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Tres días desalojados: cómo Talavera de la Reina se convierte en refugio para los evacuados de los incendios

  • Alrededor de 2.000 personas han sido realojadas en el recinto ferial, polideportivos, colegios, institutos y conventos de la localidad
  • Decenas de voluntarios se han volcado para atender a los realojados
Emociones a flor de piel entre los evacuados por los incendios: “Quiero irme a mi casa y dormir en mi cama”
CAROL MUNDI

Talavera de la Reina se preparaba este sábado para convertirse en refugio de los vecinos evacuados de la zona del valle del Tiétar (Ávila). Habitantes de municipios como Sotillo de la Adrada, Casillas e Higuera de las Dueñas llegaban en autobús o en sus vehículos propios hasta la localidad toledana para ser realojados en diferentes ubicaciones.

Los primeros en llegar lo hacían la Polideportivo Municipal 1º de Mayo. Algunos, en autobús; otros, en sus vehículos particulares, pero todos con la misma sensación de estar desubicados y compartiendo el mismo sentimiento. "Estamos muy mal, con miedo de que se nos queme la casa cuando lleguemos", comentaba Sonia, vecina de Casillas, acompañada de sus hijos y su yerno.

Rozando la noche ya eran más de 200 personas las que ocupaban el polideportivo, pero todos eran rostros conocidos. Permanecer todos juntos era un consuelo fugaz porque la mente no los dejaba pensar en otra cosa. "Está todo el pueblo ahí dentro, al menos los tengo aquí al lado, pero lo que dejas atrás no...", decía Iván, vecino de Higuera de las Dueñas, que no pudo terminar la frase sin que se le quebrara la voz y rompiera a llorar.

"Con ellos, hasta que haga falta"

Para tratar de transformar este refugio en hogar, el pueblo de Talavera de la Reina se volcó desde el primer minuto con los realojados en los diferentes lugares que habilitó el Ayuntamiento. Como la empresa de cocina Sabor Salvaje By Debi, que llegaba con su foodtruck cargada para hacer 1.000 hamburguesas y bocatas de lomo con queso para que comieran caliente. "Hemos salido corriendo para aportar nuestro granito de arena y que estas personas, que están pasándolo mal, coman algo caliente. Tenemos en cuenta que hay celíacos, alérgicos, hay de todo para que coman todas las personas que hay aquí. Hemos llegado sobre las 20.00, pero estaremos con ellos hasta que haga falta", aseguraba Francisco José González, cocinero voluntario de la empresa.

Como Francisco José, había decenas de voluntarios y efectivos de Cruz Roja, SESCAM, Policía Local, Policía Nacional y Protección Civil. Todos estaban coordinados para atender todas las necesidades de las personas realojadas. Mariano Fernández, jefe de Protección Civil de Talavera de la Reina, confirmaba que estaban desplegados desde primera hora. "Tengo preparado otro contnigente porque llega la noche y llegan más personas".

La primera noche lejos de sus casas

La noche del sábado, la primera noche para todos ellos lejos de sus casas, llegaba, y con la oscuridad el Ayuntamiento tenía que habilitar otros lugares porque llegaban más desalojados... Entre ellos, habilitó el recinto ferial, colegios, institutos, conventos y residencias -estas últimas para las personas más vulnerables-. Militares de la UME llegaron a Talavera Ferial para descargar más de 500 camas y colocarlas en los tres pabellones del recinto.

Maitane Carpintero, vecina de Sotillo de la Adrada, contaba a su llegada que en el polideportivo los redirigieron al Ferial. "Hay mucha gente, no sabemos cómo va a ser esto, no sabemos si podremos entrar, pero ojalá que sí. Es la primera vez que vivo un incendio, en mi pueblo, donde he vivido tantas cosas bonitas, y hay mucho que llorar".

Como Maitane entraron otras 1.141 personas y más de 200 mascotas al recinto ferial. Allí pasaron su primera noche y vieron el amanecer del domingo. Con la llegada del nuevo día, el alcalde de Talavera de la Reina actualizaba las cifras: si el sábado eran 200 realojados, el domingo ya rozaban los 2.000. "Estamos desolados, pero habilitaremos todo lo que haga falta porque los vecinos del Tiétar son nuestros vecinos", aseguraba José Julián Gregorio.

El tiempo del reloj se mataba compartiendo recuerdos del Valle, anécdotas, jugando en los alrededores de los pabellones... Mientras, los voluntarios trataban de atender a todo el mundo y a los realojados les faltaban palabras de agradecimiento. "La gente de Talavera es fenómeno, estupenda, un agradecimiento total", decía Cristóbal. "Un aplauso, un abrazo, no sé, todo. Todos se han volcado en todo con nosotros, muchísimas gracias", decía María Luisa.

La red de vecinos

Las horas pasaban y pesaban, y los nervios crecían porque llegaban imágenes desoladoras de los pueblos cercados por las llamas. "El valle se está arrasando. Hay personas que llevan trabajando 18 horas sin descanso, voluntarios que no se han movido del pueblo y gracias a ellos no tenemos las casas quemadas. Queremos organizarnos para intentar entrar en nuestros pueblos, que nos autoricen, nosotros conocemos nuestras calles, nuestros montes, solo queremos ayudar porque nos han dejado solos", explicaba José Carlos Núñez, vecino de Sotillo de la Adrada, mientras mostraba algunos vídeos recibidos.

Todas las imágenes les sirven de actualización y les llegan por minutos a un grupo de WhatsApp recién creado que ya supera los 900 miembros. Los vecinos de los municipios de Sotillo, Casillas, Higueras, Piedralaves, etc., no pueden dejar de pensar en sus casas tan lejos de ellas. La noche llegó de nuevo y hoy volvió a amanecer en Talavera, donde todos siguen pensando cuándo será el día que pueda regresar a sus casas.