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Grañón pinta su compromiso con el medioambiente con proyecto educativo sobre biodiversidad: "El mural es la parte visible, lo que permanece"

  • Vecinos y visitantes diseñan el panel que adorna el lavadero nuevo de Grañón
  • ADALAR imparte talleres sobre medioambiente por sexta vez en pueblos riojanos
Pintar la diversidad medioambiental
Ana I. Montoro

Este verano ha terminado de forma diferente en Grañón, La Rioja. Vecinos y turistas han transformado el lavadero municipal a través de un mural colaborativo sobre las aves autóctonas. No lo han hecho solos; han contado con la colaboración de Lourdes Berzas, psicóloga medioambiental, y de la Asociación de Ambientólogos de La Rioja (ADALAR). Durante varios días, los asistentes han participado en talleres de educación medioambiental, para después materializar lo aprendido en un proyecto artístico. Lo han diseñado en blanco y negro con toques de color mostaza.

Esta obra forma parte de un proyecto integral que busca sensibilizar sobre el cuidado del entorno y también conectar con la naturaleza. "El mural es la parte visible, lo que perdura", ha destacado David Ijalba, presidente de ADALAR, quien ha añadido que la pintura es la parte central, pero no es el núcleo del programa.

El ciclo ha constado de actividades sobre aves, invertebrados, talleres de observación de micromundos y pequeñas rutas etnobotánicas. Esta obra es la sexta intervención medioambiental que realiza en diferentes localidades riojanas, como Mediano, Agoncillo, Nieva de los Cameros o Fuenmayor.

Combatir la soledad y conectar con las personas

Aprender y pintar juntos crean vínculos personales y emocionales. Conectar socialmente es otra de las metas de la asociación y la consigue generando un proyecto colaborativo. "Los participantes trabajan en equipo con un objetivo común: dejar al pueblo más bonito y más educativo", ha explicado Lourdes Berzas.

El método creativo pasa primero por informarse para después, poner ideas en común, diseñar, bocetar y pintar sobre el espacio escogido. En este caso han plasmado al aguilucho cenizo, la codorniz, la perdiz y la alondra.

Telmo es uno de los artistas. Tiene ocho años y viene desde Valladolid, valora la experiencia como "súperchuli". Kiara es otra de las pintoras, tiene la misma edad que su compañero y cuenta emocionada que ha diseñado una perdiz.

Para los organizadores este tipo de intervenciones son muy importantes porque permiten acercarse al mundo rural, conocer personas y despertar un sentimiento de vuelta al pueblo. Este es el sexto año que ponen en marcha la iniciativa.

El proyecto está financiado por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Mundo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de La Rioja. Desde ADALAR buscan ya un nuevo espacio rural en el que intervenir medioambientalmente, pero hasta entonces queda disfrutar del resultado del mural de Grañón.