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La preciosa dedicatoria de Alain Hernández a su padre

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Alain Hernández es el actor que da vida al cabo Gamero en la serie 'La caza. Tramuntana'
Alain Hernández, el actor de la serie 'La caza. Tramuntana' KLA

Alain Hernández, el actor de La Caza. Tramuntana ha homenajeado a su padre con una dedicatoria muy especial. Ha compartido con sus seguidores en Instagram una foto antigua con un bonito mensaje dedicado a su progenitor en el Día del Padre, ensalzando sus valores y agradecido por haber crecido junto a él.

"Trabajó mucho (muchísimo) y ganó mucho (que no muchísimo) dinero. Pero tuvo pocos (poquísimos) lujos, básicamente porque no los quiso, ni le importaron. Porque prefirió invertir o, mejor dicho, reinvertir casi todo aquel dinero en la empresa (su querida empresa) Jamones El Charro y trabajar más y dar más trabajo a más gente. Y así se ganó el respeto y la admiración de todo el que lo conoció. Pero también lo invirtió en que no le faltara de nada a su familia, a nosotros, y viviésemos bien. Sin lujos, ni glamur, pero bien.
A lo que voy.
Un ejemplo (entre los muchos) es que siempre (cuando digo siempre es “todos los veranos de mi vida hasta bien mayor”) veraneábamos en el pueblo. En su querido pueblo. Nuestro querido pueblo. “El Soto” (Sotoserrano, Salamanca). Pero resulta que un par de veces también veraneamos (una semanita como mucho, no os creáis) en Mallorca (porque un buen amigo suyo nos dejaba a buen precio un aparthotel) y un par de veces también, en Alicante (turismo inevitable en los 80). Y fue allí, en Alicante, donde mamá nos tiró esta foto. Y es una foto que habla de todo eso. Una foto tirada en un aparcamiento. Supongo que era el aparcamiento del hotel. Sin ningún lujo, ni glamur. Pero, sobretodo, sin buscar el fondo perfecto. Ni la luz, ni el perfil, ni el momento del día, ni el ahora llamado “outfit”, perfectos... Nada de eso importaba, porque lo perfecto era estar juntos durante unos días. Sin pensar en la empresa. Sin pensar en el cole. Sin pensar en nada. Lo perfecto era subirme a tu espalda.
Ese era el verdadero lujo.
Eso sí era viajar en primera clase.
GRACIAS por tu humildad y tus valores, papá.
Cada día los valoro más, créeme.
Te quiero.”