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Eduard Fernández: "Para 'El mal padre' nos fijamos en aquellos personajes izquierdosos que han quedado para la derecha"

  • La película, presentada en el Festival de San Sebastián, compite en la Sección Oficial
  • La dirige Roberto Bueso y actúan también Francesco Carril, Adam Jezierski y Meritxell Calvo
Eduard Fernández: "Para 'El mal padre' nos fijamos en aquellos personajes izquierdosos que se fueron quedando para la derecha"
Eduard Fernández, protagonista de 'El mal padre', en San Sebastián ANDER GILLENEA / AFP
Javier Villuendas
Javier Villuendas Enviado al Festival de Cine de San Sebastián

Eduard Fernández y Roberto Bueso, actor y director de El mal padre, coinciden en que lo peor de Santiago, el personaje protagonista (vuelvan a leer el título de la película) es lo pagado que está de sí mismo. Un hombre carismático, pero individualista supremo, y arrogante, que al final de su vida decide intentar la redención con sus hijos mayores por el "cariño" dispensado. La película se presentó ayer en el Festival de Cine de San Sebastián y compite en la Sección Oficial.

Para construir a este mal padre, un intelectual de pasado comunista acérrimo y brillante carrera como profesor en la Universidad, con amigos que son escritores egregios e incluso Premios Cervantes, rectores y activistas radicales con anecdotario comprometido, Bueso explica que no se inspiraron en una persona concreta, sino que hicieron "una mezcla de muchas cosas que hemos visto, de personajes, de entrevistas".

Escohotado, Umbral...

Aparte de Umbral, Eduard Fernández suma otro nombre y amplía: "Estaba Escohotado, es verdad, que tenía relación con la droga además. Y quizá estaba un poco pagado de sí mismo. Un gran orador. Hay unos cuantos personajes en este país que todos podemos recordar que eran muy izquierdosos y se fueron quedando para la derecha. Además, eso es un rasgo del personaje también. Y esa gente tan pagada de sí misma, que parece que les gusta escucharse hablar pero que tienen una gran oratoria. Pero no nos fijamos en uno en concreto".

La película plantea también si interpretar o escribir sobre un personaje así obliga a revisar la propia relación con los hijos. Fernández lo descarta en su caso: "Yo venía con los deberes hechos, creo, de casa. Ya había pasado por todo eso, gracias a Dios, y había curado algunas heridas con mi hija". Además, considera que su forma de ser está muy alejada de la de Santiago: "Soy muy distinto de ese personaje. Sería, de hecho, muy contrario. Yo sería más el que pide perdón".

Santiago es un mal padre, pero no necesariamente un mal amigo o un mal profesor. Esa es una de las contradicciones que más interesa al cineasta. Su herida, explica, está escondida detrás de un ego enorme y de una necesidad constante de reconocimiento. Y con la edad se ablanda y quiere un acercamiento con su prole: "Hay gente que, en lugar de mostrar su herida, lo que hace es taparla con unas grandes ganas de triunfar en la vida, de que me escuchen y que me lean", suma el actor.

Comunista individualista

Por eso, cuando el personaje comienza a mostrarse más vulnerable, también puede empezar a mirar a sus hijos de otra manera, al menos a ellos no sabemos si al resto. "Si él mismo no ha llegado a satisfacer sus propias expectativas, un hijo no lo va a hacer nunca", apunta. El conflicto está precisamente ahí: Santiago exige a sus hijos un éxito que él mismo persigue sin conseguir sentirse satisfecho.

La película juega además con otra divertida contradicción: Santiago fue un comunista convencido y, al mismo tiempo, alguien profundamente egoísta e individualista. Para Fernández, ahí reside parte de su complejidad. ¿Se puede conciliar ambos aspectos de manera coherente? "Hombre, es que este era comunista, pero ahora le acusan de ser de derechas. No se pueden ser tantas cosas. Creo que hay mucha gente que incide mucho en una ideología y luego en su trato con el camarero que le sirve mal no es muy de comunista ni de que entre todos lo hagamos todo", reflexiona el actor de El hombre de las mil caras y ganador de cuatro Premios Goya.

Y si pudieran hacer de padre del ‘mal padre’, ¿le darían algún consejo, aviso, recomendación? "Ostras", lanza el director. Fernández vuelve a la raíz de su herida y recuerda raudo la difícil relación con su propio padre en la cinta: "Lo ha visto cuatro veces y no es que fuera muy cariñoso. Tiene pocos recuerdos y los pocos no son agradables". Bueso lo resume de una manera muy depurada: "Yo más que decirle, creo que lo que intentaría es estar".