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Cristina Rota, gente sabia

  • La actriz y maestra de actores es la invitada de ¡Atención obras!
  • Cristina Rota es quizás la invitada que más dureza ha conocido en la vida
  • "Hay que generar proyectos, hay que proponer teatro a la sociedad"
  • Cristina Rota ha estado el viernes 30 de mayo, en La 2

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Atención obras - Entrevista con Cristina Rota, entera y sin cortes

¡Atención obras!

La agenda cultural de La 2 se emite cada viernes, a las 20h.

Tengo una teoría rara, que ni yo acabo de creerme pero que repito mucho últimamente: Es muy malo que te quieran de pequeño. Me explico.

Instalados en la decepción

En el trasegar de la vida, todos nos encontramos individuos instalados en la decepción. La realidad nunca está a su altura, sea un restaurante, una pareja, un espectáculo o las vacaciones. Ellos y su paladar son capaces de disfrutar matices que el mundo no tiene a bien ofrecerles… o tiene a mal negarles.

Si coincides con ellos, suele pasar que, mientras tú estás feliz con lo que te ha caído, sus quejas te hacen sentir estúpido

Suele ser gente que chafa tu propio disfrute. Si coincides con ellos, suele pasar que, mientras tú estás feliz con lo que te ha caído, sus quejas te hacen sentir estúpido por apreciar algo de tan poca calidad.

Buscando explicación a esa exigencia inconsolable, lo único que se me ocurre es que se trata de personas a quienes sus padres les hicieron sentir que eran “lo más”. Ni los amigos, ni la escuela, ni incluso ellos mismos estaban a la altura de sus hijos.

Los niños no cometen errores, se les saca las castañas del fuego, por supuesto la autocrítica no se contempla como una posibilidad… Y, claro, acostumbrados a esa plenitud, todo el porvenir sabe a poco.

La ambición de hacer cosas complicadas

Hay algo que nuestros invitados a plató tienen en común: hacen cosas. Hacen cosas complicadas. Las sacan adelante. Por lo que ellos mismos nos cuentan, no siempre lo han tenido fácil.

No digo que no hayan encontrado cariño en sus progenitores, Dios me libre de decir semejante impertinencia, pero sí se han podido tropezar con la incomprensión de su entorno, además de las dificultades propias de querer ganarse la vida con una actividad artística.

Cristina Rota es quizás la invitada que más dureza ha conocido en la vida

De todos los que nos han venido a ver, Cristina Rota es quizás la invitada que más dureza ha conocido en la vida. Sólo imaginar que un hombre al que amaste desapareció durante una dictadura militar, me resulta psíquicamente inabordable.

Luego hay que añadir al relato que, huyendo del horror, vino a España con dos niños pequeños y otro en camino. Emigró. Vino a un país donde no era ella; ya no era actriz, hasta las baldosas eran extrañas -explicaba.

El exilio es la pérdida de la identidad -dijo más o menos

El exilio es la pérdida de la identidad -dijo más o menos. Y, a pesar de haberse diluido la referencia de quien era, no pensó en recibir consuelo o ayuda, se preguntó qué tenía ella para dar.

 Juan Diego Botto, su hijo, ha contado en varias ocasiones que Cristina no dudo en realizar todo tipo de trabajos para sacarlos adelante, sin caérsele por ello ningún anillo.

Luego, para recuperar su identidad, luchó incansablemente para fundar su escuela de interpretación y desarrollar su proyecto del Centro de Nuevos Creadores en la Sala Mirador de Madrid.

Un signo visible

En medio de la conversación con Cayetana, Cristina Rota soltó algo que me pareció una enseñanza poderosa. Somos un significante –se refería a que los actores son un signo porque se les ve y se les oye.

Ser un signo visible y audible conlleva una responsabilidad

Y ser un signo visible y audible conlleva una responsabilidad. No podemos ser gente crispada, -escribo de memoria, así que es una transcripción más de espíritu que de letra- tenemos que ser gente sabia y gozar en el placer más que el dolor.

Esto explica por qué he comenzado el artículo contándoos mi teoría sobre los decepcionados de la vida y el excesivo buen trato que han podido recibir en sus primeros años de vida.

Dar en vez de recibir

Es curioso que alguien como Cristina Rota, que conoce sufrimientos que muchos de nosotros ni sospechamos, se planteara, en un momento tremendamente duro, qué tenía ella para dar en vez de qué necesitaba recibir. ¡Qué actitud tan distinta a la de aquellos a los que nada les parece suficiente, ni digno de su elevada persona!

Si esperas, no piensas

“Si esperas, no piensas” –añadía Cristina rompiendo el tópico de que ser actor implique aguardar pegado al teléfono a que te ofrezcan trabajo.

Generar proyectos. Proponer teatro a la sociedad

Hay que generar proyectos, hay que proponer teatro a la sociedad, hay que formar parte de tu comunidad, escucharla, dialogar con ella.

Lo que quería trasmitir era que la queja sustituye a la acción; la queja, el enfado, gozar en el dolor…

Últimamente, cuando escucho las entrevistas qua hacemos, me quedo con la sensación de que nuestros invitados tienen eso en común, no quedarse instalados en una protesta, en la decepción.

La queja sustituye a la acción

Claro que se indignan, se enfadan; por supuesto que la realidad les duele, pero como tienden a gozar del placer más que del dolor, hacen teatro, cine, poesía…No sé si son los mejores en lo suyo.

Tampoco me tengo por alguien que pueda saberlo. Lo que sí sé es que no colocarte por encima de la realidad, trae cuenta porque haces cosas.