Enlaces accesibilidad

Asociaciones vecinales de Ceuta suspenden las protestas contra los migrantes para evitar los episodios violentos

  • La víspera se escucharon consignas que pueden dar lugar a identificar estas protestas con el mensaje de grupos ultra
  • Algunos ceutíes en barrios próximos a las playas del Trampolín y Benítez ayudan a los que otros consideran "invasores"
Suspenden las protestas contra migrantes en Ceuta tras los últimos episodios violentos
Migrantes en la playa de El Trampolín. EFE/Reduan
RTVE Noticias

Los vecinos de Ceuta han suspendido este fin de semana las protestas contra los migrantes que aún permanecen en la ciudad autónoma, que han derivado en días pasados en episodios de violencia. Tratan de evitar así que los mensajes racistas tomen fuerza en una comunidad arraigada históricamente en el diálogo entre culturas.

Los migrantes de origen magrebí y subsahariano que permanecen acampados en la playa del Trampolín y las inmediaciones del Centro de Estancia Temporal de Extranjeros (CETI) esperan la tramitación de sus casos, aprovechando este intento de bajar la tensión y después de la presencia este viernes de cientos de manifestantes en esta zona.

La llegada de la manifestación de este viernes a las inmediaciones del CETI y la playa contigua de Benítez se producía entre cánticos de "No somos racistas, somos realistas", antes de que los centenares de personas convocados por los movimientos vecinales dejaran de avanzar por el fuerte cordón policial establecido tras los episodios violentos del jueves.

No habrá protestas en un intento de calmar los ánimos

Durante la marcha se escucharon consignas que pueden dar lugar a que se identifiquen estas protestas con el mensaje de grupos ultra llegados desde fuera de Ceuta, por lo que han considerado necesario dejar pasar, en principio, el fin de semana para calmar los ánimos.

La sociedad ceutí se resiste en este sentido a la fractura social y sigue tratando de hacer su vida en comercios y bares, aunque con más medidas de seguridad. Algunos ceutíes en los barrios más cercanos a las playas del Trampolín y Benítez ayudan a los que otros consideran "invasores", hablando su idioma, comprándoles comida o asistiéndoles en la medida de sus posibilidades.

Mientras, los grupos de legionarios controlan desde el paseo marítimo que conatos de discusión entre unos y otros no terminen en peleas o que no alteren el normal funcionamiento de la ciudad.