Enlaces accesibilidad

Cantabria registra 108 fallecimientos atribuibles al calor desde mayo

  • Desde el 14 de junio, todos los días se ha registrado algún fallecimiento por las altas temperaturas en la comunidad
  • Cantabria acumula un déficit hídrico del 8 por ciento en lo que va de año, aunque AEMET no habla por ahora de sequía
Cantabria registra 108 fallecimientos atribuibles al calor desde mayo

Las consecuencias sobre la salud del intenso calor que está afectando a España y otros países europeos este verano tienen en Cantabria una buena muestra. La comunidad autónoma, conocida por su clima habitualmente suave y húmedo, acumula 108 fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas desde el pasado mayo. Cantabria sufrió a finales de ese mes una ola de calor –la más temprana y la primera registrada antes del inicio del verano meteorológico–.

Son datos del Panel de Monitorización de la Mortalidad (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III, dependiente del Ministerio de Ciencia. La cifra dobla la notificada entre mayo y septiembre de 2023, cuando se contabilizaron 59 muertes relacionadas con la temperatura ambiental, y solo ha transcurrido la mitad del verano.

Además, cabe destacar que todos los días desde el 14 de junio se ha registrado algún fallecimiento por las altas temperaturas en la comunidad autónoma, con picos de hasta cinco diarios durante la ola de calor de finales de ese mes.

Cantabria vive un verano muy cálido y seco

No parece casual que la creciente mortalidad por altas temperaturas coincida con un verano que va camino de ser uno de los más cálidos –si no el más– de toda la serie histórica en Cantabria. AEMET ya ha confirmado que el mes pasado fue el junio más caluroso desde que hay registros, con una anomalía de 3 grados por encima del promedio, y en lo que va de julio la temperatura media de la comunidad autónoma presenta una desviación superior a 3,5 grados. En el Aeropuerto, todos los días del mes en curso –excepto ayer, sábado– se han superado los 25 °C y las noches tropicales están siendo habituales, con 16 registradas en la Delegación de AEMET en Cantabria, ubicada en Cueto (Santander).

Las altas temperaturas vienen acompañadas de escasas precipitaciones. Según explica a RNE el delegado de AEMET en Cantabria, Sergio Fernández, la comunidad autónoma acumula un déficit hídrico del 8 por ciento en lo que va de año. La sequedad del verano le ha dado la vuelta al balance del año hidrológico, que empezó en positivo por las abundantes lluvias del invierno y la primavera.

Con todo, Fernández descarta por ahora hablar de sequía: "En el caso de los embalses, todavía están en niveles buenos, recargaron bastante durante el invierno, aunque la vegetación sí puede estar en estrés hídrico después de tantos días sin precipitación y con temperaturas elevadas", apunta. Esta situación hace necesario un mayor aporte de agua: "las necesidades hídricas de la vegetación y la fauna aumentan, y eso es un problema", asegura el responsable territorial de AEMET.

Los cultivos sufren

Donde sí se habla abiertamente de sequía es en el campo. La falta de lluvias y las elevadas temperaturas de este verano están afectando a los pastos y los cultivos que se producen en Cantabria. Uno de ellos es el maíz, que se recoge en septiembre. Las primeras plantas que se sembraron han ganado menos altura y las posteriores presentan arrugas en las hojas, entre otras imperfecciones.

El secretario general de la organización agraria UGAM-COAG, Luis Pérez Portilla, asegura que se puede perder buena parte de la cosecha si la situación persiste: "Seguramente la producción se va a resentir, habrá cultivos que se pierdan y algunos bajarán del 50 por ciento de producción", subraya.

La temporada de arándanos se retrasa por el calor

Algunas localidades se abastecen de agua con cisternas

Varios municipios del interior de Cantabria se están abasteciendo de agua mediante cisternas por el bajo nivel de sus depósitos. La escasez de precipitaciones en las últimas semanas ha obligado a ayuntamientos como Las Rozas de Valdearroyo a solicitar el apoyo del Gobierno de Cantabria.

Campoo y Liébana son las zonas más afectadas por la falta de agua. Valles Pasiegos también vive una situación parecida y pronto se actuará allí, concretamente en San Roque de Riomiera y San Pedro del Romeral, señala a RTVE la directora general de Aguas y Puertos del Gobierno autonómico, María Tejerina, quien añade que esta situación, recurrente en verano, ha llegado antes y con más intensidad este año.

El agua llega en cisternas al interior de Cantabria

En el caso de Santander, el suministro está garantizado gracias al bitrasvase del Ebro, de cuyas aguas la ciudad bebe desde el pasado 18 de junio. Se trata de una fecha que entra dentro de lo habitual, según Tejerina, quien explica que se deja de tomar agua del río Pas para respetar su caudal ecológico. De momento, se han captado 1,3 hectómetros cúbicos del Embalse del Ebro, que se encuentra al 78 por ciento de su capacidad.

El Gobierno de Cantabria mantiene la reclamación de no tener que reponer el agua tomada del pantano, un procedimiento que supone un elevado gasto eléctrico por tener que bombear el agua desde el río Besaya al embalse, que se encuentra a mayor altitud. De momento, no hay respuesta por parte del Ministerio para la Transición Ecológica.