelta antes del mediodía.

Córtamela en trozos más pequeños, anda.

No, no, no me cortes con ese cuchillo.

¿Tienes miedo de ir solo?

Si no conseguimos agua, va a dar igual si tienes miedo o no.

En Marruecos los soldados se volvían locos

cuando se quedaban sin agua.

¿Y tú qué hacías?

Aguantar.

Come algo, anda.

Esa carne fría no se puede masticar.

Esa carne no me la voy a comer.

Es lo único que hay. Eran sus ovejas.

Y mi perro.

Pero ya no se puede hacer na'.

Cuando hay tormentas...

los árboles fuertes y rígidos se rompen,

pero las palmeras, que son menos fuertes,

saben doblarse,

que no es lo mismo que doblegarse.

Y así sobreviven.

(Música dramática)

Señor, la comida está hecha.

¿Le sirvo?

No tengo hambre. Haz café.

Sí, señor.

(Crujido)

Ayuda. Ayuda...

Ayuda.

¿Qué ha pasado?

Agua. Tráele agua.

¿Le has visto?

¿Está vivo?

Sí, pero el viejo ya no.

¿Qué dices?

El niño no va solo.

Va con el Moro.

¿Ese quién es?

Uno que estuvo muchos años en Marruecos,

en el ejército.

Un hijo de mala perra.

¿Y un hombre solo ha podido con los dos?

La culpa fue del niño.

Le quitó el fusil al viejo.

Le metió un tiro por la espalda,

como si fuera un animal.

Cúrale eso.

Tú come algo y descansa.

En cuanto amanezca nos vamos.

No me des más agua, me cago en Dios.

Dame vino.

(Música dramática)

(Música dramática)

¿A que está fresquita?

(Música dramática)

¿Tú quién eres?

Yo soy Angelito Pareja.

Pero acércate que no te voy a hacer na'.

¿Y eso yo cómo lo sé?

¿Qué daño te voy a hacer, si tú eres más grande que yo?

Solo he venío a por agua.

No he pedío permiso porque no vi a nadie.

Esto parece mu abandonao. Sí.

¿Puedo llenar esta garrafa de agua?

Claro, hombre.

Un poco de agua no se le niega a nadie.

Yo no puedo hacer na' pa' cuidar la casa.

Mi hermano con su familia se fue a la ciudad.

Me quedé solo.

¿Y tú también andas solo?

No. Mi padre y mi hermano se han quedao con los animales,

allá en el cerro.

¿Y qué han hecho él y tu hermano?

¿Echarse a dormir una siesta?

Ya le he dicho, mi padre

y mi hermano se han quedao con el ganao.

Un ganao que levanta muy poco polvo, ¿no?

Es el viento.

Ah, eso va a ser, el viento.

Desde aquí no se les ve, pero están al caer.

¿Y por qué no les esperas en mi casa?

Allí hace menos calor. No puedo.

Mi padre me dijo que volviera pronto.

Te puedo convidar a comer.

Estoy haciendo un potaje que... que revive a un muerto.

(Música dramática)

¡Ven! ¡Ven!

Ahora ya no tengo de na', pero antes...

antes teníamos de to'.

Era la mejor posada de la comarca.

Cuando llegó la sequía, to' el mundo se fue.

Y ya nadie venía. No tenían dinero ni pa' comprar.

Mi hermano también se fue.

Me dijo que volvería a buscarme,

pero ha pasao un año y na'.

Aquí sigo solo. ¿Quieres?

Antes pasaban trenes, pero ya ni eso.

¿Ya no pasan? No.

¿Y pa' ir a la ciudad?

No se puede si no tienes cómo.

Caminando se puede,

siguiendo las vías del tren.

Pero yo así no puedo, si no me hubiera ido hace tiempo.

¿A ti te gustaría ir a la ciudad?

No. Estoy con mi padre. Nosotros vamos en otra dirección.

Tu burro se ve fuerte.

Es un buen animal. ¿Tú me lo venderías?

No es mío.

Es de mi padre, pero no puedo decidir.

Te puedo dar muchos dineros, el doble de lo que vale.

Yo no se lo puedo vender. El triple.

Te doy el triple.

Señor, le he dicho que no puedo decidir eso.

Ayúdame, niño.

Llévame a la ciudad en tu burro, te pagaré.

No le puedo llevar.

Ayúdame, por favor.

Te daré to' lo que tengo.

Tengo mucho dinero ahorrao

y comida suficiente. Te lo daré todo.

Me tengo que ir.

Gracias por la comida.

Hablaré con mi padre a ver si se le ocurre cómo ayudarle.

¿Quieres llevarle algo de comida?

Y a tu hermano.

¿Cuánto me cobrarías? Na, un regalo.

Por el ratito que has estao conmigo.

Anda, entra en la alacena y coge un queso, un chorizo

y una botella de vino pa' tu padre.

Aquí no se ve na'. Coge el candil.

Esta comida no sirve pa' na', está podría.

¡Abre!

¡Abre la puerta!

¡Hijo e puta! ¡Cabrón!

¡Ábreme! ¡Ábreme la puerta, malnacío!

¡Yo no tengo la culpa de que tu hermano te dejara solo!

¡Ábreme o te mato cuando te coja!

(Música dramática)

(Música de tensión)

No me hagas daño, niño. No me hagas daño.

No me hagas daño.

Necesito ir a la ciudad a buscar a mi hermano.

Aquí solo me estoy volviendo loco.

Oigo voces aquí, aquí.

Yo no quería encerrarte, niño. Tú eres bueno.

¿No te da pena de mí?

No me toques... ¡Calla!

¡Carroña, deja de llorar!

(Música dramática)

¿Qué te ha pasao?

Na.

Sacando agua me di un golpe.

Estoy bien.

¿Y usted? ¿Está mejor?

Sí, un poco mejor.

¿Y esto? ¿Cómo lo has conseguío?

Se lo compré al dueño del pozo.

Ven aquí, deja que te vea esa herida.

¡Ayuda!

¡Ayuda!

¿Tú de dónde sales?

Agua, por favor. Agua.

¿Quién eres? Angelito Pareja.

El Muñones.

Tráele agua.

¿Qué ha pasao? ¿Te has caído?

No, señor, un niño... ¿Un niño?

Un demonio de niño que me quería matar.

¿Y ese niño? ¿Estaba solo?

Sí.

Vino con un burro a por agua.

Por favor. Por favor...

¿Seguro que no habría nadie más con él?

Le digo que... que...

estaba esperándole su padre y su hermano.

Pero yo creo que era mentira.

Agua, por el amor de Dios. Agua. Termina de contarme y ahora te doy.

No hay nada más que contar, se lo juro.

¿Cuándo ha sido esto? Hace unas horas.

¿Y por dónde se fue?

Tampoco lo sé.

Perdí el conocimiento y...

y no sé qué camino cogió. No me estás ayudando mucho.

Agua, por la Virgen bendita.

Agua... Un poco de agua y...

y un médico. -Mucho estás pidiendo.

Creo que si el niño ha venío solo

es porque el Moro está reventao de la paliza que le di.

Eso me importa muy poco ahora.

El asunto es dónde cojones está.

No pueden estar muy lejos.

Eso ya lo sé, hostias.

Pero ¿dónde?

(GIMOTEA) Por favor...

Por favor...

Te he hecho un favor.

Hacemos noche aquí. Mañana seguimos.

(Música dramática)

Niño.

¿Qué te pasa?

¿Qué pasó ayer?

Tienes que contármelo, no quiero más sorpresas.

He matao a un hombre,

el dueño del pozo.

¿Estás seguro?

No lo sé.

Me quiso quitar el burro y le di con una piedra.

Cuando me vine, no se movía.

Pero no me ha visto nadie.

Sí que te ha visto alguien.

¿Quién? ¿Dios?

No, tú.

Tenemos que darnos prisa, hay que ir allí.

¿A dónde? A ese pozo.

Si no está muerto, hay que ayudarle.

Sí lo está.

Entonces habrá que darle sepultura.

De todas formas no nos vamos a desviar mucho.

¿Desviar de dónde?

De tu camino.

No pienses tanto, niño.

Aunque no te lo creas, no es tan fácil matar a un hombre.

¿Y usted? ¿Ha matado a alguien?

Lo tuve que hacer,

en Marruecos, cuando era soldao

y después en nuestra guerra.

¿Y cómo es?

¿El qué? ¿La guerra?

Miles de desgraciaos

matándose para defender la riqueza de unos pocos.

¿Y Marruecos?

Pues pobres y miserables como nosotros.

Pasé muchos años allí y me encontré mucha gente buena.

Al final es igual si eres moro o cristiano,

las personas son solo personas.

¿Y la otra guerra?

La nuestra.

De la nuestra mejor no hablar.

(Música dramática)

No hace falta que veas esto.

Ve a mirar dentro a ver si han dejao algo de agua y comida.

Este desgraciao ya no lo va a necesitar.

¿Le dijiste a dónde ibas?

No, no dije na'.

Me preguntó si iba a la ciudad y le dije que no,

que estaba con mi padre.

¿Que estabas con tu padre le dijiste?

Y con mi hermano.

Y que teníamos un buen rebaño.

¿Se lo creyó?

Creo que no.

¿Por qué te está siguiendo el capataz con tanta obsesión?

Los que me dieron la paliza son hombres de su cortijo.

¿Le conoce?

Desde que llegó a la comarca todo el mundo le conoce.

Es un cabrón.

Como todos.

Ese es peor. ¿Por qué?

¿Le robaste? ¿Es eso verdad?

Sí.

Pero me lo debía.

¿Por qué?

¿Qué te hizo, niño?

(Música dramática)

(Música dramática)

Dame el morral.

Vamos, niño, dámelo.

Sigue las vías del tren.

Aprovecha la oscuridad de la noche para avanzar.

Antes de amanecer vas a llegar

a un chamizo con un corral de ovejas.

El dueño es un buen amigo.

También estuvo en Marruecos.

Le das el caballo y le cuentas lo que te pasa.

Dile la verdad.

¿Eh?

Va todas las semanas a la ciudad a vender quesos.

Seguro que te puede ayudar a encontrar un trabajo.

¿Y usted qué hará?

Hoy... descansar.

Mañana ya veré.

Vamos, sube.

Si se va a quedar esperándolo, yo también me quedo.

No digas tonterías. Venga, niño, sube.

Sube.

¡Vamos!

Quieto ahí. Quieto.

Tranquilo, niño.

Yo ya he vivido lo mío.

Nadie me va a echar de menos. Eso no es verdad.

No lo digo por mí, lo digo por sus animales.

Demonio zagal.

(Música dramática)

¡Ja! ¡Vamos!

(Ruido de motor)

¡Niño, ven!

Baja. Métete ahí dentro.

Moro. Te llaman el moro, ¿no?

Me han contao que fuiste soldao en Marruecos.

Yo también estuve, en la Legión.

Qué pena que las guerras duren tan poco, ¿verdad?

Ya que somos camaradas me voy a olvidar de to' lo que ha pasao.

Deja que el niño se venga conmigo

y tú podrás continuar con tu camino.

Eso no lo puedo decidir yo.

No soy el dueño de nadie.

Entonces esta no es tu guerra.

Ahí se equivoca, capataz.

Esta ya es mi guerra.

Me han matado a la mitad de mis animales

y me han arrastrao como a una bestia.

Son cosas que pasan en un combate, tú lo debes saber.

Puedes quedarte el caballo del viejo si quieres.

Te lo regalo por tus animales muertos.

Entrégame al niño y vete.

Usted y yo peleamos en la misma guerra,

pero ni soy como usted ni soy su camarada.

Por culpa de hijos de puta

como usted vi morir a muchos compañeros.

No quiero que eso vuelva a ocurrir.

Pero no le voy a entregar a este niño.

Si lo quiere, va a tener que buscarlo usted mismo.

(Música de tensión)

(Disparo)

¡Ah!

(Música dramática)

¡Vamos!

¡Corre!

(Música de tensión)

(Música de tensión)

(Música dramática)

(Pasos)

(Pasos)

(Pasos)

(Música de tensión)

(Música dramática)

(Música dramática)

(Música de tensión)

Con todo lo que yo he hecho por ti,

que eras un muerto de hambre

y te he alimentado a ti y a tu familia.

Te he vestío y te he enseñao to' lo que sabes,

¿y así me lo pagas?

Pero ¿tú qué pretendías?

Mira lo que has provocado.

No te hacía falta escapar para ir a la ciudad.

Te habría llevado.

Y si tanto querías mi reloj, te lo habría regalado.

Solo tenías que pedírmelo.

Solo tenías que pedírmelo.

Eres un desagradecido.

Sube. No.

Claro que vas a subir.

Yo no voy con usted a ningún lao.

Antes lo mato.

Si me vas a matar,

asegúrate de hacer lo mismo con tus padres.

Luego vete a ver al cura,

aunque no te quiso creer cuando se lo contaste.

Y al alcalde,

que hace lo mismo con la sobrina de su criada.

Mátanos a todos, niño.

Y después préndele fuego a tu pueblo de mierda.

Deje la camioneta.

No voy a matar a nadie más.

A usted sí. Niño, no lo hagas.

(Música dramática)

No mires. ¡No mires!

¡No mires!

(Música dramática)

¿Cómo puedo ayudarle?

¿Cómo puedo ayudarle? No puedes.

Tengo frío...

¿Cómo puedo? No...

¿Cómo que no? No puedes.

Vengo con el caballo...

Vamos a intentar llegar a casa de su amigo con el caballo.

No... No...

No puedes...

No puedes.

Niño...

Todo ha sio por mi culpa. No.

No digas eso.

No. Los niño no tienen... no tienen...

la culpa de la maldad de los hombres.

No lo olvides cuando... cuando tú lo seas.

(Música dramática)

Cuánto has crecido, niño.

Cuánto has crecido.

(Música dramática)

(Truenos)

(Música suave de percusión)

Somos cine - Intemperie - Ver ahora

La historia de una España de sequía y crueldad. Un western en los campos andaluces. Un niño que ha escapado de su pueblo escucha los gritos de los hombres que le buscan. Lo que queda ante él es una llanura infinita y árida que deberá atravesar si quiere alejarse definitivamente del infierno del que huye. Ante el acecho de sus perseguidores al servicio del capataz del pueblo, sus pasos se cruzarán con los de un pastor que le ofrece protección y, a partir de ese momento, ya nada será igual para ninguno de los dos. 

Dioses y perros (2014)

Reparto: Hugo Silva, Megan Montaner

No recomendado para menores de 18 años Somos Cine - Dioses y perros - Ver ahora
Transcripción completa

(Música)

(Canción en inglés)

(SE QUEJAN)

Bueno, tranquilos. ¿Eh, Mario? Nos estamos conociendo, venga.

Al 50 %, venga. Otra vez. Vale. Esa guardia, Mario.

Ahí, ahí, venga. Tranquilo, hombre.

¡Joder, golpes bajos no, Mario! (SE QUEJA)

Claro, golpes bajos no. ¿A ti qué coño te pasa?

Es el puto sparring y se te paga para que te peguen.

-Shh, shh. Pegas como una niñita.

Tranquilo. -Te voy a destrozar la cara,

maricona, ¿me oyes? -¡Ya está bien!

Se acabó por hoy. Mario, 20 saltos de comba y a la ducha.

Vale, ya. (RÍE)

Te voy a destrozar. -Joder.

-Te voy a destrozar. -Has estado muy bien, Pasca. Venga.

(MURMURA) Este tonto...

(SUSURRA) Vale, vale, tranquilo, tranquilo.

-¿De qué coño va? -Venga.

-¿De qué coño va? -Tranquilo.

-Es el puto sparring, se le paga para que le peguen.

-Sí, bien... -Pues ya está. ¿Qué coño hace?

(Goteo)

(SUSPIRA)

(Puerta)

(SUSPIRA)

Bueno, ya sabes cómo son los chavales de ahora,

cuanto más cabrones parezcan, más miedo creen que dan.

Tú eras igual de joven. ¿No lo recuerdas o qué?

No, no me acuerdo ya.

Pues eras el puto amo.

¿De dónde has sacado al tonto este?

Ha sido campeón amateur de kick boxing,

muay thai, capoeira... (RESOPLA)

Y otras mierdas por el estilo. Capoeira es eso que bailan, ¿no?

Sí, eso es.

Y ahora le ha dado por el boxeo y...

por eso se ha buscado un entrenador de prestigio.

Ya.

Y como no lo ha encontrado, te ha contratado a ti, ¿no?

(RÍE) Sí, eso mismo.

(SUSPIRA)

La verdad es que echaba de menos el volver a entrenar a alguien.

Ahora para los chicos ir al gimnasio es hacer aerobic, máquinas, pádel

y todas esas mariconadas.

Vas a tener que corregirle muchas cosas, ¿eh?

Me ha dado más golpes en los huevos que en el resto del cuerpo.

Bueno, era su primer entrenamiento, aprenderá a golpear más arriba.

Sí, pues que aprenda rápido, mis pelotas tienen un límite.

Bueno...

Me voy a duchar.

Déjame la pasta ahí, junto la ropa, ¿vale?

Vale.

¿Vienes mañana para otros tres asaltos con el chico?

(SUSPIRA)

Vale, pero ponle unos zapatitos de tacón.

Y de plataforma.

Que tengo los huevos como dos bolas de billar.

(Agua)

Ja. ¡Ja!

(RÍE)

Hola, buenas noches.

Oye, perdona, ¿sabes si este bus pasa por General Ricardos?

No. Eh...

¿Que no lo sabes o que no pasa? No, que no pasa.

Ah, vaya.

¿Y por alguna calle que pille por aquí cerca?

(DUDA) No conozco muy bien la zona,

soy de Santander y llevo tres semanas viviendo en Madrid.

Estoy haciendo unas sustituciones. Soy profesora y...

Perdona, qué maleducada. (RÍE)

Vas a pensar: "Menuda profesora,

vaya educación que dará a los niños".

Me llamo Adela.

Adela. Ya te he oído, Adela.

¿Y? ¿Y?

Y tú eres...

Pasca. ¡Pasca!

¿Y de dónde viene Pasca?

Pues Pasca viene del gimnasio, de currar un poquito.

(ASIENTE)

Pero ¿viene de Pascual o es por algún mote

que te pusieron en el colegio?

¿O algún nombre extranjero? De algún país del este.

A mí me habría encantado ir a Serbia o Eslovaquia.

Creo que son unas culturas maravillosas.

Una prima estuvo en Rumanía y... De Pascasio, viene de Pascasio.

Me encanta.

El diminutivo es muy original,

pero el nombre completo tiene como más personalidad, ¿no?

¿Y te lo pusieron por algo en especial?

Por mi abuelo.

Qué bonito. (ASIENTE)

Yo me llamo Adela por mi abuela. A mi madre no le pusieron Adela

porque mi abuelo no quería dos Adelas en casa y me tocó a mí.

La verdad es que le entiendo.

Porque yo tenía, bueno, cuando era adolescente,

tenía un novio que se llamaba igual que su padre,

y más de una vez llamaba a su casa y decía: "Pablo" y decían: "¿Sí?",

pues yo le decía las ganas que tenía de verlo,

lo bien que lo habíamos pasado la noche anterior

y al cabo de un rato me decían: "Ahora se pone mi hijo".

Si es que tenían la voz igual, entonces normal...

Adela. Adela te llamabas, ¿no? Sí.

¿Tú le cuentas tu vida al primer extraño

que te encuentras en una parada de bus?

No, porque cuando ya están hechas las presentaciones,

no es ningún extraño. (ASIENTE)

Y para estar aquí callados mientras viene el bus, pues...

De hecho, ahí viene.

Buenas. ¿Este autobús para en General Ricardos?

Sí, pasamos por allí.

(Música)

(Canción en inglés)

¿La has descargado?

Sí, pero lo que no veo es lo del menú.

Estás empanado. ¿Os queda mucho, chavales?

No, yo creo que esta semana lo terminamos.

Esta aplicación va a hacer que tu hermanito se forre, Pasca.

Bueno, yo también, ¿eh? No, digo si os queda mucho por hoy.

Quiero ver una peli y no me apetece que andéis tocándome los huevos.

Dime qué quieres cenar, que como me tumbe, adiós muy buenas.

Pues va a venir Gloria.

Y precisamente te iba a pedir si nos podías dejar intimidad.

¿No te cansas de follarte a la "culograsa"?

No seas cabrón, Pasca.

Ah, y te invito al cine. ¿Me invitas al cine?

¿Me invitas al cine para poderte follar a tu novia?

¿Qué tengo, 15 años? Qué más quisieras, abuelo.

Si es por los gritos, no me molesta. Gloria no grita.

No, gritas tú, pero no me extraña, soportar tanto peso

debe ser doloroso. Qué hijo de puta eres.

Resérvate para el baile del vallenato, chaval.

Bueno, yo me piro, que esto ya está. Nos vemos mañana, ¿vale?

Venga, vale. Voy a ir cerrando, que Gloria debe estar al caer.

Pues avisa cuando caiga, que nos agarremos a algo.

(RÍE) ¡Vale ya!

Los dos. Vale ya los dos.

¡Ahora te jodes y no te invito al cine!

¡Que te pires!

Fonsi, ¿qué dices, tío?

(Música)

¿Qué haces? ¿Por qué no me avisas para que te ayude?

No hace falta, yo puedo. ¿No hace falta, tú puedes?

Sí, yo puedo. ¿Quieres algo? ¿Un pantalón?

No, me pongo los calzoncillos, la camiseta y así estoy listo

para cuando llegue Gloria. Ahí, cataplum, ¿no?

¿Qué haces? ¿Qué voy a hacer?

Echar una cagadita antes de irme. Anda, déjame que me seque,

que va a llegar esta ya. (SUSURRA) Espera, espera. ¡Shh!

¿Lo estás diciendo en serio? Ahí le tienes.

(OLFATEA) ¿Ves? ¡Dios!

Escucha, esto... ¿Qué haces? ¡No me toques!

Es el deporte. ¡No me toques!

¡Si no lo sientes! Eres asqueroso.

El deporte hace que evacúes antes. Estoy cagando de frente.

No pasa nada. Déjame salir, por favor.

¡Dios! Venga, hombre, sal, sal.

¡Vete al hospital! Chico, tranquilo.

Qué asco. Hala, venga, venga.

El deporte purifica, hermano.

Y limpia los pulmones. ¿Pulmones?

Los pulmones me los acabas de destrozar tú a mí, cabrón.

Eres muy sensible. Muy sensible.

Encima Gloria está a punto de venir y me dejas la casa oliendo a mierda.

El día que te traigas a una tía pienso hacer lo mismo.

¿Qué? ¿Me vas a espiar mientras cago otra vez?

Gilipollas.

Qué hijo de puta.

(Cisterna)

¡Pasca! Pasca, ven aquí y quita esto, ¿eh?

¡Pasca! ¡Disfruta, hermano!

(Puerta)

¡Oye!

Eh. Hola, hermano mayor.

Hola, novia de hermano pequeño. ¿Está Toni arriba?

No, se ha ido a correr. Claro que está arriba.

Esperando a que le hagas correr pero bien.

Qué burro eres. Por cierto, estaba mirando porno,

así que lo mismo, cuando llegues, ya no tiene fuelle.

¿No vas a venir a cenar? Pues no, mira,

podéis follar en el baño, podéis follar en la salita...

En la cocina no, ¿vale?

¿Tienes idea de cuándo van a arreglar la silla?

Pues si llevan cinco meses sin pagarle la pensión

y les importa una puta mierda, imagina lo que les importa la silla.

Quizá pueda ir a hablar con el técnico

que viene a reparar las máquinas en la clínica.

¿Ah, sí? Quizá sabe cómo arreglarla.

¿Quizá sería gratis? No te preocupes.

Yo me encargo. No, déjalo.

No me importa cargar con él, ¿eh? Es un canijo, no pesa nada.

Ya, Pasca,

pero cuando no estás no podemos dar un paseo.

Y da gracias. Claro que doy gracias de que estés.

No, da gracias de que no seas tú la que está así,

porque ni mi hermano ni yo podríamos contigo.

Eres lo peor, de verdad, ¿eh? Pasadlo bien.

Y no te pongas arriba,

que le rompes las piernas.

(Puerta)

(Música)

¿Qué tal el combate? ¿Qué combate?

No sé, Colomo me dijo que te había conseguido algo

con un chaval que entrenaba el Chucho.

Es un gilipollas... ¿Colomo?

No. Bueno, también. No, me refiero al chaval.

El típico niñato que le gusta dar hostias.

Acabará de portero en un garito de mierda.

(ASIENTE)

Parece que te ha caído muy bien. Me ha caído genial.

Lo bueno que tiene combatir con alguien que te cae mal

es que le puedes pegar una paliza.

Hacer de sparring no es combatir, lo sabes muy bien.

Es recibir hostias y no devolverlas, como realmente te gustaría.

Yo he recibido más hostias desde que dejé el boxeo

que cuando llevaba los guantes. Bueno...

Menos cuando peleaste conmigo. Qué hijo de puta.

Si es que no te callas nunca, cabrón.

Ahora sí, Pasca.

Ahora llevo mucho tiempo en la lona y la cuenta está llegando a 10.

¿Qué eres, poeta?

No, no, soy tu puta madre. Cómo has cambiado, mamá.

No te ha salido nada, ¿no? Una úlcera me ha salido.

Se me acaba el paro en un par de meses

y yo no sé qué voy hacer para tirar para adelante

y pagar la hipoteca. Estamos todos igual, Fonsi.

Tú, por lo menos, tienes familia.

A lo mejor, si no la tuviera, sería más fácil.

Para ellos y para mí.

Carmela no tendría que estar fregando escaleras

si no estuviera casada con un desgraciado como yo.

Al final voy a pensar que es verdad, ¿eh?

Que las hostias que te di te volvieron gilipollas.

Mira, ¿te gusta? Muy elegante.

Es que he ido a un par de entrevistas de trabajo.

¿Ah, sí? La primera, a un local de noche.

Pero necesitaban alguien más joven, ya ves.

Que yo lo entiendo, porque el sitio era pijoteras,

era modernito. ¿Y qué?

¿Qué estás diciendo,

que nuestra generación está pasada de moda?

Nuestra generación está pasada de todo.

(MURMURA) Es pasado.

Yo discrepo, ¿eh? Lo siento, pero yo discrepo ahí.

Discrepa, discrepa.

Hombre, hay gente de nuestra generación

que tiene trabajos de puta madre. ¿Quién?

¿Tú te acuerdas de Chinarro?

Te acuerdas de Chinarro, ¿no?

Pues Chinarro está de encargado en un hotel en el Caribe.

Llámale, a lo mejor te da curro.

Con la de hostias que yo le di a Chinarro en el instituto,

me va a dar a mi trabajo. A lo mejor te lo da para putearte.

Que no, hombre, que no me humillo. Llámale tú, a ver si te lo da a ti.

Yo no puedo, ya lo sabes.

¿Tu hermano sigue con la del culo gordo?

Sí, con la "culograsa" sigue, sí. Pues llevan ya tiempo.

Pues... empezaron un año después del accidente, calcula.

Pues que lo cuide ella, coño. ¿No es fisio o algo así?

No tiene nada que ver, ¿eh? Una cosa es dar masajitos

y otra cosa muy distinta es cuidar y atender

a una persona como mi hermano. No tiene nada que ver.

Tranquilitos, ¿eh?

Estemos tranquilos, chaval. Pues no deberías estarlo, tronco.

(CHISTA) -Flipado.

Pues tu colega dice que sí. A ver si os ponéis de acuerdo, ¿no?

Venga, tú, danos todo lo que tengáis. Y ya, ¿eh?

¡Vamos!

Dos cigarros y dos cervezas de los chinos, ¿cómo lo ves?

Pero ¿vosotros sabéis dónde estáis, chavales?

¿Qué?

Que si sabéis dónde estáis ahora mismo.

Que te calles la puta boca y nos des lo que tengas.

¡Venga, vamos! -¡Vamos, troncos!

Sí.

Hostia, tío. Tranquilo, ¿vale?

Y ahora me vais a contestar a la pregunta, ¿verdad?

¿Sabéis dónde estamos? Eh... En Vallecas, ¿no?

Sí, claro, en Vallecas, ¿no te jode? Pero el sitio, el sitio, el lugar.

Eh... En el parque de las Tetas, ¿no?

Muy bien, muy bien, enano. ¿Y sabéis lo que es esto?

Estos cerros, estas montañitas, no son naturales,

esto era una escombrera, un puto basurero.

Y como no sabían cómo deshacerse de toda esta puta mierda,

la alfombraron, la sepultaron bajo esta capa de césped.

Ahora mismo estamos en la cima de una montaña de mierda.

Mierda maquillada, pero mierda a fin de cuentas.

¿Lo habéis entendido?

Se puede decir que nosotros somos la guinda de un pastel de mierda.

Vale, vale.

A mí me gusta más el concepto de las tetas, ¿sabes?

Como las tetas de silicona,

las ves por fuera y dices: "Joder, de puta madre".

Ahora, las ves por dentro y te dan todo el asco.

Si fueran naturales, tampoco es que te pusieras

a dar saltos de alegría, que todo eso es grasa, músculo.

