Las inmobiliarias alertan de la retirada de viviendas del mercado de alquiler tras aprobarse los decretos del Gobierno
- Según la patronal del sector, el 88,9% de las agencias han detectado viviendas que dejan de alquilarse y salen a la venta
- Las agencias calculan que 4.235 viviendas han sido retiradas del alquiler residencial y prevén una caída del 30% de actividad
La Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias (FAI) asegura que el mercado del alquiler de vivienda habitual ya ha experimentado las primeras consecuencias tras la aprobación de los decretos de vivienda del Gobierno, pendientes de convalidación por la Diputación Permanente del Congreso.
Según un estudio elaborado por esta organización con datos de unas 600 inmobiliarias de las principales ciudades y capitales de provincia, el 88,9% de las agencias ha detectado algún tipo de incidencia vinculada a estos cambios normativos, frente a un 11,1% que afirma que la actividad se mantiene sin alteraciones. Con la información recopilada concluye que en 10 días se han visto afectadas 5.758 operaciones y advierte de que la actividad del mercado del alquiler podría experimentar una reducción de hasta el 30% en las próximas semanas
Y es que señala que entre los efectos más destacados que han detectado está la tendencia por parte de los pequeños propietarios de dejar de arrendar sus inmuebles, para destinarlos a la venta o a otras modalidades como la temporal o vacacional. Así lo ha observado el 78,1% de los profesionales encuestados.
A ello se suma la paralización de operaciones ya iniciadas. El 72,4% de las agencias afirma haber registrado firmas de contratos paralizadas o aplazadas. Según la federación, la incertidumbre generada por estos decretos del Gobierno está llevando a muchos propietarios a posponer decisiones a la espera de conocer con mayor detalle el alcance de las medidas.
La compraventa aparece como otra de las alternativas elegidas por los propietarios. El 56,6% de las agencias consultadas asegura haber detectado que parte de los inmuebles inicialmente destinados al arrendamiento están siendo redirigidos al mercado de venta.
Además, un 38,9% de los profesionales encuestados informa de un trasvase hacia fórmulas distintas al alquiler residencial tradicional, especialmente contratos de temporada o alquiler de habitaciones.
Más de 4.200 viviendas fuera del alquiler residencial
A esta cifra se añaden otras 1.224 viviendas cuyos propietarios habrían optado por sacarlas a la venta y 944 inmuebles que se habrían derivado hacia modalidades alternativas de arrendamiento. En conjunto, la organización cifra en 4.235 las viviendas que habrían dejado de estar disponibles para el alquiler residencial permanente.
Paralelamente, las agencias reportan 1.523 contratos pendientes de formalizarse, que habrían quedado suspendidos o bloqueados durante ese mismo periodo.
Sumando ambos efectos, la federación calcula que un total de 5.758 operaciones se han visto afectadas por los movimientos registrados en el mercado desde la presentación de las nuevas medidas.
La FAI prevé una caída de hasta el 30% en los alquileres
A partir de los datos recopilados, la Federación advierte de que la actividad del mercado del alquiler podría experimentar una reducción de entre el 25% y el 30% en las próximas semanas. Esta previsión se basa en la combinación de varios factores: la retirada de viviendas, el retraso en las firmas de contratos, el traslado de inmuebles a la compraventa y el auge de modalidades de arrendamiento distintas al alquiler habitual.
Según la FAI, esta situación podría tensionar aún más un mercado caracterizado por la escasez de oferta en numerosas ciudades españolas, donde la disponibilidad de vivienda en alquiler ya se encontraba en niveles reducidos.
Los pequeños propietarios, en el centro de la preocupación
El presidente de la FAI, José María Alfaro, asegura en un comunicado que comprende y comparte el malestar social por las dificultades para acceder a una vivienda de alquiler, el sobreesfuerzo económico de los inquilinos y el drama de los desahucios, pero alerta que las medidas adoptadas están teniendo "graves consecuencias" sobre la oferta disponible.
Por un lado, advierte de estas paralizaciones afectan a muchas familias que se han quedado sin alquiler por la caída o retraso de firmas. Por otro lado, insiste en que las nuevas medidas no han tenido en cuenta a los pequeños propietarios, que perciben una mayor inseguridad jurídica ya que no se concretan ni garantizan al 100% el tipo de protección en caso de impagos. Según denuncia Alfaro, la complejidad burocrática y las competencias de distintas administraciones disuade a estos propietarios de seguir alquilando sus viviendas.
La FAI considera que la situación exige medidas de amplio consenso político e institucional. A juicio de José María Alfaro, es arriesgado "aprovechar la Diputación Permanente para dar soluciones parciales a un tema tan delicado y complejo como el del alquiler, ya que supone incrementar la presión y legislar de forma precipitada para un mercado al límite y sensible a cualquier cambio".
Para combatir este problema estructural, propone un 'Plan Marshall de Emergencia' de acceso a la vivienda, que solo sería posible con un pacto de Estado entre las diferentes fuerzas parlamentarias, gobiernos autonómicos, organizaciones sociales y expertos del sector inmobiliario, independientemente de los resultados electorales, para desarrollar políticas sociales en vivienda.