El eclipse perdurará como el gran recuerdo del verano de 2026 en el País Vasco
- Miles de personas se reunieron en los lugares más propicios para contemplar este fenómeno celeste
- Hubo 58 atenciones médicas por afecciones leves hasta las doce de la noche
Este 13 de agosto es, sin lugar a dudas, el día después del eclipse. Un fenómeno que ha marcado un punto de inflexión en este verano de 2026 en Euskadi. Desde hace mucho se había dicho que buena parte de la geografía vasca iba a ser testigo del eclipse total. Finalmente, no hubo nubes que entorpecieran la visión. Y las ilusiones de miles de personas que habían hecho planes para la tarde-noche del 12 de agosto se vieron colmadas.
Todos y todas con sus gafas. El bombardeo informativo ha sido importante en este aspecto. Explanadas llenas de familias, de grupos de amigos, con comida y bebida, con sillas de playa para disfrutar del esperado momento con la mayor comodidad. Y también con gran responsabilidad. Así lo ha destacado el Gobierno Vasco en un comunicado en el que daba por finalizada anoche la fase de alerta del LABI, el Plan de Protección Civil de Euskadi. La nota agradece "el comportamiento de la ciudadanía vasca que durante todo el día ha mostrado una actitud cívica y responsable".
Sorprendidos y maravillados
"De repente ha sido sol y luna, todo a la vez". "La luz estaba diferente. Al anochecer suele haber tonos dorados, ahora estaba plateado". "Ha sido maravilloso". "Era una sensación mágica". Son algunos comentarios recogidos en Labastida, en la explanada de la ermita del Santo Cristo, llena de gente. La Rioja alavesa fue uno de los lugares privilegiados para ver el eclipse. Allí la fase de oscuridad se ha prolongado durante 83 segundos. Un tiempo que muchos han aprovechado para quitarse las gafas rápidamente y sacar fotos.
Lo mismo ocurría en otros muchos puntos del País Vasco. En San Sebastián el eclipse no fue absolutamente total, pero el espectáculo de verlo sobre la bahía de la Concha mereció la pena. Así lo destacaban quienes se dieron cita en alguno de los puntos de la ciudad en los que el monte Igeldo enmarcaba el espectáculo. "Ha sido una cosa bastante rara, no me lo esperaba así. Ver cómo se oscurecía todo pero ver todo despejado, azul, ha sido raro pero muy bonito" decía una espectadora. El eclipse se convirtió en una actividad más del programa de la Aste Nagusia donostiarra.
58 personas atendidas
Las incidencias sanitarias han sido de carácter leve, según Osakidetza. Hasta las doce de la noche del miércoles, 58 personas acudieron a los servicios sanitarios. 22 lo hicieron en atención primaria y 36 en las urgencias hospitalarias, que habían reforzado el servicio de Oftalmología. No hay ninguna lesión grave, aseguran desde el Servicio Vasco de Salud, que se pueda atribuir al eclipse. La sintomatología que presentaban era alguna alteración visual y dudas sobre si se habían protegido bien.
La jefa de Urgencias del Hospital Donostia, Oihana Ormazabal, recomendaba prestar atención a los siguientes síntomas: percibir alguna mancha central, no ver las líneas rectas o percibir destellos. En estos casos, recalca, hay que acudir a consulta. Estos síntomas no son inmediatos, pueden aparecer en un plazo de hasta 30 días.