El primer ministro británico afirma que hay "fuertes indicios" de la implicación de Irán en el incidente en la base aérea
- Burnham no da detalles pero asegura que la "investigación seria" sigue en marcha
- Uno de los detenidos cerca de la base de Fairford llamó a la Policía antes del arresto
El primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, ha afirmado este miércoles que existen "fuertes indicios" de la implicación de Irán en el incidente ocurrido el pasado domingo cerca de la base aérea de Fairford, en el suroeste de Inglaterra que es utilizada conjuntamente por la Fuerza Aérea Británica (RAF) y la de Estados Unidos (USAF).
"Hay fuertes indicios de que Irán jugó un papel en lo que ocurrió el fin de semana en la base de la RAF en Fairford", ha dicho Burnham a la BBC, sin dar más detalles. "Por supuesto, sigue habiendo una investigación policial en marcha, compleja y seria, y por supuesto estamos trabajando estrechamente con nuestros colegas en los EE.UU.", ha añadido.
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Al conocerse el suceso se comenzó a especular con que Irán o Rusia estuvieran detrás de la acción, pero Teherán ha negado cualquier implicación.
En el incidente fueron detenidos cinco hombres que se enfrentaban a acusaciones de terrorismo y de delitos contra la Ley de Explosivos, pero que fueron puestos en libertad bajo fianza el lunes, lo que ha provocado las críticas de la Administración Trump. Burnham ha defendido que los sospechosos fueron liberados "bajo las condiciones provisionales más estrictas" y que las fuerzas de seguridad los mantienen bajo "el mayor control".
Uno de los detenidos llamó a la Policía antes de la detención
Este miércoles también se ha sabido que uno de los cinco arrestados, todos ellos varones de entre 23 y 25 años y vecinos de Londres, llamó él mismo a la Policía una hora antes de la detención.
La operación policial cerca de Fairford comenzó el domingo tras el aviso de una vecina de la zona que vio "vehículos sospechosos" y personas con la cara tapada que se dirigían hacia la base. La Policía detuvo a los sospechosos, estableció un cordón de seguridad de 400 metros alrededor de la base y desalojó durante horas unas 85 viviendas y granjas en los alrededores.
En abril hubo una concentración de centenares de personas ante la base de Fairford convocadas por la Campaña por el Desarme Nuclear para protestar por el uso de las instalaciones para la guerra de Irán y la implicación del Reino Unido en otro conflicto en Oriente Medio.
El ex primer ministro británico Keir Starmer autorizó acciones estadounidenses de carácter "defensivo" contra instalaciones de misiles iraníes desde bases situadas en territorio británico. El pasado julio, Teherán condenó que Londres hubiese autorizado por primera vez a los aviones de EE.UU. usar sus bases militares para atacar Irán, por lo que consideró que es "cómplice de crímenes de guerra".