'Godzilla Minus Zero', el titán se enfrenta a los traumas japoneses tras la guerra y a un monstruo imparable
- Tras el éxito de la película de 2023, Takashi Yamazaki, dirige una secuela aún más espectacular
- Se estrena en cines este 6 de noviembre

Fotograma de 'Godzilla Minus Zero' (C) 2026 TOHO
Nacido en 1954, en la película de Ishiro Honda y Eiji Tsuburaya (Japón bajo el terror del monstruo,1954), Godzilla simbolizaba el miedo del pueblo japonés a los peligros de la energía atómica y a que se repitiese el desastre de los bombardeos nucleares de Hiroshima y Nagasaki (1945). Aunque con el tiempo, el más popular de los Kaijus (monstruos gigantes japoneses), acabaría convirtiéndose en un héroe e incluso fichó por Hollywood, cuyas producciones no estuvieron a la altura del mito. Pero con Shin Godzilla (Hideaki Anno, Shinji Higuchi, 2016) y, sobre todo, con Godzilla Minus Zero (Takashi Yamazaki, 2003), el monstruo volvió a sus orígenes como metáfora de los peligros de la energía nuclear.
Ahora nos llega la secuela de esta última, Godzilla Minus One, en la que en la que Takashi Yamazaki vuelve a encargarse de la dirección, el guion y los efectos especiales. Y aunque se ha perdido un poco el factor sorpresa, la película es aún más espectacular que la primera, nos presenta a un nuevo titán clásico de la familia de Godzilla y, sobre todo, vuelve a centrarse en los personajes humanos y en temas como la familia, la culpa y el honor. Además de criticar las guerras y advertir de los peligros del cambio climático.
Y es que este nuevo Godzilla no olvida, como sí hacían las versiones americanas, el drama humano de sus protagonistas, que viven en un escenario, el Japón ocupado por Estados Unidos (1945-1952), en el que los japoneses intentaban recuperarse de una devastadora derrota y miles de huérfanos de guerra intentaban sobrevivir en las calles de sus ciudades.
Godzilla Minus Zero se estrena en cines este 6 de noviembre.
Un nuevo monstruo imparable
La película se desarrolla en Japón en 1949. Y nos cuenta como, tras la destrucción de Godzilla, el país intenta recuperar la normalidad y los protagonistas, el ex piloto kamikaze Koichi Shikishima (RyunosukeKamiki) y Noriko Oishi (MinamiHanabe), han formado una familia junto a la pequeña Akiko (SaeNagatani). Pero ese breve periodo de paz se romperá con la aparición de otro de los grandes kaijus de la saga.
También regresa el científico Kenji Noda (Hidetaka Yoshioka), que personifica las dudas y miedos de su generación (tras sobrevivir a las bombas atómicas) y que ahora dirige una institución del gobierno para parar a estos monstruos con la ayuda de los americanos, a la que se unirá la meteoróloga Makoto Aoyama (MasamiNagasawa), que urdirá un inteligente plan para acabar con el nuevo kaiju. Pero cuando todo falla y el nuevo monstruo parece imparable, la única solución posible será recurrir a un regenerado Godzilla para que acabe con la nueva amenaza.
Después de que Godzilla Minus One recaudase más de 118 millones de dólares en todo el mundo (con un presupuesto de 12) e hiciera historia al conseguir el primer Oscar a los efectos especiales para Japón, estaba claro que el titán iba a regresar, a pesar de su aparente muerte al final de la primera entrega. Una reaparición que potencia la simbología de Godzilla, como imparable crítica a la energía nuclear como arma y a la manía del ser humano de resolver sus problemas mediante conflictos bélicos.
Fotograma de 'Godzilla Minus Zero' (C) 2026 TOHO
Por eso la película nos muestra las consecuencias de la guerra, como esas ciudades japonesas completamente devastadas, tras la explosión de las bombas atómicas, o esos niños huérfanos que intentan sobrevivir en las calles. También nos habla de las consecuencias desastrosas de la venganza a través de la figura del científico Kenji Noda, que, tras ver desaparecer a su familia en los bombardeos norteamericanos, urde un plan para vengarse. Una guerra y una venganza que también están representadas en esa batalla de consecuencias imprevisibles entre Godzilla y el otro Kaiju. Además, Godzilla Minus Zero nos muestra cómo las decisiones que toman los humanos influyen en el comportamiento de los monstruos y viceversa.
Un drama coral que también muestra a unos protagonistas decididos a luchar contra ese destino que parece inevitable, la destrucción a manos de los Kaijus, y cuya fuerza está en el amor de esa familia protagonista que representa al de todas las familias: Solo con amor se puede parar a la guerra y al odio.
Fotograma de 'Godzilla Minus Zero' (C) 2026 TOHO
Unos estupendos efectos especiales
Pero aunque la historia se centre en los protagonistas y cómo intentan sobrevivir e incluso prosperar ante lo que parece una destrucción inevitable, tenemos que destacar las espectaculares escenas de luchas de Kaijus entre Godzilla y su rival, que resultan realmente inolvidables. Y es que Takashi Yamazaki también vuelve a ponerse al frente de los efectos especiales que ya conquistaron el Oscar con la anterior entrega.
Unos efectos en los que casi siempre vemos a los titanes desde el punto de vista de los humanos, siendo testigos de su enorme capacidad de destrucción. Y que también son parte del atractivo de la película. De hecho, el director ha cuidado tanto esos efectos especiales, que esta es la primera producción japonesa rodada en formato "Filmed For IMAX".
Fotograma de 'Godzilla Minus Zero' (C) 2026 TOHO
Puede que este Godzilla Minus Zero no sea tan perfecta como la anterior, pero vuelve a conseguir ese difícil equilibrio entre el drama familiar y las espectaculares escenas de monstruos gigantes. Y también nos hace reflexionar sobre la capacidad destructiva de los seres humanos abriendo una puerta a la esperanza. A que, quizá en un futuro cercano, dejemos de resolver los problemas con la violencia e intentemos acercarnos y escuchar a los demás.
Por cierto, que deja abierta la puerta a una tercera entrega que esperemos que no tarde mucho en llegar.
Cartel de 'Godzilla Minus Zero' (C) 2026 TOHO