Sí. Oye, oye.

Eh. (CHISTA) Eh, venid para acá.

A ver, y todo esto que estaba yo contando,

¿a qué venía?

A que... -A que estamos en la mierda, ¿no?

Todo esto venía a que si queréis atracar a alguien

y sacarle dinero de verdad,

no vais a encontrar a esa gente sobre un montón de mierda.

Idos al barrio de Salamanca y no aquí, imbéciles.

Quitaos las chupas, que me gustan. ¿Eh?

Que me des las cazadoras, hostias. Quítatela, quédatela ya.

Lo siento, ¿eh? De verdad. -Ya está, tío.

-¿Vale, no? -Nos podemos ir ya, ¿no?

Quitaos los pantalones. ¿Cómo?

¿Como que cómo? Vamos a ver, criatura,

pues desabróchate el botón, te bajas la cremallera

y te lo sacas por las piernas. Y rapidito, que te vuelo la polla.

No me violéis, por favor, solo te pido eso.

Hombre...

Venga, vamos.

Joder, joder, joder. ¿Y eso qué es?

¿Ya? Y ahora sí,

ahora tarifando, que es gerundio. Vale, lo siento, ¿eh?

A ver, a ver, a ver, venid un momento, venid un momento.

No, tío, los calzoncillos no, lo que sea menos los calzoncillos.

Coged las navajas. ¿Qué?

Que cojáis las navajas, coño. ¿O cómo vais a atracar a los pijos?

Y ahora fuera de aquí y cagando hostias.

Como os vuelva a ver por aquí, os vuelo la polla de un tiro.

Vamos, vamos. ¡Rápido!

¡Vamos, corriendo! ¡Uno, dos! ¡Ey! Eso es.

(SUSPIRA)

¿Tú qué haces con una pipa?

Es de juguete.

Se la compré al Óscar,

pero Carmela no quiere que el niño juegue con estas cosas.

En vez de tirarla, la guardé

y me la traigo a estos sitios cuando vengo a estas horas.

Parece de verdad, ¿eh? Me he acojonado.

Vámonos, anda. Tengo hambre, vamos a comer un bocata.

Sí, vamos a comer un bocata. Tomamos también unos cubatas.

Pero el juguetito guardadito, ¿eh? Vale.

¿Qué te parecen las chupas que me he agenciado?

Los pantalones los dejo, porque me dan un poco de asco,

pero las chupas me las llevo. ¿Dejas esta mierda aquí?

Pues claro. ¿No es mierda? Ya se fundirá con la mierda

o lo absorberá el suelo o yo qué sé, algo.

Vamos al Calilo. Al Calilo, al Calilo...

Pero si el Calilo cerró hace un mes. Joe, cómo está la cosa, macho.

Ya... Vámonos. Venga.

¿Y de qué era el otro curro? ¿El otro curro?

Sí, hombre, has ido a una entrevista de trabajo,

una era un garito así modernete, que no te dejaban entrar...

Sí, sí, el otro curro era...

Era de asesor. De asesor de... ¿De asesor tú?

Sí, asesor de no sé qué.

Vamos, que había que saber chino. ¿Chino?

Sí, chino. Chino... El chino es un idioma, ¿eh?

Joe con los chinos, chaval. Ya...

(Música)

(RÍE) (MURMURA)

Joder, Alfonso, ¿otra vez?

Ay, ay. Que no te moleste, lleva un pedo...

Joder, cariño... Quita. Por favor, no me toques.

Cállate, que vas a despertar a tu hijo.

Pon un café, que lo voy a meter a la cama.

¡Shh! ¡Shh! Cuidado, que no se despierte.

¿Una duchita o qué? No.

Si vas hecho una puta mierda. Da igual, da igual,

déjalo en la cama, porque va a vomitar igualmente.

¡Ay!

(Continúa la música)

(Canción en inglés)

Joder, Pasca,

pensaba que si estaba contigo no iba a acabar así otra vez.

(SUSPIRA) Perdona, ha sido culpa mía.

Quería salir un rato. Un rato.

Son las 7:00 de la mañana.

Ya lo sé. Lo siento, lo siento de verdad.

No, no lo sientas, da igual.

Mañana va a hacer lo mismo estés tú o no estés tú.

¿Tan mal está?

(SOLLOZA) Estoy harta.

Yo no puedo más con esta situación.

En media hora me tengo que ir a trabajar

y mi hijo entra en el colegio a las nueve y él tenía que llevarlo.

¿Qué hago? O no voy a trabajar o lo llevo a mi hijo al cole.

Vete a trabajar, yo llevo el niño al cole.

¿Estás seguro? Sí, seguro, no pasa nada.

Pasca, vámonos. Cogemos un tren y nos vamos juntos.

A ver, ¿estás borracha tú también o qué? ¿Eh?

Se acabó, ¿vale? Se acabó.

Si no lo aceptas, no vuelvo a venir aquí y punto.

Nos equivocamos dejándolo. Nos equivocamos empezándolo.

Fonsi es mi amigo.

Y no puedo dejar de sentirme una puta mierda

cada vez que le miro a la cara. Ya, pues yo me siento una puta mierda

cada vez que él aparece así y últimamente es día tras día.

Carmela, Fonsi te quiere y está pasando por un mal momento.

Ahora lo que necesita es tu ayuda, no tus reproches.

Me tengo que ir a trabajar.

Voy a vestirme. Vale.

¿Sabes dónde está el colegio? ¿Es el mismo del año pasado?

Sí. Vale.

Carmela...

Gracias por el café.

Era el más barato del súper.

(Música)

Hola, buenos días. Oiga, pero...

¡Caballero, está cerrado ya, es tarde!

¡Oiga, señor, que ya han empezado las clases!

¿Cuál es tu clase? La del final, pero ya han entrado.

Da igual, nosotros también.

Vale. Me gusta el olor a colegio.

¿Tú vas a otro colegio? Claro que iba cuando era como tú.

¿Tú has sido como yo? Claro que he sido como tú,

y papá y mamá también. ¿Qué les ha pasado?

Pues que nos hacemos mayores, Óscar.

Entonces no quiero ser mayor. Yo tampoco. ¿Cuál es tu clase?

Esta. ¿Esta? Venga, para dentro, vamos.

Coño.

Pasca, de Pascasio. ¿Qué haces aquí?

Pues he venido a traer a Óscar. Bueno, llegamos tarde.

Ah, muy bien. Señorita Adela, está cerrado.

No pasa nada, Fermín, por hoy lo dejamos pasar.

Sí, pero luego la bronca siempre se la lleva Fermín.

Que no. Váyase a beber un vaso de agua,

que le noto acalorado.

Hasta luego, Fermín.

Óscar... Óscar es un niño listísimo,

tienes mucha suerte de tener un hijo así,

te va a dar muchas satisfacciones. No es mi hijo,

es hijo de unos amigos. ¿Ah, no? Pues qué pena.

Por ti, por tus amigos es una suerte.

Si tuviera un hijo, me encantaría que fuera como Óscar.

Ajá.

Por lo menos, puedo disfrutarlo unas horas.

Bueno, y al resto de los niños, que son muy buenos, no te creas.

Sí. Me alegro mucho. Me tengo que ir.

Eh... Ayer no te despediste de mí.

Eh, bueno, preferí dar una vuelta antes de llegar a casa.

No es una razón para no despedirse.

"Creo que prefiero dar un paseo en lugar de coger el bus,

hasta otra". Me habría servido. Hasta otra.

El bus me dejó muy cerquita de casa,

solo tuve que cruzar un par de calles.

¿Ah, sí? (ASIENTE)

Bueno, me voy a meter a dar clase, pero...

¿Te apetece tomar algo esta tarde y terminamos con la conversación?

Bueno, yo te voy a dar mi teléfono, ¿vale? Un segundo.

Aquí lo tienes. Yo no te voy a pedir tu número,

porque no quiero llamarte y que me digas que no te apetece.

Seguro me dirías que estás liado, que tienes trabajo, que no puedes...

En fin, que ahí tienes mi número y que si quieres,

como yo no voy a declinar mi oferta...

¿Qué te parece?

Pues me parece que hablas muchísimo.

Supongo que al estar todo el día rodeada de niños

de vez en cuando me apetece hablar con un adulto.

Y no es porque aquí no haya profesores y demás,

pero siempre hablan de trabajo. Claro.

Además, son muy aburridos. Ellos y ellas.

Bueno, me voy a meter con los monstruitos.

Muy bien. ¿Me llamas?

(Voces de niños)

(TITUBEA) Hasta luego.

Hasta luego.

(Música)

(Puerta)

No hacía falta desaparecer hasta las diez de la mañana.

Pensé que un follador necesitaba horas para saciarse.

¿Dónde has estado?

Por ahí.

¿Qué tal te ha ido con Moby Dick?

(RÍE) Muy bien, gilipollas.

Y gracias por la decoración del cuarto.

Menos mal que Gloria ya te conoce. Es como los espejos

del techo de los hoteles, era para animarte.

Déjame currar, que le estoy dando un achuchón

y estará listo antes de lo que pensaba.

Yo me voy a dar una ducha

y me voy a currar de verdad, para traer pasta a casa.

Sí. Ya, ya. ¿Te crees que no sé que pasas el día

pajeándote en Internet? Vete a duchar.

Está fatal. ¡Pasca, coño!

Eres gilipollas, tío. Te preparo algo, ¿vale?

(RESOPLA) No hace falta, Gloria hizo tortilla de patatas.

¿Tortilla de patata? Sí, tortilla de patatas.

La hizo grande, que sabe que te gusta.

Me encanta la tortilla de patata, pero la suya me parece asquerosa.

Ah, la suya te parece asquerosa. Asquerosa.

La última vez te la comiste entera. Tanto asco no te dará.

¿Eso dices a la gorda cuando quieres que te la chupe?

No te escucho. Eso te lo dice ella.

Déjame. Vete... Vete a duchar, coño.

Gilipollas.

(RESOPLA)

(Música)

Necesito más curro.

Hola, Colomo. ¿Cómo estás?

Lo que necesitas es un poco más de educación.

Tienes cara de no haber dormido. Tú tienes cara

de que te importa una mierda lo que te pido.

Como me digas que tengo razón, tendremos problemas.

Sobre todo tú.

Qué agresivo te has levantado. No me acosté y no me he levantado.

Pues qué agresivo no te has acostado. ¿Tienes algo o no?

¿No habías vuelto al gimnasio del Chucho?

Eso es una mierda, necesito más. ¿Qué tienes?

Pues poca cosa, la verdad.

No tengo casi nada.

Te puedo pasar unos folletos para que buzonees.

Vale.

Otra cosa,

¿tienes algo para Fonsi?

(RÍE)

Ni de coña.

Ni de coña, ¿por qué?

No trabajo con alcohólicos.

Trabajas con gente muchísimo peor, no me jodas, Colomo.

La última vez que le conseguí curro me la lió de lo lindo.

Y no puedo permitir que vuelva a suceder

tal y como están las cosas. Venga, coño, algo sencillo.

Pintar paredes, descargar cajas... Ya descargó cajas.

Se presentó allí borracho como una puta cuba.

Destrozó la mitad del material y se pegó con el gerente.

Por su puta pulpa no volví a trabajar con ellos.

Hijo puta. Eso no me lo contó. Ni se acordará el muy cabrón.

¿No ves que no le quedan neuronas?

(SUSPIRA)

Mira, Pasca, si volviera a coger la forma,

no sé, le podría conseguir algún curro de sparring,

pero, joder, está en los huesos. No puede hacer eso.

No puede recibir golpes en la cabeza.

(RÍE) Ya te encargaste tú de dárselos todos.

¡Jo! Ese combate fue la puta hostia.

(RÍE)

Bueno.

¿Dónde recojo los folletos?

(SUSPIRA)

Y avísame cuando haya algo, ¿vale?

(SUSPIRA)

Cosas siempre hay...

pero ya sabes de qué tipo.

Algo legal, Colomo.

Puede que no sea lo más legal del mundo,

pero sí muy productivo y muy seguro.

Si no es legal, no es seguro.

Yo no puedo permitir que me encierren.

(SUSPIRA) Ya.

Por cierto, ¿cómo anda tu hermano?

Quiero decir...

cómo está y todo eso.

Bien, gracias.

¿Qué tal pega el chico del Chucho?

(HACE ESFUERZOS) -¡Venga, venga!

¡Vamos allá! Menos cachondeito, ¿eh? ¡Venga!

(HACE ESFUERZOS)

¡Duro, duro! ¡Ahí! ¡Uno, dos! ¡Arriba, abajo! ¡Venga!

-¿No puedes aguantar los golpes o qué? ¿Eh?

¡Ah!

¡Mario!

¡Codazos no! ¡Esto es boxeo! ¡Para!

¡Joder!

¿Estás bien, Pasca? ¿Puedes continuar?

Venga, vamos allá otra vez. -¿Puedes continuar?

La próxima vez te noqueo. Te lo juro.

Venga, Mario. A ver, arriba esa guardia.

Vale. Ese baile, venga. Esos pies.

Ahí, venga, venga. Tranquilo. Continúa.

(HACE ESFUERZOS) Dale.

-Te gusta tocar el culito, ¿eh?

Maricona.

-Venga, Mario, va. ¡Joder! ¡Cubre esa guardia!

¡Mueve la cabeza, hombre! ¡Mueve la cabeza!

¡Venga, va! ¡Va, no te quejes!

¡Va! ¡Oh!

¡Mario!

¡Para de una puta vez, joder! ¡Oh!

(GRITA)

¡Me cago en...!

¿Pasca?

¡Mira, chaval, o aprendes a respetar las normas

o vete olvidando de boxear!

¡Si haces esto en un combate, estás descalificado!

¡Y yo no entreno a tipos que no saben controlarse!

¿Entendido?

¡Pues vete a pegarle al saco!

(RESPIRA AGITADO)

(SE QUEJA)

Pasca, ¿qué tal estás?

(SIN ALIENTO) ¿Comparado con qué?

Anda, bebe un poco de agua y dejémoslo por hoy.

No, no. Necesito la pasta. No te preocupes, ya te la has ganado.

Vete a casa y descansa. (JADEA)

Anda. (JADEA)

(CARRASPEA)

(RESOPLA)

¡Uhm!

¡Uhm!

(Golpe)

(Música)

(Frenazo y choque)

(Puerta)

(TELEVISIÓN) "Venga ya, tío.

Por esa regla de tres, yo tendría que tener ahora...

menos 40 años o así".

-"No, hombre, no. Eso sería que te rejuvenece.

Yo digo que te resta, que te mueres antes".

-"Pues por eso lo digo, habría muerto 40 años antes de nacer".

-"Vaya gilipollez".

-"Pues anda que lo de que si lleva un mes congelado

te quita un mes de vida, pues...".

(Portazo)

¡Qué susto! ¡Dios!

¡Joder!

Pero vamos, lo tenéis a toda hostia, ¿eh?

¿Te hacemos un hueco? Sí, quédate a verla. Está muy bien.

No, me voy a tumbar.

¿Seguro? Seguro.

(TV) "En la habitación pequeña". -"En habitación pequeña, sí.

He tenido que recortar un poco,

pero ha quedado perfecto". -"¿Sí?".

(SUSPIRA)

(SE QUEJA)

(Canción en inglés)

¿Llevas mucho esperando? Me he retrasado

porque me he perdido un poco.

Bueno, me he perdido. Eso de perderse un poco...

O te pierdes no te pierdes. No hay término medio.

He cogido la línea buena de metro, y creo que la parada también,

pero he salido por donde no debía.

¿Qué? Hablo mucho, ¿verdad?

(RÍE) Ya lo decía mi madre: "No te callas ni debajo del agua".

¿Sabes que de pequeña me ponían en el colegio un precinto marrón

de embalar cajas? En principio me ponían

celo normal, del de toda la vida, pero lo mojaba con la lengua

y se despegaba. Pero el precinto ese, no.

Está asqueroso y pega una pasada. Si se me ocurriera

hacer eso a los alumnos del cole, creo que me detenían...

Hola. Hola.

¿Qué os pongo? Pues... me pones una cañita.

¿Qué estás bebiendo tú? Es que... Esta es doble.

Esta es una doble. Sí.

Pues yo quiero una doble. Y tú también, que estás terminando.

Vale, perfecto. (RÍE)

Perdona. Dime.

¿Tienes... eh... precinto marrón? ¿Del de embalar cajas?

Eh... ¿Un poquito así?

No. ¿No?

(RÍE) Da igual, gracias.

(RÍE) ¿Puedo? Sí.

Sí, sí.

Sí. (RÍE)

Muy heavy. (RÍE)

Un poco heavy no, mucho. El de los bigotes, ¿no?

Este que le llegan hasta aquí. Sí.

Sé quién dices.

Tengo un perro. Un perro.

En Santander. ¿De qué marca?

(RÍE) Golden retriever.

Y como canela, ¿no? Así...

Sí. Como amariconadillo, ¿no? El perro.

Svenson, ¿no?, es la fábrica esta de capilar...

¿Eh?

Hulk Hogan es un hortera. ¿Por qué?

Con su melena al viento. Si le llega la entrada hasta aquí.

¿Qué quieres? Tenía sus años ya.

(RÍE) Por Marilyn Manson.

(RÍE) Y porque es muy "manson".

(RÍE) Chicos, ¿dos más?

Eh... Venga. Mañana no tengo clase y no pasa nada si pillo el punto.

Además, hace un montón que no salgo, y ya que estamos,

aprovechamos la ocasión. (RÍEN)

La próxima vez... La próxima vez me llamas tú.

Oye, no te preocupes, ¿eh?

Entiendo que hay una regla no escrita

que dice que las nuevas amistades, durante un tiempo,

primero tiene que llamar uno y luego otro.

Para saber si el interés es mutuo. Imagino que lo dices por eso.

No. ¿No?

No. (RÍE)

Lo estoy diciendo, más que nada, porque si te llamo yo,

me fundes los 300 minutos que tengo por mes.

O sea, que si yo quisiera ser boxeadora, ¿me entrenarías tú?

Yo no soy entrenador. ¡Ah!

No, yo soy... Yo soy sparring. Yo boxeo contra ellos,

pero para que ellos se preparen.

Ellos tienen distintos entrenamientos,

y uno es subirse al ring conmigo y boxear.

Pero vamos, eh...

¿Pero tú también das o no das?

No doy como me gustaría, pero... pero bueno.

Eres el que recibe todo el rato. Eres el saco.

Yo no creo en lo de mejor amigo. Creo que eso es como lo de...

Uhm... como lo de perderse un poco.

No hay término medio.

Alguien que es tu amigo, es tu amigo. De verdad.

Y haría cualquier cosa por ti, si no, no es tu amigo.

Eso es verdad, pero también puedes tener amigos

que hagan cualquier cosa por ti hasta cierto límite,

y no por eso los vas a descartar. Pues yo creo que sí.

O sea, yo si soy amigo de alguien, hago lo que sea.

Sin ningún límite.

Ah, ¿sí? Sí.

¿Quieres ser mi amigo?

(RÍE) Bueno, yo podría...

yo podría ayudarte con algún problema,

pero escucharlo sería... (RÍE)

Pues una por aquí y otra por ahí. Muchas gracias.

Bien, ya hemos cubierto el sector amigos.

Ya sé que eres muy amigo de tus amigos.

(ASIENTE) Familia.

Familia.

Vivo con mi hermano.

¿Es más joven, es más mayor que tú?

Es 10 años más joven. Fue un descuido de mis padres.

Y...

¿Vive contigo por... por el tema de la crisis?

Eh, bueno, en parte... también, pero no es solo por eso.

Cuenta.

Pues hace unos años, en un accidente de tráfico,

mis padres murieron y mi hermano se quedó en silla de ruedas,

y desde entonces, pues, le cuido y vivo con él.

Vaya.

Lo siento.

No pasa nada, no te preocupes. Ya está.

Es que me he quedado sin palabras.

(RÍE) Eso sí que es difícil.

(RÍE)

Eh...

(RÍE) ¿Novia? ¿Novia?

Novia tuve.

Tuve una. ¿Y qué pasó?

Me tuve que deshacer de ella.

¿Y eso por qué?

Hablaba demasiado.

(RÍE)

(Móvil)

Mira, igual es tu exnovia, la que hablaba demasiado.

Perdona un segundito.

Tranquilo.

(Móvil)

(LLORA) "Han llamado de un bar. Fonsi está borracho,

montó una bronca y está tirado en un retrete".

¡Joder! Llamarán a la Policía si no vamos,

pero yo no me puedo mover porque estoy con "Osqueremos".

Es que yo ya no tengo fuerzas para esto.

Vale, vale. Tranquila, tranquila. Voy yo. Voy yo.

(LLORA) Estoy harta, Pasca, harta.

Tranquila. Mándame la dirección, ¿vale? Yo me encargo.

Venga.

Perdóname, pero... me tengo que ir.

¿Ha pasado algo?

No, no, no. Está todo bien. ¿Quieres que te acompañe?

¿Te puedo ayudar? No, no, gracias.

(Música)

(RÍE)

(Música)

Tu colega me ha puesto el baño que parece un puto vertedero.

Iba a llamar a la Policía ya. Llévatelo de aquí ya.

(Canción en inglés)

(DA ARCADAS)

(VOMITA)

(TOSE)

(TOSE)

(Portazo)

(Continúa la canción)

(SUSPIRA)

(RESOPLA)

(SE QUEJA)

(RÍE)

¿Cómo estás?

(RESOPLA)

¿Tú qué crees?

Creo que estás como aparentas,

hecho una puta mierda.

Estoy jodido, Pasca.

La vida me está jodiendo, pero a base de bien.

La vida te la estás jodiendo tú solito, Fonsi.

¿No te habrás aprovechado y...

y me habrás petado el culo?

(RÍE) ¿O te habrás tirado a mi mujer?

No.

No te he petado el culo.

Gracias.

Como sigas así, va a ser tu mujer la que te mande a tomar por culo.

¿Le vas a dar la vuelta a todo lo que te diga, joder?

No, me voy a dar la vuelta yo, que no veas cómo te huele la boca.

(RESOPLA)

(SUSPIRA)

Fonsi.

Dime, cariño.

Tu mujer...

Sí, ya lo sé.

¿El qué sabes?

Que me va a dejar.

Se lo estás poniendo muy fácil para que tome esa decisión.

Por lo menos le pongo una cosa fácil en la vida.

Por una vez ponte en su lugar.

No puedo, estás tú.

¿Cómo?

Que estás en su sitio. Ella duerme a ese lado.

(RÍEN)

Qué gilipollas eres, chaval. (RÍE)

(RÍEN)

(LLORA)

(Tonos móvil)

(MÓVIL) "Hola, ¿qué tal? Estaba preocupada".

Adela, Adela, Adela...

Te he llamado y el teléfono me daba apagado

o fuera de cobertura, no sé. Adela, estoy bien. Estoy bien.

Llamaba para... para pedirte perdón por dejarte ayer de esa manera.

No pasa nada si no ha sido nada grave.

No, no. Nada grave. No te preocupes.

Pues ahora que dices que no ha sido grave,

te voy a decir que un poco cabreada me quedé.

Más que nada porque que te fueras sin darme ninguna explicación

y dejándome tan preocupada... Ya, ya lo sé. Lo siento, de verdad.

Eh... ¿Te apetece que quedemos hoy

y que sigamos con lo que dejamos ayer a medias?

Pues... Eh...

Bueno, esta vez me tocaba llamarte yo a ti.

Sería saltarnos la regla no escrita. ¿Cómo sabes que el interés es mutuo?

Cuando he encendido el móvil tenía 12 llamadas perdidas.

(RÍE) Bueno, pero no serían todas mías.

No, tuyas eran solo 10.

Así que... técnicamente

no nos saltamos la regla no escrita. Tú me has llamado antes.

Bueno. Eh...

Bien, ¿y cómo se supone que me compensarás por lo de anoche?

Bueno, había pensado en una cena.

Como dices que eres tan buena cocinera,

pues había pensado en que podías invitarme

a esa famosa merluza en salsa verde

que dices que te sale tan, tan, tan, tan buena.

(RÍE) Vaya morro tienes tú, ¿no?

Vale. Eh...

Puedo bajar a la pescadería y ver qué hay, pero no aseguro nada.

(Música)

Eh. Hombre, mi hermano el desaparecido.

Hola, Pasca. ¿Te apetecen unos filetitos?

No, déjalo, anda, déjalo.

¿Qué, cómo estás?

Yo bien, ¿y tú?

Bien. Bueno, podría estar mejor, pero podría estar peor.

No has venido a dormir, ¿no? (NIEGA)

¿Por qué? No, por saber.

¿Por saber? No, yo qué sé, como estabas aquí con tu chica...

¡Pasca! Que casi me quemo. Como vuelvas a tocarle el culo...

¿Me vas a dar una patada voladora? Ten cojones, ten cojones.

Levántate, levántate, venga, ten cojones.

Una patata voladora te voy a tirar, payaso.

Pero si no lo ha notado. Mira su culo, mira.

Y mira mi mano. Ni se ha dado cuenta.

¿Quieres dejar de decir tonterías y ponerte a hacer una ensalada?

Estás muy contentito tú, ¿no? ¿Has dormido en cama de alguna?

He dormido en la cama de alguna, pero sin ninguna.

Joder, chaval, qué críptico eres.

¡Críptico! ¿Y esa palabra de dónde la has sacado?

¿Qué eres, catedrático? No, pero tú tienes estudios,

deberías saber qué significa. Estudios inacabados.

Estudios al fin y al cabo. También sé qué significa petulante

y no lo utilizo en cada conversación.

¿Me estás llamando petulante? ¿Me estás llamando críptico?

Estáis como cabras. Y tú como una vaca.

Pasca, coño.

Bueno, son la misma familia. No.

Las vacas son bovinos, las cabras no.

Son ovinos. (NIEGA)

No. ¿Cómo que no?

Como que no. ¿Y qué son?

Caprinos. ¿Caprinos?

(SUSURRA) Caprinos, caprinos, caprinos, caprinos.

Bueno, ¿qué te parece?

Dime... ¿Mmm?

¿Sabes lo que sí estoy saboreando?

La merluza.

El... Tu...

Tu silencio.

Tu silencio. Maravilloso, de verdad.

¿Pero está bueno o no?

A ver, no está muy allá, pero no pasa nada, ¿eh?

Yo me puedo comer la tuya tranquilamente.

Si es que lo sabía. Yo... Este piso es de mi amiga

y no controlo muy bien el horno. Esto solamente lo tengo que hacer

en mi casa a una temperatura... Adela, Adela.

Es justamente lo que necesita... Está buenísima.

Riquísima, de verdad.

¿De verdad? De verdad.

Gracias. De nada.

Si algún día vienes a Santander, sabrás lo que es una buena merluza.

Las pescaderías que hay aquí no tienen la misma merluza que allá.

Allá las ponemos casi directamente del mar

y aquí tendrían que venir en camiones

y en los trayectos se pueden perder todas las propiedades.

Adela. Esto es como juego.

Adela, ¿brindamos?

Claro. Vale.

Por la mejor merluza en salsa verde, aunque haya venido en camión.

Igual es de piscifactoría.

Habrá ido de alguna manera a la pescadería, ¿no?

No habrá ido andando. No lo creo.

Por la mejor merluza en salsa verde que haya venido como haya venido

y de donde haya venido, está buenísima, de verdad.

Y eso que no está como podría estar. Pues por la mejor merluza

en salsa verde que no está como podría... ¿Sabes qué te digo?

¿Qué? Que por la cocinera.

Salud. Salud.

Esto me lo regaló mi abuela hace siete años.

Era su única nieta y me adoraba.

Pero como ves, se está cayendo y no puedo reformarlo.

Pedí créditos en los bancos y no me dieron.

Ya no puedo seguir manteniéndola.

¿Sabes lo que pago de impuestos al año?

Y... ¿Y qué vas a hacer?

Pues supongo que malvenderlo.

Y no sabes lo que me duele,

no solo porque mis abuelos y mi madre se criaran allí,

sino porque yo tenía un sueño,

vivir allí montar, en la parte de atrás,

una ludoteca y una guardería.

Pero en fin... Que ahora es un sueño.

Bueno, ¿y tú, qué? ¿Yo?

Cuéntame, ¿cuáles son tus sueños? Porque tendrás alguno.

Bueno... Tengo un sueño, pero es imposible.

Que va, no hay sueños imposibles. Hay soñadores con poca voluntad.

(RÍE) ¿Qué pasa?

Y esa frase, ¿de dónde la has sacado?

Es una frase muy bonita y, además, estoy segura

que ha ayudado a mucha gente. A Paulo Coelho, a Bucay

a vender libros de autoayuda. Yo creo que es una gran verdad.

¿Sí? ¿Y por qué no te la aplicas?

Me has hablado de tu sueño y no has dicho nada de la frasecita.

Ahora te cuento el mío y frasecita al canto.

Ya... Ya.

Pero porque mi sueño no depende de mí.

Dependería de que me tocara la lotería o algo así.

Mi sueño depende de que inventen la máquina del tiempo,

que es más imposible.

