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Enero 2026

Saludo del Presidente

Miguel Sanchiz, presidente de la Asociación de Veteranos RTVE
Miguel Sanchiz, presidente de la Asociación de Veteranos RTVE AV
Miguel Sanchíz Buendía

Queridos compañeros:

Dicen que en la televisión cada día empieza de cero, como si nada estuviera escrito y todo pudiera ocurrir. Quizá por eso el comienzo de un año siempre nos toca un poco más el corazón: volvemos a poner el reloj a cero, revisar nuestra maquinaria interior, ordenar cables, limpiar objetivos y ajustar el sonido de la vida. En estas fechas uno entiende que nuestro oficio, por más que cambien los tiempos, sigue siendo una forma de mirar el mundo, de contarlo y, sobre todo, de sentirnos parte de una misma familia.

Me gusta recordar aquella frase que escuché más de una vez en los pasillos —y que tantos repetimos con una media sonrisa—: “Para trabajar en TVE no hay que estar loco, pero ayuda”. Palabras de nuestro querido compañero Javier Alonso, a quien evocamos con cariño, allí donde esté. No sé si era locura o simplemente pasión, pero algo de ese espíritu nos marcó para siempre. Y aquí seguimos, uniendo memorias como si fueran fotogramas: el olor a cables calientes del estudio, la luz roja del directo, la escritura apresurada en una escaleta a punto de emitirse, la amistad sincera en un control de madrugada.

Hoy, como Presidente de nuestra Asociación de Veteranos, quiero enviaros un abrazo amplio y sereno, de esos que se dan mirando a los ojos y no por compromiso, sino por gratitud. Porque sois historia viva de la televisión pública, sois experiencia, memoria y legado. Y cada año que comienza es también un homenaje a todo lo que construisteis: programas que acompañaron a un país entero, voces que narraron nuestra vida colectiva, imágenes que despertaron emociones, discusiones, risas y, a veces, silencios necesarios.

Os deseo un Feliz Año Nuevo 2026, de salud buena —la mejor producción ejecutiva del alma—, de ánimo firme y de ilusión renovada. Que cuidéis vuestro cuerpo y vuestro espíritu con el mismo esmero con que cuidábamos los equipos en los viejos estudios: revisándolos, ajustándolos, escuchándolos. Sigamos encontrándonos, compartiendo recuerdos y sumando vida, porque aún tenemos mucho que contar.

Con afecto sincero,

RTVE

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