Tres décadas de los primeros 'smartphones', los teléfonos que revolucionaron la comunicación
- En 1994 se presentaba el IBM Simon, el primer teléfono inteligente, con un precio de unos 800 euros
- Dos años más tarde, llegaba el Nokia 9000 Communicator con funciones más avanzadas
"This is Simon". Así se presentaba en 1994 el IBM Simon, el primer teléfono inteligente. Tenía pantalla táctil, correo electrónico, calendario y un tamaño más que considerable. Costaba unos 800 euros, pero no fue un éxito de ventas.
Mucho ha llovido desde entonces y en pleno 2026 es difícil imaginar la vida sin él. Lo usamos para buscar información, llegar a nuestro destino, ver la tele, sacar fotos, pagar y hacer scroll infinito en redes sociales. Aunque curiosamente, cada vez hablamos menos y enviamos más mensajes de texto o audio en aplicaciones como WhatsApp.
El IBM Simon nació con un objetivo: dejar atrás los modelos clásicos. El aparato permitía escribir documentos o consultar la agenda... todo debía estar al alcance de la mano. Llamar o mandar mensajes de texto había dejado de ser suficiente.
El Nokia 900 Communicator llegó dos años después
Dos años después, en 1996 y hace justo tres décadas, la compañía tecnológica finlandesa Nokia sacaba al mercado uno de sus móviles más icónicos, el Nokia 9000 Communicator. Este dispositivo de alta gama, revolucionario en la época, es para muchos el primer smartphone o teléfono inteligente de la historia.
El Communicator se presentó en marzo de 1996 en la feria tecnológica CeBIT de Hannover (Alemania) y salió a la venta cinco meses después, el 15 de agosto. Ocurría once años antes de que el gigante estadounidense Apple lanzase el primer iPhone, la transformación definitiva de la telefonía.
Concebido como un móvil para ejecutivos, tenía un grosor de cuatro centímetros. Pesaba casi 400 gramos -el doble que un modelo moderno- y costaba lo mismo que un ordenador personal de gama media, unos 2.200 euros.
Nokia lo bautizó como "la oficina en el bolsillo trasero". El modelo permitía el envío de fax y correos electrónicos, conectarse a Internet mediante un módem integrado y trabajar con hojas de cálculo o procesador de textos.