Visto así, me dejas sin muchos argumentos.

Eso sí que es difícil. Vale, supongamos...

Sí.

Que han inventado la máquina del tiempo.

Entonces, ¿tú qué harías? ¿Viajarías al pasado o al futuro?

Si lo piensas, viajar al futuro no tiene ningún mérito.

¿Por qué?

Porque no, con un armario puedes hacerlo.

Claro, te metes en un armario

y cuando sales, ya estás en el futuro.

Una hora, dos horas, un día, depende de lo que aguantes.

¿Viajas a tiempo real? Sí, verdad, pero viajas al futuro.

Bien, has inventado el armario de viajar al futuro, ahora también,

supongamos, que han inventado el armario de viajar al pasado.

Ajá. ¿Qué harías tú en el pasado?

Pues frenaría en aquel stop.

Vaya, lo siento... Qué gilipollas soy, de verdad.

Qué gilipollas soy.

No... No, perdóname tú.

Porque no tenía que haber sacado el tema.

Qué gilipollas.

Podríamos hablar del tema, no tengo ningún problema.

No... Bueno, pasó hace cinco años, o sea que...

Y... ¿el coche, lo conducías tú?

Sí, conducía yo el coche.

(Música)

Lo siento. No pasa nada.

¿Estás bien?

Estoy muy bien.

(Continúa la música)

Por un momento, pensé que te ibas a poner a hablar en mitad del beso.

(RÍEN)

Estuve a punto de hacerlo. Cállate. Cállate...

(RÍEN)

Ya está bien por hoy, ¿no?

Sí, yo también estoy hasta los huevos.

¿Bajamos y nos tomamos unos tercios?

Venga, pero ¿dónde está tu hermano? No sé, está por ahí.

Creo que se ha echado un ligue, se ducha más y se le ve menos.

Entonces, ¿cómo te bajo? Que yo soy un canijo.

¿O ya han arreglado la silla? No. Pero bueno, ahora viene Gloria.

Llamamos también a Pedro y Esteban y que se apunten.

Entre todos me bajáis, que solo es un piso.

Pues dile a Pedro que venga con su hermana, que está tremenda.

¿Qué está tremenda? Pero si es igual que él.

Si te liaras con ella sería como hacerlo con Pedro.

¿Por qué no te cortas las piernas?

¿Qué?

No, que... Que como no las usas... Por comodidad.

Claro. Claro... ¿Por qué no te cortas tú la polla?

Como no la usas...

Pues te quitarías un peso de encima. O dos.

(Móvil)

Oye... ¿Qué pasa?

¿Qué?

No me... ¿Qué? No me jodas.

No me jodas. No me jodas, tía.

Voy para allá. Voy para allá.

(Puerta)

Pasca...

Tú eres gilipollas, chaval.

Tú eres gilipollas, eres un puto inconsciente.

Está todo bien, no pasa nada. Es solo una fisura.

¿Y tú qué? ¿Tú qué?

¿Cómo se te ocurre sacarlo? ¿Cómo?

Lo siento... ¿Lo sientes?

No sientas nada, Gloria. No es culpa tuya.

Y tú no le hables así. Si quiere salir, ¡me llamas!

¿Por qué cojones no me llamas, tío? Porque no soy tu puto prisionero.

Entérate de una vez, joder.

Gloria, déjame un segundo con mi hermano, por favor.

Pasca, tenemos que hablar.

No sé de qué cojones tenemos que hablar.

Siéntate.

Siéntate.

Yo ya no quiero seguir viviendo así. ¿Así cómo?

Así, Pasca, así. Así.

En el plan en el que vivimos tú y yo, joder.

No te entiendo, hermano. No te entiendo.

Pues que yo ya no soy un crío. ¿y?

Y que llevamos mucho tiempo viviendo juntos. Y que tengo novia.

Y que nos gustaría... Nos gustaría vivir juntos.

Juntos, me refiero a ella y a mí, claro.

Claro... Te entiendo.

Mira, yo tengo que estar contigo, ¿vale?

Tengo que estar contigo para cuidar de ti,

para estar pendiente... Sé cuidarme solito.

No puedo andar, pero no soy imbécil. ¿Sabes cuidarme solito?

Lo que no puedo hacer, me ayuda Gloria.

Ya veo cómo te ayuda, de puta madre.

Me bajaron entre todos, fuimos al bar de la esquina,

me emborraché y volviendo, me caí, ¿nunca te has caído yendo pedo?

O como como la silla no puedo. No deberías.

¿Y por qué cojones? ¡Por qué no deberías!

Soy una persona normal, quiero hacer cosas normales.

Entérate de una puta vez, tengo que estar aquí,

tengo que estar aquí para cuidarte, para que no te pase nada.

También estabas a mi lado el día que me quedé así.

Lo siento. No lo sientas, tío.

No, no, no. No, lo siento yo.

Eres mi hermano, joder. Eres mi hermano y me has cuidado

y te has preocupado de mí como nadie en todos estos años, ¿vale?

Y te voy a estar agradecido hasta que me muera.

Pero ahora quiero vivir mi vida.

Creo que tú deberías empezar a vivir la tuya también.

Estoy viviendo mi vida.

Vives la vida que te ha tocado por estar conmigo.

¿Te crees que soy tonto?

¿Crees que no sé todo lo que has dejado por mí?

Lo único que he hecho ha sido joderte la vida.

Mi vida no está jodida. Escúchame.

Soy feliz.

Soy feliz.

Tengo una chica que me quiere como soy y a la que yo adoro.

Y tengo unos colegas que son la hostia.

Y trabajo en lo que me gusta.

Y, sobre todo,

tengo un hermano que es lo mejor que me ha pasado en la vida.

(SUSPIRA)

Te quiero mucho, hermano. Y yo a ti también.

Vale. Vale, vale.

Me alegro mucho de que estés con esta tía.

Es una tía de puta madre, te lo digo en serio.

Sí que lo es. En serio.

Ya lo sé.

Si no tuviera el culazo que tiene... Que parece una pantalla de cine,

la tía estaría de puta madre.

¿Quién te ha dicho que no me gustan los culos gordos?

Los culos gordos están bien, pero eso es exagerado.

Que...

Dame... Dame dos días.

Eso da igual ahora. Ya hablaremos. Escucha, que no lo digo por ti.

No lo digo ni por ti ni por ella, lo digo por mí. De verdad.

Llevas razón.

Dame dos días.

Joder...

Ah, ah, ah...

¿Qué pasa? El brazo.

(Música)

Carmela se ha ido a casa de su hermana.

Se ha llevado a Óscar.

Lo siento.

Yo más.

¿Necesitas algo?

Necesito todo.

Necesito trabajar, necesito a mi mujer,

necesito mi hijo. Necesitas dignidad.

La dignidad está sobrevalorada, Pasca.

Mira, por muchas hostias que te dé la vida,

por muchas humillaciones que pases, si tienes dignidad,

lo puedes recuperar todo.

La dignidad se gana con respeto, cariño,

y yo no me respeto ni a mí mismo. Pues empieza a hacerlo, mi amor.

¿Cómo cojones quieres que me respete?

Si lo he mandado todo a la mierda.

Lo he perdido todo.

Por una parte, me alegro de que Carmela se haya ido.

¿Por qué dices eso?

Me desahucian.

La semana que viene, me quitan el piso.

Por no haber pagado dos putos meses de hipoteca, me echan de mi casa.

Y todavía quieren que les siga pagando.

Si no he podido pagar estos meses,

¿cómo cojones quieren que pague el resto?

Hijos de la gran puta.

Te lo juro que si no fuera por los vecinos, quemaba el piso.

Mejor el banco. Sí, mejor el banco.

¿Y si pudieras pagar lo que debes, ahora?

¿Ahora?

Pero si no he podido pagar ni el vino que acabas de tirar.

Lo he robado en una tienda de chinos cuando venía para acá.

Dame dos días.

Y no hagas ninguna gilipollez, ¿vale?

(Música)

"¿Sí?". Colomo... Tengo que verte.

"Pásate dentro de un par de horas, ahora tengo dos reuniones".

Vale. Te veo en tu oficina.

Casi regalo el terreno y son muchas hectáreas.

Sí, ya lo sé que...

Tal y como están las cosas, es una buena oportunidad,

pero ya sabes lo que ese caserío significa para mí

y creo que estoy malvendiendo mi pasado y mi futuro.

Mañana voy para Santander, así que...

(Timbre)

Si quieres, el lunes nos reunimos y lo hablamos.

Hasta luego. Un beso.

Hola.

Estás enfadada.

¿Por qué lo dices? Porque solo has dicho "hola".

No me apetece hablar.

¿Es por lo de esta mañana?

Lo siento, te he estado llamando, pero o no lo cogías...

No es por la de esta mañana. O, bueno, igual un poco.

Yo no quiero estar con alguien que cada vez que nos veamos

salga corriendo sin dar explicaciones

y me haga sentir sin... Mi hermano se emborrachó

y se cayó al suelo.

¿Está bien? ¿Le ha pasado algo? Sí, está bien, bueno...

Se ha hecho una fisura, pero me asustó bastante.

Aún así, no me tendría que haber ido así.

Y menos, por segunda vez. Ahora lo entiendo.

También lo habría entendido

si te hubieras parado un segundo a explicármelo.

Lo siento.

¿Por qué te vas?

Ya ha vuelto la profesora a la que sustituía

y en tres semanas terminará el curso.

Como no creo que me vuelvan a llamar...

¿Te vas hoy? No.

Mañana es mi último día de clase.

En cuanto salga, recojo mis cosas y me voy a Santander.

Mañana.

¿Y no te puedes quedar un par de días?

Tengo que arreglar lo del caserío.

¿Lo vas a vender?

No puedo seguir manteniéndolo.

¿Y si tuvieras el dinero? (RÍE)

Ya sabes lo que haría si tuviera el dinero.

Para eso, me tendría que tocar la lotería

y ni siquiera la compro. ¿Aceptarías un socio?

Aceptaría lo que fuera por no desprenderme de ella.

Vale. Vamos a hacer una cosa. Tú te vas a Santander,

pero esperas dos días para vender el caserío.

¿Vale? Vale, pero no entiendo.

Vale. Yo ahora me tengo que ir.

Ahora me tengo que ir porque tengo que hablar con un tipo

que puede solucionar tu problema.

Vale. Si te tienes que ir, vete.

Adela,

¿sabes una cosa?

Que todavía tengo una hora antes de hablar con el tío este.

No sé, una hora para...

Para despedirme de ti.

En condiciones.

¿Solo una hora?

¡Ah! (RÍE)

A ver, a ver, tranquilo. Explícate.

Al poco de hablar contigo, llega Fonsi y me exige

que le meta en un dioses y perros a lo que me opongo.

¿Qué es un dioses y perros?

Es un combate ilegal organizado por unas mafias muy chungas.

A punta de pistola...

Te mato mañana, hijo de la gran puta.

Te lo juro, fue a punta de pistola, coño. Vino con una pistola, joder.

Tienes que creerme. Que lo juro. Te lo juro...

Le dije que no, que ni de coña.

Me pediste que no le metiera en combates

y te dije que no le daría curro de nada.

Créeme, por favor. El cabrón me sacó una pipa.

Me la pone delante y me obligó a llamar a los organizadores

para decirles que ya tienen a su perro.

¿Cómo que su perro? Escúchame, por favor.

Esto no es una pelea normal.

Esto es una puta escabechina.

Aquí no quieren ver un combate, quieren ver sangre.

Un tío destrozando a otro.

Hay un luchador, un dios,

un tío en plena forma, generalmente, con muy mala hostia, un punto sádico.

Luego está el perro.

Un mindundi que encuentran en cualquier lado

y que hace lo que puede.

Sigue.

Las apuestas van sobre cuánto tiempo durará en pie el perro.

Cuándo empezará a sangrar por los oídos,

con cuántos huesos rotos va a acabar el combate,

si puede calzarle alguna hostia al dios...

¿Qué cojones me estás contando, Colomo?

¿Qué cojones me estás contando, tío?

¿Recuerdas cuando los romanos echaban a los cristianos a los leones?

Pues en este caso, Fonsi es el cristiano.

¿Cuándo es?

Mañana, por la tarde. Mañana...

Sí. Por una parte, me ha venido bien que viniera Fonsi,

porque todavía no tenía...

¿Dónde? No lo sé, te lo juro.

No me lo dicen hasta dos horas antes del combate.

¿Cuánto le van a pagar?

Quitando mi comisión... ¿Pero qué comisión?

Que, en este caso, es del 0 %, unos 6000 E.

Vaya puta mierda. Sí, es una puta mierda.

Con eso no tiene ni para cubrir los gastos de hospital.

El último que llevé, todavía está en coma.

Lo siento. Lo siento.

No lo sientas, no lo sientas.

Ahí es. Vamos.

Parece que todavía no ha venido nadie, ¿no?

Están al caer.

Joder, esto está muy vacío.

(GRITA) ¡Colomo!

(Música)

(Alboroto)

(Música)

Colomo, quiero cobrar. Si cobrar, vas a cobrar de lo lindo.

No, quiero mi dinero. Ahora. ¿Cómo?

Quiero la pasta, sino, no hay pelea. Pasca, no me jodas,

que me buscas la ruina, que no es posible.

-No me jodas, ¿tú?

¿Tú eres mi rival?

Esto es un puto regalo, tío.

Sabes en que te voy a hacer, ¿no?

No tienes ni puta idea de la paliza que te voy a meter.

Capullo, te estoy hablando.

Estoy hablando contigo, gilipollas.

Te pienso reventar, hijo de la gran puta.

Esto no va a acabar hasta que no te quede

ni un puto diente en la cara.

Te pienso reventar los huevos, maricón de mierda.

Y voy a disfrutar haciéndolo. (HABLA EN OTRO IDIOMA)

(RÍEN)

¡Vamos! ¡Arriba! Hostia, no os oigo. ¡Vamos!

-¡Sangre! ¡Sangre! -¿Quieres sangre? ¿Quieres sangre?

¿Queréis sangre? Tú, ¿quieres sangre?

¿Tú quieres sangre? ¡Sí!

¿Queréis sangre? ¿Quién quiere sangre?

Tendréis sangre. Vas a morir, hijo de puta.

¡Vamos! Vamos, no os oigo. ¡Arriba!

(Música)

¿Empieza todo o no empieza?

(Continúa la música)

¡Vamos! ¡Vamos!

(Música)

(ASOMBRADO) Hostia puta...

(Continúa la música)

(Golpes)

(Música)

(LLORA)

(Continúa la música)

(Llaman a la puerta)

(Llaman a la puerta)

Recupera tu vida, amigo.

Yo voy a empezar la mía.

(Música)

(CHISTA)

(Canción en inglés)

(Música créditos)

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No recomendado para menores de 18 años Somos cine - Siete mil días juntos - Ver ahora
Transcripción completa

No entiendo nada. ¿Y tú, Petra?

¿Entiendes algo? Debe de ser un espíritu extranjero.

¿Quién será?

-Cualquiera sabe. -Mamá, ¿cuándo nos vamos?

-¡Niña, no empecemos! (SUSURRA) Callad.

¡Petra!

¡No se puede pasar, señora! -La conozco.

Quiero poner una denuncia. -Eso en la comisaría.

Llevo tres días llamando a Petra Montes y nada:

O no cogen el teléfono o comunican.

Y como Petra y yo hablamos todos los días, esta mañana tomé una decisión.

"Como Olga tiene una llave de la casa de Petra,...

...entramos a mirar...

...por si le había pasado algo".

-"La verdad es que no sé si hicimos bien entrar así a la casa".

-"Pero por una amiga en peligro se hace lo que sea".

"Sobre todo sabiendo, como sabemos todas,...

...la clase de hombre que es su marido".

"En su dormitorio el armario estaba vacío".

"Pero me llamó la atención que estuvieran todas sus medicinas".

"Y Petra no se separaría de ellas ni en el fin del mundo".

-Además él se ha echado una amante. -Una mujer joven.

-Mi hija y yo los vimos en la calle haciendo de todo.

Tuve una sensación como de ahogo.

Se me puso mal cuerpo y todo.

-¿Saben algo más sobre...? -Matías Rodríguez y Petra Montes.

-Su marido se cruzó con él en el portal.

-¿Por qué no ha venido?

-Porque no se acuerda de nada. -¿No se acuerda?

-Solo recuerda que se los cruzó en el portal a altas horas.

-¿Solo de eso?

-Solo. Me lo dijo a la mañana siguiente.

-¿No hablaron? -Sí, pero no recuerda lo que dijeron.

-¿No?

-El señor López a veces no recuerda las cosas.

-¿Amnésico? -No. Dipsómano.

-Ah, ya.

-Pero después de despedirme de estas amigas...

...me iba ya a casa cuando veo un tumulto,...

...me acerco, y veo a la pobre Petrilla...

...muerta ahí en el contenedor.

La he reconocido por la ropa.

Señor López, parece ser que se cruzó hace unos días...

...en el portal de esta casa con el matrimonio Rodríguez.

Quizá sea la última persona que vio a Petra Montes.

-No sé. No sé. Puede ser.

-¿No recuerda lo que hablaron? Por qué salían tan tarde, adónde iban...

-No, ni una palabra. -A veces olvida las cosas.

-Ya, ya lo sé.

-Es por exceso de trabajo. -Sí, por el exceso.

-Ese día hice muchas horas extra. Teníamos balance.

-Pero recuerda...

...que se cruzó con ellos y que llevaban bolsas.

-"Puede que también el contrabajo. Pero de lo que hablamos, ni idea".

-"¿No puede hacer un esfuerzo por recordar?".

-"Ya lo he hecho, pero nada".

"Ni una palabra".

¿Matías Rodríguez Puerto? Policía. ¿Puede acompañarnos?

¡Adiós, Matías! -¡Hasta mañana, Matías!

Hasta mañana, no. Hoy es sábado. Hasta el lunes.

-Hasta la semana que viene. -Hasta el lunes, Matías.

Buen fin de semana, Matías. Que te diviertas, Luis.

Buenas noches, Matías. Buenas noches, Gregorio.

-Hola, Matías. ¿Qué hay? Nada nuevo.

Hasta mañana.

¡Petra!

(LORO) Uno de enero, dos de febrero, tres de marzo...

¡Petra!

(LORO) ...siete de julio, San Fermín.

Hola, Petra.

¿Te pasa algo? Cállate.

Hola, Fermín. (LORO) Hola, Matías.

¿Qué tal? ¿Cómo ha ido el día? ¿Bien?

Hola, Matías.

¡Eh! Hola, Matías.

¿Qué tal? ¿Tenemos de todo? Tenemos pipitas...

Oh, un poquito de agua. Un poquito de agua.

Hola, Matías.

¿No te levantas?

¿Quieres algo de cena?

Prepárate lo que quieras. Yo no tengo hambre.

¿Te encuentras mal? ¿Tienes fiebre?

No me toques. Pero mujer...

Qué habrás tocado hoy. Lo de siempre.

Pero uso guantes. ¿Y qué?

Dejará de ser un trabajo repugnante.

Madera crujiendo

Flamenco

¡Mis folletos! ¿Qué haces?

Me vas a volver loca con tanto flamenco y tanto loro.

Me gusta el flamenco. Eso ni es flamenco ni es nada.

Pues te aguantas, que yo lo hago cuando te pones a tocar el violón.

No es lo mismo. Eso es un trabajo. Mi trabajo.

¿Cómo no me voy a enterar? ¡Llevas 20 años repitiéndome lo mismo!

Es mi trabajo.

Mamá, ya han empezado los del segundo.

-Pobre mujer. ¡Pues toca en el café!

Pero no me des la murga en casa. Siempre igual.

¿Oyes, Rocío? -¿Cómo no voy a oírlo, Olga?

Las hay con suerte negra.

(SUSURRA) Es mi trabajo. ¡Estás histérica perdida!

No grites. Grito porque me da la gana.

Vete a la mierda. ¡A la mierda te vas tú! ¡Tú!

Buenos días, Petra. Buenos días.

No se olvide del día 14. Tenemos una fiesta, como todos los años.

No se me olvida. Subiremos un retito. Y muchas gracias.

Un potente zoom...

...con macro y velocidad variable.

Menú a pantalla y fundido a negro y a mosaico.

Muchísimas gracias. Hasta luego.

¿Desea usted algo?

Estaba mirando.

Mire lo que quiera.

Disculpe, señorita. Quisiera comprarme una cámara de vídeo,...

...pero hay tantas que no acabo de decidirme.

Depende del precio.

Supongo que cuanto más cara, mejor será.

Sí, eso es lo normal.

Me gusta esta.

La obra cumbre de Sony. Un prodigio tecnológico.

Lleva incorporado el estabilizador de imagen de prisma activo.

Que es lo que mantiene la calidad de la imagen inalterable...

...aunque las condiciones son sean óptimas.

¿La conoce? No.

Tiene un zoom de 10 aumentos con macro y velocidad variable.

Tres looks de iluminación mínima y sistema de enfoque rápido.

¿Y código de tiempo?

Claro. Y fundido a negro, a mosaico, menú en pantalla,...

...función edit y micrófono composición win.

¡Qué bien se lo sabe! Me ha costado aprendérmelo.

¿Le digo la última frase?

Sí, por favor.

Si usted es un perfeccionista de la imagen, esta es su cámara. Tenga.

Sí. Se ve que es muy completa.

¿Entonces se la queda? Sí.

No.

No sé. ¿Cuánto cuesta?

259 900. Es un poco cara.

Para eso están los plazos. Pero se acaba pagando mucho más.

Tenemos fórmulas muy cómodas. O bien a tres meses sin recargo...

...o nuestra tarjeta de cliente, con la que abonarlo en 60 días.

Prefiero los tres meses. ¿A cuánto saldría?

Un momentito.

A 86 600. ¿Me la puede guardar?

Sí, pero poco tiempo. Solo tenemos dos de estas.

Estoy deseando volver. ¿Hasta qué hora está usted por las tardes?

Hasta las 21.00. Tráigame su carné y el nombre de su empresa.

Soy asistente en la escuela de anatomía.

Pues mañana me lo trae todo.

Hasta mañana. Adiós, hasta mañana.

¿Este casete?

Su cambio, señor.

Van 180 000. Con esto, 190 000.

Tienes suficiente para el viaje y para la inscripción.

-Yo nunca he ido a un congreso. -Este es diferente. Es el primero.

-¿El primero?

-Primer congreso de esoterismo trascendente.

-¿Eso qué es? -Ya te lo explicaré.

-Repíteme el nombre de la ciudad. -Ollantaytambo.

O-llan-tay-tam-bo. -¡Vaya nombrecito!

¿Y dónde está eso? En el valle sagrado de los Incas.

-¿En Perú? -Sí, cerca del Machu Picchu.

-¿Van a ir muchas brujas? -Cállate y no interrumpas.

-Siempre quise ir a Perú. De pequeña imaginaba ser una princesa maya.

-Esos son otros. -Bueno, precolombina.

-¿Va gente de otros países? -Es un congreso mundial.

Buenas tardes, señoras. (TODAS) Hola, muy buenas.

¿Qué has hecho, maldita? Nada.

¿Cómo que nada? ¿Y eso? (SUSURRA) Lo necesito.

Son sus ahorros. No tienes derecho. ¿Qué?

Son bienes gananciales. Es de los dos.

¿De los dos? (SUSURRA) No grites.

¡Ni gananciales ni leches! ¡Este dinero es mío!

¡Quieta! ¡Mío, es mío!

Aquí.

Eso es.

Si te quieres ir de viaje a una reunión de brujas...

¡Congreso de esoterismo trascendente! ¡Pues te alquilas una escoba!

-¡Qué carácter! -Es un ogro.

-No sé cómo puedes aguantar.

-Pobrecita.

Vamos a hacer una práctica de embalsamamiento...

...con una bomba de perfusión.

Si conocen esa técnica, pueden retirarse.

Inyecte la cánula, Rodríguez.

Una cánula se inyecta en la arteria carótida...

Flamenco

12 este fin de semana. Algunos nos llegarán a nosotros.

¿Qué vas a comer? Esta hamburguesa y un tinto.

Pues tres menos que la semana pasada.

Como todos se los queda el Clínico...

El tráfico es un negocio. Solo pierden las compañías de seguros.

Algo sacarán Llegaron dos por aplastamiento,...

...una apuñalada y tres por sobredosis.

Por cierto, que había dos que estaban buenísimas.

¡Qué obsesión la tuya!

¿Tú qué? ¿Sigues sin tirarte a una muerta?

¡Anda, anda! Pues no sabes lo que te pierdes.

Lo único malo es que los que llegan a la escuela...

...suelen estar estropeados.

Pero la que le han llevado a tu profe... ¡Qué tía!

¡Quién la pillara! Está en el frigo.

¿Ah, sí? ¿Cuándo la cortaréis?

En un par de días. Antes de dos días me la tiro.

Está embalsamada. Así no huele.

¿A ti no te basta con tu mujer? Quita, se mueve demasiado.

Habla y a veces hasta grita. Es muy rara.

¿Sabe que se la pegas con muertas? No, hombre, no.

No creo que le importara. ¿Y eso?

Dice que no le importa que vaya con otras mujeres.

Sin embargo, lo que no soporta es que las otras me vean la cara...

...y que escuchen mis suspiros cuando me corro.

Como las muertas ni ven ni oyen... Sí, sí.

Eso es. Y yo tan contento.

La verdad es que a mí esas aficiones tuyas no me caben en la cabeza.

Yo me he criado siempre en este ambiente.

Y en él he vivido toda mi vida.

¿Tu padre era asistente en la escuela? No lo sabía.

Era el sepulturero del pueblo. Ya.

Mi madre se pasó la vida cosiendo mortajas y vistiendo muertos.

Y yo de niño asistí a 35 entierros.

De monaguillo, claro. Y a mi mujer la conocí en un funeral.

¡Joder! Después entré...

...en el anatómico forense y ahora aquí,...

...en la escuela de anatomía.

Pero igual pido el traslado al tanatorio.

¿Por qué?

Mi mujer dice...

...que es limpio y se respira otro ambiente.

Eso es verdad. Y es más alegre.

Aquí nunca les ponen flores.

¿Y allí hay las mismas oportunidades para...?

¿Qué quieres, información para ver si te tiras a una muerta?

¿Qué dices? Ni loco haría yo una cosa así.

Tú te lo pierdes.

(SOFÍA) ¡Petra!

¡Petrilla!

¡Petrilla!

(MEGÁFONO) "Don Matías Rodríguez, al teléfono".

"Don Matías Rodríguez, al teléfono".

"Don Matías Rodríguez, al teléfono".

¿Sí? Sí, soy yo.

¿Es grave?

No, ahora no puedo.

Está bien, lo intentaré. Sí.

Sí, adiós.

¿Pasa algo grave? Mi mujer, que se ha desmayado.

Pide permiso y vete a casa. Se desmaya todas las semanas.

Tendrá la tensión baja. ¡Yo qué sé!

¿Trabaja mucho?

Al contrario. Ayer terminó el contrato...

...con el quinteto del Café Industrial.

Que haga ganchillo, que relaja. ¿Ganchillo? Hace espiritismo.

Se pasa el día rodeado de brujas. A ti no te gustarían ni muertas.

A mi mujer la donaré a la escuela. ¿Por qué?

Porque cuando se muera y la traigan puede ser glorioso.

Donde esté una mesa de disección, que se quite la cama de siempre.

¿Un café y una copita? ¿Y tu mujer?

De esta no se muere.

Buenas tardes. ¿Puede atenderme? ¿Qué desea?

¡Hombre! ¿Ya se ha decidido? ¿Me recuerda?

Usted es difícil de olvidar. Muchísimas gracias.

Le he guardado la cámara,...

...pero debe decidirse porque hay gente tras ella.

¿Podría verla? Claro.

Decía si podría verla a usted. Ya me está viendo, ¿no?

Hágalo con la cámara. Algo disimulará.

Si me ven intimando con los clientes, imagine la que me cae.

Claro, claro.

He decidido quedármela. ¿Ah, sí?

¿Se la lleva ahora? ¿Cómo la va a pagar?

En tres meses.

Acompáñeme al departamento de crédito.

Quisiera antes pedirle un favor. Si está en mi mano...

¿Por qué no se lleva la cámara a su casa y yo paso a recogerla?

¿Y eso por qué? Le voy a decir la verdad.

Mi familia no ve con buenos ojos que gaste tanto dinero en caprichos.

Tendría que preparar el terreno.

Y si usted se lleva la cámara a su casa...

Tendríamos que vernos otra vez. Por mi parte no sería inconveniente.

Pasado mañana te espero en casa a esta misma hora.

Es mi día libre. Allí estaré.

Ahora vamos al departamento de crédito.

Donde tú quieras, Angelines.

¿Te pongo unas gotitas en la infusión?

¡No, no te molestes!

¿Cómo no ha venido tu marido aún?

Se le habrá amontonado el trabajo. Hace cuatro horas que llamé.

Sin ti, me las hubiera arreglado como hubiera podido.

Te pasas el día sola y eso no está bien.

Sofía, vete a casa. Bastante guerra te estoy dando.

