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Medio siglo de ETA

       
  • La banda terrorista cumple 50 años; sólo 16 corresponden al franquismo
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  • Desde sus inicios ha matado a 825 personas y secuestrado a más de 80
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  • Te ofrecemos imágenes y sonidos de los primeros lustros de la organización
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  • Mira aquí otros contenidos del Archivo de RTVE

Por
ETA: los orígenes (1988)

Euskadi ta Askatasuna (en castellano, 'País Vasco y libertad') fue fundada en Bilbao el 31 de julio de 1959 por disidentes de Ekin, una formación juvenil universitaria creada siete años atrás en esa misma ciudad y que mantuvo una estrecha relación con las juventudes del Partido Nacionalista Vasco (PNV). La primera junta directiva de la organización, nacida para luchar con las armas por la independencia de Euskadi y el socialismo, tenía un carácter colegiado: la integraban José Luis Álvarez Enparantza Txillardegi, Benito del Valle, José Manuel Agirre, Eneko Irigaray, Patxi Iturrioz, López Dorronsoro y Julen Madariaga.

El 18 de julio de 1961, ETA cometió su primer atentado: el intento frustrado de descarrilamiento de un tren con destino a San Sebastián en el que viajaban veteranos de guerra franquistas. La primera asamblea etarra tuvo lugar en mayo de 1962 en el monasterio francés de Belloc, cerca de Bayona, donde se autoproclamó como 'Movimiento Vasco Revolucionario de Liberación Popular'. Dos años más tarde, el también clandestino PNV se desvinculó explícitamente de ETA y rechazó sus prácticas violentas.

La segunda asamblea etarra, celebrada en 1963 en Bayona, supuso la confirmación del carácter izquierdista de la organización: marcaba con ello distancias con el conservadurismo católico del PNV. La tercera asamblea (1964) apostó definitivamente por la lucha armada y la ruptura con el PNV.

Primer asesinato

El estreno homicida de la banda se produjo el 7 de junio de 1968 con el tiroteo del guardia civil José Pardines Arcay en un control de carretera en Villabona (Guipúzcoa). Ese atentado no había sido planificado: los etarras decidieron matar al agente por temor a ser identificados. El primer asesinato premeditado fue el del jefe policial Melitón Manzanas, cometido en Irún el 2 de agosto de ese mismo año. No obstante, se considera al bebé de 22 meses Begoña Urroz Ibarrola como la primera víctima mortal de la violencia etarra, ya que murió al explotar una bomba colocada en la consigna de la estación donostiarra de Amara el 28 de junio de 1960.

A finales de 1970 se celebró el conocido como proceso de Burgos, en el que fueron enjuiciados de manera sumarísima por un Consejo de Guerra 16 miembros de la banda, acusados de organizar el asesinato de Manzanas. Seis etarras fueron condenados a muerte, aunque la presión internacional hizo que se les conmutase la ejecución por largas condenas de prisión.

El 20 de diciembre de 1973, ETA dio uno de los mayores golpes de su historia: asesinó en Madrid al almirante Luis Carrero Blanco, presidente del Gobierno, al hacer estallar cerca de 100 kilos de Goma-2 al paso de su vehículo por la calle Claudio Coello. El 13 de septiembre de 1974 se registró el primer atentado masivo de la banda, al explotar una bomba en una cafetería ubicada en la calle madrileña del Correo, junto a la Dirección General de Seguridad: 12 personas, todas ellas civiles, perdieron la vida en esta explosión. Entre 1975 y 1980, trece de su centena de víctimas mortales fueron políticos: entre ellos, los presidentes de la Diputación de Guipúzcoa (Juan María Araluce, asesinado en 1976) y Vizcaya (Augusto Unceta, asesinado en 1977).

Escisión en la banda

El atentado en la calle del Correo avivó las discrepancias dentro de la organización entre quienes priorizaban la acción terrorista y quienes abogaban por subordinar la lucha armada a la actividad política. Los segundos, los llamados 'poli-milis', se escindieron en octubre de 1974 para crear ETA Político-Militar (p-m). Eduardo Moreno Bergaretxe 'Pertur' asumió el liderazgo de esta escisión. 'Pertur' desapareció en 1976 en Francia: nunca se ha sabido de su paradero, que sigue siendo un misterio.     En 1978 se registró otra escisión al aparecer en escena los Comandos Autónomos Anticapitalistas (CAA), integrados por etarras disidentes de ambas facciones.

Pese al diferente enfoque con respecto a la lucha armada, ETA p-m no dejó de cometer sangrientos atentados hasta su abandono incondicional de las armas en 1981 (escucha esta entrevista a ex militantes de la organización). El último atentado de los CAA fue el asesinato del senador socialista Enrique Casas en febrero de 1984. Desde entonces, los crímenes etarras tienen el sello exclusivo de la llamada ETA Militar.

Los presos etarras encarcelados en tiempos del franquismo pudieron acogerse a la amnistía del 15 de octubre de 1977 aprobada por el Gobierno de Adolfo Suárez. Pese a la llegada de la democracia, ETA seguiría asesinando, secuestrando y extorsionando.

En agosto de 2009, su siniestro historial ascendía a 825 víctimas mortales (mira aquí una lista de víctimas del terrorismo en España), 38 de ellos políticos. Cincuenta años después de su fundación, la banda atraviesa por el peor momento de su historia, con una estructura muy debilitada y un rechazo social más grande que nunca. Conocedores de la lucha antiterrorista apuestan a que sus días están contados, para bien de la sociedad vasca y española.

RTVE

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