El encarecimiento de la energía dispara un 18% los precios de los productos fabricados por la industria
- Septiembre marca el mayor ritmo de subidas en la inflación industrial en casi cuatro años
- El sector energético escaló casi un 50% y dentro de este, el refino de petróleo subió un 76%
La variación anual del Índice de Precios Industriales (IPRI) en España se ha disparado hasta el 18,3% en septiembre de 2026, de acuerdo con los datos provisionales publicados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este incremento supone una aceleración de 5,1 puntos respecto al mes anterior y su mayor ritmo de subida en casi cuatro años.
Para que entendamos de qué estamos hablando, nos referimos al termómetro que mide la inflación en la puerta de los talleres, almacenes y fábricas, antes de que los productos lleguen a las tiendas y se les añadan los costes de distribución. Los aumentos de IPP los asume la industria, pero cuando se pasen los meses y el fabricante no pueda hacer frente a los costes, tendrá que acabar trasladándolos al producto final. Por eso se habla de que es un indicador adelantado al IPC.
Pongamos como ejemplo una fábrica de coches. Si, como está sucediendo, sube el precio de la electricidad, el acero y el aluminio y de los componentes químicos, el precio de salida de fábrica sube. Mientras el concesionario siga teniendo stock de coches fabricados más baratos, mantendrá el precio, pero tendrá que subirlo si quiere adquirir más coches, ahí es cuando sube el IPC.
De vuela a los datos, el fuerte repunte de la inflación industrial en septiembre es el mayor desde noviembre de 2022, una tasa que lleva siete meses consecutivos en terreno positivo y que ya se coloca muy por encima del mínimo de febrero de este año, cuando los precios industriales caían un 6,9% según ha detallado el INE.
La fuerte subida en el IPRI se explica principalmente por el comportamiento del sector energético: su tasa anual escaló hasta el 49,8%, 16,3 puntos más que el mes anterior. Esto se debe al encarecimiento de la producción, transporte y distribución de energía eléctrica, junto con las subidas en el refino de petróleo, un comportamiento influenciado también por las tensiones geopolíticas globales.
Por su parte, los bienes intermedios registraron una variación anual del 7,5% impulsados por los mayores costes en alimentación animal, la metalurgia y la fabricación de papel. El incremento de los precios industriales afectó a todo el territorio español, registrándose variaciones anuales positivas en todas las comunidades.
Sin contar con la energía, los precios industriales aumentaron un 3,6 % interanual, dos décimas más que en agosto, lo que supone una brecha de 14,7 puntos respecto al IPRI general.
Esta importante diferencia entre el índice general y el índice sin energía demuestra que la actual tendencia no responde a un sobrecalentamiento generalizado de la demanda interna, sino a un shock de costes energéticos externo que se está trasladando de forma muy localizada al sector de los bienes intermedios, como la metalurgia o la alimentación animal.
Por ramas de actividad, el refino de petróleo se dispara más del 76%
Por ramas de actividad, dentro del sector energético, la mayor subida en septiembre fue la experimentada por las coquerías y refino de petróleo disparadas en el noveno mes del año un 76,2%.
Le sigue el suministro de energía eléctrica y gas con un repunte interanual del 43,5 %. En tercer lugar, la metalurgia, fabricación de productos de hierro, acero y ferroaleaciones sube un 17,3%. Además, la industria química avanza casi un 13% y la industria manufacturera repunta un 11,6%.
La única actividad que descendió en septiembre fue la industria de la alimentación, cuya tasa cayó un leve 0,2%.
Canarias, Asturias y Baleares se anotan las principales subidas
El incremento de los precios industriales en septiembre ha afectado a todo el territorio español ya que se han registrado variaciones anuales positivas en todas las comunidades, eso sí, con una evolución muy desigual.
Las mayores subidas las ha experimentado la actividad industrial en Canarias, con un encarecimiento de casi el 46%, le sigue Asturias con una subida cercana al 45% y las Islas Baleares, con un avance del 40,4%.
Las menores subidas las observamos en Extremadura, con un incremento en el IPP del 6%, Cantabria, con una subida de algo más del 8,2% y Castilla y León, con un avance del 9,7%.
La tendencia en 2026: una inflación industrial disparada
Según los datos que el INE ha publicado este lunes, el pico en la inflación industrial en lo que llevamos de este 2026 se ha alcanzado en septiembre. Sin embargo, este dato no es aislado, sino que muestra una clara tendencia. La trayectoria del IPRI a lo largo del año refleja cómo la presión sobre los costes de producción ha ido ganando fuerza mes a mes.
Los precios industriales comenzaron el año con tasas moderadas, pero el primer gran pico llegó en mayo de 2026 cuando el IPRI se situó en el 10,5% en tasa interanual. Aunque en junio experimentó un breve respiro y bajó a tasas de un dígito en algunas comunidades autónomas, la tendencia de fondo seguía presionando al alza. En agosto de 2026, el indicador ya sufrió un fuerte repunte al subir 3,8 puntos de golpe y alcanzó una tasa interanual del 13,2%.
La tendencia esperada para lo que queda de 2026 apunta a que los precios industriales se van a mantener en niveles muy elevados en lo que quede de año. Organismos como Funcas consideran que la presión sobre la inflación energética se mantendrá de aquí a que acabe 2026.