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El diablo no solo se viste de Prada

  • Ferragamo analiza los arquetipos machistas para redefinir la nueva masculinidad
  • La venta de moda masculina aumentó un 4,5% en 2019; la de mujer, un 4,3% 

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Prada hace de la durabilidad de la prenda un arma de sostenibilidad. AFP

No cabe duda. Fendi es una de las firmas que más aceptación tiene entre la gente joven, sobre todo poque es la favorita de estrellas de la música y el cine. Arrasa entre las celebridades orientales pero también la adoran iconos de moda, como Rihanna y Rosalía, y artistas como John Legend, Cynthia Erivo, Amal Clooney, Selena Gómez, Miley Cyrus o Nicki Minaj, que incluso ha colaborado con ellos para hacer una colección cápsula. La legión de fans de la casa italiana crece cada día, más ahora que cuenta con una línea de costura y ya ha empezado a conquistar las alfombras rojas. El vestido transparente que Gwyneth Paltrow llevó a los Globos de Oro ha sido todo un éxito. Ahora refuerza la divisa masculina y lo hace con una colección que definen como "una nueva normalidad donde las prendas tradicionales no siempre son lo que parecen". Silvia Venturini, su directora creativa, propone un divertido rompecabezas de contrastes jugando con las formas, texturas y colores.

Fendi vive un momento de gloria por el apoyo de las estrellas del cine y la música. AFP

Venturini cuenta que ha creado las prendas como si fueran "carteras para llevar el cuerpo", sacando al exterior elementos que normalmente están en el forro. Vemos "inserciones multibolsillo" y tiras de tejido para llevar cosas tan dispares como una corbata. Abundan los dobles sentidos de patrón, como las mangas y dobladillos de chaqueta que se transforman con cremalleras y colores alternos, o los pantalones rectos que se unen a una falda. Tiene claro que el minimalismo no es carne de Instagram y por eso se centra en piezas llamativas, tanto por el tejido o el color como por el patrón. Una sencilla cremallera ofrece dos opciones; es decir, dos looks y dos fotos para subir a las redes sociales. 

Propuestas de Silvia Venturini para Fendi. AFP

Su famoso logo pasó de ser un mero elemento diferencial y aspiracional a ser un estampado deseado por los influencers. Venturini ahora lo reinventa como si fuera un estampado salvaje, como una segunda piel hecha ahora con abstracciones de motivos, tanto monocromáticos como multicolores, e incluso con intarsias. En esta colección destaca la fantástica colaboración con la firma japonesa Anrealage, que se traduce en una selección de ropa exterior fotocromática, con piezas sensibles a la luz que cambian de aspecto. ¿Esto era el futuro? Parece que sí. 

Propuestas para el otoño e invierno de 2010/21 de Prada. AFP

Muchos aspectos están cambiando. Para empezar los modelos a seguir. En los desfiles de la Semana de la Moda de Milán se rinde culto al hombre trabajador: Dolce&Gabbana sacó a su pasarela a modelos convertidos en carpinteros, jardineros y pintores. La idea es poner en valor a esos individuos anónimos que son héroes cada día para sus parejas, familias y amigos.

Las prendas para combatir el frío marcan la colección de Prada. Abrigos, trencas y tabardos se reinventan con nuevos tejidos técnicos sin perder su esencia y ese apetecible aire retro. No es la única prenda que viaja del pasado para intentar conquistar el futuro. Las horrendas chorreras de las camisas setenteras se añaden ahora a las camisetas, que elevan así su estatus de estilo. Vemos jerséis de punto jaspeado, otro elemento nostálgico, y otros con estampados geométricos que conectan con la historia de la casa italiana. El logo se deconstruye y sus trazos decoran bolsillos y solapas.

Prada viaja del pasado para intentar conquistar el futuro. AFP

El armario del diablo ya no solo tiene prendas de Prada. Las colecciones para hombre están cogiendo cada vez más peso y según Euromonitor International, “la facturación de la moda masculina aumentó un 4,5% en 2019, mientras que la moda femenina subió un 4,3%, y la ropa de lujo para hombres creció un 3,4%. ¿Se compra menos o se compra mejor? Se compran prendas que duran en el armario por dos motivos diferentes: son especiales y son de mejor calidad.