No digas tonterías. Tu marido no te hace ni caso.

Eso una mujer buena y sensible como tú y con el organismo débil lo nota.

La naturaleza es muy sabia.

Matías es bueno.

Sí, ya lo vimos el otro día.

Se puso hecho una fiera y casi te mata por una hucha.

Un momento de ofuscación lo tiene cualquiera. Es un sentimental.

¿Un semental?

Ríen

Hablando de sementales. ¿Cómo se porta tu marido en la cama?

¡Sofía! Como veo que dormís...

...en habitaciones separadas...

Por los ronquidos. Ya ha venido.

Loro cantando

¿Y cómo lo sabes? Por el loro.

No he podido venir antes. ¡Vaya horas!

¿Qué te ha pasado? No lo sé. Un mareo.

Tengo que irme. Se me ha hecho tarde.

Mejórate.

El jueves no puedes faltar. No faltará.

Trátala con cariño, ¡está tan sola...!

Como tantas.

El numerito te ha dado resultado.

Has tenido a tu amiga la bruja pendiente.

He estado a la muerte. Ya será menos.

Te gustaría que me muriese. No digas eso. A ver el pulso.

¡No me he desinfectado! ¡A mí no me engañas!

No te importo nada.

Estás perfectamente. ¡Menos teatro! (SUSURRA) Habla más bajo.

¿Le molesta el todo? ¡No todos tenemos alma de artista!

¡Estoy harto de ti, de tu violón y de las brujas de tus amigas!

(BURLÁNDOSE) ¡Me voy a morir! ¡Me voy a morir!

¡Ojalá te murieras!

Lamento conocerte.

¡Pues nos divorciamos! ¡Sin hijos no hay problema!

Eso quisieras, pero no lo verán tus ojos.

¡Por lo menos no me amargues la existencia!

Hay que ver.

Con lo felices que podríamos haber sido si no tuvieras ese carácter.

Y lo bien que lo pasábamos al principio.

Hace tanto tiempo ya que ni me acuerdo.

¿Quieres que lo recordemos?

¿Quieres que volvamos a empezar?

Petra... Petrilla...

No me toques. Petrilla.

Antes lávate las manos y ponte colonia.

¡No me pegues, Matías, no me pegues!

¡Basta, no me pegues más!

¡Matías, te lo suplico! ¡No sigas! ¡No me pegues más!

¡No me pegues más!

¡Por Dios, no me pegues! ¡Para, para!

¡No me pegues más, Matías!

Grita

Hola, Matías.

Hola, Matías.

Escucha flamenco

Hola, peque.

Creo que me he equivocado.

No, no te has equivocado. Pasa.

Es mi hijo, Iván. No sabía que...

No hemos hablado de él.

¡Qué bonitas! ¿Son para mí? Si quieres, me las quedo.

Tienes una casa preciosa y moderna. ¿La decoraste tú?

Me gusta decorar. Tienes buen gusto.

Le estoy agradecida a la empresa. Tengo una buena casa.

Me ceden los muebles y con lo que saco, salimos adelante los dos.

¿Qué quieres tomar? ¿Qué tienes?

De todo. Pues dame aguardiente de rata china.

Eso no tengo. Pues algo que tengas.

¿Cerveza? ¡Estupendo! Nunca la he tomado.

¡Qué tonto!

¿Cómo te llamas?

¿Cómo te llamas? Iván.

¿Como Iván, el Terrible? No, Iván Elgorriti.

¿Vas al colegio? Sí.

¿Te gusta? No.

¿Cómo que no? En el colegio se pueden aprender muchas cosas.

Ganarás dinero y te comprarás lo que quieras. Un coche.

¿Te gustan? No.

¿Qué te gusta? ¿La música? ¿Los libros?

Ya lo tengo.

Te gustan los dibujos animados. No.

¿Qué serás de mayor? ¿Astronauta? No.

¿Yupi? No.

¿Caballo? No.

¿Entonces? Neonazi.

¿A que tengo un hijo encantador? Con grandes aspiraciones.

Espero que seáis amigos. No suponía que...

Un desliz. Pero ahora estoy encantada.

Es lo mejor de mi vida y me hace compañía.

Tienes suerte de tener una casa tan bonita y a alguien que te acompañe.

¿Tú vives solo? Solo, sí. Con mi mujer.

Casado. Pero como si no lo estuviera.

¿Te llevas mal con ella?

¿Qué quieres que te diga?

¡Qué mala suerte! Solo se me arriman los casados.

Por poco tiempo.

¿Te vas a divorciar? ¡Por mí...! Pero ella no quiere.

A lo mejor sigue enamorada de ti. Pues qué bien lo disimula.

Aquí tienes tu cámara. ¿Te importa quedártela de momento?

¿Por tu mujer?

Ella no comprende esta afición mía.

Vale. A mí no me importa.

¡Que a gusto se siente uno en esta casa!

Donde cenan dos, cenan tres.

¿No se enfadará Iván?

No. Es de buen conformar.

Mi mujer me mata.

Grita

¿Me buscas? ¡Imbécil!

Ríe

Hola, Fermín. Buenas noches. Vamos a dormir.

¿Qué tienen las mujeres, que nos vuelven locos?

Yo qué sé. Fíjate qué manera de caminar.

¿A ti no te gustaban las difuntas? Sí.

¿Cómo prefieres a una mujer: vestida o desnuda?

Depende. Ya.

Pero si ves a una mujer vestida, te la imaginas desnuda, ¿no?

Luis, ¿cuántos años llevas de casado?

Va para 30 años.

Si encontraras una mujer que te gusta, ¿dejarías a tu mujer?

Es muy difícil vivir con una difunta, ¿no te parece?

No digo con una difunta. ¿Con una viva?

Una viva, sí. Pues no lo sé, no lo sé.

Supongo que no porque mi mujer cocina muy bien.

No creo que encontrara a alguien que lo hiciera mejor.

Es verdad. No merece la pena cambiar.

¿Has encontrado algo interesante? No, no, no.

Prueba, hombre. Y si te gusta, cambia.

No creo que sea fácil después de tantos años.

Más fácil de lo que crees. ¿Ah, sí?

Hay dos tipos de cambio: el radical y el de a medias.

El bueno es el primero. El otro tiene un problema.

Y es que siempre tienes que estar a medias.

O sea, dos mujeres. Medio hombre para cada mujer.

Dos casas, dos presupuestos. Mejor el radical.

El radical, el radical.

Hoy no, se me ha ido. Bueno, cariño. Hasta mañana.

Hasta luego. Hasta luego, Iñaki.

¡Matías!

¿Qué haces aquí? Quería verte.

¡Qué sorpresa! ¿Te apetece tomar algo...

...o tienes prisa? No, no. Vamos.

Mira, mamá. Mira.

-Ay, Dios mío de mi vida.

¿Qué te pasa? ¡Maldita casualidad!

¿Tu mujer? No, pero como si lo fuera.

No te preocupes. Le dirán que me han visto con otra.

Pero puedo ser una conocida del trabajo...

...o chica de la limpieza o vendedora.

Para esas brujas eres la otra. No las insultes.

Es lo que son. Están siempre con las cartas invocando a los espíritus.

¿Tu mujer el médium? Yo qué sé lo que es.

Me gustaría conocerla. Lo que faltaba.

¿Por qué no? ¡Por favor!

¿Ha pasado algo entre nosotros? ¿Cuántos besos nos hemos dado?

Nos hemos visto dos veces: en mi casa y en la calle.

Nos hemos encontrado y nos han visto.

¿Y qué? Tú vives en un mundo maravilloso.

Puedes hacer lo que quieras sin que pase nada.

No tienes que dar explicaciones. Los que tienes cerca no te las piden.

En cambio yo... A mí no me importa, cariño.

A mí me encanta ser la otra. Es como ser la protagonista de un culebrón.

¿Sabes lo que me encanta a mí? ¿Qué?

Haberte conocido. Porque nos ha unido el vídeo.

Tenemos que estrenar la cámara.

Para mí lo más bonito es tener recuerdos de muchas imágenes.

Para mí también. Me gusta fijar las cosas:

Los ambientes, los rostro... Rendir culto al recuerdo.

Donde esté una imagen... Pero a mi mujer esto no le importa nada...

...porque es música y solo le gusta el ruido.

¿No querrá estrenar la cámara? No sabe que me la he comprado.

¿Sabes qué?

La vamos a estrenar en el parque de atracciones con Iván.

¿De verdad? Es lo que más le gusta: ir al parque de atracciones.

Ruido de tazas

No sé quién era, no la había visto. Me avistó Julita.

-Mamá estaba distraída mirando un escaparate.

-Viendo cómo te trata, uno se da cuenta...

...de que puede hacer cualquier cosa. -¿Se besaron?

-Y porque estaban en la calle.

-¡Qué sinvergüenza! -¿No es del barrio?

-Yo no la conozco. -Y no vale nada.

Ya que te pones, que sea con algo decente.

-Parecía cualquier cosa.

-Debe de ser una de los almacenes porque la esperaba a la salida.

-Pues una dependienta. ¿No te parece, Juliana?

-¡Qué bien! ¡Toca algo! -A mí el violón me parece triste.

-A mí sí me gusta. -Pero es algo monótono.

-Os he dicho mil veces que es la base de la orquesta.

Suena "La española cuando besa"

¡Mira!

¿Estás a gusto? Claro que sí. Demasiado a gusto.

Estás temblando. ¿Te encuentras bien?

Estoy preocupada, Matías. ¿Por qué?

Estoy muy bien contigo y somos muy felices. Esto no puede salir bien.

Eso ni se te ocurra decirlo.

Contigo todo es tan distinto y tan...

Pero te vas a ir a comer con ella. No, no.

Ahora le digo que no me espere. ¿De verdad?

Sí. ¿Me lo prometes?

¿Me lo juras? Sí, claro que sí.

Teléfono

¿Dígame?

(LORO) Hola, Matías.

Hola, Matías.

¿Has pasado miedo? Sí, muchísimo. ¡Qué guay!

Los monstruos eran de mentira y me daban risa.

Fermín.

¡Eh!

Manifiéstate, Atahualpa. Manifiéstate.

¿Qué ha pasado con Fermín?

¿Qué ha pasado con Fermín?

¿Cómo que qué ha pasado?

Sí, sí. ¿Qué ha pasado con Fermín?

Que me lo has asesinado. ¿Yo?

¿A tu loro?

¿Cómo puedes pensar que yo haría una cosa así?

¡Deja de llorar y dime por qué en vez de agua tiene lejía!

¿Cómo quieres que yo lo sepa?

Eres tú quien se ocupa de él.

¿Qué daño te hacía el pobre animal?

Pero si me tienes prohibido que me acerque a él.

Eres una maldita desgraciada.

Te habrás equivocado y en lugar del agua con las vitaminas...

...le habrás puesto otra cosa.

Yo no he hecho nada, os lo aseguro. Nunca haría una cosa así.

Tú eres capaz de eso y mucho más.

Pero esta...

Esta me la pagas.

¡Qué humos! ¡Señor, Señor, Señor!

-¡Qué modales! ¡Vaya fiera de marido!

Con todo lo que sabes, no sé cómo se lo permites.

-¿Cuándo nos vamos a casa? -¡Qué poco espíritu tienes!

-Tengo miedo. -Aprende: así es la vida.

No, no.

No le juzguéis mal.

Debe de ser la pena, que le ha trastornado.

No te hagas ilusiones.

No pienso devolverte la libertad, como dices. Nunca, ¿lo oyes?

Nunca. Quítatelo de la cabeza.

Ni lo sueñes. Ni divorcio ni nada.

Dejarme plantada a mi edad. Eso no lo verán tus ojos.

¿Hasta cuándo vamos a seguir así?

Eres un egoísta. Te importamos un pito y yo menos.

Después de haberte entregado los mejores años de mi vida.

Me tiras como se tira algo después de usarlo.

¡Nunca me has entregado tus mejores años!

¡Solo dices que soy inaguantable! Te aguantaré hasta que me muera.

No creo que tenga fuerzas. Pues las sacas de donde sea.

¿La mantequilla?

Se ha terminado. Además, menudo escándalo.

Piensa en mi familia. ¿Qué diría?

¿No hay mantequilla? Mañana.

Ya veo lo que te importa nuestro matrimonio.

¡Hipócrita!

Me vienes de víctima cuando aquí la única víctima soy yo.

¿Crees que no sé que te ves con una pelandrusca...

...que te calienta los cascos?

Ella te ha insistido en lo del divorcio.

No puedo hablar contigo.

Todo el mundo puede hablar conmigo menos tú.

Te quedas mudo cuando se te dicen las verdades.

No puedo hablar porque estás loca. Y tú eres una fiera.

Un salvaje.

¡Está frío!

Pues te lo calientas tú. Piensa en lo que te he dicho.

Lo tengo pensado: antes muerta, ¿me oyes?

¿Esto qué es? ¿Un castigo? ¿Una venganza?

Antes muerta. Es una venganza, ¿eh?

Antes muerta. Antes muerta.

Y pensar que cuando la conocí era una chica encantadora.

No te preocupes. Las personas cambian. Todos cambiamos.

Igual luego yo te parezco una bruja.

No, mi amor. Tú no.

Ni en 20 años ni nunca. ¿Cuántos años llevas casado?

Casi 20.

Poco. Si lo cuentas en siglos, la quinta parte.

Y en días, ni con calculadora. ¡Iván!

¡Iván!

¿Qué quieres, mamá?

¿Tienes ahí la calculadora? Sí, mamá.

¿Cuánto es 365 por 20?

Ahora te lo digo, mamá.

Menos mal que le has preguntado. Si multiplico yo, me sobran ceros.

365 por 20 son 7300.

¿7300?

¡7300 días con Petra!

¡Llevo 7300 días con Petra!

7300 desayunos con Petra y todavía estoy vivo.

Tú has dicho que al principio era una chica encantadora.

Así lo recuerdo.

Con el tiempo todos cambiamos.

¿Yo he cambiado en estos 12 días? 12 días no son nada.

Si lo cuentas en minutos... ¡Iván!

¿Qué quieres, mamá?

¿Cuántos minutos son 12 días?

Ahora te lo digo, mamá.

¿Te hace también la cuenta de la compra?

Desde luego.

12 días son 17 280 minutos.

Gracias, Iván.

¿Ves? En 17 000 minutos se puede cambiar.

Me han parecido tres o cuatro días.

El Día del Padre era día dos. Hoy es 14. Pues ya está.

Matías.

¿Qué te pasa? Te has quedado pálido.

Toma, bebe un trago.

Calla, qué horror. Se me había olvidado.

Nos casamos un 14 de abril de hace 20 años.

Es nuestro aniversario. ¿Nuestro aniversario?

El de Petra y mío. Habrá invitado a las amigas, a los maridos...

¿Tiene más maridos?

Los maridos de las amigas que los tienen, que son dos.

Vale, perdona.

Y habrá invitado al portero y a su mujer.

Y habrá pastelitos y licorcitos.

¡Qué horror! Se me había olvidado. Maldita sea mi estampa.

¡Madre mía!

¡Madre mía!

¡Felicidades, Petra!

¡Gracias por los 7300 días de felicidad que me has dado!

¡Ya está aquí! -¿Ves? No podía faltar.

-El tráfico, ¿verdad? ¡Petra, Petrilla!

-El marido pródigo.

-El marido perdido y hallado en el pasillo.

-Creí que te habías librado. -¿No me digas que es un brillante?

Para la reina de la casa.

¿Pero esto qué es? Ábrelo, mujer.

-¿Un dulcecito? ¿Por qué no?

¿Chocolate, crema o merengue? Lo que tú elijas.

Crema pastelera. Crema pastelera.

-¿Cómo prefieres envenenarte? Coñac, anís, jerez, cava...

Tómate un chinchón. Por aquí huele a aguardiente.

Julita, un chinchón para el anfitrión.

Ríen

-No me imagino lo que puede haber. -¿No es usted adivina?

Ríen

Debe de ser un balón de fútbol.

-¡Qué salidas tiene usted!

-Debe de ser algo de vestir.

-¿Algo de vestir en esa caja? -Ahora veremos.

-Puede ser una cámara fotográfica. -¡Es una cámara de vídeo!

¿Este es mi regalo de aniversario?

No te gusta.

Ya quisiera yo un regalo así.

No es simplemente lo que parece.

Es una máquina para recordar.

¿Tú qué me has regalado a mí?

Una caja de puros de la mejor calidad.

Tengo prohibido el tabaco.

Fumar es un placer...

Ríe

Nosotros también tenemos cámara, aunque un modelo peor.

Te habrá costado un huevo. Y la yema del otro. Ya lo creo.

Petrilla, te voy a enseñar el funcionamiento.

Es sencillo. Poneos todos ahí, detrás del sofá y en fila.

Voy a hacer una panorámica. Detrás del sofá.

Atenta, Petrilla, que la cámara es tuya.

Le das a este botoncito. Y luego enchufando...

...este cable en este agujerito,...

...lo que veas por aquí...

...lo verás también en el televisor. Atentos.

Eso es.

Vamos a verlo. Déjamela.

Déjame la cámara, por favor. Yo sé manejarla.

Hay mucha luz, ¿no?

Canal siete.

-¿Habrá salido algo? -Claro, mujer, una película.

-Sí: "Lo que el viento se llevó".

-¿Podéis creer que estoy de los nervios?

-Yo ya me he visto muchas veces.

Ríen

Ya sabéis que la televisión engorda. No sabía que erais tan graciosos.

-¡Qué vergüenza!

Yo creo que el campeonato de feos lo gana mi marido.

-No, el campeonato de feos lo gana ese, Gregorio.

-¡Qué salida! ¡Qué salida! -Vamos a comprobarlo.

-¿Me puedo sentar?

-Y hasta tumbarte.

-¡Pero no hagas trampas!

-Rebobino, que quiere decir "retoro", "revaca"...

Ríen

-Mira, Julita, el parque de atracciones.

-Es verdad.

¡El parque de atracciones! -¿Qué es?

-Eso no es lo de ahora. ¡Qué raro!

-Yo he rebobinado y... -Será una cinta usada.

-Sí, puede ser. -Claro, y al rebobinar...

Nosotros ya nos marchábamos. -Nosotros también.

No, no, no. Quedaos, quedaos.

Nos vamos. Me he retrasado en cerrar el portal.

Buenas noches y muchas gracias. -Buenas noches.

Llora

El ambiente está muy cargado. ¿No lo notáis?

¿Os parece que abra la ventana para que se vaya el humo?

Sobre todo, el del puro de López.

Llora

No te pongas así, Petrilla. Si es un cerdo.

No lo puede disimular.

Ha sido una gran sorpresa en nuestro aniversario.

Déjame la cámara, López.

¿Cómo dices que funciona?

Es muy sencillo.

Verás, pones la manita aquí.

Eso es. Le das a este botón y miras por aquí.

Ríe

Grita

¿Pero qué has hecho, hija de puta?

¿Qué has hecho?

¿Qué has hecho? ¿Qué has hecho?

¡Te mato, te mato!

Gritos

Vamos, tranquilízate.

Estabilizador de imagen de prisma activo. Funda variable...

...de diez aumentos con macro. Ha sido sin querer, ¿eh?

Ha sido sin querer. Ha sido sin querer.

El otro día me decías que para dejar a mi mujer,...

...aunque yo no lo piense,...

...para dejar a la mujer había dos procedimientos.

El de a medias y el radical.

Eso es. Y el de a medias era el menos aconsejable.

No es desaconsejable, pero de hacerlo, hay que elegir el radical.

Y si tú tuvieses, por poner un ejemplo,...

...que ejecutar el radical, ¿cómo lo harías?

Hay varias formas. Yo tengo dos.

Pensadas desde hace mucho tiempo, no te vayas a creer.

En uno de esos ratos en que nos quedamos solos...

...yo buscaría algo apropiado entre los frascos que hay perdidos...

...y que nadie sabe lo que tienen.

Ya sabes que el orden y la clasificación...

...no son características destacadas de nuestro país.

Y eso lo mezclaría con azúcar o con miel, o con anís dulce...

...o pacharán o chocolate, por ejemplo.

Con todo aquello que consumiera con frecuencia la persona molesta.

Y de lo cual yo estaría, naturalmente, enterado.

¡Eh!

¿Qué te parece?

¿Te imaginas el resto?

Las dos cachas del culo. El vientre, tan fresquito.

Las tetas como de cera y el coño...

Absorbe

El coño como un sorbete.

Me estoy poniendo malo. ¡Pero qué bestia eres!

Pues no me provoques. Oye.

¿Y después de que la persona molesta...

...consumiera la mezcla?

Después la embalsamaría.

En horas fuera de clase, naturalmente.

Bueno, por último me la tiraría por última vez.

Y luego, con la documentación de aquí, de la escuela,...

...la mandaría por correo a Australia, por ejemplo.

O a cualquier otro país que estuviera más o menos lejano.

¿Y si te preguntan por el contenido del paquete?

Comida para perros, abonos para plantas o impresos.

Además, son mucho más baratos.

Luego está el otro procedimiento. ¿El cambio radical?

Para hacer desaparecer el cuerpo del delito, que es lo fundamental.

Es el procedimiento del asesino francés.

Lo puso en práctica hace más de 60 años.

En lugar de facturar el cadáver de la persona molesta,...

...llenas la bañera de ácido sulfúrico.

"Bueno, mejor que llena, mediada...

...para que no se derrame porque sería un desastre".

"Y metes dentro el cadáver teniendo cuidado de que no te salpique".

"Si no llevas puesta la mascarilla".

Y procurando cerrar puertas y ventanas...

...para que el olor no llegue a los vecinos.

Puede haber estudiantes de química o alguna vecina...

...que crea que se te ha estropeado la nevera...

...y que se está pudriendo la carne.

"Y una vez introducido el cuerpo de la persona molesta en la bañera,...

...se remueve constantemente con un palo...

...y se cuida de que ninguna parte...

...quede fuera del ácido".

"Y hay que seguir removiendo"...

...hasta que aquello se convierta en una masa informe.

"Esto es lo más importante del procedimiento, Matías".

"Remover hasta obtener esa masa". "Pero se tardará bastante, ¿no?".

"Sí, el proceso es un poco lento...

...porque los huesos son muy recalcitrantes a disolverse".

Por el calcio. Pero no desesperes,...

...porque si se remueve, acaban por disolverse.

Notarás que las gachas, poco a poco,...

...van adquiriendo una consistencia como de papilla.

Aquellas papillas de harina tostada que comíamos cuando éramos niños.

Y que eran tan ricas.

Todavía me vuelve ese sabor a la boca de vez en cuando.

Ahora es lo mismo, solo que mayor cantidad, claro.

Y no tan apetecibles.

Luego a la persona molesta, bueno, mejor dicho, a la masa informe,...

...la tiras por el retrete para no atascar...

...el desagüe de la bañera.

Pero cuidado, Matías,...

...procura no precipitarte en esta operación.

Hazla con cuidado. Asegúrate de que la carne y los huesos...

...y las vísceras se han disuelto.

No te vaya a ocurrir lo que le pasó al francés por no ser profesional.

¿No era un asesino profesional? No, no.

No era un profesional de la medicina, como nosotros.

Y por eso metió la pata.

Era un abogado. Imagínate.

Echó en el retrete un hueso...

...que todavía no se había deshecho del todo y el retrete se atascó.

La casa empezó a oler a huevos podridos...

...y se descubrió el pastel; la papilla, vamos.

Pero si lo haces todo...

..."con meticulosidad, con cuatro veces que tires"...

...se habrán ido donde corresponda...

...la masa informe y todas tus preocupaciones.

Y después de detienen. No. No, no, no.

No creas que es tan sencillo.

Tu pregúntale a un bedel de la facultad de derecho...

...o del tribunal dónde está el cuerpo del delito.

Si no hay cuerpo del delito, no hay proceso.

¿Y tú cómo sabes tanto?

Hay que estar preparado para todo. ¿Qué vas a hacer?

¿Cómo que qué voy a hacer?

Que cuál de las dos soluciones tomarás.

¿Tú qué estás pensado?

En nada.

Que estás hasta la punta de los pelos de tu mujer,...

...que has conocido a otra y quieres cambiar de vida por la vía radical.

Ríe

¡No puede ser!

Anda, baraja de nuevo.

Esto está muy negro.

Petrilla, a ti no te puedo engañar.

Aquí sale la muerte y bien claro que está.

¿La muerte?

Qué extraño, ¿no?

Ah, claro.

Fermín, el loro.

¡Qué horror! ¿Cómo puedes pensar algo así?

¿Por qué no? Un cadáver no es tan terrible.

Ni extraño. Es, simplemente, una cosa. Eso es, una cosa.

Como esta cama y estos pantalones. No sé cómo eres capaz de decir eso.

Todo depende del oficio de cada uno. Los policías, los militares...

He oído que los policías vomitan cuando ven un cadáver.

Será el primer año. Un militar, por ejemplo.

¿Te imaginas a un coronel diciendo: "Qué horror, un cadáver"?

"¡Qué penita! ¡Qué de cadáveres, madre mía!".

O un sacerdote. En el momento de dar la extrema unción...

...llora porque el enfermo va a morir.

Los estudiantes de medicina se tiran cadáveres...

...para quitarse el miedo.

O para convencerse de que es una cosa.

O los sepultureros. O los asistentes.

Los asistentes de la escuela de anatomía. ¿Y qué soy yo?

Dime, ¿qué soy yo?

Un asistente de la escuela cíclica de anatomía.

No sé qué pensar.

No sé qué decir.

Se ahoga

¿Matías Rodríguez Puerto? Sí.

Policía. ¿Puede acompañarnos?

¿Conoce a Petra Montes? Sí, señor.

¿Tiene algún parentesco con ella? Sí, es mi mujer.

Se ha presentado una denuncia acusándole de hacerla desaparecer.

¿Quién ha sido?

¿Sabe dónde se encuentra su mujer? De viaje.

¿Adónde ha ido? A Perú. Aún no he tenido noticias.

¿No sabe dónde está?

En el Perú, supongo.

¿No le parece extraño no saberlo?

Si la conociese, no le sorprendería.

Señor Rodríguez Puerto, don Matías,...

...ha aparecido un cadáver que podría ser el de su mujer, doña Petra.

¿Dónde?

En un contenedor de escombros.

Así que díganos dónde está su esposa.

En el Perú, se lo aseguro.

Mi esposa tenía ilusión en asistir...

...al congreso de esoterismo trascendente en Ollantaytambo.

Yo le dije que fuese.

"La ayudé a preparar el equipaje".

"Mi mujer, cuando hace la maleta, todo lo divide y escoge".

"No termina de decidirse. Es una maniática. Pero se lo llevó todo".

"Sacó la ropa de los armarios, la dobló con esmero...

...y la colocó en las bolsas de viaje que había preparado".

¿Toma muchas medicinas? Sí, es una hipocondríaca.

¿Se fijó en si se las llevó?

No. No se las llevó porque me dijo que pensaba visitar...

...a un curandero del altiplano que, según ella, hace milagros.

Prosiga.

Lo que sí se llevó fue su contrabajo. No se separa de él.

¿Se cree que cuando va a Salamanca a ver a su familia...

...solo por dos o tres días también se lo lleva?

Bueno, ya está todo.

Toma, ponte este abrigo. ¿Es de ella?

Claro.

¿Y esto? Abajo, en el trastero del sótano.

Buenas noches, López.

(EBRIO) Buenas noches. ¿Qué? ¿De viaje?

Sí, mi mujer.

¡Qué suerte! ¡De viaje! ¿Y adónde va?

Pues lejos.

Bastante lejos.

¡Qué suerte! Y además lejos.

¿Por dónde cae eso?

Como de aquí a Lima.

¡Lima! Lima, capital del Perú.

Perú, Perú...

¡Buen viaje!

"Qué bien se sentía mi mujer al comprobar que por fin...

...podía realizar su viaje eterno". "¿Por qué eterno?".

Porque llevaba toda la vida queriéndolo hacer.

"No era la primera vez que colocábamos el bajo en la baca".

"Lo hacemos cuando toca fuera de Madrid".

"Pero la verdad es que pesa como un muerto".

Todo se desarrollaba conforme a lo previsto.

Colocamos el equipaje...

..."y nos dirigimos a la autopista".

"Ella iba muy contenta".

¿Te apetece un poco de música? ¡Por Dios, Matías!

"Al llegar comprobamos si habíamos perdido algún bulto en el camino".

"Aparqué mientras ella vigilaba el equipaje,...

...no fuera que algún desaprensivo se lo llevara".

"¿Temía que un descuidero agarrara el contrabajo y echara a correr?".

"No, me refiero a los bultos de mano, naturalmente".

Fuimos al mostrador...

..."y facturamos el equipaje".

Tengo miedo. No temas, no pasará nada.

¿Había gente? ¿Les vio algún conocido?

Estaba casi vacío porque es temporada baja.

Conforme se acercaba la hora,...

..."mi esposa comenzó a sentir el nerviosismo que le produce volar".

"Fuimos a la cafetería para que tomase una infusión".

¿Tú trabajas aquí?

Sí.

¿En todos los cuartos hay cadáveres? En todos no, en algunos.

