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Lula da Silva desafía las encuestas en Brasil con un triunfo electoral claro que le concede un cuarto mandato

  • La distancia entre los dos candidatos ha sido de cuatro millones y medio de votos
  • Trump ha cuestionado la victoria de Lula y dice que se usó el "manual de Joe Biden"
Resultados elecciones en Brasil 2026, última hora
Simpatizantes del presidente Luiz Inácio Lula da Silva se reúnen en São Paulo durante la noche de la segunda vuelta electoral Natacha Pisarenko Natacha Pisarenko / AP

En un recuento de infarto, el presidente izquierdista Lula da Silva, con el 51,75% de los votos, ha vencido al candidato derechista Flávio Bolsonaro en las elecciones presidenciales de Brasil. De esta forma, Lula vuelve a proclamarse mandatario del país, lo que supone su cuarto mandato no consecutivo, y le confirma como la resistencia progresista en América Latina.

La distancia entre ambos ha sido de cuatro millones y medio de votos.

A pesar de que Lula se había adelantado al inicio del balotaje, la distancia entre ambos se ha ido reduciendo hasta que ambos han rondado el 50% de los votos. A mitad del escrutinio, el líder del Partido de los Trabajadores (PT), que había sido superado por unos minutos por su contrincante, se ha posicionado nuevamente, lo que ha provocado los vítores y las celebraciones de sus seguidores en los lugares donde se sigue el recuento.

Esta victoria supone un hecho inédito, ya que nunca un candidato ha ganado el balotaje final tras ser segunda fuerza en la primera vuelta.

El octogenario mandatario e histórico sindicalista ha vencido de nuevo al bolsonarismo como ya hizo en las elecciones de 2022 frente al ex presidente convicto Jair Bolsonaro, padre de su actual rival. En esta ocasión Flávio ha recogido el testigo de su progenitor con el neoliberalismo económico de Javier Milei y la política carcelaria de Nayib Bukele como modelos.

159 millones de brasileños han sido llamados a las urnas en las elecciones más disputadas de la historia de la democracia del país, ya que durante las semanas de campaña, los sondeos han pronosticado un empate técnico entre ambos.

La noche ha comenzado con suspense, después de que el Partido de los Trabajadores (PT) de Lula solicitase al Tribunal Superior Electoral (TSE) extender dos horas el horario de votación en al menos nueve estados federales ante "incidencias en el transporte de votantes". Finalmente, el Tribunal Supremo de Brasil ha aceptado esta petición. Bolsonaro también había solicitado tiempo adicional en tres estados, alegando las malas condiciones meteorológicas.

Este balotaje final se produce después de una primera vuelta el pasado 4 de octubre en la que Flávio ganó con un 47% de los votos, ante la sorpresa de la mayoría de los sondeos. Desde entonces, el líder del Partido Liberal (PL) se ha mantenido levemente favorito en las encuestas, durante unas semanas de campaña marcadas por la polarización entre los dos aspirantes y sus simpatizantes.

A pesar de proclamarse presidente, Lula tendrá el difícil reto de aprobar decretos en una Cámara de Diputados dominada por la extrema derecha de Bolsonaro, que logró 121 escaños en la primera vuelta.

Con esta victoria, Lula frena la ola de mandatarios conservadores en América Latina. En los últimos tres años, casi una decena de líderes derechistas afines a Washington han conquistado los gobiernos de sus países. Una alianza que Trump bautizó como el Escudo de las Américas y que ahora busca inscribir a un nuevo aliado en el Estado brasileño. Este balotaje ha enfrentado a las dos corrientes ideológicas más populares del país: el lulismo, representado por el histórico sindicalista octogenario; y el bolsonarismo, con Flávio recogiendo el testigo de su padre.

Trump dice que Lula usó el "manual de Joe Biden"

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no ha tardado en reaccionar a la derrota de sus aliados, la familia Bolsonaro, y la victoria de su enemigo Lula. Trump ha cuestionado la victoria de su homólogo brasileño frente al candidato derechista y la ha comparado con el triunfo del demócrata Joe Biden en las elecciones estadounidenses de 2020, cuyos resultados se nunca ha accedido a reconocer.

"Acaban de aplicar en Brasil el manual de Joe Biden. Bolsonaro llevaba una gran ventaja en la primera vuelta y era el claro favorito para ganar la segunda. Pero los comunistas no sueltan el poder una vez que lo consiguen", ha afirmado Trump, sin aportar pruebas de irregularidades.

La relación entre el republicano y Lula ha sido tensa desde su vuelta a la Casa Blanca, y EE.UU. ha sancionado con aranceles en diferentes productos durante estos dos años.

Las claves de una sorprendente victoria

A pesar de que Flávio había ganado la primera vuelta, algo que en el resto de comicios suponía una victoria prácticamente asegurada, Lula ha protagonizado una remontada histórica.

La remontada del izquierdista comenzó a fraguarse tras la movilización social que provocó la sanción a la Big Tech Meta por haber favorecido en sus aplicaciones la campaña de Flávio: el verificador brasileño Aos Fatos detectó 255 perfiles de Instagram que publicaban contenidos generados con inteligencia artificial para favorecer a los Bolsonaro.

Esta injerencia de las multinacionales de Estados Unidos, país que ha seguido muy de cerca estos comicios, han pasado factura a un Flávio a quien Lula ha acusado de mostrarse “sumiso” ante Washington.

Además, el papel de Lula en la campaña también ha cambiado en estas últimas semanas de campaña. Más agresivo, más activo y enérgico. En los debates electorales, el presidente asestó varios golpes letales a Bolsonaro, como cuando el candidato conservador se burló del dedo que le faltaba a su rival. Lula respondió que ese dedo lo había perdido mientras trabajaba en el sector metalúrgico de adolescente, algo que él "no había hecho jamás". Tras esto, Flávio tuvo que pedir disculpas.

Dos líderes antagónicos: seguridad contra medidas sociales

Bolsonaro ha votado en Río de Janeiro, su feudo electoral, aunque ha seguido el recuento electoral en Brasilia, donde su padre cumple arresto domiciliario por un intento de golpe de Estado en 2022, cuando perdió las elecciones contra Lula. "Brasil va a cambiar. Brasil va a vencer", ha asegurado el líder conservador tras votar.

Por su parte, Lula ha votado en la escuela estatal João Firmino Correia de Araújo, en São Bernardo do Campo, municipio vecino a São Paulo, donde se dio a conocer en los años setenta como líder sindical y donde comenzó su carrera política. "El pueblo fue a la calle a defender sus conquistas", ha afirmado. El izquierdista también ha criticado a su rival, a quien considera un "miliciano", al igual que su padre.

Ambos candidatos difieren por completo en su visión de Brasil: mientras que Bolsonaro pretende alinearse geopolíticamente con la entente de Argentina, Israel y Estados Unidos, Lula apela a la soberanía nacional y acusa a su rival de someterse a Washington.

En materia económica, Flávio defiende aplicar un tesouraço (tijerezato) y reducir el poder del Estado. El PT, por su parte, promete un incremento del 15% del subsidio público Bolsa Familia, una de las creaciones de Lula durante sus primeros mandatos entre 2003 y 2011, cuando Brasil se convirtió en octava potencia mundial.

Para hacer frente a un descenso en su popularidad, que llegó a caer al 47%, Lula ha aprobado una serie de medidas sociales, como la reducción de la jornada laboral de seis a cinco días o la prohibición de las apuestas deportivas online, una de las principales epidemias del país.