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Comienza el tendido del cable submarino para la interconexión eléctrica entre España y Francia desde Bizkaia

  • Permitirá incrementar la capacidad de intercambio eléctrico entre ambos países de 2.800 a 5.000 megavatios
  • Esta infraestructura será clave para la autonomía energética de la Unión Europea.
Comienza el tendido del cable submarino para la interconexión eléctrica entre España y Francia desde Bizkaia
VERÓNICA ELORZA (RTVE País Vasco)

"Se trata de un hito fundamental para la ejecución de esta instalación estratégica que permitirá la conexión del sistema eléctrico de la Península Ibérica con el sistema eléctrico francés y europeo". Así explica la importancia de la interconexión eléctrica entre España y Francia Antonio González Urquijo, delegado de Redeia para la zona norte. Un tendido de más de 300 kilómetros de longitud que sale al mar a la altura de la localidad vizcaína de Lemoiz y cruzará el Golfo de Bizkaia hasta llegar a la estación conversora de Cubnezais, cerca de Burdeos.

En total son cuatro cables submarinos, además de otros de fibra óptica para la operación de la infraestructura, que discurrirán de forma paralela. La ejecución de la obra en este momento es del 60 por ciento. La fecha de puesta en servicio está prevista para 2028. A partir de ese momento, la capacidad de intercambio eléctrico entre España y Francia pasará de 2.800 a 5.000 megavatios. Esa mayor capacidad reforzará la seguridad y la calidad del suministro eléctrico, mejorará la eficiencia de los sistemas eléctricos, facilitará una mayor integración de las energías renovables y será clave para la autonomía energética de la Unión Europea.

Un buque cablero

Toda la obra tiene una gran complejidad técnica y requiere de una actuación muy especializada. El tendido del cable lo realiza el buque NKT Victoria, uno de los pocos que hay en el mundo capaces de realizar este trabajo. Está diseñado para instalar enlaces submarinos en todo tipo de entornos, desde las profundidades marinas hasta las zonas cercanas a la costa. Y en la mayor parte de los casos, lo hace sin utilizar embarcaciones auxiliares.

El tramo submarino es 276 kilómetros de longitud y en algunos puntos alcanzará una profundidad de 140 metros. Los cables irán enterrados o recubiertos de roca durante todo el recorrido, dependiendo de cómo sea el fondo marino. Al llegar a Francia, tendrán un tramo terrestre de 27 kilómetros, para salvar el cañón submarino de Capbreton, y posteriormente volverán al mar.

La obra terrestre realizada en el término municipal de Lemoiz ha requerido de cuatro perforaciones de algo más de un kilómetro de longitud por debajo del acantilado hasta su salida al fondo marino a unos 500 metros de la costa, para reducir al máximo la afección ambiental. La primera fase del tendido en la costa vasca es de 65 kilómetros.

Criterios de sostenibilidad

La sostenibilidad ha sido un factor clave a la hora de diseñar y ejecutar esta infraestructura. El objetivo ha sido en todo momento, asegura Red Eléctrica, minimizar el impacto paisajístico y asegurar la máxima protección de la vegetación y la fauna de los lugares por donde transcurre. Ha colaborado el centro tecnológico AZTI, para desarrollar una iniciativa de seguimiento ambiental que permita monitorizar la presencia de mamíferos marinos y poblaciones de peces de interés a lo largo del trazado.

Este cable submarino de interconexión eléctrica entre España y Francia está considerado Proyecto de Interés Común de la Unión Europea. Está cofinanciado por la Agencia Ejecutiva Europea de Clima, Infraestructuras y Medio Ambiente y el Banco Europeo de Inversiones, que ha destinado 1.600 millones de euros. Mitigará el déficit histórico de infraestructura de interconexión a través de los Pirineos, con lo que la Península Ibérica dejará de ser una isla energética.