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El eclipse del 12 de agosto llega 166 años después del primero que fotografió Warren de la Rue en Ribabellosa

  • El astrónomo británico transportó hasta la pequeña localidad alavesa una gran cantidad de material
  • En Ribabellosa aseguran que este eclipse les "pone en el mapa"
Hace 166 años, en Ribabellosa se fotografió por primera vez un eclipse total de sol
VERÓNICA ELORZA (RTVE País Vasco)

Tomar la primera imagen de un eclipse solar total no fue una tarea sencilla para la tecnología de 1860. Pero el astrónomo británico Warren de la Rue lo consiguió. Y lo hizo en una pequeña localidad de Álava: Ribabellosa. Un laboratorio de fotografía completo, más de 60 personas entre asistentes, intérpretes, familares del personal ... y un dispositivo absolutamente novedoso, el fotoheliógrafo de Kew, un instrumento mitad telescopio mitad cámara, creado especialmente para fotografiar el sol. Con todo ello zarpó de la Rue el siete de julio de 1860 desde el puerto de Plymouth en un buque de la marina real rumbo a Bilbao.

La expedición instaló su observatorio en las inmediaciones de esta localidad de la cuadrilla alavesa de Añana, donde había más garantías de tener un día despejado que en la costa. Allí fueron testigos privilegiados del eclipse total de sol del 18 de julio de 1860. Todo un gran montaje que ha investigado el fotógrafo Alberto Areta, que ha utilizado fuentes históricas, cartografía y datos geodésicos para determinar el lugar exacto desde donde se tomó la fotografía.

"Muchas cosas podían salir mal"

La investigación de Areta partió del documento en el que Warren describe toda la expedición, que presentó en la Real Sociedad de Ciencias de Londres. Un documento en el que está todo detalladísimo, dice. La determinación del lugar de observación se decidió a través de la red geodésica de España, que tenía un vértice en la zona de Pobes. El astrónomo buscaba un sitio con el suelo muy compactado, muy seco, porque le preocupaba mucho la estabilidad del heliógrafo. Se instalaron en una era que les cedió uno de los vecinos del pueblo. Otro aldeano les proporcionó agua para el revelado, que transportó a lomos de un burro.

"Llama mucho la atención lo que cuesta mover el equipo, eran todo procesos que estaban descubriendo y perfeccionando en ese momento. Era todo muy frágil, había muchas cosas que podían salir mal" comenta Areta. Contra todo pronóstico, lo consiguieron. Ese día amaneció nublado, pero el cielo se despejó después. Warren de la Rue y su equipo tomaron 40 fotografías, dos de las cuales corresponden a la fase de totalidad del eclipse. Gracias a esas fotos determinaron que las protuberancias que se veían eran del propio Sol, no de la Luna o de la Tierra.

Ribabellosa, un lugar privilegiado

166 años después de aquella expedición, Ribabellosa volverá a ser un lugar privilegiado para ver el eclipse solar del 12 de agosto. El ayuntamiento ha organizado actividades, charlas y una exposición. La alcaldesa de Ribera Baja, municipio al que pertenece Ribabellosa, Mentxu Zamorano, asegura que la huella de Warren de la Rue ha colocado este pequeño lugar en el mapa. "Son hechos científicos que en su momento quedaron reducidos a la comunidad que iba detrás de ello. Ahora mismo es todo lo contrario, se ha expandido y es todo un boom" dice Zamorano.

Cabe preguntarse qué pensaría de la Rue sobre los sofisticados dispositivos que existen en la actualidad para fotografiar un eclipse. Y sobre la expectación que ha despertado, con miles de turistas que se han desplazado para verlo y toda la información publicada por los medios de comunicación. En 1860, unos 200 curiosos se acercaron al campamento del astrónomo. El fotógrafo Alberto Areta aconseja al público en general hacerse con unas gafas homologadas y no obsesionarse con obtener imágenes. "Es más de sentarse, verlo y disfrutarlo" concluye.