¿No te da miedo?

No. La costumbre.

"La cafetería estaba animada".

"Había mucha gente". "¿Les vio algún conocido?".

"No, no. Tampoco".

"Casi todos eran extranjeros".

Tuvimos problemas para encontrar sitio.

A mi mujer la infusión le sentó de maravilla.

Incluso le cambió el color.

Todo va saliendo según lo previsto.

Igual puede venir alguien.

A estas horas no viene nadie. ¿Cómo lo sabes?

¡Matías, estate quieto! ¡Estate quieto!

¡Ya eres mía para siempre! Respeta a los muertos.

Los respeto, pero yo estoy vivo. ¡Vivo, Angelines!

Matías, por favor. ¡Vivo!

Lo malo de los aeropuertos, ya se sabe, son las esperas.

Así que nos pusimos a jugar al veo veo.

Bueno, pues esta ya está lista.

"Cuando fue a embarcar, la acompañé hasta el control de pasaportes...

...y la ayudé".

"Ya sabe usted lo pesados que son los trámites de aduana".

"Hay que hacer colas y corres el riesgo de que un funcionario...

...te eche atrás porque le falta un sello a tus papeles...

...o porque no le gustas".

¿Tuvieron inconvenientes?

"No, no. Pasó todos los controles sin el menor problema".

"Busqué un lugar apropiado para ver cómo iniciaba su viaje".

"Mientras esperaba,...

...traté de imaginar lo que sentiría entrando en el túnel...

...que conduce al avión. Poco después despegó".

"Yo miraba cómo se elevaba con gran satisfacción".

"Imaginada que por fin...

...iba a ver su sueño hecho realidad".

Era la primera vez que no viajábamos juntos.

En la lista de embarque Madrid-Miami-Lima...

...del 17 de los corrientes...

...no aparece ninguna señora Petra Montes Berdejo.

Un fallo.

Puede. Los ordenadores se equivocan.

Sí, por los virus.

Bien, señor Rodríguez. Tengo que pedirle un favor.

Durante unos días no salga de Madrid. Si sale, avíseme.

No pensaba ir a ningún lado.

Mi relación con Matías es comercial. ¿Les apetece tomar algo?

No, gracias. Se ha portado bien conmigo.

Me ha tratado como a una persona y se lo agradezco.

Hay otros que para qué les voy a contar. ¿Una cerveza?

No, gracias. El otro día vino uno...

...que venga acosarme y venga acosarme.

Casi subo a la dirección. ¡Qué manera de acosar! ¿Un vinito?

No, gracias. ¿Y usted?

-No, gracias. Pero yo sí puedo, ¿no?

-Sí, cómo no. Don Matías llegó,...

...le enseñé lo que pedía, le expliqué las condiciones,...

...aceptó y ya está.

No saben lo que agradecemos nosotras la buena educación.

¿Qué hacía en el coche de Matías la tarde que fue detenido?

Esperarle. ¿Para qué?

Para enseñarle cómo funcionaba la cámara de vídeo.

¿No podía enseñarle allí?

No, en mi sección hay exteriores.

Matías es muy respetuoso con todo el mundo.

Yo le considero incapaz de matar a nadie.

Usted tendría que ver, señor inspector,...

...con qué delicadeza trata a los muertos.

Tiene una gran sensibilidad y si usted viniera un día por aquí,...

...podría ver lo que se puede hacer con un muerto.

Se puede convertir en filetes si lo trata un carnicero.

O ser perfectamente...

...perfectamente diseccionado...

...si el que lo hace es un artista.

¿Es su amigo Matías un artista de la disección?

Sí, sí. De la disección y del fijado.

Él introduce las cánulas con una gran precisión...

...y entonces fluye la sangre,...

...el formol invade el cadáver,...

...las vísceras se fijan,...

...el color desaparece...

...y surge por toda la superficie un blanco cerúleo...

...con matices y tornasolados indescriptibles.

Y esa frialdad marmórea de la carne...

...produce, al tocarla,...

...una sensación imposible de olvidar.

No ocurre nada. Ayer el presidente de la comunidad...

...me riñó porque se coló una vagabunda.

Debí impedirle pasar, pero la vi saliendo con bolsas.

Iba pidiendo ropa usada y algunas vecinas le daban lo que iba a tirar.

El óbito se produjo por causas naturales.

La muerte le sobrevino por un paro cardiaco.

Intoxicación etílica, falta de aire, asfixia.

-El cadáver del contenedor ha sido identificado.

Se trata de Amparo Ruizafa Piquer, mendiga valenciana.

Gritan

¡Paren esto! ¡Paren esto!

¡Paren esto!

¡Paren esto!

Timbre

Hola, guapo. ¿Está tu papá?

-Yo no tengo papá.

-¿Hay alguien en casa? -Sí, venga por aquí.

Puerta

Llama a jefatura.

(CONTACTA)Qué pareja de estúpidos.

Somos cine - Siete mil días juntos - Ver ahora

Otra de las grande obras de Fernán Gómez, del que este año se celebra su centenario. La historia nos habla de Petra y Matías, un matrimonio mal avenido. Él trabaja como bedel en la escuela de anatomía. Allí tiene un amigo inseparable, Luis, un hombre de inclinaciones peculiares. Petra tiene un carácter agrio e intransigente, de modo que sus discusiones con Matías son constantes, pero ella se cuida mucho de no levantarle jamás la voz. A él, sin embargo, le tiene sin cuidado el que dirán y grita sin contemplaciones. Las vecinas, que son unas cotillas, están al tanto de todo lo que ocurre en casa de Petra y Matías.

Felices 140 (2015), de Gracia Querejeta

Reparto: Maribel Verdú, Antonio de la Torre, Eduard Fernández

No recomendado para menores de 12 años Somos cine - Felices 140 - Ver ahora
Transcripción completa

¿Te cuento un recuerdo de infancia?

Cuando era pequeño iba de la mano de mi padre

y nos paramos en una juguetería.

Yo le señalé un camión de madera precioso.

No es fácil encontrar ese tipo de juguetes de madera.

Pero antes había muchos.

Bueno, yo quería ese camión.

Pero mi padre me dijo que tenía dinero.

"No tengo dinero, hijo". Y no me lo compró.

A mí me ha ido muy bien con los negocios.

Soy millonario desde hace muchos años

y me encanta.

Dice la gente que el dinero no da la felicidad,

que es mejor tener alguien que te quiera, el amor y todo eso,

pero a mí lo que me hace feliz es tener dinero.

¿Constantes? Cardíaca 83,

saturación 80, tensión 6/11.

(SUSPIRA)

El culpable de que Sancha no pudiera respirar.

¿Eso es un botón? Parece de trenca, ¿no?

No uso trenca desde los 10 años por lo menos.

Pues están de moda otra vez.

Dicen que encontrar un botón da suerte.

Qué bien, falta me hace. He sido yo quien lo ha encontrado.

"Querido Polo:

ha llegado ese bonito momento de la vida en el que cumplo 40 años.

Para celebrar este horror

busco una casa estupenda para pasar el fin de semana todos juntos,

los de siempre.

¿Cuánto hace que no nos vemos?

Un siglo por lo menos, cuento contigo.

No me pongas excusas de viajes de negocios

que ya las pusiste cuando celebré los 30.

Ramón, por si acaso no te has enterado aún,

vuelan miles de aviones al día y se cae uno entre dos millones.

Te juro que no te va a tocar a ti.

Además te nombro jefe de avituallamiento.

Tú me dices qué quieres que comamos

y me encargo de comprar todo lo que necesites.

O si prefieres no mover un dedo

elige a alguien para que sea nuestro chef.

Yo corro con todos los gastos,

así que guardarme el fin de semana, olvidaos del restaurante,

y venid de buen humor".

¿Este fin de semana?

No sé si podremos ir, Juan tiene lío en el despacho.

"Juan que no venga, dile que no me ofendo".

Pero te vienes con Bruno. ¿Y mamá?

Pongo enfermera para que la pasee sábado y domingo.

Qué cómodo, tú lo que sea con tal de escaquearte.

¿Por qué tan lejos? No hace falta ir al quinto pino para un cumpleaños.

Me parece una marcianada.

"Deja de quejarte, joder". Haz las maletas y ven con el niño.

Lo hablo con Juan pero no te prometo nada.

Venga, adiós.

Siempre igual, hay que hacer lo que ella quiera.

Qué harta estoy, coño.

"¿Estás vivo? No coges el teléfono ni contestas mis mensajes.

Si no vienes a mi cumpleaños cancelo el plan entero,

sabes que hablo en serio.

Vienen todos así que no me puedes faltar.

Cumplo 40 y quiero estar rodeada de la gente que más quiero.

Te he comprado un regalo.

Ni en mil años adivinarías qué es.

Nos vemos enseguida.

No me falles, por favor".

Frío no creo que pasen pero hay mantas para parar un tren.

No creo que hagan falta, gracias. Las dejo en las habitaciones.

Mañana me paso a las 11. Perfecto.

(Claxon) Ya están ahí.

Con cuidado.

Póngalo ahí en el centro, por favor.

¿Ha preguntado si podía traerlo? Sí, no se preocupe.

No he visto una cosa igual, si solo se quedan un fin de semana.

Todo bien, Amalia, mañana la veo a las 11.

Si les gusta pescar hay cañas y también hay bicicletas.

Gracias.

¿Un vasito de agua?

Al cumplir 40 lo último

que se me ocurrió fue tirar la casa por la ventana.

Siempre has sido un poco tacaño.

Dejé de celebrar cumpleaños el día que cumplí 20.

(RÍEN)

Lo celebraste el año pasado con una chuletada.

Eso fue para darle gusto a tu madre.

Más que una celebración fue un funeral.

Era una fiesta sorpresa.

¿Qué culpa tengo

de que nos intoxicáramos con el romesco?

A los 20 minutos estábamos arrastrándonos por el suelo.

(RÍE)

La próxima me llamas y te ahorras el disgusto, ¿no?

No, porque ya te digo que yo no celebro nada.

Mirar, nuestra casa.

Joder, qué mansión.

Que bien te lo montas, ¿no?

Madre mía, Elia, qué barbaridad.

¿De quién es el palacio? ¿Te gusta?

Que si me gusta...

Era un antiguo secadero de tabaco.

Lo compró un alemán y se lo regaló a su mujer.

La mujer se largó con el arquitecto y al pobre no se le ha vuelto a ver.

¿Dónde pongo esto?

¿Te has limpiado las zapatillas?

Pero si no hay barro, mamá.

Ven aquí.

Deja de crecer o me pasas, ¿eh?

El médico dice que será una torre. Mira qué suerte,

has salido al abuelo.

¿Y este dispendio? ¿Esto qué es? ¿Sílex?

Toma. Está aplastado por el telescopio del niño.

Gracia. Mira, Juan,

es la encimera que quería poner en casa,

hasta el presupuesto, claro.

¿Hay piscina? Sí, claro.

Y un cuarto con una piscina enorme.

¿Quieres verlo? Vale.

Luego os llevo a vuestra habitación, coged una cervecita.

¿Voy a dormir aquí?

¿Yo solo? Toda la habitación para ti solito.

¿Cómo va todo, cariño?

Como siempre.

¿A quién más has invitado?

A Polo.

Y a Mario. ¿Te acuerdas de él? Claro.

(Móvil)

(Móvil) Hombre perro. ¿No tiene nombre?

Él no sé,

su perro se llama Sancho, lo lleva todos los días a la clínica.

A lo mejor te llama porque se ha muerto.

Sancho digo. (RÍE)

Me llama para invitarme a salir.

Pero no me gusta.

Pasa, puedes conseguir a quien quieras.

¿Tú crees?

Tú eres perfecta.

Venga ya...

Eres guapa, inteligente, te ríes.

Estás de buen humor, hueles bien, eres perfecta.

(SUSPIRA)

(CONTESTADOR) "Tiene un mensaje nuevo".

"Hola, Elia, quería decirte que de diarrea nada.

El estómago de Sancho funciona mejor que el mío.

Gracias por todo.

Me gustaría celebrar la mejoría de Sancho contigo.

Así que con esta van 10 veces que te pido una cita".

Jo,

mira qué joyas, Martina.

Lo que daría por tener unas pocas botellas como estas.

Estos borgoñas valen un cojón, ¿eh?

Valen 3000 euros. Toma.

Pero tendrían cerrado a cal y canto. No toques...

Vaya par de alcohólicos.

Estamos alucinando.

Estoy renovando la carta de vinos del restaurante.

¿Qué tal? ¿Cómo va? Muy bien.

Qué suerte, todo el mundo se queja de lo mal que va todo.

En la clínica tenemos la mitad de animales.

La gente quiere comer y beber. Olvidarse de sus cosas.

Hemos redecorado el comedor. Hemos...

Martina lo ha puesto un poco más zen, ¿no?

Vamos, que os voy a enseñar la habitación.

Qué alegría verte.

Estás estupenda, no parece que tengas 40 años.

No los tengo todavía.

(RÍEN)

¡Bruno!

¿No hay jardín? ¡Me tienes que dar a mí!

Joder, mamá, que ha sido sin querer.

¿No podéis parar un poquito?

¿Qué tal el agua? Helada.

Estupenda.

(Helicóptero)

No me lo puedo creer.

¿Qué?

Me dijo que vendría a lo grande. ¿Quién?

Polo.

¿Has invitado a Polo? (ASIENTE)

¡Eh!

¿Os gusta mi nuevo juguete? Me lo compré en marzo.

¿A que casi os caéis de culo?

Se bambolea un poco. Mario casi se caga de miedo.

¡Esa chica! ¿Y esa casa? La que te mereces, Polito.

(HABLA INGLÉS)

Encantado.

Un gusto, encantada.

Hola. Hola, ¿qué tal?

¿Cómo estás? Soy Elia y ¿tú?

Claudia.

Un gusto. Igualmente.

Viene conmigo. Sí, ya lo vemos.

La plata me convirtió en una buena actriz.

Antes hacía casting y no me daban bola nunca.

Que si el acento, que si la estatura, no daba la edad...

Ahora me toman siempre y dicen que soy una actriz rebuena.

¿Pongo plata en las películas? Es cierto.

Pero que hay mucha gente hipócrita en estas cosas, también.

Yo siempre supe que soy una actriz buenísima.

Lo que pasa es que antes la gente no me lo decía.

Si ahora me lo dicen porque tengo plata que se jodan.

Nos conocimos en un hotel de Roma.

Estaba rodando mi película. Bueno, tenía dos frases.

Pero para mí es mi película.

Ojalá la estrenen pronto, les va a encantar.

Mario llora al final.

Lo has soñado. ¿Por qué?

¿Por qué qué?

¿Por qué estás tan segura de que Mario no llora?

Quizá porque le conozco desde que tenía 15 años.

Pero vos no sabes de qué va la película.

¿O te parece mal que un hombre llore?

Sigo, es una historia tristísima

de esas que gustan a la familia,

no hay sexo, malas palabras, violencia.

Vamos, una juerga...

Mario amenizaba la fiesta de la peli al piano.

Siempre ha tocado muy bien, iba para figura, ¿verdad?

Lo que pasa que al final...

Es una figura y toca bárbaro.

¿No es lo más sexi un hombre que toca bien un instrumento?

No sé, mi marido es abogado.

A mí me mata un hombre así.

Yo estaba en la fiesta como flotando,

y oí el piano, giré,

lo vi ahí concentrado en su música,

me acerqué y le pedí "La chica de Ipanema".

Y antes de que sonara la última nota

ya estábamos cogiendo.

No es por quitar mérito, pero Mario siempre ha sido de gatillo rápido.

Cuando se estrene les invito a todos.

Ahora estoy de finalista para un papel relindo.

Tendía cinco escenas con Darín, ¿lo pueden creer?

No sé qué hago que no miro mi celular.

Mi repre me puede llamar en cualquier momento. Voy por él.

¿Con quién ha dicho? Con nadie.

Es mentira. ¿Sí?

¿No lo has visto? Qué lástima.

¿Se puede odiar a alguien a los 5 minutos de conocerla?

¿Y en 3?

Vaya sorpresa...

¿Qué edad tiene?

Mental digo. ¿12?

Igual si le das una mínima oportunidad...

¿Es verdad que lloraste?

Dice que lloraste al final de su dramón.

No, no lloré, y eso nos costó una bronca.

La película es un truño y ella mediocre,

pero me la suda porque me gusta.

¿Por qué no llamas a las cosas por su nombre?

¿Por qué no dices que es joven y que folla de maravilla?

Lo demás sobra.

Anda, ven. ¿A dónde?

Es para ti. ¿Para mí?

Un regalo.

¿De dónde has sacado el dinero? Este piano vale una millonada.

No seas grosero, ¿te gusta o no te gusta?

¿Por qué no te sientas y lo pruebas?

¿Por qué me regalas un piano?

Porque me da pena que toques en tugurios de mala muerte?

Voy a terminar de deshacer mi equipaje.

Elige cinco cartas y ponlas aquí encima.

¿Por qué te pusieron Bruno? -No tengo ni idea.

Que pregunta más rara.

Me pusieron Claudia por Claudia Cardinale.

Mira, soy actriz. El nombre es importante, ¿sabes?

Determina más de lo que parece. -Qué idiotez.

No es ninguna idiotez. Bruno,

significa morocho, moreno para ustedes.

Los Bruno se expresan por relaciones humanas

y la vida en el hogar. Y le gusta que los quieran.

Nos ha jodido... Eso les pasa a los Pedro, Rafa, Antonio...

A los Antonio ni en pedo, detestan que los quieran.

Mi mejor amigo es Antonio. -Cambia.

Prefiero que se cambie de nombre. -Tienes sentido del humor.

Tienes otras muchas cosas que veo por acá.

Como digas algo malo me cabreo.

Lo bueno y lo malo es subjetivo. -Y una mierda.

Malo es morirse mañana, que tu novia te ponga los cuernos.

¿Tienes novia? -¿No eres adivina?

No, yo no, las que hablan son las cartas.

Y por lo que veo...

¿Molesto?

¿Te importa que este esté acá?

Porque echarse las cartas es lo más parecido a ver al cura.

Me da igual. -¿Qué le va a importar?

Conozco a este chaval desde que no medía un palmo.

Bueno, Bruno, lo que tengo que decirte

es que un amor va a entrar en tu vida.

¿Cuándo? -Pronto.

En un futuro próximo.

Futuro próximo... Vaya mamarrachada.

Entiéndeme,

tiene 15 años, algún amor tendrá, no es Lama.

¿Y ya me corresponde? -Obvio.

Ella te adora, se ve clarísimo.

Enhorabuena, socio, te vas a inflar.

Pero dice tu madre que subas a darte una ducha.

(Puerta)

¿Sí? Elia.

Pasa.

Hay que tener cara de presentarse aquí con esa tía.

No me lo vas a contar, ¿verdad?

¿El qué? Pues todo.

¿Qué hacemos en este palacio? ¿Qué pinta Mario aquí?

Todo esto lo hacer por él, ¿verdad?

Te estás muriendo y has pedido un crédito

para despedirte a lo grande.

No. ¿De dónde has sacado el dinero?

Luego os lo cuento.

Vale.

Y luego lo del piano...

Con lo del piano te has pasado, ¿a quién se le ocurre?

La putada es que es guapísima.

Hay que joderse.

El caso es, marido y mujer,

los dos de 40 años, llevan 10 de casados,

y montan una empresa de buceo que les va de maravilla.

Hasta que el marido se enamora de una alumna jovencita de 25 años.

Típico, ¿no? Pregúntaselo a Mario.

A tu salud, Elia.

Crisis de 40 en su versión más patética.

No empieces, Juan.

Me has dicho que te cuente lo mejor que me ha pasado.

Pero si lanzas cuchillos...

Está bien, no voy a hacer sangre.

Esto del patetismo, del cuarentón, lo usé en el juicio.

¿Se tiró a la alumna o no?

Polo. Polo, por favor...

Que Cati piensa que Bruno tiene 5 años.

Modera tu lenguaje que le causas un trauma.

Sigue, papá.

El caso, como os podéis imaginar,

el marido y la alumna se enrollan.

Y la mujer se entera, gran pollo en la pareja.

Pero sigue con la relación adúltera.

Hasta que un día, en una inmersión de buceo supervisada,

casualmente por la mujer,

algo falla en el respirador de la chica

y se muere ahogada.

¡Qué guacha! ¿La mató? Imagínate.

Hasta el marido la acusó en el juicio de homicidio.

Conseguí que la absolvieran por falta de pruebas.

¿No se dieron cuenta de que el equipo estaba trucado?

No se pudo probar que fue ella.

El caso es que yo gané el juicio

y en el bufete me sacaron a hombros.

La justicia es una mierda. Soy un gran abogado

e hice una buena estrategia.

¿No te da cosa dejar suelto a una asesina?

No tiene escrúpulos, es abogado. Es mi obligación.

Si no lo hago yo, alguien lo hará. ¿Te han hecho socio del bufete?

Todavía no. ¿Y eso?

Ganas un caso medio imposible, llevas años con ellos.

Te lo explicaría más despacio pero no quiero aburrir con historias.

Lo digo porque hace años que estás intentando...

Por qué no hablamos un poquito de ti, ¿eh?

¿Qué es lo mejor que te ha pasado este año?

Lo voy a contar yo.

He vendido mi patente a los chinos. Hombre...

Por un pastizal, Elia.

¿Qué invento?

Una tontería se inventó un día y le ha hecho millonario.

Ese invento es una revolución.

¿Has notado que en los restaurantes hay mesas cojas?

En todos. -Muy pronto van a dejar de estarlo.

He inventado un artilugio hidráulico para calzar mesas.

¿En serio?

Es lo más ese invento, che.

¿Tienes alguno para que lo vea?

Ramón los puso en su restaurante.

Ha sido un éxito.

Una locura.

Desde que lo pusimos... para arriba.

Ese sarcasmo tuyo no lo esgrime el señor Chu Pong.

¿Ah, "Chupón"?

Un nombre muy bonito.

Se llama Chu Pong, ¿qué pasa?

No os gusta mi invento, mi comprador, sois muy tiquismiquis.

Nos da mucha envidia que te hagas rico con una cosa absurda.

Así es la vida. Eso es lo mejor que me ha pasado este año.

Un poco triste si se mira bien.

¿Y tú qué, Bruno? ¿Te ha pasado algo bonito?

No sé, lo mejor el viaje a Port Aventura con Elia.

Estuvo bien, ¿eh? Estuvo que te cagas.

Fue su regalo de cumpleaños, se montó en todo, ¿eh?

Siete veces en la catapulta.

Está emperrado en volver en verano, pero no es lo mismo.

La primera siempre es la mejor. -Pues sí.

Pues no.

El primer polvo nunca es mejor que el tercero.

¿No sabes hablar de otra cosa?

¿Y a ti, Cati? ¿Qué es lo mejor que te ha pasado?

Venga, Cati, di.

Perdonadme...

¿La he cagado con lo de los polvos? No, está mareada.

Que salga a tomar el aire, ¿no?

No te preocupes, siéntate, de verdad.

No es la primera vez que le pasan estas cosas.

Entonces, yo les voy a contar lo mejor de este año.

Y es algo que todavía no pasó.

Que vas a hacer una película con Darín.

Eso también, pero hablo de otra cosa.

Mario y yo nos mudamos a Argentina en menos de un mes.

Déjame decirlo a mí, ¿vale?

Eh...

nos casamos. ¡Olé!

Enhorabuena. -Estáis todos invitados.

Pero eras un soltero profesional.

Eras al envidia de todos.

El hombre libre. Vaya sorpresa.

Quién lo iba a decir, ¿eh?

La gente cambia. Radicalmente.

Un brindis por Mario.

¿Y por mí no? -Por los dos, claro.

Hacéis buena pareja. -Chin chin.

¡Felicidades! ¡Por esa pareja!

(CARRASPEA) Bueno, vamos a brindar por otra cosa.

No.

Dilo tú. Bueno...

Que... vamos a tener un hijo.

Pero, bueno...

Qué cojones tenéis a estas alturas del partido, tronco.

¿Qué pasa?

¡Qué bueno!

Cati, ¿te has enterado?

Mario se casa, Ramón y Martina se casan y yo con el señor "Chupón".

Me siento un pobre hombre.

Enhorabuena. -Muchas gracias.

Faltas tú, Elia.

¿Por casarme o por tener hijos?

Por decir lo mejor que te ha pasado.

Vale, muy bien, lo voy a decir.

Un poco de silencio, por favor.

Queridos amigos,

resulta increíble pero es verdad,

hay veces que la suerte se pone de nuestro lado.

Os quiero.

Y tenéis que ser los primeros en saber que soy tan afortunada

que ni me lo creo.

Lo mejor que me ha pasado este año es...

(RÍEN) Qué misterio...

...ganar 140 millones de euros.

(RÍE)

Pero, Elia, por favor...

Que cumplir 40 años no es tan grave, la cabeza en orden...

Mi cabeza está perfectamente.

Venga ya... es imposible.

¿Por qué es imposible?

Porque lo es. ¿50 millones?

Me cago en mi puta madre.

¿Eres tú?

Eres tú la que están buscando.

No me lo puedo creer... ¿Eres la ganadora del Euromillón?

Madre de Dios divino.

(RÍE) -Qué pelotazo tan bueno...

De verdad, enhorabuena.

Qué bueno. Me alegro mogollón.

La están buscando por todas partes, ¿no lo has leído?

No. Interesado está todo el mundo.

Cariño... Cariño, ¿qué tal?

Ya ves, ¿qué tal?

Bueno, a ver cuando se pasa esta etapa de las náuseas.

(LLORA)

¿Qué te pasa?

Vale.

¿Qué te pasa? No sé.

Baile de hormonas, Ramón.

Va, ya está.

Ahora te lavas la cara y nos vamos con los demás.

Y si no quiero bajar ¿qué?

No bajas y ya está, no pasa nada.

¿Y tú?

¿Yo qué? ¿Que si bajas o te quedas conmigo?

Lo hacemos como tú quieras, mi amor.

Dale tú, dale tú, ¿no?

Tú, Claudia. -Venga, vale.

Dale.

("Money"-Cabaret) (CANTAN EN INGLÉS)

(CANTA EN INGLÉS)

(CANTA EN INGLÉS)

(CANTAN EN INGLÉS)

(GRITAN)

Joder, eres un puto crack.

El puto crack. Venga, más. Venga, otra.

Un bolerito. No...

Ser abogado es jodido porque estás siempre hurgandoen la mierda de la gente.

En sus problemas, en sus chanchullos, en sus matrimonios.

Y a ti te interesa que se metan en líos

porque eso es más dinero y más clientes.

Sus errores son su razón de ser.

Si eres rico no te preocupas de sacarle los higadillos

al pobre diablo que ha defraudado a Hacienda.

O al borracho que ha atropellado a un niño.

Yo diría que el dinero

te puede convertir en un abogado a escala más humana.

A la cama, hijo, que es tarde.

Voy.

¿Por qué tengo que repetirte cada cosa un millón de veces?

¿Y por qué me tratas como si tuviese cinco años?

A la cama ya.

Pero que cabrona tu hermana lo callado que se lo tenía.

Ahora eso sí, la puesta en escena me ha parecido de un gusto pésimo.

Un amigo le dice que se va a casar,

otro va a ser padre y ¿crees que se ha alegrado? Los cojones.

Ella estaba esperando lanzar su bomba ahí.

A no ser que se le haya ido la olla.

No, mucho no se le ha ido porque dinero no ha ofrecido.

¿Me escuchas, Cati?

Cati...

¿Me escuchas?

Ramón, Ramón.

¿No se te ha pasado por la cabeza?

¿De qué hablas?

Seguro que lo has pensado. Son las dos de la madrugada.

Con que nos prestara una migaja salvamos el restaurante.

Como si fuéramos buitres.

¿Buitres? Pues a lo mejor.

Pero como el niño no venga con un pan, a la calle.

Hemos echado a Loren.

Y a Adela a media jornada. No basta.

Hemos pedido un crédito. ¿Qué hay de malo en pedirle dinero?

No me gusta mendigar.

Se acaba de forrar, joder.

María Martina, por favor.

Yo no le pido dinero ni a mi padre.

Lo que te pasa es que te meas de gusto cuando está delante.

Eso es lo que te pasa.

Apaga la luz, por favor. Cállate.

Menuda cara de gilipollas que se nos ha quedado a todos.

¿No hay noticias?

Alguien tenía que haberme llamado esta noche, un mail o algo.

Pero nada, una mierda.

Cuanto más lo esperes menos va a sonar.

Ya te dirán algo mañana.

Esta oportunidad no se me puede escapar.

Me muero si no me lo dan. -Tampoco es el fin del mundo.

Anda que no hay películas y personajes.

¿A qué viene eso?

¿A qué viene qué?

Das por hecho que no me lo van a dar.

Intento animarte. -¡Así no me animas nadas!

Me prevenís para lo peor y eso trae mala suerte, ¿sabes?

Vaya por Dios.

Si no sos capaz de decirme nada que me consuele,

mejor córtala. -Si no ha pasado nada...

A fumar a fuera, ¿okey?

¿No tienes sueño?

