Jardines del Campo del Moro
El Campo del Moro de Madrid es un parque, un jardín que se extiende entre el Paseo de San Vicente, la Cuesta de la Vega, el de la Virgen del Puerto y el Palacio Real.
Aunque la mayoría de los madrileños piensan que es una zona históricamente vinculada al Palacio, lo cierto es que solo lo es en parte, pues como tal jardín es muy joven, no llega a los doscientos años y como parque público es casi un bebé, pues fue abierto a los ciudadanos durante el reinado de Juan Carlos I.
Casa de corcho Gloria Bellido
Allí acudimos numerosos miembros de nuestra Asociación para conocer de cerca este lugar, que es un remanso de paz en la agitada Villa y Corte. Un paseo inolvidable a lo largo de unas 20 hectáreas de marcado carácter romántico.
Lo cierto es que como jardín nace de la mano de lo Borbones, pero antes pasaron algunas cosas que lo fueron configurando poco a poco.
Cierto o Leyenda, su nombre se origina a principios del siglo XI, cuando después de la muerte de Alfonso VI, Ali Ben Yusuf, al mando de un ejército árabe, quiso tomar de nuevo Madrid y acampó en ese lugar, a los pies del entonces Alcázar. Se fue sin conseguir su propósito, pero dio nombre al enclave: Campo del Moro.
Fue Felipe II, ya en el siglo XVII, quien compró todas las tierras anexas al Palacio, pero la orografía impidió convertirlo en un jardín ya que el declive era enorme desde esa fachada del Alcázar hasta el río Manzanares. Luego Felipe IV sigue con la idea de hacer un bosque, así que se plantaron muchos olmos que atraerían a animales para satisfacer su gusto por la caza.
Fue ya en la época de Felipe V, cuando un gran incendio destruyó el Alcázar y el monarca se propuso levantar un gran palacio con sus jardines inspirados en los de Versalles. En principio, el jardín se planteó con dos grandes avenidas, pero seguía el impedimento del gran desnivel, que ya a mediados del siglo XIX, con tecnologías más avanzadas, Francisco Pascual y Colomer pudo moldear el entorno y más tarde Ramón Oliva le dio su forma actual.
Pavo real Gloria Bellido
Hoy podemos ver un túnel, llamado de Napoleón, porque fue José I quien mandó construirlo. Está cerrado, pero permitía la salida hacia la Casa de Campo. Existen también dos fuentes históricas, traídas desde el Palacio de Boadilla del Monte, Fuente de las Conchas, obra de Ventura Rodríguez y, desde Aranjuez llegó la Fuente de los Tritones.
Un paseo al que no le falta de nada, árboles, viveros y para hacernos notar que estamos en Madrid, maquinaria, porque hay zonas que se están arreglando y un chiringuito para podernos tomar una cañita.