Misterio en el Estrecho: ¿quién disparó a Toñi, la "abuela" de las orcas ibéricas?
- El ejemplar más longevo de la subpoblación ibérica, la más amenazada, apareció con marcas de perdigones el 11 de agosto
- Los primeros indicios, ya en manos de Fiscalía y Guardia Civil, apuntan a una embarcación con bandera española
Tiene entre 58 y 60 años, un hijo adoptivo -Pingu- y un estatus incuestionable como la gran matriarca de las orcas ibéricas, no solo por edad sino por la sabiduría que transmite a las generaciones más jóvenes de estos cetáceos. Toñi, apodada "la abuela", es el ejemplar más longevo de las orcas que nadan en nuestras aguas, y ha sido víctima de un ataque con escopeta que está en manos ahora de la Fiscalía de Medio Ambiente y la Guardia Civil.
La agresión a Toñi no es un caso anecdótico. Las orcas ibéricas, en peligro crítico de extinción, han pasado a estar en el punto de mira después de que sus interacciones con barcos de recreo en los últimos años, que llegaron a causar el hundimiento de varios veleros, protagonizaran titulares y llenaran de memes las redes sociales.
Todavía se desconoce quién está detrás de los disparos a Toñi, pero los primeros indicios recabados por el Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) apuntan a una embarcación de bandera española que, presuntamente, realizó los disparos en aguas portuguesas.
Toñi: la anciana sabia que "transmite la cultura" a otras ocas
La alarma saltó el 11 de agosto. La entidad conservacionista WeWhale, que realiza avistamientos de cetáceos en el Estrecho de Gibraltar, fotografió a Toñi en una zona entre Tarifa y Tánger con marcas en la aleta compatibles con disparos con perdigones. La organización avisó inmediatamente al Miteco, con quienes colaboran, y comenzó la investigación por un posible delito contra una especie amenazada.
En WeWhale conocen bien a Toñi. "Es una de las orcas con más conocimiento, transmite la cultura y la forma de vivir de las orcas ibéricas", cuenta a RTVE Noticias Janek Andre, fundador de la organización. Tuvo hijos, pero murieron -algo común en esta especie, con una mortalidad infantil de cerca del 50%- y aunque ahora solo Pingu está a su cargo, otras orcas se acercan a Toñi para aprender de ella.
“ Es una de las orcas con más conocimiento, transmite la cultura y la forma de vivir de las orcas ibéricas“
Es el caso de Scarlett, que acaba de tener una cría, y que "se ha visto mucho últimamente" con Toñi. "En cierta manera, Toñi está enseñando a Scarlett a ser madre".
"La abuela" recibió disparos en la aleta, una zona altamente vascularizada y clave para la termorregulación. Los perdigones siguen dentro de su cuerpo, lo que aumenta el riesgo de infección y, en el peor de los casos, de una sepsis que puede ser mortal, alerta Andre.
Por el momento, las últimas imágenes tomadas de Toñi la ubican en aguas de Galicia, siguiendo la migración del atún, algo que es "buena señal", y con las heridas cicatrizando.
Su supervivencia es clave por su rol dentro de la organización social de las orcas, una especie matriarcal en la que los ejemplares, machos y hembras, siguen ligados a sus madres de por vida. Pero también a nivel ecológico: la subespecie de orca ibérica es la más amenazada del mundo. Oficialmente quedan menos de 40 ejemplares, y según los últimos avistamientos de WeWhale este año se han contabilizado menos de 30.
¿Por qué dispararon a Toñi?
La pregunta no es solo quién disparó a Toñi, sino por qué. Desde WeWhale barajan tres hipótesis. La primera, que la orca estuviera "curioseando e interactuando con una embarcación", y su tripulante, ante el miedo de que rompiera el timón, abriera fuego contra ella.
La segunda, que se tratara de un barco pesquero y que atacaran a Toñi al ver que se hacía con uno de los atunes de la línea de pesca. La última, y que ven menos probable, es que alguien la tiroteara por "diversión".
Es la primera vez que observan a una orca víctima de disparos en la aleta, pero no el primer ataque contra este animal. En verano de 2023, en pleno protagonismo mediático por las interacciones con barcos, la tripulación de un catamarán disparó a estos animales, hechos que fueron denunciados y por los que el Seprona identificó a sus autores.
Precisamente, ante este nuevo caso, el Ministerio de Transición Ecológica ha solicitado la colaboración de la Unidad Central Operativa de Medio Ambiente (UCOMA) de la Guardia Civil para comprobar la situación administrativa y documental de la embarcación en relación con la tenencia y uso de armas, así como para realizar un informe pericial balístico.
Las Gladis: interacciones guiadas por la "curiosidad"
El anterior ataque, el de 2023, se produjo en un ambiente que se venía caldeando desde 2020, cuando las llamadas orcas Gladis comenzaron a protagonizar sonados encuentros con embarcaciones, varios de los cuales terminaron con veleros o catamaranes naufragados. Estos incidentes han ido a la baja en los últimos años, pero no han desaparecido: en junio de este año, otro velero fue hundido por unas orcas frente a la costa de A Coruña.
Gladis no es una orca, sino un grupo de unos 15 ejemplares de varias familias. Se las denomina así a partir de uno de los primeros nombres científicos que tuvo la especie, Orca gladiator, e identifica a las orcas ibéricas que han interactuado con barcos. Gladis blanca, o Estrella, es probablemente la más famosa, y se la identificó entonces como una orca "asesina" o "traumatizada" por haber sido embestida por una embarcación, razón por la cual estaría guiando a otras compañeras a atacar veleros.
Lo cierto es que no hay una explicación clara a día de hoy de por qué se producen estos encuentros. Según Andre, "es simplemente curiosidad". "Es un juego, lo hacen de manera delicada, lo que pasa es que como el timón es una parte frágil de la embarcación, se puede romper", haciendo por tanto que el barco sea innavegable, explica.
Desde el buque de WeWhale también han visto cómo las orcas, animales curiosos, se acercan a tocar el casco o las cámaras. Recientemente han grabado un vídeo en el que se muestra cómo una de ellas les lleva un atún como ofrenda, y se espera durante un tiempo a ver cómo lo reciben los humanos. "Son animales emocionales, muy inteligentes, y son igual de curiosos con nosotros que nosotros con ellos", detalla.
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La teoría de una supuesta venganza de las orcas contra los humanos le parece a este experto "alejada de la realidad". "Si las orcas quieren hundir un barco o quieren vengarse, creo que lo harían de una manera muy diferente, mucho más agresiva".
Lo llamativo es que Toñi no está dentro de las orcas Gladis. Hasta ahora, de hecho, "no había interactuado mucho" con los barcos, lo cual añade más dudas al porqué de los disparos.
Navegar cerca de la costa y avisar del avistamiento de orcas
Para evitar las interacciones, se recomienda a los barcos de recreo que naveguen cerca de la costa, en aguas superficiales -menos de 20 metros- poco frecuentadas por las orcas, ya que los atunes, la base de su dieta, nadan a gran profundidad.
Esta recomendación, junto a la existencia de grupos de Telegram como Orcas.pt, donde los navegantes se informan los unos a los otros sobre la ubicación de estos mamíferos, ha logrado reducir el número de encuentros.
Cosa distinta son los pesqueros, que compiten con las orcas por los atunes. "Ahí simplemente lo más importante es aceptar que de vez en cuando la orca coge un atún de la línea de pesca y saber coexistir". "Lo bonito es justamente eso, coexistir con la naturaleza y compartir, porque ahora mismo hay atún para todos", remata el fundador de WeWhale.