Demasiadas emociones.

Así que te casas...

No querías pareja pero te casas.

Eso es coherencia.

¿Y quién quiere coherencia?

Menudo coñazo una vida coherente.

No estás enamorado de ella. Te conozco.

¿Y?

A lo mejor es que nos conocemos demasiado bien.

Y tú prefieres la novedad.

Fíjate que para mí conocerse no es una desventaja, lo contrario.

¿Nos damos un baño?

¿A qué has venido, Mario?

La verdad, no iba a venir.

Pero después pensé que era

una buena oportunidad para cerrar heridas.

Lo pasado pasado.

Una vez me dijiste que nunca te arrepientes de nada.

Por eso no pides perdón.

Me gustaría que me pidieras perdón.

Perdón.

Perdón por todo.

Perdón por haberte hecho sufrir.

¿Amigos?

Dame un beso.

Amigos.

(Música romántica)

Te estoy escuchando, ya me lo has dicho cien veces.

Entonces ¿qué me estás contando?

Me da vergüenza, ¿es tan difícil de entender?

¿Porque te da vergüenza? Sí.

Pero tú eres tonta.

No me insultes, por favor.

¡Que no te puede negar ni un duro!

Su madre está en una residencia

gracias a mi sueldo, no al suyo. ¡No grites!

¿No es para gritar? No le quiero pedir dinero.

Al menos no ahora, no tan pronto.

El dinero no va a volar, no pasa nada por esperar.

¿A qué vamos a esperar, Cati?

La residencia la va a pagar Elia, está claro.

Si no la paga me descojono.

Digo que afloje toda la pasta que hemos puesto.

Vale, ya lo hablaremos... ¿Cuándo?

¿Cuándo es el momento, Cati?

Cuando ya estemos jubilados

y ya nos dé igual el dinero.

Cuando tu hijo sea mayor, ¿ese es el momento?

¿Cuándo es el momento?

Contéstame.

¿Cuándo es el momento? Vale.

Hablo con mi hermana, pero no te enfades, por favor.

¿Eh?

Si es que me mato a trabajar para ganar una puta mierda.

Está forrada. Lo lógico es que pague la residencia entera.

Desde el primer día.

Y las veces que has ido tú en lugar de ella.

Eso es lo que tiene que hacer.

Ya está bien, hombre,

que tengas que ir por las casas vendiendo cremas, ¿eh?

A mí me gusta mi trabajo. Te mereces algo mejor,

mi amor, ¿eh?

Tu propio negocio.

Habla con ella.

Y me cuentas, ¿vale?

Venga...

Precioso día. -Sí que lo es.

¿Se puede ir andando al faro?

El viejo está abandonado pero el sitio es bonito.

Un camino corre por el acantilado. -¿Se tarda mucho?

Media hora, lleve buen calzado.

Estupendo, muchas gracias. -Adiós.

¡Buen día! Hola.

¿No hay leche de soja? No.

¿De cabra? Tampoco.

La de vaca cae pesadísima.

¿Copos de avena?

¿De mijo? Corrientes,

de los que come todo el mundo, la gente normal.

Che, ¿me puedes decir por qué sos tan antipática conmigo?

Porque hay cruasanes, churros, tostadas

frutas, yogures y un brioche recién hecho.

Y tú pides alfalfa.

¿Quién se viene a dar un paseo?

¿El tándem se puede usar? Sí, claro.

Qué romántico, me recuerda a Ámsterdam.

¿Conocen Ámsterdam?

Es una ciudad bárbara, se la recomiendo.

Aspiradoras robotizadas de fabricación china.

Pero ¿por qué no te compras casas como todo el mundo?

Estaría siendo insensible a los problemas de la gente.

¿Sabes las lesiones de espalda que han provocado las aspiradoras?

No lo sé, odio las aspiradoras.

Como el resto de la humanidad por eso hay robotizarlas.

Estas no son las que van por toda la casa y se chocan con los muebles.

Ven un obstáculo y lo driblan como Messi.

Te lo juro.

Se suben por la pared y la dejan sin una mota de polvo.

Lo que digas, pero un negocio de aspiradoras me parece gris.

Elia, eres rica pero no te enteras de nada.

Los negocios no son ni grises, ni rojos, ni verdes,

son buenos o malos.

Y este es cojonudo. Tampoco tengo prisa.

De momento el boleto está en una caja fuerte del banco.

Quiero tomármelo con calma.

Vale, perfecto.

Pero prométeme que cuando tengas 100 000 ofertas me consultarás.

Cómo me gustan los faros.

Ese está abandonado, cómpratelo.

¿Para qué quiero un faro? Para nada.

Mucho mejor las aspiradoras.

Mira, Elia,

cuando pagues la hipoteca, te compres una casa en la playa

y esas gilipolleces de ricos, tendrás que invertir.

Y en algo fiable. Sí, supongo.

Mandarás a tomar por culo la clínica.

¿Qué dices?

Es mi trabajo, no sé hacer otra cosa.

No entiendo el encanto de vivir entre bestias.

Qué burro eres, Polo.

Debo serlo, si tú lo dices.

Tú de eso controlas, ¿no?

Volvemos.

¿Sabes cuánto hace que no monto en bici?

¿Desde que eras pequeña? Casi.

¿Me acompañas al pueblo? Claro.

Pues coge el tándem.

(Música romántica)

Estás muy callado.

Sí, perdona.

¿Pasa algo?

No sé, que no te he dicho la verdad.

El restaurante es una ruina.

Lo intentado todo.

Cambiar la carta, redecorarlo, quedarme con la mitad del personal.

No hay manera.

Ni siquiera puedo pagarle al banco.

Le debo dos meses.

Ni cuatro, ni cinco, ni ocho, ni doce.

Los hijos de puta llaman todos los días para recordármelo.

¿Sabes qué es lo peor?

Que el restaurante era de mi abuelo

luego de mi padre y he llegado yo para joderlo todo.

No digas eso. Es la verdad.

Soy cocinero, de dinero no entiendo nada.

¿Qué dice Martina?

Saldría corriendo si no fuera por lo del niño.

Nos peleamos más que nunca.

Por qué será que a veces

todo eso se junta para mal. Deja eso.

Ven aquí.

Acabo de desayunar y me comería un buey.

Es lo que tiene estar embarazada.

Yo no me quiero poner como una bola.

Yo engordé 14 kilos.

Y vas a engordar 30

como sigas zampando 5 cruasanes como esta mañana.

Mira, Cati, qué mala leche. No...

(CHISTA)

¿Qué pasa?

¿Qué ves?

¿Juan es tu primer marido?

Sí, ¿por?

Aquí hay algo que no cierra, saca otra carta.

Querida, estás metida en un buen quilombo.

¿Ah, sí?

Tremendo lío que te hace muy infeliz.

¿Qué clase de lío?

Tiene que ver con tu marido, con mal pronóstico.

Pero no te preocupes porque veo que tiene solución.

De vos depende únicamente.

¿Solución a qué?

Vos sabrás.

Vos sabrás, qué morro.

Mejor lo dejamos acá, ¿sí?

No, no.

No lo dejamos, sigue.

En serio,

no vale la pena, lo que importante es que sea lo que sea

vos puedes salir de ahí. Eso es buenísimo.

Ya... Así de fácil, ¿no?

No dije que sea fácil.

Dije que el asunto está en tus manos.

De qué asunto hablas con este desparpajo.

Cálmate, che.

Las cartas no son las grafías.

¿De qué coño vas? Que es un juego.

¡A la mierda un juego, joder!

¡Coño!

Pero ¿qué pasa ahora, por Dios?

¿Qué le has dicho a mi madre?

¿Qué le has dicho? -Nada.

Algo le habrás dicho para que se ponga así.

Es una histérica.

Se acabaron las cartas. -Porque vos lo digas...

Si se prestan es para que les digas lo que quieren oír.

¿Qué quieres? ¿Que les mienta? -Quiero que te calles.

A mi no me manda callar ni mi viejo, ¿entiendes?

Ni que le hubiera dicho que se va a morir mañana.

Cati.

Cati...

Cati, no puedes seguir así.

¿Así cómo?

No puedes seguir ni un minuto más con un tipo que te pega.

Porque te pega.

Eso es mentira.

Eso es mentira, ¿eh?

Juan no es así.

Lo que pasa es que pasa un mal momento

porque en el despacho... No le defiendas encima.

Es un hijo de puta.

A ver si te enteras de una vez.

Cati,

tienes que dejarle.

¿Cómo? Denúnciale, empieza por ahí.

Elia...

si es que no tengo dinero, mi trabajo no da para vivir.

¿No ves que no tengo fuerza?

Él es el centro de toda mi vida.

Él es un hijo de puta.

Ay...

¿Y tú?

¿Estás bien?

Yo sí, claro que estoy bien.

Estamos hablando de ti.

Cati, mírame.

Estoy perfectamente.

Es que no sé, Elia, es todo muy raro.

¿Crees que me lo estoy inventando? No, no, no, no.

Solo digo que es todo rarísimo, Elia,

tanto dinero así de repente.

Anda, ven.

Ven.

¿Tú me dejarías dinero?

Para irme con Bruno, empezar de cero. Claro que sí.

Primero tienes que contarle a un juez qué pasa.

Es abogado...

Me dejaría sin Bruno, me dejaría sin nada.

¿Y luego qué?

¿Me quedo sola?

Eres mi hermana, nunca vas a estar sola, lo sabes, ¿verdad?

Juan quiere que te pida dinero para pagar la residencia de mamá.

Yo pago la residencia,

Y luego te doy lo que quieras para empezar una nueva vida

lejos de ese cabrón.

Pero primero tienes que denunciarle.

Y si no lo hago no me ayudas.

Siempre hay que hacerlo todo a tu manera, ¿verdad?

¿Qué?

Pero tú te has vuelto loco.

¿Cómo va a entrar Elia de socio con nosotros?

¡Que no sabe hacerse un huevo frito, joder!

Tiene dinero, quiere invertir y es una oportunidad.

No me lo puedo creer...

¿Qué hay de malo en que ponga dinero?

¡No queremos que nos compren!

Lo que necesitamos es un préstamo.

¡Ella está forrada! No grites.

Tampoco hace falta que se entere todo el mundo.

¿Le has pedido un préstamo? Le he dicho la verdad.

Eso no es pedir dinero.

Habla tú con ella a ver si se lo pides mejor.

¿No será que quiere estar cerca de ti?

Por favor, somos amigos de siempre. Sí, de siempre...

Sé muy bien lo que me digo.

No me gusta un pelo cómo te mira y el "jujú, jajá" que se trae.

Lo de siempre... ¡No me gusta!

¿Qué quieres que te diga? No me gusta.

Pero eso no te impide pedirle dinero. Anda, prueba esto.

Que te vayas a la mierda, hombre.

(SUSPIRA)

Desde pequeña he oído a mi padre la misma monserga.

"Puedo pasar porque me salgan hijos feos, hijos tontos,

gigantes o enanos, lo que no soporto es que me salgan gandules".

Mi madre murió cuando era adolescente y...

nos hacía trabajar hasta los domingos.

Fregar, las camas, los baños... Un asco.

Dicen que la infancia es el paraíso.

También dice que el trabajo dignifica al ser humano.

Una mierda lo primero y una mierda lo segundo.

El dinero lo que te permite es no dar un palo al agua.

Y sanar tu horrible infancia

a través de la de tus hijos.

¿Está bueno?

(Música romántica)

Pareces una hechicera rodeada de velas.

Llegas pronto.

Digamos que me he quitado de en medio.

Cuando Claudia se revira es mejor apartarse.

Así que la chica tiene mal genio...

¿No te da miedo? ¿Miedo Claudia?

No, a ti no te da miedo nada.

Ya sabes que no. Eres un machote.

Estás guapísima.

Preciosa.

Anda, acompáñame y eliges el vino.

Este vino vale una pasta.

No sé si nos lo merecemos. Claro que sí.

Es tu despedida.

Pero no estamos celebrando eso. No,

porque tú no te vas a ninguna parte.

¿Ah, no? No.

Antes dijiste que parecía una hechicera.

Vamos a comprobar si lo soy o no.

¿Me vas a hacer un hechizo?

¿Qué te gustaría cambiar de tu vida?

Nada. No, no me lo creo,

siempre hay algo a cambiar.

Me encanta mi vida.

Un poco menos de barriga.

Un cambio de sexo.

(RÍEN)

¿Qué tal un cambio de novia?

Cásate conmigo.

Lo digo en serio.

(RÍE) ¿Cuántos porros te has fumado?

Podríamos tener una vida maravillosa imagínatelo.

Tienes muy poca memoria tú.

Anoche dijimos que solo amigos.

Anoche nos dimos un beso.

Y no un beso cualquiera y tú lo sabes.

Eli, me voy a casar con Claudia. (CHISTA)

Te quiero, Mario.

Ya... no quiero seguir con este juego.

Dime que no me quieres.

Dímelo.

No te quiero.

¿Estás contenta?

Te he querido, mucho.

Pero ya no te quiero.

No te entiendo, de verdad.

Vamos a llevar estas botellas y luego venimos a por más.

Me hiciste abortar.

Elia...

Me hiciste un hijo y me obligaste a abortar porque querías ser libre.

Solo te dije que no quería tenerlo. Claro,

no querías ataduras.

¿Vas a tener hijos con Claudia?

¿Qué coño importa? ¿Sí o no?

Sí, voy a tener siete. Normal, siete ¿por qué no?

Como te encanta tu vida, ¿verdad?

¿Qué significa eso? Que eres un cobarde.

Que no tienes miedo de nada y una mierda.

Tienes miedo de la realidad, no te gusta tu vida.

No te gusta ser pianista fracasado

cuando ibas a ser la hostia. Quieres sacarme del fango.

Eres muy bueno, Mario, joder.

No seas tonto. ¡Basta!

Me lo debes. ¿Qué te debo?

¿Qué te debo?

Estás enamorado de mí, pero te casas con otra, joder, explícamelo.

Así empezó, ¿verdad?

Empezó ¿qué? El brote, estuviste un mes encerrada.

¿Cómo lo sabes?

Justo después de que me dejaras porque me dejaste tú.

Hiciste que yo te dejara, pero...

qué valor tienes, qué cara dura.

Hiciste lo imposible para que no me quedara otra.

Empezó con este delirio, ¿verdad? ¿Quién te lo ha contado?

Estás en brote. "Te regalo un piano, una carrera musical".

Métete tu dinero por el culo.

Eres un hijo de puta.

Sí, un hijo de puta.

Y me alegro de que te hayas dado cuenta.

Que hijo de puta.

Loca.

(GRITA)

(SOLLOZA)

(TODOS) Cumpleaños feliz,

cumpleaños feliz,

te deseamos, Elia...

cumple...

Elia, ¿qué pasa?

Estás pálida, ¿qué pasa?

¿Y Mario?

Está en la bodega.

¿Qué pasa, Elia?

¿No vas a hablar?

¿Traigo agua?

¿Qué pasa?

¿Qué ha pasado?

(GRITA)

Llama a una ambulancia.

(Música dramática)

¿Qué hiciste?

(GRITAN)

¡No, no, no, no, no!

(LLORA)

Claudia, tómate una.

(LLORA)

Papá ha dicho que me acueste.

Sí, hijo, vete a dormir. -Como si fuera a pegar ojo.

Bueno, pues lees o lo que sea.

Pero mejor que no estés por aquí en medio.

¿Vale, cariño?

Ha sido un accidente.

Me creéis, ¿verdad? Sí, Elia.

Vamos a la policía

y acabamos con esto cuanto antes. Espera un momento, Elia.

¿Qué le vas a decir?

Lo que ha pasado.

Joder, piensa un minuto.

Yo te creo.

Hay un cadáver que has desnucado.

Y te puedes meter en un buen lío.

Ha sido sin querer.

¿Vas a contar que habéis discutido? Sí.

No lo sé, Juan, no lo sé.

¿Y que estabas rabiosa porque se iba a casar con otra?

¿Qué estás diciendo?

¡Se lo van a preguntar! ¡Que puede ir a la cárcel!

Yo no quería matarle...

¿Sabes lo que es el duelo eventual, Elia?

No querías, pero sabes que un botellazo puede matar.

En el mejor de los casos es homicidio doloso y son 8 años

de cárcel y para un fisca cabrón es homicidio puro

y te mete 20 años. ¡No seas hijo de puta!

Ramón...

Joder, mira cómo está, deja de decir barbaridades.

Que vaya y que diga que ha sido un accidente.

¿Un accidente?

Sí, que diga que estaba agachado ahí

atándose los cordones o mirando una botella de abajo y claro

qué casualidad que cae una de arriba y lo desnuca.

Vaya por Dios...

Vámonos, Ramón, quiero contar lo que ha pasado.

Sí, voy con vosotros.

Si dices la verdad vas a necesitar

al mejor abogado y más con tus antecedentes médicos.

¿Qué antecedentes?

(Música dramática)

¿Y si creen que tenía motivos?

Pero ¿qué motivos?

No sé, celos, yo qué sé...

Fuimos novios, ¿no?

Cuenta lo que pasó y ya está.

No te van a condenar a 20 años de cárcel.

Es imposible.

¿Qué pasa si Juan tiene razón?

No hagas caso de Juan que siempre lo lía todo.

(GRITAN)

Se ha cruzado un conejo, coño. Como si fuera un conejo, perdón.

¿Y si me vuelven a encerrar?

Nadie te va a encerrar porque estás perfectamente.

Igual piensan que me ha vuelto a pasar.

Pero ¿de qué coño estáis hablando?

(LLORA) ¿A cuánto está el pueblo?

No sé qué le habrá dado Cati pero sigue como un tronco.

Hay que joderse cómo se ha puesto tu marido conmigo.

Es que te has pasado. ¿Ah, sí?

Meterle el miedo en el cuerpo de esa manera...

Fíjate, a mí me parece que he sido muy bueno.

Todos aquí hemos sido muy buenos.

Podíamos haber solucionado esto de un plumazo.

Qué coño hablas, Juan.

Que la pasta del premio ha cambiado nuestro silencio.

De eso habla.

Imagínatelo, Martina.

Martina, tiramos el cuerpo al mar,

limpiamos la bodega y Elia sigue con su vida.

Y nosotros nos llevamos el dinero que nos lo merecemos.

Pero ¿de qué coño estás hablando?

Tú conoces a Marido desde pequeño y estás forrado.

Bueno, ya sabes...

siempre queremos más.

No pongas esa cara era solo una hipótesis.

Total, ya han ido a denunciar, pues ya está.

Ya es tarde.

Me parece muy fuerte que lo pienses.

Ya ves.

Soy así de retorcido.

Tenías que haberlo pensado hace una hora.

¿No?

Imagínate, Martina,

no te digo ya un restaurante,

dos, tres, cuatro, los que quieras.

O mejor, uno con tres estrellas Michelin.

Con dinero puedes conseguir lo que quieras.

(RÍEN)

Es broma, joder.

(RÍE)

(Ruido motor)

Nos hemos dado la vuelta, felicidades, Juanito.

¿No habéis denunciado?

Habéis hecho bien.

¿Qué vas a hacer, Elia?

No lo sé.

¿Cómo que no lo sabes? Hay un cadáver en la bodega.

¿Nos ponemos a cenar?

Necesito estar sola.

¿Qué se supone que tenemos que hacer nosotros?

Haced lo que queráis.

Bruno, cariño, ¿qué haces aquí?

¿Te pueden meter en la cárcel?

Yo puedo decir que lo he visto todo.

Que él te provocó, que ha sido sin querer.

Pero si tú no has visto nada. ¿Y qué?

Yo estoy de tu parte, siempre.

Me da igual lo que hayas hecho.

Me da igual que te metan en la cárcel o un manicomio.

Tu madre siempre se va de la lengua, ¿verdad?

Casi siempre, pero yo me acuerdo.

¿Cómo vas a acordarte?

Me acuerdo del lío.

La abuela llorando...

Mi madre llorando...

¿De verdad se te fue la cabeza?

Estaba preparándome algo de comer y

de repente todo dejó de tener sentido.

No sabía por qué tenía una cuchara en la mano ni

qué hacía esa comida delante.

Empecé a oír voces,

música.

Estaba aterrorizada.

Conseguí moverme y llamé a tu madre.

Ya no sé más.

Me desperté en el hospital atada a la cama.

Y no salí de allí en 20 días.

Fueron los 20 días peores de toda mi vida.

Pero no te ha vuelto a pasar.

No.

Prefiero morirme antes que volver a ese lugar.

(Campanadas)

Pero ¿cómo puedes comer en este momento?

Bueno, pues ya que no lo dice nadie, me va a tocar a mí.

¿Qué pasa si lo hacemos?

Si hacemos ¿el qué?

Deshacernos del cadáver.

Ayudar a Elia a salir de esta.

Pero ¿sabes el paquete que te cae si te pillan?

Un delito de encubrimiento y otro de obstrucción a la justicia.

Dos años de prisión, tres como mucho.

No pisaríamos la cárcel.

Pero ¿qué sentido tiene pasar por todo ese lío?

Antecedentes penales, juicio, fianza, la hostia, vamos.

Compensa si tienes algo a cambio.

Si obtienes algo a cambio, nos ha jodido y si...

mi abuela deja de fumar, qué cojones.

¿No me jodáis? Pero ¿qué pasa?

Juan, ¿me puedes explicar qué está pasando?

Siempre la más lenta, ¿por qué no te vas a la cama?

Dilo claro, propones un chantaje.

Estamos.

Enterramos el cuerpo y de paso

nos quedamos con una parte del premio. Es eso, ¿no?

Os habéis vuelto locos.

Cariños, de verdad, ¿qué coño está pasando aquí?

¿De qué cojones habéis estado hablando?

Has visto a Elia, no sabe qué hacer, podemos ayudarla.

Será desplumarla, ¿no?

¿Desplumarla? No seas dramático, Ramón, ¿eh?

A ver, un momento, que es mi hermana, ¿eh?

Aquí nadie le va a quitar un duro. ¿Por qué no te callas?

Tu hermana está a tres cuartos de hora de ir a la cárcel.

Se puede tirar hasta los 60.

¿Cómo le vais a quitar el dinero?

O no me explico o no te enteras.

Estamos hablando de quitarle el marronazo de ir a la cárcel.

Ya, pero ¿a cambio? Sacamos un buen pellizco.

Que nos viene bien a todos.

¿Cuánto para ti es un pellizco, Juan?

Eso. ¿Cuánto?

No sé, eso habría que verlo.

El premio entero. Idos a tomar por culo.

Joder...

140 entre seis, yo no me la juego por menos.

Siete. ¿Cómo que siete?

Mi hijo también cuenta.

Él ha visto y oído como todos.

No es mayor de edad, somos 6.

¿Qué tendrá que ver?

¿Tú de qué lado estás, Cati?

Del de mi hermana. ¿Seguro?

Pues claro, ¿por quién me tomas?

Cati, por favor, no te engañes.

De las dos tú siempre has sido la pánfila.

¡Basta, basta, basta, basta!

Vamos a ver una cosa,

¿de verdad creéis que podemos enterrar un cuerpo, tirarlo al mar,

así sin más?

¿De verdad creéis que nadie lo va a echar en falta?

Mario no tiene familia.

Porque tiene aquí a su novia, que se iban a casar, hostias.

No sé cómo coño vais a hacer para que se coma vuestra mierda.

A no ser que hayáis pensado matarla también.

¿Se lo llevaron?

No.

¿Por qué?

Te lo imaginas.

Esto es una broma macabra, ¿no es cierto?

No es ninguna broma por increíble que parezca.

Pero es mi novio el que está muerto.

¿Piensan que no voy a hacer nada?

Claudia sabemos cómo te sientes.

Vos no sabes un carajo.

¡No tienes ni puta idea de lo que tenía con Mario!

¡Ni la más puta idea! ¿Entiendes?

(SOLLOZA)

Claudia, el mal está hecho.

Nos hemos quedado sin Mario y ante eso no podemos hacer nada.

Pero podemos salir de aquí con nuestra vida solucionada.

Son 20 millones de euros, Claudia.

Puedes hacer una película con quien te dé la gana.

Ustedes son una gente de mierda.

No tienen principios.

Acabas de decir que no querías que Elia se fuera de rositas.

Que mejor castigo que pierda el premio.

Yo no aguanto más, voy a dar una vuelta.

Ramón...

¿te puedo pedir por una vez que no salgas corriendo?

Déjame en paz, Martina.

No soporto este calor.

Déjale, necesita estar solo, normal. Ya.

Pues yo necesito pensar que su actitud no es normal.

Entonces los anormales somos nosotros.

¿No hay nada normal en ayudar a una amiga?

¿A cambio de dinero?

Creo que voy a vomitar.

¿No hay nada normal en querer salir con dinero de esto?

No estoy tan segura.

Mario era solitario, pero alguien tiene que echarle de menos.

Su hermano murió hace años.

Su padre se fue a Brasil persiguiendo una mulata, los abandonó a todos.

Nunca más se supo de él.

Y su madre se murió de pena.

Se murió de cáncer.

Yo sí que voy a vomitar.

Qué más da, el caso es que se murió, no hay nadie.

Tendrá amigos, ¿no?

Claro que tiene...

ustedes.

No te lo vas a creer

pero es la primera vez que veo un muerto en 40 años.

¿Tú crees que podemos sumergirlo?

La argentina no ha aceptado todavía.

Aceptará. ¿Cómo lo sabes?

Bueno, vale, acepto. ¿Y Elia?

Mover un cadáver son palabras mayores.

No digo que haya que moverlo, hay que estar preparados.

Ayúdame a buscar algo de peso.

(Campanas)

¿Y vos?

¿No vas a defender a tu hermana?

Vamos a la policía, por favor.

Esto es un delirio. -¿Quieres dejarla tranquila?

¿Qué te pasa?

¿Te da miedo que se ponga de mi parte?

Que no la molestes. Hablo con ella.

Te veo venir, te vas a aprovechar de la más débil.

Yo soy la más débil.

Perdona, Cati.

No quería decir eso.

Pues yo creo que la más débil eres tú.

Basta, Cati, te he pedido perdón, basta ya.

Te mueres de la envidia.

No soportas que a mi hermana le vaya bien.

Se supone que sois amigas pero no la quieres nada.

Si yo te contara... Es que tú odias a todo el mundo.

Como no eres feliz, odias a todo el mundo.

Mierda para todos.

Ni te das cuenta de lo que tienes a tu lado.

Estás casada con un hombre maravilloso.

¡No te das cuenta de nada!

No me grites. Disfruta de la vida.

Bien dicho. -Tú te callas.

Tenías ganas de decirme todo esto, ¿eh?

¿Hace cuántos años que no sonríes?

¿Sabes por qué me pareces la más débil?

¿Quieres saberlo?

Como te traga Juan, es una vergüenza.

Ni se te ocurra hablar de mi familia.

Dejas que Elia se aproveche de ti.

Te carga a vuestra madre, te juzga todo el rato, ¿eh?

Se ríe de cada cosa que intentas hacer.

Eso es mentira.

Es su hermana mayor, ¿qué quieres?

La cuida, por favor... -Que te calles.

¿Cómo reaccionó con lo de las cremas? Se mofó de ti.

"Te veo haciendo tuppersex". Te dijo eso.

¡Esa es tu estrategia! Hacerle creer que es un monstruo

para que le afane la guita. Su hermana es una hija de puta

que la trata mal, ¡joder! Hasta aquí.

¿Me vas a pegar? ¡Locas!

¿Se nos está yendo la cabeza por culpa del premio?

¡Y a ti también!

Si tanto querías a Mario, ¿qué haces aquí?

Hace 7 horas que se lo cargó, ¡vete!

¿Vos crees que estoy pensando en la guita?

¿Crees que soy como vos?

No soy como vos. No, eres peor que yo.

¿Cuánto tiempo llevabas con Mario?

¿5 meses? Me descojono.

Íbamos a casarnos. Sigues aquí, ¿sabes por qué?

Porque no le querías.

Te haces la santita, te has quedado sola y quieres tu parte.

Ten tu parte. ¿Qué mierda sabes?

Es igual, no te esfuerces, él tampoco te quería a ti.

Mario ha estado toda la vida enamorado de Elia.

Si lo sabemos todos...

Menos tú, como no le conocías.

Qué desastre...

Te han tocado 140 millones, no te olvides.

Ha sido un accidente.

A la cárcel no vas a ir, ni al loquero.

Para algo tiene que servir tanta pasta.

¿Para comprar al juez? Por ejemplo.

No es tan fácil.

Es facilísimo.

Todo el mundo quiere dinero.

Bruno, por Dios, si solo tienes 15 años.

Un día iba en el coche con mi padre

y en un programa de la radio

iban preguntando por la calle

si perderían a su mejor amigo por un millón de euros.

¿Sabes cuántos eligieron al amigo?

Ni uno.

(Puerta)

Elia, queremos hablar contigo.

¿Puedes bajar?

Elia, estás metida en un buen lío.

No me había dado cuenta.

Te vamos a ayudar a deshacerte el cadáver de Mario

a cambio del premio.

Tú ganas y nosotros también.

¿Tú también estás en esto?

No. Cree que no, pero sí está.