“Lo único que me calma, relaja y me pone de buen humor es dar valor al trabajo y a la cosas que son duraderas”. Es el mensaje de Miuccia Prada, dirigido especialmente a esos jóvenes que compran de forma compulsiva prendas de usar y tirar. La durabilidad es hoy una declaración de intenciones y un arma política, dice la diseñadora, en “una esta nueva era en la que la palabra sostenibilidad ha entrado de lleno en la industria del lujo”.

Ermenegildo Zegna imprime sensualidad a sus prendas. AFP

Para lujosas las colecciones de Ermenegildo Zegna y Salvatore Ferragamo. Zegna apuesta por una bandera de tejidos rica y moderna para construir una colección de clásicos revisitados. Nada parece nuevo y todo parece nuevo. Especialmente los trajes. Alessandro Sartori, su director creativo, remarca esa sensualidad que es una de las señas de la casa. No hay rigidez en las prendas porque se abraza una estética elegantemente relajada y urbana, y una paleta de colores tranquilos que conviven en perfecta armonía. Un trabajo que destaca por mantener un atractivo equilibrio entre tradición y modernidad. 

Un buen ejemplo es el chaleco. Es sin duda una de las piezas más vistas en los desfiles y promete ser el must de la temporada otoño e invierno de 2020 a 2021. Pero hay que olvidarse del clásico modelo ideado para llevar con traje. Los nuevos modelos se hacen con tejidos técnicos y adoptan un estilo más deportivo, urbano e incluso toma prestados códigos de los uniformes de trabajo. 

Los invitados fotografían la colección de Ermenegildo Zegna. AFP

Cuenta la casa italiana que el 50% de los tejidos que han utilizado para hacer esta colección son reciclados. Y para remarcarlo se instaló en la pasarela una obra de Anna Patterson realizada con tiras de tejidos sobrantes de otras colecciones: otra, y necesaria todavía, llamada de atención sobre la sostenibilidad. Lo mismo ha hecho Giorgio Armani, aunque de forma más evidente, escribiendo sobre las prendas frases como: ‘Yo digo sí al reciclaje’. Armani, uno de los veteranos de la moda internacional, sigue al pie del cañón, reinventándose cada temporada pero sin perder su esencia. Ya sea en brillo o mate, es siempre Armani. 

Propuestas para el otoño e invierno 2020/21 de Ferragamo. AFP

Más interesante ha sido la propuesta neomimimalista de Salvatore Ferragamo. Los tonos oscuros, sobre todo de azul y marrón, tintan una colección muy invernal que desafía los caprichos del cambio climático. Sus directores creativos, Guillaume Meilland y Paul Andrew, se han propuesto "decodificar la ropa de hombre" y lo hacen a partir de seis arquetipos: empresario, motorista, piloto, marinero, soldado y surfista. La idea es vestir distintos estilos de vida con un mismo estilo de moda, recuperando códigos de icónicos atemporales pero pasándolos por el tamiz estético del siglo XXI. 

Ferragamo se basa en seis estereotipos machistas para construir su colección. AFP

Seis estereotipos machistas que sirven para construir la nueva dimensión, y la nueva masculinidad, del hombre de 2020. "Cuando salgo con millennials de mi equipo veo que se visten con una mezcla de estos arquetipos, combinando un pantalón de neopreno estilo surfista con una chaqueta de ejecutivo más formal y ajustada o un suéter de pescador", dice Paul Andrew. "Algunos de ellos son muy masculinos y otros están más cómodos con su feminidad. Lo mejor es mezclarlo todo porque un hombre de hoy no está obligado a asumir un único papel. ¡ Y es esa libertad lo que queremos explorar en esta colección!".

Ferragamo se propone "decodificar la ropa de hombre". AFP

El regreso de Salvatore Ferragamo es un signo de que la pasarela italiana trabaja para recuperar su poder e influencia y sobre todo su dimensión original. No es el único caso ya que Gucci y Nº21 también abandonan los desfiles mixtos y se incorporan al calendario oficial que se alarga en cinco jornadas y acoge 77 colecciones, 26 de ellas presentadas en formato desfile.