No, que no.

¿Y Ramón? ¿Qué?

¿Ramón también?

Elia, queremos ayudarte.

¿Sabéis lo que de verdad me apetece hacer ahora mismo?

Abrir mis regalos de cumpleaños.

Un libro de cocina asiática del Vips.

Muy útil.

Gracias, Martina.

¿Cómo sabes que es mío? Por favor...

No subestimes de esa forma mi escasa inteligencia.

Ya sabes que estamos mal de dinero. Sí,

por eso quieres robarme el mío.

Es el último modelo. Creo, vamos...

(SUSPIRA) Gracias, Polo.

Lo compró mi secretaria, yo es que no tengo tiempo...

Vamos que si tienes, lo cambias. No, no, no, no.

Qué va.

No tengo. Vamos, nunca he tenido.

Me viene de miedo.

Te vas a quedar con las ganas.

¿No me vas a dejar ver el regalo de Mario?

De Mario y mío, no te lo pienso dejar ver.

Vos lo mataste, hija de puta.

Qué bien... Las fundas son de Bruno.

Y... el pañuelo tuyo.

Es precioso.

¿No te gusta? Es precioso, Cati, de verdad.

¿Por qué nunca te gusta lo que te regalo?

¿Y Bruno? Quiero darle las gracias.

Deja a Bruno fuera de esto.

¿Yo? Que le deje fuera... Sí, que le dejes fuera.

Yo me andaría con ojo, a lo mejor ahora mismo tu hijo

está frente a un policía y os quedáis sin un duro.

¿Dónde está el niño? No sé.

¡Bruno!

¡Bruno!

¡Bruno!

¡Bruno!

¡Bruno!

¡Bruno!

¡Bruno!

¡Bruno!

(Móvil)

(Música dramática)

¿Por qué?

¿Por qué?

Eso digo yo, hijo.

Por qué nos das ese disgusto...

¿Por qué hacéis esto?

Estamos intentando ayudar a tu tía Elia.

Y sabemos que nos la jugamos

pero no nos importa porque la queremos.

¿Tú crees en las señales?

Siempre estás con libros de esos... ¿Qué tiene que ver?

A tu tía le tocó una millonada y después mata a una persona.

Eso es una señal.

Alguien nos está diciendo que ella no se merece el premio.

Estás loco.

Intento que lo entiendas. Le quitáis su dinero.

La ayudamos. Podéis sin quitarle el dinero.

¿No? No.

Si me juego ir a la cárcel a cambio de nada soy gilipollas, ¿vale?

¿Tú sabes en qué trabajaba tu abuelo?

Tu abuelo, en desahucios.

Si alguien no pagaba él era el que tenía que echarlo a la calle.

Un día vi como sacaba a un viejo conectado a una bombona de oxígeno.

Y le dije que era una mala persona.

Me metió una hostia...

Pero esa noche lo pillé llorando como un niño.

Un tiarrón de dos metros llorando...

¿Sabes por qué?

Tu abuela me lo dijo,

no podía soportar que su hijo tuviera una mala opinión de él.

¿Qué quieres que piense de ti? No lo sé, Bruno.

Me conformo con que no me mires como yo le miré aquel día.

¿Entiendes?

No te preocupes, eso no va a pasar.

Me alegro.

No va a pasar porque no me vais a ver el pelo más.

Me voy a vivir con Elia.

¿Sabes lo que estás diciendo?

Que yo me callo, pero con una condición...

irme a vivir con Elia.

Dime. Ramón, ¿dónde te has metido?

"Por ahí".

Por ahí... ¿Qué significa por ahí?

¿Qué estás comiendo?

Patatas fritas. ¿No has desayunado?

No he desayunado. ¿Qué cojones importa si he desayunado o no?

"¿Estás en un bar?".

En la Guardia Civil, ¿hace falta que te cuente para qué?

Mira, Ramón... Mira,

no voy a intentar convencerte de la estupidez que vas a hacer,

te digo una cosa, si hablas me largo.

"Y no me vuelves a ver y si te quedas sin mí, también sin el niño".

Me largo para siempre y a ver cómo te las arreglas solo

con un restaurante en ruinas. No sabes lo que dices.

Claro que sé lo que digo. "Tranquilízate".

¡No me da la gana de tranquilizarme!

¿Sabes por qué? Estoy harta.

de trabajar cada día, pasarlas putas y esperar que vayas a remolque.

Por una vez tenemos la oportunidad de salir a flote,

de respirar un poco, joder, y la vas a cagar con tus remilgos.

Martina, por favor. "No lo soporto, Ramón".

¿Qué pasa? Que te importa más ella que yo y el niño, ¿no?

¿Eso es lo que pasa? Cómo me va a importar más...

Vete a tomar por culo con ella, sin ella, lo que te dé la gana.

Huevos a la plancha, revueltos, pasados por agua.

Huevos a la benedictina,

huevos duros y ya está.

Esas son mis especialidades.

De pequeño mi madre siempre nos daba sopa de huevos.

Mi hermana los odia.

Dice que por eso estábamos amarillos.

A mí me encantan.

Me parece un alimento completo y barato.

Menos mal que eres millonario.

Porque miro por el dinero soy millonario, muchacho.

¿Cuál es la comida más cara que has probado?

Cavia iraní.

Una puta mierda... Menos mal que pagó otro.

Dime una cosa, socio.

¿De verdad se te pasó por la cabeza ir a la policía?

No tengo nada que decir.

Hola, papá.

Bueno sí, que me faltan 3 años para cumplir los 18.

Y no voy a decir nada más.

Eso es imposible.

Bruno no ha podido decir algo así.

Lo ha dicho, lo he oído perfectamente que no soy sordo.

¿Por qué va a querer irse a vivir con ella?

¿Porque prefiere a su tía antes que a su madre...?

¿Te has vuelto loca? Pero, Cati...

¡Bruno es mi hijo, mío!

No voy a permitir que se marche contigo.

¿Qué le has dicho para que diga que se quiere ir contigo?

Ya tengo bastante... ¿Te crees mejor que yo?

¿Te crees con derecho de quitarme a mi hijo?

Se te han echado los años encima y estás sola.

Márchate. Abortaste cuando te venía bien.

¡Ahora te jodes!

Y dejas en paz al mío.

No sabes lo que dices. Ves que sí sé.

Ya lo ves, ¿qué crees? ¿Que era un secreto?

No te enteras de nada, Elia.

Una cosa te voy a decir, Juan me quiere.

Mi hijo me quiere. Y tú estás sola.

Y te vas a quedar sola.

Y si te descuidas sola y encerrada con millones o sin millones.

Das pena.

(Música dramática)

Te prometo, hijo, que a partir de ahora todo va a ser diferente.

Tu madre te quiere con locura.

Ya lo sabes, ¿verdad?

No sé qué hay que hacer para que te den un papel.

Decímelo vos.

La prueba me salió genial, el gordo del casting se babeaba conmigo.

¿Hola? ¿Hola?

Estoy en mitad de la nada, no sé.

Okey, bueno.

Decidle que le compro la película.

Sí, oíste bien.

¿No necesitaban plata? La pongo yo.

Pero no quiero el papel de las cinco sesiones,

quiero el protagónico.

Le dices a Darín que si no me quiere de pareja se queda sin película.

¿Me oís? ¡Puta madre que parió a la cobertura de mierda!

¿Ha visto lo del cobertizo? Qué desastre.

Amalia... Si la ha cogido póngala donde estaba.

Comprendo la tentación, pero al dueño le da algo.

O la devuelve o la paga.

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

Todo va a ir bien.

Sí.

Estáis locos.

¿Cómo se os ocurre mover el cadáver?

¿Y qué pasa si Elia no acepta?

Estáis locos, pero ¿qué cojones hacemos aquí?

Esperar. No va a salir bien.

Es imposible.

¿Cómo vamos a justificar el trasiego de dinero?

No habrá trasiego. ¿Ah, no?

Hemos jugado el boleto entre los siete.

Escribiremos un documento que lo refleje.

Los amigos juegan juntos a la lotería de toda la vida.

Los amigos...

El documento que hemos firmado todos dirá:

que hemos pagado el boleto a partes iguales y el premio a repartir.

¿Y si ya he cobrado la pasta y ahora mismo está en una cuenta?

O en dos o en tres...

No está cobrado, Elia, lo tienes en una caja fuerte.

¿Dónde pensáis enterrarlo?

¡Cati!

Tienes que bajar.

¿De dónde lo has sacado?

Lo de que el dinero separa a las personas no es verdad.

A ver,

separa si le prestas dinero a un amigo y no te lo devuelve.

Mi madre está en la mejor residencia, mi hijo en el mejor colegio.

Nosotros veraneamos en China o en Tailandia

o en Mauricio o donde nos da la realísima gana.

Y lo más importante de todo es que...

mi marido y yo ahora nos llevamos de maravilla.

Estamos más unidos que nunca.

Puede sonar increíble, pero...

es verdad, ahora me trata como a una reina.

¿Por qué no puedo irme contigo?

Bruno, tú eres inteligente sabes que eso es imposible.

Y menor de edad.

Eso también.

¿Qué vas a hacer ahora?

Ven aquí.

No dejes que te quiten tu parte.

¿Me oyes?

Busca a alguien que proteja lo tuyo hasta que te hagas mayor.

Prométemelo.

El presente documento privado certifica

que el boleto del Euromillón marcado con los números

2, 5, 8, 12 y 36

más las estrellas 3 y 4

pagado y sellado el 1 de junio en Madrid

es propiedad compartida de los abajo firmantes.

(Música dramática)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Música romántica)

(Música dramática)

(Continúa la música)

(Música dramática)

Somos cine - Felices 140 - Ver ahora

La envidia y la ambición desplazan a la amistad durante la celebración del cuarenta cumpleaños de Elia cuando ésta comunica a sus amigos que ha ganado 140 millones de euros. Un inesperado suceso da la oportunidad a los invitados a plantearse cómo repartirse los millones de su amiga. Dirigida por Gracia Querejeta y con 2 nominaciones a los Goya a mejor actriz de reparto y otra nominación en la misma categoría de los premios Feroz.

Adiós (2019)

Reparto: Mario Casas, Natalia de Molina, Mona Martínez

No recomendado para menores de 16 años Somos cine - Adiós - Ver ahora
Transcripción completa

(Portazo)

(Gritos a lo lejos)

(Portazo)

(Puerta abriéndose)

(RÍE)

(ACENTO ANDALUZ) ¿Qué pasa?

(RÍE) (RÍE) ¡Ven aquí!

(RÍE) Dame...

(SUSPIRA)

(GIME) (ACENTO ANDALUZ) ¡Qué guapo estás!

A ver cómo estás...

¿Eh? (RÍE)

(GIME)

¡Vamos!

¿A ver, que te vea? Venga, va.

¿Has visto a la niña más guapa de Sevilla?

(GRITA Y RÍE)

Hala. (RÍE)

Vamos.

(Gritos)

(MUJER) ¡Patri! -¿Qué?

(Murmullo de conversaciones)

(BESA REPETIDAMENTE)

(Voces de niños en el exterior)

¿Tú de qué te ríes?

¡Pareces un saco de papas!

(RÍE)

¿Pues sabéis qué os digo? ¡Que en chándal voy a ir, hombre!

Y lo vamos a celebrar aquí, en la casa.

Listo. ¡En babuchas

voy a estar toda la comunión! ¿O no, Triana?

¿No le has contado

a la niña que no hay para el convite?

Estrella, no hay dinero. Lo celebramos

aquí y se acabó.

¿Y los primos? ¿Primos?

Los primos, al váter, encerrados.

La misa será en tu cuarto. Al cura lo vamos a poner ahí,

repartiendo las hostias; los invitados aquí;

unas buenas tortillitas del Mercadona... ¡Listo!

Total, con lo fea que vas a ir, te encierro

en casa para que no te vean.

¿Eh? (RÍE) ¡Sí!

¡Estás fea! Eso iba a decir,

¿dónde vamos a ir a celebrar nada con esta niña? ¡Mírala, qué fea!

Que tú también eres muy fea, ¿eh?

¡Qué asco!

¿Cómo que "¡Qué asco!"?

(Música de órgano)

Cuerpo de Cristo.

Cuerpo de Cristo. -Amén.

¡Mírala!

¡Fea!

-Cuerpo de Cristo. -Amén.

-Cuerpo de Cristo. -Amén.

-El traje no lo había más grande, ¿no?

-¡Pareces un secuestrado de la ETA!

¡Triana, dale una tostadita

con manteca! ¡Me cago en vuestros muertos!

¡Callarse! ¡Está ahí la niña! ¡Callarse!

¡A ver si la hostia os la doy yo!

(Música flamenca)

-"¡Vámonos ya!".

¡Arsa!

¡Hale, Antonio!

(TODOS) ¡Ole!

-Controla, que te... ¿Qué dices?

(ESTRELLA RÍE)

# -¡Arribita, arribita...

# hay una estrella de oro...!

Hay que decírselo, venga.

Vamos, dale.

# Son los ojos de mi chica...

¡Vamos, Estrella!

# ...que, cuando los miro yo...

-¡A ver, rubia! # -Niña, levanta...

# ¡Ay, niña, levanta esa pena

# y danza!

# ¡Levanta esa pena y danza! #

(MUJER) ¡Niña! -(RÍE)

-¡Vete y conténtala!

Al final me van a dar curro

para descargar camiones. -¿Con contrato?

Con contrato. ¡Coño!

Pues me voy para allá

a ver si me dan. -Dos hostias y adentro,

sin juicio ni nada, ¡por gilipollas!

Cógete esto, anda. -Mirad, estaban viendo las coplas

y en casa no se ve el Betis. ¿Lo pasas bien

o no, cariño? -¡Venga!

-¡Ya va perdiendo el Betis! -Sí.

Mira, Juan.

Tu tío y tu hermano.

(Canto flamenco)

¿Tú los has invitado? ¿Yo?

(RÍE) ¡Ni harta de vino!

(BESA) Ven aquí.

Ahora vengo, ¿vale?

¿Esta es tuya? -Sí.

Espera.

Cógelo, no muerde.

¡Cógelo, que es de los titos y de la abuela!

¡Pitbull!

(SUSPIRA)

¿Y eso?

El Paniagua ha venido a casa con esto.

(SUSPIRA)

¿Tú cada cuánto vas a salir?

¿De dónde es, Andrés?

Del coño de mi prima. ¿De dónde va a ser?

¿Cómo va eso de tus permisos?

¡Coño!

Pues esto va de que yo firmo un papel,

salgo, estoy con mi niña y mi mujer, y para dentro otra vez.

Me ponen en pelotas, me miran los agujeros

y, si estoy limpito y me porto bien, al otro día me dejan salir.

No me hables como a un tonto.

Te lo estoy explicando.

Dilo de otro modo.

-Paniagua tiene un primo en Sevilla 1,

un funcionario de confianza. Igual lo conoces.

El Sigüenza. -¿Te suena?

No me suena. El que se ocupa del registro.

A lo mejor os habéis cogido confianza, ¿eh? (RÍE)

-Cada vez podrías meter 10.

Es fácil fácil:

tragar, cagar y cobrar.

¿Y por qué coño no las metes tú?

¿Yo qué os dije?

¿Eh? ¿Qué os dije?

¿Os lo repito u os lo escribo y así os queda claro?

¿Quieres que te lo escriba en la pared, en grande?

¡Que no, coño! ¡Que no!

(RESOPLA) ¡Joder, tío!

¡Chico, Chico! ¡Eh, escucha! ¿Qué?

Eso, para el que te ha hostiado. ¿Sí?

¡Que eres muy chulo! -(CHISTA) Ya...

¡A ver si respetas! ¡Sobrino!

Ya está bien. -¿Eh?

¿Te enfadas? -Ya está bien.

Está de comunión. -Somos los Santos.

¿Santos? ¡Me cago en tu puta madre!

-Siéntate, por favor. ¡Siéntate!

¡Cojones, ya está bien!

Escucha un momento.

¿Cómo te vas a buscar la vida? ¿Eh? Dímelo.

¿Qué vas a hacer? ¡No, mírame!

(RESOPLA)

¿Cogiendo chatarra?

¿De reponedor en el Pryca?

-¡Vergüenza! -¿Eh?

¿Vas a estar de mozo,

cargando, dejándote la espalda? ¿Para sacar qué?

¿Y así quieres mantener a tu familia? ¿A tu mujer?

¿Y a tu hija? Y ahora paga luz,

y paga agua, y paga gas.

¡Y paga la comunidad y su puta madre! ¿Qué pasa?

¿Tú no escuchas?

-Tiene razón la mama: no quieres nada con la familia.

¡No, eso no es así, Chico! ¡No!

Ustedes tienen la puerta de mi casa abierta,

pero no para esto. -Para lo bueno y lo malo,

tú eres un Santos.

¡Y eso te ha dado de comer dentro!

¡Me muero antes de comer de nuestro apellido!

¡Sí me he comido el marrón que el Chico no se quiso tragar

por trincarles a los Fortuna!

¡Mira cómo andáis!

Desde que os echaron de las 3000, no vendéis nada.

¡No me jodas!

(Bullicio a lo lejos)

Pero el sobre no lo suelta, el cabrón.

-Ya. -Chiquilla.

-¿Habéis comido tarta?

-No... -Está muy buena, ¿eh?

Prueba a ver. -No, con estos dolores...

ya no...

-No, sí, sí...

Vamos, lo siguiente.

¿Se queda para siempre?

No, para siempre, no.

Ah... Se te quita,

pero yo lo tuve mucho tiempo.

Y la Nati, del quinto A,

lleva tres meses sin lavarse las manos.

¿Y cuando me duche?

Te pones una bolsa en la mano.

Ah, coño, pues me la pondré para que sea para siempre.

Oye, como te vea...

el brazo tu madre, te mete en la lavadora.

(RÍE)

Papá, ¿tú eres bueno o eres malo?

(RÍE) ¿Y eso?

Cosas de tu hija.

¿Te ha contado su plan para soltar los pájaros de la Manuela?

¿La Caraperro? Ajá.

Aquí también tiene.

Dice que entrena a uno para que vuele a la cárcel

y os mandéis mensajes.

(RÍE) En la cárcel, como pillen al pájaro,

se lo comen con papas. (RÍE)

(SUSPIRA)

No nos da, Triana...

Con media jornada, me sacaré una mierda.

¡Di que sí a tu familia, vuelve y dilo!

Triana. ¡Si quieres!

¡Da media vuelta!

Pero, si cada vez que montamos una comunión, nos dan un sobre...,

podemos hartarnos

a tener niños y a celebrar comuniones.

¿Qué te parece el plan? A mí me parece...

estupendo, pero hay que hacerlo en cadena,

como los chinos: polvo, niño, comunión y así.

(RÍE) ¿Eh? ¡Ahí,

dándole como los conejos!

(RÍE)

¡Polvo, niño...!

¡No tienes guasa tú ni nada!

Déjate, que en media hora me cierran la puerta.

¡No, no! No, ¿qué?

Hoy no se duerme en prisión; se duerme conmigo, en casa.

Triana... ¿Y cómo hacemos

para tener más niños si te vas?

¿Tú qué quieres? Que parezco... ¡La mano!

Ni mano ni nada. ¡La niña no se entera!

¿No? ¡Se entera

de todo! ¡Sí! ¡Mentira! ¡Triana...!

¡Quieto! Papá...

(Coche aproximándose)

(Estruendo)

(GIME)

(GRITAN)

(GIME)

(SOLLOZA Y SUSPIRA)

(Vehículo alejándose)

(SOLLOZA Y JADEA)

(GIME)

(GIME)

(GIME)

(GIMEN)

(GIME)

(LLORA) ¡Estrella!

(SOLLOZA) (GIME)

¡Estrella!

(LLORA) ¡Juan!

(LLORA) ¡Estrella!

¡Ay, hija, Juan!

(LLORA Y GRITA)

(Sirenas)

(Emisora de la policía)

(Emisora de la policía)

(Gritos a lo lejos)

(Griterío y sirenas)

¿Ahora vienen, mamones?

¿Qué tenemos?

Unos rumanos. Esto canta... Canta a nuevo.

Alguien ha metido mano y tiroteo.

De los rumanos no sacaréis nada: muertos a bocajarro.

(Sirena a lo lejos)

(Suspiro)

¿Qué te pasa?

-Nada.

Ve a darte una vuelta. -¡No, estoy bien!

Que te vayas.

(SORBE MUCOSIDAD)

¿Y este qué hace aquí?

-Está en mi grupo.

¿Desde cuándo?

¿No te ha contado nada? Es tu hijo, ¿no?

Pregúntale tú mismo.

(Sirenas)

¿Tú no estabas de baja?

Señor juez. -¿Qué tal, Manuel?

Paco. -Eh...

Los autores

reventaron la puerta.

Calibre 9 y 12.

Arma corta y recortada.

Dos tiradores que se cargan a cuatro rumanos.

Y estos no se quedan cortos y responden con cartuchos del 16.

¿Qué se han llevado? -No coincidimos.

Sobre la mesa sigue la cocaína.

¿Cuántos rumanos mueven así?

Si permiso de Fortunas y Taboas, ninguno.

(Voces a lo lejos)

-Ahí, ya vale.

(Emisora de la policía)

(Emisora de la policía)

Manuel.

Desde fuera se ven dos bloques.

"¡A ver si me queda a mí claro!".

Antes había 20 personas asomadas,

y aquí nadie ha visto nada ni ha oído nada ni sabe nada, ¿no?

Si no sé ni para qué pregunto.

¡Pues haber venido antes!

¡Que siempre hacéis igual!

¡Siempre venís... -Perdone.

-...a toro pasado, cuando ya no hace

falta nada!

-¡Ya lo he dicho yo antes! ¿Eh?

Me quedé frita viendo al Juan y Medio y me despertaron los tiros.

¡Cómo voy a salir! ¿Para que me den uno?

Ya...

Tómales los datos. A la Juan y Medio la primera.

-¡Mucho miedo tenéis para patrullar por aquí!

Un accidente a dos calles de aquí. Un coche ha huido.

Ha muerto una niña.

-¿Qué voy a hacer yo...? (SUSPIRA)

(Bullicio)

El coche le dio por el lado. Se dio a la fuga.

La niña venía durmiendo...

y el impacto la mató.

¿Testigos?

¿En este barrio? Aquí nadie ha visto nada.

¡Barroso!

-Sí.

Los padres están en el hospital.

Y poco más...

(Murmullo de conversaciones)

¿Bolsas?

Ya sé que ahora es difícil, pero...

cualquier cosa que recuerden, la que sea...

Solo vi la cara de mi niña chica.

¿Lo lleva usted?

Sí.

¿Así va usted a encontrarlos?

¿Preguntando?

Creemos que el coche que chocó con el suyo

puede estar relacionado con un robo a unos vecinos.

Unos rumanos.

No sé si vieron el coche, el color...

¿Ha visto a mi niña?

¿La ha visto?

Sí. ¿Sí?

¡Pues mueva el coño y haga algo!

¡Llevamos aquí

seis horas y no dicen dónde está!

¿Qué vamos a saber nosotros

de unos rumanos?

¡Que dónde está mi hija!

¿Dónde está?

(SUSPIRA)

¡Haga algo, por favor!

(SUSURRA) Por favor...

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

(JADEA)

¡Está fría...!

Vamos...

(SUSPIRA)

(Ladridos y sirenas a lo lejos)

Pues...

Pues eso..., que yo estaba...

durmiendo a la fresquita,

a mis cosas, y de repente

oí un porrazo muy fuerte, muy fuerte.

-¿Cuántos iban en el coche?

-No lo sé...

-¿Qué tienes ahí?

-¿Qué? -Maravilla,

que me duele la mano de tanta hostia. Que qué escondes ahí.

¡Anda, coño!

¡El ratoncito Pérez! (RÍE)

-Es Lucita.

-El que te ha quitado los dientes, ¿no? ¡Qué hijoputa!

¡A ver!

El coche que mató a la niña, ¿de qué color era?

-¡No lo sé!

-¡No lo sé! ¿Qué color es el "no lo sé"?

-(BALBUCEA) ¡No apriete más, que me lo va a matar!

(SOLLOZA)

¡Gris, gris! ¡Gris!

Gris.

¡Sí, con un montón de mierda encima y...!

Iban dos...

¡Iban muy deprisa y yo no les pude ver la cara ni nada!

¡Se lo juro, se lo juro!

¿Solo dos?

¡Sí, sí! ¡Solo! ¿Y para dónde fueron?

¡Dígale que lo suelte!

(LLORA) ¡Dígalo! ¡Dígale que lo suelte y se lo digo!

¡Venga!

(LA MARAVILLA JADEA)

Eso es...

Fueron para el Amate o para los Pájaros.

¡Eso creo yo, yo qué sé!

¡No sé más, se lo juro

por mi vida, don Santacana!

-Toma, anda.

Comida para la rata.

-No me toques las pelotas.

-Bueno, pues ya tienes donde rascar.

Según la Maravilla, fueron dos en un coche gris

camino de los Pajaritos.

Pero vete tú a saber.

Ya es algo.

Ni los vecinos ni los padres saben nada.

Ya tenemos faena:

encontrarlos antes que el padre.

¿Por?

(RÍE)

Claro, no sabes quién es el prenda ese.

Juan Santos, hijo de María Santos.

"María y sus niños. Hacían y deshacían en las 3000".

"Cosa mala. Hasta que los Fortuna empezaron..."

a disputarles el territorio. Entonces Juan les robó un alijo.

Tuvimos cinco días de tiros y cuchilladas

por ocho kilos de pasta de coca.

"Esos hijos de puta

hacen de todo: matar, traficar, robar...".

"Pero robarse entre sí es pecado".

(MARÍA LLORA)

"Juan cayó y está cumpliendo. 10, 12 años, creo".

"Los Fortunas y otras familias los echaron de las 3000"

y acabaron en las chabolas.

Eli.

Nunca te fíes de un Santos.

"Solo saben mentir".

Lleven el tiempo que lleven,

¿desde cuándo los rumanos trapichean en las 3000?

No se ha visto.

Fortunas y Taboas tienen que explicar qué hacían esos allí moviendo,

quién les ha robado y por qué.

-Si ni han venido a dar el pésame.

¿Qué van a explicar?

-Lo harán.

Si no es por lo civil, por lo criminal.

Arregla un encuentro.

Te las verás con los Fortuna y los Taboa.

Y, si se lavan las manos, ya veremos qué hacemos.

Ni uno ha venido a presentar respeto a mi nieta.

Ni uno.

(Puerta abriéndose)

¿Se puede hablar?

¿Qué pasa?

Ve para arriba.

Pues nada, anoche, con el jaleo, me asomé y vi que salían tres:

uno con los pelos largos, acojonado. Lo iban agarrando los otros dos.

¿Y los otros cómo eran? ¡Normales!

Como nosotros. Uno llevaba pistola, y el otro, escopeta.

Como en el cine. Y con la cara tapada.

Toma.

Se las ha encontrado mi hermano en el callejón.

Dice que los vio meterse en un coche negro muy grande.

Al de los pelos largos le vio la cara

y se parecía al Kempes, un tirado del barrio.

-Es el Kempes.

Lo calé yo desde la ventana.

Lo calé.

-Ándate con ojo, vecino, que han sido unos pocos.

Gracias.

(BANDA SONORA) # Si me das a elegir

# entre tú y la riqueza,

# con esa grandeza

# que lleva consigo,

# ¡ay, amor,

# me quedo contigo!

# Si me das a elegir

# entre tú y la gloria,

# para que hable la historia de mí

# por los siglos,

# ¡ay, amor,

# me quedo contigo!

# Pues me he enamorado,

# te quiero y te quiero,

# y solo deseo

# estar a tu lado,

# soñar con tus ojos,

# besarte en los labios, sentirte

# en mis brazos,

# que soy...

# muy...

# feliz...

# Si me das a elegir

# entre tú y ese cielo,

# donde libre es el vuelo

# para ir a otro nido,

# ¡ay, amor,

# me quedo contigo!

# Si me das a elegir

# entre tú y mis ideas,

# que yo sin ellas

# soy un ser perdido,

# ¡ay, amor,

# me quedo contigo!

# Pues me he enamorado

# y te quiero y te quiero...

(SOLLOZA)

# ...y solo deseo

# estar a tu lado,

# soñar con tus ojos,

# besarte en los labios,

# sentirte en mis brazos,

# que soy muy feliz. #

(Emisora de la policía)

(Voz a lo lejos)

¡Ea! Estos ya no van a la feria.

Eli.

¿Cinco muertos

por 8000 euros?

Se lo trincan a los rumanos

y se dan un homenaje hasta reventar.

¡Barato les ha salido el homenaje!

Mirad la matrícula a ver de quién es.

"Esto no va con nosotros, Juan".

Si estás aquí es por respeto a tu niña.

(SUSPIRA)

Mira, hablemos claro, Gordo.

Hay un robo con cuatro muertos en las 3000.

En tu barrio.

Porque es tuyo, no de los Santos. ¿Es o no?

Los hijos de puta huyen y se cargan a mi niña.

¿Y me tengo que creer que no los conoces?

¿Quién les pegó el palo a los rumanos, Gordo? Dime.

Yo sé que tú lo sabes.

Di. De ese robo no sabemos nada,

así que créete lo que te salga de los cojones.

Ya se os dejó claro: desde que tu hermano metió la mano,

no pisaríais las 3000.

Y ahí está: dejamos que vivas ahí con tu mujer.

No, habéis dejado que maten a mi niña.

¡Escucha!

Si me tengo que cargar a alguien, sea Fortuna

o Taboa, te juro que le rajo el cuello.

A mí no me vengáis con leyes gitanas, ¿eh?

Cuidado con esa boca...

si no quieres que te la reviente.

-Juan, el Gordo y yo

sabemos que el asesino y ladrón de tu familia es el Chico

y no tú. Bien lo sabéis.

Pues entonces no me ladres tanto,

que te queda muy grande. -Y créeme.

Me duele en el alma lo de tu niña.

-Si averiguamos algo,

serás el primero en saberlo.

Y ahí tienes la puerta.

(LOS PÁJAROS TRINAN)

(Campanadas a lo lejos)

¿No quiere, seguro? No, gracias.

¿Tengo que ir a firmar o...?

Eh... No.

Solo al seguro.

¿Al de los muertos?

Siéntate.

¡No te voy a cobrar! Ni Fortunas ni Taboas saben nada.

Se lavan las manos. -Han encontrado a dos muertos.

En un coche gris.

Dice el Paniagua que son los que robaron a los rumanos.

Paqui, la de los Verdes, vio salir a tres tíos del piso. A tres.

Y a uno le vio la cara, al Kempes.

Y vio un coche negro.

-¿Y de dónde sale lo del coche gris?

-La Maravilla.

Esa lo dijo.

Y la Maravilla esa anda con el Kempes.

En algún antro, ¿no?

-Y de allí no saldrá.

Quietos hasta que yo lo diga.

¿Vale o no?

¿Tiene hijos usted?

No.

¿No quiere?

No puedo.

¿Por qué no puede?

Juan las tenía escondidas.

¡Lléveselas y que entierren con ellas a los asesinos!

"A la policía"

le va a faltar tiempo para decirte que esos yonquis chocaron tu coche.

Ahora...,

si tú te lo crees,

si tu mujer se lo quiere creer y nos dices que es verdad,

nos callamos la boca.

Aunque me reconcoma.

Y, si la Maravilla esa está escondiendo algo,

aquí estamos

para sacarle la verdad.

(Claxon)

Primo, ven para acá.

¿Y la Maravilla?

-¡A ti te lo voy a decir, julay!

¿Y el Kempes?

¡Anda, Juan!

¿Qué pasa, Cristo?

¡No te había reconocido!

¡Siento lo de tu niña!

¿Habéis mirado en los Verdes? De allí venimos.

Mira...

Pregunta al Basilio, el de la ventanita.

¡La Maravilla se harta de comprar chucherías!

¿Tú te lo puedes creer?

¡Como una chiquilla! (RÍE)

(ANDRÉS ARRANCA)

Este...

y ese de ahí. Los dueños del coche.

Fortuna. Sí.

La matrícula es falsa, pero el bastidor da

hasta tres nombres, dos son Fortuna.

El caso está cerrado.

Mi compañera no piensa igual.

Hay que prepararse y entrar

en las 3000, y yo quiero estar.

Ustedes veréis.

Basilio, ¿qué tal el negocio?

-Juntando millones.

¿Tú qué? Has salido ya, ¿no?

Entrando y saliendo. -Como mi Vale.

Sí. Más vale que se quede allí el pobre.

Si no, la lía gorda. ¿Sabes dónde está la Maravilla?

-No hables, que son Santos.

¡Tú a callar y a vender, que te buscas la ruina!

-¿Te quieres callar ya?

LM no tengo; Winston. ¿Paquete

o suelto? -Un paquete.

Basilio...

-Anda en el Hotelito. La vi salir de donde los Fortuna tambaleándose.

Gracias. -¿Esto qué es?

(LEE) "Smoking seriously..."

"Seriously harms..."

¿Esto qué coño es? ¿Winston de los chinos?

-¡Americano pata negra, cojones! ¡Tira!

-(RESOPLA) ¡Pata negra...! ¡Ya...!

Eli y Santacana irán

a por el Gordo y los hijos, el Bizco y el Vicente.

Los geos darán la patada

y empezarán a hacer amigos.

Venga.

(Sirena de policía)

(Sirenas de policía)

(Ladridos a lo lejos)

(Sirenas de policía)

-¡La guardia!

(Sirena de policía)

(Voces)

-¡Hijos de puta!

(Sirenas de policía)

(Gritos)

-¡Vámonos! -¡Que vienen con los geos!

-¡Vámonos!

(Sirenas de policía)

(Sirenas de policía y gritos)

¡Mariconas!

(Ruido de helicóptero)

-¡Dentro! -¡Dentro!

-¡Dentro!

¿Dónde está la Maravilla?

No la he visto. ¿No?

(Gritos)

¡Adentro, adentro!

¡Va, va, va!

¡Dentro!

-¡Limpio!

(LOS NIÑOS LLORAN)

¡Vais a comerme la polla!

(Gritos)

Tú, saco de mierda,

¿has visto a la Maravilla?

-¿Yo qué coño sé?

-¡A ver si te doy!

(Disparos)

(Disparos)

"¿Qué haces?".

-¡Que me digas dónde está la Maravilla!

-¡Id a la mierda ya! ¿Qué haces?

(GRITA) Que solo buscamos a la Maravilla.

-¡Que no sabemos nada! ¡Aquí no está!

(JADEA)

¡Aquí no se os ha perdido nada!

¡Hijos de puta!

(Disparos)

-¡Me rindo, me rindo!

(GIMEN)

(GRITAN)

-Eh, ¿dónde vas?

(GRITA) (SE QUEJA)

(JADEA)

(JADEA)

(GIMOTEA)

¿Quién iba en el coche, eh?

¿Iba el Kempes? (LLORA)

¡Ay! ¿Quiénes eran los otros?

¡Yo no vi nada, yo no vi nada! ¡Habla!

¡Dime! ¡Habla, me cago en tu puta madre!

¡Habla, habla, hostias! (LLORA)

¡Mírame! (LLORA)

(LLORA)

(JADEA)

¿Fueron ellos?

¿Fueron los Fortuna?

¡Dime, hija de puta! ¡Sí!

(GRITA)

(JADEAN)

¿Dónde están?

(JADEA)

(JADEA)

(JADEA)

(JADEA)

¡Eh! ¿Qué haces, cojones? ¡Deja esa...!

¡Que se van, hostias! Pero...

¿A ti quién...? ¡Lo sabías!

¡Han sido los Fortuna! ¡Hijaputa! ¡Calma!

¡Calla la puta boca! ¡Cállate! ¡Eh, eh!

¡No pasa nada! ¡Hostia puta!

¡Tranquilos!

¡Es el padre de la niña, coño!

¡Me estáis mintiendo!

¡Que se enteren las 3000 y toda Sevilla!

¡Los Fortuna han matado a mi niña!

¡Han matado a mi niña! ¡Juan!

¡Me la han matado! ¡Juan! ¡Eh!

¡Hijos de puta! ¡Juan!

¡Hijos de puta! ¡Juan!

¡Me estáis mintiendo! ¡Tranquila!

¡Me la han matado! ¡No se lo lleven!

¡No se lo lleven! Es su marido. ¡Calma!

¡Eh, escucha! ¿Así nos vas a ayudar? ¿Así?

¡Di! ¡Hijos de puta...!

¡Puta!

(JADEA)

92 000 euros, 256 papelas,

cuatro cortas, dos escopetas y un rifle con mira.

El calibre coincide. Los Fortuna les han dado

un buen palo a los rumanos. -¿Quién falta?

El Gordo y uno de los hijos.

El resto, al juez ya. No quiero que se me llene esto

de gitanos pidiendo justicia.

-Y al padre que le den por culo. Métele un paquete que no vea

la calle en su vida.

(Emisora de la policía a lo lejos)

Si no quieres mirarme, no me mires.

También sé lo que duele perder a una hija.

Con 15 años tuve una niña.

Muy chiquitita.

Sietemesina.

Mi familia se creía que yo seguía siendo virgen.

De esto te estoy hablando del año...

68 o 69, imagínate qué plan.

Para parir...,

sola.

Nadie se enteró.

Y la estuve dando de comer a escondidas.

Hasta que se me murió...

(SUSPIRA) No la pude ni bautizar.

¡Se me murió sin nombre!

Por tu culpa mi niña se ha criado sin su padre.

A mi chico lo hubieran matado en la cárcel.

Como a su padre.

Por eso se lo pedí.

¡Solo habéis traído desgracia a mi familia!

¡Desgracia y muerte!

Y ahora mi Estrella está dentro de un frigorífico, en una bolsa.

¡Helada!

¡No me hables de dolor!

Te guste o no,

tu niña es mi nieta.

¡Y es una Santos!

Mi Estrella no es de nadie.

¡No es de nadie!

(Puerta abriéndose)

(Pasos)

Juan. ¿Cuándo vais a trincar al Gordo

y a su hijo? Porque los vais a trincar, ¿o no?

¿Me das un plazo?

Eso no es cosa tuya.

Y menos si aún quieres el tercer grado.

Deja hacer a la policía.

El coche gris,

el del robo,

era de los Fortuna, ¿no?

Les echaron el muerto a los yonquis, ¿no?

Si te tomas la justicia... ¿Justicia?

¡Ustedes no saben qué coño es la justicia!

¿Qué quiere que haga?

¿Qué tengo que hacer?

¡Dime! ¿Qué hago?

Escúchame.

No pararé hasta encontrarlos. Te lo juro.

Mírame, Juan.

Los voy a trincar.

Pero tú para.

Se acabó.

(SUSPIRA)

Triana...

A la niña la entierran mañana.

No tengo ropa para vestirla.

(SUSPIRA)

No sé si ponerle el vestido de floripondios

o la camiseta de los gatos que le gusta.

Si no le pongo el vestido, la prima de Carmona dirá algo.

¡No sé!

¡Triana!

Escucha...

Eh...

A la prima de Carmona que le den.

¡Ya!

¿O no?

(RÍE)

(SUSPIRA)

¡No la vistamos!

¡Si la vestimos, se va!

¡Se nos va para siempre ya!

(JADEA)

¡Yo la oigo...!

¡Yo oigo a mi Estrella llamarme...!

Pero ¡no sé adónde quiere que vaya!

¡No sé...!

A ti te llamó, ¿tú te acuerdas?

¿Eh? ¡"Papá"!

¡Fue lo último que dijo!

(SUSPIRA)

¡Llámala, Juan!

¡Llámala y dile que venga!

¡Llámala y dile que venga, que es muy chica! ¡Aquí, conmigo!

¡Que yo la cuido! ¡Juan, dile que venga, que está sola!

¡Está sola y tiene frío! ¡Juan, por favor!

¡Está sola y tiene mucho frío!

¡Dile que venga, por favor!

¡Ay, mi niña, por favor!

(LLORA)

# (BANDA SONORA) Ya...

# a dormir va la rosa...

# de los rosales.

# A dormir va mi niña

# porque ya es tarde.

# No, no...

# No, no, no, no...

# No, no, no, no...

# Duérmete,

# lucerito

# de la mañana. #

Vete para la casa.

(LLAMA)

¿Qué te pasa, chiquilla?

Vamos, Juanito.

Al llegar a la cárcel,

les dices que estás agobiado por la historia de tu hija,

que te duele todo. Te llevan al médico

y te darán pastillas. -Allí estará mi primo,

el Sigüenza, esperándote.

¿El Gordo y el Vicente?

¡Uf, la moto ha aparecido cerca de Villafranca!

Si están en Cádiz, a saber dónde.

Para saber dónde, no te queda otra.

-Hijo, a tragar.

(SUSPIRA)

(TRAGA)

(LE DA UNA ARCADA)

Mi marido no quiere que esté aquí. ¿Y le harás caso?

(RÍE LEVEMENTE)

Las balas, ¿de dónde las sacó?

¿Por qué quieres saberlo?

¿No estaba ya todo cerrado? ¿Qué más queréis?

Por favor, Triana.

Hablé con la vecina.

¡Un programa de coplas me tuve que tragar!

Pero me contó lo que vio.

Vio salir a tres,

se subieron en un coche y a uno le vio la cara.

A uno del barrio que llaman el Kempes.

¿Quién mató a mi niña?

(Puerta abriéndose)

Una hora hasta el relevo.

Hay que darse vidilla.

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

(Gemidos)

(Gemidos)

¡Habla, hostia! ¡Habla!

(GIME)

¡Habla! ¡El Pacheco!

¡El Pacheco sabe dónde esconden al Gordo!

¡Te lo juro por mi madre!

¡Él lo sabe todo!

(GIME)

(GIME)

¿Y dónde para el Pacheco?

(JADEA)

¡En los Pájaros! ¡En los Pajaritos! ¿Sí?

¡Sí, allí!

¡Él sabe dónde!

-No te enrolles, es de saldo.

¡Y tú!

¡A la celda y chitón! (MARCA)

¿Estamos?

(JADEA)

(JADEA)

Mi Estrella, ¿qué vamos a hacer?

De un 38.

No coincide con las que mataron a los rumanos.

Y la vecina esa, la de las balas, dice

que en el coche iban tres, un tal Kempes. ¿Te suena?

No.

¿Y de dónde sacas eso?

Robos dice que es de aquí, de Triana.

Se llama Mario Alberto Montes.

Mario Alberto Kempes, de Triana.

¡Yo me cago en mi puta madre!

(Toses)

En un hotel no van a estar, Pacheco.

-¡Te juro por mi madre que no sé nada!

¡Yo al Gordo ese no le conozco, coño!

-Tonto no eres.

-(LLORA) -Y yo prisa no tengo.

-¡Su puta madre! ¡No llega!

-¡No, por favor! -Sí.

-Te digo yo que no va a llegar. -(GIME)

-¡No va a llegar, me cago...! -(LLORA)

¡No! -(PONE EN MARCHA EL TALADRO)

(EL CHICO PONE EN MARCHA EL TALADRO)

-¡Por favor!

¡No, no, no, no!

(GIMOTEA Y LLORA)

(SUSPIRA y JADEA) ¡Ay!

-No llega.

-No llega, ¿no, sobrino?

¿Eh? ¿Qué te dije? Te dije: "No va a llegar". ¡Y no ha llegado!

¿Y dónde encuentro yo una alargadera? -Vete a un chino.

-¡No! -¿A un chino?

¿Dónde hay un chino abierto en las chabolas?

¡A un chino...! (PACHECO LLORA)

-¿Adónde vamos a encontrar un chino? -Que sí.

¡O lo acercamos para acá!

Lo acercamos... -¿Al gordo?

-¡Claro! -Pues al gordo lo acercas tú,

que estás muy fuerte, que a mí me ha dejado deslomado.

-¿Te aclaras...

o nos ponemos a buscar un chino? -Venga...

Al gordo lo vas a empujar tú.

(Móvil)

(Móvil)

"Carretera de Vejer, pasando el hotel, en los pinares".

"Tienen una parcela, Mi Gorda".

En tres horas salgo de fin de semana.

(Portazos y voces a lo lejos)

Este, lo más bueno que se puede tener por niño,

con todo lo que le ha pasado.

Y ha aparecido ya, ¿no?

Le buscamos.

¿Cuándo estuvo con él por última vez?

Lo mismo les digo a ustedes

que a los otros dos.

(Música en una radio)

Vi a mi Miguelito el lunes, después de ferias.

Y me cogió el dinero, fíjese usted.

Y hasta hoy.

(Gritos)

Niña, vete para arriba.

(Gemido)

Mi marido.

¡El alzhéimer!

Entre este

y los niños copleros de Canal Sur, con los berridos que pegan,

me tienen loca.

¿Quién más ha venido preguntando por su hijo?

Los policías que estuvieron aquí.

Uno jovencito, el otro más mayor.

Policía no parecía,

pero, como me enseñó la placa, que llevaba al cuello,

en una cadenita...

(Música de la máquina tragaperras)

Nando, tenemos que hablar.

¿Qué haces con eso?

¿A quién buscáis?

(RÍE) ¡A tu puta madre estoy buscando!

¿Qué hablas?

Kempes. ¿Por qué le buscáis?

Un confidente nos pasó su nombre.

¡Confidente! En el informe no se nombra.

Mira, me bajas el tonito y el papelito.

¡No lo nombra justo por eso, porque es un confidente!

Y, si no entiendes qué significa "confidente", búscate un diccionario.

¿Y Kempes?

¿Qué os calláis?

¡Joder! ¡Me voy a cagar en todas tus muelas!

Por ahí no vayas. ¿Sí?

Sí, por ahí no vayas. En el informe lo tienes todo.

¡Joder!

Hablamos con la madre del Kempes, y punto.

¿Vale? Creíamos que había algo, pero al final nada de nada.

¡Esa puta viuda...

decía que si su hijo llegó de la feria...!

¿Cuánto te has llevado, cabrón? ¿Qué haces?

¿Qué haces? ¿Cuánto, eh?

-¡Vale, vale!

¡Cierras el caso porque te llevaste lo de los rumanos,

cabrón! ¡No me llames chorizo!

¡Eli! ¿No te habían quitado el coño?

¡Tu puta vida! ¡Eh!

¡Eli, fuera!

¡Te vas a tragar la placa! ¡Fuera!

¡Hija de puta!

¿Y se llama policía?

¡Suelta, cojones!

¡Mierda!

¡Me cago en su puta madre!

¿Qué coño te pasa? ¡Estaba media comisaría!

(VOZ BAJA) ...condenada... ¡Eli!

Algo esconden...

¡Escúchame!

¡Escucha tú, hostia! Barroso y Nando han cobrado ese dinero.

Colocaron a los yonquis y cerraron el caso con los Fortuna.

¿Qué pruebas tienes?

¡El dinero, los billetes! ¡La puta gomilla roja! ¿Eh?

Tenía una en la cartera, la de la casa.

Como la de la mochila.

¡La puta gomilla roja!

¿Como esta? ¿Esta es tu prueba?

Tú también eres sospechosa.

¡Piensa, hostias!

¡Esos son tus compañeros y yo hace 28 años

que conozco a Barroso!

Y le acusas sin pruebas. ¡Y a mi hijo!

Así no, Eli.

Así no.

Si han hecho algo, lo pagarán, pero así no.

Así te quedas sola.

(Gritos)

(Golpes y gemidos)

(Golpes y gemidos)

(Cuatro disparos)

(Grito apagado y jadeos)

(GIME)

(GIME)

(GIME)

(GRITA)

(JADEA)

(Resoplido)

(Gemido)

(GRITA)

(GIME)

(RESOPLA)

(Dos disparos)

(RESOPLA Y JADEA)

(JADEA)

(JADEA)

(JADEA)

(JADEA)

(SUSPIRA)

(JADEA)

-(GIME)

(GIME)

(Gemido)

(EL CHICO JADEA)

(Banda sonora: música flamenca)

"¿Te acuerdas de chiquitito?".

Te bañaba en una pileta.

Donde la Manuela, ¿te acuerdas?

¡Tenía gallinas

y un pato negro con más mala leche, el hijoputa...!

¡Seis añitos que tendrías!

Te ponía en cueros para bañarte...

y, al aparecer el pato, ¡zum!,

el Juanito en pelota corriendo tras él.

(Banda sonora: música flamenca)

(JUAN LLORA)

(LLORA)

¡No puede ser!

(LLORA Y SUSPIRA)

# (BANDA SONORA) # ¿A quién le voy a contar yo

# las fatigas que estoy pasando?

# Fatigas que estoy pasando,

# las fatigas que estoy pasando.

# Se las voy a contar

# a la tierra

# cuando me lleven.

# Perras son...

# Se las voy a contar

# a la tierra

# cuando me lleven.

# Perras son... #

Se te ha ido.

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

¡Madre!

¡Sal para fuera!

Su marido, el enfermo,

quiero verle.

(GIME)

¿Mamá?

¿Quién es?

Yo no lo tenía encerrado.

Era para quitarle de la droga.

-Inspector. -Para curarle.

-Tenía esta arma bajo el colchón.

(Murmullo de conversaciones)

(Gemido)

-Señorita...

Déjeme que me meta...

¡Señorita, mi alma, por favor!

¡Que, si no, no me va la cabeza!

Vamos a hacer una cosa, ¿vale?

Usted me deja que me meta,

que lo tengo en la chaqueta, y yo le cuento

lo que usted quiera, ¿vale, eh?

Eh... ¿Dónde...?

(SUSPIRA)

(GIME)

¿Y la...?

(GIME)

(GIME) Dale.

Mire...

Yo había visto que los rumanos...

estaban manejando bien. Vamos,

que tenían billetes.

¿Y yo qué hice? Pues...

Pues fui adonde el Barroso

a contárselo todo.

Al Taboa,

al bar... Y ellos me dijeron: "Toma este móvil de los chinos

y esta noche nos llevas donde los rumanos".

¡Me pusieron el primero,

las mariconas, para que se creyeran que yo iba a pillar!

(JADEA Y TITUBEA)

Y, cuando abrieron la puerta...,

¡fuf!

¡Yo no he visto tanto tiro en mi vida!

¿Y en el coche

qué pasó?

¡Es que yo no vi nada!

¡Yo no vi nada, señorita!

¡Yo me metí en el coche cagadito!

¡Y nada más que sentí

un golpe muy fuerte y muchos chillidos!

¡No vi más nada!

¡Lo juro!

¿Iba Barroso y quién más?

¡Sí, el Barroso y el otro!

¡El niñato ese! ¡Sus muertos...!

(SOLLOZA)

¡Hijoputa! ¡Sus muertos!

Te liaste a tiros donde los rumanos.

¡Yo qué voy a disparar ni voy a disparar! ¡Mira este!

(SOLLOZA)

Ahora...,

que yo sé quién disparó, ¿eh?

¿Sabes?

¡Fueron el Nando y el Barroso! Nada más entrar, se volvieron

locos, se hartaron de pegar... ¡Hijo de puta!

¡Yonqui de mierda! ¡Calma!

¡Está mintiendo! ¡Tranquilo!

(GIME) ¡Ese mierda miente!

¡Tranquilízate!

¡No me toques, hostias! ¡Joder!

Bajad las armas.

(JADEA)

Te vienes a declarar.

¡Yo qué voy a declarar! ¡Ya he hecho lo que tenía que hacer!

(SE QUEJA) ¿Por qué...?

¡Eh! (AMARTILLA UN ARMA)

Mario.

Tranquilo.

Tranquilo, Mario.

Déjalo, nadie te hará daño. (RÍE)

No te pasará nada. Solo tienes que venir a declarar.

¡Que declare su puta madre! ¿Me está escuchando?

¿Me vais a sacar de un agujero

para meterme en otro?

¡A mí no me encierra nadie, me cago en Dios

y en mi madre!

¡Yo no he hecho nada, señorita! ¡Que se lo estoy diciendo!

Eli, quita de en medio.

¡Enciérrele a él, señorita!

¡A él, a todos ustedes!

¡La policía entera tenía que estar encerrada!

(SOLLOZA)

¡Señorita, no se está enterando de la película,

colega!

En el momento

que yo entre en comisaría,

el Barroso me va a coger

y me va a disparar en la cabeza.

Deja el cuchillo. Toma la jeringa.

(LLORA)

¿A quién le va a importar que yo me muera, señorita?

¡A mi madre!

Tranquilo, Kempes.

(GIME)

(JADEA)

Déjame... A ver, cojones....

(LLORA)

(JADEA)

(JADEA)

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

(Voces y risas de niños)

¿Qué haces aquí?

¿Hoy no duermes allí?

Quería verte antes de entrar.

¿Para qué? ¿Para...

no decirme nada, ni "¿Dónde has estado?" ni...?

¿Sabes?

Cuando me preguntaban a quién se parecía Estrella,

siempre decía que a nadie, que se parecía a ella sola.

La Estrella no había sacado nada malo nuestro.

Más te vale que lo que haces no avergüence a mi niña.

Si vuelves a prisión, no estaré cuando salgas.

(Trueno)

Señorita...

¿Se tuvo que estudiar mucho?

Para policía...

A mí lo que se me daba bien era

el fútbol...

¿Podemos hablar?

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(CUELGA)

Tranquila, Eli. Tranquila.

Me enteré hace unas horas, lo juro.

Me dieron su número y quería encontrarlo antes que ellos.

Arreglarlo.

¿Qué hago, Eli?

¿Eh, qué coño hago?

¿Y si tu hijo te pidiera ayuda?

No tengo.

No tengo hijos. (SUSPIRA)

No quería ensuciarte.

Les trincaron medio millón de euros a los rumanos.

¡Es mucho dinero!

¡Joder!

(Trueno)

(SUSPIRA)

¿Qué hago?

¡Eli!

¡Eli!

(SE QUEJA)

(GIME)

¡Eli!

¡Eli!

(JADEA)

(Trueno)

(Trueno)

(JADEA)

(JADEA)

(GIME)

Chaval...

(TOSE)

¿Tienes un teléfono?

Teléfono...

Necesito ayuda.

(Trueno)

¡Chiquillo!

¡Mira quién ha venido! ¡La hija de puta de la policía!

(Trueno)

(Trueno)

¡Hija de puta, te vamos a partir!

-¡Puta, vamos a acabar contigo!

(GIME) ¿Qué es esto?

¿Esto qué es...?

(JADEA)

De aquí no sales viva.

(Disparos)

¡Para! ¡Que pares! ¿Qué pasa?

(DISPARA SIN BALAS) (GIME)

(SE QUEJA)

-(GRITA)

(GRITA)

(KEMPES GIMOTEA)

(GIME) ¡No, no, no!

¡No me gusta...! (LLORA)

¡No...!

¡Que yo no he hecho nada, por favor!

¡No, no!

(GRITA DE DOLOR)

¿Adónde vas?

¡Métete en el coche!

¡No, vamos a sacarla!

No va con nosotros. ¡Vamos!

(Grito)

(KEMPES GIME)

¡Eso no es...!

(GRITA)

¡Dejadla!

¡Me cago en Dios! ¿Ahora quién se atreve?

¡Largo!

¡Vamos, vamos!

(DISPARA DOS VECES)

(JADEA)

(TOSE)

Vamos.

(RESOPLA LEVEMENTE)

Muy bien, vale.

Venga, gracias.

La han visto por las 3000. Va con el mayor de los Santos.

-Prisiones dice que hace dos horas que tenía que haber vuelto.

Como esa cabrona abra la boca en comisaría,

la degüello. -Es su palabra contra la nuestra.

Además, no tiene a nadie.

Tiene a los Santos.

-Pues se la acalla de un tiro.

-¡Joder, macho!

No va de su palabra

contra la nuestra. Cuando los Santos vengan a buscarnos, van a venir

porque matasteis a su niña.

¿Quién conducía?

Tú, levanta.

Venga, vámonos.

Y llama a Taboa.

(Motor del coche)

(Sirena a lo lejos)

Fue la policía.

¡Juan!

Fue la policía.

¿Cómo dice?

Los... yonquis que encontramos...

Los pusieron allí para inculparlos.

Fueron los policías...

¡El puto Barroso!

El Nando conducía esa noche...

(SOLLOZA)

¡La policía mató a tu niña!

¡Lo siento!

(JADEA)

¡No podemos callarnos!

¡Tiene que saberse! ¡Habrá que denunciarlos!

¡Hay que decírselo a alguien!

¿A quién, si fue la policía?

¿Eh?

¡Un tiro por la espalda te meterán como hables!

¿Y tú qué vas a hacer? ¿Matarlos?

¿Tú tienes pruebas de esto?

¡No tenemos nada!

¡Qué coño vas a tener!

(LLORA)

(LLORA)

¡Hijos de puta!

¡Hijos de puta!

Hay que sacarla: se va a desangrar.

¿Y adónde vamos, Triana? ¡Yo qué sé!

¡La policía nos encontrará!

¡Dime! ¡Mírame! ¿Qué hacemos, Triana?

¡No tenemos nada! ¿Qué vamos a hacer?

¡La policía va a por nosotros! ¡Para!

Dime, ¿qué hacemos?

¿Qué hacemos?

Tú déjame a mí, ¿vale?

¿Cómo que te deje? Confía en mí.

Habla con tu gente.

¡Ya!

Ese caballo tiene nombre.

El caballo viene y va, Taboa. Como los dueños de esto.

Un día estás arriba; al siguiente, bajo tierra.

¿Se puede saber a qué viene tanto detalle de parte de ustedes?

A que a ustedes...

os queda un telediario,

lo que tarden los Santos en saber que en este bar, en esta mesa,

se preparó el palo a los rumanos.

Y luego pasó lo que pasó...

y los Santos se van a enterar. Por mis muertos que lo harán.

Pero te voy a ayudar.

Antes hay que dejar todo claro.

Los Santos deben saber quién manda.

(SUSPIRA)

¿Y si te digo que no,

que aire?

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

¿Qué es esto, Taboa?

¿Drogas y armas en tu bar?

Tú las has traído.